Entre Líneas

Capítulo 16

Las primaveras no pasan en vano

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.

Advertencia: Lemmon fuerte - Algo de ShisuSaku

Esta no es una historia Multisaku pero este capitulo es de transición y puede resultar un poco sensible para algunas personas así que si no quieres leer a Sakura teniendo interacciones románticas con otro personaje puedes saltarte este capítulo.

•••

- ¿Maestra? - llamó dubitativa, Tsunade fácilmente predijo lo que ella estaba a punto de preguntarle y entonces respondió:

-No, no hay cartas de Sasuke, no las hay desde hace unos dos o tres años ¡No sé no llevo la cuenta! y tú niña tonta- la señaló deja de desperdiciar tu juventud aguardando por ese niñato infeliz que seguramente se habrá follado a la mitad de la población femenina del País del Hierro para cuando ese maldito reloj suene al medio día- apuntó estresada la vena palpitante en su frente parecía estar a punto de reventar y Sakura se encogió un poquito asustada en su lugar, un puchero formándose graciosamente en sus labios.

-En realidad iba a preguntarle si podía tomarme unas vacaciones la semana entrante porque mis padres quieren realizar un viaje familiar a la playa, pero le agradezco por hundirme aún más en mi miseria- pronunció en voz baja y sarcástica- no necesito que me recuerden que mi exnovio ni siquiera tuvo la decencia de terminar conmigo como es debido y seguramente es un cerdo promiscuo.

-Lo siento Sakura, es la costumbre- habló sin mirarla y sin dejar de escribir en su ordenador- si terminaste con todo lo que te encargué en el hospital puedes traerme tu solicitud de vacaciones y la firmaré para compensarte por el daño a tu absurdo y estúpido corazón de quinceañera, aunque ya tengas edad para casarte- insultó la mujer manteniendo su tono casual y anticlimático.

-Gracias- puso los ojos en blanco antes de pronunciar de mala gana y se incorporó de su asiento junto al escritorio con su mirada jade entrecerrada con molestia.

-¿Dónde vas?- preguntó Tsunade con ese tono de voz firme y mandón que poseía- aún tengo otra pila de solicitudes para que clasifiques- le sonrió de medio lado maliciosa.

Bruja explotadora

-Voy a ganarme mis vacaciones- le devolvió la sonrisa exagerando su inocencia- pídaselo a Shizune ¡Oh cierto! Está enfadada porque alguien volvió a aparecer en una reunión del consejo estando "lo suficientemente sobria"- canturreó y una risilla emergió de su garganta viendo a Tsunade achicar sus ojos con recelo cuando dibujó las comillas en el aire con sus dedos.

-Si si vete de aquí niñata malagradecida- le insultó agitando su mano hacia ella y la vio alejarse dando saltitos como una delicada bailarina agitando su mano desde la puerta antes de cerrarla sin dejar de tararear alegremente.

•••

-Has pasar al siguiente paciente en la sala por favor- sintió la vibración del móvil en el bolsillo de su bata y lo sacó para leer rápidamente un mensaje de Naruto, una fotografía de Hinata concentrada en su lectura cerca de la ventana de su casa, sonrió tiernamente respondiéndole un simple "Es demasiado bella para ti, Tontoruto" guardó el dispositivo frunciendo el ceño ligeramente cuando antes de que la pantalla se oscureciera del todo la única autofoto que había logrado hacerse con Sasuke le devolviera la mirada casi burlándose de ella, no entendía por qué no había cambiado su fondo de pantalla en todos esos años si odiaba a Sasuke por lo que le hizo, justo cuando empezaba a sentir deseos de romper algo escuchó un suave carraspeo masculino que consiguió su atención y le sonrió amablemente al jonin mientras este se ponía su camiseta, el chico la observó visiblemente sonrojado antes de preguntar:

-S-Sakura-sensei… m-me gustaría saber uhm… ¿Le gustaría salir a cenar conmigo esta noche? - inquirió y Sakura sintió el pulso del joven que por su expediente sabía era un año mayor que ella dispararse y posó sus ojos analíticos sobre él haciendo que su cara ardiera un poco más.

Piel clara, cabello castaño y expresivos ojos avellana que la hicieron considerar por un momento su proposición estando a punto de decir "Por supuesto" pero una voz profunda los interrumpió en la puerta.

-Lo siento Itsuba pero esta bruja frígida es mi chica- sonrió ladinamente ganándose una mirada asesina por parte de Sakura- llevo años besando el suelo por donde pisa, rogándole por aceptarme tan solo una cita, suplicando por solo una de esas amenazantes miradas suyas que estremecen mi cuerpo...- exclamó dramático provocándole poner los ojos en blanco y que el shinobi le mirara impresionado por aquel cambio de actitud.

En realidad Shisui en su labor era tan serio como cualquier otro shinobi.

- ¿Qué quieres Shisui? - inquirió fríamente recogiendo instrumentos sobre la mesita y sonrió al chico que se despidió de ella en la puerta con una sonrisa tímida guiñándole uno de sus ojos jade riendo cuando el chico se alejó a paso rápido con una boba sonrisa en su rostro.

-Si ya terminó de coquetear con sus pacientes agradecería su atención pues he venido a desnudarme para usted Haruno-sensei- sonrió ladinamente incrementando el tamaño de la vena que latía en su frente.

-Ese- señaló a la puerta cerrada por la que había desaparecido el nombrado "Itsuba"- se veía particularmente lindo, vulnerable y como un potencial pasatiempo.

-Si Doctora Haruno todos en la aldea sabemos que tu club de fans es gigantesco y que todos quieren ser ahorcados por esos muslos gloriosos y morir felices entre tus piernas- soltó Shisui descaradamente sonrojándola- ¿Puedo tener el privilegio de ser tu primera víctima?

-Cállate idiota, tienes 23 ¿Cuándo vas a madurar? - le miró con irritación viéndole quitarse la camiseta lentamente fingiendo sensualidad.

Aunque honestamente eso no era para nada fingido.

Hizo todo lo que fue humanamente posible por no sonrojarse incluyendo pensar en cosas asquerosas como Sasuke dándose a una rubia buenorra en el maldito país del infierno.

Suspiró.

-Me halagas Sakura, al fin te hice suspirar- le guiñó un ojo y Sakura rugió.

-En realidad estaba pensando en las miles de amantes de Sasuke y en su forma insensiblemente grotesca de dejarme porque es un maldito idiota- pronunció destilando odio y comenzó a palpar a su paciente hablando en tono estrictamente profesional sobre las mil maneras en las que Sasuke Uchiha merecía ser torturado, aunque lo que estuviera narrando no tuviera nada que ver con la medicina- Estás de una pieza, ya puedes largarte, fuera de aquí sonzo- le golpeó con la carpeta del expediente en la cabeza haciendo que Shisui se encoja riendo divertido antes de mostrarle un puchero infantil.

-Pero aún me duele aquí…- señaló hacia su pecho graciosamente observándola con ojos de cordero degollado- sanaré si vamos por gyozas cuando termines tu turno- le sonrió esta vez con sinceridad y un toque de inocencia que por supuesto Sakura no se tragó- venga Sakura como amigos ¿Si?

La pelirosa lo observó largamente, alto, según su ficha 1,86mts. Malditamente guapo como casi todos los jodidos Uchihas de anatomía bendecida por los dioses y con un cuerpo de infarto, seis años mayor, un genio con el humor de un payaso de circo barato que siempre la hacía enojar y reír a partes iguales y que de broma en broma si había besado el suelo por donde pisaba desde que era una pequeña engendra de diez años en la academia lo cual le resultaba un tanto perturbador pero decir que no le tenía ganas a Shisui Uchiha como cualquier idiota en esa aldea sería mentir porque era una mujer, una mujer que llevaba más de cuatro años despechada con un ex novio posiblemente MEC (Muerto en combate) que no se había reportado de su misión "ultra secreta" hace unos dos años más o menos y que posiblemente la razón más convincente sea que se haya retirado de la vida shinobi convencido por las gigantescas tetas de una maldita zorra aprendiz de samurai del país del hierro para satisfacer a sus calenturientas hormonas de puberto ansioso por mojarla y se preguntó si seguía siendo tan precoz como en sus recuerdos.

-Me miras como si quisieras matarme ¿Eso es que si?

-Tienes suerte bomboncito, tengo hambre y eres mi último paciente- sonrió ladinamente palmeándole la mejilla amistosamente- vámonos antes de que me arrepienta.

Shisui la hacía reír

Podía ser todo lo idiota y confianzudo que quisiese pues su mano enredada en su cintura apartándola del camino para evitar que fuera arrollada por un distraído ciclista la hizo sentir cómoda y lo suficiente como para simplemente dejarla ahí mientras seguían caminando hasta su departamento porque estaba demasiado cansada y abrumada de tratar con gente como para comer fuera, no la disgustó el contacto, ni su risa masculina en el aire, ni el aroma amaderado de su colonia y se sorprendió gratamente de que no le disgustara, más bien se relamió los labios sin perder detalle de sus revueltos cabellos ondulados siendo besados por la luz del atardecer dedicándole una sonrisa divertida al finalizar otra historia a la que no había puesto atención.

Mentiría si dijera que no le resultaba un poco extraño estar comiendo gyozas en la casa de Shisui mientras peleaban por el control remoto de la tele en el suelo de su habitación porque él quería ver la repetición de los combates de la tercera etapa de los exámenes chunin de ese año y ella quería ver su novela de las ocho y entonces utilizó su mejor recurso.

La seducción.

Porque Tsunade no entrenaba niñitas idiotas, entrenaba kunoichis salvajes y capaces de hacer tambalear las piernas del soldado más firme además la vida le había otorgado uno que otro atributo muy útil en ese tipo de "misiones" las primaveras no pasan en vano y las suyas la habían vuelto especialmente astuta, osada y altanera.

Una mujer fatal para los no tan entendidos.

Sonrió con fingida inocencia.

-¿No quieres ver una novela romántica conmigo Shisui-kun?- aprovechó su posición para susurrar aquello dulcemente muy cerca de su rostro que le observaba con ojos entrecerrados detectando su obvia treta pues sin querer había acabado sentada sobre sus trabajados muslos de acero mientras intentaba quitarle el control entre gritos y golpes violentos que podían clasificarse como violencia doméstica por cualquiera que los escuchase discutir.

-Soy un shinobi entrenado especialmente para no caer en esos trucos sucios señorita Sakura- casi degustó su nombre juguetonamente y su aliento le golpeó en los labios haciéndole estremecer como hace años nadie lo hacía y en realidad no tuvo idea de por qué lo hizo, quizás porque aquella arrogante manera de juguetear con su nombre le recordó tanto a Sasuke que consiguió excitarla, quizás solo era su ovulación o la necesidad por satisfacer sus necesidades femeninas, pero lo besó, tan intensamente que Shisui suspiró contra sus labios rosas correspondiéndole con ahínco, era un beso feroz, hambriento, húmedo sobretodo sensual y baja bragas de esos que te dejan sin aliento y que se sienten como estar follando la boca del otro.

¡Por favor!

Bueno, hace dos días que era mayor de edad, ya era legal estar comiéndole la boca a un chico mayor y Shisui por supuesto era todo un hombre audaz que no dudaría de sus acciones, además era listo, demasiado como para desaprovechar una oportunidad como esa incluso si besarse candentemente con su bully de cabecera solo era un juego para ella, así que tal como lo previó él con firmeza deslizó sus manos desde sus muslos hasta su glúteos apegándola a su regazo e incrementó la intensidad del beso introduciendo su lengua en su boca, porque ese juego podían jugarlo de a dos así que despacio acarició sus brazos y le quitó el control remoto que ella silenciosamente le había robado de las manos creyendo que no se daría cuenta y se separaron para tomar aire.

-Yo gano- canturreó victorioso viendo las mejillas arreboladas de la pelirosa y deteniéndose en sus ojos oscurecidos que prometían aguarse pronto.

Manipuladora.

Se sintió perturbado y apenado por la posibilidad de hacerla llorar así que le dio un toque en la punta de la nariz con su dedo índice afectuosamente con una sonrisa cortando con ese asunto del control de la tele por lo sano.

-Ah… venga si, tu ganas Sakura, será tu novela tienes razón el torneo ya lo vimos en vivo blah blah blah…- masculló aburrido y escuchó sus suave risilla autosuficiente cuando le vio marcar el canal cinco y dejar el control a un lado, escuchó el movil vibrar insistentemente en su bolsa pero decidió ignorarlo, no estaba en horario laboral que le den a Tsunade.

Vaya…

-Shisui- le llamó en voz baja de una manera que provocó al Uchiha elevar su mirada un tanto aburrida por los comerciales en la TV hacia ella con un atisbo de curiosidad formándose al encontrarse con esos ojos verdes contemplándole dubitativos e intrigados aún sin bajarse de su regazo con sus cabellos rosas ligeramente ondulados cayendo como una cortina a los lados de su rostro angelical- nada- rio suavemente cuando él la observó bajarse y sentarse a su lado con una ceja encorvada como si se hubiese vuelto loca de la nada.

Mierda mierda mierda…

Por supuesto él no le había dado importancia a su beso, porque Shisui ya era un hombre adulto y experimentado que no se sonrojaría ni se prendaría de ella por un simple beso apasionado como lo haría un adolescente calenturiento, lo cierto es que Shisui era un candidato perfecto para ser "El elegido" se había jurado a sí misma que si llegaba "técnicamente virgen" a su nombramiento como jefa de departamento en el hospital, porque Sasuke no había logrado durar ni medio segundo en su interior, buscaría a un chico de su entera confianza con quien estuviera cómoda y sintiera química para que "le haga el favor" después de todo, Sasuke estaba muerto y si no estaba muerto estaba follandose a una zorra de tetas gigantes porque conocía a Sasuke, le dolía pensar en lo malditamente fogoso que podía llegar a ser y la hería aún más que hubiera salido pitando de la aldea a la primera oportunidad sin siquiera dejarle en claro si aún sentía algo por ella, asumió que no, la frialdad de su misiva y los meses que habían estado sin verse le hicieron concluir que el amor que Sasuke sentía por ella se había enfriado, que se joda Sasuke, volvió su mirada enfurruñada hacia Shisui y una maliciosa sonrisa apareció en su rostro, si parecía estar justo frente al candidato perfecto y bueno… su sueño era tener una sesión de sexo real, memorable y sin resentimientos y sobretodo con un hombre de carne y hueso con su jodido vibrador en la bañera mientras fantaseaba con cogerse a Michy, su actor favorito, pero tenía necesidades de mujer, quería sentirse amada, quería que unas manos fuertes le apretaran el trasero en la mañana y le susurrara al oído lo buena que estaba, quería avanzar, necesitaba olvidar a Sasuke como él la había olvidado a ella.

Sería una mujer plena.

Sería una mujer inteligente.

Su nombramiento como jefa de departamento había sido hace casi un mes así que… mordió suavemente su pulgar sintiendo la ansiedad escalarle por el abdomen como una araña haciéndole cosquillas en el bajo vientre, Shisui se había quitado la camiseta con la excusa de que su casa tenía mala ventilación, pero no era idiota sabía que solo lo hizo para intimidarla y comprobar si conseguía comerle la cabeza con sus picardías hasta hacerla sonrojar y salir corriendo para el poder reírse de ella un rato.

Pero no contaba con un dato muy importante, los enloquecedores y exhaustivos entrenamientos con Tsunade no solo acababan con la debilidad si no también con la vergüenza.

Como su maestra siempre decía "Una kunoichi tiene que estar dispuesta a todo" "Nosotras no nos andamos con sandeces"

En fin, sobra decir que el truco a Shisui no le funcionó, estaba demasiado acostumbrada a ver torsos trabajados y musculosos desnudos sentados en una camilla de hospital, pero ¡Madre! Miren el tamaño de esos bíceps.

Jamás había notado lo bueno que estaba realmente Shisui porque su imagen mental de payaso del salón le superaba y se pasaba la mayor parte del tiempo molestándola y hurgándose la nariz en su presencia hasta hacer reventar la escasa paciencia que poseía por lo cual… a penas en ese momento en el que se deslizó un poco por el tatami y sus ojos se desviaron curiosos y descarados desde sus tonificados pectorales hasta su tableta y un poco más… abajo, si, vamos ¿Qué es lo peor que podría pasar? Si la rechazaba estaba segura de que sería amable, diría algo como:

"Sakura-chan, sé que siempre estoy molestándote con esto, pero solo te veo como a una hermanita"

Ella pretendería devolverle la broma como una cucharada de su propia medicina y todo quedaría restaurado a su configuración de fábrica, tragó grueso y el movil volvió a vibrar con insistencia en su bolso.

Probó suerte y aprovechando su distracción porque él claramente se había enganchado a su novela de las ocho como una quinceañera emocionada, llevó su mano a su mejilla con una mirada decidida y giró su cincelado rostro hacia ella ganándose su mirada más que confundida durante una fracción de segundo antes besarlo lentamente tomándolo con la guardia baja apenas rozando sus labios para tantearlo, Shisui aún podía rechazarla amablemente previendo sus intenciones pero no, aunque al principio percibiera cierta inseguridad desprenderse de él finalmente también la besó con la misma lentitud e incluso con más cuidado aprisionando sus labios en un beso húmedo que le subió la temperatura en seguida, sus grandes manos buscaron instintivamente afianzarse a su cintura y acércala a él, profundizó un poco en el beso lamiendo su labio inferior con sensualidad y dándole un pequeño mordisco que le envío corrientazos resucitadores por toda su adormecida…

¡Oh, Dios, si!

Estaba segura de que él sería cuidadoso, de que trataría su cuerpo como a un sagrado tesoro y conseguiría concretar finalmente la perdida de su "florecita" en un acto absolutamente memorable y digno de recordar en una de sus sesiones de auto amor de los miércoles por la noche con ese puto vibrador rosa que la Cerda de Ino le había regalado en navidad y que ocultaba recelosamente en el fondo de su closet solo para negar rotundamente alguna vez haberlo usado porque si, su mejor amiga tenía razón.

Era una mojigata calenturienta como una adolescente en transición cualquiera, una mujer de carne y hueso con necesidades y fantasías por satisfacer.

Gimió cuando las manos de él se deslizaron por debajo de su camiseta desabrochando el sujetador como todo un experto y sus dedos tocaron la parte baja de su abdomen haciéndole cosquillas en un lugar donde ni siquiera sabía que podía tener cosquillas, pero algo se encendió dentro de ella y gimió contra su boca con anticipación.

-Shisui- el gemido bailó en sus labios empezando a moverse sobre su regazo sintiendo como "algo" se animaba ahí abajo- tócame- le ordenó vehemente tirando del cuello de su camiseta hacia ella casi amenazante.

Quizás si abusaría un poquito de él.

-Sus deseos son ordenes mi lady- susurró contra su boca depositando besos fugaces en sus labios al hablar antes de deslizarle la camiseta por encima de la cabeza llevándose el sujetador en el proceso y pegando su tonificado pecho al de ella haciendo que sus senos queden aprisionados contra su piel enviando miles de mini descargas de placer por todo su cuerpo.

Optimizando el tiempo ¿eh? Eficiente, si eficiente…

¡Mierda! ¡¿Por qué no se le ocurrió hacer esto antes?!

Shisui siempre le había agradado como amigo y aunque era bastante payaso y bromista no era el mejor shinobi de la aldea por irse de rositas en las misiones, sabía que era un hombre serio, eficiente y responsable cuando debía serlo y se estaba tomando esa misión de "hacerle el amor a Sakura Haruno hasta hacerle ver la estrellas" con la misma seriedad y honor con la que se tomaba sus misiones de rango S.

-¡Ah! S-shisui… si…- gimió con fuerza cuando él se llevó uno de sus pechos a la boca y llevaba tantos años sin sentir algo como eso que sintió que iba a correrse solo por estar sobrestimulada, sin querer el lindo rostro de Sasuke cruzó sus pensamientos y le lanzó un dardo envenenado mentalmente.

¿Entonces así se siente estar con un hombre de verdad?

Su boca hizo un sonido húmedo cuando abandonó su seno derecho haciendo que desee protestar por recuperar la sensación cosquilleante de su lengua en su pezón, pero entonces el volvió a su boca y prácticamente ronroneó:

-Tienes el par de tetas más hermosas que he visto en la vida- y solo así pudo sentir sus fluidos interiores deslizarse por la cara interna de sus muslos, había destrozado la mayor de sus inseguridades con esa pequeña frase que la calentó tanto que no se dio cuenta de que le estaba metiendo la lengua hasta la campanilla mientras se restregaba contra su miembro como una monja novicia en una despedida de soltera con strippers.

Que no se me note lo novata…. Que no se me note lo novata…

Así que decidió jugar sucio también, no quería quedar como una completa novata tímida así que lanzó esa parte de ella que estaba comenzando a arrepentirse en ese momento muy al fondo de su mente y se concentró en sentir esas manos gloriosas que le masajeaban los pechos con la fuerza justa para hacerle gemir como si estuviera a punto de llorar y correrse de la forma más magnífica de su vida mientras prácticamente devoraba su boca con ansiedad contenida y se incorporaba con ella a cuestas como si no pesara nada, su respiración le hizo cosquillas en el cuello e inevitablemente comenzó a reír de emoción como ir de bajada en una montaña rusa a toda velocidad con la adrenalina filtrándose por sus poros.

¿Es que una parte de Shisui en realidad si estaba esperando obsesivamente a que cumpliera 18 para poder cogérsela?

¿Era muy tarde para sentirse perturbada por eso?

Bah a la mierda.

Se sintió orgullosa de que todas sus bragas hayan estado sucias ese día y le haya tocado usar esas sexys bragas de encaje negro tan cliché que le había regalado Ino en su cumpleaños 16 con la idea de usarlas con Neji y que nunca había utilizado por obvios motivos.

Era el destino.

El universo había conspirado para que las estrenase justamente en ese día especial, 31 de marzo el día en el que Sakura Haruno perdería su "tesorito" en las manos expertas del tipo soltero más candente de la aldea.

¡Chá!

-Dios Sakura, esto es mejor que ese caliente uniforme de enfermera que usaste el año pasado en la fiesta de disfraces de Choji, perdóname por llamarte bruja frígida cielito…- jadeó Shisui tumbándola de espaldas sobre la cama contemplando su cuerpo solo cubierto por esas finas bragas de encaje, sus jades brillaron maliciosos contra sus ónices oscurecidos de deseo y sonrió con falsa inocencia sin dejar de observarle con sus grandes ojos verdes de corderito, oh si quería ese juego, oh si iban a jugar a la virgen y el chico malo ¿verdad?

¡¿Verdad?!

Él pareció leerle la mente y se irguió frente a ella llevando las manos al botón de los pantalones con una mirada hambrienta que le robó el aliento.

- ¿Cómo lo quieres? - susurró- ¿Salvaje, apasionado, dulce? – bromeó con su profunda voz haciendo vibrar todo su cuerpo victima de la ansiedad y se quitó los pantalones del tirón frente a ella con esa sexy sonrisa ladina pintada en su cara y sus ojos negros gritando "Te voy a follar tan duro que querrás casarte conmigo después de esto" antes de volver a besarla de esa forma tan intensa que la dejaba sin aliento en un segundo, apretó su cintura y volvió a sonreír de esa forma arrogante y…

¡Mierda que guapo estaba todo sudoroso y con esos cabellos ondulados cayendo desordenados sobre su frente!

Gimió sintiendo como si fuera a morirse de placer en cualquier momento y entonces las cosas estaban a punto de ponerse aún más calientes porque él se posicionó sobre ella y por alguna razón que desconoció sintió un estremecimiento atravesarle todo el cuerpo, acarició sus cabellos negros ligeramente rizados delicadamente sintiendo el delicioso roce de su miembro aún cubierto por los boxers sobre su ya demasiado húmeda intimidad y gimió contra sus labios separándose un momento para pronunciar ya muy perdida en sus ansiedad por tener ese trozo de carne dentro de ella sin poder conectar pensamientos racionales dentro de su cabeza.

-Se dulce… por favor, métemela como si me quisieras…- gimió cuando el volvió a mover su cadera simulando penetrarla sobre la ropa- como dos recién casados calenturientos – susurró entrecortadamente sin poder parar sus gemidos ni sus absurdos pensamientos, le vio reír de esa forma maliciosa y sexy que no sabía que le encantaba y erguirse para quitarse los boxers descaradamente al pronunciar:

-Sakura, quiero que mires…- murmuró y Dios sintió que iba a correrse con solo la erótica visión de él frotando su miembro desnudo sobre el encaje gimió derritiéndose y arqueando la espalda dejándose ir en el lento vaivén- ah… m-más…- se derritió.

¿Dónde estaba la playlist para follar de Ino cuando la necesitaba?

¿Por qué demonios estaba pensando tanto en la maldita cerda esa?

-¡Ah! ¡Mierda! ¡Shisui! - sí, estaba gritando palabrotas de placer, maldición iba a gritar demasiado esa noche que la perdonen los vecinos.

¡Perdón barrio Uchiha!

Cubran los oídos de los niños porque esa noche gritaría como si estuviera a punto de morirse, oh si llamarían a los servicios médicos porque Sakura Haruno estaba a punto de coronarse como la mujer mejor cogida de esa maldita aldea.

Sintió los dedos de él apartarle las bragas sin quitárselas del todo e introducir un dedo en su interior y solo con eso se dejó ir y sintió el primer orgasmo de la noche apoderarse de su cuerpo con un estremecimiento como nunca lo había sentido antes, escuchó la risilla traviesa de Shisui y su voz murmurar algo similar a "Tranquila preciosa aún nos falta mucho" y el placer solo incrementó a penas él frotó su falo piel con piel contra sus labios exteriores abriéndolos y lubricándose con sus fluidos como un maldito experto en "florecitas" - ¡Ah! ¡Joder Shisui me vas a matar! ¡Me voy a desmayar!- gimió retorciéndose de placer, escuchó su risa suave y finalmente después de ese lento vaivén con su dedo que estaba torturándola metió otro dedo y sintió sus paredes expandirse por la intromisión placenteramente, no era doloroso oh no no era doloroso es más casi estaba deseando que le doliese por alguna razón, estaba en el putisimo cielo de las cogidas, se derritió cuando él le separó más las piernas con esa mirada arrebatadora y los ojos fijos en ella frotando la punta de su miembro en su clítoris sin dejar de masturbarla con los dedos.

-¿Estás lista para perder la cabeza Sakura-chan?- susurró sensualmente burlón contra su oído y Sakura asintió expectante repetidamente poniendo toda su energía en ello y le vio descender con húmedos besos por sus senos y su abdomen deteniéndose brevemente en su ombligo provocándole escalofríos de anticipación y no tenía idea de que ese punto podía llegar a ser tan erógeno.

¿Se podía perder aún más la cabeza?

¡Si! ¡Si se podía!

Realmente esperaba que los vecinos de Shisui tuvieran tapones para los oídos porque sus jóvenes pulmones lo tenían todo para gemir con esa potencia con la que lo hacía mientras la lengua de Shisui hacía maravillas en su "flor" si, mierda, si estaba viendo estrellas las estaba viendo desde que él le arrancó esas bonitas bragas de encaje y le abrió las piernas como a una muñeca articulada repartiendo besos y lamidas por la cara interna de sus muslos antes de que su vagina se transformara en la puta fuente de la juventud.

¡Ah! ¡Mamá perdóname!

¿Quién es Sasuke Uchiha?

Si, Shisui la había convencido, oh sí que la había convencido y entonces el momento llegó lo supo porque volvió a sentir su pene frotándose descaradamente contra su clítoris intercalando con juguetonas intromisiones en su entrada haciéndole jadear como nunca y juraba que su voz al día siguiente no iba a funcionar correctamente y cuando Tsunade le preguntase que hizo anoche diría hipócritamente que lloró por Sasuke toda la noche… ja ja… si… Sasuke…

¡Oh si!

¡Ah quería llorar toda la noche, pero ya no por él!

Shisui entró lentamente en ella con cuidado y delicadeza, se derritió cuando la contempló con esos ojos brillando con una mezcla de deseo y cariño acunando su rostro en sus manos antes de darle un pequeño beso en los labios impregnado de afectuosa calidez que escaló lentamente a uno más profundo quedándose quieto para que su cuerpo se acostumbrase a esa… gran intromisión... ella movió sus caderas hacia él sintiéndose lista para recibir esa deliciosa fricción en su interior y esa fue la señal que Shisui necesitaba para comenzar a penetrarla despacio pero profundo, lento pero muy caliente, consistente y sin despegar la mirada de sus ojos verdes derritiéndose de placer.

Mierda realmente parecía un recién casado caliente, la observaba con esos ojos negros que ardían como el fuego, le estaba haciendo el amor de una forma tan sensual que podría correrse por tercera vez solo con esa mirada.

-Mierda Sakura, estás tan estrecha…- susurró en su oído y con un suave y firme movimiento tan veloz que no supo ni cómo lo hizo, cambiaron de posición él tras su espalda recostado sobre su costado derecho y recargó su pierna sobre la cadera masculina abriéndose un poco más para él, sentía los fuertes brazos de Shisui por todo su cuerpo asistiéndola en la extraña pero placentera postura enredándose como serpientes, se arqueó hacia él dejándose reposar contra su firme pecho con su cabeza apoyada en su hombro y sintió el suave beso en su coronilla mientras el aceleraba sus embestidas incrementando la potencia y oh mierda realmente lo estaba sintiendo golpear su vientre bajo desde adentro en esa posición.

Ino se iba a morir de la envidia cuando le contara todo con lujo de detalles es más la dejaría ver en su mente porque sentía que sería egoísta no compartir este material con su mejor amiga de toda la vida.

No se enojaría incluso si Shisui repentinamente le cobrara al terminar, Dios, estaba dispuesta a darle su casa si lo pedía…

-Ah- escuchó a Shisui gemir masculinamente en su oído incrementando el ritmo un poco más obedientemente escuchándola clamar por más como una desesperada, después de esto Shisui pensaría que era una maldita ninfómana, pero muy poco le importaba porque planeaba mudarse y someterlo a hacerle esas cosas las veinticuatro horas o hasta absorberle el alma- Ah… Dios… Sakura…- gimió entrecortado en su oído calentándola aún más si era posible al grado de competir con el motor del termostato en invierno, a toda potencia susurrando incoherencias, perdió por completo su capacidad para pensar con claridad.

Se sentía una imbécil, ah… era una imbécil tan feliz…

Oh si aquí venía estaba ahí.

Tan cerca.

Explotó por cuarta vez en la noche tan intensamente que vio luces de colores, estrellas y a Dios…

Se corrió tan fuerte que se preguntó si ese último "¡Oh por Dios Shisui!" se pudo escuchar en Suna mientras él le susurraba en el oído cosas relacionadas con una casa con jardín y poner dentro de ella a sus lindos bebés pelinegros de ojos verdes mientras se corría con la fuerza de un huracán apretando sus caderas hasta dejar marcada la forma de sus gloriosos dedos en ellas.

Ah… si… rompieron la norma número uno... no usaron protección…

Volteó hacia él quien respiraba con agitación tratando de normalizar su respiración y entonces la miró a los ojos, acarició sus labios con los suyos despacito y sonrió ladinamente al preguntar.

- ¿Te gustó?

- Quiero ponerte un altar, arrodillarme y rezarte… ¡Otra vez!- sonrió ampliamente como una adolescente lanzándose en bungee y escuchó a Shisui reír de esa forma sexy tan suya mientras volvía a devorarle los labios pretendiendo convertirla en su próxima cena o desayuno.

-Se me ocurre algo mejor que también puedes hacer poniéndote de rodillas- ronroneó en su oído descendiendo con húmedos besos por su cuello.

Oh si quería aprovecharlo hasta desfallecer.

•••

Despertó con todo el cuerpo entumecido como solo lo sentía después de esas largas sesiones infernales de entrenamiento con Tsunade pero a diferencia de esas mañanas no despertó en su cama, sus ojos se abrieron reconociendo una modesta habitación que no era la suya, envuelta en unos brazos que obviamente no eran suyos.

Oh por Dios…

Recordó imágenes de aquella ardiente sesión de sexo de la noche anterior, Shisui le había hecho el amor hasta caer los dos rendidos murmurando incoherencias sobre su firma en un certificado nupcial.

Y vaya que los shinobi de élite tenían alta resistencia.

Le palmeó la cara ligeramente para despertarle, él se removió somnoliento y le sonrió tontainamente entreabriendo sus ojos dormilones antes de apretarla más entre sus brazos y deslizar sus dedos suavemente por su piel pronunciando "Buenos días querida esposa" con la voz algo más ronca de lo normal.

Bien, hora de comprobarlo.

-Buenos días- le devolvió el saludo y sintió su voz ligeramente más rasposa pero funcional- tengo turno en el hospital así que ya me voy o Tsunade-sama no aprobará mis vacaciones- susurró y le vio asentir medio dormido.

- ¿Te veo más tarde? - le preguntó sujetándole la muñeca despacio para impedirle incorporarse de la cama del todo.

- ¿Aún tienes ganas de más? - le picó con una sonrisa ladina.

-Solo si tú tienes ganas de más- le devolvió la sonrisa con un toque mayor de arrogancia y sus ojos oscureciéndose deseosos.

Sexo sin compromisos y mecanismos altamente eficientes para crear recuerdos sexuales memorables con los cuales masturbarse en soledad…

Se marchó con una enorme sonrisa en el rostro dando pequeños saltos involuntarios de alegría y sintiendo el viento rozarle la entrepierna secretamente desnuda haciéndole sentirse una completa pervertida por salir con una minifalda y sin ropa interior porque con su uniforme del hospital ni siquiera llevaba sus cómodos shorts tácticos, en el hospital ella era solo la joven y candente doctora Sakura piernas ardientes Haruno atendiendo a sus pacientes en minifalda.

Eran las seis de la mañana y cuando dio una vuelta sobre si misma sintiéndose haber alcanzado la cúspide de la satisfacción femenina no se dio cuenta de las miradas curiosas e indiscretas de las personas preparándose para abrir sus negocios que le observaban como si la discípula de la quinta se hubiese vuelto repentinamente loca.

- ¡Buenos días! - saludó alegremente a la panadera quien le devolvió una gran sonrisa amable.

-Te ves radiante hoy ¿Es por un chico? - preguntó sugerentemente antes de entregarle la bolsa con el pan.

No pudo evitar suspirar audiblemente y pensar:

No por el chico en sí, Uchiha-san, porque todos en ese barrio eran Uchiha-san incluyendo el dueño de ese caliente juguetito de carne humana que había descubierto recientemente y a quien no le molestaba en absoluto ser utilizado por ella.

Pero solo respondió guiñándole un ojo juguetonamente y con su dedo índice sobre sus labios mostrando un gesto de "silencio" haciendo a la anciana reír divertida.

Hermosa

Carismática

Fuerte

En fin… Sakura Haruno…

Estaba tan feliz por su proeza que no pudo evitar reír en voz alta como una estúpida por el corto camino adoquinado que conectaba el sur de la aldea con el barrio Uchiha e inspirar profundamente acelerando el paso con dirección a su casa porque lo único que podría arruinar ese día era encontrarse con los perspicaces ojos de su exsuegra a la que seguía viendo cada jueves por la tarde para su propio pequeño y muy privado club de lectura con sesión de chismes jugosos, porque estaba segura de que ella se daría cuenta en seguida de que le habían dado la mejor sesión de sexo de su vida y no había sido su dulce hijito desaparecido.

No planeaba salir con Shisui, eso lo arruinaría todo así que evitó tanto como pudo pensar en que eso podría llegar a algo más, tenía lo que quería, un amante discreto, un sitio seguro para desestresarse "sanamente" como la mujer madura que era.

Sin sentimientos, era el trato.

-¡Sakura!- una voz profunda que se le hizo mortalmente familiar la llamó por la espalda sonando más que emocionado haciéndole sentir que la vida se burlaba de ella y en cámara lenta sintió dos fuertes brazos desconocidos rodearle la cintura y un mentón afilado apoyado en su hombro inspirando en su cuello con fuerza y nostalgia antes de besarle en la mejilla como si nada meciéndola en sus brazos tan felizmente como quien vuelve de la muerte paralizando el tiempo a su alrededor.

La sangre se le fue a los pies y sus ojos verdes se abrieron desorbitados al mismo tiempo que su cuerpo se tensaba como la cuerda de una guitarra llevandola involuntariamente a posar sus manos sobre las grandes manos que le rodeaban la cintura desde atrás sintiendo el terror apoderarse de su ya muy frito cerebro.

No le había sentido llegar.

Gritó horrorizada y saltó alejándose de aquellos brazos que le quemaron repentinamente como el ácido sintiendo su mirada sorprendida acribillarla con miles de preguntas interiorizadas relacionadas a su inesperada reacción.

Estaba demasiado ocupada tratando de decidir cuál de todas las posiciones en las que Shisui se la había follado la noche anterior era su favorita que no le había sentido, no había percibido su presencia, ni su perfume ni sus perlas negras que la observaban con nostalgia y emociones contenidas y entonces él volvió a hablar.

-¿Por qué estás tan feliz?- rio suavemente cerca de su oído- no me digas que Tsunade arruinó la sorpresa…

¡OH NO HABIA ARRUINADO NADA!

¡Desearía que hubiera arruinado esa mierda!

¡Por eso odiaba las sorpresas!

-¿S-sa-sa-Sas-suke? -su lengua no colaboró él contempló extrañado su reacción a punto de caer en una crisis nerviosa habiendo olvidado cómo articular palabra y entonces lo vio y su escaso entusiasmo por volver a verlo pareció devolverla sólo un poco a la vida sin conseguir que el color vuelva a su rostro.

Alto.

Muy alto.

-¿Qué haces aquí?- se le escapó de repente con el rostro pálido como la muerte y él le observó consternado y confundido- ¡T-tu estás muerto! ¡Se supone que estás muerto! ¡Se supone que estás casado con una zorra!

Sasuke la contempló señalarlo con su mirada jade enloquecida en pánico y su rostro adoptó una expresión preocupada.

Demasiado atractivo para su salud mental.

¿Es que no estaba feliz porque él regresaba?

-Oye Sakura se te olvidaron tus… bra... gas… ¡Mierda! ¡¿Sasuke?! ¡Estás vivo!

Los ojos de Sasuke se abrieron como platos y volteó hacia Shisui tan rápido que pudo sentir la furia llenándolo de pies a cabeza como un chorro de magma ardiente al encontrarse con el rostro azulado de miedo del mayor, el rostro de Sakura pasó a ser color granate viendo al idiota impertinente de Shisui ventilar sus inútiles bragas de encaje rotas en el aire superada por sus ganas de gritar horrorizada otra vez y agradeció que solo estuvieran los tres en ese lugar, entonces el apareció frente a ella repentinamente con esa velocidad de vértigo reservada para sus misiones de vida o muerte y tiró de su muñeca estampándole los labios contra los suyos apasionadamente antes de despedirse de ella con una mirada pesarosa habiéndole importado una mierda la presencia de Sasuke y aún más después de pronunciar:

-Fuiste el mejor polvo de mi vida y gracias a ti voy a morir feliz, gracias, Sakura- pronunció contra sus labios, sus ojos se clavaron en los suyos transmitiéndole su admiración, cariño y deseo.

-¡SHISUI!

El grito gutural y salvaje de Sasuke desenvainando su espada antes de saltarle a un muy sentenciado Shisui buscando rebanarle el cuello cual jamón bramando su nombre furioso hasta ambos desaparecer a la velocidad de la luz frente a sus ojos… la excitó.

Y se preguntó seriamente si estaba teniendo una pesadilla erótica.

Mordió su labio inferior y contempló el tramo de bosque por el cual Sasuke había desaparecido buscando decapitar a Shisui.

¿Realmente era Sasuke?

Sonrió como una idiota, había crecido ¡Mucho! Oh si definitivamente las primaveras no pasan en vano, recordó el tacto de esos fuertes brazos tonificados en su cintura, su cabello revuelto poco tenía de "pelos necios" había crecido liso algo puntiagudo e irregular cayendo grácilmente a los costados de su rostro y casi rozando sus hombros, ligeramente ondulado en las puntas y recogido en una media cola desordenada, era como un ermitaño aturdidoramente sexy…

Entonces escuchó la primera explosión venir del bosque y un pequeño incendio forestal iniciar, algunos escuadrones de la policía y equipos de gestión de riesgos se desplegaron lanzándose como rayos hacia el lugar saltando entre las ramas alertados por un posible ataque.

- ¡Sasuke! - reprimió el grito de horror saliendo de su estupor y corrió hacia el sitio- ¡Puedo explicarlo!

Iba a matar a Shisui de verdad.

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Notas de la autora:

Este es el capítulo más hot y xD que he escrito en la vida, supongo que estaba inspirada, pero daré unos cuantos datos curiosos al respecto uno es que aunque esta historia es un SasuSaku puro y duro este capítulo es más bien de transición, un alivio cómico para introducir un nuevo conflicto interno a Sasuke, el evento canónico de los cuernos que no son cuernos y un zaz en toda la boca por ser tan descuidado y largarse así, tenía muchas ganas de meter un ShisuSaku en alguno de mis fics y parte de este capitulo lleva años entre mis borradores, incluso pensé en escribir un ShisuSaku, alguien aquí querría leer un fic de esa pareja?

Una de las inspiraciones para este capítulo me surgió escuchando Knee Socks de Artic Monkeys hace ya mucho tiempo.

El borrador de la escena lemon entre Shisui y Sakura fue uno de los fragmentos de historias que consideré meter en Del Amor y otras Molestias cuando estaba armando la historia, pero sentí que no encajaba porque esa historia es Itasaku/Sasusaku, en esta historia no sé por qué, pero encajó perfecto, obviamente adaptado al contexto de la historia, vamos a extender agradecimientos a Chulo pt2 de Bad Gyal JAJAJA durante la edición de este capítulo y Ride or Die de Sevdaliza.

Último dato curioso sobre este capítulo: Esta es la escena lemon favorita de su autora de todas las que he escrito hasta el momento, mi pareja fav es SasuSaku pero esta escena es muy intensa, resuelta y me encanta lo descriptiva que quedó, siento que es too much pero Diosmio xD

PD: Mi misión es superar esta escena con una escena SasuSaku.

Con cariño,

Azulen.