POV Scar.
Las luces de la enfermería parecen parpadear, pero no porque estén descompuestas. Son las luciérnagas. Siempre hay una cerca, vigilando. A veces me pregunto si Ekko pensó en eso cuando nos dio el nombre. En lo difícil que sería mantener la luz encendida cuando todo parece estar cayéndose a pedazos.
Han pasado semanas, Aun no hay señales de él. La ciudad cambia día con día. Más tensión, más miedo. Más gente que llega al refugio buscando algo que no siempre podemos dar.
La niña… Isha.
Se ha recuperado lo suficiente para caminar por sí sola. Su andar no es del todo firme, pero lo hace, aferrándose a las paredes como si tuviera que recordarle al mundo que sigue viva. A veces me observa como si quisiera decirme algo, pero las palabras nunca llegan. A veces creo que está más lúcida, otras que todo lo que ve es una ilusión. Como si sus ojos no estuvieran mirando el presente, sino algo que aún no regresa del todo.
Me esfuerzo por entenderla. Hay ocasiones que le hablo más lento, más claro. Todo parece indicar que ha perdido la audición del lado derecho. Zeri me ayuda con las señas básicas, pero sigue siendo frustrante. Necesitamos saber de dónde viene y que hacía en ese campo de batalla.
Hoy, Sevika pidió otra reunión, nos hemos citado en un punto más seguro, lejos del refugio. Es la tercera vez esta semana. No es paranoia. Es estrategia.
El punto de encuentro es una antigua compuerta de drenaje en desuso, cubierta por escombros y raíces. La reconozco desde lejos, con su eterno cigarro y ese andar que parece decir "sé más que lo que digo". Solo camina a mi lado.
-¿Has pensado en lo que hablamos? – su voz es baja casi un gruñido.
-Sí- respondo- Pero unir fuerzas no es cosa de una conversación.
-No lo es, pero al parecer tampoco es como que tengamos mucho tiempo. ¿Piltover también te envío emisarios?
-Sí, ¿Qué piensas al respecto?
- Quieren negociar, al parecer Noxus ha comenzado a mover sus piezas – comenta con desgano
-¿Y por qué querrían hablar con nosotros? ¿Ahora somos importantes?
-No confían en sus propios aliados. Y porque a pesar de todo, Zaun, de cierta forma seguimos siendo una amenaza, sobre todo si creen que nos uniremos a las fuerzas de Ambessa.
-¿Crees que quieran formar una alianza con nosotros? – pregunto sin disfrazar la desconfianza.
-Creo que no tienen opción. Y nosotros tampoco, la pregunta aquí seria ¿Los Firelights se unirían a esa alianza, el resto de Zaun? – Sevika tiene un punto, no sé qué tanto nos convendría una alianza con Piltover o si lo mejor es hacernos a un lado y dejar que Noxus termine con ellos y decida nuestra suerte.
Definitivamente hay muchas decisiones que tomar y el tiempo que tenemos cada vez parece menos.
-Deberíamos de ir- suelto y Sevika me observa – Escuchar que es lo que nos piden y a partir de ahí podríamos no sé, hablarlo.
- Tienes razón, entonces supongo que mañana nos vemos… ¿Al medio día en la estatua de Vander?
Asiento. Supongo que nada nos quita el saber bien que es lo que quieren.
POV Isha
El mundo se siente más… firme, estos días.
Mis pies ya no tiemblan tanto cuando tocan el suelo. Camino despacio, deteniéndome cada pocos pasos. Por las noches se ven muchas sombras, Zeri ha colocado una lámpara al lado de mi cama, para que la oscuridad no me asuste, y las luciérnagas se cuelan por la ventana, haciéndome compañía, se parecen a algo que ya vi antes, que Jinx me mostro.
¿Dónde está ella? ¿Dónde está Vika o Vi? ¿Por qué no han venido por mí?
Tal vez debería preguntarle a Zeri, ella es buena conmigo, dice que en cuanto mis quemaduras estén mejor podría ir a dormir con otros niños fuera de aquí, aunque siendo honesta me asusta un poco esa idea.
Ya no escucho nada en mi odio derecho y con el izquierdo, a veces escucho cosas y otras veces las voces llegan como susurros. El chireno de ojos cansados… Scar. Siempre intenta hablarme. Sus labios se mueven con calma, como cuando carga a su bebé. Hace unos días la trajo con él, le decía cosas lindas y después intentaba hablar conmigo, nuestras conversaciones suelen ser cortas, para que pueda responderle si o no con mi cabeza, lo he visto practicar con Zeri algunas señas, de verdad lo intenta.
A veces mi cabeza es un caos, no logro distinguir si lo que viene a mi memoria es parte de un sueño o un recuerdo. Un monstruo grande como un lobo, Jinx gritando algo, un destello azul….
-Hola Isha….- la voz de Scar llega como un susurro lejano, se ve cansado, pero ha venido a verme, me tiende una muñeca, y de pronto la imagen de un conejo de trapo aparece en mi memoria.
-¿…bien? – supongo que me está preguntando si estoy bien, sacudo mi mano de lado a lado y el me observa, toco mi cabeza, esperando que entienda que hay mucho que aún no distingo…
-¿…duele? – pregunta y yo niego, por suerte Zeri está entrando y logro señalar la palabra recuerdos
-¿Qué recuerdas?- signa ella y ambos me observan, solo hay una palabra en mi mente y es la que les muestro, Zeri dice letra por letra en voz alta, y cuando termina ambos se miran por un momento y después me miran a mí, Scar me toma por los hombros y puedo leer sus labios.
-¿Conoces a Jinx? – le leo en los labios a Scar.
Asiento con firmeza. Tal vez ellos saben dónde está, así que con señas algo torpes les digo: "Ella me cuidaba"
Zeri se lleva una mano a la boca. Scar frunce el ceño, confundido primero…luego impactado.
-¿Te cuidaba? – repite como si no pudiera creerlo.
Veo cómo se miran entre ellos, como si eso cambiara las cosas.
Zeri se agacha a mi lado, toma mi mano con suavidad.
-Jinx vendrá pronto- me dice, vocalizando alto y despacio – Te lo prometo.
No sé si me lo dice porque es verdad, o porque quiere calmarme. Pero por alguna razón le creo.
POV. Scar.
Las botas de Sevika hacen eco en el túnel. El mismo que usamos para llegar ahora parece más estrecho, más hostil. Tal vez porque lo que acabamos de escuchar en Piltover fue cualquier cosa menos reconfortante.
Jayce hablo de alianzas, Caitlyn de una inminente guerra. En sus palabras solo tenemos dos opciones: Unirnos o apartarnos.
No hay punto medio, no esta vez.
-¿Qué piensas?- pregunta Sevika, encendiendo un cigarro.
-Que si esto fuera un juego, Piltover estaría perdiendo y claramente no les gusta perder- respondo, sin detenerme.
-No creo que acepten ayudar –dice, exhalando el humo con rabia contenida – Tal vez muchos piensen que usarán a Zaun como escudo si nos dejamos.
Asiento. No puedo decir que no lo haya pensado también
-Dejemos que ellos decidan- digo –Reunámoslos en la estatua de Vander y planteémosle la situación, que ellos decidan.
-¿Tus Firelights aceptarían la alianza?
-No lo creo, a este punto la mayoría sigue procesando que Ekko no volverá y se siguen preguntando qué sucederá con todo, hay demasiadas cosas que estoy seguro no querrán arriesgar…
Sevika me lanza una mirada.
-Al menos hay que intentar…
No digo nada. En mi mente aparecen el rostro de mi pequeña… y el de Isha. Ambas necesitan un lugar seguro.
-Entonces hay que reunirlos en la estatua, no hay tiempo que perder- dice Sevika mientras comienza a alejarse.
De pronto algo hace clic en mi cabeza, Isha dijo que Jinx la cuidaba, entonces tal vez Sevika conoce a la niña.
-Oye…- digo levantando la vista hacia ella, sin embargo Sevika ya no está.
Mañana, mañana después de que comuniquemos lo sucedido en Piltover, le preguntaré sobre Isha. Así que comienzo a caminar hacia el refugio, con mil cosas sucediendo a mí alrededor, pero sin prestarle atención, solo camino, como lo hacen las luciérnagas: a tientas, aferrándome a la luz que me queda.
