Entre Líneas

Capítulo 28

Siguiendo la pista

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.

•••

-¿Conoces los protocolos de la policía militar?

Sasuke negó con un leve movimiento de cabeza.

-Esto será más difícil de lo que pensé… -murmuró Itachi, dejándose caer con aparente relajación en el sofá de su oficina.

Desde su posición junto a la puerta, Sasuke lo observaba con una mirada inquisitiva, había algo en la actitud despreocupada de su hermano que le provocaba cierto recelo, como si detrás de su tono relajado se escondiera algo.

-¿Está todo bien?- preguntó el Uchiha mayor ladeando la cabeza con leve curiosidad- Pareces querer decir algo.

Sasuke mantuvo el silencio por un instante antes de alzar la mirada con seriedad.

-No soy tu hermano ¿Por qué propusiste que comandara la policía?

Itachi dejó escapar una leve exhalación, pensativo.

-Hmm… -llevó un dedo a su mentón en un gesto reflexivo y sin prisas abrió un cajón de su escritorio, sacando un libro azul con el emblema de la policía grabado en la portada- Toma, lee esto, es la normativa.

Sasuke lo recibió con recelo.

-En cuanto a tu pregunta… ya lo dije antes- continuó Itachi- Te ves más responsable y experimentado que mi hermano pequeño, lo harás bien.

El tono relajado con el que hablaba le resultó casi burlón, pero Sasuke no detectó malicia en su expresión.

-¿Cómo explicar? Sasuke es fuerte, pero le falta enfoque- prosiguió con calma-Probablemente aprenda una o dos cosas en tu mundo…

Sasuke frunció el ceño.

-¿Por qué?

-Porque, a diferencia de ti, Sasuke siempre ha sido el niño consentido del clan Uchiha, supongo que está bien que lo sepas… te ayudará a comprender la dinámica de este mundo.

-¿Qué cosa?

-Cuando Sasuke tenía catorce años, nuestro padre, que en aquel entonces era Hokage, lo envió al País del Hierro durante cuatro años en una misión en cubierto él… lo alejó de la aldea para protegerlo de Orochimaru, así que al volver… se parecía un poco más a ti.

El nombre encendió una alarma en la mente de Sasuke.

-¿Orochimaru? ¿Ocurrió en el Bosque de la Muerte?

Itachi asintió con expresión inescrutable.

-Hace algunos años, durante una misión, Orochimaru intentó tentarme ofreciéndome poder- su voz adquirió un matiz de desdén- Obviamente fracasó… así que intentó secuestrarte durante el segundo examen, casi mueren los tres, pero fuiste el más afectado…

Sasuke sintió un escalofrío recorrer su espalda.

-Logramos quitarte la marca de maldición, pero el veneno que usó casi te mata de todas formas, tu… estuviste en coma durante un tiempo.

-¿En coma?

-Sí…

Sasuke abrió los ojos con sorpresa.

-¡Eso es!

Itachi arqueó una ceja.

-¿Estás en coma ahora mismo?

-No, claro que no… o eso espero… -Sasuke pestañeó, sopesando la posibilidad con una inquietud creciente- No, no lo creo… simplemente…

-El evento en común…

-Sí, dijiste que estuve aquí cuando era un niño y que mis recuerdos evitaron la masacre del clan.

Itachi asintió.

-Pero yo no tengo recuerdos de aquello… por lo que no pudo ser un intercambio totalmente, creo que solo… de algún modo el obtuvo mis recuerdos, al parecer, Sasuke y yo siempre hemos estado conectados… pero esta es la primera vez que el intercambio se concreta del todo.

El silencio se hizo más pesado.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Itachi con cautela.

Sasuke bajó la mirada.

-Durante un tiempo estuve "conmocionado" soñé con esta vida- recordó- yo era una persona distinta hasta que aquella personalidad y recuerdos revueltos simplemente se desvanecieron con el transcurrir de los días… no había pensado en eso en mucho tiempo.

-Entonces…

-Eso abre una posibilidad… podría… no poder regresar a mi cuerpo… -susurró, su mente sumida en una espiral de incertidumbre- Sakura…

El nombre salió de sus labios con el peso de un lamento.

Itachi se removió en su asiento, incómodo ante la súbita angustia en los ojos de su invitado.

-O-oye, no te deprimas así… seguramente volverás a tu cuerpo ¿sabes? Tengo una corazonada… -rió con nerviosismo mostrándose optimista como siempre.

El ambiente quedó suspendido en una tensión densa hasta que unos suaves golpes en la puerta rompieron el hechizo.

Itachi sonrió y caminó hacia la entrada.

-¡Cariño!

Sasuke observó en silencio cuando la puerta se abrió, revelando a Izumi con una sonrisa cálida.

-Les traje el almuerzo.

Elevó una bolsa con dos bentos y besó la mejilla de Itachi, sus ojos negros brillaron con amor.

-¿Volverás muy tarde hoy?

-Probablemente… -murmuró Itachi con resignación, frunciendo los labios en un leve mohín infantil.

Izumi rió con dulzura ante su expresión, y Sasuke sintió un súbito nudo en la garganta.

Esto…

Esto pudo haber sido la vida de su hermano.

-No te quedes sola en casa con los niños- le advirtió Itachi con suavidad- Al parecer, hay un enemigo que podría querer tomar represalias contra nosotros.

Izumi asintió, acariciando su mejilla con ternura.

-Está bien… si lo pones así será mejor que me apresure, dejé a los niños con Naruto otra vez…- rio nerviosa- Mamá no ha regresado a casa y Sakura está muy ocupada con el equipo médico.

Suspiró antes de lanzarle una última sonrisa y apretó su mano con suavidad.

-Nos vemos luego, cariño… Te amo- se despidió ella sonriente.

Sasuke sintió su corazón encogerse.

"Te amo"

¿Por qué… era tan difícil decirlo?

-Yo también te amo- respondió Itachi con naturalidad, despidiéndose con un simple gesto de su mano.

Lo hacían sonar tan fácil…

La risa de Izumi se desvaneció por el pasillo, dejándolos nuevamente en un silencio que ahora pesaba aún más sobre Sasuke.

Se juró a si mismo declararle su amor a su esposa en cuanto volviera a verla.

Itachi carraspeó, desviando la mirada hacia la ventana con un leve rubor en sus mejillas.

-Como te decía, estoy casi completamente seguro de que volverás a tu cuerpo —retomó con una voz más firme—. ¿Recuerdas algo en particular que haya ocurrido durante esos eventos?

Sasuke reflexionó un instante antes de hablar.

-Las dos primeras veces estuve inconsciente- su voz se tornó grave- La primera vez tenía diecisiete años, usé Izanami para salvar a Sakura… debiste verlo en mis recuerdos…

Sintió un nudo en su garganta al recordar.

-Estaba cegado por la furia… yo… la asesiné.

Itachi guardó silencio por un momento antes de responder con suavidad.

-Fue un accidente… y Naruto también estuvo involucrado.

Su tono era firme, pero su sonrisa era comprensiva.

-Eso no cambia le hecho de que yo-

-Eso ahora está en el pasado- le interrumpió.

-Yo… siempre estoy haciéndole daño…- completó.

Sasuke bajó la cabeza, sintiendo el peso de la culpa hundiéndose en su pecho.

Itachi suspiró y con un gesto fraternal, le revolvió el cabello con un cariño inusitado.

-No es así, por lo que pude ver, ella es feliz estando contigo, no deberías torturarte de ese modo otouto…

Sasuke mordió su labio inferior, reprimiendo la sensación abrasadora que se acumulaba en su pecho al escucharle llamarle de ese modo otra vez.

-Mis acciones del pasado no me hacen merecedor de mi presente… ahora tengo un hogar, mi propia familia… ni siquiera sé como lidiar con ello, o si podré regresar…

-Solo estabas perdido, todos cometemos errores, Sasuke… lo que importa es que regresaste a casa y eres una mejor persona ahora, mereces ser feliz.

Itachi se apoyó en el borde del escritorio y lo observó con tranquilidad.

Sasuke clavo sus ojos negros en él largamente, en silencio, un atisbo de vergüenza reflejado en sus ojos como el carbón.

-Hay algo más- su mirada parecía perdida en sus pensamientos- una vez me dijiste que Izanagi sacrificaba la luz de un ojo, pero eso no ocurrió, mis ojos están intactos.

El ceño de Itachi se frunció ligeramente, confundido.

-El jutsu que altera la realidad… mi otro yo fue muy listo ¿Por qué no lo usé para impedir que me mataras? Creo que habría sido más útil estando vivo- rio.

Sasuke asintió de acuerdo con su afirmación pero aún así pronunció:

-Porque querías morir- desvió la mirada hacia la ventana con cierta incomodidad instalándose en el ambiente- eras distinto a quién eres aquí.

-Me temo que sí, creo que no me entiendo a mí mismo- suspiró poniendo los ojos en blanco- aunque no me agrade que seas un mimado, yo nunca te dejaría lidiar con todo esto solo, tu eres mi pequeño hermanito- sonrió estirando su mano hacia el con una expresión divertida intentando tocarle la cara, Sasuke le esquivó mirándole consternado- pero, ahora tenemos una pista…- canturreó forzadamente con cierto deje de cansancio y estrés en su expresión- por el momento será mejor que vayas con papá, entenderás lo necesario sobre la policía hablando con él, no llegaremos a ningún lado con estas teorías y por lo demás, sé que harás un buen trabajo, Sasuke, no te preocupes tanto- le extendió su bento instándole a tomarlo.

-Hn…

El joven pelinegro aceptó el almuerzo y se dio la vuelta sin emitir más palabras, pero antes de cruzar la puerta, la voz de Itachi lo detuvo una vez más.

-Y no seas tan distante- rio- disfruta del día a día.

El Uchiha mayor sonrió con calidez.

-Aunque no seas mentalmente el hermano al que acostumbro a tratar, no significa que no lo seas, puedes estar seguro de que los amamos a ambos, en todas nuestras vidas.

Sasuke se quedó inmóvil por un segundo, luego, giró apenas el rostro sobre su hombro.

"Te amaré por siempre"

Por primera vez en todo el tiempo que llevaba en ese mundo, sintió algo cálido expandirse en su pecho y cierta sensación de seguridad y pertenencia instalarse en su interior observando esa sonrisa, la misma que su propio hermano le había dado al despedirse.

Sus ojos se nublaron ligeramente.

-Gracias, niisan… -susurró antes de cerrar la puerta tras de sí.

•••

El camino hacia la carpa médica en la que su padre se recuperaba aún estaba impregnado en el olor de la pólvora y el humo de las ruinas carbonizadas de esa parte de Konoha, el distrito Uchiha y el distrito comercial habían sido destruidos casi por completo, el área norte en la que se encontraba el hospital había sido seriamente dañada obligando a trasladar a todos los pacientes a carpas médicas ubicadas en su explanada, lugares como la mansión Hokage y la policía militar habían recibido algún daño sin impedir su funcionamiento, afortunadamente las perdidas solo habían sido materiales gracias al sacrificio de la quinta Hokage.

El cielo, encapotado y gris, parecía un reflejo del estado de la aldea ahora devastada, fracturada, pero aún en pie, el atardecer traía consigo pequeños rayos de luz naranja filtrándose entre la negrura del cielo, Sasuke avanzaba en silencio, sintiendo el peso de cada paso sobre el suelo cubierto de cenizas.

Sabía que la conversación que estaba a punto de tener con su padre no sería fácil, cuando pensaba en su padre recordaba al hombre serio, hermético y distante que fue, su mirada estricta haciéndole sentir constantemente reprobado por el simple hecho de ser un niño y no ser tan fuerte como su hermano mayor, Fugaku Uchiha nunca fue un padre amoroso.

Aún así, le recordaba con cariño.

Al llegar, apartó la tela de la entrada y se encontró con el líder Uchiha sentado en un catre improvisado, vendajes cubriendo su torso, brazo y parte de su rostro, a pesar de sus heridas, su porte seguía siendo imponente, la mirada oscura y severa que tanto lo caracterizaba clavándose en Sasuke apenas cruzó el umbral.

La carpa estaba iluminada por una lámpara de aceite que proyectaba sombras alargadas en las paredes de tela, creando un ambiente casi opresivo, pero con un agradable calor que contrastaba con el helado ambiente en el exterior.

-Itachi me dijo que vendrías hace casi una hora, llegas tarde, incluso te envié un mensaje- dijo Fugaku con su tono habitual casi como si le regañase.

Sasuke inclinó apenas la cabeza, reconociendo la reprimenda, no era necesario que su padre lo dijera en voz alta, pero en sus recuerdos también era de ese modo, el solía regañarlo constantemente, la nostalgia le encendió un ligero brillo en la mirada.

-Lo siento… creo que perdí el móvil- se limitó a responder.

-Pues encuéntralo o compra uno nuevo, ahora lo necesitarás- afirmó servero.

La reconstrucción de la aldea requería su atención inmediata como comandante de la Policía Militar, entendió entonces que debía estar al frente, se había tomado su tiempo después de esa conversación con Itachi, asimilar su nueva vida estaba siendo más difícil de lo que pensó pero al menos ahora parecía ser aceptado tal cual era y no tendría que pretender ser como el Sasuke de ese mundo, tampoco podía asimilar del todo su nueva posición, jamás creyó que acabaría en algo como eso, a pesar de que había sido su sueño en la infancia e incluso Kakashi se lo había ofrecido en alguna ocasión, devolver el control de la policía militar a los Uchiha.

Por supuesto le había rechazado.

Pero el destino parecía actuar de forma caprichosa.

-Lo sé- respondió con calma, avanzando unos pasos hasta quedar frente a él- Pero antes de tomar cualquier decisión, necesito entender exactamente qué esperas de mí- se sentó en el suelo frente a él una pierda extendida y la otra recogida contra su pecho acomodó los antebrazos sobre esta en una postura relajada- nunca creí que llegaría a verme involucrado con la policía militar otra vez.

Fugaku asintió lentamente, como si hubiera esperado esa respuesta, ahora conocía su pasado, se enderezó con un leve gesto de incomodidad por las heridas en su costado y fijó su mirada en la de su hijo menor.

-Konoha está en ruinas, pero la reconstrucción no es competencia de la policía, lo que sí es nuestra responsabilidad es la seguridad, y el ataque de Akatsuki dejó en evidencia nuestra vulnerabilidad, la Policía Militar debe reorganizarse, fortalecer la seguridad, erradicar cualquier amenaza que aún pueda estar oculta entre los escombros.

Sasuke escuchaba atentamente, pero la manera en que su padre hablaba, con una convicción férrea, lo hacía cuestionarse cuántos de aquellos ideales realmente compartía, en su mente lo único que sabía de su padre era que había luchado por la aldea y intentado luchar para apoderarse de ella.

La historia le había hecho pensar en su padre como un hombre cuyos ideales se habían retorcido.

-También debes asegurarte de que la gente confíe en nosotros- continuó Fugaku, los ojos de Sasuke se expandieron ligeramente- Los Uchiha protegemos la seguridad de la aldea, pero después de esta tragedia, habrá quienes nos cuestionen incluso quienes nos culpen por no haber evitado la catástrofe, es tu deber demostrarles que estamos aquí para proteger, no para imponer.

Sasuke asintió con gravedad, sintiendo sus palabras como una verdad absoluta, si tan solo su padre hubiera pensado de ese modo antes… si tan solo en su mundo… ¿Eran estos ideales obra del kotoamatsukami? ¿O era esta la convicción de un hombre que ha vivido el tiempo suficiente para rectificarse?

-Entiendo… ¿Y tú? pronto serás nombrado el Hokage- La palabra le resultó extraña en su boca, en su propia realidad, Fugaku nunca tuvo esa oportunidad a pesar de haber aspirado a ello, no vivió lo suficiente para lograrlo, fue una de las razones por la que el rencor del clan hacia la aldea había crecido, aquella exclusión.

El hombre suspiró y apoyó una mano sobre su rodilla, pensativo.

-Hokage o no, mi prioridad sigue siendo la estabilidad de la aldea y la de todos, los niños corrieron un grave peligro hoy, nuestra propia casa fue el punto de inicio del ataque- su mirada se suavizó apenas, lo suficiente para que Sasuke notara la fatiga oculta tras la máscara de firmeza- pero no puedo hacerlo solo, necesito personas en quien confiar para mantener el orden dentro de nuestras filas y quienes mejor para eso que mis dos brillantes hijos- sonrió.

Sasuke apartó la vista por un momento, contemplando las sombras que oscilaban en la lona de la carpa sintiendo una nueva oleada de "algo" un sentimiento indescriptible que apretaba su corazón con dureza, a certeza de escuchar aquellas palabras que tanto había deseado alguna vez oír, había esperado sentir presión, confusión, incluso algún suave resentimiento por el peso de la responsabilidad que se le imponía tan inesperadamente, pero en su lugar, lo único que sentía era un inesperado sentido de propósito y compromiso con la persona que tenía frente a él, que aunque no era el mismo padre que le había concebido.

Era su padre.

Y le había extrañado.

-¿P-por qué yo?- preguntó finalmente, con un dejo de duda en la voz- sabes perfectamente que no tengo ninguna idea de cómo funciona la policía militar, en mi mundo… ni siquiera Itachi llegó a trabajar en esto ¿Sabes? El era un espía…

Fugaku lo observó con detenimiento.

-Eres mi hijo, Sasuke, has vivido mucho más en tu realidad, te convertiste en un hombre muy fuerte y veo en ti a un líder natural, puede que no seas el Sasuke que he visto crecer, pero eres… como un hijo recién descubierto- rio con suavidad- porque sé que comprendes lo que significa perderlo todo, confío en que puedes protegernos ¿Lo harás?

Sasuke sintió un nudo en la garganta. No era común que su padre hablara con tanta franqueza, siendo un niño le había mantenido en la ignorancia de los creciente problemas entre su clan y la aldea.

Meditó un momento, perdido en sus recuerdos de la infancia.

-Tienes razón- murmuró finalmente- Yo vengo de un mundo en el que la aldea no fue destruida así al menos no en mi presencia… pero mi clan sí.

Fugaku entrecerró los ojos, con una expresión inescrutable.

Sasuke respiró hondo y continuó.

-En mi realidad… cuando tú y madre murieron…. Itachi…- su voz se quebró ligeramente la tarde de ayer había elegido mantener los detalles sobre la vida de Itachi en su mundo bajo un hermético secreto centrándose únicamente en el futuro, la necesidad por corresponder la franqueza de su padre endureció su tono- Fue Itachi quien asesinó a todo el clan bajo órdenes del consejo de Konoha impulsados por Danzo Shimura… con la condición de dejarme vivir, ellos pensaban exterminarlos a todos, incluyéndome, eso habría desatado una guerra civil.

Un silencio pesado se instaló entre ellos, Fugaku no reaccionó de inmediato, su rostro no mostraba sorpresa, sino algo más profundo… una reflexión interna que lo hacía ver más cansado de lo que ya estaba.

-Lo sé…-murmuró finalmente, con un tono neutro, sus dedos se entrelazaron sobre su rodilla-Sé perfectamente lo que habría ocurrido de haber continuado con ese plan absurdo así como sé que en tu mundo Itachi… lo hizo por la aldea y por ti.

Sasuke asintió con rigidez.

-Me pasé años odiándolo y viviendo únicamente para la venganza, hice muchas tonterías e incluso tuve la intención de destruir la aldea por la que mi hermano dio su vida- hizo una pausa, sintiendo que su corazón latía con fuerza- pero ahora, estando aquí… vi lo que pudo haber sido, lo que todos podríamos haber tenido, me hace preguntarme si alguna vez pude haber hecho algo diferente… algo para evitar mi destino original.

Fugaku lo miró largamente y por primera vez, su expresión no era la de un líder o un comandante.

Era la de un padre.

-No hay respuestas fáciles para esas preguntas, Sasuke, pero si hay algo que he aprendido de la guerra, es que la verdadera fortaleza no radica en el poder, sino en la capacidad de proteger aquello que valoramos- su voz descendió un poco, con un matiz más cálido- No dejes que el pasado te impida ver lo que tienes ahora, eres solo un niño cuando la tragedia ocurrió, no hay absolutamente nada que hubieras podido hacer y sin embargo tú salvaste nuestro mundo, así que esta es tu vida también.

Sasuke sintió que su pecho se oprimía ante esas palabras, era la primera vez que su padre le decía algo así, que le hablaba con tal calidez, que le trataba con el cariño de un padre hacia un hijo, apretó los puños y asintió con solemnidad.

-Lo haré.

Fugaku lo observó un momento más antes de inclinar la cabeza en un leve gesto de aprobación.

-Bien, ahora ve, hay mucho trabajo que hacer, comandante Uchiha.

Sasuke esbozó una media sonrisa y, por primera vez, sintió que ese título no le pesaba tanto, dio media vuelta y salió de la carpa, con la sensación de que, por primera vez en mucho tiempo, tenía un verdadero lugar en ese mundo.

•••

El hospital de Konoha se veía como un caos controlado, entre pasillos abarrotados y el murmullo constante de voces moviéndose de aquí hacia allá, Sakura caminaba con determinación, revisando el estado de los heridos y asegurándose de que cada paciente recibiera la atención adecuada, no había lesiones mortales gracias al sacrificio de su maestra Tsunade, pero el dolor y la incertidumbre por el futuro podían palparse en el aire, muchos habían perdido sus hogares y los centros de acopio, improvisados en las cercanías del hospital estaban repletos de damnificados que necesitaban asistencia.

-Hikaru-san aquí estás- llamó a una pelinegra con uniforme de enfermera que caminaba rápidamente empujando un carrito- Necesito que los suministros del ala este sean redistribuidos, por favor-informó Sakura con voz firme- Las heridas leves pueden tratarse en los refugios, en este ala nos enfocaremos en los casos de urgencia y pacientes con enfermedades de gravedad preexistentes.

-Si Sakura-sensei- asintió la joven apurando el paso mientras repetía la orden por un comunicador.

Shizune llegó a su lado, con una tabla de registros en mano y una expresión cansada pero resuelta.

-Hemos habilitado tres salas adicionales para los afectados por inhalación de humo y agotamiento de chakra, muchos shinobi se exigieron de más al aplacar los incendios, también necesitamos más personal en el centro de acopio principal, hay muchas personas sin un lugar donde dormir, está siendo difícil organizarlos.

-¿No estaba el comité de mujeres encargándose del centro de acopio?

-Nunca son suficientes manos- sonrió Shizune con cansancio.

Sakura asintió, presionando sus sienes por un instante, el agotamiento comenzaba a hacer mella en ella, con Shizune encargada de la organización general, estaba sola en la dirección del hospital pero no podía permitirse detenerse.

-Organizaré un equipo de apoyo médico para los refugios por ti, tú encárgate de redistribuir el personal dentro del hospital y en las carpas, no podemos permitirnos colapsar.

Las palabras de Shizune fueron acompañadas por una sonrisa comprensiva y se apresuró a seguir con su trabajo, fue entonces cuando una nueva presencia irrumpió en el lugar, Shikaku Nara, el Hokage durante la transición caminó con su porte tranquilo pero autoritario, observando con ojo analítico los daños estructurales en el edificio.

-Sakura-llamó con su voz ronca y tranquila atrayendo su atención- Necesito un informe detallado sobre el estado del hospital, no podemos permitir que un colapso en la estructura agrave la situación y menos con Tsunade-sama incapacitada.

Sakura respiró hondo y se preparó para responder cuando una tercera presencia se sumó a la conversación doblando una esquina.

-Estoy ayudando a Itachi con un reporte general de daños, acabo de ver que el ala oeste sufrió los peores daños, pero la estructura central se mantiene estable- intervino Sasuke, cruzando los brazos y mirando a Shikaku- sin embargo, si hay una réplica o un nuevo ataque, no podríamos garantizar la seguridad de los pacientes.

Shikaku asintió con gravedad, evaluando la información.

-Me dijeron que estarás a cargo de la policía Militar, Sasuke ¿Qué medidas están tomando?

-Por ahora, Itachi está organizando el despliegue de seguridad- respondió Sasuke con seriedad- Yo tomaré el mando pronto, pero antes necesito asegurarme de que los perímetros del hospital y los centros de acopio estén protegidos- Si enemigos o incluso otra aldea decide atacarnos, este es un blanco vulnerable.

Sakura sintió un pequeño nudo en la garganta, no había tenido tiempo de procesar todo lo que había pasado con Sasuke, con este Sasuke.

Shikaku estudió a Sasuke por un instante antes de asentir.

-Bien, encárgate de ello, no podemos permitir bajas, nos veremos luego chicos.

Con eso, el Hokage se marchó, dejándolos a solas, un suspiro cansado de Sakura rompió el silencio Sasuke se sobresaltó cuando sintió los brazos de la pelirosa rodearle sin más y apoyar la cabeza en su pecho.

-Estoy agotada, gracias por salvarme el trasero aún no había podido reunirme con los ingenieros para hablar de los daños a la estructura, no pensé que viniera a pedir un reporte en persona- se quejó con un puchero elevando a mirada hacia él, dubitativo dejó que sus manos apretaran suavemente su torso correspondiendo a su cálido abrazo.

-Estás muy frío, tienes que abrigarte mejor- regañó con suavidad señalando la ligera sudadera negra que llevaba puesta.

-Deidara hizo pedazos el distrito Uchiha, Sakura, no tengo otra cosa- explicó con su típico tono anticlimático que no expresaba nada.

Sakura exhaló resignada.

-¿Comiste algo hoy?- preguntó él con la mirada fija en sus ojos verdes agotados.

Sakura negó suavemente con su cabeza.

-No tengo tiempo de ir a buscar algo para comer, he tenido que correr de aquí hacia las carpas y de vuelta durante todo el día, esto es un caos, me muero de hambre- casi lloriqueó.

-Te traeré algo en un momento- le dio una pequeña sonrisa y Sakura se separó finalmente de él volviendo su mirada hacia el final del pasillo por donde Ino cruzó con las manos llenas de cajas.

Sakura volvió a suspirar, todos estaban tan ocupados en ese momento y haciendo su mejor esfuerzo, le sabía mal quejarse.

-Voy a reforzar la seguridad del hospital así que tendrás algunos oficiales dando vueltas por aquí- pronunció mirándola con intensidad, al verla de esa forma tan enfocada y profesional no podía evitar pensar en su esposa- Si necesitas algo más, dímelo.

Sakura lo observó por un instante más, sintiendo que, en medio de la devastación, aún había algo en él que reconocía, sin importar el mundo del que viniese Sasuke siempre cuidaría de ella, le dio una leve caricia en la mejilla con cariño.

-Gracias, Sasuke-kun.

Él no respondió con palabras, pero la forma en que la miró, con un destello de algo profundo en sus ojos oscuros, fue suficiente para ella, comenzaba a entender… por qué seguramente lo amaba tanto como para quedarse a su lado a pesar de ser alguien tan frío.

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Notas de la autora:

Perdón por tardar tanto! Estoy teniendo unos días bastante ajetreados. Hoy tenemos un capi de sentimientos encontrados para nuestro Sasuke-kun que por fin comienza a sentirse más en casa en esa realidad alterna y a comprender mejor la dinámica de ese mundo a diferencia del suyo, me provoca cierta tristeza cuando escribo sobre el Sasuke canónico en una realidad en la que puede volver a convivir con su familia.

Gracias por leer!

Con cariño,

Azulen.