Bueno, como habia dicho, regresé con la intención de completar este caos que creé. De desenredar esta historia que no se deja hacer corta jeje.
Estuve meditando sobre todo lo transcurrido en los 39 capítulos tras releerlos. Y siento que resumir la evolución y los sucesos que llevaron a Iori y a Kyo a su relación actual, es imposible. No hay modo corto de definir ese complicado y pasional progreso en su interacción. Fueron muchos matices y detalles los que justificaron sus sentimientos...así que esa parte sí deberán leerla, si no la recuerdan. Lo siento
Pero aquí dejo el resumen de contexto puro y duro jeje de la trama central revelada hasta ahora. Depronto un poco más o un poco menos. Pero es lo que deberían conocer a este punto de la historia, antes de que continúe con el desenlace de todo este drama.
Le agradezco nuevamente a las personas que aun leen el fic. Espero completar bien esta historia y que les guste. n_n /
Personajes: (Si tuve problemas yo recordando nombres, estoy segura de que ustedes también, entonces dejaré la lista de quienes son los personajes anexos que use para complementar la trama xD)
Saisyu: Padre de Kyo Kusanagi (No se, por si depronto no recuerdan su nombre)
Shizuka: Madre de Kyo
Seiki: Miembro Kusanagi de la rama principal, político influyente. Traidor (asesinado)
Hotaru: Joven Kusanagi, lejano a la línea de sangre principal. Traidor (asesinado por kyo)
Takeshi: Tío de Iori Yagami. Hombre con grandes influencias en el sector privado. Traidor
Kaoru: Prometida de Iori.
Aki: Hermana menor de Kaoru. (secuestrada)
Yamato y Maki: Manos derechas del clan Yagami. Padres de Kaoru y Aki. (asesinados)
Saito: Líder Ninja del grupo Supaida. (Aunque velan por el bienestar de los Yagami. Solo sirven al portador del Magatama)
Kioshi: Viejo miembro del consejo Yagami. Mentor de Kaoru. (asesinado)
Alexander: Mentor de Iori. Pianista extranjero, familiar de su madre. Fue quien le enseñó sobre la música.
Tenno: Emperador. Este y su familia son considerados casi sagrados, descendientes de los dioses. (Yo me refiero al Tenno como si fuese todo miembro de la casta real)
Bihksu: Monjes exiliados del clan Kagura. Sirvientes del Tenno.
Kaori: Medica amiga de Benimaru.
Amelie: Geisha contemporánea. Acompañante del representante de la familia Mori. (El benefactor que dejó entrar a Kyo y a Kaoru a la reunión)
Torakka: Agentes rastreadores del clan Yagami. (pueden percibir la energía Kusanagi)
Heine: Agente de Gesse Howard y miembro de los sectarios de europa oriental. La conexión externa con el gobierno japonés. (Es parte de lo que investiga el team Ikari, Blue Mary, Andy y las conexiones que Terry busca en Japón.)
(Creo que aquí estoy spoileando un poco el trasfondo, pero esa segunda parte de la historia no creo que vaya a escribirla. n_n")
Las familias del sello sufren extrañas desapariciones y asesinatos que rompen con la frágil diplomacia existente entre el clan Kusanagi y el clan Yagami.
El clan Kagura guarda un extraño silencio tras la desaparición de su líder, Chizuru Kagura.
La desinformación y la incertidumbre se ciñe sobre todos, mientras los no implicados en el complot empiezan a indagar sobre los sucesos y buscan quienes están relacionados a la traición masiva de los clanes.
Mientras los padres de Kyo desean mantenerlo al margen de la situación, para no arriesgar el futuro del clan, y los Yagami mantienen desinformado a su reciente y muy ausente líder, Iori Yagami. El joven Kusanagi decide tomar la situación en sus manos y junto con Iori, se embarcan en una serie de sucesos que los supera y los lleva al límite de sus fuerzas. En ese arduo proceso, entre ellos se forja un vínculo doloroso, aciago, puro y superior a cualquier otro. Uno que cambia totalmente la forma de percibirse mutuamente.
El gobierno de Japón, al parecer con el apoyo del Tenno, decide contactar a los principales implicados en el cuidado de las reliquias sagradas: La espada Kusanagi, el magatama Yasakani y el espejo Yata.
El gobierno ofrece a los clanes la posibilidad de sellar permanentemente a Orochi. De liberar a sus familias del peso de ser guardianes eternos de una criatura, que parece adquirir mas y mas seguidores con el paso del tiempo, como también mantener una posición de poder dentro de las tradiciones japonesas.
Su principal exigencia se basaba en que los clanes renunciaran a ser los portadores de las reliquias. Que debían traspasar los objetos sagrados y su poder, a miembros especiales bajo la potestad del gobierno y el Tenno.
Al principio los líderes y representantes de los clanes se negaron rotundamente ante la intención que tenía el gobierno central de inmiscuirse en un pacto tan delicado, encargado de evitar un nuevo levantamiento de Orochi. A raíz de esto, se desató un juego de influencias por parte del gobierno sobre los diferentes clanes implicados, logrando finalmente socavar de cada uno, algunos miembros interesados que finalmente accedieron a reunirse en secreto queriendo sopesar las posibilidades.
Seiki Kusanagi accedió a los diálogos con la noble intención de liberar por fin a sus familias del yugo de Orochi y un conflicto sin sentido con los Yagami. Seiki deseaba para los Kusanagi una posición absoluta dentro de las tradiciones de Japón. Ser un símbolo casi religiosos de los principios de la sociedad japonesa respecto a su cultura y la potestad de sus dioses. Llevar varios de sus representantes a las esferas gubernamentales y administrativas del país.
Intentó convencer abiertamente a Saisyu de renunciar a la reliquia por el bien de todas las generaciones futuras, y aunque el líder Kusanagi lo llego a considerar por unos instantes, las condiciones bajo las que se daba la petición del gobierno, las considero monstruosas e irreconciliables.
El gobierno deseaba el traspaso completo de la reliquia y la única manera de lograrlo era por medio de un ritual que quitara la marca legada durante siglos sobre su sangre, y la ubicará sobre un nuevo espíritu y su legado. Pero este ritual tenía una alta probabilidad de matar al portador de la reliquia. Un sacrificio justificado por el bien de todos, insto Seiki a Saisyu, pero este dio una negativa contundente, incapaz de siquiera considerar someter a Kyo, su único hijo, a algo semejante.
Prohibió a Seiki contactar de nuevo con los agentes del gobierno. Pero este resuelto a lograr una conciliación, buscó en los viejos registros del clan como se comportaba el legado de la reliquia y descubrió que por generación podía nacer más de un portador apto para llevarla.
Emprendió la búsqueda del portador menos cercano a la rama principal de los Kusanagi, uno que bajo su consideración, no tendría mayor impacto en la familia. Y así fue como encontró a Hotaru Kusanagi, un joven que no era luchador, ni controlaba el fuego, un chico ambicioso miembro lejano de la familia central y sus tradiciones.
Seiki planeaba proponer a Saisyu un traspaso pacífico de la reliquia al cuerpo de Hotaru y que el chico como nuevo portador, supiera el importante acto de nobleza que realizaría por el clan al sacrificarse y que su nombre pasaría a la historia de los Kusanagi.
Los agentes del gobierno consideraron las pocas probabilidades que habían de lograr que Saisyu accediera y decidieron aprovechar que ya tenían a otro portador de la reliquia. Engañaron a Hotaru prometiendo el absoluto poder y liderazgo del clan si arrebataba la reliquia a Kyo con su ayuda, y traicionaron las intenciones pacíficas de Seiki.
Al seiki ver el enorme error cometido, intentó avisar a Saisyu y proteger su familia con todo el poder de su cargo, pero el gobierno lo elimino antes de que pudiese alertar al actual líder Kusanagi. Y así fue como Saisyu terminó siendo asesinado por miembros de su propia familia frente a los ojos de su hijo y su esposa, por los Bihksu, en búsqueda del traspaso de la reliquia Kusanagi.
Takeshi Yagami, tío de Iori y uno de los miembros más influyentes a nivel socio-económico, tanto al interior del clan, como dentro de las esferas privadas del país. Decidió aceptar la propuesta del gobierno, incluyendo lo de matar al portador en el traspaso, de manera abierta, sin secretismos, retando directamente la autoridad de las manos derechas, ante la ausencia de Iori en su rol de líder.
Takeshi no solo acepto las condiciones del gobierno, sino que empezó todo un proceso de desestabilización interna del clan. Pactó con poderes externos superiores a la maldición Yagami con ayuda de los Kagura y el Tenno, y dio a su clan, la posición y el poder político suficiente para independizar toda una fuerza Yagami como un consorcio privado.
Todo esto lo hizo tras tomar por la fuerza la custodia de Kaoru y Aki, hijas de Yamato y Makiha, manos derechas del clan y principales opositores. Tanto Kaoru como Aki eran las potenciales parejas que deberia desposar Iori eventualmente, y a quienes uso como fichas bajo amenaza, para moverse sin que Iori fuese alertado de anormalidad alguna dentro del clan. También como las tenia como una opción para asegurarse, de que si Iori moría sin traspasar la reliquia, él pudiera engendrar con alguna de las prometidas del líder, un futuro portador, al cual sacrificar para obtener el magatama.
Takeshi asegura a los suyos que su objetivo es dar a los Yagami el respeto y el dominio que merecen, que erradicara la maldición y tendrán un poder incluso superior al fuego de los Kusanagi. Los Yagami temen sus ambiciones, pero la maldición pesa más que la cautela en sus corazones, lo que genera una profunda división dentro del clan en; están quienes apoyan al portador del magatama, pero temen las represalias del actual líder, viendo muchos de los suyos asesinados bajo su mando. Están quienes guardan silencio esperando el mejor desenlace para la hegemonía del clan y quienes siguen sus ideales, con ansias de eliminar de su legado la sangre de Orochi que los condena.
Ahora tras la muerte de Kioshi, este entregó una lista de los esbirros directos de Takeshi y le informó a Kaoru, que parte del clan se alzaría contra Takeshi y apoyaria a Iori, si este lleva ante ellos una ofrenda tan contundente como lo que ofrece el actual líder. Pidió a la chica antes de morir, que inste a que Iori entregue a manos de los Yagami, al actual líder Kusanagi. Kyo.
Los Kagura que aceptaron el tratado con el gobierno, una rama rezagada del pasado, fueron inicialmente los que movilizaron la moción de presionar los clanes. Fueron ellos quienes arrebataron a Chizuru el espejo, tras esta negarse a colaborar. Y quienes la asesinaron a traición mientras ella confiaba en su clan, para finalmente usar su cuerpo como parte del ritual de búsqueda.
Los Kagura en el pasado habían visto a su clan sumergido en una sangrienta guerra interna. Una profunda división que se generó cuando una de las familias principales decidió usar inescrupulosamente el poder del espejo Yata, para así diezmar a sus enemigos y obtener poder dentro de los territorios que habitaban. Se aliaron al emperador como monjes asesinos y cazaron varios de los daimyo que apoyaban shogunes que querían disputarse el legado divino de la familia real.
Los Kagura mancharon con sangre su nombre y obtuvieron enormes beneficios pactando con Ankoku. Un yokai superior, espíritu del dolor que purifica las almas. Amarraron por medio del poder del Yata a aquel espíritu poderoso. Ofreciendo al sello el corazón de tres miembros de su familia por generación, para así pasar el legado de unos a otros. De esa manera reconstruirian el pacto con el Yokai tras cada sacrificio futuro, y lo diezmaban de nuevo al servicio de su facción.
Pero esto no duró mucho tiempo. Los mismos Kagura de las otras familias, escandalizadas por el terrible uso de la reliquia, decidieron entrar en guerra y reclamar el liderazgo del clan.
Una densa matanza se llevó a cabo, dejando incontables vidas cegadas en su propia familia. Pero finalmente al ser más numerosos, a pesar de las grandes pérdidas, ganaron la guerra, recuperaron el Yata y exiliaron los pocos sobrevivientes, expulsandolos del clan e impidiendoles cargar de nuevo el nombre Kagura.
Purificaron la reliquia sagrada, y ya muy reducida, la familia Kagura tomó un rumbo pacífico y reflexivo. Enfocando su dominio bajo representantes femeninas. Sabias sacerdotisas de sensibilidades sobrenaturales.
El clan quiso borrar de su registro cualquier existencia de la facción que derramó tanta sangre de sus propios hermanos. Deseando no tentar ninguna futura generación a indagar sobre los enormes poderes prohibidos que una vez despertaron aquellos Kagura exiliados. Todos salvo por un registro oculto que guardaba el mas viejo Kagura, donde se mencionaba la gran guerra interna y el cual Saito logró extraer.
Los Kagura exiliados sacrificaron una vez más tres miembros de su generación ya rezagada, ofreciendo sus corazones, uno en cada Hokora oculto. Retomaron el control sobre el Yokai Ankoku y lo usaron para cazar a las familias del sello y a los portadores de las reliquias, Iori Yagami y Kyo Kusanagi. También imbuyeron parte del poder de Ankoku en Takeshi, su principal aliado, para que este pudiese lograr su cometido al desestabilizar los otros clanes.
Terry, Mai, Benimaru y King se unen a la peligrosa misión de Kyo y Iori. Bogard especialmente por razones externas.
Una investigación que está llevando a cabo Blue Mary al espiar los pasos del grupo Ikari. Llega a oido de los Bogard. A esta búsqueda se une Andy, tras enterarse que en medio de las indagaciones se desatan rumores de que su padre tenía conexiones, no solo con Gesse Howard, si no con una de las sectas de Orochi.
Por otro lado indagando más a fondo, Terry se entera por Ralph, que el grupo Ikari en compañía de la interpol y otras organizaciones de europa oriental, están investigando una afluencia numerosa de sectas relacionadas Orochi.
Todo eso sucede en los dos últimos años transcurridos, y paralelo a los últimos meses en que se desataron los conflictos de las familias del sello. Bogard teme que todo esté relacionado y que el problema tenga una escala superior, jamás vista por ellos anteriormente.
Con esas especulaciones llegó a Japón, para confirmar o descartar sospechas. Y hasta el momento no ha tenido respuestas esclarecedoras.
Ahora Kyo y Iori tienen fuertes nociones de los Hokora, conocen la guerra que se desató dentro de los Kagura y saben acerca de los sellos. También parte de Ankoku anida dentro de Iori y busca por medio de este, romper los otros pactos que diezman su voluntad.
Sumado a esto, esta la cuestión de que al Kyo ausentarse por ayudar a Iori con la búsqueda de los asentamientos Kagura. Es retado por un reconocido miembro del clan Kusanagi y ahora su liderazgo está en riesgo.
La cuestión que enfrentan ahora los líderes sobrevivientes, es tan grande y desmedida como lo fue desde un inicio, cuando desconocían porque sucedía todo aquello.
Ahora recae sobre su espalda, no solo el cómo enfrentar un poder externo muy superior al suyo para detener a Takeshi y descubrir que busca realmente el gobierno. Sino también, cómo ganar terreno dentro de sus propios clanes, para cohesionar sus familias en contra el verdadero enemigo. Si es que pueden nombrarlo de alguna manera.
Cómo controlar las brechas espirituales que amenazan con desatar un poder que hiere sus propios cuerpos y cómo alcanzar a quererse dentro de un destino aciago, que busca imponerles la muerte mutua como única alternativa para liderar sus facciones.
Aún luchan por mantenerse firmes, aunque todo a su alrededor amenaza con separarlos. Incluso sus propios principios, transgredidos por el deseo de estar juntos.
Iori busca un objetivo muy diferente al de Kyo, y desconoce hasta donde los llevara esas cuestiones irreconciliables, después de cruzar tantos límites. Después de superar tantas dificultades y aceptar tácitamente aquellos sentimientos insondables entre ellos.
Espero haber dejado claro todo. Y como dije, es todo un enredo que planeó desenlazar de aquí en adelante. xD
Si tienen alguna duda con gusto respondere preguntas. Gracias a todos los que aún rondan por aquí. n_n
