Seis meses después, Bulma había logrado afianzarse con su nueva realidad, aunque de vez en cuando extrañaba un poco su vida en el mar.

Vegeta le había hecho construir un taller a un lado de su casa ya que ella había comenzado a interesarse por reparar cosas que se encontraban en el mar.
Había decidido comenzar con eso mientras estudiaba más de las maquinarias que usaban los humanos, estaba segura de que cuando supiera lo suficiente podría hacer otras más novedosas.

Se encontraba en el taller reparando el motor dañado de una lancha que sus amigos le habían traído del fondo marino.
Ellos le traían cosas a menudo ya que sabían que ella quería intentar repararlas, o al menos podía tomar piezas de las cosas que hallaban en el fondo marino, también solía ir a comprar otras que necesitaba con Vegeta.

Escuchaba el suave oleaje del mar ya que el taller tenía una ventana que por lo general tenía abierta. Aquello la hacía sentir que aún estaba cerca de su ser de sirena, por más que no estuviera allí siempre estaba cerca del mar y sus amigos.

Cuando terminó de atornillar algo, sintió que unas grandes y masculinas manos la rodearon desde atrás. Supo de inmediato que era Vegeta, vio sus manos ceñirse a su cintura por encima del overol que tenía puesto para trabajar en el taller.

Buenos días- dijo Bulma riendo ya que él comenzó a darle besos en el cuello y eso le dio cosquillas.

No lo había visto más temprano porque él se había ido al trabajo. Sabía que tenía una última reunión antes de tener algunos días de vacaciones, iba a tener una semana libre y querían aprovecharla para tener tiempo para estar juntos.

Pasas mucho tiempo aquí, creo que alguien más necesita vacaciones- dijo Vegeta como reproche, Bulma le sonrió y lo besó de inmediato. Habían pasado unos meses muy buenos juntos y ella había aprendido cosas tan rápido que casi no parecía que hubiera sido una mermaid alguna vez.

Es que quería aprender bien de estas cosas para tratar de hacer mis propias máquinas, creo que podré pronto-le aseguró ella con confianza en sí misma.

Seguramente si, nunca había visto a alguien aprender de estas cosas sola tan rápido- dijo Vegeta sorprendido, aunque Bulma había desarmado varios aparatos electrónicos de la casa para saber cómo funcionaban- De todas formas, ya es útil que puedas reparar los celulares que se caen en el mar- comentó ya que Bulma había arreglado varios de ellos que sus amigos del mar le habían traído.

Creo que ya podría reparar lanchas y barcos- le aseguró Bulma sonriente- Podría trabajar en eso ya que aún no hago algo por la casa y nosotros-le sugirió.

Si lo haces, tu arreglaste mi barco- le recordó Vegeta, luego del enfrentamiento con Nerina había quedado algo dañado y ella lo había reparado sin problemas luego de aprender algunas cosas más sobre maquinaria.

Ya sabes a qué me refiero-dijo Bulma, ella había querido poder aportar con dinero una vez que entendió cómo funcionaba el mismo.

Como quieras, de todas formas, no es que nos falte dinero-dijo Vegeta resignándose a los deseos de su novia.

Ella se abrazó a él y volvieron a besarse, siempre solía apoyarla en todo lo que ella quisiera hacer así que quería ayudar de alguna forma también.

¿Tienes algo en mente ahora que estas de vacaciones? -preguntó Bulma pensativa, sabía que los padres de Vegeta habían estado algo insistentes por conocerla los últimos meses y estando de vacaciones no podría excusarse más con el trabajo al menos por esa semana.

Sí, mi madre se enterará pronto de que tengo vacaciones seguramente, así que ya no podré ignorarla. A menos que quieras irte conmigo a otra parte y tire mi celular al mar- sugirió pensativo, tampoco le había parecido una idea tan mala.

Bulma rio al oírlo ya que habían estado posponiendo eso hasta que ella aprendiera mejor a ser humana. Negó con su cabeza y miró a su novio con ternura.

Ya hay que hacerlo, estoy lista- le aseguró sonriente- Conoceré a tu mamá y le caeré bien- dijo con determinación.

No hablaremos de lo de las mermaids y eso o podría ser demasiado para ella, ya lo será cuando le digamos que vives aquí hace seis meses- le comentó Vegeta, sabía que su madre podía ser un poco dramática con eso.

De acuerdo- dijo Bulma sonriente- ¿Cuándo vamos a verla? - preguntó interesada la muchacha con emoción.

Le diré para que sea hoy, quería tener algunos días de paz, pero no creo que pueda extenderlo más cuando se entere que tengo vacaciones. Le diré que nos veamos al mediodía y de paso les avisaré de eso-le comentó, Bulma asintió de acuerdo.

Entonces me aseguraré de estar lista- dijo la chica, estaba emocionada y nerviosa a la vez.

Ya lo creo- dijo Vegeta, pasó su dedo por la mejilla de ella y le mostró que tenía una mancha de grasa por haber estado trabajando en el taller.

Tomaré un baño pronto- le aclaró ya que sabía que estando en el taller se ensuciaba más de la cuenta.

Iré a llamarla y me bañaré primero, termina pronto aquí- le sugirió, ella asintió sonriente ya que realmente quería conocer a su familia.

Vegeta no había querido apresurar demasiado las cosas y eso le había beneficiado bastante ya que había podido aprender mucho y sería más sencillo de esa forma.
Cuando iba a salir del taller por la puerta que daba a la playa, Vegeta se asomó por la ventana y vio algo extraño. Se dio la vuelta y miró a su novia con cierta pena.

Bulma, tus amigos están en la playa. Sin ropa- le aclaró, la peliazul lo miró confundida hasta que procesó lo que había dicho y comenzó a reír.

Iré a hablarles-le avisó ella mientras se reía- Y les llevaré ropa- agregó con diversión. Como no tenían las mismas costumbres, sus amigos no se sentían avergonzados por andar así, aunque entendía que Vegeta si se incomodara al verlos así en la playa en frente de su casa.

Tomó varias prendas que tenía allí en el taller por si sucedían esas cosas. Como sus amigos vivían en el mar no era algo práctico que ellos conservaran la ropa, así que ella tenía algunas prendas para cuando iban a verla.

Además, solía prestarles de la suya a Launch y Cheelai ya que habían querido acercarse a los humanos poco a poco, aunque había sido algo extraño para ellas aún.

Launch se había interesado en Raditz luego de que se vieran en una ocasión en la que él había visitado a Vegeta, y Cheelai en Broly en otra oportunidad similar, las invitaban algunas veces ya que iban a pasar el rato con Bulma en la casa de Vegeta. Casualmente ellos se presentaban en algunas oportunidades, aunque en otras le pedían a Bulma que les avisara por mensaje cuando sus amigas estaban allí.

Se dirigió afuera mientras veía a Vegeta sacar su celular para llamar a su madre, parecía que iba a acordar el asunto de la visita que les harían ese día.

Vio a sus amigos despojados de su ropa en la playa y no pudo evitar reír al hacerlo, ellos la saludaron animados, accedieron a vestirse al ver que les había llevado las prendas.

Recuerden que los humanos se incomodan cuando ven personas desnudas- les recordó Bulma- O al menos la mayoría- mencionó, no creía que un hombre pudiera incomodarse por ver a Launch o Cheelai ya que eran muy hermosas.

¿Es eso o solo a Vegeta le incomoda? El siempre voltea la vista- dijo Cheelai como observación, Bulma rio nuevamente ya que sabía que él se avergonzaba fácilmente- Humanos extraños- opinó mientras se ponía su respectivo vestido.

Hay que respetar las costumbres humanas, ahora estamos en tierra firme- dijo Launch mientras le hacía un moño al vestido que Bulma le había prestado- aunque aun no entiendo porque usan estas cosas. El sol está agradable ahora que no hace tanto calor- mencionó confundida.

Te traje más cosas del océano- le avisó Lemo señalando algunos cacharros que había dejado en la arena. Bulma los observó a la distancia y le agradeció de inmediato.

Muchas gracias-respondió la peliazul sonriente, se sentó en la arena con ellos ya que disfrutaba de juntarse con sus amigos de vez en cuando.

¿Estás ocupada hoy? Vegeta nos miró raro por la ventana- dijo Launch ya que lo habían saludado por allí al notar que estaba cerca de ella.

Hoy voy a conocer a los padres de Vegeta- respondió emocionada, los demás la miraron curiosos.

¿Eso es algo importante allí? -preguntó Lemo curioso, Bulma asintió de inmediato.

Si, como no sabía tanto del mundo humano aún no los había conocido, pero creo que ya estoy lista. Y para las relaciones de pareja humanas es algo que suele ser relevante-les aseguró sonriente.

Ahí viene tu príncipe humano- le avisó Cheelai, era una broma interna que compartían, aunque Vegeta ya sabía que le decían de esa manera.

Vegeta se acercó a ellos y Bulma le sonrió al ver que estaba allí, se agachó para hablar con ella luego de saludar a sus amigos de forma general.

Nos vamos en la tarde así que no te apresures- le avisó Vegeta ya que veía que estaba allí con sus amigos- Iré a darme una ducha y compraré algunas cosas para llevar, solo prepárate para las cuatro- le avisó y ella asintió sonriente.

De acuerdo, te amo- dijo ella sonriente, estar con él la hacía tan feliz que no podía evitar decírselo cada vez que tenía la oportunidad. Desde que podía hablar otra vez no quería dejar de decirle lo que sentía.

Volveré en una hora- le aseguró él, miró a los amigos de Bulma y les advirtió lo de siempre, a pesar de que ya sabía que generalmente hacían caso omiso a su advertencia- No anden corriendo por la playa sin ropa- les reprochó a los tres, rieron al escucharlo.

Lo siento-dijo Cheelai aunque su tono no sonaba muy serio.

Bulma se había reído también ya que sabía que Vegeta y ellos se llevaban bien, aunque a veces pudieran hacer que se incomodara con cosas mínimas como esa.

Vieron a Vegeta irse a la casa y ellos se quedaron hablando un rato más con ella hasta que tuvo que ir a prepararse para la visita a la casa de los padres de su novio.
Le habían contado como estaban las cosas en el fondo marino y también que pronto podría ver a su hermana, Tights solía visitarla a veces en la noche cuando la ciudad Mermaid estaba más tranquila. Ya la habían invitado a cenar en la casa en algunas ocasiones ya que disfrutaba pasar tiempo con su hermana menor.

Se preparó rápidamente y en cuánto estuvo bañada y cambiada se sintió muy dichosa por su vida humana.

Vegeta ya había vuelto hace rato de lo que le había dicho que haría, pero había optado por darle su espacio con sus amigos cuando había estado con ellos. Se había puesto un sencillo vestido color salmón para ir, combinaba bien con su piel clara y sus lindos ojos azules.

¿Van a salir ya? - preguntó Uranai ya que ella había hecho el almuerzo para ellos. Ya se había afianzado también con la dinámica de aquella joven y feliz pareja para la que trabajaba.

Si, aunque mamá dijo que podía llevarte si querías ir. Quiere agradecerte por el trabajo que haces aquí- le avisó Vegeta, la anciana lo miró curiosa porque ella también estuviera invitada a ir.

¿La señora Sayuri también quiere que vaya a su casa? ¿No necesitará ayuda con la comida? - preguntó curiosa, no quería ser una molestia.

Me dijo que si ibas no podías cocinar- le advirtió Vegeta, la anciana lo miró confusa, pero accedió a ir y fue rápido a refrescarse al baño.

Vegeta y Bulma la esperaron en la sala hasta que estuvo lista y los tres se subieron al auto para ir hasta la casa de sus padres.

Bulma miró sorprendida la gran casa costera de los padres de Vegeta al llegar, aun no la conocía y era algo nuevo para ella. Sintió que los nervios se apoderaron de su cuerpo cuando iban a entrar en la casa, pero Vegeta tomó su mano al verla titubear y ella la apretó con una sonrisa al notar lo que había hecho.

Entraron seguidos de Uranai, y a partir de eso todo estuvo más que bien. Los padres de Vegeta se alegraron enormemente al conocer finalmente a Bulma y se sorprendieron mucho por lo particularmente hermosa que era. Aunque Vegeta les había contado de ella, hace tiempo que había estado posponiendo que la conocieran.

La madre de Vegeta había estado un poco reacia a simpatizar con ella al principio, pero notó que era una chica amable, hermosa y que sabía mucho de fauna marina tal y como su hijo. No pudo negar, por más que lo intentara, que era alguien adecuada para él.

Supongo que no tengo alternativa, no podrías ser más bonita, aunque quisieras- dijo Sayuri resignada al ver a la chica, Bulma sonrió algo nerviosa al escuchar a la madre de Vegeta ya que, aunque sonaba a algo bueno el tono que había usado no lo parecía tanto.

Vegeta le reprochó a su madre de inmediato por el comentario pasivo agresivo a pesar de que estaba diciéndole que era hermosa.

No lo digas como algo malo- señaló Vegeta con molestia, Sayuri hizo una mueca.

Así que te gusta la fauna marina, la mecánica y mi hijo- mencionó Sayuri ignorando el reproche de Vegeta, él la miró con molestia al ver que lo había ignorado- Vegeta es mi querido príncipe así que debes tener cuidado con él, aunque sea tosco es muy dulce y no quiere a cualquiera- le advirtió ella con seriedad.

Bulma sonrió al escucharla ya que ella creía lo mismo de él, aunque parecía que la madre de Vegeta estaba más preocupada porque no lastimara a su hijo, y ella no planeaba hacerlo en absoluto.

Si que lo es, él fue tan gentil conmigo- dijo Bulma, le sonrió a Vegeta haciendo que él se ruborizara al escucharla- Yo sé que él no estaría con cualquiera, pero estoy segura de que soy adecuada para él, los dos luchamos mucho por estar juntos- le aseguró la ex mermaid, aunque no podía negar que la actitud segura de la madre de su novio la intimidaba un poco.

Sayuri la miró pensativa un momento con seriedad, aunque Bulma le mantuvo la mirada, Vegeta iba a interrumpir hasta que su madre pareció ceder. Aunque la chica lucía nerviosa parecía estar esforzándose por caerle bien y tolerar lo que le decía.

La mujer de largo cabello negro suspiró pesadamente ante la atenta mirada de Bulma que aún no respiraba procurando no demostrar miedo.

Bien, tú eres la mujer que mi hijo ama así que eres bienvenida a mi casa, mientras Vegeta así lo quiera eres parte de la familia- le aseguró la mujer, aunque aún demostraba cierta seriedad- Siéntate donde quieras Bulma, vamos a cenar en un rato- le avisó de forma más cordial, Bulma le sonrió levemente ya que veía que se esforzaba por ser amable con ella.

¿Ya terminó el interrogatorio? Fue más rápido de lo que creí- comentó el padre de Vegeta sorprendido, Vegeta estaba igual ya que no esperaba que su madre tratara de llevarse bien con Bulma a pesar de que aún no estaba muy contenta con la situación.

Tiene valor, creo que no me desagrada del todo- dijo Sayuri por lo bajo cuando Vegeta pasó junto a ella para acompañar a Bulma a la mesa. Vegeta la miró curioso ya que parecía que su madre la había estado probando, aunque sabía lo intensa que podía ser con ese tipo de asuntos.

La cena transcurrió con tranquila normalidad después de eso y Bulma pudo pasárselo bien, incluso había podido conversar un poco más con la madre de Vegeta ya que también estaba hablando con Uranai.

En un momento, Tarble notó algo raro en ella ya que se dio cuenta que Bulma no sabía algunas cosas. Habían cenado allí, y de postre habían comido fresas usando una fuente de chocolate, pero Bulma no sabía cómo se llamaba ese aparato y le había llamado poderosamente la atención su mecanismo.

Es una fuente de chocolate- le avisó Vegeta a Bulma, y a pesar de que sus padres no habían notado el detalle de que se lo estaba indicando, Tarble si se había dado cuenta.

¿Nunca viste una? -preguntó Tarble curioso a Bulma que acercaba una fresa a la fuente con cierto nerviosismo. Solo ella y Vegeta podían escucharlo ya que estaban en una punta de la mesa y sus padres hablaban de otra cosa en la otra con Uranai.

No, no había visto una- respondió ella algo confundida, logró ponerle chocolate a la fresa y luego la mordió.

Es muy linda Vegeta, no mentiste- dijo su hermano sonriente restándole importancia a lo que había observado en su nueva cuñada.

¿Le dijiste que soy linda? -preguntó Bulma interesada luego de terminar de comer su trozo de fresa. Vegeta se sonrojó al escuchar la pregunta ya que no pensaba que su hermano lo expondría así.

Tarble los miró sonriente, le alegraba por su hermano, se lo veía muy feliz y tranquilo junto a ella y eso le agradaba más que nada, parecía que se verían más seguido ya que los padres de Vegeta los habían invitado para que pasaran un día en su barco próximamente.

Se divirtieron mucho ese día ya que las cosas habían salido bien, incluso los padres de Vegeta habían descubierto lo hermoso que cantaba Bulma cuando Tarble había querido hacer karaoke, era algo que aún conservaba por ser una mermaid a pesar de que ya no tenía su canto mágico.

Más tarde, la noche se arraigó aún más en el cielo y Vegeta y Bulma estaban sentados afuera en un banco de madera que tenía la casa de sus padres. Estaban allí pasando un rato a solas mientras que Sayuri y Uranai preparaban chocolate caliente.

Estaban viendo hacia el mar y Bulma se recargó en el pecho de Vegeta deseando que aquella vida soñada que compartían nunca terminara.

Habían pasado tantas cosas por culpa de Nerina, había hecho sufrir a muchas personas además de a ella, recordaría a Yamcha y a Ranfan, que habían sido víctimas de la malicia de la sirena maldita, aunque en mayor medida que ella. Se concentraría en ser lo más feliz que le fuera posible ya que ella seguía allí aún.

Miró a su amado humano de reojo y él notó de inmediato que esos bellos ojos azules lo espiaban disimuladamente.

¿En qué piensas? -preguntó Vegeta al notar que lo miraba, ella le sonrió y se incorporó un poco para darle un beso en la mejilla.

En que quiero que mi vida siempre sea así, junto a ti- admitió ella con aquel brillo en sus ojos que no se había desvanecido nunca más desde que lo había conocido.

Vegeta afirmó su brazo que la rodeaba abrazándola y la acercó a él, Bulma disfrutaba la cercanía y el calor de él a su alrededor.

También yo- admitió él y Bulma se abrazó a él con fuerza para luego besarlo nuevamente. Así reafirmaban su gran conexión, ya que sabían que estaba allí desde ese atardecer en la playa, en las rocas en las que se habían visto la primera vez.

Uranai salió de la casa para darles el chocolate caliente y los miró enternecida al atraparlos abrazados en el banco afuera de la gran casa costera.

Son un encanto- les aseguró la anciana antes de darles una taza a cada uno.

Bulma le sonrió con amabilidad y la anciana entró en la casa llevándose la bandeja en la que había llevado las tazas.

Tenían una buena vista del mar, que reflejaba la luna en su quietud, y la ex mermaid tarareó sin pensarlo demasiado la canción que le había cantado a Vegeta cuando había recuperado su voz, la recordaba bien.

Mi voz se perdió en la oscuridad del mar...-cantó suavemente, Vegeta la acercó a él nuevamente respondiendo a lo que ella cantaba con su dulce voz.

Pero yo la encontré-le recordó él y ella rio con genuina alegría. Los dos tenían la certeza de que estarían juntos y serían felices por mucho tiempo. En el otro encontraban su verdadero lugar, ya fuera en tierra firme o en el mar, sabían que se pertenecían para siempre.

Buenas noches! Espero les haya gustado el capítulo de hoy, este sería el epílogo de esta historia así que espero que la hayan disfrutado tanto como yo escribiéndola.
Aunque ya llegamos al final, de todas formas aún restan subir dos bonus tracks que preparé para este fic, así estén atentos a las próximas dos actualizaciones.

Una vez más muchas gracias por seguir esta historia, si les gustó por favor no olviden dejar un voto o un comentario ya que eso me anima a hacer más fics como este

Nos leemos pronto.

Niebla~