Primer Día de Casados


¡Alerta de escena +18!


Los nervios y la espera se hicieron presentes en el lugar, Louise llegó junto a Shaun muy feliz, lo tomó del mentón por sorpresa y le plantó un beso para luego separarse y decir. —La novia no tarda, está hermosa, Louise está ilusionada con nuestra futura boda.
—Ya lo creo amor. —Shaun y ella fueron con el resto para reunirse, al final Hope se quedó dormida sobre el hombro de John. Kate les ubicó en sus asientos, Anthony Bárbara y Barbie estaban hasta el frente esperando y de vez en cuando miraban hacia atrás para ver la entrada de Evelyn pero no había señales.
Las niñas de las flores estaban aburridas así que empezaron una guerra de pétalos en el lugar, Kate ordenó reponer el contenido. —¡Niñas por favor basta! —Ambas tomaron un puñado y se lo lanzaron, luego se fueron corriendo para evitar ser regañadas por Kate.
Gilbert estaba impaciente, pensó que ella en el último momento se había arrepentido. —Gil, trae servilletas, estoy sudando.
—En seguida. —Se fue a buscar lo que él le ordenó, podía sentir los nervios que su sombra cargaba.

Emilico, Patrick, Lou y Ricky estaban entreteniendo a sus hijos pues no debían llorar, incluso se aseguraron de revisar sus pañales para no tener trabajo durante la ceremonia pues querían presenciar todo; Gilbert se sentó para tranquilizarse y secarse.
Candy estaba desesperada. —¿Hasta cuándo esa sombra piensa llegar? —Miró a Stella la cual dijo que quería ir a comer.
Lulú acicalaba a su señorita Laurel para que luciera perfecta, luego tomaron asiento al lado de Candy y Stella.


Mientras todos esperaban impacientes, Evelyn estaba mirándose en el espejo dudando sobre si continuar o no, los nervios se la estaban devorando. —Evelyn no puede hacer esto.
—¿Qué cosa, mi ama?
—La noche de bodas. —Esa era su preocupación, lo había hablado con él y aceptó pero ahora se retractaba y ya no quería pasar la noche de bodas por el temor que sentía "¿Quién puso esa regla para confirmar la unión de dos personas luego de casarse?" se preguntaba —Evelyn cree que basta con los anillos.
—Bueno puede hablarlo con Gilbert, no es complicado, no la puede obligar si no quiere.
—Si, es verdad. Solo deseo estar a su lado, eso es suficiente ¿no? —Colocó el velo sobre Eve y luego el de ella, tomó su hermoso ramo de flores y salieron de la habitación; sirvientes le escoltaron hasta el sitio, el gran salón esperaba por ella, alguien se adelantó para avisar que ellas ya estaban llegando por lo que todos tomaron sus posiciones, Gilbert y Gil respiraron para tranquilizarse.

Ambas entraron para caminar hasta el altar donde Christopher les esperaba, las niñas se apresuraron para empezar a caminar y tirar flores por donde pasaría la novia, un niño fue el encargado de tener los anillos, aunque unos minutos antes los había dejado caer, por suerte y con un poco de ayuda los recuperó.
Edward comenzó con la tonada nupcial, todas las miradas iban hacia ella que caminaba paso a paso hasta que por fin llegó junto a Gilbert que le tendió la mano para por fin escuchar lo que Christopher diría.
Sara solo quería tener a Edward a su lado, pero debía darle ambiente al lugar con la melodía del piano.

—A todos los presentes que hoy están aquí para presenciar la unión de estas dos Sombras en sagrado matrimonio. —Mientras Christopher hablaba, Gilbert sostenía la mano de su novia, pero sentía los nervios de su parte, se acercó un poco para preguntarle si se encontraba bien, ella asintió, aún con el fresco ambiente que había en el lugar se sentía sofocada. Para su mala suerte toda la ceremonia aún tardaría, no aguantó mucho la presión y terminó por desmayarse ante todos, Gilbert la sostuvo antes de que cayera por completo al piso, Kate se acercó corriendo a ver su estado, la dejaron sobre una silla, Christopher calmó a las personas. —Pronto continuaremos. —Acto seguido fue a verla, Susanna trajo un poco de agua, por fin reaccionó, Eve estaba muy preocupada por su ama.
Todos murmuraban ya que ese evento nunca se había dado. Evelyn miró a todos preocupados por ella.
—¿Estás bien querida? —Preguntó Kate, ella asintió y pidió disculpas, le dejaron recuperarse.
—Evelyn, ¿desea continuar o lo suspendemos? —Pregunta Christopher pues los demás esperaban que la boda siguiera su curso.
Ella miró a su prometido y luego a Kate, pero no sabía cómo decir lo que pensaba al respecto sobre su noche de bodas, solo se puso de pie, ya había avanzado tanto que decidió proseguir.

Todo se reanudó, Gilbert estaba preocupado aún por ella, luego de todo el alboroto, continuaron con la ceremonia. Ante lo que dijo Christopher cada uno aceptó las condiciones que debían enfrentar juntos de ahora en adelante como una pareja y el niño se acercó con los anillos para que cada uno pudiese ponerlo en el dedo del otro como alianza para el resto de sus vidas. —Por el poder que le fue concedido a Christopher, los declara marido y mujer; Gilbert puedes besar a la novia.
El mencionado la miró, al igual que Gil imitó a su sombra, alzaron los velos de ellas y las besaron, Eve no era la que se casaba, pero de inmediato se ruborizó pues no era una acción que ocurriese en ambos.
Todos aplaudieron y los vieron continuar por el pasillo, así que les tiraron arroz para la prosperidad.
—¡Al fin la fiesta! —Stella y Candy se adelantaron hasta el jardín esperando a los demás a que llegaran, cuando todos estuvieron en la fiesta Evelyn pidió hablar un momento a solas con Kate.

Ellas dos hablaron y Evelyn mencionó que estaba en desacuerdo con la primera noche. —Dígame que no es necesario.
—No lo es, Evelyn, ¿por eso te desmayaste? —Kate la comprendía y solo la calmó. —Vamos Evelyn eso refuerza la unión y confianza de la pareja, ustedes se aman, pero si no estás lista no tiene por qué pasar esta noche.
—Gracias Kate. —Se retiró más calmada para sentarse en la mesa al lado de su esposo.
Había sirvientes repartiendo copas de champaña para celebrar a los novios, a los niños se le sirvió sin alcohol. Todos la estaban pasando bien, Oliver se encargó de tomar las fotos y ya había implementado un nuevo sistema para hacer que el rostro de un humano se colocara sobre la sombra, un trabajo que le costó, pero ya era una realidad.

Antes de la comida Evelyn se preparó para tirar el ramo, muchas chicas fueron a por el, pero solo una saldría victoriosa. Con solo arrojar el ramo todas alzaron sus manos para atraparlo, se desvió y cayó cerca de los pies de Barbie. —Ush !Que asco! —Lo pateó lejos dejando a todas las chicas desilusionadas, todas la miraron. —¡¿Qué?! Vino hacia mí, hago lo que quiera con ese ramo.
Anthony se rio por lo que hizo, era un grupo de señoritas buscando ser las próximas en casarse. —Uno solo debe hacerlo y ya, no esperar que un tonto ramo escojas que serás la próxima en contraer matrimonio. —Bárbara asintió ya que ella sería una de las siguientes y no había atrapado ningún ramo nupcial.


Mucho más tarde la pista se había llenado para bailar, Emilico se sentó pues otra chica luego de ella estaba bailando con Patrick. —¿Se robaron también a tu marido?
—Si. —Respondió a la pregunta de Kate, ambas se quedaron viendo a las chicas que les habían arrebatado sus lugares. Kate aburrida le invitó a bailar, Emilico aceptó pues estaban algo aburridas luego de que sus maridos las abandonaran por irse con sus hijas a bailar.
Ben viendo que Barbie estaba sola se sentó junto a ella. —¿No quieres bailar un rato?
—No es para mí. —Miraba como su señorita Bárbara si había salido a disfrutar de unas cuantas piezas con Anthony.
—Concédeme una sola pieza. —Le suplicó además tenía un lindo vestido que no había lucido en toda la tarde como debería.
—¿Una sola? Bien, vamos.
Benjamin estaba de pie admirando a la joven sombra de la cual estaba enamorado desde hace un tiempo, bailando y riendo, ¿Cómo no se dio cuenta de su encanto? Tal vez solo porque era una sombra más joven y ahora que era una mujer la notaba.

Como solía hacer Kate en la noche, mandó a los niños al ala infantil, estaba comenzando a caer algo de nieve así que pronto ellos también debían entrar los sirvientes poco a poco iban a llevar los muebles hacia adentro, Evelyn y Gilbert pusieron sus manos para atrapar copos de nieve, Eve y Gil miraron a los dos, esperaban por ellos pues debían acompañarlos a su nueva habitación, los cuatro caminaron, Gilbert miró a su ahora esposa Evelyn y le preguntó —¿Nerviosa? —Ella asintió, pero una vez que llegara hablaría con él.
Por fin llegaron a la habitación. —Nosotros hasta aquí llegamos. —Comentó Eve, Evelyn se separaría de ella sabía que pocas serían las veces que estarían juntas como lo hicieron hasta ahora. Las dos se abrazaron, Gilbert y Gil se despidieron, luego entraron.
Los dos volvieron por el pasillo. —¿Crees que suceda esta noche algo?
—No lo creo, mi señorita Evelyn estaba nerviosa, lo siento por tu señor.


Evelyn y Gilbert miraron la cama adornada con pétalos de rosas, la habitación tenía velas por todo el sitio con un agradable aroma. Él siguió adelante pues ella se quedó tiesa en frente a la puerta con mucha timidez.
—Querida Evelyn ¿deseas tomar una copa?
—Evelyn está bien así. —Decidió cerrar la puerta, se dirigió directo al baño para quitarse el velo de a poco al igual que su peinado frente al espejo.
Gilbert por su parte había desecho su moño, la copa se la había tirado, estaba sentado sobre la cama esperando por su esposa, ella salió del baño aún con su traje puesto, había un biombo así que intentó cambiarse, el vestido era complicado de quitar y pesaba, se quitó los zapatos y siguió intentado quitarlo. Solo sintió como le ayudaban a retirar el cierre de la parte de atrás, ella se giró ahora con el vestido flojo y algo asustada sujetando la parte delantera para que no cayera.
—Deberías pedir ayuda.
—Lo sabe, perdón. — Hizo su cabello a un lado y si él pudiese ver su rostro en ese momento sería uno de preocupación y vergüenza, a punto de llorar. Solo bastó unos momentos y le dijo que no podía cumplirle.
Lo comprendía, la pobre había estado todo el día pensando en ese momento tan importante. —No hay de que preocuparse, Gilbert solo desea estar con Evelyn a su lado. —En realidad si había soñado con tenerla y hacerle el amor.

Ella sonrió, él se retiró para que se cambiara de ropa, por lo menos lo había comprendido, él se cambió sin ningún pudor, ella al salir lo miró, sintió una corriente recorrer su cuerpo por completo, ahogó un grito e intentó mirar a otro sitio hasta que él se pusiera su pijama encima. —Somos marido y mujer, no te pongas nerviosa, esto queda entre nosotros, además nos tenemos que ayudar, no dudes en pedirla.
—Perdón, es solo que no es algo que acostumbra Evelyn.
—De acuerdo.


Bárbara estaba con Anthony, Barbie y Christopher, para algunos aún era muy temprano. —¿Entonces que pasa en la luna de miel? —Preguntó Bárbara con curiosidad.
—Los novios comen queso y miel, les dejamos ese obsequio en la habitación. —Anthony guiñó el ojo, en realidad la habitación solo tenía un ambiente romántico, una botella de champaña y copas, una jarra de agua y una caja de chocolates.
Barbie lo mataba si revelaba la verdad. —Que detestable la verdad.
—¿En serio?
Anthony asintió, pero él tenía una propuesta para su luna de miel. —¿Bárbara quisiera ir de viaje?
—¿Puede Bárbara salir?
—Olvídenlo ¿Quién me garantiza que no me le hagan daño?
Christopher y Anthony habían estado fuera, incluso de vuelta a la casa cuando abordaron el tren muchas personas lo miraban con curiosidad y otros con temor. —Un día las sombras andarán por el mundo con tranquilidad, de eso nos haremos cargo. —Comentó Christopher, haciendo a Bárbara maravillar pues el mundo de fuera parecía muy bello.
—A esta hora deberían de estar consumando el matrimonio. —Anthony dejó escapar ese detalle por lo que Barbie lo miró con enojo. —¡Mierda!
—¿Qué pasa con eso?
—No es nada, mi señorita Bárbara.
—Protegerla no funcionará, ella también tendrá que hacerlo. —Sacó la lengua, Barbie lo iba a matar, Bárbara no sabía de qué hablaban y solo la sujetó para que no ocurriera un asesinato esa noche.


Barbie iba algo molesta, Bárbara se despidió de Anthony y Christopher, de paso se toparon con Kate que iba con su hija a saludar a su hermano. —Buenas noches, Bárbara, Barbie. —Ellas correspondieron al saludo y prosiguieron. Cuando Kate va con los dos, Anthony sostiene a su sobrina.
—Mi tesorito, es encantadora. —Ante la charla familiar, ella volteó para mirar la escena, él era feliz con Hope y cuanto la mimaba.
Solo se preguntaba si ella también podía tener un hijo para querer. Vio que Barbie estaba esperándola más adelante y se apresuró a alcanzarla.
Lo primero que hizo al llegar a su habitación fue escribir una lista. —Barbie, Bárbara quiere ser madre como lo es Kate.
—No sabe lo que dice, ¿no le basta con el ala infantil? Nos ocupamos desde antes de todos y cada uno de los niños.
—Patrick decidió junto a Emilico tener familia, ¿Por qué Bárbara no puede?

Barbie no quería perderla. —No quiero que me haga falta, Kate casi pierde la vida cuando tuvo a su hija. —Bárbara no lo sabía, por eso Anthony y ella la protegían. —¿Usted aguantaría todos los síntomas? No lo creo. Y si así fuera, sería un milagro. —Fue a buscar el pijama de su ama, la dejó sobre la cama y la ayudó a quitarse sus adornos del cabello, podía sentir el desánimo de ella, pero era por su bien. —No me lo tome a mal por favor, traer un niño al mundo no es tarea fácil, además luego debe de ocuparse de sus cuidados, enseñarle de todo, mantenerlo con salud.
—Perdón solo que creyó que sería bonito tener uno.
—Lo sé ama, bueno no la molesto más. —Le dio un beso y se retiró ya que estaba cansada y quería dormir.
Bárbara miró su lista vacía, aún guardaba un deseo. —Que sea lindo, que tenga ojitos soñadores y encantadores, que tenga pecas en la nariz, que no sea como Anthony y sea dulce como Bárbara —Colocó el papel sobre su pecho. —¿Puedes concederme esta petición?

Guardó la hoja en un lugar seguro, se fue a bañar para irse a dormir, cuando estuvo lista pensó en que sería mejor idea irse a la habitación de su prometido sin que Barbie lo supiera, al menos las luces seguían encendidas así pudo llegar a la habitación de Anthony, tocó, pero no halló respuesta así que entró sin permiso alguno.
Notó un par de tazas de té que habían sido usadas, una de ellas estaba llena aún, sobre la cama estaba su ropa de dormir, solo se escuchaba el sonido de la ducha así que esperaría a que terminara, su habitación estaba llena de cosas interesantes, leyó uno de los libros que tenía sobre la mesa, en ese momento no notó que el ruido del agua se detuvo y la puerta se abrió, ambos se encontraron, él se sorprendió ya que no pensó que estaría ahí y ella se disculpó y se giró un poco para no verlo, pero en verdad lucía muy apuesto recién bañado, su cabello goteando y podía sentir su respiración algo agitada.
—Está bien, Bárbara, no te disculpes. —Si ella tuviera un rostro visible en ese momento notaría que ya había recorrido su cuerpo de arriba hacia abajo, la había dejado pasmada con su presencia, tomó una toalla que estaba colgada sobre el respaldo de una silla y secó su cabello, ella se sentó sobre la cama abrazando el libro, no podía dejar de verlo, su belleza le robó el aliento en ese momento y podía sentir como su corazón se iba acelerando y no sabía por qué latía sin control.
La miró de reojo, lo sabía, no lo disimulaba. —Iré a vestirme. —Tomó su prenda y se metió al baño. Al quedar sola nuevamente, volvió en sí, sentía sus mejillas arder así que se abanicó con la mano.
—¿Qué pasa Bárbara? Es un simple hombre por Dios. Pero es muy guapo, Bárbara se quiere morir de la vergüenza.

Volvió ya listo para descansar. —Hoy ha sido un día agotador ¿no te parece?
—S-sí. —Aún sostenía el libro entre sus brazos, él tomó un poco de té y le ofreció, pero ella negó.
—Relájate Bárbara, estás muy tensa. —Luego de terminar su té, se dirigió a ella y la hizo levantarse de la cama para llevarla al lado correcto. —Vamos a dormir. —Tomó el libro y tiró de él, pero no quería soltarlo. —Suelta el libro.
—Perdón. —Se disculpó y luego se metió bajo la manta, él apagó las luces y se acostó a su lado, se acercó y besó sus labios con cariño. Ella lo miró y le preguntó.
—¿Por qué Anthony?
—¿Qué?
—¿Cómo consuman su matrimonio los recién casados?
—Estando juntos como tú y yo en este momento, hay muestras de cariño. —Besó sus labios nuevamente mientras posaba su mano sobre su cintura para atraerla más hacia él, ella con timidez colocó su mano sobre la mejilla de él para profundizar el beso y disfrutarlo tanto como podía, luego dijo. —¿Es correcto esto?
—No, pero algunos no esperan a la noche de bodas. —Ella quería esperar, pero él estaba siendo sumamente irresistible y quería saber que más pasaba. —Bárbara, no podemos seguir. —Ante lo que dijo ella se detuvo sintiéndose algo rechazada.

Así que decidieron mejor intentar dormir, ella le dio la espalda, se sentía tan bien ser abrazada y besada, ahora comprendía que él y esa chica iban a tener algo juntos aquella noche. —Entonces, Anthony, ¿Bárbara no lo puede intentar? ¿Y esa mujer que trajiste sí?
Se quedó un momento analizando lo que decía, pero había diferencias. —No me digas eso, si íbamos a hacerlo, pero es algo sin importancia, ella era una mujer del montón. —Se acercó a ella para decirle al oído. —Pero tú, Bárbara no eres como las demás mujeres. Por eso no quiero que pongas un pie en ese mundo, no aún.
Si lo pensaba, posiblemente él ya lo conocía, luego pensó en Kate junto a John, Emilico con Patrick, Oliver y Rum, Ricky y Lou, todos ellos y junto a los casados pues de los demás no sabía. —Bárbara cierra los ojos.
—¿Abrazas a Bárbara?
—Venga, pero ya duerme ¿sí? —La abrazó por detrás, ella se sintió protegida y a la vez algo nerviosa pues no habían tenido esa cercanía a la hora de dormir.


A la mañana siguiente, el día era apacible, Kate estaba ya despierta con su niña en brazos, que aún dormía, la miraba y recordaba cuando aún era una bebé tan pequeña y ahora ya no cabía en sus brazos. —Que hermosa mi princesa. —Se levantó y la dejó sobre la cama en compañía de John que se aclaraba los ojos. —Ve y lávate la cara para que te despejes.
—Kate, tan temprano y mandando. —Aún tenía algo de sueño, su esposa solo se metió al baño, el volvió a tirarse sobre la almohada y se quedó dormido junto a Hope.
Cuando salió del baño notó que ni se inmutó a ponerse de pie, suspiró y solo se dirigió a cubrirlo con la manta, Hope no se movería pues sacó la misma actitud de John.
Salió mientras ellos descansaban, muchos de los sirvientes se inclinaron ante ella a modo de saludo mientras iba por el pasillo, se dirigió a la habitación de los recién casados, al aproximarse pudo escuchar reclamos dentro. —¿Tan pronto ya discuten? —La puerta se abrió repentinamente, Gilbert fue empujado hacia afuera, ella se acercó y notó a Evelyn algo alterada. —¡Calma, por favor! —Kate cerró la puerta para escuchar lo que Gilbert tenía que decir.
—Solo entré al baño cuando ella se estaba duchando y se molestó por eso.
—De acuerdo, ven conmigo.

Ingresaron nuevamente, ella estaba enfadada sentada en el sofá. —Evelyn, no te enojes.
—¡Que le pida disculpas a Evelyn!
Él se sentía mal por haberla molestado, pensó que no habría problemas ya que él solo iba a asearse. —Perdón, Evelyn, no fue intensión de Gilbert entrar al baño.
Kate invitó a Evelyn a desayunar en su mesa para poder hablar de ese problema con calma.
El desayuno se sirvió mucho más al rato, Kate invitó a Emilico, Louise, Lou, Por supuesto Bárbara y Barbie pues siempre se habían sentado con ella, Evelyn y Eve se unirían en esta ocasión, sus esposos quedaron de lado y todos miraron a Gilbert. —¿Una mala noche amigo? —Preguntó Patrick a la vez que ponía su mano sobre el hombro de él.
—Vamos a sentarnos. —Ricky los dirigió a la mesa y pidió a unos sirvientes traer las sillas de los bebés pues ellos se encargarían de darles el desayuno.
Gil sabía lo que sentía su amo, de seguro pasó la noche en vela o incómodo.

Kate las miró a todas y les explicó la situación del matrimonio de Evelyn. —Todas darán sus experiencias.
—Pero Kate, Evelyn no se siente cómoda de que le pongan una mano encima y de solo pensarlo, Dios mío.
—Lo comprendo, me pasaba lo mismo con John, mi pregunta es, ¿estabas segura antes de casarte?
—Claro que sí, Kate, él le gusta a Evelyn. Pero hay límites.
Louise alzó la mano pidiendo hablar. —Evelyn, Louise también tiene sus límites, pero Shaun es su apoyo, debes de ver a Gilbert como tal, además habrá situaciones incómodas que deberán afrontar.
—¡Louise ni se ha casado!
—¡Pero al menos Louise si se acostó con Shaun! —Shaun se avergonzó y los demás le miraron, él se hundió en su asiento pues ella había pedido mantenerlo solo entre los dos y lo estaba gritando a los cuatro vientos.
—¡Basta las dos! ¡Louise respeta! —Bajó el tono advirtiéndoles que los demás los veían. —No estamos aquí para decir eso, queremos que ella tenga confianza con su esposo.
—Perdón. —Se disculpó Louise, Bárbara no quería meterse y Barbie estaba incómoda.
Emilico dijo que ella ya tenía una relación estrecha con Patrick al momento de casarse, la confianza uno del otro era muy fuerte. —La noche de bodas, él fue muy tierno conmigo.
—Mi señora. —Eve puso su mano sobre el hombro de su ama. —No hay por qué evitar su cariño, ustedes deben aprender a cuidarse.

Kate siguió. —Evelyn él te quiere y se ve que lo pasó mal anoche y mira esta mañana como lo sacaste de la pieza. —Luego reveló la primera vez con John. —Era muy joven y torpe, John me lo pidió, le dije que no estaba lista, él lo entendió y me dijo que esperaría, pero yo lo detuve y le pedí que lo hiciéramos. —Se avergonzó mucho al contarlo. —Fue bonito porque me amaba incluso más que yo a él, con el tiempo se volvió más frecuente y por eso decidimos casarnos.
Lou contó su experiencia. —También era joven, Ricky era el que no quería y una noche sucedió, fue bonito y sencillo, le entregué todo de mí, no me arrepiento porque él es lo más importante que tengo, claro luego de la señorita Louise y adoro a los hijos que tuve con él.
Ella escuchó todo lo que ellas ya casadas decían de sus esposos y sus primeras experiencias, si lo pensaba mejor fue dura con Gilbert y apenas se habían casado.
Kate se dirigió a Bárbara. —Serás una de las siguientes, Bárbara, tú pasas algunas noches con mi hermano dime si ustedes tienen confianza. —Bárbara se puso nerviosa, pero asintió. —Si alguna vez sucede, no temas ¿sí?
—¿Qué tiene que suceder? —Preguntó de manera ingenua, Barbie negó para que no le dijera nada.
—Tu primera vez, no es bueno que no sepa a lo que se enfrentará como mujer más adelante ya que decidió comprometerse con Anthony. —Bárbara no lo comprendía del todo, pero sabía que algo importante debía pasar, ¿Qué significaba todo eso? —No temas, si mi hermano te lastima le jaloneo las orejas.

La mesa de ellos estaba en modo guerra de comida, Shaun estaba avergonzado aún mientras comía, John le tranquilizaba pues no tenía que estar así ya que pronto también sería su boda con la insoportable de Louise, Ricky no podía alimentar a dos bebés a la vez y se preguntaba como lo hacía Lou. Alessia quería la comida de su padre por lo que le tenía que dar un poco, pues había tirado su plato de avena al suelo. Hope ya comía sola, pero estaba manchada de mermelada y lanzaba los restos con mucha felicidad a los de la mesa.
—Los niños son encantadores ¿no? —Mencionó Gilbert ya que trajo al mundo a varios de ellos, solo Alessia tuvo un médico diferente al momento de nacer, todos ellos eran buenos padres, pero esas niñas eran muy caprichosas, Cornelius se portaba bien al menos un poco más que su hermana. Las chicas eran muy complicadas de entender.

Luego del desayuno todas la animaron a comenzar de nuevo, ellos también lo empujaron para que pudieran hablar, se miraron, el notó sus bellos ojos a través de Eve, ella sonrió de manera tierna. —Gilbert, perdón, Evelyn te gritó.
—Sin mencionar que me arrojaste un florero. —él lo recordaría como algo gracioso, un tropiezo en la relación, le tendió la mano, ella aceptó, así que irían a pasear y conversar como deberían.
Kate miró a todas las chicas y les agradeció por aportar un poco. —Louise no presumas de esa forma por favor.
—Kate, pero si es la verdad, Louise se comió a Shaun mucho antes de la boda.
Las demás estaban avergonzadas, Lou no lo diría en alto y menos Emilico, Barbie miró a su ama y solo dijo.
—Ni siquiera lo piense.
—Bárbara no pensó en nada.


Evelyn y Gilbert iban caminando, ella estaba sumamente avergonzada por el trato que le dio la primera noche de casados, él estaba bien después de todo la amaba como para lastimarla u obligarla a hacer algo que ella no quería.
Eve y Gil iban al lado de ellos por su tarea de ser sus rostros sin decir nada de lo que opinaban.
El día estaba encantador y ellos en esa situación un poco incómoda, decidieron ir a la habitación, Evelyn pidió que los dejaran a solas.
—¿Estará bien?
—Si, no te preocupes, Eve. Ve a descansar. —Ella sonrió y espero a Gil para irse juntos y dejarlos a solas.
Al entrar ella preguntó. —¿Está bien si lo hacemos de día?
—¿En verdad quieres hacer esto?
—Si, amado esposo. —Quería librarse de esa tarea de una vez así lo haría por compromiso aún sintiendo temor.

Dejó que él quitara su vestido el cual calló al suelo dejando ver su hermosa figura, ella sintió sus mejillas arder, Gilbert admiró a su esposa y lo hermosa que le pareció verla de esa manera. Le pidió que se sentara en el sofá, el accedió pues ella tomaría el control, ya la conocía, era dominante y le gustaba que fuera así con él.
Ella lo miró y se acercó para subirse al sofá y quedar en frente de él, permitió que la tocara, con sus manos tocó su piel y la atrajo para besarla y disfrutarla, todo era nuevo para ambos y temían equivocarse o hacer las cosas mal. —¿Qué tal si no es como lo piensas, Gilbert?
—Solo hay que probar. —ella asintió y le ayudó a quitar la ropa, le impresionó su cuerpo, sus músculos eran de apreciar, él intentaría no ser brusco con ella.
Volvieron a besarse de a poco, lo único que ambos tenían en sus cuerpos eran los anillos que resaltaban, Gilbert recorrió a su antojo todo su cuerpo para conocerlo bien mientras besaba ahora su pecho, todo para ella era irreal y estaba respondiendo bien a sus caricias, era extraño todo lo que iba sintiendo de a poco, como sus sentidos se agudizaban y su mente dejaba de preocuparse.
Gilbert la tomó y cargando la llevó hasta la cama donde la recostó y le hizo el amor con mucho cuidado y paciencia, fue muy incómodo y molesto al principio, pero para este punto ella lo estaba disfrutando tanto que con sus manos intentaba ahogar sus gemidos, él no se contenía y le pidió que por favor dejara la vergüenza a un lado ya que quería escucharla.

No estaban solos del todo pues Eve y Gilbert se aseguraron de escuchar tras la puerta, ella se sonrojó y lo miró a él. —Creo que sobramos aquí.
—S-sí.
Se retiraron del lugar sabiendo que sus sombras estaban disfrutando juntos su luna de miel.
Gilbert quedó muerto en su lado de la cama, Evelyn no sabía por qué, pero quería volver a intentarlo y su humor había cambiado notablemente a uno más tranquilo, pero estaba algo disgustada porque él necesitaba descanso. —Dale un momento a Gilbert para reponerse, cariño.
—Evelyn lo entiende, no te preocupes. Evelyn cree que puede hacer esto diario. —Dijo para asustarlo, ya no le disgustaba, tomó la caja de chocolates y comió unos cuantos, esperando a Gilbert para hacerlo nuevamente. Para él era extraño, pero con su poder no se agotaba tan rápido como hacer eso con ella.


Continuará...


Nota: Muchas gracias a Dutchessfantasy por su review.