Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen.
Lo que te diré cuando te vuelva a ver
.
.
-Harry-la voz de Andrómeda interrumpió sus risas, e hizo al veela alzar la cabeza, sepultado bajo dos niños que reían fuertemente. Ella sonaba un poco preocupada, así que Harry le pidió a los dos niños que jugaran juntos mientras atendía a Andy. Al verlos obedecer y llevarse bien, Harry dejó salir un suspiro satisfecho y feliz.
Era increíble que Harry tuviera un hijo, todavía no lo creía del todo. Seguía un poco resentido por perder parte de su infancia, pero ese resentimiento se iba poco a poco. Desaparecía con pequeñas historias, suaves abrazos y sonrisas tímidas o fugaces. Con confesiones de Orión, como todas las historias que Draco le contó sobre él, o el beso en la frente que le daba después de decir lo mucho que se parecía a Harry. Por supuesto, Draco ya no le contaba cuentos de esos a Orión, o hacía comentarios así en su presencia, al menos en inglés; pero una vez llegó tarde a casa, y Draco besaba el cabello negro de su hijo, lo llamó su pequeño león, y Orión pareció inflarse como pavo real, antes de pronunciar.
Est-ce que tu m'aimes? (¿Me amas?)
Draco sonrió y exclamó como respuesta.
Bien sûr, ma petite étoile. (Por supuesto que sí, mi pequeña estrella).
Orión había sonreído enormemente, aunque vaciló antes de volver a preguntar.
Penses-tu que papa Harry m'aime? (Crees que papá Harry me ama)
La mano de Draco vaciló, y luego abrazó con más fuerza a Orión.
Je suis sûr qu'il t'aime. (Estoy seguro que él te ama.)
Harry había pasado una hora en un pensadero al día siguiente, solo para poder aprender la pronunciación e intentar traducir la conversación. Todo rindió frutos cuando, en medio de la sala, mientras veía una película junto a su esposo- porque Harry solía pensar en Draco como tal- y su hijo, el menor volteó y preguntó:
Est-ce que tu aimes papa ? (¿Amas a papá?)
Draco se puso rojo, antes de contestar en un susurro que Harry fingió no notar.
-Pourquoi posez-vous une question aussi embarrassante? (¿Por qué haces esa pregunta tan vergonzosa?)
-Tu le regardes en souriant (Estás mirándolo mientras sonríes)
Draco se había tapado el rostro y Orión había reído divertido.
Y Harry había entendido un poco que Orión había preguntado si amaba a Harry y él no lo había negado. Sonrió sin poder evitarlo, y luego miró a Andrómeda, quien parecía presentir lo que pensaba, porque también le sonreía.
-¿Qué pasa?-preguntó-¿Todo está bien?
-Me temo que cometí un pequeño error. Le dije a mi sobrino que tomáramos un poco de whisky de fuego y luego le daría una poción de sobriedad, pero cuando fui por ella me di cuenta que se habían agotado.
Harry parpadeó asombrado.
-¿Draco está borracho?-preguntó, porque era la primera vez que lo vería de ese modo, si lo estaba. Tenía que admitir que estaba curioso. Interesado en poner qué tipo de borracho era Draco en su libro mental.
Andrómeda sonrió culpable.
-Sí. Me temo que tomó bastantes vasos mientras te veía jugar con los chicos. No me preocupó porque asumí que tenía reservas. Siempre tengo. Excepto que parece que nos tomamos las últimas la vez pasada
Harry se mordió el labio. La vez pasada ambos bebieron recordando a Remus y a Tonks, y debatiendo quien tenía una vida más jodida. Harry la ganó, diciendo que solo tenía poco más de veinte años y si Draco no aparecía moriría habiendo teniendo sexo una única vez en su vida. Que no podía tener sexo con nadie más, ni mucho menos enamorarse. Que jamás tendría hijos... Y aunque quería mucho a Teddy, deseaba tener un hijo propio.
Andrómeda había dicho que eso era una mierda y le había pasado la botella, argumentando que al menos ella era vieja y su vida acabaría pronto, pero la vida de Harry apenas comenzaba...
Eso fue unos días antes de la visita de Orión. Por eso Harry olvidó compensar los frascos de pociones en la alacena de Andrómeda. Después de todo, el alcohol ya no era necesario. Draco y Orión habían calmado el vacío dentro de él que hasta hace unos meses amenazaba con ahogarlo. Y todo había sido mejor, incluso el trabajo. ¿Por qué Harry perdería tiempo bebiendo si podía leerle un cuento a Orión y cocinar un poco para Draco? Miró a la mujer, preguntándose si estaba siendo un poco malvado al traer a Draco y presumir de su hijo. Aunque realmente no lo creía. Ellos al fin y al cabo eran familia.
- Creo que deberias ir por unas pociones a la boticaria, o hacerle un hechizo para reducir los efectos- continuó Andrómeda. -Aunque probablemente necesitará más de uno-rió.-Estoy un poco alcoholizada para ir por la red flu, o aparecer. O realizar el hechizo yo misma. Y no creo que Draco quiera que Orión lo vea así.
-¿Así cómo?-preguntó con curiosidad mal disimulada.
Andrómeda sonrió divertida.
-Asi como explicando todo lo que se le pregunta con sinceridad brutal. Debo admitir que esperaba que admitiera que le gustas, aunque sea un poco, pero no esperaba que me dijera muy detalladamente lo muy bueno que te encuentra, o lo bueno que eres en la cama. Estoy segura que no es el tipo de cosas que suele decir en voz alta. Y no quiere que Orión escuche.
Harry parpadeó sorprendido.
-¿Qué dijo?
- Hablamos un poco de su vida, de qué hace, de qué trabaja... Me contó de Orión y Astoria, y de cómo te metiste en su casa, y no quisiste salir de ahí. Te comparó con una planta silvestre que salió en su jardín una vez y no pudo eliminar-rió. -Y que ahora es una enredadera en su barda. Habló de lo muy agradecido que está de tener nuevamente un elfo, y lo difícil que es cuidar de un niño pequeño. Pasamos a una agradable conversación sobre las diferentes marcas de Whisky de fuego y vinos para la cena. Y luego me miró y dijo que no sabía si le recordaba más a Narcissa o a Bellatrix y que eso lo asustaba un poco. Seguimos hablando y llegamos a un punto donde de pronto mencionó que no sabía para dónde estaba yendo tu relación. Creo que está realmente asustado
-¿De mí?
-No, de todo, en general. Realmente no lo culpo. Tener un hijo sin tu madre o tu familia cerca es aterrador. Yo tuve a Ted, y él tuvo a Astoria, pero no es lo mismo ¿Sabes? Yo era mayor que él y Ted compensaba la parte emocional para mí. Y ambos deseábamos a Nyphamdora y la esperamos con ilusión. Cuando ella nació teníamos todo preparado y nos turnamos en cuidarla. Enfrentamos cada etapa juntos. Él tuvo a Orión prácticamente solo. Y lo cuida con una amiga , que tiene su propia vida en el mundo mágico, mientras él está en el mundo muggle. En el fondo es un niño pequeño, criando a otro niño. Al menos yo tomé la decisión de separarme. Él fue separado de sus padres, y los amaba. Merlín sabe que los amaba lo suficiente para quedarse en esa pesadilla.
Harry sonrió tristemente.
-Lo sé.
-Draco es... No quiere admitirlo, pero le da miedo encariñarse contigo y que te vuelvas a ir.
-No lo haría.
-No es un miedo racional. Sabe que eres un veela, y te quedarás, pero cree que nunca lo hubieras elegido si no lo fueras. Después de todo, ya te fuiste una vez.
- ¿Dijo eso?
Ella sonrió levemente. En un momento determinado, debió confundirme con Cissy-suspiró, recordando los ojos llorosos diciéndole que la extrañaba. Ella le había respondido que lo sabía y lo había llevado al sillón. Sin estar segura de seguir la corriente y fingir ser ella. -Ve por unas pociones. De todas maneras tampoco tengo para curar la resaca. Puedo vigilar a los niños mientras vas.
-¿Dónde está él?
-En el sofá. Está un poco dormido. Le dije que iría por la poción.
-Bien, supongo que iré por la poción. No quisiera que sufriera dolor de cabeza. O tú, quizá a él podría curarlo con mi magia- declaró acomodando su túnica-pero no a ti. Y no creo que quieras que Teddy te vea un poco pasada de copas.
-No. Si fuera tú, me tomaría un poco de tiempo para verlo, antes de devolverle los sentidos. Un poco de besuqueo estaría bien. Hazme un hechizo de sobriedad. Aunque me duela un poco la cabeza, prefiero no estar alcoholizada mientras los vigilo
Harry miró a Andrómeda con sospecha.
-¿Lo hiciste a propósito?
Ella sonrió.
-Un poco. No creí que tomara tanto, ni que no hubieran pociones.
Harry suspiró. Lanzó el hechizo y vio la mueca que ella realizó, antes de de sentarse en el césped.
-Estoy envejeciendo rápidamente. Pronto tendré que dejar a Teddy a tu cuidado. Al menos tendrá un hermano, y un segundo padre. Alguien más confiable en términos de disciplina.
Harry sonrió divertido.
-Aun eres joven, para los magos. Aún podrías encontrar a alguien con quien envejecer...-comentó él.
-No lo creo. Ted fue el amor de mi vida, y tengo a Teddy. Estoy satisfecha con mi vida. Hablando de tener...Ustedes dos, ¿están usando protección?
Harry se sonrojó.
-¿Qué?
-Es solo, olvidé que se acostaron una vez y ahora tienen un hijo... ¿Existe la posibilidad de que haya emborrachado a un hombre embarazado?
Harry tragó saliva
-No. No creo que hayamos... Ha pasado un tiempo desde que lo hicimos...
-¿Cuánto?
-No lo sé. ¿Un mes?
-Podría no mostrar síntomas por ahora. Será mejor que retires el alcohol de su sistema. Solo por si acaso.
-Mierda, iré por la poción. -Exclamó sacando su varita para aparecerse.
Andrómeda detuvo su mano.
-Deberías ir un rato con él.
-¿Por qué?
-Hazlo- sonrió ella.- Dile que saldrás un momento. Dile que no tardarás.
Harry hizo una mirada confundida.
-A veces pienso en Ted. Él se ha ido, lo sé. No volverá. Pero si él volviera y saliera incluso a comprar, estaría ansiosa.
-No estamos juntos todo el tiempo. Él no parece afectado cuando no nos vemos. A veces siento que solo me soporta por Orión.
-Es un Malfoy. No tiene permitido verse vulnerable. Solo ve, despídete cuando salgas , saluda cuando llegues. Déjale pequeños regalos. Demuestra que estás ahí. Que siempre volverás. Que lo amas incluso cuando no tienen sexo.
Harry frunció el ceño.
-¿Piensa que es solo sexo para mí?
-Y magia, un poco. Orión sobretodo.
-No lo es. Lo amo
Andrómeda sonrió y miró a Harry.
-No soy yo a quien tienes que convencer.
-Ojalá supiera como hacerlo feliz.
Andrómeda lo miró por segundos. Un poco indecisa de si decir lo que tenía en la punta de su lengua. Finalmente, pareció no poder aguantar el silencio.
-Verás, lo que pasa con Draco es que ha sido un secreto por tanto tiempo, que ya no sabe no serlo. Ha estado escondido, esforzándose por pasar desapercibido... Y luego llegas tú, el nada desapercibido Harry Potter., quien inevitablemente lo pondrá de nuevo en el radar de la gente; que lo juzgará por su pasado, y podría dañar a Orión. Está aterrado. Es un buen hombre. Intenta serlo, y le asusta que otros no lo vean. Que su hijo al final no lo vea. Que tú no lo veas.
Harry comprendió. Recordó la reacción de Draco, cuando habló de presentarle a Teddy y a Andy, y de querer presentarlos a Ron y Hermione.
Parecía no haber pensado que era una posibilidad.
Vaciló y entró. Caminó hacia la sala y observó a Draco, acostado y con los ojos tapados con su brazo. Cuando lo escuchó, destapó su rostro.
-Harry, creí que eras mi tía- comentó. Tenia ojos brillantes y suaves, y Harry sintió la necesidad de tocarlo así que caminó hacia él y lo abrazó.
Draco tembló un poco, pero no se soltó.
-Ella dijo que se le acabaron las pociones. Me pidió que fuera por unas mientras cuida a los niños. Olvidó que yo me las acabé la última vez. Necesito varias por lo de ser veela.
-¿La última vez? ¿Sueles tomar mucho con ella?-preguntó Draco.
-Solía hacerlo. Cuando te extrañaba tanto que sentía que moriría de dolor. Andrómeda perdió a su esposo, Ted, y yo sentía que solo ese dolor era comparable al mío.
Draco parpadeó sorprendido.
-¿Te sentías como si hubiera muerto?
- Sentía que no podía respirar, ni dormir con tranquilidad. Cada respiro era un castigo. Cada sueño un llamado hacia ti.
Draco parecía culpable.
-Est-ce que tu m'aimes? -preguntó, como queriendo saber, pero sin querer que Harry supiera que preguntaba... Pero Harry sabía, lo comprendía. Incluso cuando no podía responder en el idioma en que preguntaba.
-Te amo. Te amaré toda la vida. Cada segundo de ella.
Draco parpadeó con ojos brillantes, y una pequeña sonrisa. Sus orejas estaban rosadas.
Harry asintió. Quería decir muchas cosas, pero solo besó a Draco en la frente. Luego se inclinó y besó sus labios con suavidad, recordando el consejo de Andrómeda. Draco no lo rechazó, en cambio suspiró suavemente y se dejó besar. Estaban en un sofá -realmente tenían algo con esos muebles- y Harry lo apoyó contra el respaldo antes de besar su cuello y poner sus manos en las caderas del rubio.
Quería hacerlo.
Quería tomarlo y hacerlo suyo...
Los apareció en Grimmauld. En el sofá.
-Kreacher-llamó, y el elfo apareció. Sorprendido de verlos juntos.
-Toma una poción de sobriedad y llévala a Andrómeda. Dile que agradeceremos que cuide a Orión un rato.
Lo despidió con un movimiento de mano. Luego volvió a besar a Draco, y abrió su camisa, despejando su pecho. Bajó y besó su cuerpo, lamiendo, casi posesionado.
-Harry... -sollozó, abriendo las piernas para él. Harry se acomodó entre ellas y empezó a quitarle la ropa. Se sentía como la primera vez, solo que esta vez Harry iba a quedarse. Iba a tomarse todo el maldito tiempo, iba a lamerlo por completo antes de meterse en él, e iba a quedarse lo más posible dentro de él.
Y entonces recordó que Draco estaba ebrio.
-Draco-llamó y Draco lo miró con ojos brillantes. Invocó una poción y la puso en su boca antes de besarlo de nuevo. La poción funcionó inmediatamente.
Pudo verlo en la forma en que los ojos de Draco reconocieron que ya no podía esconderse tras el alcohol.
Parecía indeciso, pero Harry volvió a besarlo. Continuando.
Draco se dejó llevar. Ambos lo hicieron. Se conocían uno al otro. Sabían como darse placer. Harry lo tomó suave pero firme, y cuando terminaron se acostó sobre él, respirando pesadamente.
-Tu es l'amour de ma vie (Eres el amor de mi vida.)-pronunció Harry, inseguro de su pronunciación, incluso cuando se había esforzado mucho por igualar al hechizo traductor, desde que escuchó a su familia hablar solo en francés.
Draco se alzó ligeramente.
Parecía feliz y divertido.
-Es una pronunciación muy brusca. Dime que Orión no te enseñó a decirlo.
Harry sonrió.
-No. Quería sorprenderte.
Draco lo miró por minutos enteros, con una expresión de ternura, antes de besarlo de nuevo, esta vez por si mismo.
-Je veux être avec toi-respondió suavemente, Draco, cuando se separaron.
-No sé que significa eso.
-Quiero estar contigo- respondió el rubio, vacilante.
Harry sonrió enormemente, como si esas palabras fueran lo mejor que le pasaron. Lo eran. Mejor que descubrir que tenía un hijo. Incluso mejor que el sexo.
-Draco - llamó y Draco lo miró, esperando a que hablara. Harry quería decir muchas cosas, pero no podía decidir qué; en cambio, sus alas surgieron tras él y Harry lo supo. Supo qué faltaba. -Draco, tómame.-Exclamó- Márcame como tuyo.
Draco jadeó sorprendido.
-Pero tú siempre...
-Nunca le perteneceré a nadie más. Solo me entregaré a ti.
Parecía importante. Único.
Especial.
Draco dudó, pero se acercó a él, con el corazón acelerado. Besó a Harry, y Harry cerró los ojos, permitiéndose estar quieto.
Indeciso, Draco se alejó.
-No sé qué hacer.
Harry sonrió.
-Bueno, ahora sabes cómo me sentí esa vez-bromeó, y se trepó sobre Draco, sentándose en su regazo.
Tomó su mano, y la colocó en su cadera
-Aprendamos juntos-susurró.
