Una vez concretado el ritual, Vegeta y Bulma volvieron a la casa de él para dormir un poco. Ya todo estaba resuelto y solo faltaba que pudieran establecer poco a poco la nueva vida que construirían juntos.

Uranai fue a tocar la puerta de la habitación de Vegeta ya que había llegado para preparar el desayuno, pero no lo había encontrado despierto. Había pensado que su joven empleador debía haberse quedado ocupado en algo hasta tarde y era por eso que aún no se había levantado, aunque ciertamente era algo muy extraño en él.

Vegeta se despertó al escuchar que tocaban la puerta de su cuarto y se alertó ante ello sentándose de golpe en la cama, se distrajo de inmediato al ver a la bella mermaid ahora humana durmiendo junto a él.
Estaba feliz de que no hubiera sido solo un sueño, ahora la tenía con él y se quedaría allí, pero no había pensado en todas las explicaciones que debería dar de ahora en adelante.

Se levantó sigilosamente tratando de no despertarla ya que sabía que debía estar muy cansada, él aún lo estaba ya que no había dormido lo suficiente, pero decidió ir a resolver las dudas de Uranai, sabía que ella había ido temprano ese día para preparar comida en su casa.

Buenos días joven Vegeta- dijo Uranai sonriente al verlo abrir la puerta, aunque Vegeta solo la había entreabierto- ¿Qué quiere desayunar hoy? ¿O quiere almorzar? Es algo tarde- mencionó la anciana con tono servicial, Vegeta suspiró pesadamente antes de hablarle.

Creo que almorzaré, es tarde- dijo Vegeta mirando el reloj que tenía en su muñeca, aunque notó que ya no funcionaba ya que el día anterior se había mojado por completo- ¿Puedes preparar algo para tres personas? Bulma está aquí- le pidió, Uranai abrió los ojos sorprendida al oírlo, pero sonrió de inmediato.

Si señor, no hay problema, disculpe si fui inoportuna- se disculpó la anciana ya que no sabía que la joven muchacha estaba allí. No tenía idea de cuándo había vuelto Vegeta, no lo había vuelto a ver luego de que se fue a la playa y él no regresó antes de que su turno terminara.

Uranai sonrió mientras se iba a preparar el almuerzo y Vegeta se fue al cuarto de invitados, la ropa que le había comprado a Bulma la otra vez estaba allí. Debía hacer que se vistiera cuando se levante, aunque ella no sintiera pudor de andar desnuda ahora que era humana no podía andar así.

Luego de eso volvió al cuarto para dejar la ropa allí, tenía los tres vestidos y los zapatos, aunque debería comprarle más ropa ya que se iba a quedar allí definitivamente.
Vio a Bulma dormir apaciblemente, ella estaba usando una camiseta que le había prestado y se encontraba durmiendo con él en la misma cama ya que ella lo había querido así.

Se dirigió a darse un baño y luego se puso la ropa que habitualmente usaba, una camisa blanca y un pantalón negro.

Cuando él se estaba cambiando, Bulma comenzó a despertarse, lo observó en silencio mientras lo veía ponerse la camisa desde donde estaba acostada ya que le estaba dando la espalda. Vegeta estaba mirando por la ventana mientras se abotonaba la camisa.

Que linda vista hay en tierra firme- dijo Bulma por lo bajo, Vegeta volteó al escucharla hablar y ella le sonrió al notar su expresión sorprendida al ver que había despertado.

Puedes dormir más si quieres, aun no pasó tanto tiempo desde que nos fuimos a dormir- le sugirió, se acercó a donde estaba ella y la mermaid humana le sonrió.

No necesito dormir tanto, ya siento que estoy soñando-dijo ella mientras rodeaba el cuello de él con sus brazos para que se acercara, le dio un intenso beso de buenos días que él correspondió de inmediato.

No podemos quedarnos aquí ahora, Uranai vino y está preparando comida y tenemos que organizar algunas cosas ahora que estas aquí. Planeaba ir a comprar ropa para ti y esas cosas luego de almorzar para que tengas tus cosas- le sugirió mientras se levantaba para que ella pudiera incorporarse, Bulma lo miró curiosa al escuchar aquello.

¿Cuánta ropa necesita un humano? -preguntó sorprendida Bulma mientras salía de la cama, solo tenía una camiseta negra puesta y podían verse sus piernas blancas y atractivas. Se había sentado al borde de ella mirándolo curiosa.

Usualmente las mujeres suelen tener bastante, eso depende de ti, te compraré la que quieras- le aseguró Vegeta, Bulma lo miró asombrada al escuchar eso, aunque sonrió de inmediato.

¿Y tú compras ropa muy seguido? -preguntó ella mientras veía los vestidos que Vegeta le había llevado, desdobló uno y notó que tenía un olor agradable- ¿Por qué huele tan bien? -preguntó refiriéndose al vestido.

No tanto, suelo usar ropa similar así que solo compré distintas variantes de la misma ropa- respondió Vegeta a lo primero- Y eso es el olor del suavizante, lavé los vestidos luego de la última vez que estuviste aquí, aunque no pensé que podrías volver a usarlos- mencionó, Bulma lo miró sorprendida.

Vaya, hay muchas cosas del mundo humano que debo aprender- dijo sorprendida, le sonrió a su novio humano- Te prometo que daré mi mejor esfuerzo, no sabes lo feliz que estoy de estar aquí contigo- dijo con una expresión encantadora.

No tienes que apresurarte, puedes ir aprendiendo de a poco- le sugirió Vegeta mientras le daba la mano para que se levantara, ella le sonrió y le dio otro beso.

Todo eso se sentía como un sueño, y aunque estaba algo nerviosa ya que ese no era su mundo se sentía emocionada por emprender esa nueva aventura junto a él.

Puedes darte un baño ahora y ponerte esta ropa por el momento, luego de comer iremos a comprar más para que te vayas instalando aquí- le sugirió Vegeta, Bulma asintió- Si quieres puedes tener tu propio cuarto o quedarte en este- le aclaró, ella asintió y tomó uno de los vestidos que Vegeta le había dejado en la cama además de la ropa interior que estaba allí.

Quiero quedarme contigo en este- respondió Bulma con emoción, le agradaba mucho dormir con él. Vegeta le dio una toalla ya que ella iba a ir a bañarse- Gracias- le dijo con ternura antes de darle un beso en la mejilla para luego irse al baño.

Vegeta la vio irse al baño ya que sabía que podría encargarse de eso sola, suspiró luego de respirar profundamente, aquella hermosa mermaid lo volvía loco. Tenerla allí con él era incluso mejor de lo que había imaginado, tendría que enseñarle muchas cosas de su mundo, pero vivir en compañía de ella lo reconfortaba enormemente y mucho más ahora que ella podía hablarle.

Cuando termines ve al comedor, iré allá con Uranai- le avisó, Bulma le respondió desde el baño que lo haría.

Vegeta fue al comedor y se encontró con su empleada, al parecer ya había puesto la mesa y estaba esperando a que el almuerzo terminara de cocinarse.

¿Y la señorita Bulma?- preguntó Uranai al ver que él había ido solo hasta allí.

Estaba durmiendo aún y ahora se está dando un baño- le comentó Vegeta, Uranai lo miró curiosa ya que él nunca solía llevarla a pesar de que si sabía que estaba hace un tiempo con ella, o al menos desde el día en el que había hecho esa fiesta en su casa.

Ya veo, así que ella durmió aquí- dijo sorprendida, Vegeta asintió al oírla.

Se va a mudar aquí, así que la verás seguido- le avisó, Uranai lo miró sorprendida al escuchar aquello ya que era un gran cambio.

¿Y aun quiere que trabaje para usted si ya va a vivir con una señorita? -preguntó Uranai asombrada, aunque la entristecía pensar que podría perder su trabajo si había una mujer allí que pudiera cocinar.

Si fuera a despedirte te avisaría con tiempo ¿No lo crees? - le reprochó Vegeta, Uranai lo miró aliviada al escuchar eso- Además necesitaré más comida ahora así que no debes preocuparte por eso- le aseguró, la anciana sonrió mientras asentía.

Muchas gracias señor Vegeta, aprecio mucho su consideración- dijo la anciana con alivio.

Luego de un rato, la comida estuvo lista y Uranai llevó los diferentes platillos que había preparado para el almuerzo, como eran tres para comer esta vez se había esmerado para impresionar a la muchacha que estaba allí también.

En un principio, Vegeta y Uranai solo estaban en el comedor, aunque vieron entrar a Bulma que salió del cuarto de Vegeta con su vestido blanco y las sandalias color crema que había usado el día de la fiesta.
Se había peinado el cabello y lo llevaba semi recogido con su broche de mariposa de color rosa.

Buenos días señorita Bulma- la saludó Uranai al verla, se puso de pie para saludarla ya que no la había visto ese día y se sorprendió enormemente cuando la chica le respondió.

Buenos días señora Uranai- respondió la muchacha con amabilidad, Uranai la miró estupefacta ya que recordaba perfectamente que la chica antes no podía hablar.

Pero...-dijo Uranai al escucharla, miró a Vegeta que la miraba extrañado hasta que recordó que ella la había visto cuando no podía hablar- Creí que usted no podía...-dijo nuevamente.

Ah, ya se recuperó de su problema del habla, así que puedes hablarle normalmente- respondió vagamente Vegeta, Uranai la miró asombrada mientras la chica le sonreía gentilmente- Siéntate Bulma, Uranai preparó el almuerzo-le sugirió.

Muchas gracias- respondió Bulma mirando a la anciana antes de sentarse junto a Vegeta, aunque él estaba en la cabecera.
Uranai le sonrió a pesar de que todavía no entendía qué había sucedido con su problema del habla, ahora parecía una chica completamente normal.

Mientras servían la comida, Uranai quiso curiosear un poco más en cuanto comenzaron a almorzar.

¿Tienen planes para hoy? Si no es así me gustaría preguntar qué quieren para cenar- se adelantó la anciana, Bulma la miró sonriente ya que creía mejor no hablar tanto en caso de que pudiera meter la pata, aun no sabía lo suficiente del mundo humano.

No creo que hagamos la gran cosa, los dos dormimos bastante mal porque anoche llegamos tarde- respondió Vegeta- Vamos a ir de compras luego de esto y volveremos temprano así que cualquier cosa esta bien supongo-respondió, la anciana asintió al escuchar sus planes.

¿De compras? ¿Podría traer entonces algunos ingredientes para la cena? Quisiera hacer algo especial ya que la señorita Bulma estará aquí- le pidió, Vegeta respondió que si de inmediato ante eso.

Luego haz la lista, yo los traeré, vamos a comprar ropa para Bulma así que podríamos tardar un poco- le avisó, Uranai pareció sorprendida al oír eso.

A una chica tan linda debe gustarle mucho la moda- dijo Uranai pensativa, Bulma le sonrió al oír aquello.

Bueno, no sé tanto sobre moda, pero la ropa de aquí es muy linda- comentó, al menos ella amaba los vestidos que Vegeta le había regalado aquella ocasión.

¿Y se mudó de otra ciudad? Pensé que ella no podría venir tanto- preguntó confundida Uranai ya que según lo que Vegeta le había dicho no podría llevarla a la casa seguido, eso era un gran cambio.

Si, es por eso que se mudará aquí, para que no tenga que estar lejos tanto tiempo- respondió Vegeta de forma ambigua, luego debería elaborar una historia para eso ya que no creía que fuera adecuado decirle a todo el mundo que ella solía ser una sirena.

Ya veo, que bien entonces, tendremos a una bella muchacha aquí- dijo Uranai con amabilidad, aunque no la conocía tanto la primera vez que había visto a Bulma si le había caído muy bien.

Muchas gracias por su amabilidad- dijo Bulma contenta de estar allí, aunque era muy diferente al mar se sentía muy bien estando en la casa de Vegeta. Además de que al menos ya había aprendido algunas cosas cuando había ido la otra ocasión, tal vez así no se vería tan extraña.

Charlaron un poco más en lo que terminaban de comer y luego Uranai hizo la lista de ingredientes que necesitaba. Vegeta se la llevó cuando se fue con Bulma para que fueran de compras, aunque en el camino comenzó a explicarle lo que era un auto y a dónde iban.

Entonces te sientas aquí y solo debes quedarte hasta que lleguemos, aunque primero quiero pasar por la oficina. Me tomaré vacaciones- le avisó Vegeta mientras le abría a Bulma para que subiera al auto, ella se sentó, aunque miraba el auto pensativa.

Al entrar, ella comenzó con sus preguntas mientras Vegeta ponía el auto en marcha.

¿Para qué es? -preguntó sorprendida al sentir el ruido del motor del auto.

El auto es un vehículo que utiliza ruedas, sirve para desplazarnos más rápido de un lado a otro- le indicó, ella sonrió ya que había visto que parecía una invención totalmente humana.

Vio que el auto comenzó a moverse y estaba realmente asombrada de que existiera algo así.

¿Y qué son vacaciones? -preguntó ella asombrada ya que había escuchado lo que había dicho antes.

Es cuando tomas un tiempo para descansar del trabajo, hace tiempo que no tomo vacaciones y quería hacerlo ahora en lo que te adaptas al mundo humano. No quiero dejarte sola en la casa mientras trabajo- mencionó, Bulma lo miró curiosa al oír aquello, le sonrió al escuchar que haría eso por ella- Aunque usualmente Uranai está en mi casa porque ella prepara las comidas- agregó, realmente no estaría sola, pero quería estar allí para ayudarla a aprender más cosas.

¿Vas a tomar vacaciones por mí? -preguntó ella asombrada, él asintió.

Si, aún tienes mucho que aprender y estaré allí para ayudarte. No creo que tardes tanto en adaptarte, eres lista- le aseguró él- De todas formas, también puedo comenzar a trabajar más desde la casa y así no tendría que irme tantos días en la semana- le propuso, ella lo miró atentamente mientras manejaba ya que quería saber cómo funcionaba todo.

Estoy ansiosa por vivir contigo- le aseguró Bulma emocionada, había esperado tanto por eso y se sentía tan bien. Ya casi sentía que su vida en el mar bajo el mando de Nerina había sido solo un mal sueño.

Vegeta le sonrió mirándola de reojo, ella parecía maravillada con todo, la atrapó mirando por la ventana como si todo fuera mágico, aunque realmente ella venía de un mundo que tenía magia de verdad.

Llegaron a la oficina y Vegeta le pidió a Bulma que lo esperara en el auto un momento para que pudiera avisar del asunto de las vacaciones, no había podido avisar por celular ya que con todo el asunto de Nerina se había quedado sin celular otra vez. Había quedado inservible después de que el aparato se mojara.

Bulma lo miró irse con ensoñación mientras esperaba paciente en el auto, había visto a Vegeta dirigirse a un edificio y solo podía apreciar cada cosa que sucedía, aunque ahora esa era su realidad seguía sin creerlo por completo.

Luego de las compras y varias explicaciones, Bulma y Vegeta volvieron a la casa. Habían pasado un momento agradable y Bulma había estado maravillada ya que había visto muchas tiendas y habían comprado ropa muy bonita.
También habían pasado por un supermercado para comprar cosas para la cena que tendrían esa noche.

Llegaron a la casa y Uranai los saludó animadamente al verlos llegar, venían cargando bolsas y cajas, aunque Bulma llevaba muchas menos que Vegeta ya que él era más fuerte.

Joven Vegeta, su madre llamó- le avisó Uranai, lo ayudó con un par de cajas ya que venía muy cargado y las puso en la mesa. Luego tomó las bolsas en las que llevaba los ingredientes que le había pedido.

Bulma había puestos las cosas que ella llevaba allí también ya que no sabía bien lo que debía hacer, aunque volteó a ver a Vegeta en cuanto él dejó todo lo que cargaba también.

¿Y qué te dijo? -preguntó Vegeta al escuchar aquello, vio a la anciana revisando que todos los ingredientes estuvieran en la bolsa.

Dijo que lo ha estado llamando desde ayer y no contesta- mencionó la anciana, Vegeta hizo una mueca al tener que explicar eso.

Es que rompí mi celular- le avisó, Uranai lo miró sorprendida al oír eso.

¿Otra vez? -preguntó la anciana confundida, ya era muy extraño que le pasara eso dos veces.

Sí, tuve un inconveniente en la playa- explicó Vegeta- Aunque compré otro hoy, pero no tenía el número de mi madre para agendarla- mencionó, suspiró pesadamente ya que tendría que configurar el teléfono.

¿Y todo esto es la ropa de la señorita? - preguntó Uranai ya que eran muchas bolsas y cajas, ni siquiera sabía cómo es que Vegeta había podido cargar todo eso.

Necesita mucha, no trajo nada de su ciudad- respondió Vegeta como justificación.

Ya veo- dijo Uranai asombrada, parecía que esos dos iban en serio con su relación, aunque desconocía la naturaleza de la misma ya que apenas y los había visto juntos solo un día.

¿No estas cansado por cargar tantas cosas? - preguntó Bulma sorprendida, ella había querido ayudarlo más, aunque él se había ofrecido a hacerlo.

Estoy bien, solo fue del auto a la puerta- le recordó Vegeta, aunque si era cierto que había escaleras hasta la entrada ya que su casa estaba más elevada que la calle porque estaba cerca de la playa.

¿Quieren limonada? Prepare un poco para cuando llegaran- mencionó Uranai, Vegeta aceptó, Bulma parecía dubitativa ante ello ya que no sabía qué era.

Se pusieron a guardar la ropa en el cuarto de invitados porque Vegeta no tenía un closet tan grande en su cuarto y luego se sentaron en el balcón para beber la limonada. Era bueno poder relajarse un momento ya que los dos estaban un poco somnolientos por haber dormido poco.

Bulma estaba sonriente mientras bebía la limonada, realmente sabía muy bien, miró contenta a su novio mientras él estaba configurando el teléfono.

¿Estás bien? -preguntó Vegeta, había dejado de ver su teléfono un momento y veía a Bulma mirar hacia el mar ya que el balcón daba hacia allí, aunque tenía una expresión alegre en su cara.

Este es el mejor día que he tenido, es perfecto- dijo ella con una sonrisa, lo miró tan feliz que sentía que podría derretirse. Pasar todo el día junto a su adorado humano había sido tan divertido, había visto muchas cosas nuevas que ni siquiera habría podido imaginar.

¿Si te gusta el mundo humano? -preguntó Vegeta curioso, aunque sabía que ella había decidido ser humana permanentemente bien podría suceder que extrañara su lugar de origen.

Si, me gusta mucho-le aseguró ella- Se que no todo será perfecto siempre, aunque ahora mismo siento que lo es, pero estaré bien mientras estemos juntos en esto- le aseguró ella con ternura.

Vegeta la miró pensativo ya que realmente parecía que lo estaba disfrutando. Esperaba poder hacerla tan feliz como fuera posible ya que había tenido que sufrir tanto en el mar cuando la dejaron abandonada y sin voz.

Ese aparato se llamaba celular, ¿no? ¿Se te rompió durante el enfrentamiento contra Nerina? -preguntó Bulma curiosa, Vegeta asintió al escuchar aquello.

Si, los celulares dejan de funcionar cuando se mojan tanto, ya me había pasado con el que tenía antes así que solo debo configurar este otra vez- le explicó, Bulma parecía curiosa al respecto.

¿No tienes el que se te había roto? Quisiera ver cómo funciona- dijo pensativa, Vegeta la miró confundido ya que no esperaba que quisiera algo así- En el mar yo solía revisar los artefactos humanos que caían al agua, es interesante ver cómo están hechos- agregó.

Debe estar en el cuarto, en la mesa- mencionó, Bulma se levantó parecía dispuesta a ir a buscarlo ya que ya sabía cómo se veía un celular. Se lo permitió y ella fue por él, tardó un rato, pero luego volvió con el aparato.

¿Puedo abrirlo? -le preguntó, Vegeta dejó que lo hiciera y Bulma comenzó a inspeccionarlo, parecía interesada en eso- No parece descompuesto, tal vez el agua solo dañó esto- dijo Bulma refiriéndose a una parte del celular, le mostró lo que señalaba- Si reemplazas esta pieza seguramente funcionaría-le aseguró.

Vegeta la miró pensativo ya que no tenía idea sobre esas cosas, Bulma le pidió él teléfono nuevo para demostrarle que era cierto. Le quitó la pieza al celular nuevo y se la puso al viejo, luego lo encendió y el mismo comenzó a funcionar otra vez.

¿Cómo sabes eso? -preguntó Vegeta sorprendido porque hubiera sabido reparar el celular, aunque debía comprar otra de esas piezas para poder repararlo.

Observé muchos artefactos humanos, algunos si pude hacerlos funcionar. Aunque otros no se pueden reparar bajo el agua-dijo pensativa- He visto muchos teléfonos porque la gente siempre los pierde en el mar- agregó, Vegeta pensó que eso tenía sentido ya que era usual que la gente perdiera cosas en el agua.

Luego compraré otra de esas piezas para el teléfono nuevo, usaré este por el momento- dijo haciendo referencia al teléfono que Bulma había reparado- Cuando lo haga, tú te quedaras con ese, necesitarás uno ahora que vas a estar aquí- le propuso, Bulma lo miró sorprendida.

¿Un teléfono? Pero yo no conozco a nadie- dijo confundida, sabía que era algo que se usaba para llamar o enviar mensajes ya que Vegeta ya le había mostrado como lo hacía alguna vez.

Pero lo harás mientras pases más tiempo aquí, y si yo no estoy alguna vez puedes llamarme en caso de que suceda algo o necesites algo- le aclaró, Bulma sonrió al oír aquello.

Bueno, me gustaría llamarte- dijo ella sonriente, acercó un poco más su silla a él y se recargó en su hombro- ¿Sabes? Cuando no podía hablar pensé en muchas cosas que quería decirte y con todo lo que ha estado pasando no te lo he podido decir aún- mencionó pensativa, Vegeta la miró confuso al oír aquello.

¿Y qué era? - preguntó Vegeta confundido, Bulma volteó a mirarlo y sus ojos brillaron con ternura al encontrarse con los de su amado humano.

Que pienso que eres increíble, y te amo Vegeta, te amo mucho y realmente quiero vivir aquí contigo tanto como me lo permitas- le aseguró con una dulce mirada, Vegeta se sonrojó al oír aquello ya que él no era muy bueno en expresar sus sentimientos, pero ella entendía bien su forma de ser, incluso lo había hecho cuando no podía hablar con ella.

Rodeó a Bulma con su brazo para acercarla a él y ella sonrió con alegría por eso ya que la estaba abrazando, aunque él no era bueno con las palabras si notaba cuánto la amaba debido a todo lo que se esforzaba por ella.

Los dos miraron al mar, que movía sus olas de forma apacible mientras disfrutaban la vista de la luna creciente reflejándose en él. Bulma lo miraba nostálgica, pero feliz de sentir que por fin estaba donde pertenecía, aunque no había nacido como una criatura terrestre sentía que el mundo humano no la rechazaba.

¿Quieren unos bocadillos hasta que esté la cena? -preguntó Uranai de forma servicial mientras salía al balcón, sonrió al notar que estaban abrazados cuando había llegado con una bandeja con aperitivos y la jarra de limonada.

Aceptaron y ella se quedó a conversar un rato con ellos allí, era adorable ver cómo esa joven pareja se amaba tanto. Era un genuino y dulce amor joven que prometía ser inquebrantable con su complicidad, como si estuvieran destinados a ser, a estar juntos.

Joven Vegeta, no olvide llamar a su madre ¿Le va a decir que la señorita Bulma estará quedándose aquí? - preguntó Uranai como precaución, sabía que la madre de Vegeta podía ser un poco exigente además de que se preocupaba mucho cuando él no la llamaba por un tiempo.

Tendría que hacerlo- dijo Vegeta con fastidio ya que había olvidado que tenía que llamarla. Aun quería que Bulma se adaptara más antes de tener que hablar con su madre sobre eso, pero sabía que debería hacerlo eventualmente.

¿No quieres que conozca a tu mamá? - preguntó Bulma pensativa antes de beber un poco de su limonada, Vegeta iba a responder hasta que Uranai se adelantó.

No es eso señorita, es que la madre del joven Vegeta es un poco intensa- mencionó Uranai ya que no quería ser grosera.

Y entrometida- añadió Vegeta- Planeaba presentarte a mis padres y a mi hermano cuando estés lista, mi madre es algo difícil- mencionó, Bulma pareció entender aquello, aunque tampoco iba a presionar a Vegeta para que lo hiciera ya que parecía que era algo importante.

Yo estaría encantada de conocerlos, pero cuando tú quieras- dijo Bulma sonriente, Uranai la miró con ternura ya que aquella chica parecía ser un encanto, no creía que a alguien pudiera desagradarle.

Ese día se fueron a dormir luego de una cena tranquila, los dos estaban bastante cansados por las compras y el mal sueño de la noche anterior debido al acontecimiento del ritual mermaid. Otro día de pequeños grandes desafíos los esperaban al día siguiente.

Buenas noches! Aquí les traigo la actualización de este fic que tanto me ha gustado hacer, tratare de publicarlo los martes en la noche hasta acabarlo, aunque ahora en mi país es miércoles pero bueno mejor tarde que nunca(?

Muchas gracias por leer, no olviden dejar un voto o un comentario si les gustó ya que eso me anima a seguir haciendo fics como este, espero les agraden los caps. que restan.

Nos leemos pronto.

Niebla~