Nota de la autora: Advertencia: Descripciones gráficas de lesiones en este capítulo.

Nota de la traductora: les dejo doble capítulo porque la semana que viene no me será posible publicar, espero les guste.

Hermione llevaba dos semanas sin el respirador y se mantenía estable y capaz de respirar por sí sola. Tuvo que usar una mascarilla de oxígeno las dos primeras noches, ya que sus niveles de oxígeno habían bajado, pero después de 48 horas estaba bien. También había logrado retener la nutritiva avena que le habían dado en la enfermería, a la que en privado (refiriéndose a ella y a Severus) apodó El Menjurje Asqueroso, para su constante diversión.

Una semana de Menjurje Asqueroso tres veces al día la había dejado lista para comer alimentos normales no muy condimentados, y casi lloró con el puré de papas y la sopa que le dieron los elfos domésticos. Incluso besó a Severus en la mejilla, haciéndolo sonrojar, cuando este le trajo a escondidas una barra de chocolate de Honeydukes, después de que todo el "contrabando" se hubiera retirado de su habitación una vez despierta, para que no pareciera demasiado tentador mientras se suponía que aún estaba tomando el Menjurje Asqueroso. El profundo zumbido de placer y el gemido de agradecimiento que emitió al comer el chocolate, con los ojos cerrados y una mirada soñadora, le habían dejado a Severus el rostro aún más encendido, agradecido por la voluminosa túnica de enseñanza y su capacidad para disimular.

Habían pasado dos semanas, y Hermione se encontraba lo más estable posible en su condición. Mañana, sus visitas se abrirían de nuevo a los estudiantes. Y Severus... tenía sentimientos encontrados al respecto. En resumen, y para su propia sorpresa, se dio cuenta de que estaba celoso. Y quería que las cosas siguieran como estaban, porque no quería compartirla.

En las últimas dos semanas, los únicos que habían podido visitarla habían sido el personal, lo que había ayudado a apaciguar al alumnado que realmente quería verla. Tanto los estudiantes de Hufflepuff como los de Ravenclaw habían preguntado por ella, y Pomona y Filius habían estado encantados de transmitirle los mejores deseos de sus respectivas Casas a la chica.

Minerva seguía visitándola con frecuencia y le había transmitido que Neville quería saber si podía ir a verla cuando se lo permitieran, a lo que Hermione, tras un momento de vacilación, accedió.

Aunque en las últimas dos semanas, Severus se había visto recluido en la enfermería cada momento libre que tenía. Y, con frecuencia, en momentos que no eran precisamente libres, lo que lo habría retrasado de no ser por su continua ayuda con la calificación de trabajos. Ahora que se había liberado de su puesto de espía, por fin podía conversar con ella sin la sombra de su identidad de mortífago.

Ella le robaba el aliento. Siempre había sabido que, como él, era increíblemente inteligente y talentosa. Pero hasta que no tuvo la libertad de hablar abiertamente con ella, no se había percatado de lo brillante que era. Era un prodigio; incluso descubrió que tenía memoria eidética, para gran envidia de él. Le encantaba hablar con ella. Aunque Minerva y Filius eran inteligentes por derecho propio y maestros en sus materias, ella tenía una mente tan talentosa como la de él. Funcionaba a un nivel tan superior al de cualquiera que él conociera (excepto él mismo, sin ánimo de presumir) que se preguntaba cómo se mantenía cuerda, haciendo las tareas escolares sencillas, tan por debajo de sus capacidades académicas, rodeada de sus compañeros tontos. Era refrescante y desafiante tener un debate intelectual honesto con ella sobre todo tipo de materias.

Empezó a permitirle calificar los trabajos de nivel superior.

Ella, como estudiante de sexto año, calificaba trabajos de séptimo. Y lo hacía fenomenal. Con la ayuda de su memoria eidética, también era capaz de detectar al instante el plagio, por pequeño que fuera.

Mientras estaban sentados juntos, el último día antes de que la invadieran estudiantes entusiastas, él comentó conversacionalmente lo útil que sería tener su memoria perfecta, y ella hizo una mueca y apartó la mirada, murmurando un silencioso acuerdo a su afirmación. Curioso por sus acciones, la interrogó sobre su repentino cambio de humor. Ella se giró y, mirándolo con tristeza, respondió a su pregunta con una explicación discreta. "No se trata solo de libros y lo académico, Severus, lo recuerdo todo al detalle. Lo que dice la gente, lo que visten y hacen, la comida que comí o las películas que vi... Lo recuerdo todo al detalle... Todo".

Sus tristes ojos se encontraron con los suyos entonces, y como un legeremante natural, él, sin darse cuenta, cayó en su mirada.

xxxx

Le desgarra el costado con sus patas hendidas. Siente un dolor agudo cuando la piel se abre, de arriba abajo, como si alguien pasara tijeras por un papel. Parte de su piel se engancha en la punta afilada de la pesuña y siente el tirón, luego queda reducida a músculo y tendón, y eso quema. Luego, una liberación repentina. Como si hubiera exhalado profundamente... pero no. Siente como un globo que se desinfla, o imagina que así se siente un tubo de pasta de dientes. Hay una presión y un tirón. No siente los órganos como tal, mientras presiona la herida, pero puede sentir su latido, el pulso en su piel en sintonía con los latidos de su corazón.

Siente una extraña sensación mientras su estómago literalmente se encoge, y sabe que el órgano se ha movido de donde debería estar, y su cuerpo le grita instintivamente que esto se siente mal. Totalmente mal, mal, mal.

Sus pies le fallan y se desploma en el suelo. Primero la barbilla. Rompe una ramita al aterrizar y algunas hojas salen despedidas por los aires con un silbido apagado por el impacto de su cuerpo contra el suelo.

Se da cuenta de que está más caliente por dentro que por fuera, y la piel se calienta brevemente donde el órgano expuesto la toca. Están lo suficientemente calientes y húmedos como para humear ligeramente en el aire frío donde están expuestos, y no puede evitar sentir que la imagen, casi como humo, es apropiada considerando lo mucho que se siente como un fuego encendido en su costado.

El órgano, no está segura de cuál, pero cree que es su intestino; aunque resbaladizo y brillante, es algo pegajoso y se le pega al pelaje, en lugar de salir más. No hay tanta sangre como suponía, aunque la lógica le dice que no hay arterias importantes allí, aunque sí muchas venas. El órgano, al parecer, está taponando la herida en el costado, pero aún siente el goteo constante de sangre de la herida; comienza caliente al salir por su costado. Yacía en una ligera pendiente donde cayó, con la cabeza más alta que la espalda, así que la sangre seguía el recorrido de su cuerpo, bajando por el costado hacia la cadera, donde giraba ligeramente siguiendo los contornos de su cuerpo y serpenteaba como un espiral al seguir los tendones de su pierna. Estaba fría al tocar el suelo y se acumulaba, sobre todo entre los dedos de sus pies. Había un empalagoso olor a cobre de su sangre en el aire, y lo sentía burbujear en su garganta; casi le hacía cosquillas. Pero en cuanto le abrieron la herida del costado, también olía diferente, y recordaba que olía como entrar en una carnicería. De todas formas, ella había quedado reducida a un saco de carne y hueso.

El viento mecía los árboles y traía los olores del bosque, flores, vegetación y otros animales, y al separarse las ramas un instante, la luz del sol brillaba a través de ellas y se posaba sobre el charco de sangre que crecía constantemente bajo ella, uno bajo sus piernas, el otro bajo su cabeza. Los reflejos de la luz del sol danzando sobre la superficie hacen que la sangre parezca más clara de lo que es en realidad. Con esta luz, parece sangre falsa de las que usan en las películas, jarabe de maíz.

Al respirar, el viento aleja las hojas de su cara y las hojas caídas crujen bajo sus dedos, que se curvan y se aferran al suelo como si intentaran aferrarse a algo. Crujientes y afiladas, contrastan con la suave tierra en la que se hunde ligeramente mientras se mete entre sus dedos y le mancha la cara. La suciedad se acumula en sus pestañas y la hace parpadear, lo cual fue una mala idea, ya que ahora la sangre pegajosa le dificulta abrir el ojo. Tiene una piedra afilada clavándose en un lado del pie que la irrita, mientras se burla de sí misma por estar molesta por algo tan banal en un momento como este.

El intestino, porque está segura de que eso es, se expande un poco más cuando cambia la presión sobre sus patas traseras, de modo que se inclina más hacia un lado al intentar levantarse. Es más oscuro de lo que imaginaba. Todas las fotos lo muestran rosa o rojo, pero en realidad parece casi azul violáceo. Qué curioso.

xxxx

Él sale de su mente con un jadeo y arcadas. Ella simplemente se da la vuelta, "Deberías irte", y él puede oír su respiración regular mientras intenta controlar sus emociones.

Cuando está seguro de estar en control de sí mismo, se gira hacia la chica en la cama. Ella no lo mira. Empuja su silla hacia atrás mientras se levanta, y va y cierra la puerta. Ella encorva los hombros, pero cuando sus pasos regresan, sus ojos se fijan en los suyos, y él se sienta en el borde de la cama. Sin decir palabra, él levanta con cautela su brazo en señal de invitación y, con un gemido triste, ella cae en sus brazos. Apretando la cara contra su pecho, se abraza a él con fuerza y llora.

Nota de la traductora: se que es un capítulo triste pero al menos Hermione tiene a gente ahí para ella, en especial Severus. También vimos que si bien algunos de sus amigos decepcionan, Neville es fiel a su canonica valentía de poder enfrentarse a sus amigos (algo que en mi opinión les falta a muchos otros personajes en canon que usualmente son presentados como más valientes que él) y está dispuesto a ir a verla incluso si eso le cuesta el rechazo de los otros. Y quien sabe, tal vez eso anime a los otros Gryffindors que, como mencionó Minerva en el capítulo anterior, quieren verla pero ceden ante la presión de algunos compañeros.

Espero que hayan disfrutado estos capítulos, como les mencioné, no podré publicar la próxima semana, pero antes de que acabe esta espero dejarles varios capítulos de Uno de esos momentos y los capítulos finales de El despertar de la esperanza para que no me extrañen mucho ;)