Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer.

El Harem de la Reina

Harem: Alice Cullen, Rosalie Hale, Sasha Denali, Tanya Denali, Kate Denali, Irina Denali y Leah Clearwater)

31: Es bueno tomarse un respiro

Ya íbamos a cumplir casi dos semanas, desde que llegamos a Denali, junto a nuestros compañeros de secundaria. Y una semana desde la primera víctima. Y aun así, no habían pistas de los posibles culpables, quienes no habían vuelto a atacar.

Todo estaba muy tranquilo y no había aroma que rastrear. Aquello les puso los nervios de punta a los vampiros, a mis compañeros de clase, a mi maestro y también a mi querida Leah.

Éramos más de doce rastreadores, sin ninguna pista. Esto podría descontrolarse y causar que los Vulturi intervinieran, si es que nosotros no podíamos conseguir descubrir a los perpetradores.

.-.-.-.-.-.-.-. .-.-.-.-.-.-.-. .-.-.-.-.-.-.-.

.-.-.-.-.-.-.-. .-.-.-.-.-.-.-.

Finalmente, durante un atardecer, logramos encontrar un rastro, proveniente de un Neonato recién creado. Desconocía si era normal que los Neonatos tuvieran esta extraña conexión olfativa con sus Creadores, pero no me importó. Lo seguí y cerca de mí, estaba Rosalie. Íbamos juntas, para encontrar al perpetrador de la barbarie. Teníamos que encontrarlos y destruirlos cuanto antes. Antes de que los Volturi decidieran ponerse manos a la obra.

Logramos encontrar un rastro fuerte. Dejamos algunas marcas y corrimos que vuelta con los Denali y los Olímpicos. Al ser alertados, dijeron que ellos se encargarían, pues nosotras y claramente estábamos agotadas por haber rastreado y regresado, para dar la alerta. No me gustaba quedar al margen, quería ayudar y luchar, pero estaba demasiado cansada y solo podía respirar agitadamente. Así que me eché al suelo, todavía en mi forma de Tigresa Dientes de Sable.

Los minutos se sintieron como horas y las horas parecían alargarse, sin que nadie regresara, cosa que solo era peor para mí. Sentir la mano de Rosalie sobre mi pelaje, me permitió tomarme un respiro, dejé de tensar los músculos y me relajé. —A veces amor mío... —me dijo suavemente —es bueno tomarse un respiro. Van a regresar y esto acabará antes de lo que te esperas, ya lo verás.

32: Tanya Denali.