Bien, ya me tengo que ir- dijo Vegeta como aviso a su amigo. Se había juntado con él en la playa ese día debido a que Raditz lo había visitado de improviso y él estaba en la zona de playa de su casa.
¿A dónde vas? -preguntó confundido Raditz al escuchar que su amigo debía irse- ¿Tienes una cita con Bulma?-preguntó pensativo.
Sí, es eso, me voy-respondió Vegeta con simpleza. Los demás le habían preguntado hasta el cansancio por ella desde que le habían visto en la fiesta.
¿Te vas a ir caminando? -preguntó Raditz confundido ya que su amigo no parecía prepararse de más para ir a verla.
Estaba con su ropa habitual y parecía querer irse por la playa, aunque suponía que ellos no se verían allí.
Espera, siempre tienes que irte cuando llega la tarde-dijo pensativo Raditz- Bulma te ha cambiado mucho a pesar de que no habla-dijo pensativo ya que veía a su amigo diferente de lo usual.
No es cierto-respondió Vegeta con fastidio porque no lo dejara irse, su amigo a veces podía ser bastante molesto.
Pero es cierto, ahora te ves feliz, y usas ese collar-mencionó señalando el accesorio, no había notado antes que Vegeta lo usaba- ¿Tú lo compraste? -preguntó refiriéndose al mismo.
No, Bulma lo hizo-respondió simplemente, al menos eso era cierto. Era algo difícil mentir tanto teniendo en cuenta que no podía decir casi nada que fuera verdad en general.
¿Y a dónde vas a ir? -preguntó pensativo Raditz, Vegeta hizo una mueca mientras pensaba en qué decirle.
La invité a un bar y vamos a vernos allá, pero no puedes venir-le advirtió, Raditz pareció molestarse ante su aclaración.
¿Por qué no? -preguntó con molestia el susodicho, Vegeta negó con su cabeza- Apenas se nada de esa novia misteriosa tuya- agregó.
Es una cita así que no sería adecuado llevarte-se justificó- Además ya la viste en la fiesta, no creo que sea necesario que la veas tan seguido. Es mi novia, no la tuya. -agregó, Raditz suspiró derrotado al escuchar su respuesta.
Al menos podrías decirle que me presente a alguna amiga si ella va a acaparar todo tu tiempo- le reprochó, Vegeta hizo caso omiso a su petición ya que sabía que eso era imposible. Él no sería quien le dijera de las mermaids al menos.
Pronto pudo irse y Raditz se quedó solo en la playa, Vegeta se había ido a su casa ya que tenía que buscar algo antes de ir a su cita. Raditz se dirigió al costado de la casa de Vegeta ya que iba a irse a su casa, pero escuchó a Vegeta salir nuevamente por la puerta trasera de la casa.
Lo vio irse caminando como iba vestido siempre por la playa, ahora llevaba ese bolso de cuero que siempre tenía consigo. Se decidió a seguirlo en la lejanía ya que quería saber a dónde se iba.
Al tiempo de seguirlo pudo notar que había ido a una zona debajo de unas colinas no tan altas que no estaban tan cerca de su casa. Para llegar allí había que rodear unas rocas que cubrían el camino directo a ellas, podría acercarse sin que Vegeta lo viera, quería saber por qué había ido hasta allí.
Vegeta se dirigió a las rocas que estaban cerca de la orilla e inmediatamente vio que algo se asomaba en el agua, no era una sorpresa para él ya que estaba acordado que así sería.
Vio salir a la mermaid de cabello azul del agua y ella le dedicó una sonrisa feliz como siempre que lo veía, ella se acercó a la orilla para poder saludarlo con un beso. Se aferró a su cuello de inmediato para poder besarlo en los labios rápidamente.
¿Qué pasa? ¿Pensaste qué no vendría? -preguntó ya que parecía que ella lo había estado esperando.
Bulma hizo un gesto apuntando a su muñeca como si tuviera un reloj imaginario. Vegeta ya le había explicado lo que era un reloj de pulsera y para qué servía.
Es que estaba con Raditz y no me dejaba irme, aun así, no se si es buena idea que ustedes estén en esta parte de la superficie. Aquí suelen venir adolescentes- le advirtió, Bulma negó con la cabeza y le pidió que le diera la libreta.
Al dársela, ella le contestó a eso escribiéndole.
"En esta época del año ya no vienen mucho, por eso es que nos reunimos en esta zona cuando queremos estar en la superficie"-leyó Vegeta, hizo una mueca, no le parecía de lo más seguro pero suponía que ellas debían saber por cuáles partes de la costa podían estar.
Aun así, no es que a ti te importe tanto que te descubran- respondió Vegeta de forma sarcástica, Bulma le salpicó agua como reproche ya que sabía que era una broma.
Bulma se acercó a escribir en la libreta y Vegeta se acercó para leerlo, aunque Bulma aprovecho para volver a salpicarle agua.
Oye, creo que andas con más confianza desde aquella vez, recuerda que a mí no me importa mojarme-le advirtió, Bulma sonrió al escucharlo- ¿No tuviste muchos más problemas con Nerina luego de eso? -preguntó haciendo referencia al día que Bulma se había quedado con él.
Ella negó con su cabeza, le había escrito sobre lo que había sucedido la vez siguiente que se habían visto después de eso. Esa vez habían acordado verse en ese lugar ese día ya que Bulma le había avisado que Nerina se iría de la ciudad mermaid por un tiempo, aunque desconocía la razón.
Bueno, aun así, no sabemos por qué se fue de la ciudad entonces. Qué extraño-dijo Vegeta, últimamente Nerina parecía tranquila y eso podía significar algo bastante malo. Después de todo ella ya había intentado acabar con su vida varias veces, no creía que solo el pacto de Bulma estuviera deteniéndola.
Bulma hizo un gesto de que no sabía, se volvió a acercar a la orilla y miró a Vegeta insistente. El susodicho la ayudó a subir a la roca en la que estaba para que pudiera sentarse con él.
Vegeta rodeó la cintura de ella con su brazo mientras ella se recargaba en su pecho, empezaba a añorar el día en que ella se había convertido en humana.
Raditz espiaba la conversación, aunque no se había atrevido a mirar lo que sucedía desde atrás de una gran roca que estaba en el camino obstruido hacia allí. Al hacerlo pudo notar que Bulma se veía un poco extraña mientras estaba allí sentada con su amigo ¿Y por qué estaban allí si Vegeta le había dicho que la vería en un bar?
Ajá-dijo Raditz saliendo de su escondite, los dos se voltearon al verlo y Bulma se veía asustada al notar que los había descubierto- Sabía que me habías mentido con eso de que iban a ir a un bar...-dijo como reclamo mientras se acercaba, aunque calló al ver la expresión de Vegeta, se veía furioso. No tendría más opción que decirle la verdad, aunque le molestaba en demasía que lo había seguido hacia allí.
¿Qué haces aquí? -preguntó Vegeta con fastidio, Raditz miró con curiosidad a Bulma a pesar de que temía del malhumor de su amigo.
¿Por qué Bulma se ve... así? -preguntó confundido, al notar que Raditz la estaba mirando, Bulma decidió saltar al agua, aunque Vegeta fue a acercarse a la orilla de inmediato.
Bulma, yo le diré no te ocultes-le propuso, ella asomó su cabeza con timidez al escuchar lo que había dicho su novio humano. Asintió ya que suponía que él confiaba en Raditz.
¿Qué le pasó? -preguntó Raditz confundido ya que la peculiar apariencia de la chica le había llamado la atención, había llegado a ver su cola de sirena con escamas moradas.
Vegeta respiró profundamente antes de decirle la verdad, aunque sabía que podía ser algo difícil de creer.
Bulma es una mermaid, es decir, una sirena-se corrigió, ya se había acostumbrado a cómo solían llamarse ellas- Ella pertenece al mar, la conocí en la playa y la he estado viendo por un tiempo- mencionó con cierta pena por tener que explicarlo. Raditz lo miró sorprendido al escuchar eso.
¿Qué? -preguntó sin entender nada- ¿Se puede salir con una sirena? ¿Las sirenas existen? -preguntó nuevamente confundido, volteó a ver a Bulma y ella lo saludó tímidamente desde el agua ya que estaba escuchando la conversación.
Si, pero no le he dicho a nadie porque no quería ponerlas en peligro-agregó Vegeta, Raditz lo miró confundido mientras trataba de procesar lo que acababa de decirle. Parecía que para su amigo eso ya era algo completamente natural.
Luego de que Raditz tuviera un momento para pensarlo, se dispuso a hacer preguntas mientras él y Vegeta estaban en la roca cerca de la orilla y Bulma en el agua.
¿Entonces me estás diciendo que has tenido una relación secreta con una sirena y nunca me lo dijiste? - preguntó Raditz anonadado, Vegeta afirmó lo dicho por él sin darle tanta importancia.
Sí, eso es lo que sucedió, no tengo mucho qué explicar sobre eso- le informó, Raditz hizo una expresión aun sorprendida ya que no lo comprendía.
¿La besaste? -preguntó mirando a Bulma, ella asintió al escuchar eso, dudaba que Vegeta quisiera responder- ¿En serio?-preguntó mirando a Vegeta esta vez.
Eso no es asunto tuyo- respondió Vegeta, Raditz pensó en el día que la había visto en la fiesta en la casa de Vegeta.
¿Y por qué tenía piernas ese día que hiciste la fiesta? -preguntó confundido, Vegeta suspiró pesadamente ya que le parecía cansado tener que explicarle todo.
Ese día Bulma podía hacer un ritual que la volvía humana veinticuatro horas. Aunque lo hizo por error esa vez- le explicó, Raditz solo parecía tener más preguntas aún.
¿Y eso cómo pasó? ¿Magia? -preguntó confundido, Vegeta asintió.
No estoy seguro de donde salen sus poderes pero las sirenas tienen magia- le informó, Raditz parecía aún más perdido que antes con todo ese asunto- Se que es mucha información, pero es importante que nadie sepa que existen, podría ser peligroso para ellas-le advirtió.
Y a ti te importa porque tu novia es una sirena-dijo Raditz tratando de comprender todo.
Sí, es una sirena- afirmó, Bulma sonrió al escuchar de lo que hablaban. Esperaba que no sucediera nada malo porque el amigo de Vegeta se hubiera enterado-Aun así, no entiendo qué hacías siguiéndome-le reprochó Vegeta- Sea sirena o no, no es tu problema lo que yo haga con ella-le aclaró con enojo.
¿Y qué hiciste con ella? -preguntó Raditz con otro tono más burlesco, Vegeta lo golpeó al saber qué estaba insinuando, aunque Bulma se asustó un poco al ver que Vegeta le había dado un puñetazo.
Raditz se frotó la mejilla con dolor luego de caer hacia atrás a causa del golpe, había sido bastante fuerte.
Auch-dijo como queja mientras miraba a Vegeta con molestia- Solo quería saber porque no pensé que tu pensaras en esas cosas, ya veo que si- dijo sorprendido.
Bulma está aquí, ya deja de hablar-dijo Vegeta con fastidio, cuando iba a golpearlo otra vez Bulma le hizo un gesto con las manos de que se detuviera.
Raditz se incorporó, vio que Vegeta desistió de su intención de golpearlo en cuanto Bulma lo había pedido con sus señas.
Bulma ¿Vegeta te hizo algo raro? -preguntó Raditz con curiosidad, Bulma lo miró confundida- ¿Debo llamar a la policía? -preguntó nuevamente haciendo que la mermaid estuviera aún más confusa.
Eso no es un delito, además Bulma pertenece al mar-dijo Vegeta con molestia al escuchar lo que estaba insinuando su amigo.
¿Entonces quieres que llame a la policía marítima? -preguntó nuevamente, Bulma seguía confusa ya que no sabía de qué estaba hablando.
Cierra la boca o te quedarás sin dientes- le aseguró Vegeta, aunque entendía que estaba haciendo una broma le molestaba que estuviera haciendo a Bulma participe de ello.
Raiditz prefirió callar, aunque era extraño que su amigo estuviera en esa posición, usualmente él no solía estar involucrado en cosas así por eso aprovechaba para bromear sobre eso.
De repente, Cheelai, Launch y Lemo aparecieron en el agua, los tres se habían acercado al ver a Bulma en la superficie desde abajo, aunque se asustaron al ver a Raditz allí.
Aaaah, un humano-dijo Cheelai mientras se sumergía nuevamente, los otros dos hicieron lo mismo mientras que Raditz miraba confundido la situación.
Los vieron asomarse otra vez ya que al parecer habían notado que Bulma seguía allí como si nada, ella se dio la vuelta y les indico que se acercaran con un gesto de su mano.
¿Qué hace otro humano aquí Vegeta? Pensé que eras el único humano que sabía-le reprochó Cheelai al ver que parecía que era su amigo.
Esa era la idea, me siguió hasta aquí porque quería meterse en mis asuntos-respondió Vegeta, Raditz miraba sorprendido la situación ya que parecía que su amigo los conocía- Ellos son los amigos de Bulma- le aclaró.
Hola, yo soy amigo de Vegeta-saludó Raditz- pero de todas formas no planeo decirle a nadie sobre ustedes, lo prometo-les aseguró.
No confiamos en los humanos, solo dejamos a Vegeta vernos porque es el novio de Bulma-dijo Lemo como reproche, Raditz los miró sorprendido al escuchar eso.
¿Entonces van a matarme o qué?-preguntó Raditz confundido al escuchar la respuesta del tritón.
Lo más dañino que Raditz puede hacerles es arrojar basura al mar, es inofensivo- les avisó Vegeta, Lemo lo miró con sospecha.
¿A ti también te gustan las mermaids?-preguntó Lemo con sospecha. Raditz lo miró confundido al escuchar la pregunta.
¿Qué es mermaid?-preguntó confundido, Vegeta resopló con fastidio.
Ellas, son mermaids, así se llaman a sí mismas- le explicó, Raditz miró a la mermaid de cabello blanco y luego a la de cabello azul marino. Le parecía sorprendente lo hermosas que podían ser.
¿Cómo es que son tan bonitas? Ninguna humana podría serlo tanto-dijo asombrado, las dos se sonrojaron al escuchar aquello. Pensaba lo mismo de Bulma aunque cuando la había visto en la fiesta no sabía que era una sirena.
¿Crees que podríamos gustarles a los humanos también? -preguntó Cheelai, Raditz asintió. Aunque se quedó mirando a Launch obnubilado, le parecía la mujer más hermosa que había visto alguna vez.
Oye, no te le quedes mirando, eso también es grosero para ellas- le reprochó Vegeta al notar lo que estaba haciendo, había notado la incomodidad de Launch al sentirse observada por el humano.
Lo siento no fue mi intención-dijo Raditz como disculpa un poco sonrojado por haber sido descubierto, Bulma comenzó a reírse, aunque no se la escuchaba. Era tan divertido escuchar las discusiones de su novio con su amigo.
Bien, ya te metiste en mis asuntos así que ahora vete- le solicitó Vegeta, aún estaba molesto con su amigo por haberse metido en lo que hacía.
Lo siento, no pensé que estabas en algo así-dijo Raditz excusándose- ¿No puedo quedarme solo un rato más? Quiero saber más de las sirenas- le pidió, aunque Vegeta hizo caso omiso a su petición.
Siempre te hablo de fauna marina y nunca me escuchas, no vas a engañarme con eso -le aseguró Vegeta ya que sabía que quería quedarse para poder conocer más a alguna de las mermaids que estaban allí.
Por favor-le pidió suplicante, Bulma puso su mano sobre la de Vegeta ya que él estaba recargado en una roca cercana a la orilla mientras hablaba con su amigo. Eso le indicaba que ella opinaba que debía quedarse.
Déjalo, aunque parece irritante-dijo Lemo pensativo de si debían dejarlo quedarse.
¿Tú fuiste a la fiesta a la que fue Bulma el otro día? -preguntó Cheelai ya que Vegeta no se había vuelto a oponer a que su amigo se quedara un rato más.
Sí, yo fui a buscar a todos nuestros amigos para que la hiciéramos. Vegeta la organizó porque Bulma quería bailar, debieron verla-dijo recordando aquella fiesta tan divertida, aunque los amigos de Bulma estaban felices por ella se veían algo desanimados.
Veo que allí sí los dejan hacer fiestas divertidas-comentó Cheelai pensativa, había sentido cierta envidia de Bulma cuando había sabido los detalles de su aventura en la superficie como humana, aunque se alegraba mucho de que hubiera podido pasar todo ese tiempo junto a Vegeta.
¿No hay fiestas bajo el mar? -preguntó Raditz asombrado- Es irónico que no las haya teniendo en cuenta que la gente aquí hace muchas fiestas en la playa- mencionó, después de todo no quedaba tan lejos del mar.
Las cosas aquí no son iguales-respondió Launch con tranquila seriedad- No podemos hacer lo que queramos siempre-agregó, a pesar de ser hermosas criaturas mágicas eran bastante infelices en las profundidades del mar.
¿Por qué no? -preguntó Raditz confundido, Vegeta respondió esta vez.
Tienen una dictadora que los gobierna en una ciudad mermaid en las profundidades del mar, y ella les dice qué hacer. Es por eso que solo suelo poder ver a Bulma por la tarde, cuando ella se escapa de Nerina y de su vigilancia- mencionó haciendo referencia a los peces sombríos- Bulma mencionó que Nerina estaba fuera de la ciudad por ahora y por eso ellos pueden estar aquí a esta hora- le explicó, Raditz parecía aún más confundido.
Eso suena muy complicado-dijo el humano mientras trataba de procesar la información- Supongo que no valoramos lo suficiente estar en tierra firme entonces- agregó ya que desconocía que hubiera toda una civilización de mermaids en el mar.
Este humano no me gusta-dijo Lemo con molestia al escuchar lo que Raditz decía.
Raditz deja de molestarlos, no es usual que se junten con humanos- le mencionó Vegeta, él no solía señalar lo malo de su civilización cuando se lo contaban.
¿Y por qué no se rebelan contra ella? -preguntó Raditz ignorando lo dicho por Lemo. Él, Cheelai, Bulma y Launch lo miraron confundidos al escuchar eso.
No tienes idea del poder que tiene Nerina, ella controla la ciudad y a los calamares- le aseguró Lemo.
No podríamos ganar, nos superan en número y en magia- comentó además Cheelai, Launch fue la última en hablar de aquello.
No tienes idea de lo que es capaz de hacer- le aseguró la mermaid de cabello azul marino con seriedad- Es muy poderosa y malvada, ella le quitó la voz a Bulma en primer lugar- le aclaró, Raditz volteó a mirar a la sirena de cabello azul al escucharla.
¿O sea que antes si podías hablar? -preguntó Raditz asombrado, no tenía idea de que no era algo de nacimiento o alguna cosa así. Bulma asintió, no le agradaba demasiado hablar de eso, pero ahora que Raditz sabía sobre ellas era mejor que tuviera toda la información.
Bulma hizo un pacto para proteger a un humano, Nerina los detesta. También lo hizo por mí, trató de matarme más de una vez-le aclaró Vegeta, Raditz lo miró asombrado ya que no tenía idea de que Vegeta había estado involucrado en esas cosas- Cómo sea, luego te contaré qué sucedió, no tengo ganas de hablar de eso ahora, no creo que haya tanto tiempo hasta que Nerina regrese- dijo haciendo referencia a que prefería pasar algo de tiempo con Bulma.
De acuerdo, lo entiendo-dijo Raditz al escucharlo- No sabía qué tenías tantos secretos, pero te prometo que estarán a salvo conmigo- le aseguró.
De todas formas, no creo que alguien te crea si no ven mermaids en persona-dijo Vegeta restándole importancia a lo que su amigo decía, en el mundo humano era más difícil creer que las sirenas existieran.
Bueno, si me hubieras dicho en la fiesta que Bulma en realidad era una sirena supongo que no te habría creído al verla con piernas- mencionó pensativo, Bulma sonrió al escuchar aquello.
No iba a decirte de todos modos-dijo Vegeta como respuesta, pero no tenía más opción que confiar en Raditz ahora- Aunque si le dices a alguien acabaré contigo- le aseguró, Raditz lo miró con sorpresa.
¿Cómo no te da miedo Bulma? Es extraño que atraigas sirenas con lo gruñón que eres- dijo Raditz, Vegeta hizo una mueca de molestia al escuchar su broma.
Mejor piensa en porqué no atraes sirenas ni humanas- contrarresta Vegeta ya que sabía que su amigo quería tener una cita hace tiempo.
Golpe bajo-dijo Raditz como reproche- Bulma salpícale agua o algo, está siendo ofensivo-pidió ya que Vegeta había pretendido ofenderlo con sus comentarios.
Bulma comenzó a reír, aunque no se escuchaba ningún sonido. Vegeta tomó el bolso que había llevado y le dio algo a Bulma, se había olvidado que las había cargado antes de ir a verla.
Los ojos de la peliazul brillaron al ver lo que Vegeta le ofrecía, Raditz miró curioso aquello ya que notó que era una bolsa con fresas.
Te traje esto, casi olvido que estando en el mar no puedes conseguir algunas para comer-mencionó Vegeta, la peliazul sonrió y se subió a la roca en la que estaba Vegeta para darle un beso en la mejilla como agradecimiento.
¿Qué es eso? -preguntó Cheelai al ver que Bulma parecía emocionada por el contenido de la bolsa.
¿Le trajiste fresas? -preguntó Raditz sorprendido, notaba que Vegeta era mucho más permisivo con Bulma ya que no se había enfadado con ella por el beso en la mejilla en frente de todos ellos.
Le gustan-mencionó Vegeta restándole importancia- Es una fruta que Bulma probó cuando estaba en mi casa- aclaró con respecto a la pregunta de Cheelai. Bulma le dio una a cada uno de sus amigos para que pudieran probarla y luego ella se puso a comer una ya que le encantaban.
Raditz sonrió al ver aquello, era interesante conocer ese lado de su amigo, tal vez no era tan huraño y frío como había pensado.
Luego de unas horas allí, una sirena fue a avisarles a Bulma y sus amigos que Nerina pronto volvería y tuvieron que irse. Vegeta y Bulma se despidieron con normalidad, aunque no podían disimular el cariño que sentían por el otro.
Se fueron de allí dejando a Vegeta y Raditz en aquel lugar secreto, los dos se dirigieron a la casa de Vegeta por la playa mientras caminaban siguiendo el borde de la misma.
¿Quieres que vayamos a beber algo? - preguntó Raditz una vez que estuvieron lejos del punto donde habían visto a las sirenas.
No tengo ánimos de salir, pero podemos beber algo en mi casa si quieres- le sugirió Vegeta, no se sentía de ánimos para ir a algún lugar concurrido. Raditz accedió al escucharlo, no era habitual que Vegeta cediera tan fácilmente a sus planes.
¿Tienes cerveza o algo? -preguntó Raditz, Vegeta negó con su cabeza- Vamos a comprar algunas antes de entrar a tu casa-le sugirió, Vegeta accedió y luego de que compraran lo necesario se instalaron en el balcón de la casa de Vegeta.
Así que mermaids-dijo Raditz pensativo mientras los dos miraban el mar desde el balcón, habían entrado hace poco y ya estaban bebiendo mientras comían algunos snacks que habían comprado de paso.
Sí- respondió Vegeta con simpleza, estaba algo cansado, aunque no se lo estaba pasando mal ese día, solo le molestaba tener que dar explicaciones.
Se nota que ella te gusta mucho, me alegro de que la conocieras, pensé que eras como una máquina sin sentimientos- comentó Raditz, Vegeta frunció el ceño al oír su comentario- También se ve que a ella le gustas mucho-agregó, había notado la forma en la que Bulma veía a su amigo. Los dos estaban completamente enamorados, había sentido algo de envidia al percibirlo ya que también quería algo así para él, aunque no es que quisiera que Vegeta no obtuviera lo que deseaba.
Pero-dijo Vegeta al saber que la frase de su amigo estaba incompleta, ya sabía qué le diría.
Es una sirena-le recordó Raditz, Vegeta hizo una mueca de disgusto al escucharlo. Él ya sabía de sobra los problemas que eso traía consigo- Pero bueno, tú ya sabes eso, solo te queda luchar por ella- lo animó, no sabía cómo aconsejarlo ya que parecía un amor completamente imposible.
Mejor ya no hables- le sugirió Vegeta, aquello estaba resultando tan cursi que lo estaba asqueando.
No fui yo el que se enamoró de una sirena-dijo Raditz en su defensa, los dos pudieron escuchar unos pasos detrás de ellos. Vegeta volteó y vio a Uranai aparecer de repente.
¿Sirena? -preguntó Uranai confundida, traía una bandeja que tenía comida consigo, aunque parecía que había llegado hace poco a la casa.
Raditz improvisó una mentira al notar que la anciana parecía haberlo escuchado.
Ah, sí, estábamos hablando de la novia de Vegeta. Es tan linda que podría ser una sirena ¿No lo cree usted? -preguntó, la anciana sonrió al escuchar sobre la muchacha de cabello azul.
Sí, esa muchacha parece una princesa ¿Por qué no la trae más seguido joven Vegeta? -preguntó mirando a su joven jefe, creía que la chica iría más seguido luego de que Vegeta la había invitado aquella vez.
No puedo verla tanto tiempo como la otra vez, no sé cuándo podrá venir-dijo Vegeta de forma ambigua.
Avíseme cuando vaya a venir, le compraré fresas-dijo mientras dejaba la bandeja en la mesa- Y no coman esas cosas, no son buenas para ustedes-les dijo respecto a los snacks, les había llevado comida algo más saludable- Preparé algunas cosas antes de venir ya que supuse que tendría hambre cuando volviera- le informó.
Muchas gracias-dijo Raditz al ver a la anciana retirarse luego de dejarles la comida- ¿Le vas a decir a tus padres lo de Bulma?-preguntó interesado, sabía que el padre de Vegeta estaba interesado en que tuviera novia al menos.
No voy a decirles, le dije a Uranai que no podía decir nada y hasta el momento no lo ha hecho. Si saben que tengo novia querrán verla y no puedo presentarles una sirena-dijo Vegeta con racionalidad, no es que él se avergonzara de Bulma o algo así, pero sus padres perderían la cabeza ante una situación tan irreal.
Tal vez podrían entenderlo, aunque si comprendo que suena a algo muy difícil- dijo Raditz pensativo- Bueno, como sea ¿Y si invitamos a Broly? Debe estar solo a esta hora- sugirió, el corpulento muchacho era sumamente tímido a pesar de su imponente tamaño.
Llámalo-dijo Vegeta, al menos si Broly estaba allí Raditz tendría con quien parlotear. De todas formas, se sentía un poco mejor por no tener que mentir en todo, aunque solo fuera a Raditz.
Broly llegó al rato y los tres estuvieron pasando el rato allí hasta que se hizo tarde, luego de eso Raditz se fue y Broly también luego de un tiempo más, después de todo él vivía muy cerca de la casa de Vegeta.
Se fue a dormir luego de una tranquila cena con Uranai, no pudo evitar pensar en la bella mermaid también esa noche. Era su último pensamiento al dormir y también el primero al despertar, nada lo reconfortaba más que eso.
Así que mis mermaids andan haciendo lo que quieren sin control-dijo una voz mientras recorría la superficie del mar, su cabello pelirrojo brillaba debido a la luna que influía en la marea en la que estaba inmersa- Eso pronto se les va a acabar- aseguró para sí misma a pesar de que su asistente estaba con ella.
¿Ya vamos a regresar a la ciudad Mermaid jefa Nerina? -preguntó Zarbon algo temeroso, tal parecía que habían estado nadando por varios nudos ya que lucía cansado.
Sí, ya. Solo recuérdame la zona donde vive el humano ese que la pequeña mermaid frecuenta- le solicitó, aunque su tono sonaba despectivo.
Por allá-le indicó su lacayo leal apuntando en aquella dirección, aunque no le había señalado la casa precisamente. Estaban viendo a la distancia la zona donde estaba la casa de Vegeta entre otras más así que no podían verla con tanta precisión.
Bien perfecto, espero que hayan disfrutado sus días de descanso porque esta niña ya no va a entrometerse en mis asuntos- dijo haciendo referencia a la irreverencia de Bulma- Me asegurare de que ninguna mermaid vuelva a involucrarse con humanos otra vez- dijo con seguridad.
La sirena maldita se metió en el agua y Zarbon la siguió de inmediato al ver que ya se iban, después de todo él ya sabía que Nerina había estado fraguando un plan desde el pacto que había hecho con la mermaid silenciosa.
Buenas noches! Espero les haya gustado el capítulo de hoy, disculpen la demora en las actualizaciones. A medida que la historia sigue avanzando se suele volver complicado seguirla y a este fic no le quedan tantos capítulos restantes.
Si les gustó no olviden dejar un voto o un comentario ya que eso me anima a seguir, ya mismo me pondré a avanzarle al siguiente ya que aún hay cosas pendientes.
Muchas gracias por leer y nos leemos pronto.
Niebla ~
