Prompt: Banco/Cardumem/ Manada

Qué bueno que vienes cariño-dijo Sayuri con una expresión feliz, había amenazado a Vegeta con que fuera a visitarlos al menos una vez. No había sabido de su hijo mayor por semanas, lo recibió muy contenta en la puerta de entrada de su casa costera, aunque era más grande y algo más ostentosa que la de Vegeta.

¿En qué andas mocoso? Nunca llamas- le reprochó su padre en cuanto él y su esposa se adentraron en la casa, Sayuri había ido a abrirle emocionada.

Tarble fue corriendo hacia él al verlo ya que hace tiempo no los visitaba, solía preguntar por su hermano mayor a menudo ya que lo admiraba mucho y lo extrañaba desde que se había mudado de la casa.

Vegeta, en serio viniste-dijo sonriente el muchacho con felicidad mientras lo abrazaba.

Creo que no venías desde que te mudaste-comentó Sayuri pensativa, no le agradaba que su hijo se distanciara tanto de ellos- debes venir más seguido, Tarble te extraña- le insistió.

Vegeta se sentó en la mesa en cuanto su hermano dejó de abrazarlo, él se dirigió a sentarse a su lado de inmediato. Sayuri llevó la cena en pocos minutos ya que habían estado esperando por su hijo mayor para poder compartir el almuerzo juntos.

¿Qué haces tanto? ¿Por qué andas tan apartado? -preguntó el padre de Vegeta como reproche, Vegeta hizo una mueca de molestia al escucharlo. Realmente era por eso que no iba a verlos seguido.

¿Andas saliendo? Uranai muchas veces menciona que no estás en casa-mencionó Sayuri, cuando llamaba al teléfono de la casa, su hijo nunca respondía y cuando Uranai lo hacía solía decirle que no estaba.

¿Tienes novia? -preguntó Tarble a su vez- Yo escuché que Uranai le dijo a mamá que encontró el número de teléfono de una chica en tu auto- comentó el más joven pensativo.

Espero que ya tengas novia, de otra forma tendremos que irte consiguiendo mujeres- dijo el padre de Vegeta con decisión, Sayuri lo miró confundida.

¿Y quién dijo que íbamos a hacer eso? No es como si Vegeta no pudiera estar con la chica que quiera- dijo Sayuri al escuchar aquello, no le agradaba la idea de que su hijo saliera con cualquiera.

Parece que no, hay que conseguirle una chica de la compañía, todas parecen buenas- dijo el padre de Vegeta sin demasiado interés en quien fuera en tanto su hijo saliera con alguna.

Cállense-dijo Vegeta con seriedad, los dos lo miraron confundidos al escuchar que los había mandado a callar- No necesito que me presenten a nadie, ya he estado viendo a alguien. Solo necesito que no se entrometan-les aclaró, Sayuri lo miró sorprendida mientras que su padre parecía dudar un poco de lo que le decía.

¿No estas mintiendo para evitar que consiga citas para ti? Porque no tardaré en hacerlo si no consigues una muchacha pronto-le advirtió, Vegeta resopló ante lo ridículo del asunto, era sumamente irritante que se interesaran en algo tan banal como eso.

Pregúntale a Uranai si no lo crees, ella la ha visto- le aseguró Vegeta, su padre pareció convencido al escuchar que la empleada podía confirmarlo.

¿Quién es? -preguntó Sayuri con un semblante más serio, ella no creía que Vegeta estuviera mintiendo.

Solo es una chica que conocí en la playa, Raditz y los demás quisieron hacer una fiesta en mi casa y la invité ese día- les aclaró, los dos lo miraron pensativos ya que sabían que su hijo no era alguien que disfrutara de las fiestas y mucho menos en su propia casa.

¿Y es bonita? -preguntó Tarble interesado- ¿Le gusta la playa como a ti? -preguntó nuevamente sonriente, le agradaba saber que su hermano había encontrado a alguien especial.

Si, siempre la veo ahí- respondió con ambigüedad, aunque ignoró la primera pregunta.

¿Y cómo es? ¿Cómo se llama? -preguntó Sayuri, quería saber un poco más de la muchacha.

Vegeta se negó a mentir al respecto, sabía que lo que tenía con Bulma era completamente real, aunque el precio de decir aquello sería bastante alto después. No estaba en una situación ideal en tanto que su novia era una mermaid.

Se llama Bulma, su cabello es azul igual que sus ojos-comentó, su padre pareció convencerse al escuchar la descripción de la muchacha.

Sería bueno conocerla algún día, si es que quieres claro-dijo Sayuri como sugerencia, Vegeta prefirió dejar aquello para otro momento ya que sabía que era algo imposible por obvias razones.

Tal vez cuando ella tenga más tiempo, es de otra ciudad y no puedo verla tan a menudo- comentó, sus padres lo miraron curiosos al escuchar eso.

Bueno, avísanos entonces, espero sea una buena chica- dijo Sayuri pensativa, no podía imaginar cómo podía ser la chica que su hijo estaba frecuentando.

¿Y Raditz también la vio? -preguntó Tarble curioso- Tal vez él me diga si es bonita- dijo pensativo, Vegeta resoplo con molestia.

Si la vio, él estaba en la fiesta también- respondió con impaciencia.

Siguieron almorzando tranquilamente mientras platicaban, aunque mientras tanto nuevos sucesos transcurrían en la ciudad Mermaid.

Bulma entró silenciosamente a la biblioteca de la ciudad Mermaid, sabía bien que no debía estar holgazaneando a esa hora, pero se le había hecho costumbre ir allí para buscar libros sobre los humanos.

Miró la imponente biblioteca cuyas paredes de piedra tenían algas en ellas, así como casi todas las construcciones de la ciudad Mermaid, eso se debía la hostilidad el ambiente acuático en el que se encontraban.

No dudó en adentrarse ya que aún quería aprender tanto sobre el mundo de Vegeta como pudiera, aunque la información que había allí no era tan precisa como todo lo que había aprendido cuando había podido estar en la casa de su amado humano.

La mermaid que era guardiana de los libros notó que había entrado de inmediato, sabía que Bulma hacía eso, aunque no debía estar allí a esa hora.
La vio acercarse a donde ella estaba acomodando unos libros, allí los hacían de hojas muy gruesas de materiales que no permitían que se dañaran debido al agua. Bulma había notado que los libros en el mundo humano y en el suyo eran muy diferentes ya que allí las hojas eran muy delgadas.

Bulma te dije que ya agotaste todo el conocimiento sobre humanos que había aquí, no había mucho más que el que pude salvar cuando Nerina vino a destruir la biblioteca la primera vez-le advirtió la mermaid de cabello pelirrojo, parecía que la mermaid silenciosa tenía una especial fijación con el mundo humano y eso allí era algo muy problemático.

Bulma se encogió de hombros y sonrió al escucharla, se había vuelto la oveja negra de la manada de mermaids en cuanto Nerina le había quitado la voz. Suno la había respaldado en su búsqueda de conocimiento a pesar de que sabía que lo que estaba haciendo no estaba permitido.

No tengo más, solo tal vez...-dijo Suno pensativa- Creo que guardé un libro en alguna parte que tenía que ver con el mundo humano, pero no he podido encontrarlo-dijo pensativa- Pero recuerda que Nerina dijo que no hay que acercarse a los humanos- le recordó, aunque sabía que la mermaid silenciosa no le haría mucho caso, ya había escuchado de sus amigos que ella estaba involucrada con uno.

Bulma señaló las estanterías y puso una mueca de confusión para que ella entendiera lo que quería, Suno asintió al verla.

De acuerdo, busca si quieres- cedió, la mermaid de cabello azul sonrió mientras se dirigía a la misma-Hay más adentro, pero no sé si podrás encontrar algo- le advirtió, había una parte interna de la biblioteca que tenía más libros, la vio irse hacia allí enseguida.

Suno miró cómo se iba con una sonrisa, solía dejarla entrar ya que, usualmente las mermaids no iban a menudo allí.
Por lo general, no solían tener tanto tiempo para indagar en la biblioteca debido a las pesadas tareas que Nerina les asignaba día y noche, incluso ella tenía mucho trabajo qué hacer también ya que Nerina también le asignaba tareas relacionadas con la biblioteca.

Recordaba que antes le había pedido que averiguara cómo hacer una poción para respirar bajo el agua y eso había sido bastante difícil ya que el registro de pócimas mágicas en los libros era muy escaso.

Se dispuso a hacer sus pendientes mientras Bulma seguía en la parte interna de la biblioteca. Nerina le había pedido que encontrara información respecto de las partes del mar más seguras y aisladas para las mermaids, pero no estaba segura de porqué quería saber algo así si de todas formas todos ellos vivían en la ciudad, le había proporcionado lo que había podido encontrar hace unos días, aunque desconocía el porqué de su pedido.

Estaba indagando en unos libros muy antiguos que tal vez podrían tener algo más al respecto, pero pronto pudo ver por la ventana sin sellar de la biblioteca que Nerina se acercaba allí a una gran velocidad, iba junto con Zarbon.

La vio entrar directamente y parecía que la estaba buscando a ella, por alguna razón sintió un miedo atroz al ver la expresión sonriente de la líder del clan.

Bulma se alertó al escuchar que había otra voz en la zona principal de la biblioteca y se acercó al borde del umbral de la puerta, se replegó al notar que la voz que hablaba era la de Nerina. No podía permitir que supiera que estaba allí, se suponía que debía estar haciendo sus tareas.

Necesito que vengas conmigo Suno, tengo una tarea especial para ti y solo tú puedes hacerla-le aseguró la mermaid maldita, Suno asintió al escuchar su propuesta a pesar de que algo en el rostro de Nerina le decía que no era algo bueno.

¿De qué se trata? Por supuesto que estoy a su disposición- dijo Suno de inmediato, Nerina sonrió.

Tiene que ver con cosas de la biblioteca, sé que tu guardas mucho conocimiento valioso aquí. No quisiera que caiga en las manos equivocadas-comentó Nerina de forma casual, la pelirroja la siguió, aunque miró un segundo hacia atrás pensando que Bulma estaba dentro. Se dirigió a seguir a la líder del clan luego de eso, aunque tal parecía que Nerina se había percatado de lo que había hecho a pesar de no decir nada al respecto.

Bulma se quedó en la biblioteca mientras revisaba los libros, logró encontrar uno que se veía interesante, aunque dudó de si podría llevárselo ya que Suno no estaba allí. Miró dubitativa el libro mientras aún estaba en la zona principal de la biblioteca, suponía que no sucedería nada si le avisaba después que se lo había llevado, usualmente la dejaba sacar libros de la biblioteca sin problema.

Se dirigió a donde estaban sus amigos ya que debía ayudar con los deberes de ese día, por algún motivo Nerina les había mandado mucho trabajo esos días como si se estuviera preparando para algo.
Habían tenido que empacar comida y muchas semillas, además de tridentes y otras cosas que habitualmente no solían necesitar.

¿Fuiste a la biblioteca? -preguntó Launch al ver a la mermaid llegar con un libro, Bulma asintió al escuchar la pregunta.

¿Vas a leerlo ahora? Nerina nos tiene hasta el cuello con las tareas- le avisó Lemo, Bulma negó con su cabeza ya que sabía que debía ayudarlos o nunca terminarían con eso.

¿Para qué quiere estas cosas? - dijo Cheelai mientras examinaba una espada que había encontrado, Nerina los había enviado a buscar armas en el fondo marino, en su mayoría eran armas que solían pertenecer a los humanos y que ellos perdían en el agua por algún motivo.

Bulma hizo un gesto de que no tenía idea, aunque las actividades de la sirena maldita eran sospechosas. No creía que estuviera planeando algo bueno ya que los estaba sobrecargando de trabajo, incluso le había avisado a Vegeta que no podría verlo algunos días ya que tenía mucho qué hacer. Habían pasado al menos tres días desde que no había visto a su adorado humano y lo extrañaba mucho.

¿Qué necesita, mi señora? - preguntó Suno confundida, Nerina la había llevado cerca de la superficie. Estaban en una zona alejada de la costa donde solían ir los humanos así que no la preocupaba tanto que alguien los viera, pero no era algo usual para ella salir a la superficie ya que solía respetar las reglas de la jefa de su clan.

¿Tienes lo que te pedí? - le exigió la mermaid de inmediato, Suno la miró algo asustada ya que ella la intimidaba, sacó una hoja del libro que llevaba consigo y se la dio.

Yo la ayudaré con lo que usted me ordene, pero debo advertirle que lo que hace va en contra de las reglas del contrato social mermaid- le recordó Suno algo asustada, Nerina la miró con molestia al escuchar lo que decía.

Solo es una poción, ningún humano va a salir herido- le aseguró la mermaid fingiendo amabilidad, sabía bien que el acuerdo especificaba que ellas no podían hacerles daño a los humanos si ellos no habían hecho nada contra ellas. Era por eso que habían pactado esconderse de ellos y no volver a mezclarse con ninguno desde hace muchos años.

Solo se lo recordaba, disculpe mi impertinencia- dijo Suno con temor en su expresión, Nerina le sonrió.

Ya que tú eres tan lista necesito que ayudes a Zarbon a encontrar todas las cosas de esta lista- le propuso haciendo referencia a lo que incluía en la misma.

Pero la lista dice que necesita un cabello de un humano- le aclaró Suno confundida, Nerina volvió a mirarla, aunque su expresión lucía algo aterradora.

No te preocupes por eso, eso ya está cubierto- le aseguró la mujer, Suno la miro extrañada, aunque podía realizar la tarea que le habían pedido.

Tengo algunos pendientes qué hacer hoy así que quiero que me avisen apenas esté lista la poción- les avisó, los dos asintieron antes sus órdenes- Zarbon, ve que todo se haga como debe ser- le indicó, aunque miró de reojo a Suno, su fiel tritón asintió.

Si señora Nerina-le aseguró Zarbon antes de que la mermaid pelirroja se retirara.

Suno miró la situación confundida, aunque iba a ayudar con eso realmente sentía que algo no andaba bien. Esperaba que no fuera algo que tuviera que ver con Bulma ya que sabía que ella había tenido problemas con Nerina recientemente, la había visto ir a la biblioteca apesadumbrada por ese motivo antes.

¿Ya te vas? -preguntó Sayuri sorprendida, aunque estaba desanimada ya que no quería que su retoño se fuera de allí tan pronto. Apenas habían pasado un par de horas desde que habían almorzado y él no había permanecido tanto tiempo allí comparado con el que llevaban sin verlo.

Sí, tengo trabajo pendiente que quería adelantar-dijo Vegeta con molestia, aunque si tenía trabajo qué hacer también era cierto que quería ir a la playa ese día, creía probable no ver a Bulma debido a que ella le había avisado que tenía unos días ocupados por culpa de Nerina.

Quédate a dormir solo hoy- le pidió su madre insistente, realmente quería que su hijo estuviera más tiempo allí. Recurrió a Tarble para que le suplicara y tuviera que quedarse más tiempo.

Tarble fue de inmediato a pedirle que lo hiciera y no pudo decirle que no, aunque respiró pesadamente antes de aceptar.

Si quieres podemos ir a la playa un rato, yo no voy tan seguido- le sugirió Tarble luego de que su hermano aceptara quedarse.

Bien, supongo que podría acompañarte- dijo Vegeta, después de todo sus padres vivían cerca de la playa también, aunque no era en la zona cercana a la parte de la costa en la que estaba su casa.

Nosotros iremos a comprar algunas cosas para la cena mientras tanto- dijo Sayuri feliz de que su hijo se quedara un poco más.

Poco tiempo después Vegeta y Tarble ya se encontraban en la playa cercana a la casa de sus padres, vivían justo frente a ella como él.
Sintió cierta nostalgia al ver la playa al atardecer ya que solía ver ese mismo lugar cuando era niño preguntándose por los misterios del mar. Nunca se habría imaginado la cantidad de cosas mágicas y hermosas que podría encontrar en él.

La brisa marina acarició sus rostros y los dos miraban al horizonte ya que el sol se estaba comenzando a ocultar.

Debe haber tantas cosas en el mar-dijo Tarble sonriente por el bello paisaje que los dos contemplaban- Es muy grande-dijo ya que, aunque tenía una ventana de su cuarto que lo dejaba verlo cada día, aun se sorprendía al verlo otra vez en todo su esplendor.

Lo es, aunque he leído muchos libros sobre fauna marina aún no conozco todo lo que se sabe sobre los animales que hay allí- respondió Vegeta, sabía que tenía mejor conocimiento sobre mermaids que cualquier libro que hubiera abierto.

¿Cuál es tu animal del mar favorito? -preguntó Tarble intrigado, Vegeta lo miró pensativo al escuchar la pregunta.

Hay uno que no he podido encontrar en ningún libro del que quisiera saber más, pero tendría que capturar uno y diseccionarlo para eso. Le digo pez sombrío- mencionó, su hermano lo miró asombrado al escuchar eso.

¿Esa especie no está en los libros? -preguntó sorprendido su hermano menor, sabía que su hermano mayor había leído mucho sobre ese tema. Vegeta negó con la cabeza.

No, son peces de tonalidad oscura muy ágiles y rápidos que se esconden de los humanos- le explicó, Tarble parecía asombrado de que él hubiera visto uno.

¿Y cómo pudiste verlo? -preguntó sorprendido, se habían sentado cerca de la costa para ver el atardecer mientras hablaban.

Cuando estaba navegando con el barco me quedé en una zona alejada de donde suelen andar las personas y pude ver uno, aunque no fue tan cerca- le explicó, aunque era mentira ya que había visto algunos cuando Nerina lo había secuestrado. Recordaba que los había visto pasar agrupados en un gran cardumen ya que esos peces vigilaban a las mermaids.

Impresionante- dijo Tarble, le sonrió ya que admiraba mucho a su hermano mayor y todo lo que sabía sobre la fauna marina- Si hay peces que la ciencia aún no conoce ¿Crees que haya sirenas o animales así también? Así como no conocen los peces sombríos también podría haberlas- dijo Tarble pensativo.

¿Por qué preguntas eso? - preguntó Vegsta con cierto nerviosismo ya que su hermano había sugerido ese tema de conversación.

La otra vez leí un libro sobre eso, aunque era un cuento, y pensé que te preguntaría sobre eso cuando te viera- dijo Tarble sonriente- Recordé la vez que me contaste sobre las propiedades únicas de las medusas para regenerarse y de esos peces que viven en el fondo marino y pueden generar su propia luz. Pensé que no sería tan descabellado que las sirenas existieran en ese caso- comentó con su tono amable y curioso de siempre.

Yo también pensé en eso, y realmente podría haber cualquier cosa allí- le aseguró con respecto al mar, aunque no pudo evitar pensar en su bella mermaid y en cuánto quería verla una vez más. En cierto modo estaba tranquilo respecto a eso ya que ella le había dicho que estaría ocupada esos días.

Si las sirenas existieran ¿Imaginas lo hermoso que debe ser su canto? -preguntó Tarble inocentemente, Vegeta lo miraba algo pensativo ya que le resultaba extraño que su hermano estuviera hablándole de eso.

Imagino que sí, aunque en las leyendas que he visto mencionan que el canto puede hipnotizar a los humanos para atraerlos hacia ellas- le comentó Vegeta, Tarble le sonrió al ver que estaba compartiendo su opinión sobre eso con él a pesar de que ni siquiera estuviera comprobado que las sirenas existieran.

¿Sabes? Creo que estas diferente desde la última vez que viniste- comentó Tarble, aunque lucía feliz al hablar con él- Siempre hablamos de fauna marina, pero cuando hablaba contigo antes sentía que estabas enojado por algo, no sé si era conmigo, con mamá o con el mundo- dijo como broma.

No estaba enojado- se excusó Vegeta al escuchar la suposición de su hermano.

Tal vez no, pero ahora pareces feliz, y no sabes cuánto me alegra- admitió con tono amable, su joven hermano siempre era extremadamente amable y cordial cuando hablaban.

Te imaginas cosas- dijo Vegeta restándole importancia- Soy el mismo de siempre- le aseguró, Tarble le sonrió sin pretender contradecirlo.

¿Me vas a decir si tu novia es bonita? Debe serlo- le pidió nuevamente, Vegeta lo miró sorprendido porque insistiera en eso. Suponía que su hermano asumía que su cambio de actitud era a causa de su nueva relación, y sabía de sobra que era cierto. Estaba rendido ante aquella bella mermaid de cabello azul.

Vegeta suspiró pesadamente y volteó a mirar al mar otra vez mientras Tarble esperaba expectante su respuesta, aunque también estaba preparado en caso de no recibir ninguna.

Lo es, no he visto a alguien que lo sea más que ella- le aseguró, Tarble sonrió al escuchar la respuesta, aunque su hermano no había volteado la vista al responder su duda. Tal parecía que alguna bella chica había logrado llegar al duro corazón de su hermano.

Espero algún día conocerla- dijo Tarble con ánimo, estaba feliz de ver que su hermano parecía haber sido cautivado por esa chica de la que les había hablado en el almuerzo.

¿Sabes por qué no vengo nunca aquí? -preguntó Vegeta a su hermano menor, el afirmó con su cabeza ya que su hermano estaba mirándolo de reojo.

Porque mamá y papá siempre se están metiendo en lo que haces y eso te molesta- dijo Tarble, Vegeta asintió.

Sí, pero cuando vuelvo a venir y luego me voy suelo olvidar que tú también estas aquí. Hablar contigo es lo que hace que regrese de vez en cuando- le aseguró, Tarble sonrió al escucharlo, pocas veces su hermano le decía cosas así de amables y lo apreciaba mucho viniendo de él- Se que no te dejan tener un teléfono, pero te compraré uno para que puedas llamarme- le sugirió.

¿En serio? - preguntó Tarble emocionado, sus padres le habían prohibido tener uno desde hace tiempo ya que consideraban que era peligroso que tuviera uno siendo tan joven.

Sí, te lo enviaré en unos días, si mamá te dice algo dile que yo te lo regalé- respondió, sabía que su madre no se atrevería a quitárselo tratándose de un regalo de él.

Gracias Vegeta- dijo Tarble sonriente, ese día no podía ser mejor teniendo a su hermano mayor con él- Te echo mucho de menos desde que te mudaste, pero al menos será mejor si puedo llamarte- dijo el joven con ánimo en su expresión.

Un día podría llevarte en el barco, aun no has visto el mío- le sugirió Vegeta, su hermano asintió gustoso por la propuesta.

Los dos miraron el mar una vez más, el sol comenzaba a desaparecer en la línea del horizonte.

¿Crees que haya peces sombríos a esta hora? -preguntó Tarble animado, realmente le había sorprendido que su hermano descubriera aquellos extraños peces que le había comentado.

No lo creo, aunque nadan cerca de la superficie en la noche, no creo que salgan para que sean visibles- mencionó Vegeta- Además ellos suelen moverse más cuando la oscuridad los esconde por completo por su color oscuro- agregó, recordaba que había hablado con Bulma por notas sobre eso ya que eran los peces que vigilaban a las mermaids y su trato con los humanos.

Qué lástima, sería genial ver uno- dijo Tarble pensativo mientras aún observaban- Aunque también sería genial ver una sirena, si existieran seguramente serían muy bellas- imaginó Tarble sonriente.

Supongo que si- respondió Vegeta de forma ambigua, hablar sobre ellas solo lo hacía desear ver a Bulma otra vez. Debía cuidarse de ser moderado al hablar de las memaids ya que era mejor que las demás personas pensaran que solo eran una fantasía.

Como no estaban tan lejos de la mansión de sus padres cerca de la playa, escucharon un grito de su madre que les avisaba que volvieran a la casa para poder cenar.

Tarble se levantó de inmediato, aunque vio que su hermano no parecía tener mucho apuro por volver a la casa.

Adelántate, ya voy- le avisó Vegeta a su hermano que lo miraba expectante, Tarble asintió mientras comenzaba a caminar a la casa.

Pero no te tardes mucho o mamá podría enfadarse- le sugirió Tarble mientras se alejaba, Vegeta afirmó que lo había escuchado y pronto se quedó solo allí en la costa.

Se puso de pie luego de que su hermano se fuera y se acercó a unas rocas cerca de la zona de la playa de la casa de sus padres, tenía un mal presentimiento por alguna razón.

Se quedó mirando el mar desde allí un rato más, aunque pudo ver algo extraño en el agua solo un momento. Parecía que había una mermaid nadando a lo lejos, lograba ver una cola de pez muy grande como para pertenecer a uno convencional, luego vio otra que la seguía. Aunque bien podría ser su imaginación, ya que la única mermaid que andaba tanto en la superficie era Bulma y sabía bien que ella estaría en la ciudad Mermaid esos días.

Se quedó mirando en caso de poder observar algo más, aunque no consiguió verlas otra vez. Pronto debió entrar a la casa nuevamente ya que lo habían vuelto a llamar, aunque su sensación de que algo no iba bien no se iba.

En un lugar no tan cerca ni tan lejos de la casa de los padres de Vegeta, una mermaid y un tritón preparaban unas cosas en secreto. Habían estado todo el día recolectando los ingredientes para hacer una poción especial, habían necesitado estar cerca de la superficie ya que debían utilizar fuego para cocerla.

Mientras tanto, Bulma se encontraba descansando de sus deberes, ese día estaba agotada ya que habían tenido mucho más trabajo de lo usual.
Habían tenido que restaurar armas, empacar comida y otras muchas cosas que las mermaids utilizaban en su día a día.

Se encontraba meditando si debía ir a la superficie, aunque estaba agotada y tal vez sería más conveniente que se fuera a dormir. Había estado sentada en un coral rosado mientras esperaba a sus amigos ya que luego todos se adentrarían en la ciudad mermaid otra vez para ir a descansar.

Exhaló pesadamente y algunas burbujas se formaron en el agua ante ello, extrañaba tanto a su adorado humano. Ya hacía unos días que no lo veía y no podía dejar de extrañarlo, esperaba que pronto pudieran aligerar la gran cantidad de deberes que Nerina les encargaba para poder ir a verlo.

Contempló el fondo marino que era iluminado por algunas piedras resplandecientes que reflejaban su luz en las medusas que pasaban. Pensó en Vegeta de inmediato ya que sabía cuánto le interesaría a él ver algo así, por más que ella ya estaba habituada a eso suponía que a él le encantaría.

Disfrutó el espectáculo marino como si fuera la primera vez deseando que él pudiera verlo en alguna ocasión.
Aunque su atención se dispersó en cuanto notó algo, Nerina se iba a lo lejos en aquella noche del mar profundo, era extraño que estuviera activa a esa hora.

La vio pasar por allí junto a una mermaid, no la conocía demasiado ya que ella era una mermaid algo joven y por eso no solía interactuar tanto con ella, aunque también vivía en la ciudad. Pero si sabía bien su nombre, la mermaid en cuestión se llamaba Ranfan.

Miró aquello sospechosamente, ya que suponía que Nerina debía estar haciendo algo extraño al llevarse a la inocente mermaid con ella.
La sirena maldita la miró de reojo al notar que la estaba mirando y decidió apartar la vista. Aunque estaba preocupada, si se metía le daría más motivos a Nerina para hacerle la vida imposible.

La jefa del clan desapareció de la escena con la joven mermaid y se quedó pensando a dónde podrían haber ido, al menos parecía que no iban en la dirección de la costa en la que estaba la casa de Vegeta y eso la tranquilizaba.
Ya no quería que él tuviera más problemas con ella, aunque aún tenía el pacto que había hecho con ella a su favor, pero sabía bien que Nerina podría querer romperlo en cualquier momento.

Se dirigió a la ciudad mermaid una vez que se reencontró con sus amigos y pronto estuvo en su casa con su hermana. Ella también había estado haciendo tareas todo el día así que había sido algo agotador, pronto las dos se fueron a dormir ya que estaban demasiado cansadas para seguir activas y ya era muy tarde, además de que otras muchas labores las esperaban al día siguiente.

Bulma se levantó temprano en la mañana, había amanecido con unas ganas irrefrenables de ver a su adorado humano, pero sabía que era temprano y seguramente no podría encontrarlo.
Él le había explicado cómo eran sus horarios por lo general y era poco probable que lo viera en la mañana si estaba trabajando, aun así tenía muchas labores por ese día y sería mejor que las resolviera lo antes posible para que Nerina no se enfadara.

Vegeta se levantó ese mismo día con algo de prisa, ansiaba ver a la mermaid una vez más y aunque ese día no tenía demasiado trabajo aun no podría encontrarse con ella.

Se dirigió a desayunar con sus padres y su hermano menor que lo recibieron con buen ánimo y amabilidad por la mañana. Y a pesar del buen ambiente, sentía que algo no iba bien.

Desayunó con normalidad con ellos y se decidió a irse a su propia casa ya que percibía que algo no estaba como debía.
Al llegar a su hogar costero, se dirigió a la playa de inmediato luego de saludar a Uranai ya que ella había llegado hace poco tiempo.

Miró taciturno el mar, creía que tal vez su incomodidad se debía a que extrañaba a la mermaid y no a que algo malo había ocurrido.
Escuchó el sonido natural de las olas que se rompían y se volvían a formar, algo andaba mal, lo sabía.

Bulma se dirigió a la superficie, al final no había podido más de la curiosidad ya que había oído por sus amigas antes que Ranfan no estaba en ninguna parte.
La habían llamado para hacer algunas tareas de las que había asignado Nerina para ese día, y no habían podido encontrarla. Recordó cuando la había visto irse con Nerina, algo malo había sucedido, estaba segura.

Curioseó por la costa, aunque no pudo ver nada extraño, no era la parte en la que se encontraba la casa de su novio humano. Había decidido ir hacia allí ya que vio a unos tiburones dirigirse a esa zona y le había parecido algo sospechoso, esperaba que no hubiera algún humano en peligro ya que ella no podría curarlo si los tiburones lo atacaban.

Al llegar al lugar concreto en el que se encontraban las criaturas de afilados dientes, pudo notar que parecían percibir algún tipo de líquido rojo que se desparramaba en el agua. Aunque no podían ir muy cerca ya que estaba muy próximo a la superficie y si se acercaban más podrían morir al no poder volver al mar por la poca profundidad.

Se acercó de inmediato ya que eso se veía demasiado extraño, grande fue su sorpresa al salir y ver a una mermaid cuya piel estaba seca, sus escamas apenas se mojaban en el mar y su cuerpo estaba inmóvil sobre una gran roca mientras la sangre salía de ella. Su cola de pez apenas rozaba el agua y su expresión demostraba un vacío terror, ya que sus ojos se encontraban huecos porque su alma la había abandonado.

Bulma quiso gritar, aunque ningún sonido salió de ella ya que no tenía voz. Comenzó a hiperventilar al ver aquello ya que, aparentemente, la mermaid estaba muerta, sus cabellos rizados y lilas le indicaban que se trataba de la joven y bella Ranfan.

Miró hacia la playa y vio a un humano con un cuchillo con sangre en él, pero no era cualquier humano, se trataba de Yamcha. Aquel por el que había entregado su voz alguna vez.
Estaba recostado en la arena y su expresión se veía confundida, como si estuviera fuera de sí, ni siquiera miraba el cadáver de la mermaid sobre la roca.

Escuchó el ruido del chapoteo del agua detrás de ella y se alertó de inmediato ya que estaba completamente aterrada por lo sucedido, era Nerina. Llegó y miró la situación algo sorprendida, aparentemente no sabía lo que había pasado.

Te dije que no debíamos mezclarnos con los humanos- vociferó Nerina- Le advertí a Ranfan que no se metiera con ellos, le dije que era peligroso enamorarse de uno- le explicó. Bulma volvió a mirar aterrada hacia donde estaba la mermaid ahora sin vida, probablemente Nerina se refería a eso, a cuando la había visto andando con Ranfan el día anterior.

Yamcha pareció salir de su ensoñación un momento y se puso de pie, las miró directamente dispuesto a meterse en el agua para ir tras ellas.

Matar... mermaids...-dijo Yamcha como si estuviera fuera de sí, su voz sonaba amenazante y llena de odio. Tenía los dientes apretados y sus ojos se veían oscurecidos, aunque se había lamentado tantos días por su ausencia sabía que él no se veía así habitualmente, algo raro le estaba pasando.

Comenzó a acercarse y Bulma retrocedió ya que él aún tenía aquel gran cuchillo en su mano, aunque se veía muy antiguo ya que estaba oxidado. Su postura era rígida y amenazante, parecía dispuesto a atacarla, como si no pudiera reconocerla a pesar de la historia que existía entre ellos.

Nerina tomó del brazo a Bulma y la arrastró a las profundidades del mar, era imposible que un humano pudiera seguirlas hacia allí dada su incapacidad para respirar bajo el agua.

Se dirigieron de inmediato a alertar a las demás mermaids y tritones de lo ocurrido, todos se espantaron al escuchar la fatal noticia sobre el destino de la joven Ranfan.

Nerina les había explicado que se trataba de una joven mermaid ingenua que se había enamorado de un humano, y aunque ella le había advertido sobre que no eran confiables, ella había decidido seguir con su afán de ver a su amado humano hasta que él le quitó la vida de esa forma tan violenta.

La resolución de Nerina como jefa del clan fue determinante.

Debemos abandonar la ciudad mermaid e ir a un lugar más recóndito del océano donde no puedan dañarnos, los humanos son peligrosos- les advirtió, los demás habitantes de la ciudad mermaid aceptaron sus órdenes dominados por el miedo.

Habló claro y fuerte ante las mermaids y los tritones ya que comenzarían con eso de inmediato movidos por el impactante y trágico suceso.

A partir de ahora, les prohíbo cualquier tipo de contacto con los humanos definitivamente. El contacto con los humanos puede costarles la vida-les aseguró refiriéndose a Ranfan- Zarbon les dirá que tendrá que llevar cada uno, así que diríjanse a él, los calamares ya están en camino así que tendrán que cargar con mucho-les advirtió, planeaba dejar a su fiel lacayo a cargo de eso ya que sería algo tedioso por todo lo que debían cargar antes de partir.

Se mostraba firme y poderosa ante los subordinados del clan de Mermaids, les comunicó el plan ya que tenían muchas cosas qué mover. Además de que se irían a la nueva ciudad en manada todos juntos. La ciudad mermaid se trasladaría a un lugar recóndito del fondo marino, donde no tendrían contacto con ellos otra vez.

Bulma miró la situación sorprendida, pero supo de inmediato lo que haría a pesar del miedo que sentía. Tenía que huir, si se iba a las profundidades con ellos no podría ver a Vegeta otra vez, sabía que no la volverían a dejar salir a la superficie.

Cuando iba a salir nadando de allí para poder ir a la costa, sintió que alguien la detuvo. Vio la mirada preocupada de Suno, parecía cargar con una gran culpa que no podía soportar.

Vegeta se encontraba en la playa aun, no parecía que hubiera señales de su novia mermaid por allí. Aunque tampoco es que quisiera hacer mucho más, no solía desagradarle solo estar allí mirando el mar.

Escuchó su teléfono vibrar y vio que era una llamada de Tarble, al final sus padres habían optado por comprarle un teléfono ese mismo día ya que él les había dicho que le regalaría uno a su hermano pequeño. Después de todo, Tarble ya no era tan pequeño como para no poder usar uno.

Hola Tarble-lo saludó, su hermano lo había llamado más rápido de lo que había creído.

Hola Vegeta ¿Estás en la playa? - preguntó su hermano menor curioso.

Sí, mentí cuando dije que iba a trabajar hoy-admitió el mayor, Tarble rio al escuchar aquello.

Te llamaba para decirte que hace tiempo vi a un hombre extraño andando por la playa, ten cuidado. Parecía que caminaba en la dirección en la que queda tu casa, y aunque no es tan cerca si sigue caminando puede llegar allí, me preocupa porque creo que tenía un cuchillo- lo previno, Vegeta se sorprendió al escuchar la advertencia.

Claro, gracias por decirme- dijo Vegeta pensativo, miró a sus lados por si notaba algo, pero no parecía que hubiera algo peligroso cerca.

Habló unas pocas palabras más con su hermano hasta que vio lo que notaba siempre que Bulma iba a verlo, vio a la bella mermaid de cabello azul emerger del agua.

Te hablo después Tarble- se despidió rápidamente, su hermano se despidió gentilmente y cortó la llamada. Al menos se había cerciorado de que su hermano mayor estaba bien.

Vegeta se acercó de inmediato a la costa al ver a Bulma allí, aunque la preocupación en el rostro de la mermaid hizo que se alertara. Parecía que algo malo había sucedido ya que se veía sumamente conmocionada.

Bulma lo abrazó preocupada apenas estuvieron lo suficientemente cerca, presentía que algo grave había sucedido.

Poco después, vio a una mermaid con cabello pelirrojo emerger del mar también, aunque Vegeta no la conocía y ella se veía temerosa.

¿Qué sucedió? - preguntó al ver la expresión preocupada de Bulma y también la de la mermaid extraña.

¿Él es el humano que frecuentas Bulma?-preguntó Suno para asegurarse, la peliazul asintió ya que sabía que había mucho qué explicar.

¿Eres amiga de Bulma?-preguntó interesado el humano, la pelirroja asintió y se acercó rápidamente ya que sabía que no tendrían tanto tiempo hasta que Nerina notara que se habían ido.

Escucha, Nerina quiere que nos vayamos a otra ciudad mermaid en el fondo marino muy lejos de aquí, decidió eso porque un humano... mató a una mermaid hace algunas horas-le explicó Suno, aunque parecía consternada al hablar de ello- Y creo que lo hizo por una poción que yo hice porque ella me la pidió, quería una poción que le dejara controlar a un humano- aclaró, Vegeta la miró sorprendido al escuchar aquello.

Bulma asintió, aunque algunas lágrimas salieron de sus ojos. No la conocía bien, pero era algo lamentable que hubieran acabado con la vida de Ranfan. Comenzó a escribir con su dedo en la arena y Vegeta miró atentamente aquello tratando de unir los cabos entre la historia.

¿Yamcha? ¿Él fue? - preguntó Vegeta sorprendido, Bulma le había contado en sus notas en una ocasión que ese era el nombre del humano por el que había dado su voz en aquel pacto con la sirena maldita. Al parecer Nerina había logrado dar con él y controlarlo a través de aquella extraña poción.

Bulma asintió al escuchar aquello, Suno volvió a explicarse ya que debían solucionar aquello pronto.

Él está bajo un control mágico, si ve otra mermaid podría matarla y además actuará como si estuviera en un trance el resto de su vida. Puedo hacer un antídoto, pero necesito un cabello humano- le pidió, Vegeta la miró sorprendido al escuchar aquello

Entonces deben exponer lo que Nerina hizo frente a los demás para que no tengan que irse a ese lugar- dijo Vegeta como conclusión, Suno asintió, Bulma no dejaba de llorar. Estaba completamente furiosa por lo lejos que Nerina había llegado para separarla de su amado humano.

Si no lo hacemos, no podremos exponer que ella fue quien mintió y lo manipuló para que él matara a Ranfan. Quiere que todos crean que los humanos son malvados y así separar a Bulma de ti llevándola lejos de la superficie- le aclaró, él asintió al escuchar aquello- Se cómo hacer el antídoto, pero no podré sin ese ingrediente- le pidió nuevamente.

Bulma lo miró curiosa, sabía que Vegeta no estaba interesado en saber más de Yamcha ya que era consciente del daño que le había hecho. Pero ayudarlo haría que por fin pudieran desenmascarar a Nerina, involucrarse con los humanos de cualquier forma incumplía las reglas de las mermaids, y mucho más para la jefa del clan.

Hazlo- dijo Vegeta al intercambiar una mirada con la mermaid de cabello azul, ella lo miró curiosa ya que parecía que quería que ella tomara el cabello.

Bulma lo hizo rápidamente para que no le doliera, aunque sabía que era algo extraño pedirle eso.

Ponlo aquí- le pidió Suno ya que tenía un pequeño frasco consigo, Bulma lo hizo y la pelirroja lo cerró bien antes de dar la vuelta para volver al mar.

Lo buscaré y lo traeré aquí- le avisó Vegeta- Mi hermano me dijo que vio a un tipo con un cuchillo por la playa- le advirtió, Suno asintió al oírlo.

Tenemos poco tiempo antes de que noten que no estamos y no se irán a menos que la manada este completa. Así que será mejor que te quedes cerca de aquí Bulma, tal vez no puedas regresar si me acompañas- le avisó, Bulma asintió al escuchar aquello ya que sabía que era cierto. Seguramente Nerina ya debía estarla buscando, e iría a donde estaba de inmediato.

Suno se sumergió nuevamente mientras nadaba lo más rápido posible, se arrepentía tanto de haber colaborado con Nerina. El miedo que tenía hacia ella había hecho que algo horrible sucediera, sabía de sobra que la muerte de Ranfan había sido su culpa.
Se había dado cuenta al instante al oír que un humano la había matado, era más que obvio para que quería la poción Nerina. Ella si había podido conocer a la inocente y joven mermaid fallecida, solía ser de las pocas mermaids que iban a la biblioteca, y sabía de sobra que era una joven que seguía las reglas ya que le temía a Nerina tanto como cualquiera de ellas.

Vamos a buscar por la costa, Tarble me dijo que lo vio viniendo hacia aquí- dijo Vegeta como aviso a la mermaid, ella asintió y se dirigió a una parte más profunda del mar para poder nadar mientras que Vegeta buscaba por tierra.

No conocía la cara del tipo, pero no sería difícil identificar a un tipo con un cuchillo que estuviera cerca de la playa.

Comenzó a ir en dirección al muelle ya que era probable que viniera de allí si es que había pasado cerca de la casa de sus padres, aunque no tenía idea de si seguiría su camino por la orilla. Si Nerina volvía por Bulma, estaba más que decidido a pelear por ella, no le importaba si no encontraban a aquel miserable humano.

Luego de un rato caminando llegaron a la zona del muelle, cerca de ella no había casas y era algo más tranquila. No había nadie alrededor, pudo ver su barco ya que usualmente estaba ahí.

Miró a Bulma que estaba en el agua, le pidió que se acercara con un gesto para que le reportara si había visto algo.

No he visto nada, es extraño- dijo Vegeta pensativo- Generalmente la gente compra pescado por aquí- dijo confundido porque no hubiera alguien rondando el lugar, tampoco estaba el barco pesquero que solía ofrecer pescado fresco algunos días.

Los dos miraron la zona de la playa confundidos, solo había otro barco más allí además del suyo.

De repente, un sujeto salió de atrás del barco de Vegeta, por alguna razón estaba dentro del agua ya que tenía la misma hasta la rodilla y se acercaba de forma amenazante.

Matar... mermaids...-repetía como si su mente estuviera nublada por algo, se dirigía hacia Bulma y ella se asustó enormemente al ver que tenía un cuchillo con sangre seca en él. Sus ojos vacíos parecían poseer una sombra de oscuridad, como si algo lo controlara desde adentro.

Buenas noches! Disculpen mi larga ausencia, les prometo que este fic ya finalmente llegará a su conclusión definitivamente (De hecho ya está terminado) iré subiendo los capítulos en el transcurso de las siguientes semanas cuando me sea posible ya que aún tengo que editarlos.

Realmente tuve unos días complicados mientras estaba terminando esto, pero me siento conforme con el resultado final así que espero lo disfruten.

Muchas gracias por su paciencia y espero les guste el rumbo que va tomando la historia en su recta final, no olviden dejar un voto o comentario si les gustó.

Nos leemos pronto.

Niebla~