Gracias a mi cómplice Li por su ayuda y por la hermosa portada que nos regsló.


Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Prólogo

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Nunca he sido una mujer desorganizada. Me gustaba el orden, la claridad, la paz de saber que todo estaba en su lugar.

Mi vida durante los últimos años había sido exactamente eso; tranquila, predecible, buena. Tenía un trabajo que me gustaba, un prometido que me amaba y una boda a la vuelta de la esquina.

Era una mañana de abril mientras organizaba algunos papeles en el clóset de mi estudio; una lista de proveedores, facturas, permisos, fue cuando un sobre amarillento y empolvado cayó sobre mi cabeza.

Me reí. Pensé que sería alguna vieja carta, tal vez algo de la universidad.

Lo observé.

No era grande. No tenía nada escrito por fuera. Pero al abrirlo, sentí que el mundo se detenía por un segundo.

Certificado de matrimonio.
Fecha: 15 de junio de 2014.
Nombre del esposo: Edward Anthony Masen.
Nombre de la esposa: Isabella Marie Swan.

Cubrí mi boca, acallando un jadeo.

Cientos de recuerdos invadieron mi mente.

Mis piernas temblaron, volviéndose débiles.

Me quedé sentada en el suelo, con las piernas dormidas y el corazón al galope. No era un error. No era una fantasía. Era real. Ese papel era la prueba de que, aunque todos dijeran que fue un amor adolescente, infantil y condenado al olvido… yo seguía casada con Edward.

Mis lagrimas empezaron a caer por mis mejillas, mi pecho se encogió de ese dolor que por muchos años adormecí.

― Edward… ―pronuncié en un susurro, aferrando el certificado a mi pecho.

El mismo Edward que amé como solo se ama por primera vez.
El mismo al que vi alejarse entre promesas y frases de amor.
El que desapareció sin dejar rastro.
El que nadie quiso buscar… excepto yo.

Sacudí la cabeza, completamente contrariada.

Han pasado diez años, estaba a punto de casarme con otro hombre. Pero eso no puede ser posible porque estoy casada y nadie es consciente de mi matrimonio con Edward, nadie.

Mi corazón continuaba retumbando en mi pecho.

― ¿Qué debo hacer?

Mis ojos vuelven al certificado que ahora temblaba en mis manos.

Diez años después, mi corazón ya no debería temblar con su nombre. Sin embargo lo sigue haciendo, incluso las estúpidas mariposas se sentían revolotear en todo mi estómago.

― Basta, Bella ―me recrimine―. Necesitas tranquilizarte y lo primero que debes hacer es…buscarlo.


Hola de nuevo. ¿Hay alguien ahí? Estoy sumamente emocionada en compartir otra historia, espero te quedes y le des una oportunidad, te prometo que será un buen viaje, pero no quiero contarte mucho sino que quiero lo descubras.

Ahora quiero saber si tienes dudas, comentarios o qué sé yo, ¿me cuentas que te pareció?

*Para quienes leen Dulce Tentación, no se preocupen, ya tengo varios capítulos guardados, esta vez no detendré la trama, porque actualizaré despacio para darles oportunidad de leer sin prisas. Por primera vez, ambas historias tendrán una actualización semanal.

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Gracias totales por leer 🔥