Memorias
Se encontraba de pie frente a las cenizas de lo que alguna vez fue su hogar. La imponente mansión, ahora reducida a escombros, había sido el lugar donde él y su esposa, Clarissa, compartieron innumerables recuerdos. Cada rincón de la casa tenía una historia, y aunque el fuego se había llevado todo lo material, los momentos felices permanecían intactos en su corazón.
Decidió dar un paseo por el terreno, buscando en su memoria aquellos instantes que siempre lo hacían sonreír. Se detuvo donde una vez estuvo el jardín, recordando cómo Clarissa solía disfrutar de un agradable paseo viendo cuidar con alegría sus flores favoritas. Cerró los ojos y casi pudo escuchar su risa, ver sus manos delicadas tomándolas para sentir el suave aroma de las rosas.
Luego, caminó un poco más, imaginando las tardes en que se sentaban juntos, viendo el atardecer y hablando de sus sueños de convertirse en padres. Cada conversación, cada susurro, estaba grabado en su mente como si fuera ayer.
Se dirigió hacia los escombros, el suelo era inestable, faltaba poco para que los trabajadores terminaran de quitar los restos de su casa, Rowan sabía que reconstruir la mansión llevaría tiempo, pero mientras tanto, viviría en esos recuerdos que ningún incendio podría borrar. Los momentos felices vividos con Clarissa eran su mayor tesoro, y al revivirlos, encontraba la fuerza para seguir adelante además quedaba su incomprendido hijo adoptivo, aquel al cual intentó quitarle la vida una noche cegado por el miedo, lo mismo que ocurrió luego de que ella falleciera a causa de una rara enfermedad que le hizo perder total autonomía de su cuerpo, al recordar ese momento, su mirada totalmente perdida, sin un rumbo fijo, ya no respondió.
En aquel momento su hijo no controlaba el hollín y extrañas criaturas se fueron formando con el tiempo ya que dejaba salir de a poco su hollín para jugar, aquellas criaturas invadieron la mansión y su esposa fue víctima de ellas, lastimosamente ella caminó y calló desde el piso superior, su muerte fue inmediata y él no pudo hacer nada, sus sirvientes al verse amenazados decidieron que lo mejor sería quemar el lugar ya que algunos se vieron afectados de la misma forma, Elora y él escaparon de ese sitio, lo único que pudo salvar fue ese collar ya que lo llevaba consigo siempre y el cuerpo de su esposa.
Tras el fallecimiento de su amada Clarissa se sintió devastado, lo que más amaba se había ido para siempre.
Recuerda ver al lado de Elora y Aiden la caída de su hogar en medio de las incesantes llamas, algunos sirvientes corriendo para salvarse, su pobre hijo lloraba por el miedo que todo le estaba causando. Se dejó caer de rodillas llorando pues todo se había ido, miró hacia arriba, el niño estaba igual que él, se dio cuenta que tuvo la culpa por prohibirle ser lo que era, habían vivido tan pacíficamente por el amor que ese pequeño obtuvo de su esposa.
El dinero, toda su fortuna estaba en un banco y parte de este solo estaba en casa, por lo que al día siguiente se hizo cargo de todo, en especial de Elora y Aiden. —Te lo pido de favor, llévatelo lejos.
—¡Señor!
—Te lo suplico, tú lo conoces mejor que yo, mi esposa lo amaba mucho, necesito rehacer todo de nuevo, al menos para darle la vida que no pude antes. —No se refería a lo material sino a lo sentimental, ser un buen padre y quererlo, ¿quién más lo haría? Pudo haber pensado en entregarlo a sus verdaderos padres pero por su esposa prefirió dejarlo con Elora, se haría cargo de mantenerlo. —él es mi pequeño, no lo aceptaba por ser distinto de los demás. Es tarde ¿no es así?
Ella se sentía triste por lo que sucedía, las autoridades se hicieron cargo de Clarissa, él debía encargarse del funeral. —Lo siento tanto señor, por su esposa, ella era tan dulce. —Elora tomó al niño que estaba dormido, el dinero que le entregó, luego se reunirían para que a él no le faltara nada.
Rowan se encontraba ahora de pie frente a la tumba de Clarissa, el frío mármol contrastando con el calor de sus recuerdos. El cementerio estaba en silencio, el susurro del viento entre los árboles era lo único que rompía la calma. Aun así, en su mente resonaban las palabras de Clarissa —"!Mi amor, volvamos a ser la familia que éramos" —Se arrodilló junto a la lápida, acariciando suavemente el nombre de Clarissa grabado en piedra. Las lágrimas llenaban sus ojos, pero también una sonrisa tenue, recordando los momentos felices que habían compartido. —Me duele tanto no haber podido aceptar antes al niño luego de saber sus orígenes. Mi amor, perdóname. —Las lágrimas hallaban fin sobre la tumba. —Sabes, antes de venir compré tus flores favoritas. —Las dejó sobre la tumba y lloró su pérdida, le hacía tanta falta, ella era tan encantadora y siempre lo recibía en casa con una alegre y dulce sonrisa.
En la mansión Mirror, Anthony había decidido salir. —Otra vez dejas sola a Bárbara. —Con cuidado la tomó del mentón y le dijo que no sería por mucho tiempo.
—Es algo en lo que estoy trabajando, por eso salgo.
Anthony preparaba algo para ella en un lugar de la inmensa isla, pero tomaría tiempo y solo iba a supervisar. Para despedirse le dio un beso en los labios. —Espérame con ansias.
Ella se ruborizó, por supuesto que lo haría, pero ahora su corazón estaba desolado por su partida.
Kate se hacía cargo de devolver el camino para recibir en el futuro a más personas, él pasó a despedirse de su hermana. —¿Te vas?
—Si, ya sabes lo que planeo, que Bárbara no se entere. —Kate hizo un gesto con su mano sobre su boca haciendo alusión de que de ella no saldría ni una sola palabra.
Volvería en unos días, mientras Bárbara tendría la compañía de Barbie como siempre, al menos unas horas.
Se quedaron las dos juntas en el jardín cuidando de Hope y Alessia las cuales jugaban cerca, había un camino empedrado así que decidieron jugar a la rayuela, era entretenido para ambas, Barbie recordaba su niñez y lo hábil que siempre fue, ahora su vida era más pacífica y estaba feliz de estar con Ben y aún ser muy cercana a Bárbara. Ella llamó su atención. —Barbie ¿crees que pueda darle un hijo a Anthony?
—Preguntó mientras jugaba con sus dedos tímidamente, Barbie sonrió, precisamente no era el tipo de hombre que esperaba para su ama, pero si así lo quería ella no veía el problema para tener un descendiente. —Cada cierto tiempo deja sola a Bárbara y se va de la mansión. ¿Bárbara es el problema?
—¿Qué le hace pensar eso? —Barbie la escuchó, tenía pensamientos de que la estuviera engañando fuera de la mansión y eso la hacía sentir insegura y que tal vez ya estuviera aburrido de ella. Barbie nunca estuvo de acuerdo con ese matrimonio y no dijo nada para no hacerla sentir mal, por algo aún no habían tenido un bebé, le daba gusto que no tuviera un hijo de ese bastardo, pero todo se lo guardaba para sí misma.
En ese momento volvieron a lo que hacían y las niñas ya no estaban así que ambas se pusieron de pie mirando a todos lados. —¿A dónde se fueron? —Preguntó Bárbara, Barbie no tenía idea así que las buscaron por todas partes, cuando por fin las encontraron las vieron entretenidas con el poder de Alessia, Hope le hizo señas para que se aproximaran para ver lo que creaba con sus manos.
—¿Es hiedra? —Preguntó Barbie, luego se calló para no interrumpir.
Ella se detuvo ya que era agotador formarlas. —Es raro, pero me es familiar esto ¿Dónde lo he visto?
—Entonces tendrás que esforzarte por controlarlos para que los domines. —Bárbara sabía que necesitaría alimentarse bien para empezar con las prácticas. Las llamó pues ambas estaban llenas de hollín por todos lados, lo que había hecho Ale se deshizo y se voló con el viento. Hope estaba feliz por su amiga, pero también quería que pronto también su poder despertara.
Cuando llegaron a la habitación, Barbie entró al baño para prepararles la bañera, Bárbara se hizo cargo de buscar un par de vestidos ya que tenían reunión. Ambas se metieron en la tina, con una esponja, tanto Bárbara como Barbie quitaron el hollín de la piel de las niñas. —Hablaré con tus padres sobre tus poderes.
—Pensé que tendría el poder como papá para identificar sentimientos o para suprimir poderes.
—Yo quiero tener alguno, mamá puede hacer que las cosas se muevan o materializar su hollín y papá puede dextruir todo de un solo golpe.
—Destruir y si, también puedes heredar algún poder de tus padres o tener el propio.
Cuando salieron de la tina las ayudaron a secar para peinarlas, se vistieron y quedaron listas. Hope tomó sus gafas y se las colocó, luego salieron las cuatro de la habitación.
Mucho más tarde, Bárbara estaba sola pues Barbie había ido a otro sitio, pidiendo hablar con Kate, John, Emilico y Patrick. Se reunieron en una sala esperando a lo que Bárbara tenía que decir. —Hoy por la tarde vi a Ale con sus poderes de hollín despiertos. Una especie de hiedra puede formar.
Patrick tuvo recuerdos no muy agradables y de horror, no esperaba que su pequeña hija heredara los poderes de Margaret. Todos miraron a Patrick pues su hollín se notaba.
—¿Pasa algo amor? —Preguntó Emilico, ninguno recordaba el suceso, Bárbara estaba en ese momento internada por lo que no se le informó de ese evento, Emilico y Kate estuvieron en el ala de los adultos, John fue el único presente de ese trágico suceso, aunque estaba interno también.
Al final Patrick se quedó a solas con John.
—Vaya, John no esperaba que tu hija ya despertara sus poderes.
—Lo que Patrick no se explica cómo es que sean iguales a los de Margaret.
John recordó a la chica que estaba interesada en Patrick. —Tu hija es la reencarnación de ella.
—Patrick no lo cree, no puede ser. —John le hizo ver que la niña cuando era bebé tenía pavor a ser una sombra, el solo hecho de convertirse le causaba miedo.
—Nah, solo es una teoría que se le ocurrió a John, entonces deberías descubrir si es igual de pegajoso que lo fue en ese entonces.
Patrick asintió, para Emilico quizás era lo mejor que le pudo pasar, pero a él le traía el pasado y sus memorias de como ella murió en sus brazos y no la pudo salvar. John lo animó para que no pensara en el pasado, ahora tenía una familia a la cual cuidar, si no fuese por que falleció, ahora estaría casado con otra mujer. —Margaret iba a ser tu esposa.
—Si, pero Patrick no la amaba, solo sería por compromiso y por cumplirle una promesa.
Cuando llegó con su esposa ella lo recibió junto a sus dos hijos y pensó en lo que se hubiese perdido de estar casado con otra.
Días más tarde Kate se dirigió con Emilico para buscar archivos de hace varios años atrás, Ollie y Jeremy le serían de ayuda, así que entraron a un lugar donde había todo tipo de archivos. —Buscar no será sencillo. —comentó este último, Kate se fijó en Ollie.
—¿No lo podías dejar en otro sitio? este lugar es muy peligroso. —Pudo haberlo dejado pero Owen era muy bueno encontrando cosas. Lo dejó en el suelo y le ordenó no tocar nada, el pequeño de su bolsillo sacó una lupa y se fue a buscar pistas.
—Es un encanto. —Comentó Emilico, luego de eso se pusieron a buscar ordenadamente información de los niños y sus poderes, no todos llegaron a tener, Kate miró a tantos niños fallecidos que le partía el alma no haber podido evitarlo desde antes.
Anthony volvió a casa, en silencio fue directo a buscar a Bárbara, creyó que estaría sola en la habitación, pero no estaba, dejó su maleta ya que luego se encargaría de desempacar. En sus manos traía un recuerdo que compró a los artesanos del lugar, era para Bárbara. La buscó por todos lados y preguntó por ella, le dijeron que estaba en la biblioteca, Anthony se dirigió al lugar y se quedó parado en la entrada de la biblioteca, observando a Bárbara por unos instantes. Estaba sumida en la lectura y reía silenciosa y él no podía evitar sonreír. Se sintió aliviado al verla tan feliz y tranquila. Lentamente, se acercó a ella, procurando no hacer ruido y sorprenderla.
—¡Bárbara! —Al escucharlo se sobresaltó, cerró el libro y se giró para verlo, su corazón se alegró tanto que latió con fuerza.
—¡Anthony! — Exclamó, lo que provocó que muchas de las miradas fueran a ellos por hacer ruido, a ella no le importaban los demás en ese momento, se levantó de la silla para recibirlo con un abrazó, así que saltó para poder dárselo. Él la sujetó y se la llevó fuera ya que quería un poco de privacidad. Una vez fuera le dio un beso antes de bajarla, cuando sus pies tocaron el suelo él le dio el obsequio. Ella abrió la caja y vio una botella de cristal con arena y conchas de mar diminutas, la cerraba un corcho y le adornaba un listón violeta. —¿Y esto?
—Un pequeño detalle de mi viaje. —Ella lo agradeció.
—Pensé que te fuiste a buscar mujeres fuera. —Dijo con algo de desconfianza, él sonrió y le hizo mirarlo.
—¿Por qué haría eso? Contigo lo tengo todo, si supieras lo que fui a hacer estarías muy feliz, pero aún no puedo revelarlo.
—Que malo eres, Bárbara esperará. —Valdría la pena todo por lo que trabajaba, se la llevó pues quería estar con ella un rato y contarle algunas cosas del viaje y del lugar que visitaba con frecuencia.
Mientras el grupo buscaba viejos documentos, Owen tiró varios papeles de una zona, Ollie corrió a rescatarlo, pero en ese momento se percató de la hoja con información de Margaret. —Kate ¿Qué era lo que necesitabas?
—No sé, algunos poderes de hollín similares a los de Alessia.
—Lo recuerdo, Margaret despertó sus poderes y así lucían. —Los demás se acercaron. —Si me lo hubiera dicho hubiese hecho memoria, es gracioso como ella la veía a usted como rival. —Kate y Emilico le miraron, eso no lo sabían, sí que Jeremy comentó lo ocurrido ese día.
—El señor Patrick se ofreció para calmarla, la única forma era proponerle matrimonio a ella, usted, Kate, ella buscaba atacarla por celos, ella realmente se había enamorado de él, pero nadie contaba con que Patrick amaba a Emilico.
Ella volvió a sentirse culpable de su muerte, ellos harían una mejor pareja, pensó, pero había pasado tantos años desde ese suceso. Los acompañantes miraron como los ojos de Emilico se esforzaban por no derramar alguna lágrima. —Emilico, no es culpa de nadie, ella se hizo esperanzas sola.
—Pero, Kate, si yo no le hubiese gustado a Patrick ellos... —No podía siquiera pronunciar lo siguiente, refiriéndose a que ambos ahora quizás estuvieran casados.
—Es una posibilidad, pero ¿Quién garantiza que él fuera feliz a su lado? —Jeremy hizo que ella se diera cuenta de cuanto Patrick la amaba desde antes y nadie pudo contra su amor, el cual seguía intacto y como una flor cuidaba para que no se marchitara.
—Solo tal vez por no ver a una amiga sufrir sacrificaría su propia felicidad. —Comentó Ollie. —Emilico, tienes a un hombre de buen corazón.
Fueron por unos papeles y terminaron hablando del pasado, el grupo salió del lugar, a medio camino se separaron quedando solo ellas dos. Kate llamó la atención de Emilico. —Me parece que hablar de Margaret y Patrick te hace sentir mal.
La rubia la miró con sorpresa y se sonrojó. —¿Es tan notorio?
Kate asintió. —Es que te enamoraste mucho de él ¿no es así? —Emilico sonrió de manera tierna y juguetona, para ella fue difícil soltarla y dejarla en sus manos años atrás ya que si ningún chico se hubiese interpuesto entre las dos hubiera dicho que la amaba aún si ese sentimiento no fuese correspondido, pero recordando que Emilico era muy apegada a ella no había dudas de que hubiera funcionado bien una relación de amor entre las dos. Tanto John como Patrick fueron intensos con ellas al intentar conquistarlas y les salió la jugada, sin olvidar su apego hacia Shaun.
Emilico y Kate se reunieron con Patrick y la pequeña Alessia para hablar sobre sus poderes. La consistencia siempre fue la misma, si juntaba su hollín era flexible y resistente, más no pegajoso. La niña mostraba entusiasmo por haber despertado por fin su poder del hollín, solo debía entrenar para dominarlo. Luego de que Kate se retirara y les dejara solos, celebraron a su hija. —¡Felicitaciones cariño! Papá y yo estamos muy felices por ti.
—¿Quieres algo en especial? —Preguntó Patrick a su hija, ella solo ladeó la cabeza y se puso a pensar, pero lo que pidió fue un rico postre para la cena. Patrick fue a la cuna y tomó a su hijo en brazos para unirlo al acontecimiento.
Luego saltó una pregunta. —Padre, ¿Por qué a los tíos de Hope aún la cigüeña no los visita?
Patrick y Emilico se miraron uno al otro, la respuesta no la tenían ellos, pero lo único que podían decir era que Bárbara siempre fue una sombra con una salud algo delicada y dedicarse a los bebés pequeños requería dedicación.
—Cuando eras una pequeña bebé llorabas toda la noche, aunque solo fue el primer mes. —Dijo Emilico recordando que ella era muy tranquila. —A diferencia de Mat... —Se detuvo y miró a su hija esperando a que continuara y Patrick algo sorprendido.
—¿Sí?
—A diferencia de tu hermanito. —Se reprochaba internamente por haberlo mencionado y Patrick intervino.
—Los bebés cuando son pequeños se despiertan pues necesitan atenciones y a veces permanecen despiertos llorando y llorando por que necesitan atenciones o se enferman y uno debe atenderlos.
—Entiendo, bien, iré a jugar con Hope.
Cuando quedaron a solas, solo con Todd, Patrick puso una mano sobre su hombro y ella pidió disculpas. —No quise...
—Está bien amor, ella lo sabrá a su tiempo. Aunque luego nos reproche el habérselo ocultado.
Lo que ambos ignoraban era que Alessia los estaba escuchando, luego se fue a sentar a un lugar a solas a pensar que era lo que sus padres ocultaban tanto de ella, había un pasado y esa seguramente era la causa de que su madre sufriera a veces, había veces en los que dormía con sus padres y su madre tenía pesadillas o lloraba dormida. Decidió ir a ver a Hope, pero no estaba en la habitación así que fue buscarla a la de sus padres, tocó y una voz masculina le dijo que podía pasar, entró, vio a Shaun y a Hope.
—¿Vienes a unirte a la sesión de estudio?
Rio nerviosa ante la pregunta, la mirada que él le dedicó provocó que se estremeciera, siempre parecía enojado y estricto a su parecer, cerró tras de sí la puerta. —N-no señor, venía a buscar a Hope para hablar.
La mencionada la miró y negó que por ahora estaba ocupada. —Si gustas toma asiento y espérame ¿sí?
—Bien, con permiso. — Se fue a sentar en un sofá a esperar a su amiga.
Shaun la miró algo tensa mientras jugaba con sus dedos, signos de incomodidad y evitaba el contacto visual, luego se dio cuenta que era él el que la ponía así.
Regularmente siendo uno de los profesores más exigentes y estrictos era la razón por la que sus alumnos le temían. —Ay no, la hija de mi mejor amiga me tiene miedo. —Pensó en lo que le daba una que otra mirada, él se ocupaba de dar clases a otros niños, cuando pasaba con Emilico era mientras estaban en la oficina reunidos con Kate, poco se relacionaba con la familia de ella, pues él estaba ocupado en sus asuntos dentro y fuera de la Mansión.
En cambio, con Hope era distinto pues él la crio desde que nació pues siempre necesitaron de alguien capaz de vigilarla y él era perfecto para ese trabajo. Mientras él estaba distante en sus pensamientos Hope le estaba llamando. —Profesor...
—Ah, sí disculpa.
—¿Está bien así? —Le dio las hojas y él las examinó, las vio rápidamente pues sus pensamientos se habían vuelto hacia la hija de Emilico.
—Claro, mañana seguiremos repasando, procura ordenar tus cosas.
Alessia ante lo que dijo se bajó de la silla y se acercó a la mesa. —¿Entonces ya puedes jugar?
Hope asintió, recogió sus cosas, Shaun miró a la niña, le recordaba a Emilico, pero odiaba la apariencia de su mirada pues le recordaba día a día que a la mujer que un día amó otro se la quitó. Con una sonrisa algo forzada le dijo a la niña. —Puedes venir a hacer tus tareas cuando gustes, Alessia. Dile a tus padres para que te den permiso.
—Bueno. —La idea le pareció interesante así estudiaría y mejoraría en la clase.
Shaun las vio salir muy alegres de la habitación, luego borró la sonrisa, su rostro se quedó sin ninguna expresión, pudo amar a otra mujer, pero nunca olvidó a su primer amor, Emilico. Tal vez si en el pasado hubiera luchado su realidad sería otra, tendría a la mujer que siempre había soñado, quizás una familia feliz y ya hubiese construido una vida diferente en el pueblo, pero ambos seguían atados a ese lugar. —Lo siento tanto Louise, te quiero, pero no es lo mismo que con Emilico. —Decidió olvidarlo, total su vida estaba al lado de Louise y no quería lastimarla, por eso sus sentimientos que intentaban brotar nuevamente los decidió enterrar.
Continuará...
Nota: (NO LEER, CONTIENE SPOILERS) El capítulo más reciente de SH, OMG, Se veía venir que Patrick se daría cuenta de que a Shaun le gusta Emilico y siendo como es me imagino que se guardará sus sentimientos y le dejará el camino libre. Ay, Patrick ya te la quitaron. Soy de los 2 bandos, pero el que más me gusta es PatxEmi. Que le vamos a hacer, para eso estoy, para fregarme con mis fanfic y vivir mi hermosa ilusión de que se quedaron juntos. :"u
Andaba delulu cuando escribí este capítulo.
