Entre Líneas

Capítulo 12

Sombra de un pasado distante

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.

•••

-¡Por supuesto que si!

-¡Por supuesto que no!

-Admítelo de una vez, te temblaban las nalguitas Sasuke, es más cuando Itachi llegó dijiste-carraspeo un poco e hizo una pose de debilidad simulando arrastrarse- niisan…-exageró su imitación de un desmayo estallando en carcajadas y Sasuke lo golpeó pegándole un rodillazo en el estómago que lo hizo caer de rodillas rogando por aire.

-Idiota- masculló irritado.

-Ya supéralo, Naruto, eso fue hace meses- Sakura apareció frente a ellos sentada en un tronco cercano y rio con disimulo lanzándole una mirada divertida al pelinegro quien la contempló con sus ojos entrecerrándose con sospecha.

-¿Cuánto tiempo llevas ahí Sakura-chan?- sus ojos azules brillaron risueños y le ofreció una de sus enormes sonrisas zorrunas.

-No mucho, solo desde que a Sasuke-kun le temblaron las nalguitas- Sasuke enrojeció y volvió a golpear a Naruto cuando ambos comenzaron a carcajearse juntos a su costa.

-Bien bien, niños dejen a las nalguitas temblorosas de Sasuke en paz y centrémonos en lo que nos compete- sin despegar los ojos de su inseparable libro Kakashi apareció justo en medio de todos tan apacible como siempre- Lo sé siempre estaremos agradecidos de que Itachi y Shisui les hayan salvado el pellejo contra Zabuza pero dejemos esa historia para otro día.

El mencionado se alejó algunos pasos apoyando su espalda en un árbol cercano y cruzándose de brazos pasando de todo, Sakura deslizó su mirada hasta él y le sonrió divertida.

-Bueno… fue una suerte que el tercero los enviara como apoyo- sonrió la pelirosa recogiendo su cabello en una coleta y estirando levemente sus brazos- tuvimos suerte ¿verdad Naruto? – le lanzó una mirada significativa amenazando con revelar aquel momento de debilidad en el que ambos lloraron en los brazos de Itachi ocultos en el tejado.

Al rubio le recorrió un escalofrío y asintió reiteradamente con una risa nerviosa que no le pasó desapercibida a Sasuke.

Luego le sacaría a Sakura la verdad.

-Si muy agradecidos, mucha suerte ¡ja ja!- rio rascando su nuca- ¿Y bien? ¿Cuál es la misión de hoy Kakashi-sensei?

-Ninguna, los he citado para informarles de que los he recomendado para presentar el examen chunin- se encogió de hombros desinteresado- aquí están sus solicitudes, asegúrense de llenarlas correctamente y entregarlas en la academia, tienen hasta las tres de la tarde de hoy- explicó- ¿Preguntas?

-¿Realmente esto tiene que ser firmado por un tutor?- Naruto frunció el ceño con molestia tras leer una de las hojas y desvió su rostro sintiéndose consternado, él no tenía padres y su tutor… no tenía idea de quien era su tutor legal jamás se había aparecido en su vida, el tercero había cuidado de él desde que tenía memoria.

-Ah eso- le arrebató la hoja de papel sacando un bolígrafo de su chaleco táctico y plasmando su firma- aún son menores, esto es una constancia legal, la aldea no asumirá ningún daño ni responsabilidad en caso de que se mueran- mencionó como si nada- el tutor legal de Naruto está muy lejos cumpliendo con una misión importante y probablemente se haya olvidado de su existencia así que yo asumí su tutoría como su maestro- le revolvió los cabellos juguetonamente antes de guiñarles un ojo- ustedes dos asegúrense de que sus padres firmen eso, Sasuke en tu caso la firma de Itachi también es válida, ya es mayor de edad, recuerden que solo pueden inscribirse equipos de tres- canturreó y dicho eso desapareció en una nube de humo ante tres cabezas confundidas.

-¿Tengo un familiar vivo?

-¿Itachi cuenta como un tutor legal?

-¿Mi madre en serio tiene que firmar esto?

Se miraron entre si intrigados por aquellas preguntas sin respuesta y exhalaron un suspiro dejándose caer derrotados sobre la hierba.

-Mi madre nunca firmará mi sentencia de muerte- pataleó elevando algo de polvo- y si mi madre no lo firma estaremos jodidos… no vamos a poder tomar el examen- prácticamente sollozó exasperada.

-Yo tengo un familiar vivo…- susurró Naruto mirando hacia un punto inexacto en el bosque- en algún lugar…

-Dijo tutor legal no familiar, usuratonkachi- Sasuke puso los ojos en blanco- en fin, nos vemos a las tres en la academia iré al cuartel para que mi padre firme esto- señaló a la hoja en blanco y se alejó unos pasos- adiós tarado insignificante, adiós niñita de mamá- se burló de ellos sonriendo arrogante y saltando por las ramas hasta desaparecer.

Sakura suspiró hastiada, cuando Sasuke quería ser cruel con sus burlas realmente lo era.

-Sasuke es el niñito de mamá- puso los ojos en blanco bufando enfadado y volteó hacia ella- ¿Y si haces que tu padre lo firme? - se hurgó la nariz ganándose la mirada asqueada de Sakura- Estará demasiado ocupado como para leer de que trata ¿no? Solo dile que es un permiso para presentar un examen de ingreso y ya- le aconsejó Naruto con los ojos entrecerrados y rascándose la mejilla- al menos tienes padres que se preocupen por ti, lo míos prefirieron morir antes que criarme y mi tutor no me ha visto en su vida, obviando que Kakashi ha firmado esto tan alegremente como deseando que me muera- casi escupió rencoroso achicando los ojos e inflando los mofletes mientras agitaba en el aire la hoja en sus manos.

-Si… tienes razón- masculló apenada incorporándose y sacudiendo el polvo de su ropa- ¿Vamos por ramen y a rellenar esto? – ofreció para animarle y los ojos de Naruto se iluminaron ilusionados olvidando por completo su enfado previo.

- ¿Es una cita Sakura-chan? - canturreó sonrojado.

-No seas idiota- dejó caer su puño sobre su cabeza provocándole un chichón con expresión irritada- y te quejas de que no sea amable contigo- puso los ojos en blanco y se adelantó caminando a paso rápido.

-Qué mala eres Sakura-chan…- murmuró resignado.

•••

Bueno… conseguir la firma de su padre había sido tan fácil como Naruto había predicho, estaba tan ocupado en el almacén que ni siquiera hizo preguntas, solo rio, preguntó por los chicos y firmó sin más.

¿De verdad le importaba tan poco?

Rodó los ojos irritada.

Solo era la una y media de la tarde y habían quedado a las dos treinta, estaba llena después de comer con Naruto por lo que no comería nada de lo que su madre le había dejado para almorzar, su madre estaría ocupada con la asociación de damas de Konoha hasta las cinco organizando el festival de inicio de verano y su padre no volvería del trabajo en el almacén hasta las ocho.

Aburrida y acalorada se quitó el cómodo vestido rojo que usaba para las misiones quedándose con solo su top deportivo gris oscuro y shorts del mismo color. Se recostó en la cama apoyando las piernas contra la pared pensativa permitiendo que su cabello cayera como una cascada de mechones color rosa hasta el suelo y clavó la mirada en el blanco cielo raso de su habitación suspirando.

Exámenes chunin ¿eh?

Un sonido suave contra el cristal de la puerta de su balcón llamó su atención y giró su cabeza perezosamente hacia el origen del ruido cuando otra piedrecilla tocó el cristal.

-¡Solo entra!- gritó enfadada por ser perturbada en su momento de tranquilidad y volvió a clavar su mirada perdida en la blancura del techo.

-¿Estás enfadada?- la voz masculina de Sasuke llegó a sus oídos y se incorporó apresuradamente tirando de su almohada para cubrirse el pecho.

-Cre-creí que eras Ino…- susurró azorada- ¿Qué haces aquí?- preguntó demasiado a la defensiva para la tranquilidad mental del pelinegro.

-¿Te pasa algo?- balanceó una bolsa de tela frente a ella y se sentó en el borde de la cama contemplándola sin expresión- mamá me encargó darte esto así que quise aprovechar para desentrañar los misterios de tu cabezota. ¿Por qué estás tan extraña últimamente?

Su cabeza se agitó en una negativa con el cabello cayéndole desordenado por el rostro y el pecho y la mirada fruncida.

-Dale las gracias de mi parte y supongo que solo estoy un poco preocupada…- se limitó a responder y sus ojos verdes le miraron con la intensidad de las palabras no dichas.

-¿Es por los exámenes?- inquirió con voz suave y se recostó en su regazo cómodamente sintiendo en seguida el toque cálido de sus finos dedos deslizándose por sus hebras azabaches distraídamente y bostezó.

-Algo así… - contestó contagiándose del bostezo e inclinando su rostro hacia él para verle con una pequeña sonrisa tranquilizadora.

-Estaremos bien Sakura- desde su posición estiró la mano para deslizar algunos cabellos rebeldes tras su oreja y poder apreciar mejor su rostro- yo te protegeré.

Un brillo de dolor cruzó sus ojos al escuchar aquella frase que normalmente la haría sentir extasiada de alegría, pero algo había cambiado dentro de si después de verle debatirse entre la vida y la muerte sobre ese puente y suspiró acariciándole cerca del pómulo donde aún se percibía la pequeña cicatriz de un corte de senbon.

-Me gustaría ser lo suficientemente fuerte como para prometerte lo mismo, pero ambos sabemos que soy la que menos ha progresado en el equipo- desvió su mirada empañada por la decepción hacia su otra mano que reposaba sobre el pecho del pelinegro así que no pudo ver la mirada llena de calidez que se ciñó sobre ella.

Sasuke se incorporó y tomó su mentón con delicadeza girando su rostro hacia él y acunando sus labios con suavidad entre los suyos, su corazón se aceleró y sintió el calor expandirse en su vientre bajo viajando hasta instalarse en sus mejillas, como siempre Sakura le correspondió con la misma suavidad, realmente le encantaba besar a Sakura, en sus labios había descubierto la sensación más dulce y calmante del universo, un sentimiento del que no quería desprenderse jamás, y era consciente de que su efectividad como shinobi quizás se vería afectada en la misma medida en que sus sentimientos por ella crecieran pero no podía evitar que su corazón se acelerara solo con poder tenerla entre sus brazos, rozar su piel que le hacia arder como el infierno y probar su boca hasta hacerle suspirar.

-Sakura, ya hablamos de esto ¿recuerdas? todos tenemos fortalezas y debilidades, Naruto es resistente pero es un cabeza hueca, Yo tengo habilidad y un kekkei genkai pero soy muy orgulloso y tú eres brillante y siempre tienes razón pero no tan resistente ni tienes un kekkei genkai, tienes lo que nos falta y tenemos lo que te falta todos tenemos que trabajar en nuestras debilidades, es verdad, pero eso no hace que seas menos- susurró contra sus labios y rozó su nariz cariñosamente.

Dios… estaba tan…

Adoraba a Sasuke cuando se ponía en plan sabiondo.

-Sasuke-kun…- juntó sus labios con los de él una vez más en un beso fugaz pero profundo y le abrazó acurrucándose contra su cuerpo, Sasuke se acomodó sobre su costado para observarla y sus ojos verdes brillaron deseosos cuando sintió la mano con la que él acariciaba delicadamente su espalda baja se deslizó hasta su cintura, el tacto sobre su piel desnuda encendió en ella aquella llama que creía tener controlada y se encontró a sí misma deseosa de romper esa promesa de abstinencia sexual que se había hecho.

Pero fue Sasuke quien unió sus labios en un beso profundo y salvaje con el muy claro sentimiento de haber extrañado ese contacto tan íntimo, mordió suavemente su labio inferior obligándole a abrir su boca un poco y un suspiro murió en su contacto cuando su lengua dominante y ahora casi experta se abrió paso entre sus labios encontrándose con la suya, dejó que sus manos recorrieran su cuerpo libremente y gimió cuando los dedos de Sasuke rozaron uno de sus duros pezones por encima de la tela del top, era una sensación nueva el calor la estaba abrumando y le nublaba el pensamiento.

¿Sasuke la había extrañado?

Ya no estaba siendo brillante ni razonable.

Le había evadido todo ese tiempo, todos esos meses con excusas baratas para evitar quedarse completamente a solas con él e impedir que esa llegada oficial a segunda base ocurra, porque estaba segura de que en el momento en el que el calor se expandiera por su vientre y sus traicionera "florecita" se pusiera en su contra reclamando por sentir a su amado perdería la cabeza, y olvidaría todas sus buenas intenciones y no es que viese el tener intimidad como algo malo, simplemente sentía que no era el momento, no estaba lista y no quería avergonzarse frente a Sasuke otra vez con su torpeza o su volatilidad, tenía miedo a ponerse a llorar, tenía miedo al dolor.

Suspiró y tomó una profunda bocanada de aire suprimiendo un fuerte gemido cuando la lengua de Sasuke viajó de sus labios a la parte alta de su cuello y descendiendo con húmedos besos hasta su esternón, se sentía tan caliente, algo bullía en su interior y los escalofríos que le provocaba sentir las manos de Sasuke sobre la piel desnuda de su cintura le hacía desear más, llegar más lejos, imágenes de su último encuentro llegaron a su mente y sintió necesidad por sentirle más íntimamente otra vez sumergir su cabeza en una espesa niebla de placer hasta perderse a sí misma.

Pero recordó la culpa, recordó esa sensación de estar apresurando las cosas que la había distanciado de él en primer lugar.

-Ah… Sasuke-kun- gimió su nombre un poco más alto de lo prudente y esto pareció avivar la llama en él quien se posicionó sobre ella haciéndole sentir su erección como aquella vez en su casa y tomó sus labios con fiereza como si tuvieran una cuenta pendiente, para Sakura fue difícil sostenerle el ritmo, se sobresaltó cuando la mano derecha de Sasuke se escabulló por debajo de su top y apretó su pecho derecho con algo de fuerza y necesidad acariciando su pezón con el pulgar enviando una descarga de placer tan fuerte que se sintió desfallecer, repentinamente la invadió el miedo, sus manos eran cada vez más intrépidas aventurándose a tocarla en lugares en los que jamás nadie había puesto sus manos, las alertas se encendieron cuando le sintió tirar de sus shorts suavemente casi como si estuviese tanteando que tan lejos le permitiría ella ir, sentía su energía gritándole que él muy obviamente deseaba desnudarla por la forma tan sensual en la que estaba acariciando sus pechos y como sus manos lentamente se habían escabullido de la cinturilla de los shorts hasta su entrepierna con descaro y gimió al sentirle tocarle ahí sobre la ropa, casi como si estuviera vengándose por las caricias que ella misma le había proporcionado en su intimidad la ultima vez.

Porque sabía hasta donde Sasuke estaba deseoso por llegar.

Pero aún era muy pronto.

No estaba lista.

Se había prometido a sí misma que no permitiría que sus hormonas tomaran el control otra vez con dificultad empujó suavemente a Sasuke alejándolo de su cuerpo y su mente se llenó de dudas ¿Y si él solo quería eso de ella? ¿Y si quería satisfacer su cuerpo y lo decepcionaba? ¿Y si no llenaba sus expectativas?

Sus pechos eran demasiado pequeños.

Se sonrojó con el pensamiento.

Tomó el filo de la manta y lo arrastró hasta cubrir su pecho bajo la interrogante mirada del pelinegro quien la contemplaba con una mezcla de intriga y lujuria.

-Tenemos que parar- susurró apenada- no quiero seguir con esto, Sasuke-kun, tengo miedo- declaró y le miró a los ojos avergonzada- quiero… que esto suceda- susurró bajito- pero cuando llegue el momento adecuado, así que no podemos seguir cediendo a estos impulsos, no estoy lista.

-Lo siento, no quiero presionarte Sakura- le dijo seriamente y acarició su pómulo con sus dedos- tienes razón, no tenemos que seguir haciendo esto- respiraba agitado y su rostro estaba sonrojado.

Demasiado sexy.

-No es que no quiera o no me sienta cómoda contigo- exclamó temerosa de desairarlo después de lo mucho que habían avanzado en su ¿relación? y le sujetó por la muñeca- m-me gusta cuando nos besamos, pero creo que es muy pronto para hacer… ya sabes… que tú y yo… me siento…- masculló indecisa- ¿Realmente quieres hacerlo? - le miró con esos ojos jades repletos de incertidumbre.

¿Buscaría Sasuke a otra chica con quien saciar su deseo por meter su varita mágica?

Los hombres tenían necesidades… ¿no?

Había demasiadas tipejas en la aldea más que dispuestas a abrirle las piernas.

Sintió los labios de Sasuke posarse cerca de su sien derecha.

-No seas tonta Sakura, solo me he pasado porque me "incentiva" verte tan excitada- sonrió arrogante por el efecto que tenía en ella poniéndose de pie para recoger el vestido rojo del suelo y pasárselo- pero si no es contigo no me apetece hacer esto con nadie más, si es lo que te preocupa, te esperaré hasta que te sientas lista a los cien años - rio suavemente como solo lo hacía en su presencia y la rodeo con sus brazos llenándola de calidez- ahora vamos a presentar nuestra aplicaciones antes de que Naruto aparezca aquí y empiece a preguntar tarugadas ¿sí?

-S-sí- sonrió aliviada de que Sasuke no se hubiese tomado a mal sus palabras y se acomodó el vestido y el cabello rápidamente.

-Pero creo que… estar solos es un juego peligroso para los dos así que- suspiró dudoso- necesitamos uhm… autocontrol- completó divagando en sus pensamientos.

-Tienes razón será mejor que le bajemos un poco a la intensidad- rio divertida- malditas hormonas- le mostró su lengua infantilmente antes de saltar desde el balcón a la calle.

-No hagas eso, haces que quiera hacer cosas poco caballerosas Sakura- le susurró a oído y le dio un suave empujoncito con su hombro juguetonamente.

¿Sasuke coqueteando?

¿Dónde estaba su serio Sasuke-kun?

Sasuke le sonrió ampliamente como raras veces lo hacía y no pudo evitar sonreírle de igual manera al ver esos pronunciados hoyuelos en sus mejillas y más cuando él le tomó de la mano y besó su mejilla fugazmente a mitad de la calle haciendo que su cara se torne granate.

¿Estaba soñando?

Sasuke Uchiha mostrando afecto, eso era para pedir un deseo, porque Sasuke era lindo y era aún más lindo cuando le sonreía de esa forma tan única, el debería sonreír así más seguido, su sonrisa bobalicona se extendió aún más y sintió que estaba a punto de babear por aquel fugaz momento que la perseguiría el resto de su vida.

Bien, ahora estaba arrepentida de no habérselo follado ahí arriba.

Se sintió mucho más cómodo de lo que creyó tomando su mano incluso ante algunas miradas curiosas.

Ah… Sakura Haruno era su perdición…

•••

-¡Por Dios! ¿Realmente creyeron que caeríamos en ese genjutsu barato? - se quejó Sakura poniendo los ojos en blanco con expresión fastidiada- que insulto tan gratuito ¿verdad chicos?

-Es normal, algo tan básico no puede escapar de las habilidades analíticas de Sakura, nuestra mente más brillante- sonrió Sasuke arrogante escuchando los murmullos a sus espaldas crecer.

-Vaya vaya… nos volvemos a encontrar Uchiha Sasuke- una sonrisa arrogante se deslizó por el rostro de Neji aproximándose por el pasillo donde se encontraba la ventanilla para entregar sus formularios de inscripción donde los dos ninjas evaluadores habían colocado la trampa de genjutsu.

-Hyuga- saludó con un suave movimiento de su cabeza y elevó su mentón arrogante- espero con ansias nuestra revancha.

Neji ensanchó sus sonrisa y con un asentimiento pronunció:

-Así será- lanzó una rápida mirada hacia Naruto y Sakura sonriendo de medio lado al pasar junto a esta última.

-¡Sakura-san!- escuchó el llamado y volteó al sitio del que provenía la voz encontrándose con ese raro chico de cejas grandes que había visto un par de veces en la academia.

-¿Si? ¿Tú eres? - inquirió con una ceja elevándose, Sasuke volteó curioso observando al chico desinteresadamente.

-¡Soy Rock Lee! ¡Por favor se mi novia! - exclamó con ojos brillantes y lanzando un beso hacia ella Sakura estuvo a punto de esquivarlo, pero Sasuke se plantó en su delante con una de sus cejas encorvadas con aires de superioridad y una mirada que gritaba "piérdete"

-¡Ja ja! No- se negó perdiendo toda expresión en su rostro- eres muy raro ¿Cómo le pides eso a una chica que no conoces? - le lanzó una mirada consternada antes de pasar a su lado siendo seguida por Sasuke quien sonrió arrogantemente antes de alcanzarla y mirarla orgulloso haciendo que ella se sonroje.

-Bienvenido al club, ponte a la fila- rio Naruto zorrunamente pasando por su lado y dándole una suave palmada en la cabeza a modo de consolación.

-¡Bah! Exámenes chunin- se desinfló Sakura sintiendo un ligero repelús mirando al chico decaído con el corte de tazón, tomó a Sasuke y Naruto de las manos y se alejaron caminando tras dejar sus solicitudes en la ventanilla.

-¿Vamos por ramen Sakura-chan?

-Si ¿Por qué no? - respondió sin mucho interés volteando sobre su hombro, sus ojos se cruzaron fugazmente con unos ojos perlas que parecían analizarla y sintió sus mejillas arder ligeramente devolviendo su mirada al frente nerviosa.

-No me jales Sakura...- protestó Sasuke a lado recibiendo una risilla traviesa en respuesta.

•••

-¡Argh! ¡Naruto! ¡¿Por qué siempre me sacas de quicio?!- le golpeó en la cabeza y lo pateó en el abdomen con violencia haciendo que Sasuke los observe con sus ojos ligeramente asombrados.

Después de un año compartiendo como equipo había acabado descubierto que Sakura tenía un carácter de temer, y en el fondo le parecía sumamente tierno y gracioso al mismo tiempo, siempre y cuando no descargara esa furia sobre él, porque ella en la academia solía enfadarse pero no poseía esa fuerza que había ganado entrenando con Kakashi.

Desde que habían vuelto de su misión en el país de las olas, parecía más centrada, dejó a Naruto en el suelo llorando de dolor siendo consolado por sus tres pequeños fanáticos que le seguían a todas partes y la siguió cuando ella reanudó el paso alejándose de la escena del crimen una vez el rubio quedó inconsciente.

- ¿No crees que fuiste un poco dura con él? - se mofó dándole una fugaz mirada ladina mientras caminaba a su lado.

-No, definitivamente debí darle más fuerte- torció el gesto con evidente molestia y detuvo su paso observando con curiosidad una de las furgonetas selladas de la policía se detuvo a su lado observando lo mismo, su mirada oscura se cruzó brevemente con la mirada maliciosa del anciano al que bajaban del coche con una camisa de fuerza puesta y sobre esta diversos sellos de papel que restringían su poder.

Era un anciano sin más de largo y alborotado cabello oscuro y ojos perversos pudo notar ¿Era alguien tan peligroso?

Le sostuvo la mirada con firmeza y sin expresión, pero en el fondo se sentía consternado, algo dentro de si se encendió, una ira reprimida en contra de aquel extraño sin ningún motivo, su sed de sangre bullendo repentinamente en su interior.

-¿Sabes quién es ese hombre?- preguntó a Sakura fríamente sin despegar sus ojos del anciano con quien parecía tener un duelo de miradas hasta que Fugaku notó la silenciosa interacción y le obligó a bajar su cabeza mirando hacia el suelo antes de entrar con el prisionero custodiado al cuartel.

-Danzo Shimura- asintió la pelirrosa dubitativa- creo haber leído esta mañana en el periódico que sería sentenciado hoy por conspiración contra la aldea y otros cargos, lleva varios años en prisión, solía ser el consejero y mano derecha del tercero, es todo lo que sé- explicó con ese tono catedrático suyo.

-Ya veo.

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Notas de la autora:

¡¿Qué está pasanda aquí?!

Bueno, ya saben lo que dicen, cuidado con lo que deseas ¿no? Por cierto, anuncio que pronto saltaremos a un time-skip considerable y ponganle condon porque se viene fuerte.

Con cariño,

Azulen.