Capítulo 9

En la isla

Todas las clases llegan en donde será la prueba, todos estando vestidos con ropa deportiva, con pantalones y chaqueta de color rojo, mientras en el pecho del chaleco hay un poco de blanco, estando los grupos juntos en la orilla de la de arena.

La prueba consiste de armar un campamento y evitar que sea destruida por otras clases, el campamento que se vea mejor y en orden, será el ganador, además de que tienen que sobrevivir con pocos recursos.

Horikita le dice a su clase que hay que buscar un lugar para estar seguros, y la mayoría estuvieron de acuerdo.

Los chicos miraron nuevamente al amigo de Horikita con curiosidad, teniendo listo su objetivo.

Por parte de la clase de Ichinose, el chico estuvo a su lado todo el tiempo y con varios chicos de su clase, ayudaron a construir un campamento lejos de estuvieron al inicio.

La chica de cabello rosado ve como su compañero esta trabajando, dando una pequeña sonrisa – Esto puede ayudarlo a que se distraiga por un rato, y tenga la mente ocupada – Murmuro para si misma con esperanza, creyendo que todo va a ir bien.

El chico estuvo ayudando a poner las tiendas, estando concentrado, hubo unas veces que pensó en Horikita, pero rápidamente sacudía su cabeza para no pensar tanto en ella, pensando que no debe distraerse.

Horikita estuvo dando órdenes a varios alumnos, que un grupo buscara agua y comida, otros pusieran tiendas, y otros que busquen madera para una fogata de manera autoritaria.

En ocasiones gira un poco su cabeza en el lado derecho, como si estuviera buscando a alguien en específico, pero no había nadie por ese lado.

Cuando lo hacía, su expresión cambia a una de preocupación, como si tuviera miedo, pero solo lo hacia al ver a ese lado, luego volvía a ver al frente y su expresión cambio a seria nuevamente.

Pasaron varias horas, ya siendo de noche, las clases pudieron armar sus respectivos campamentos, haciendo diversas activades, una clase estando dormida en sus casas de campos, otros teniendo una fiesta, el grupo de Horikita esta sentados cerca de una fogata con tranquilidad, mientras el grupo de Ichinose está teniendo una fiesta.

El chico esta viendo a sus compañeros divertirse mientras tiene una pequeña sonrisa en su rostro.

-Toma – Dijo una voz familiar en el lado izquierdo con felicidad.

Gira su cabeza hacia ese lado, y se encuentra con la mirada de Ichinose, teniendo en una de sus manos una botella de agua, mientras ella esta sonriendo.

El compañero toma la botella con su mano izquierda con suavidad – Gracias Ichinose – Respondió el chico con educación.

La chica de cabello rosado expande un poco su sonrisa y se da la vuelta para estar lado a lado, tomando agua de su propia botella.

Hubo un silencio de unos cuantos segundos entre ellos, hasta que Ichinose gira su cabeza para ver a su amigo - ¿Cómo te sientes? – Pregunto con curiosidad.

-Me siento mejor, más relajado – Respondió el chico con sinceridad, sin apartar la vista de sus compañeros.

La chica de cabello rosado asiente con la cabeza – Me alegro, no me hubiera gustado verte decaído todo el día – Afirmo con un poco de preocupación en su voz.

El compañero se ríe un poco ante su comentario – Estoy bien, de veras, gracias – Se queda callado un momento – Aunque…a veces pienso en ella – Le comento con sinceridad.

Ichinose gira su cabeza para verlo con un poco de sorpresa - ¿Enserio? – Pregunto con confusión.

El chico asiente con la cabeza – Si, a pesar de logre distraerme, aun así, pienso en ella en ocasiones, como si algo me dijera que fuera a buscarla – Respondió con seguridad.

La chica de cabello rosado gira su cabeza hacia al frente y piensa en sus palabras – Horikita si debe ser importante para él, y por ahora ya terminamos lo que debíamos hacer – Murmuro para si misma, pensando de que decirle a continuación.

Gira su cabeza hacia al lado derecho para ver a su amigo – Por ahora no estamos haciendo nada, si quieres, puedes ir a visitarla, te doy mi permiso – Afirmo con seguridad.

El compañero mueve su cabeza a la izquierda para tener contacto visual - ¿Lo dices enserio? – Pregunto con sorpresa.

Ichinose asiente con la cabeza – Si, parece que su amistad es importante para ti, y dejare que vayas a buscarla – Respondió sin cambiar su tono.

El chico gira su cabeza hacia al frente, pensando que podría ser una buena oportunidad para buscarla, pero aun así existiera el riesgo de que lo vean sus compañeros de clase, y quizá eso podría ser peligroso.

Aun así, se sintió emocionado de querer buscarla, así que aprieta su mano derecha con fuerza, y da una pequeña sonrisa con determinación.

Gira su cabeza para ver a su líder – Gracias Ichinose, lo aprecio mucho – Agradeció con sinceridad.

La chica de cabello rosado da una pequeña sonrisa y asiente con la cabeza – Buena suerte – Dijo con ánimo.

El compañero se va por el lado derecho, alejándose de a poco de su grupo, teniendo una expresión de determinación en su rostro, teniendo muy claro su objetivo, adentrándose un poco más por la isla, mirando hacia los lados.

Mientras tanto

Horkita está viendo la fogata que está al frente suyo con indiferencia, mientras por ambos lados hay varios estudiantes a su alrededor como en un gran circulo, algunos hablando entre ellos, otros simplemente callados, y otros comiendo.

La chica solo escucho varias voces a la vez, pero no le prestó atención a nadie en particular, moviendo sus ojos hacia abajo para ver la arena, sintiéndose un poco triste y sola.

En ese momento no pudo evitar pensar en su amigo del otro salón, deseando estar a su lado en ese momento, pero sabia que no era posible, detestaba de que fueran de otra clase y que no pudieran hablar juntos como amigos, además de querer disculparse.

Aprieta su mano derecha con fuerza, pensando que ojalá pudiera ser más, pero fue esta la decisión que tomo para ser la líder de la clase, y eso esta comenzando a afectarle.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz – Horikita – Hablo una voz.

La chica de cabello negro escucho la voz y levanta la mirada para ver a tres chicos que son de su grupo.

- ¿Necesitan algo? – Pregunto Horikita con frialdad.

El que esta en medio asiente con la cabeza – Si, pensamos en buscar mas madera, solo queremos tu permiso primero – Respondió con una pequeña sonrisa.

La chica rueda sus ojos en señal de enfado – De acuerdo, vayan por el – Afirmo sin cambiar su tono.

-Gracias Horikita – Agradeció su compañero.

Y con eso, los tres se dan la vuelta, caminando hacia al frente, alejándose de a poco del grupo.

La chica de cabello negro regresa a ver la arena, surgiéndose en sus pensamientos nuevamente.

Pero repentinamente, se sintió muy intranquila, como si tuviera un raro presentimiento, a lo que rápidamente levanta su cabeza para ver al frente y se levanta de su lugar, teniendo una expresión de miedo en su rostro.

- ¿Por qué me siento así?, solo van a buscar madera…¿verdad? – Murmuro para si misma con inseguridad, como si intentara autoconvencerse.

Pero otra parte de ella le dijo que esos chicos que le hablaron le mintieron, pero no tiene manera de comprarlo, pensando que quizá esta loca.

Quiso dejar el tema hasta ahí, y volver a sentarse, pero sabía que podría ser la peor decisión, así que da un gran suspiro y comienza a caminar hacia donde fueron los otros chicos, casi como corriendo, sintiendo que algo malo va a pasar.

Con el chico

Estuvo recorriendo la isla por varios minutos, buscando el grupo de Horikita, pero hasta ahora no ha encontrado nada.

Mira hacia arriba y nota que el cielo se esta nublando, dando a entender que en un momento va a llover.

Baja la mirada y gira su cabeza hacia el lado izquierdo, viendo a lo lejos unos tres chicos que parecen de otra clase.

Pensó de inmediato de podrían ser de la clase de Horikita, así que da una pequeña sonrisa y sin pensarlo dos veces camina hacia ellos.

Con el grupo, el que en medio rápidamente se da cuenta de que alguien se esta acercando, y murmura con los otros – Es el, es el amigo de Horikita – Afirmo con un poco de sorpresa en su voz.

El del lado izquierdo sonríe un poco – Perfecto, lo estábamos buscando, y aparece al frente nuestro – Afirmo.

-Es nuestro turno de encargarnos de esta amenaza – Afirmo el del lado derecho.

El amigo de Horikita se detiene al frente de los tres – Hola, busco a Horikita Suzune, ¿la han visto? – Pregunto con amabilidad.

Los tres amigos se miran entre sí, y el del medio luego lo mira con una pequeña sonrisa – Por supuesto, ¿necesitas algo de ella? – Pregunto con curiosidad.

El chico asiente con la cabeza – Si, me gustaría hablar con ella – Respondió sin cambiar su tono.

Al amigo de en medio expande un poco su sonrisa – De acuerdo, pero primero, si quieres hablar con ella, tendrás que hablar con nosotros – Afirmo con seguridad.

El compañero parpadea varias veces con sorpresa - ¿Disculpa? – Pregunto con confusión.

El chico del lado derecho habla – Sabemos que eres amigo de Horikita, y eso puede ser peligroso – Afirmo.

-Consideramos que Horikita no puede distraerse tanto, y no dejaremos que eso impida que lleguemos a la clase A – Hablo el del medio nuevamente.

El amigo de Horikita entendió hacia dónde va esto, por lo que comienza a sudar con miedo – Escuchen chicos, solo quiero hablar con Horikita, no busco problemas – Comento, intentando sonar calmado.

-Ya tienes un problema chico, eres una amenaza para nuestra clase – Hablo el chico del lado izquierdo.

Antes de que pudiera reaccionar, el amigo de Horikita es agarrado de los brazos por los dos chicos con fuerza, sujetándolo fuertemente.

El chico líder de su grupo que está al frente aprieta su mano derecha con fuerza, y lo levanta para moverlo al frente, golpeando en el estomago al compañero de la otra clase.

El amigo de Horikita suelta un grito de dolor, abriendo sus ojos como platos, estando completamente sorprendido.

Los otros dos chicos que lo estaban agarrando lo sueltan, y el amigo de Horikita cae al suelo, estrellando su cara en la arena.

Los tres chicos no dudaron y comenzaron y patearlo violentamente, uno dándole en uno de sus brazos, otro le dio nuevamente en su estómago, y el otro le dio en su rostro.

El compañero estuvo tan impactado que no pudo reaccionar en absoluto, solo se cubrió la cabeza con sus manos, empezando a llorar en silencio.

- ¡Eso te mereces por meterte con Horikita! – Afirmo uno con diversión, riéndose.

- ¡No nos molestaras más! – Dijo otro con el mismo tono.

El chico simplemente siguió llorando en silencio, preguntándose como se llego a esto, solo estaba buscando a una amiga.

Siguieron pateándolo por un momento más, hasta que los tres se detienen, respirando con un poco de dificultad.

-No vuelvas a ver Horikita, o la pasaras peor – Amenazo uno con total seriedad.

Y con eso, los tres deciden marcharse, dando la vuelta hacia la izquierda, alejándose de a poco de donde estaban.

El compañero se da vuelta, estando ahora de espalda, colocando sus brazos en la arena, respirando con mucha dificultad, lleno de moretones y heridas por todo su cuerpo.

De repente, sintió que unas gotas cayeron por su rostro, y fueron aumentando de a poco, hasta que varios comenzaron a caer consecutivamente, sabiendo rápidamente que esta lloviendo.

- ¡Oh dios mío! – Grito una voz familiar desde lejos con mucha alteración.

El chico quería levantar la cabeza y ver quien es, pero debido a sus heridas, no pudo hacer nada, solo seguir respirando.

Escucho pasos que se fueron acercando rápidamente, deteniéndose a su lado derecho, mueve sus ojos por ese lado y se da cuenta de que es Horikita, quien tiene una expresión horrorizada en su rostro.

-Horikita…- Murmuro el compañero con voz baja.

La chica no lo dudo dos veces y se agacha para ponerse de rodillas, poniendo sus brazos en la espalda de su lastimado amigo, para poco después, levantarlo con cuidado y cargarlo con sus dos brazos.

Se dio la vuelta y comenzó a caminar con cuidado, levantando la vista para ver al frente, sintiendo que en sus ojos comienzan a formarse lágrimas.

Mira hacia abajo para tener contacto visual, sin poder creer lo que vio, su amigo, quien ha tenido una muy buena relación, se encuentra muy herido y sin saber el porqué, su peor miedo se cumplió, y no sabia que exactamente hacer.

Aun así, a pesar de que le duelen un poco los brazos, levanta la mirada y siguió su camino, tenia que ayudarlo y estar ahí para él, sin importar que sucederá después.

-Horikita…- Murmuro el chico aun con voz muy baja, como si estuviera a punto de desmayarse.

-Tranquilo, pronto estarás bien, solo resiste, te ayudare – Afirmo la chica da cabello negro con inseguridad, sintiéndose algo desesperada por la situación.


Nota del autor: Y bueno gente, este fue el capitulo 9, espero les haya gustado, fue un poco mas largo, pero ha sido divertido, ver las situaciones del chico y de Horikita, es genial ver las perspectivas de ambos, dejen sus comentarios de que les parecio, y gracias por leer.