Enfermera:
Aio iba y venía desde la cocina hasta las habitaciones. Ese día parece que todos los cazadores se pusieron de acuerdo para volver de sus misiones y con heridas que iban más allá de los exagerados, por lo tanto estaba siendo una jornada agotadora para ella y las trillizas que la acompañaba.
Lo peor de todo, era que Inosuke ya estaba recuperado prácticamente por completo de sus heridas y estaba generando más problemas que los mismos enfermos. La seguía por todos lados y no conforme con eso le pedía todo el tiempo comida, sin comprender lo que hacía como un mes le explicaba que la hora del almuerzo ya estaba pautado y que la deje en paz.
La chica, en un momento de calma, entró a una habitación creyendo que era la suya encontrándose con Shinobu.
- "Shinobu-san, disculpa parece que me he confundido"- y agarró el picaporte para salir siendo detenida por la pilar-
- "Aoi, gran trabajo el de hoy" –y le sonrió- "¿por qué no te quedas unos minutos? se te ve agotada. ¿Es por la cantidad de pacientes?"
La chica se sentó sin rechistar, realmente necesitaba un descanso.
- "Para serle sincera, no son los cazadores los que me agotan, sino el irresponsable de Inosuke, y como Tanjiro-san no está aquí para calmarlo, me está volviendo loca" –contaba la enfermera, hasta que la pilar de las mariposas rio haciendo que la chica la mire con algo de enojo- "no se ría de mí"
- "Disculpa, es que es la primera vez que te escucho tan divertida" –Aio la miró sin comprender- "Creo que Inosuke es especial para ti" –ahora la chica se sonrojó y la mujer sonrió- "No me hagas caso, pero mira si quieres que Inosuke no te moleste más simplemente gánale de mano y prepárale comida extra para él"
Aoi se sorprendió ante esto.
- "Pero Shinobu-san, ¿no cree que es injusto para los demás?"
- "Inosuke no come como los demás, recuerda que él es más salvaje" –y guiñando su ojo siguió- "y dejará de molestarte"
Y de esta charla pasó más o menos unos tres o cuatros días y Aoi la verdad no le había obedecido a la pilar, hasta que un día harta de que el dueño de la respiración de la bestia la persiga por todos lados, se decidió por hacerle caso.
- "¡NIÑA DE LAS COLETAS DE MARIPOSA TENGO HAMB…" –y antes que puedas terminar, Aoi le puso una bandeja de comida en sus manos-
- "Te doy este poco porque la cena estará en una hora más o menos, así que come"
Inosuke pasó del asombro al sonrojo. Y sonrió, pero la chica no lo miró al darse vuelta rápidamente.
- "Gracias Aoi" –dijo antes de irse, haciendo que la chica se sonroje-
Era la primera vez que esa bestia la llamaba por su nombre.
