¡Sí, quería ser padre! No importaba el miedo que sentía ante tantas cuestiones diversas, tantas cosas que podían pasar, incluso no importaba si Tenten no me amaba en realidad. Yo quería este pequeño pedacito de vida, que se estaba creando aún en medio de tanto caos.

Para cuando logre entrar al auto, Tenten había colgado y me había dejado un par de mensajes, diciendo que sus Padres habían llegado a Casa, pero que no se sentía cómoda, estando Neji ahí. Qué tenía miedo. Y podía entenderla, él tipo siempre había sido en mi opinión un nefasto. Medio alcohólico y de mal carácter. Su primera respuesta siempre era la violenta. Y no me agradaba nada que Tenten y mi pedacito de vida, estuvieran cerca de él. Y menos después de saber que la había querido obligar a estar con él...

...¿Puedo ir por ti?...

Le pregunte, aunque igual pensaba acercarme, pero necesitaba tener su aprobación, era cierto que había forzado ciertos encuentros o roces con ella a lo largo de estos últimos meses. Pero siempre trataba de contar con su aprobación para las cosas. Por que había sentido culpa después de cada ocasión y me sentía inseguro ante todo lo que se refería a ella, es cierto que a veces he actuado por puro rencor. Porqué al principio aún me supuraba la herida de que ella dejo todo conmigo por Neji. Y él la traiciono. En su momento no voy a mentir, me gusta saberlo, me pareció poético, como ella pensaba que tenía un bien esposo y él se paseaba con su amante por ahí sin ningún tipo de cuidado y sin importarle que Tenten lo supiera. Divague durante semanas sobre decírselo, pero siempre llegaba a la conclusión de que Tenten no iba a creerme.

...Por favor...

...Esperame en la parte trasera, saldré por ahí...

Los mensajes me sacaron de mis divagaciones como siempre, volví a leerlos y sonaban absurdos, como si tuviera que huir y ser un secreto. Cuando era su casa hasta cierto punto, haciamos esto, como si fueramos adolescentes que nos teniamos que esconder por que no nos querian juntos. Antes no me había cuestionado el como sus padres tomarían su divorcio y como la tratarían al respecto (lo cual al llegar aquí, me pareció inevitablemente un desastre). Recordaba de forma vaga que su madre era una mujer estricta y poco flexible, con la que solía estar en desacuerdo; aún y cuando su padre trataba siempre de llevar las cosas en paz, no parecían lograrlo. Eso siempre fue un tema difícil para abrirse, a Tenten no le gustaba aceptar con su relación familiar con su madre fuera tan precaria y molesta, que su padre fuera más conciente para muchas cosas, que a ella le hubiera gustado compartir con su madre.

¿Como se tomarían el embarazo? ¿Como se comportaría conmigo? ¿Que tanto esto iba a afectar a Tenten?

Esa parte del asunto iba a ser un desastre y yo quería apoyar a Tenten y cuidarla de los malos ratos. Me acerque como le dije a la puerta trasera, pero caminando, mi coche era todo menos silencioso o discreto y no quería que alguien más saliera a ver. Me estacione a dos cuadras en un parque y camine para llegar a la pequeña casa color azul celeste. Le envíe un mensaje diciendole que ya estaba aquí, mientras me recargaba en un árbol que estaba justo afuera de la verja de madera tan pintoresca que tenía la casa en la parte de atrás. Ciertamente no era la primera vez que pasaba a esperar a Tenten en este lugar. Cuando habiamos estado saliendo hace años y ella vivía aquí, siempre esperaba en este árbol. Si me hubiera decidido y le hubiera pedido ser novios antes de que Neji apareciera, hubiera elegido este lugar para pedírselo. Pero fui torpe, indeciso y ella me había dejado de lado. Y ahora estabamos en el mismo lugar denun comienzo, esperando a que saliera, esperando por ella, esperando a que me eligiera y pudieramos ser felices.


-Tenten-

Agradecía que mis padres hubieran llegado a tiempo, y que no me hubieran dejado estar mas tiempo a solas con Neji por que no sabía que esperar de él (había llegado sin avisar, tomando la llave de emergencias como si todo estuviera bien).

Ahora que la sorpresa inicial se había disipado, me sentía furiosa tanto con Neji, como con mi madre. Ella ahora se había puesto en el plan de siempre, la persona más odiosa era ella, dando ordenes como si todos tuviésemos que seguirle en lo que le pasara por la cabeza. Todo lo que yo decidiera siempre le encontraba peros o no le gustaba, tenia que juzgar y sermoniar. Por eso muchas veces anteriormente no le había contado lo que me pasaba en la vida. Mi padre era mi confidente y en él que siempre podía confiar, aunque a medias, porqué cedia ante todas las exigencias de mi madre.

Ahora me temía su reacción ante mi embarazo y mi relación con Naruto. Pero eso no me iba a hacer dejar lo que quería y hacer lo que ella decía. Les había contado la vez anterior, el engaño de Neji y que había querido abusar de mi y golpearme. Y mientras mi padre estaba siendo abiertamente hostil con la presencia de Neji, mi madre parecía querer complacerle en todo y que yo lo hiciera también. Como si lo que le hubiera contado no hubiera pasado o simplemente no le importara en lo absoluto, al igual que nunca había parecido importarle mi salud mental.

¿Si logró ser madre, sería igual a ella?

Eso me causaba terror. Yo no quería ser tan horrible, había sufrido bastante por ese tipo de trato. Me hice la tonta y deje todo como si solo fuera al baño y tome mi bolso para salir, no queria seguir ahí. Daba igual si al final solo se lo podía decir a mi padre ahora y mi madre solo lo sabría hasta que mi pequeño o pequeña naciera. Si lo lograbamos. Si Naruto no quería ser Padre, no lo iba a obligar en verdad quería paz y lograr este embarazo, sola o acompañada. Con papá o sólo con mamá, buscaría que este embarazo si llegara a termino y me convirtiera por fin en madre.

Cuando estaba por llegar al final de la verja y vislumbre la sombra de Naruto. Escuche pasos y al instante me tense, incluso me sentí mareada de solo imaginar quien estaba detrás mio.

-Hija, ¿A donde vas?- cuestiono mi padre.

-Papá yo... es que... no ... - ni siquiera sabia que decirle, tome aire para intentar decir algo coherente.

-Te vas, lo entiendo, pero ?porque a escondidas de mí?- su voz sonaba dolida.

-Tengo mucho que explicarte papá, pero; la verdad es que no soportó estar aquí. Tener a Neji tan cerca me causa temor y mamá no me comprende- mencione avergonzada.

-Lo sé, creeme que estaba buscando la forma de hacer entender a tu madre- menciono.

-Crees que puedas ir mañana a una cafetería para poder explicarte mi situación actual. Solo- aclare cuando vi que intentaba pensar en mencionar a mi madre. -Necesito tu consejo, necesito explicarte y no quiero que interfiera mi mamá y sus juicios- murmuré. -Ten las llaves de mi coche y nos vemos a las 5 -

-Pero en que te vas a ir tú, es muy noche para que tomes transporte público- menciono preocupado como siempre.

-Alguien... al...guíen vino por mi- mencione cohibida.

Naruto se asomo por detrás de la verja. Papá lo conocia de cuando habiamos salido hace años y sabía que aún trabajábamos juntos.

-Buenas noches Señor Ama- dijo entre avergonzado y risueño. -Yo llevare a Tenten a casa-

Le saludo de mano y mi papá se mostró amable como siempre. Ninguno de los tres dijo nada más, avance unos pasos al lado de Naruto y luego regrese y le di un abrazó a mi padre y las llaves de mi auto (había vendido el suyo hace poco y aun no lograba comprar uno nuevo). Con Naruto camine en completo silencio hasta donde había estacionado su auto. Creo que al subir esperaba algun reclamo, grito o algo similar.

Lo había hecho venir hasta aquí, cuando ni siquiera me había dignado a contestar sus llamadas antes y teniamos unas cuantas horas de saber que seriamos padres. Y aún así, él se mantenía tranquilo. Naruto a veces parecia un huracán, una fuerza de la naturaleza tan brillante que era imposible no verle o notarle. Pero ahora que estabamos en el espacio reducido del auto. Parecia todo lo contrario y no porque fuera facil ignorarlo. Si no porqué estaba demasiado tranquilo, parecía estar en paz.

-¿Estas en condiciones de manejar Tenten?- pregunto en un tono bajo, casi avergonzado.

-Si. ¿Te pasa algo?- Lo único malo de Naruto, es que jamás me dejaba conducir, si estabamos en el mismo coche...

-Yo... etto... pues me tome un poco de brandy antes y no quisiera ponerte en un peligro innecesario...- se rasco la cabeza y cerro los ojos suspirando. -Me es muy importante que estes segura y sana- dijo en un tono bajo pero totalmente honesto.

-Pues cambiemos de asiento- le solté.

Sabía que Naruto no permitía que nadie tocará su auto. Sasuke lo molestaba con el tema y Naruto se ponia como un niño berrinchudo cuando queria defenderse y no podía. Pero me cedió las llaves con tanta naturalidad que parecía como si dejara que cualquiera tomara su auto. Al encenderlo el rugir del motor me dio un poquito de pánico, porque nunca había manejado nada más allá de un motor de cuatro cilindros. Las primeras calles tenían algo de tráfico e intente ir lo más constante de velocidad, pero me asustaba el pedal del acelerador. Cuando tomamos la pequeña carretera vacia Naruto hablo al fin.

-Subelo a tercera, o vas a forzar el motor...- estaba pensativo y distante.

-¿Qué es exactamente lo que te preocupa Naruto?- cuestione antes de tener un cuadro de ansiedad de pensar en lo que no me estaba diciendo.

-Quisiera llegar al departamento y hablar de forma clara...- se aclaró la garganta. -No te voy a forzar a nada, eso si quiero que lo sepas.- menciono.

-Yo tampoco te voy a forzar a nada, ni te estoy pidiendo que seas padre Naruto. Podemos alejarnos y seguir como si no nos hubiésemos conocido- dije lo mas segura que mi propia inseguridad me permitía.

-Siempre ves el panorama en negro cuando se trata de mi ¿verdad? - cuestiono con un deje de ironía al final.

-Ya se que nunca has querido ser padre Naruto, ¿Qué otra cosa quieres que vea en el panorama?- cuestione de regreso.

-El estar juntos, amorosamente o no, pero con ese pedacito de mi vida con nosotros. Podriamos pensar en vivir juntos, casarnos o separarnos. Puedes decidir si quieres ser madre o no. Pero quiero que entindas que es tu decisión...-tomo aire y se rasco la cabeza con ese gesto de claro nerviosismo- y que cualquier cosa que desees yo voy a estar a tu lado, si estas dispuesta a tener una relación real conmigo, no solo sexo Tenten...- volvió a respirar de forma pausada - y si no deseas eso, necesito que me lo digas, para ofrecerte mi amistad y cerrar cualquier oportunidad de verte como algo más.

-¿Podrás ser mi amigo y tener un hijo en comú?- le pregunte incrédula.

-Si eso es lo que quieres lo hare. No voy a arrastrarme a suplicar tu amor Tenten, pero si quisiera ser padre-. menciono decidido.

No me atreví a contestarle, tenia que pensar y sopesar cada opción. Porque todo era tan diferente entre si.

¿Podia pedirle su amor y ser padres juntos?

¿Sería capaz de volverme a casar?

¿Podría ser solo su amiga y tener un hijo juntos?

¿Podriamos estar juntos, sin un hijo?

¿Podríamos separarnos como si nada hubiera pasado?

Ni siquiera sabía que era lo que queria de verdad. Y no sabía como podría aclarar mis ideas y saber que decidir. No solo era mi futuro y sus mil complicaciones posibles. Era el destino de Naruto, y también el de nuestro hijo o hija...

.

.

.


.


.


¿Creen que se queden juntos?