Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán. Salmos 34:1
Aclaraciones:
Narración
-Dialogo-
-Pensamiento-
- Inner Sakura-
-"Diálogo en una escena pasada"-
-"Pensamiento en una escena pasada"-
&&&& Cambios de escenarios/
Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.
CAPÍTULO 1: El niño del bosque
Era un día normal en la aldea, ninjas corriendo por los tejados, lluvias de kunai y shurinken, niños practicando artes marciales, sellos explosivos constatando su adjetivo calificativo, perros que hablaban, insectos que salían del cuerpo de personas, un herido aquí, un muerto por allá, una invasión detenida, en fin, todo normal, normal para Konoha, la aldea escondida entre las hojas del país del fuego.
Y en este ambiente normal, un hombre normal de cabello grisáceo (aunque no era anciano), con un ojo negro y otro rojo, caminaba cerca del bosque, llegando hasta su lugar favorito, un hermoso y frondoso árbol que en cierta rama tenía la forma perfecta para descansar de ese día "normal", suspiró y brincó, se acomodó a sus anchas y sacó su cotidiano libro para comenzar con su agradable y satisfactoria lectura.
—Hum…— suspiró después de leer un tiempo y puso el libro en su pecho con sus brazos de almohada, descansando con toda la pereza del mundo encima, viendo como los rayos del sol luchaban por colarse entre tanta hoja — que tranquilidad—, cerró los ojos y se dispuso a escuchar solo el sonido de los pajarillos, el viento y uno que otro animal que rondase por ahí.
La verdad era que tenía tanta, pero tanta pereza que decidió dormir un poco, o por lo menos solo cerrar los ojos y disponerse a escuchar los sonidos de la naturaleza. Era un día tan agradable y rutinario que con solo escuchar los sonidos podía imaginar de donde provenían, porque tenía un privilegiado oído y una asombrosa imaginación.
Sonidos como un pajarillo canturreando a su pareja, mientras ella trataba de callar a sus polluelos con la comida que velozmente atrapó, no era otra cosa más que un pobre y desafortunado gusano que se retorcía de miedo ante tanto deseo de devorarlo; también estaba el tenue y constante ruido del agua del riachuelo cercano; una alegre cigarra que anunciaba la llegada del verano; un zorro que al verlo decidió regresar a su guarida; una kunoichi de cabellera rosada que gritaba como loca su nombre.
—Un momento—, pensó, reconsiderando eso último, porque claramente ese no era un sonido natural del bosque. Razonando entre sueños resolvió que menos natural era que sintiera como lo movían de un lado al otro, aunque milagrosamente se rindió poco después para dejarlo descansar — gracias a Dios—, pensó inocentemente, ya que terminó por despertar cuando sintió como le arrebatan y arrojaban su precioso Icha Icha, sin precaución alguna o mínimo respeto, a la cara golpeándole la nariz.
Resignado y completamente frustrado de que su descanso fuese interrumpido abrió los ojos, bueno, el ojo que se encontraba libre de la banda protectora, lo hizo poco a poco, pero muy poco a poco, cosa que solo logró exasperar más a quien lo despertó, y ahí, ante sus ojos pudo observar como uno de los pies se movía ansiosamente mostrando su poca paciencia.
Siguió mirando hacia arriba y se encontró con unas bonitas piernas blancas que daban paso a un short negro con una especie de falda rosada, siguió levantando la mirada y se encontró con esa típica blusa roja que siempre usaba de uniforme, blusa que ahora mostraba un mayor abultamiento (ya tenía 20 años). Sus brazos cruzados en la zona del pecho daban clara muestra de su frustración y enojo; y por último miró su particular cabello rosado y corto, encontrándose cara a cara con sus bonitos ojos verdes que le constataban sus sospechas: estaba molesta, si, muy molesta con él.
Eso era malo, pero lo peor de todo es que no tenía ni la más vaga idea del porqué.
—Hola Sakura— dijo queriendo ocultar lo perezoso que se sentía, al parecer no lo logró, porque claramente ella solo soltó un bufido irritado y molesto, —Piensa Kakashi ¿qué hiciste, o qué no hiciste?
—Debería darle vergüenza, es un flojo de lo peor.
—Solo descansaba, no te preocupes ya iba a ir a… a… a… ¿qué me había dicho que hiciera?
La privilegiada mente del ninja copia trabajaba a mil por hora, definitivamente no recordaba qué era lo que le había dicho que hiciera, y por lo visto era algo muy importante porque realmente estaba furiosa, era evidente al verla, sobre todo porque solo entrecerró los ojos con una mezcla de enojo e ira.
—...a… a hacer el reporte de la misión del país de la ola — resolvió finalmente, rogando para que no notara el poco interés que le daba el famoso reporte.
—Ese reporte se le pidió hace más de una semana y por si no lo recuerda YO lo terminé y se lo entregué a Tsunade shishuo— dijo con paciencia e ira.
—¿De verdad?, pues muchas gracias, que amable de tu parte— contestó el jounnin tomando el Icha Icha, se incorporó y guardó el libro en su porta-Kunais.
La joven suspiró enojada —si claro, como si le importara —, dijo bajando las manos a la cadera — no se preocupe tanto— dijo con sarcasmo —, no vengo por nada de tipo administrativo — hablaba completamente llena de ira contenida.
Era tan evidente su furia que hizo estremecer al ninja copia, pocas veces la veía tan molesta, eso muy a pesar de su fuerte carácter.
Aquel tono iracundo se mezcló con un poco de rencor y dolor al continuar — la verdad es que nunca lo pensé de usted, pero todos tenemos secretos— dijo desviando la mirada.
Sakura debía controlarse, y realmente hacia su mejor intento, pero era muy difícil porque también deseaba comprender eso que sentía y retener las extrañas ganas de llorar que tenía.
—¿Qué, de que hablas? ¿Secretos, que secretos? —, fuera de los secretos de misiones importantes, de su vida privada y otras tantas cosas, no había secretos entre ellos dos, así que simplemente no entendía nada de lo que decía, —Sakura, no entiendo ¿qué es a lo que te refieres?
Si las miradas mataran el ninja copia ya estaría listo para sus funerales.
— Usted es un…. ¿Cómo es que ha hecho eso? No puedo creer que sea tan…. — se contuvo de decir algún improperio, suspiró —, venga conmigo y vera a lo que me "refiero" — dijo con sarcasmo.
Con tal respuesta a Kakashi no le quedó de otra más que seguir a la fúrica médico. Avanzaron metros y metros de tal forma que se adentraron un poco en el bosque, Kakashi se sorprendió y no pudo evitar preguntarse que era aquello que le mostraría y que la irritaba a tal grado —¿Qué hacías tan adentro del bosque? — preguntó.
—Entrenaba— dijo secamente mientras brincaban de árbol a árbol.
—Hum…
—¿Quién es la madre? — soltó con presteza secamente.
—¿La madre, la madre de quién o qué? — dijo sorprendido, estaba realmente confundido.
Ella solo bufó sin emitir palabra alguna y él suspiró cansado de tanta resequedad de su parte, ¿por qué lo trataba tan cortante y fríamente?
—Es cerca de aquí ya casi llegamos.
—En el claro junto al río, supongo — razono Hatake tocándose el mentón.
Ella le dio a una sonrisa de lado —vaya, veo que ya se le va aclarando la memoria— dijo con un tono sarcástico, molesto.
—Sakura, ¿estas molesta?, porque si es así no tengo ni la menor idea del por qué.
—Hum… ¿qué clase de padre abandona en el bosque a su hijo y lo oculta del mundo? — le dijo con rencor y desprecio justo al llegar a la orilla de un riachuelo que cruzaba la mitad del bosque.
—¿Qué? — dijo completamente sorprendido y mucho más confundido que antes.
— Si, claro, hágase el que no sabe, que la verdad le sale muy bien—, le dijo con cinismo — venga, es por aquí, y ya podrá darse por enterado.
Caminaron unos metros río arriba hasta poder ver una pequeña silueta, aparentemente un niño que se encontraba recostado en un árbol al margen del agua, tendría unos 13 o 12 años, descansaba sumamente apacible.
—Mire— dijo señalando al púber —, ahora ya no podrá negarse a contestar mis preguntas.
Kakashi solo se quedó admirado y confundido, entrecerró la vista queriendo distinguir al pequeño.
—Sakura, ¿quién es ese niño?, ¿cómo supiste de él?
—¿Quién es? no lo sé, pero supongo que es su hijo, porque es su viva imagen — habló enojada, — que si cómo me entere de su existencia, fue hace más o menos dos horas, estaba entrenando y me acerqué al río, sentí una presencia de un chakra muy conocido, pensé que era usted, así me que me dispuse a buscarlo para saludarlo, imagine mi sorpresa cuando me comenzó a atacar certeramente, me pareció raro, pero quise creer que era algo como un entrenamiento de su parte, o una mala broma de las que le encanta hacernos,— Sakura daba su relato en pausas y sin perder aquel tono iracundo y decepcionado —, cuando finalmente pensé una estrategia para detenerlo, fue que conocí a mi atacante, y cuál fue mi sorpresa que era una versión miniatura de usted—, Haruno le regaló una mirada asesina —, lo felicito, es un excelente ninja, como su padre, ¿puede creerlo? — preguntó con una sonrisa forzada —, de seguir con la batalla, la verdad creo que era altamente probable que me derrotara; debe de sentirse orgulloso, es un genio, como usted, — fue entonces cuando Sakura cambió su semblante enojado a uno de tristeza pura —¿cómo, por qué?, ¿por qué abandonar a su hijo, qué clase de persona es usted? — finalizó limpiando rápidamente una lagrima que le corrió por la mejilla.
Encontrarse con aquel mini Kakashi no solo fue extraño, sino también sumamente desconcertante, y por supuesto, no podía evitar que sus emociones la traicionaran desbordándose y mutando continuamente, ¿acaso podrían culparla?
Kakashi solo suspiró en su habitual costumbre de sosegarse y analizar la situación —Supongo que platicaste con él para hablarme de esa forma y tener tantos supuestos— le dijo dolorido y confundido, aunque nunca perdió su tranquilidad.
— Por supuesto, me dijo que estaba entrenando en el bosque, que decidió descansar aquí porque es un lugar tranquilo y tenía sed, y que me atacó porque pensó que era un enemigo, y adivine cuál es su nombre —, lo retó con sarcasmo— "me llamo Kakashi, Hatake Kakashi", me contestó.
El ninja copia no podía sino solo admirarse, cada palabra que ella le contaba lo hacía sentir muy extraño, sobre todo, muy confundido.
¿Qué demonios estaba pasando?
Tomó aire tratándose de calmarse y sonrió ante lo particular de la situación, simplemente no podía creerlo, ¿acaso podría tratarse de lo que sospechaba? ¿Siquiera podría ser posible?
Ilógico, improbable e imposible, y muchos sinónimos más encajaban perfectamente con su hipótesis, pero fuese como fuese, lo cierto era que tenía que constatar sus sospechas.
— ¿De qué se ríe? —cuestionó la kunoichi —, ¿de verdad, es tan cínico?, no puedo creer que sea un mentiroso—, la voz de Sakura era una mezcla de decepción y enojo, obviamente estaba lastimada —pensé que usted y yo éramos … amigos — habló con palabras atropelladas – creí que tenía confianza en mí, en nosotros.
Sakura luchaba consigo misma, no quería dejarse llevar por esa oleada de emociones, claramente se sentía dolida.
¿Por qué?
Simple, desde hace tiempo Kakashi ya no era su profesor, cierto que aun compartían misiones de vez en cuando y seguían en contacto como con sus otros compañeros de equipo, así que su tiempo se dividía entre el hospital y las misiones, porque tenía una especie de servicio social en el hospital de Konoha, pero no todo su tiempo estaba en el sanatorio.
De hecho, le asignaban misiones, la mayoría de las cuales compartía con sus amigos Sai, Naruto y recientemente Sasuke y Kakashi, y es que desde que el capitán Yamato volvió a la asociación anbu, muchas de estas misiones eran bajo el mando de Kakashi, durante los ratos libres aprovechaban para charlar y se habían vuelto muy buenos amigos y era muy común que él le ayudara en los entrenamientos.
Poco a poco todo comenzó a cambiar entre ellos, Sasuke tenía una bella chica (aunque un tanto extraña) como novia, Naruto estaba completamente enamorado de Hinata, Sai salía con una joven mayor que él, era una anbu así que casi no sabía mucho de ella; y ella, bueno, ella hacía mucho que no sentía por ellos más que cariño fraternal.
Era extraño, pero era cierto, además estaba empezando a sospechar que su confidente del libro, ese que parecía que no le prestaba la más mínima atención por estar leyendo, quién le decía de vez en cuando detrás de la dura portada del Icha Icha un "hum…, este…, tienes razón" "comprendo, no te preocupes, vas a estar bien", y cosas por el estilo.
Él, su ex-sensei, quien le llevaba poco más de una década, se estaba convirtiendo en el hombre que amaba, ya era raro para ella darse cuenta de eso, y ahora no sólo eso, sino también doloroso; al ver a ese niño ahí, tan parecido a Kakashi, no pudo negarse más a sus sospechas y la verdad de ese sentimiento la pateó duramente al sentirse cruelmente engañada y decepcionada, además de completamente celosa, por lo que se dio cuenta de que sus tontos y patéticos esfuerzos por negarse ese sentimiento se desmoronaban rápidamente frente a sus ojos y corazón.
Ah, pero eso no era todo, aún quedaba la cuestión del porqué ocultar al niño; pensar en ello le causaba tristeza, enojo y una terrible decepción. Además, ¿quién sería la madre?, ¿quién conquistaría el corazón del ninja copia?
Si alguna vez tenía el efímero y lejano sueño de que él podía corresponderle, se fue tan rápido que no pudo sino intentar no llorar, porque solo le dejó una terrible tristeza.
—Eres muy dura Sakura, juzgas mucho para no saber mi versión de los hechos.
—Eso es precisamente lo que quiero: saber, saber. Saber lo que está pasando aquí.
—Hum, bueno, lo más sensato es averiguar directamente con el pequeño— dijo con parsimonia, y sin más se acercó rápidamente al chiquillo.
El niño dio tremendo brinco al sentir un fuerte chakra acercándose velozmente. En poco tiempo tomó su kunai y shurinken dispuesto a defenderse, y lanzó las mortíferas estrellas con gran precisión; con tan buena puntería que sorprendió bastante al ninja copia, porque apenas logró esquivarlas con el kunai.
Kakashi giró con la intención de detenerlo inmovilizándolo tomándolo por la espalda porque no quería lastimarlo, con efectividad lo tomó de la cabeza y lo inmovilizó, pero no pudo salir ileso, era sorprendente que el chico le dañó la mano con un kunai.
—Es bastante bueno—- pensó —, ya no me sorprenden las palabras de Sakura.
Y así, sin más, ambos forcejearon un poco, y para admiración de todos, con una coordinación sorprendente se separaron colocándose cara a cara, mirándose profundamente, midiendo la situación.
Fue en este momento, al notar tan grande parecido entre ellos que los dos sólo quedaron completamente sorprendidos. No solo era el físico, también el chakra, incluso sus movimientos, tan exactos que ambos imaginaron que hasta pensamientos eran los mismos.
Ante esto, los dos ninjas bajaron los Kunais relajándose un poco de la pose de ataque.
Sakura estaba estupefacta al verlos, esos dos parecían ser el reflejo uno del otro, solo que en versión miniatura, o adulta. Pero lo que más la sorprendía era que el chiquillo traía una máscara y bandana igual a Kakashi sensei, por lo que todo eso era muy extraño, demasiado y sospechosamente extraño.
—¿Quién eres tú? — preguntaron al unísono.
—Kakashi, Hatake Kakashi — respondieron igualmente en coro.
Los dos shinobis se irguieron completamente, dejando atrás todo intento de defensa o ataque para solo mirarse largamente.
Después de uno o dos minutos solo lanzaron un profundo suspiro, y con pasmada e igual paciencia tomaron la bandana levantando y dejando a la vista el ojo izquierdo que ambos ocultaban.
—Humm… — fue todo lo que dijeron los dos.
Sakura no podía creer lo que veía, así que dijo aquellas palabras que los tres pensaban — ¿qué rayos está pasando?
Y es que, inesperadamente y a pesar de toda improbabilidad, ambos compartían el mismo ojo rojo, ambos tenían el sharingan.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Saludos desde Sinaloa, México.
14-04-25
Buen día, acá les dejo el primer cap. De Kakashi, Sakura 1, 2 y 3, espero que les guste.
Dios les bendiga y nos vemos pronto.
Cristo vive, reina y viene pronto, ¡prepárate!
NOTA ORIGINAL
Hola, hola a todos y todas las que se tomaron la molestia de leer este fic, primero que nada, muchas gracias.
Es una historia un tanto rara que se me ocurrió hoy en la madrugada (24-jul-09) cuando por enésima vez me desperté ., si yo casi no duermo, a ver si no me enfermo…, bueno el caso es que decidí escribirla antes de que se me vayan las ideas, por cierto será una historia corta y de capítulos no muy largos, bueno ese es el plan original, ya ven como luego luego me queda eso de cae mas pronto un hablador que un cojo pero bueno, el caso es que quiero que me dejen si pueden y quieren su parecer.
Con respecto a el fic mi persona especial haré lo posible por poner manos en la obra y también con todas esas historias locas y raras que rondan por mis pensamientos y que por cierto no me dejan dormir ò.ó, jajaja, son varias historias que por falta de tiempo y desidia no me he dado a la tarea de pasar en la máquina, ok, después de tanto bla bla, bla, me despido mandándoles un saludo, gracias, dios los bendiga.
Hasta pronto.
