El cielo de Musutafu estaba cubierto por un manto grisáceo. La lluvia, aunque ligera, era constante, como si la misma ciudad llorara por los desastres recientes. La muerte de All Might, el asalto a la Liga de Villanos en Kamino y la traición de Itachi Uchiha en aquella misma batalla habían dejado un vacío difícil de llenar. La sociedad heroica tambaleaba, tratando de aferrarse a la normalidad, pero el miedo era un veneno que se propagaba lentamente por la población.

El peso del fracaso:Heights Alliance (Un día despues de su inauguración).

La sala común de Heights Alliance, con sus altos techos abovedados y lámparas de hierro forjado que evocaban un castillo medieval, respiraba opresión. El aire era denso, cargado de un silencio que cortaba como navaja. Los miembros de la Clase 1-A, apiñados en los sofares de cuero, no apartaban los ojos de la pantalla gigante donde se desarrollaba su pesadilla en vivo.

Click. Click. El sonido del mando a distancia que Kirishima apretaba compulsivamente resonaba como un latigazo en el vacío.

En la pantalla, la sala de prensa de la U.A. parecía un campo minado. El director Nezu, diminuto tras el atril, y Aizawa, con sus vendas recién cambiadas, eran islas de calma en un mar de flashes agresivos. Detrás de ellos, los héroes profesionales formaban un muro de trajes coloridos, pero ni siquiera Endeavor con su llamarada habitual parecía capaz de disipar el frío que impregnaba el ambiente.

—Esto no es una conferencia de prensa —murmuró Momo, clavando las uñas en el brazo del sofá—. Es un juicio público.

Los periodistas olían sangre. Sus preguntas eran cuchillos arrojadizos:

—¡¿Cómo es posible que dos villanos de Akatsuki hayan vivido entre ustedes como estudiantes?! —gritaba una reportera, su micrófono temblando de indignación.

El zoom de la cámara captó el tic en la mandíbula de Aizawa, la vena que palpitaba en su sien como un cable a punto de reventar.

—Protocolos fallidos, negligencia criminal —escupió un hombre con corbata morada—. ¿Qué más se esconde tras los muros de su "prestigiosa" academia?

Nezu alzó una pata, pero su voz serena ya no bastaba:

—Reconocemos nuestros errores, pero la U.A. es más que—

—¡¿Dónde está Obito Uchiha ahora?! —interrumpió un tercero, alzando una foto pixelada del estudiante de pelo castaño—. ¿Otro asesino suelto gracias a su incompetencia?

En el sofá, Bakugo reventó una chispa entre sus dedos.

—Ese bastardo nos tuvo engañados todo este tiempo —gruñó, sus ojos carmesí inyectados en sangre.

La cámara hizo un barrido lento por los rostros pálidos de los estudiantes en la sala de prensa: Shoto, Uraraka, Iida... Todos con la misma expresión de shock congelado.

—Miren eso —susurró Jirou, señalando la esquina inferior de la pantalla donde, entre la multitud, se distinguía a un niño pequeño llorando mientras aferraba una figura de All Might rota.

Midoriya sintió cómo su corazón se comprimía hasta doler. Su respiración se aceleró, las cicatrices de sus dedos palpitando al recordar aquella noche en Kamino: el crujido de huesos de All Might, la capa roja de Itachi ondeando entre los escombros, esos ojos carmesí que lo habían mirado como a un insecto...

—¡No pueden culpar a la U.A.! —explotó Kaminari, tirando un cojín contra la pared—. ¡Eran profesionales, se infiltraron hasta en las pruebas de ingreso!

—El público necesita culpables —respondió Todoroki, helado, observando cómo en pantalla mostraban ahora imágenes de la ciudad: tiendas con vidrios rotos, grafitis que decían "FRAUDES" sobre los carteles de la U.A.

De pronto, la transmisión cortó a imágenes inéditas: All for One en su cama de hospital, su torso conectado a una maraña de tubos, la máscara destrozada revelando media cara fundida. Un suspiro colectivo recorrió la sala.

—Dios mío... —Tsuyu se llevó una mano a la boca.

Pero lo peor llegó después. Un reportero en vivo, gritando sobre el viento mientras su helicóptero sobrevolaba los restos de un edificio en Musutafu:

—¡Fuentes no confirmadas reportan que miembros de Akatsuki fueron vistos abandonando la zona! ¡Las mismas capas con nubes rojas que—

CRASH.

Iida había destrozado la mesa de centro con un golpe de su pierna biomecánica.

—¡BASTA! —rugió, sus gafas reflejando el destello azul de la pantalla—. No somos víctimas. Somos estudiantes de héroe, ¡y actuaremos como tales!

Sus palabras cortaron el aire como un rayo. Todos lo miraron, incluso Bakugo. Midoriya sintió algo caliente brotar en su pecho. Con movimientos lentos, se levantó.

—Iida tiene razón —dijo, y su voz ya no temblaba—. Itachi y Obito siguen ahí fuera. Akatsuki sigue ahí fuera. —Apretó los puños hasta que sus cicatrices brillaron al rojo vivo—. Y mientras respiremos... esto no ha terminado.

La cámara en la pantalla mostró entonces el símbolo de la U.A. en el suelo, roto en tres pedazos. Pero en el reflejo del cristal roto, se veía a Midoriya de pie, con los ojos brillando de determinación.

En un lugar remoto:Lejos de miradas indiscretas, una figura lúgubre hojeaba un libro mientras decenas de tubos de ensayo yacían esparcidos por la habitación.

—Prueba número ocho de intento de transferencia de quirks... —murmuró la figura con voz fría, emergiendo de las sombras. A medida que se acercaba a una mesa cubierta de muestras de ADN pertenecientes a distintos héroes, la luz reveló su identidad: el Sannin de la Hoja, Orochimaru.

Desde el primer día en este mundo, el Sannin había dedicado su intelecto y ambición a desentrañar los misterios de los quirks. Los había diseccionado, analizado y probado en villanos de bajo nivel, hasta llegar a una conclusión fascinante: los quirks y las Kekkei Genkai eran esencialmente lo mismo, aunque los primeros resultaban inferiores en potencia y estabilidad.

Este hallazgo lo había obsesionado. Si los quirks eran versiones degradadas de las habilidades innatas de su mundo, ¿acaso podrían ser refinados? ¿Podría un portador de chakra fortalecer un quirk más allá de sus límites naturales? La idea de forzar su evolución lo consumía... pero la transferencia de quirks en este mundo era un obstáculo insuperable.

Durante meses, Orochimaru lo había intentado todo. Modificaciones genéticas, injertos celulares, infusiones de chakra. Fracaso tras fracaso. Solo un hombre había logrado lo imposible: All For One.

Ese sujeto lo intrigaba más que cualquier otro ser en este mundo. Sus registros hablaban de un individuo capaz de robar y conceder quirks a voluntad, un poder que desafiaba toda lógica biológica. Pero desde el enfrentamiento en Kamino, All For One había desaparecido de la faz de la Tierra. Seguía con vida, sí, pero los héroes se aseguraron de borrar toda huella de su existencia.

Orochimaru sonrió con frialdad. Eso solo hacía el desafío aún más interesante.

La ciencia de este mundo era primitiva en comparación con los experimentos que solía realizar en el mundo shinobi, pero tenía algo que llamaba su atención: tecnología avanzada y un profundo estudio del ADN humano.

—Si quiero lograrlo, necesitaré encontrarte... All for One... —susurró con una sonrisa torcida—. Necesito tu conocimiento. Se que estas vivo... en algún lugar.

Mientras tanto, en un lugar desconocido, lejos de la civilización, Akatsuki se reunía. Un espacio oscuro, con una enorme mesa de piedra en el centro y siluetas silenciosas observando a su líder.

Nagato Uzumaki estaba de pie en el centro de la sala. Sus ojos rojos brillaban en la penumbra, contemplando a sus compañeros. Con voz tranquila, pero firme, rompió el silencio:

—All Might ha caído. All For One está al borde de la muerte. La Liga de Villanos se ha reducido a unas pocas sombras de lo que fue. Pero no hay que confiarnos... Este será el momento de expandirnos aun más.

A su lado, Obito Uchiha dejó escapar una leve risa.

—Vaya espectáculo... Apenas llevamos meses en este mundo y ya lo hemos puesto de cabeza.

Kisame, apoyado en su gigantesca espada, asintió con una sonrisa feroz.

—No puedo negar que ha sido entretenido. Pero dime, Lider-sama, ¿Cuál es el siguiente paso? No podemos limitarnos a destruir.

—No —respondió Nagato con calma—. Destruir no. Si hemos llegado hasta aquí es para es porque este mundo está enfermo. Su sistema de héroes y villanos no es más que un teatro donde los poderosos juegan con las vidas de los débiles —Dijo mientras miraba a todos los miembros—. Ahora... es el momento de crecer. La mitad de la organización se encargará de cazar a los pocos miembros de la liga y All for one, AUN MÁS A ESTE ULTIMO POR ESTA DESAPARECIDO. El segundo grupo se encargará de una incursada a otro país... para expandir Akatsuki.

Nagato observó a los miembros de Akatsuki, sus ojos de Rinnegan reflejaban el peso de cada decisión. Habían dejado en ruinas los cimientos del mundo heroico, pero aún quedaba trabajo por hacer.

—Obito, Itachi, Orochimaru. Kisame, konan y yo —dijo con calma—. Nosotros nos encargaremos de rastrear a All for One y acabar con cualquier rastro de la Liga de Villanos.

Obito sonrió con diversión.

—Debo admitir que me intriga ese hombre... sobrevivió a Itachi, aunque apenas. Será interesante ver hasta dónde puede llegar su resistencia.

—¿Dónde esta la condenada serpiente? —gruñó Deidara.

Nagato ignoró el comentario y se giró hacia el otro grupo.

—Sasori, Deidara, Kakuzu y Hidan ustedes tendrán una misión diferente. Su objetivo es infiltrarse en otro país llamado: "Estados unidos", y sentar las bases para nuestra expansión... y no se confíen al derrotar villanos.

La lluvia seguía cayendo sobre Musutafu, pero en aquel lugar oculto, el sonido del agua golpeando las rocas era el único testigo de las palabras de Nagato.

Sasori, con su fría mirada de artesano, cruzó los brazos.

—Estados Unidos... Un lugar donde los héroes son más mercenarios que protectores. No será difícil infiltrarnos.

—¡Ja! ¡Finalmente algo interesante! —Deidara se ajustó las gafas, su sonrisa desafiante—. Allí podré mostrar mi arte al mundo, ¡sin límites, sin restricciones! ¡El caos será mi lienzo, unnn!

Kakuzu, contando un fajo de billetes entre sus dedos, gruñó.

—Mientras nos paguen bien, no me importa a qué país vayamos. Pero si vuelven a destruir una ciudad entera como en Kamino, no responderé por mis acciones.

Hidan, reclinado en su asiento con una sonrisa de loco, giró su hoz con destreza.

—¡Al menos en ese lugar podré sacrificar a más herejes en nombre de Jashin! ¡Espero que sus héroes sean más divertidos que los de aquí!

Nagato asintió.

—Recuerden, no estamos aquí para destruir sin propósito. Nuestra meta es desestabilizar el sistema, mostrar su podredumbre. Si logramos que el mundo vea la verdad detrás de sus "héroes", el cambio vendrá por sí solo.

Itachi, que había permanecido en silencio hasta ahora, abrió sus ojos Sharingan.

—No subestimen a los estudiantes... especialmente a Midoriya Izuku.

En los dormitorios de la UA.

La lluvia golpeaba con más fuerza ahora, como si el cielo mismo estuviera enojado. En los dormitorios de la U.A., la tensión seguía creciendo. La conferencia de prensa había terminado, pero las palabras de los reporteros aún resonaban en la mente de los estudiantes.

Midoriya se levanto del sofa, sus puños aun apretados.

—NO podemos quedarnos de brazos cruzados —Dijo con firmeza—. Akatsuku esta ahí afuera, y si la U.A. está en peligro, nosotros tambien.

Bakugo no respondió. No dijo nada. Lo había visto todo: El combate brutal entre Nagato y Shigaraki. Un solo golpe del enmascarado lo había dejado noqueado. Al despertar, el miedo lo paralizo. Sin All for one, Nagato habría acabado con Shigaraki.

Aunque no lo quería decir: Tenía miedo.

Eso fue todo lo que necesitó Nagato para reducir a Shigaraki a un guiñapo ensangrentado, clavándole seis barras en la espalda. Y si All For One no hubiera intervenido en el último segundo, no habría quedado ni rastro de él.

"¿Qué mierda somos frente a eso?"

—Bakugo... —Kirishima intentó poner una mano en su hombro, pero él la apartó bruscamente.

—No me toques.

Su voz no rugió como siempre. Era áspera, seca, como si algo se hubiera quebrado dentro de él.

En el otro extremo de la sala, Midoriya observaba el reflejo de su rostro en el cristal empañado. Las sombras bajo sus ojos eran más profundas, sus cicatrices más marcadas.

"Itachi me miró como si ya estuviera muerto."

El recuerdo de aquellos ojos Sharingan, fríos e impasibles, lo helaba hasta la médula. Pero lo que más lo atormentaba era otra cosa: All Might no murió protegiéndolo.

Murió porque Midoriya no fue lo suficientemente fuerte.

—Deku... —Uraraka lo llamó en voz baja, pero él no respondió.

En ese momento, la puerta de los dormitorios se abrió con un chirrido. Todos giraron hacia el sonido.

Aizawa Shota, envuelto en su bufanda y con vendas frescas cubriendo las heridas de su rostro, los observaba con mirada impenetrable. A su lado, Present Mic, sin su sonrisa habitual, sostenía una carpeta gruesa.

—Escuchen bien —comenzó Aizawa, su voz grave cortando el silencio como un cuchillo—. Sino fuese por la revelación de Itachi... los abría expulsado a todos menos a Bakugo —Exclamó, mirando a todos de reojo—. Se que fue para salvar a Bakugo de la liga de villanos... pero nos vieron la cara de tontos a mi y la UA —Mira a Midoriya— . Desde mañana, la UA los entrenará para el examen de licencias heroicas provisionales de este año.

Present MicLOS MIRO CON SERIEDAD, NO HACIENDO NNGUNA BROMA O CHISTE.

—Japón necesita héroes fuertes de carácter y de mente para poder recuperar la tranquilidad en Japón y el mundo. Asi que la UA decidió que ya era hora que los chicos de primer año lo intenten este año. Pero debo decirles que los entrenamientos serán demasiado duros y dolorosos... ¿Estarán listos para ello, chicos? —exclamó present Mic, esperando una confirmación de parte de la clase 1A.

La sala permaneció en silencio por un largo segundo. Un silencio cargado de tensión, de miedo... y de decisión. El tipo de silencio que precede a una tormenta.

Fue Kirishima el primero en hablar.

—¡Claro que estamos listos! —dijo con fuerza, levantándose—. No podemos quedarnos atrás cuando el mundo se está cayendo a pedazos. ¡Somos la clase 1-A por una razón!.

—¡Sí! —lo apoyó Uraraka, con un puño apretado—. ¡Entrenaremos, lucharemos y mostraremos que la esperanza no ha muerto!.

Incluso Tokoyami alzó la mirada, su sombra danzando tras él.

—La oscuridad solo es vencida por quienes se atreven a enfrentarse a ella... y nosotros lo haremos.

—¡TCH! —Bakugo chasqueó la lengua y se cruzó de brazos, pero no se levantó. Aun así, sus ojos mostraban una chispa—. Si voy a entrenar... será para aplastar a ese maldito pelirrojo con ojos de zombi.

Aizawa los observó a todos en silencio. Finalmente, cerró los ojos y asintió, como aceptando algo que ya sabía desde el principio.

—Prepárense —dijo con gravedad—. Desde mañana, el entrenamiento será supervisado por los héroes más despiadados de la U.A. No será agradable. No será justo. Pero si quieren estar listos para enfrentarse a gente como ellos... será necesario.

Present Mic cerró la carpeta con un clac seco.

—Y una última cosa —añadió—. No todos van a sobrevivir a esto... emocionalmente hablando. Así que si alguien quiere abandonar... este es el momento.

Nadie se movió.

Midoriya, con el rostro endurecido por la pérdida y el dolor, fue el primero en dar un paso al frente.

—No voy a fallar otra vez —dijo, mirando a Aizawa directo a los ojos—. Si ustedes están dispuestos a enseñarnos, entonces yo estoy dispuesto a dar todo.

—Yo también —siguió Iida, aún con los lentes rotos, pero con la frente en alto.

—¡Y yo! —Kirishima levantó el brazo.

—Cuenten conmigo... —susurró Tsuyu.

Uno a uno, los demás estudiantes asintieron, se pusieron de pie, se acercaron. No era el grito entusiasta que alguna vez compartieron en los festivales o simulacros. Era más bien una promesa silenciosa. Una respuesta ante la adversidad.

Aizawa suspiró. Había visto muchas generaciones pasar por la U.A., pero ninguna como esta.

—Muy bien —dijo simplemente, y salió de la sala.

Present Mic le siguió, pero antes de cruzar la puerta, se giró y, por primera vez en días, dejó escapar una leve sonrisa.

—Prepárense, chicos. Mañana... renacerán como verdaderos héroes.

CLICK.

La puerta se cerró. Y la lluvia siguió golpeando las ventanas como si aplaudiera el inicio de una nueva era.

Mientras tanto.

—Tendremos que buscar a cualquier persona que conozca este mundo para poder hallar a All for one y el resto de la liga —Informo Nagato, viendo la ciudad—. Además. Tobi, tendrás que ayudar a Sasori, Deidara, Kakuzu y Hidan a llegar a Estados unidos con tu Kamui.

—¡ME NIEGO! —Gritó Deidara—. ¡Podemos ir a ese lugar Sasori y yo con mi ave arcilla!

—Ese lugar a más de nueve mil kilómetros cruzando el océano, ¿sabías? —Exclamó Itachi mientras veía Té con kisame.

—¡No me importa si son diez mil kilómetros, unnn! ¡Mi arte no necesita atajos! —gritó, agitando sus manos vendadas.

Sasori, sin apartar los ojos del mapa desplegado sobre la mesa, respondió con voz fría:

—Idiota. Cruzar el océano en una de tus aves llamaría demasiado la atención. ¿O acaso quieres que los héroes estadounidenses nos reciban con una fiesta de bienvenida?

—¡JA! ¡Me encantaría verlos intentar derribarme! —Deidara cruzó los brazos, pero su sonrisa se desvaneció cuando Obito se materializó a su lado, el espacio distorsionándose alrededor de su máscara.

—Lo siento, artista —dijo Obito, con un tono burlón—, pero las órdenes son órdenes. Y si Nagato dice que usaremos el Kamui, lo usaremos.

Deidara gruñó, pero no tuvo tiempo de protestar más. Nagato alzó una mano, imponiendo silencio.

—Basta. —Sus ojos Rinnegan brillaron en la penumbra—. El tiempo es un lujo que no tenemos. Mientras ustedes cuatro se infiltran en Estados Unidos, el resto nos centraremos en Japón. —Miró a Itachi—. ¿Alguna pista sobre All For One o la liga de villanos?

Itachi dejó su taza de té, sus ojos Sharingan reflejando la tenue luz.

—Ninguna. Los héroes lo escondieron demasiado bien. Sin embargo... —Hizo una pausa calculada—. con respecto a la liga, hay rumores sobre una persona u otra organización que sabe de su posible ubicación. Trataré de reunirme con él líder de esta en privado, pero según pude averiguar, es un hombre demasiado buscado.

Nagato asintió lentamente.

—Muy bien. Itachi, encárgate de eso. Kisame, lo acompañarás. —Giró hacia Obito—. Tú te encargarás de transportar al equipo de infiltración a Estados Unidos. No queremos rastros innecesarios.

Obito asintió con una mueca bajo su máscara.

—Como digas, Líder-sama.

—¡Ugh! ¡Esto es una falta de respeto al arte! —Deidara golpeó la mesa, pero Sasori lo agarró del hombro con firmeza.

—Cállate, mocoso. Si quieres hacer explotar algo, tendrás tu oportunidad en el extranjero.

Kakuzu, contando otro fajo de billetes, gruñó.

—Siempre y cuando el pago sea decente, no me importa cómo lleguemos.

Hidan, reclinado en su silla con los pies sobre la mesa, rió.

—¡Al menos en ese país podré rezarle a Jashin con sangre nueva! ¡Espero que sus héroes tengan más aguante que los de aquí!.

Nagato ignoró sus comentarios y se dirigió a Konan, quien había permanecido en silencio.

—Konan, tú y yo nos encargaremos de otro asunto. Los villanos están alzándose tras la caída de All Might y la liga de villanos. Están tratando de tomar el control.

Konan asintió, sus ojos fríos como el acero.

—Entendido.

El ambiente en la sala era tenso, pero determinado. Akatsuki había sacudido los cimientos del mundo heroico en cuestión de meses, y ahora era el momento de expandir su influencia.

Mientras los miembros se preparaban para partir, Itachi se acercó a Nagato.

—Hay algo más —murmuró, lo suficientemente bajo como para que solo él lo escuchara—. Midoriya Izuku... ese chico no es como los demás.

—¿Oh?

—Tiene un poder oculto. No es solo su quirk... hay algo más. Algo que incluso All Might vio en él. —Itachi cerró brevemente sus ojos Sharingan—. Si no lo detenemos a tiempo, podría convertirse en un problema.

Nagato no respondió de inmediato. Sus ojos Rinnegan se posaron en el horizonte, más allá de las paredes de la base.

—Todos tienen un rol en este mundo —dijo finalmente—. Veremos cuál es el suyo.

Días despues: Examen de Licencias Provisionales.

El sol apenas comenzaba a asomarse en el horizonte cuando los estudiantes de la U.A. llegaron al lugar del examen. Un vasto complejo de entrenamiento, este era: El centro de pruebas especialmente preparado por la Comisión de Seguridad Pública de Héroes de Japón.

Aizawa fue el primero en bajar del bus con una cara de concentración. Este año habían demasiados aspirantes de primer año participando en el examen. Eran demasiados, y lo peor era que todos miraban a la clase 1A de la UA con un rostro de rabia.

—Despues de la traición de Itachi, es normal que todos odien a la UA —Murmuró Aizawa, mirando el lugar, para luego dirigirse a sus alumnos—. Pueden bajar del bus, chicos. Es seguro.

Los estudiantes de la Clase 1-A descendieron del autobús, sintiendo el peso de las miradas sobre ellos. Era como caminar por un pasillo de cuchillas invisibles.

—Ignórenlos —dijo Aizawa con su tono monótono habitual, aunque en sus ojos se percibía una intensidad inusual—. Están asustados e inseguros. Demuéstrenles por qué la U.A. sigue siendo la mejor.

Bakugo bufó, con las manos metidas en los bolsillos y la mirada clavada en el frente.

—Que vengan. No me importa cuántos extras resentidos haya. Los aplastaré a todos.

El comienzo del examen

Dentro de la sala de espera, la tensión aumentó cuando una figura menuda y enérgica subió a un pequeño escenario. Era la heroína profesional Mandalay, de los Pussycats, quien sería la encargada de dar las explicaciones de la primera fase del examen.

—¡Hola a todos, futuros héroes! ¡Soy Mandalay, y estoy aquí para hacer que sus corazones bombeen un poco más rápido! —Su tono era alegre, pero sus ojos transmitían seriedad—. La primera prueba es sencilla, ¡pero no por eso menos desafiante!.

En las pantallas gigantes detrás de ella, apareció un mapa de un extenso terreno boscoso, lleno de puntos marcados.

—Este es un campo de batalla simulado —explicó Mandalay—. Cada uno de ustedes recibirá tres objetivos marcados en sus muñequeras. Su misión es simple: ¡inhabilitar los tres objetivos de otros participantes antes de que se acabe el tiempo!.

Un murmullo recorrió la sala. Inhabilitar significaba incapacitar al oponente sin causarle heridas graves, desactivando los sensores en sus muñequeras.

—¡Recuerden! —advirtió Mandalay con una sonrisa traviesa—. Este no es un juego de eliminación. ¡Se trata de estrategia, agilidad y sobre todo, de demostrar que pueden tomar decisiones rápidas bajo presión! ¡El tiempo límite es de setenta minutos y solo los primeros 100 pasarán la prueba! ¡Ahora, muévanse!.

en sus rostros. La Clase 1-A se mantuvo unida por un momento, intercambiando miradas significativas.

—Setenta minutos... y debemos inhabilitar tres objetivos —murmuró Midoriya, analizando el mapa en su muñequera—. Tendremos que movernos rápido y trabajar en equipo.

—¡Tch! No necesito a nadie —gruñó Bakugo, echando a correr en dirección opuesta, sus explosiones resonando levemente en el aire—. ¡Los encontraré y los aplastaré a todos!

—¡Bakugo, espera! —intentó detenerlo Kirishima, pero ya era demasiado tarde.

Aizawa, observando la dispersión de los estudiantes desde una plataforma elevada junto a otros héroes profesionales, suspiró.

—Siempre el mismo... —comentó con su habitual tono cansado—. Espero que al menos haya aprendido algo de todo lo que ha pasado.

Present Mic, a su lado, asintió con preocupación.

—La presión sobre ellos es enorme, Aizawa-sensei. No solo por el examen, sino por todo lo que Akatsuki ha provocado.

De vuelta en el campo de pruebas, la clase 1A decidieron moverse juntos, excepto por Bakugo, Kirishima, Kaminari y Todoroki.

—Lo más sensato es permanecer juntos al principio —dijo Midoriya, ajustándose las gafas—. El resto de academias... ya deben saber nuestros Quirks por el festival deportivo.

El silencio era casi tan opresivo como la sala común, roto solo por el susurro de las hojas y el lejano grito de algún aspirante solitario.

—Debemos estar atentos —advirtió Momo, creando un par de binoculares de la nada—. No sabemos qué tipo de trampas o estrategias tendrán los otros estudiantes.

—Y no olvidemos que están resentidos —añadió Jiro, sus lóbulos temblando ligeramente—. Cualquier encuentro podría volverse personal rápidamente.

Midoriya asintió, su mente trabajando a mil por hora, analizando posibles escenarios y Quirks de otros estudiantes que recordaba del festival deportivo.

—Uraraka y Tsuyu, ustedes tienen la movilidad para cubrir terreno rápidamente y detectar enemigos. Iida, tu velocidad puede ser crucial para interceptar o escapar si es necesario. Shoji, tu duplicación de brazos nos da una ventaja sensorial. Sato, tu fuerza aumentada puede ser vital en un enfrentamiento directo. Koda, tu comunicación con los animales podría alertarnos de peligros o la ubicación de otros aspirantes.

Todos asintieron, adoptando sus roles con una seriedad impropia de estudiantes de primer año. La sombra de Akatsuki y la traición de Itachi los habían obligado a madurar a una velocidad vertiginosa.

De repente, un silbido agudo cortó el aire, seguido de una ráfaga de proyectiles pegajosos que se adhirieron a los árboles cercanos.

—¡Emboscada! —gritó Iida, activando su Recipro Burst para apartar a algunos de los proyectiles.

—¡Son de la Academia Ketsubutsu! —exclamó Midoriya, reconociendo a Yo Shindo apunto de usar su Quirk.

Y ASI FUE: Yo Shindo activo su quirk contra el suelo. Rápidamente tocando el suelo y sacudiendo con tal fuerza la tierra con tal fuerzo que esta se alzó, separando a la clase 1A.
El temblor sacudió el bosque con violencia, elevando muros de tierra que separaron a los estudiantes de la Clase 1-A en un instante. La estrategia cuidadosamente planeada se desmoronó ante el ataque sorpresivo.

—¡¿Qué demonios?! —gritó Shoji, aferrándose a un árbol para no perder el equilibrio mientras la tierra se abría a su alrededor.

—¡Es el Quirk de Shindo! ¡Terremoto Viviente! —advirtió Momo, creando un escudo apresuradamente para protegerse de las rocas que salían disparadas.

Midoriya logró saltar sobre una de las plataformas de tierra elevadas, observando con preocupación cómo sus compañeros eran separados. Uraraka y Tsuyu, gracias a su agilidad, lograron aferrarse a las ramas de los árboles más altos. Iida, con su velocidad, intentaba reunirse con algunos de sus compañeros que habían quedado en plataformas aisladas.
—¡Midoriya! —gritó Uraraka desde arriba—. ¡Están tratando de separarnos!.

—¡Lo sé! —respondió él, analizando la situación. Shindo y los estudiantes de Ketsubutsu buscaban desmantelar su trabajo en equipo desde el inicio.

Mientras tanto, en otra sección del bosque, Bakugo avanzaba junto con Kirishima y kaminari atrás suyo, ajeno al caos provocado por Shindo. Una sonrisa salvaje se dibujó en su rostro al sentir las vibraciones en el suelo.

—Así que quieren jugar... ¡Perfecto! —exclamó, preparándose para contraatacar.
—Esto no pinta bien, bro —dijo Kirishima, endureciendo su cuerpo—. Parece que todos quieren ajustar cuentas con la U.A.

—¡Prepárense para la descarga! —respondió Kaminari, liberando pequeñas chispas eléctricas mientras sus ojos se enfocaban en los oponentes.

Todoroki, por su parte, se hallaba en una zona más apartada, con el rostro impasible mientras observaba los movimientos a su alrededor. El calor comenzaba a emanar de su lado izquierdo, listo para cualquier confrontación.

Midoriya saltó ágilmente de una plataforma de tierra a otra, tratando de mantener contacto visual con sus compañeros. Vio cómo Shindo, con una sonrisa confiada, dirigía a sus compañeros para inhabilitar a los estudiantes de la U.A. aislados.

"Debemos reagruparnos", pensó Midoriya, apretando los puños. "Si caemos uno por uno, no tendremos ninguna oportunidad".

En ese instante, sintió una presencia acercándose rápidamente por su espalda. Se giró justo a tiempo para ver a un estudiante de otra academia, con un Quirk que le permitía estirar sus extremidades como látigos, lanzando un ataque directo a su muñequera.

Midoriya activó el One For All en sus piernas, esquivando el golpe por poco. El látigo flexible azotó la plataforma de tierra, levantando una nube de polvo.

—¡No creas que te lo pondremos fácil solo porque sean de la U.A.! —gritó el estudiante, lanzando otro ataque.

Midoriya contraatacó con un Smash cargado al 5%, enviando una ráfaga de viento que obligó al estudiante a retroceder. Aterrizó con agilidad, manteniendo la distancia.

"Son rápidos y coordinados", analizó Midoriya. "Están aprovechando nuestra desorganización inicial".

La primera fase del examen de licencias provisionales se había convertido en una batalla campal donde la estrategia y la supervivencia eran tan importantes como el poder individual.

Mientras tanto, en otro lugar.

Itachi y Kisame habían llegado al lugar de encuentro con el informante que se supone sabia algo de la liga de villanos. El lugar de encuentro —Qué era un bar de mala muerte del mercado negro— era horrible en todos los aspectos posibles, y estaba lleno de villanos de todo tipo

—Este lugar huele horrible —Dijo Kisame, mientras veía el lugar de reojo—. ¿Cuándo vendrá ese sujeto? Ya vamos esperando casi una hora.

—Hay que ser pacientes —Dijo Itachi mientras veía té—. Este hombre es alguien buscado por los héroes, es normal que tome su tiempo.

Kisame solo gruño entre diente, viendo como todos los miraban con una mezcla entre respeto, miedo, asco y curiosidad.

—Bueno, ¿Y quien es él? —Preguntó Kisame mientras veía como su postre había llegado—. Porqué si sabe algo de la liga de villanos debe ser alguien importante.

—... —Itachi no respondió de inmediato, tomando un gran sobro de su té—. Se hace llamar Overhaul, de la mafia llamada: shie hassaikai. Aunque en este país los llaman Yakuza. Lo único que se de su historia es que son un grupo criminal en peligro de extinción por culpa de los héroes.

Kisame partió su postre con el tenedor, ignorando las miradas de los villanos que los rodeaban. Algunos murmuraban, otros apartaban la vista de inmediato. Todos conocían las capas rojas con nubes negras. Todos habían oído lo que Akatsuki había hecho en Kamino.

—Yakuza... —gruñó Kisame, escupiendo la palabra como si fuera veneno—. ¿En serio vamos a rebajarnos a tratar con gángsters?.

—Por ahora. Ellos son los únicos que saben algo de la liga de villanos —murmuró Itachi, Sus ojos Sharingan captaron el movimiento en la esquina más oscura del local—. Alguien viene.

Una figura alta, con una túnica blanca y una mascará de cuero ajustada llego a la mesa de los Akatsuki, este era: Chronostasis.

—Uchiha Itachi y Kisame —dijo, su voz modulada y carente de emoción—. Yo pensé que el líder vendría a algo tan importante. Overhaul esta en la parte de al fondo.

Itachi no se inmutó. Sus ojos Sharingan brillaron levemente en la penumbra del bar antes de apagarse, como si nunca hubieran estado activos.

—Llévanos con él —dijo simplemente, levantándose de su terminó de devorar su postre y se levantó con una sonrisa dentada, cargando a Samehada sobre su hombro.

—Ojalá este Overhaul tenga mejor gusto que este antro —murmuró, siguiendo a Chronostasis hacia el fondo del local.
Los murmullos cesaron a su paso. Un villano ebrio, con tentáculos retorciéndose en su espalda, osó poner un pie en su camino.
—Oye, ustedes son los que mataron a All Might, ¿no? —escupió, con aliento a alcohol—. ¡Qué mierda! ¡Ese era mi ídolo!.

Kisame ni siquiera giró la cabeza. Samehada se movió por sí sola, envolviéndose alrededor del brazo del villano y absorbiendo su energía en un instante. El hombre cayó de rodillas, pálido como un cadáver.
—No interrumpas a los adultos, gusano —gruñó el ninja de la Niebla, pateando al villano inconsciente fuera del camino.

Chronostasis no reaccionó. Abrió una puerta trasera que conducía a un pasillo estrecho y mal iluminado. Al final, otra puerta, reforzada con acero.
Dentro, el contraste era brutal. Una sala impecable, con paredes blancas y luces frías. En el centro, tras una mesa de cristal, un hombre delgado con una máscara de plague doctor dorada los esperaba. Overhaul.

—Akatsuki —saludó, con una voz que era tan pulcra como su entorno—. Me honra que dos de los miembros más notorios de su organización hayan venido personalmente.

Itachi se sentó sin esperar invitación. Kisame permaneció de pie, observando a los guardias armados que flanqueaban la sala.

—No estamos aquí por cortesías —dijo Itachi—. Sabemos que los Shie Hassaikai tienen información sobre la ubicación de la Liga de Villanos.
Overhaul entrelazó sus dedos enguantados.

—¿Y por qué ayudaría a un grupo que ha demostrado ser... inestable? —preguntó, con un dejo de curiosidad—. Ustedes mataron a All Might, sí, pero también diezmaron a la Liga. Un movimiento poco estratégico si buscan aliados.
Itachi no rompió el contacto visual.

—La Liga era un obstáculo. Un grupo de niños jugando a ser villanos —respondió—. Nosotros no necesitamos aliados. Necesitamos recursos. Y usted necesita poder.

Overhaul se reclinó en su silla.

—Interesante propuesta. Pero los Shie Hassaikai no son mercenarios. Nosotros construimos imperios.

—Ja —Kisame soltó una carcajada—. ¿Imperios? Ustedes son ratas escondidas en cloacas mientras los héroes los cazan.

Los guardias tensaron los gatillos. Overhaul alzó una mano, deteniéndolos.

—El respeto es una calle de dos vías, pez —dijo, su voz gélida—. Pero hablemos de negocios. El shie hassaikai ofrece la información sobre la Liga de villanos, pero a cambio pide una alianza estratégica.

La luz fría de la sala resaltaba el contraste entre los dos bandos: la pulcritud quirúrgica de Overhaul frente a la aura letal de Itachi y Kisame.

—Una alianza estratégica —repitió Itachi, sin alterarse—. Explíquese.

Overhaul deslizó un archivo sobre la mesa. Dentro, fotografías de un niño pequeño con cuernos y ojos inyectados en sangre.

—Eri. Mi... proyecto más valioso —dijo, acariciando una de las imágenes con dedos enguantados—. Su sangre contiene la clave para desmantelar el sistema de Quirks. Pero necesito recursos para perfeccionar las balas de supresión.

Kisame levantó una ceja.
—¿Balas que anulan Quirks? —Su sonrisa se ensanchó—. Interesante juguete.

—No es un juego —cortó Overhaul—. Con ellas, podremos reducir a los héroes a simples humanos. Y ahí, los Shie Hassaikai resurgirán. —Miró fijamente a Itachi—. Ustedes tienen poder, pero carecen de infraestructura en este mundo. Nosotros ofrecemos eso... a cambio de protección.

Itachi observó las imágenes. La niña parecía traumatizada, con vendas en brazos y piernas.—¿Protección contra quién?

Overhaul se removió levemente en su asiento.

—Aunque tengamos a Eri y su sangre, tenemos muy pocos miembros poderosos en nuestras filas. Ylos malditos héroes nos pisan los talones cada vez más. —Apretó los puños—. Los Shie Hassaikai no serán borrados otra vez.

Un silencio pesante llenó la sala. Itachi cerró el archivo y lo devolvió.—La información primero. Después hablaremos de alianzas.

Overhaul se inclinó hacia adelante, su máscara reflejando la luz de manera siniestra.

—Los miembros sobrevivientes de la liga se distribuyo por todo Japón. Uno de sus miembros llamados Giran, me contacto para hacer una reunión con ellos debido a que están desesperados—Dijo secamente—. Y All For One... está en una prisión flotante llamada Tartarus, en una celda especial. Imposible de penetrar.

El aire en la sala se volvió más denso. Itachi mantuvo su rostro impasible, pero sus ojos Sharingan brillaron fugazmente, procesando la información.
—Tartarus... —murmuró Kisame, apoyando a Samehada contra el suelo—. ¿Esa prisión flotante de la que hablan los noticieros?
Overhaul asintió.—Sí. All For One fue trasladado allí después de que lo dejaran al borde de la muerte. —Hizo una pausa, estudiando sus reacciones—. Aunque... despues de su ataque, aumentaron la seguridad tecnológica, si quieren matarlo, será difícil.
Itachi mantuvo su expresión impasible, pero sus ojos Sharingan brillaron con un destello fugaz. Tartarus. Una prisión diseñada para ser inexpugnable, incluso para alguien como All For One.
—¿Y la ubicación exacta? —preguntó Itachi, su voz tan fría como el acero.
Overhaul se reclinó en su silla, entrelazando los dedos.—Movible. Flota en el océano, cambiando de posición cada 72 horas. —Hizo una pausa—. Pero tengo un contacto dentro de la Comisión de Seguridad Pública. Si llegamos a un acuerdo, podría darles los datos de su ruta.
Kisame soltó una risa burlona.—Vaya, vaya. El yakuza tiene más conexiones de lo que pensaba.
Overhaul ignoró el comentario, manteniendo su mirada en Itachi.—No es solo información lo que ofrezco. Si Akatsuki nos protege mientras perfeccionamos las balas de supresión, además de algo de ayuda con su distribución.
Itachi observó a Overhaul durante un largo momento, como si pudiera ver a través de su máscara.—¿Y qué garantías tenemos de que no nos traicionarás? —preguntó.
Overhaul no se inmutó.—Porque, al igual que ustedes, yo no tengo interés en los juegos de la Liga de Villanos. Ellos querían caos sin propósito. Nosotros... queremos un nuevo orden. —Inclinó la cabeza ligeramente—. Además, ¿realmente creen que podría detenerlos si lo intentara?. Ustedes son unos putos monstruos.
Kisame se rió, mostrando sus afilados dientes.—Tiene buen punto.
Itachi se levantó de su asiento.—Hablaré con Nagato. Si acepta tu propuesta, volveremos. —Hizo una pausa—. Pero ten en cuenta una cosa, Overhaul... si intentas jugar con nosotros, no habrá rincón en este mundo donde puedas esconderte.
Overhaul asintió, sin romper el contacto visual, dándole una tarjeta.—En esa tarjeta hay una dirección. Si su líder acepta el trato, vayan allí para negociar.

El aire en el bar se había vuelto más denso después de la salida de Itachi y Kisame. Los villanos que antes murmuraban ahora guardaban un silencio temeroso, como si el simple paso de los dos miembros de Akatsuki hubiera dejado una estela de advertencia invisible.

Fuera, en las calles del mercado negro, la noche estaba cargada de tensión.—¿Qué piensas, Itachi? —preguntó Kisame, caminando con Samehada al hombro—. ¿Ese tipo dice la verdad?.

Itachi observó la tarjeta que Overhaul les había entregado.

—Sí. Pero no nos ha contado todo. —Sus ojos Sharingan se activaron por un instante—. Esa niña... Eri. Hay algo más en ella y en esas balas.

Kisame sonrió, mostrando sus afilados dientes.
—No te preocupes, esas balas no son un peligro para nosotros. Itachi no respondió de inmediato, recordando las palabras de Orochimaru de aquel día.

—El día antes del ataque a la liga. Orochimaru dijo que había teorizado o confirmado que los Quirks de este lugar son versiones más débiles de los kekkei genkai —Informo Itachi mientras sudaba—. Si sus palabras son ciertas. Eso quiere decir que... esas balas podrían borrar también los kekkei genkai, incluyendo los Doujutsus. Estoy hay que reportarlo.

Examen de Licencias Provisionales – Fase Final.
El sol caía a plomo sobre el terreno de pruebas, un paisaje urbano simulado lleno de edificios derrumbados, incendios controlados y gritos de "víctimas" interpretados por actores. La segunda fase del examen había comenzado, y esta vez no se trataba de combatir, sino de salvar.

—¡Escuchen bien, futuros héroes! —la voz de Gang Orca retumbó desde los altavoces—. En esta prueba, deberán evacuar a los civiles atrapados en la zona de desastre mientras lidian con un ataque de villanos. ¡Los villanos son héroes profesionales interpretando el papel, así que no esperen piedad!
Midoriya, aún con el polvo de la primera fase pegado a su rostro, observó el caos frente a ellos. Los otros estudiantes de distintas academias QUE HABÍAN PASADO LA PRIMERA PRUEBA ya se movían, dividiéndose en equipos improvisados.

—¿Qué hacemos, Deku? —preguntó Uraraka, ajustándose los guantes.

Midoriya cerró los ojos por un segundo, visualizando el escenario. —Dividámonos en grupos de tres —ordenó—. Uraraka, Tsuyu y yo nos encargaremos de evacuar a los civiles de los edificios , Momo y Sero, cubran la retirada y mantengan a los villanos alejados. Jiro y Shoji, usen sus habilidades para detectar a los heridos bajo los escombros.

—¡Entendido! —asintió Iida, ajustando sus gafas rotas.

—¡Vamos, entonces! —gritó Sero.

El grupo se dispersó, adentrándose en la zona de desastre. El sonido de estructuras crujiendo y los gritos de auxilio llenaban el aire. Mientras tanto, en otro lugar del campo de pruebas... Bakugo avanzaba entre los escombros, seguido de cerca por Kaminari y Kirishima.

—¡Odio esta mierda! —gruñó Bakugo, apartando una viga de metal con una explosión controlada—. ¿Desde cuándo ser héroe es solo andar recogiendo gente?

—Es parte del trabajo, Hermano —dijo Kirishima, estabilizando una pared de un golpe—. No todo es pelear.
—¡Tch! ¡Cállate! —Bakugo apartó otro escombro, revelando a un "civil" (actor) atrapado bajo los restos—. ¡Hey, tú! ¡Si puedes caminar, sal de ahí!.
El actor, un hombre de mediana edad, miró a Bakugo con incredulidad. —¡Estoy herido! ¡No puedo moverme!.

—¡Pues agárrate, pedazo de basura humana! —Bakugo lo levantó bruscamente y lo cargó sobre su hombro, ignorando sus quejas.

—Intimidación y hostigamiento a civiles inocentes, menos cinco puntos —Dijo el actor, con miedo.

Bakugo detuvo su marcha bruscamente, girando hacia el actor con los ojos encendidos en furia.

—¿¡QUÉ DIJISTE, VIEJO!? —rugió, haciendo temblar los escombros cercanos con la vibración de su voz.

Kaminari se interpuso rápidamente, sudando frío.

—¡Bakugo, cálmate! ¡Es solo una simulación! ¡No pierdas puntos por esto!

El actor, aunque fingía estar herido, no pudo evitar palidecer ante la ira explosiva del estudiante.

—M-Menos diez puntos por amenazar a un civil —tartamudeó, retrocediendo.

Bakugo lo soltó de golpe, haciendo que el hombre cayera de espaldas.

—¡IDIOTA! ¡SI FUERA UN VERDADERO CIVIL, YA ESTARÍA MUERTO POR TU ESTUPIDEZ! —gritó, señalando hacia un edificio semi-derrumbado a lo lejos—. ¡NO TIENES NI IDEA DE CÓMO ACTUAR EN UNA EMERGENCIA REAL!

El actor se quedó sin palabras. Kaminari y Sero intercambiaron miradas.

Bakugo tenía razón.

En una situación real, un héroe no podía darse el lujo de ser lento o indeciso.

—Bakugo... —murmuró Kirishina, pero el explosivo ya se alejaba, avanzando hacia la siguiente zona de rescate.

Kaminari suspiró.

—Bueno, al menos salvó a uno...

Mientras tanto, Todoroki se enfrentaba a Gran orca junto con inasa yoarashi para darle tiempo a los otros equipos de salvar a más civiles (actores). Pero como en la historia original, Todoroki estaba intentando descubrir el porqué inasa lo odiaba tanto, comenzando una discusión.
El fuego de Todoroki y el vendaval de Inasa se mezclaron entre si, creando una tornado de fuego que sacudió el campo de pruebas. La fuerza combinada de sus Quirks fue tan brutal que el impacto lanzó a Yo Shindo varios metros atrás, siendo salvado por Midoriya, quien lo atrapo antes de caer de varios metros de altura.

—¡¿QUÉ LES PASA, IDIOTAS?!—Gritó Midoriya, molesto.

—¡Maldición! —gritó Todoroki, corriendo hacia Shindo mientras el polvo se asentaba.

—¡No fue mi intención! —Inasa también se acercó, su rostro lleno de culpa.

Examen de Licencias Provisionales – Fase Final (Continuación)

El tornado de fuego se disipó lentamente, dejando a su paso un cráter humeante en el centro del campo de pruebas. Gran Torino, desde la torre de observación, se llevó una mano a la frente con exasperación.

—¡ESTOS NIÑOS VAN A MATAR A ALGUIEN ANTES DE CONVERTIRSE EN HÉROES! —rugió, aunque una parte de él no podía negar el poder bruto que acababa de presenciar.

En el suelo, Midoriya soltó a Yo Shindo, quien tosió mientras se incorporaba.

—¡¿Qué diablos estaban pensando?! —gritó Midoriya, mirando alternativamente a Todoroki e Inasa—. ¡Esto es un examen de rescate, no una competencia de quién tiene el Quirk más destructivo!

Todoroki apretó los puños, evitando su mirada. Sabía que Midoriya tenía razón, pero algo en la actitud de Inasa lo había sacado de sus casillas.

—No fue mi inten—

—¡CÁLLENSE TODOS! —La voz de Gang Orca retumbó desde los altavoces, cortando cualquier discusión—. ¡El examen continúa! ¡Hay civiles atrapados en la zona norte y los villanos están avanzando! ¡Si quieren pasar, DEJEN DE PELEAR ENTRE USTEDES Y HAGAN SU TRABAJO!

Inasa fue el primero en reaccionar. Con un movimiento brusco, se giró hacia Todoroki.

—¡Tienes razón, esto es ridículo! —admitió, extendiendo una mano—. ¡Trabajemos juntos y terminemos esto!

Todoroki lo miró con desconfianza, pero finalmente asintió. No había tiempo para rencores.

—Bien. Pero después hablamos.

Mientras tanto, en otro sector del campo, Uraraka y Tsuyu trabajaban en equipo para levantar escombros y rescatar a los actores atrapados.

—¡Aquí hay uno! —gritó Uraraka, liberando a una mujer "herida" de debajo de una columna derrumbada—. ¡Necesita evacuación inmediata!

—¡Lo tengo! —respondió Tsuyu, cargando a la mujer sobre su espalda antes de saltar hacia la zona segura.

Pero antes de que pudieran celebrar, una sombra cayó sobre ellas.

—¡Cuidado! —gritó Jirou desde lejos, sus lóbulos extendidos para detectar peligros.

Era un villano simulado (interpretado por un héroe profesional), que se lanzó hacia ellas con un ataque coordinado.

Uraraka reaccionó al instante, tocando una roca cercana y lanzándola con su Quirk. El villano esquivó, pero la distracción fue suficiente para que Tsuyu lo enredara con su lengua y lo arrojara contra una pared.

—¡Buen trabajo! —dijo Uraraka, sonriendo.

Sin embargo, antes de que pudieran seguir, un rugido ensordecedor sacudió el área.

—¡¿OTRA VEZ?! —gritó Jirou, tapándose los oídos.

Era Bakugo, que acababa de volar hacia su posición, seguido de Kaminari y Kirishima.

—¡Salda de ahí, mierda! —ordenó Bakugo a "otro civil" cuando llego al edificio.

—¡Vamos!

El equipo de la U.A. se reagrupó rápidamente, demostrando una coordinación que sorprendió incluso a los examinadores.

En otro lugar – Akatsuki y los Shie Hassaikai

Itachi y Kisame caminaban por los callejones del mercado negro, alejándose del bar donde habían negociado con Overhaul.

—No confío en ese tipo —gruñó Kisame, ajustando a Samehada en su espalda—. Es demasiado calculador.

—No necesitamos confiar en él —respondió Itachi—. Solo necesitamos su información.

—¿Y qué hay de esa niña? ¿Crees que esas balas realmente puedan afectar nuestros kekkei genkai?

Itachi no respondió de inmediato. Sabía que si Orochimaru había teorizado eso, había una alta probabilidad de que fuera cierto.

—Nagato decidirá. Pero si esas balas son una amenaza... tendremos que eliminarlas antes de que caigan en manos equivocadas.

Kisame sonrió, mostrando sus afilados dientes.

—Me gusta cómo piensas.

De repente, Itachi se detuvo. Algo en el ambiente había cambiado.

—...Nos están siguiendo.

Kisame rio bajito.

—¿Los yakuza? ¿O esos pobres diablos que intentan vengarse de nosotros?

Itachi no necesitó responder.

Tres figuras emergieron de las sombras, bloqueando su camino.

—Akatsuki —dijo el líder, un hombre alto con una máscara de demonio—. Ustedes mataron a mi hermano en Kamino.

Kisame bostezó.

—¿Y?

El hombre desenvainó una espada larga, su Quirk haciendo que las cuchillas se multiplicaran en el aire.

—¡Hoy pagarán con su sangre!

Itachi cerró los ojos por un segundo.

—Patético.

Cuando los abrió, sus pupilas carmesí brillaron con el poder del Sharingan.

El hombre se detuvo en seco, su rostro congelado en terror.

—¿Q-Qué...?

Antes de que pudiera reaccionar, Itachi ya estaba detrás de él, su kunai ensartada en la garganta del atacante. Los otros dos cayeron al instante, Kisame cortándolos en dos con Samehada antes de que pudieran parpadear.

La calle quedó en silencio, salvo por el sonido de los cuerpos cayendo al suelo.

Itachi limpió su kunai con un paño antes de guardarla.

—Sigamos. Nagato nos espera.

Kisame rio mientras caminaban sobre los cadáveres.

—Este mundo es divertido, ¿no lo crees?

Examen de Licencias – Conclusión

Después de una hora de rescates intensos y enfrentamientos contra los villanos simulados, los altavoces anunciaron el fin de la prueba.

—¡TIEMPO TERMINADO! —anunció Gang Orca—. ¡Todos los participantes, regresen a la zona de reunión!

Los estudiantes, exhaustos pero satisfechos, se reagruparon en el área central. Algunos estaban heridos, otros cubiertos de polvo, pero todos con la determinación de haber dado su máximo esfuerzo.

Midoriya se secó el sudor de la frente, mirando a sus compañeros.

—Lo hicimos bien —dijo, con una sonrisa cansada.

—Sí, pero no cantemos victoria todavía —respondió Iida—. Los resultados aún no se anuncian.

Bakugo, cruzado de brazos, gruñó.

—No importa. Pasamos. Punto.

En ese momento, los examinadores se alinearon frente a ellos. Gang Orca tomó el micrófono.

—Después de evaluar su desempeño en ambas fases... —hizo una pausa dramática—.¡Los siguientes estudiantes han aprobado el examen de licencias heroicas provisionales!

La lista comenzó a desfilar en una pantalla gigante.

Midoriya contuvo la respiración.

Uno a uno, los nombres aparecieron.

"Midoriya Izuku."
"Uraraka Ochaco."
"Kirishima Eijiro."

...

Y así, hasta que casi toda la Clase 1-A fue nombrada. Excepto Bakugo y Todoroki, quienes no habían obtenido sus licencias. Un suspiro de alivio colectivo recorrió al grupo.
—¡LO LOGRAMOS! —gritó Kirishima, abrazando a Kaminari mientras Bakugo parecía tener una crisis existencial.

El grito de victoria de Kirishima resonó en el aire, pero Bakugo no lo escuchó. Sus puños temblaban, las uñas clavándose en las palmas hasta dibujar media luna de sangre.

"No pasé."

Las palabras se repetían en su cabeza como un maldito eco.

"No pasé."

A su lado, Todoroki permanecía en silencio, pero sus ojos azules y grises reflejaban una frustración igual de profunda.

Midoriya quiso decir algo, pero las palabras murieron en su garganta. Sabía que cualquier intento de consuelo sería recibido con una explosión en la cara.

Gang Orca continuó anunciando nombres, pero Bakugo ya no escuchaba. Solo veía los rostros de los demás, sus compañeros, aquellos quehabían logrado lo que él no pudo.

—¡Katsuki Bakugo!

El sonido de su nombre lo sacó de su trance. Gang Orca lo miraba directamente, con una expresión seria.

—Shoto Todoroki.

Todos guardaron silencio.

—Ustedes dos no obtuvieron sus licencias provisionales.

Un murmullo recorrió la multitud.

—Pero...Gang Orca cruzó los brazos.—Sus habilidades de combate son innegables. El problema fue su actitud.

Bakugo sintió un ardor en el pecho.

—Bakugo, tu falta de tacto con los civiles y tu incapacidad para trabajar en equipo te costaron puntos críticos.

—Todoroki, tu pelea personal con Yoarashi puso en riesgo a otros participantes y civiles.

El hielo en la voz de Gang Orca era más cortante que cualquier reproche de Aizawa.

—Sin embargo... la Comisión de Seguridad Heroica ha decidido darles una oportunidad.

Bakugo contuvo la respiración.

—Se les permitirá realizar un examen remedial en dos semanas. Si demuestran mejorar sus debilidades, obtendrán sus licencias.

Todoroki asintió lentamente. Bakugo, en cambio, no dijo nada.

Midoriya lo miró con preocupación.

"Kacchan..."

Pero Bakugo no estaba escuchando.

Por primera vez en su vida, se había quedado atrás.

Y no estaba dispuesto a aceptarlo.

Akatsuki – Reunión en las Sombras

Nagato observaba el informe que Itachi y Kisame habían traído. Sus ojos Rinnegan brillaban con interés mientras leía los detalles sobre la prisión flotante de Tartarus y la ubicación de los remanentes de la Liga de Villanos.

—Overhaul es un recurso valioso... por cerró el documento.—Pero no confío en su lealtad.

—¿Entonces rechazamos su oferta?preguntó Konan, cruzando los brazos.

— miró a Itachi.—Aceptaremos su trato temporalmente. Pero vigilen de cerca a ese hombre. Si intenta traicionarnos...

No hizo falta terminar la frase.

Obito, recostado contra una pared, se rió entre dientes.

—¿Y qué hay de All For One? ¿Realmente vamos a ir tras él a Tartarus?

Nagato no respondió de inmediato.

—No todavía.

Itachi levantó una ceja.

—¿Por qué no? Él es la única fuente de información sobre cómo transferir Quirks.

—Porque Tartarus no es una prisión comú cerró los ojos.—Es una fortaleza diseñada para contener a los peores criminales de este mundo. Si vamos allí, será con un plan infalible.

Orochimaru, que había permanecido en silencio, sonrió.

—Oh, pero qué divertido sería verlos intentar penetrar esa prisión...

Kisame gruñó.

—No es momento de juegos, serpiente.

Nagato levantó una mano, imponiendo silencio.

—Por ahora, nos concentraremos en los remanentes de la Liga. Itachi, Kisame... encuéntrenlos y elimínenlos.

Itachi asintió.

—Y el equipo en Estados Unidos...

—Ya están en camino.

Nagato asintió satisfecho.

—Bien. Entonces... comencemos.

Fin del Capítulo

Temas para el Próximo Capítulo:

Bakugo y Midoriya tienen una pelea donde Bakugo se desahoga emocionalmente.

El equipo de Akatsuki llega a Estados Unidos.

Nagato habla con Overhaul acerca del trato y de la liga de villanos.

La liga de villanos planea su próxima jugada.

Itachi sospecha del potencial de Midoriya, y Orochimaru se fascina con las balas delshie hassaikai y investiga elTartarus.

Bueno chicos, aca está el capítulo prometido (aunque lo perdí como cinco veces por culpa del malditowattpad). Al final pude recuperar la historia, aunque solo la mitad, y tuve que reescribir la mayor parte del capítulo, pero gracias por ser pacientes.

Espero que les haya gustado.

PREGUNTAS FINALES: ¿Les gustaría que suba el FIC A YouTube? ¿De qué otro nime quieren un FIC?.

¡Gracias por leer!.