Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán. Salmos 34:1

Aclaraciones:

Narración

-Dialogo-

-Pensamiento-

- Inner Sakura-

-"Diálogo en una escena pasada"-

-"Pensamiento en una escena pasada"

&&&& Cambios de escenarios/

N.A. Notas de la autora

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

CAPITULO 2: El muchacho, la niña y la mujer

—Que extraño— dijo la pequeña gennin de cabellos rosados al tocar la corteza de un enorme árbol del bosque de Konoha, suspiró – no puedo creerlo, estoy pérdida – se sentó en el suelo recargada en el árbol, aparentemente había perdido todo rastro que dejó, el regresar a la aldea sería muy complicado, si bien le iba, claro; ¿cómo era posible?, seguramente su shishuo, la quinta hokage, estaría muy decepcionada.

—¡Kya y ahora ¿qué vamos a hacer?!

—No lo sé— se dijo levantando la vista observando el hermoso techo verde que formaban los apretujados árboles – supongo que no puedo quedarme aquí—, se incorporó y saltó hasta llegar a una de las ramas del enorme árbol.

Resolviendo que hacer pensó que al llegar a la copa podría distinguir la distancia que tendría que recorrer para llegar al margen del bosque, era una buena idea y con ella brotó la esperanza en la pequeña Sakura. Justo estaba por saltar hacia otra rama cuando algo llamó su atención, era un chacra muy conocido y familiar.

—Este chakra – dijo sonriendo – estoy salvada – brincó de árbol en árbol siguiendo el rastro de energía que era de su maestro, así que muy probablemente podría ayudarla —Que raro, pensé que estaba en una misión desde hace días, que bueno que ya regreso- brincó a otro árbol.

Pues sí, que bueno porque es muy conveniente para nosotras que ya esté de vuelta, nos salvamos— comentó muy animada esa vocecita dentro de su cabeza.

Suspiró un tanto desanimada –pediré su ayuda – hubo una mirada de tristeza —que vergüenza, seguramente Kakashi sensei pensará que sigo siendo una inútil, tan torpe que no soy capaz ni siquiera de entrenar en el bosque sin perderme— saltó a otro árbol.

Repentinamente el rastro zigzagueaba de un lado a otro mientras aumentaba la velocidad, haciéndole muy difícil mantenerle el paso o siquiera reconocerlo, de no ser de que se trataba de su maestro y que ella era una experta en cuestiones de control de chacra, lo habría perdido fácilmente.

—¿Eh?, creo que se está alejando más rápido— iba muy rápido —, tendré que acelerar el paso— y así fue que una vez más aumentó la velocidad tratando de darle alcance al hombre que podía ayudarla a salir —¿Pero… qué? — paró en seco y miró en todas direcciones al darse cuenta que el rastro de energía se habia perdido casi por completo haciéndolo mucho más difícil detectarlo, evidentemente era mucho más complicado que antes.

Instintivamente sus sentidos se pusieron alerta y gracias a sus rápidos reflejos pudo esquivar unos kunais que terminaron por clavarse certeramente en el tronco del árbol.

Me está atacando- pensó con una enorme sorpresa al ver los kunai que por poco logran lastimarla —¿por qué? — pensó mientras consideró tomar uno de sus kunai para defenderse —, tal vez sea solo entrenamiento, pero, ¿dónde está? — Sakura trató de rastrear por completo a su atacante —Es muy bueno, casi no lo siento— tuvo que concentrarse mejor para que sus sentidos se agudizaran, escuchar, oler, mirar cualquier rastro, poner en práctica las mismas recomendaciones que Kakashi, y Tsunade, le habían recomendado.

Hallarlo entre la arboleda fue algo sumamente difícil, no lograba localizarlo, escuchó una ráfaga y nuevamente tuvo que saltar para esquivar sus armas, unos shurinken, pero no fue tan rápida esta vez, para su desgracia uno de ellos alcanzó a rozar su hombro izquierdo.

Está bien, no es tan grave, sólo es algo superficial— tocó la herida pensando que aun no era tiempo para sanarse, la prioridad era defenderse, y estuvo a punto de lograrlo ágilmente, pero desafortunadamente no pudo evitar tocar un hilo con su pie izquierdo¡Demonios, es una trampa!— tan rápido como sus pensamientos pudo observar como cuatro kunais se dirigían hacia ella, hizo todo lo posible por moverse, pero el calzado estaba atorado en el hilo y su hombro se sentía resentido evitando moverse con la velocidad necesaria para esquivarlos —oh no…

Cerró los ojos esperando el dolor en su cuerpo, pero nunca llegó, lo único que escuchó fue el sonido de las navajas clavándose en el árbol, y aunque no había dolor lo que sí pudo sentir fue como su cuerpo fue atrapado con hilos en la corteza del árbol. Sí, fue una trampa, pero no para dañarla, sino para inmovilizarla, aun así, tuvo mucha suerte, porque de haberlo querido su atacante pudo haberla eliminado fácilmente.

—Tengo que soltarme— resolvió ejerciendo cierta presión sobre los hilos, pero se dio cuenta de que los kunais habían sido lanzados tan certeros y precisos que los hilos la presionaban fuertemente haciendo casi imposible cualquier movimiento, era una trampa excelentemente ejecutada.

No la sorprendió tanto, sabía que Kakashi era bastante bueno cuando se lo proponía. Lo cierto era que tenía que salir de ahí o estaría a merced de su atacante y perdería.

Mientras forcejeaba el chacra se hizo más claro y fácil de detectar, giró con mucho esfuerzo la cabeza e incluso le arrojó un kunai, escuchó el sonido del hierro al chocar con otra arma, evidentemente lo había esquivado con facilidad, tenía que romper los hilos y recordó su entrenamiento y mando chacra a sus manos logrando romperlos –genial.

Pero no tuvo tanta suerte porque su atacante no le dio mucho tiempo, rápidamente se acercó a ella e inmovilizó su brazo libre mientras le amenazaba con un kunai en la garganta, Sakura tragó saliva pensando que para ser un entrenamiento ya se estaba poniendo muy pesado y peligroso, aunque decidió que aun así no demostraría miedo alguno.

Buscando mirar el rostro enmascarado de Kakashi subió la mirada y se encontró con la gran sorpresa de ver otro tipo de mascara, una aterradora que representaba algo así como un lobo estremecedor. Aquella mascara era bastante terrorífica, tanto que un escalofrió recorrió el cuerpo de la niña, pero Sakura era testaruda y logró disimularlo muy bien manteniéndose sin demostrar el miedo que crecía en su interior; además de esa terrible máscara su atacante estaba cubierto por completo por una especie de manta oscura haciéndolo más terrible de ver, además claro de que el aura que desprendía le pareció más aterrador que todo, evidentemente de alguna manera había confundido a su maestro con otro talentoso ninja.

—Un anbu.

—Niña, ¿qué es lo que buscas, por qué me estas siguiendo? — le cuestionó con una voz apacible pero profunda.

—Yo…, yo quería que me ayudara a salir del bosque, estaba entrenando, pero me perdí—, estaba tan nerviosa que no se le ocurrió otra cosa mas que decir solo la verdad.

El anbu levantó la vista y miró sobre su cabeza –eres de Konoha— enunció al ver la banda con el símbolo de su aldea.

—Sí, soy una gennin— contestó, aunque no estaba segura de sí era una cuestión. El misterioso anbu retiró su amenaza y se alejó de ella logrando que Sakura se relajara un poco, después uso el kunai para romper los hilos.

—Disculpa— le habló con una voz tranquila – pensé que era un enemigo o espía, perdona.

Sakura estaba muy confundida y algo decepcionada, ¿acaso se había equivocado y confundió a un anbu con su maestro?, aunque de cualquier forma se trataba de un anbu de la aldea, así que podía pedirle su ayuda para salir del bosque. Se llevó una mano al hombro e hizo un gesto de dolor.

—Perdóname – dijo él – deja buscar algo, tal vez traiga con que ayudarte- trató de buscar cosas entre sus portakunai, con ese movimiento Sakura pudo notar que estaba herido en el antebrazo.

—Gracias, pero no es necesario, déjelo así – y comenzó a hacer su jutsu de sanidad.

—¿Eres ninja médico?

—Aprendiz— comentó, al finalizar se acercó a él para sanarle el antebrazo.

El anbu se sorprendió y se hizo un poco hacia atrás al ver como ella se acercaba para curar la herida después de haberla atacado.

—¿No te doy miedo?

Sakura sonrió —un poco, sobretodo con esa mascara, pero se que no es malo, trató de ayudarme cuando usted también lo necesitaba; además, sé que pudo matarme si hubiera querido, pero no lo hizo, creo que con eso es suficiente para saber que es de fiar… ¿Y cómo se hirió?

—Esto…, vengo de una misión, ahí me hirieron, pensaba llegar rápido con mis subordinados, pero fue cuando sentí que alguien me seguía.

—Debería atenderse antes, no es bueno descuidar las heridas, aunque sean tan pequeñas— y velozmente curó la herida del anbu.

—Gracias.

—De nada.

—¿Dices que te perdiste en el bosque por entrenar? — ella asintió –no deberías adentrarte tanto si no sabes bien el camino.

—Lo sé, pero de verdad que tomé mis precauciones – mencionó acercándose al tronco del árbol –, en realidad ya había venido antes y no me había perdido; aprendí a dejar rastros y siempre dejo marcas en los árboles para asegurarme, pero es extraño, por alguna razón creo que el bosque luce… diferente, y no encontré ninguna marca—, una corriente de aire meció los cabellos rosados de la niña, así como la manta del anbu –; pero afortunadamente lo encontré y me podrá ayudar a salir.

—Hum…

—Sentí su chacra y pensé que era alguien conocido, mi sensei en realidad, por eso lo seguí…, cielos, es increíble, nunca habia estado tan cerca de un anbu, escuché que son geniales, y muy fuertes – estaba bastante ilusionada.

—Hum…— el anbu miró hacia todos lados, analizando el bosque.

Seguramente es un genio, debe de estar pensando como regresar a la aldea.

Él suspiró –entonces creo que estamos en un grave problema.

—¿Eh?

—Porque yo también me perdí – se llevó una mano a la altura de la mejilla algo avergonzado.

Evidentemente Sakura casi se cae del árbol, y habría sido un gran golpe porque era uno bastante alto –¡Ah pero que decepción!, ¿cómo se atreve a aconsejarme si él también cae en los mismos errores que yo?, en eso también se parece a Kakashi sensei.

—Perdona, pero creo que tienes algo de razón – dijo él –, también el bosque luce distinto para mí.

–¡Verdad qué si!

—Si…, en fin, casi estoy seguro de que cerca de aquí hay un claro y un riachuelo, si llegamos allá será mucho más sencillo ubicarnos y regresar a la aldea.

—Muy bien… pues no me queda de otra más que confiar en él.

Y así, sin más, partieron de árbol en árbol al famoso y esperanzador claro; avanzaron un buen tramo y Sakura se dio cuenta de que el anbu no era precisamente muy parlanchín, ya se estaba aburriendo, y como era su costumbre, rompió el incomodo y pesado silencio –¿falta mucho?

—No, estamos a unos pocos metros.

—Ah— y de nuevo el silencio incomodo, pero no se atrevió a decir otra cosa porque el anbu parecía muy serio.

—Hum…, esto, creo que no me dijiste cómo te llamas.

—Sakura, Haruno Sakura — dijo ella parándose en seco, el anbu frenó repentinamente y la detuvo abruptamente impidiéndole avanzar, el motivo fue claro porque hubo un fuerte estruendo, era una explosión muy cercana y peligrosa.

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Kakashi y su versión miniatura se quedaron observando por largo tiempo, Sakura estaba completamente sorprendida así que extrañamente no podía articular palabra alguna, pero, ¿podían culparla? El Kakashi miniatura no solo era igual a su sensei, sino además tenía el sharingan ¡el sharingan! ¡Eso era por demás raro e improbable!

No tan ajenos a la admiración que sentía la kunoichi ambos Hatake compartieron un largo y profundo suspiro y solo les quedó guardar sus armas.

—Será mejor que ocultes tu sharingan, no debes gastar chacra innecesariamente – dijo el mayor de ellos a la vez que el mismo ocultaba el suyo.

—Si— asintió el menor y rápidamente bajó la banda protectora.

El mayor de los Hatake se sentó en el pasto y miró hacia el cielo, el pequeño simplemente lo imitó.

—Sakura dice que entrenabas en el bosque.

—Si.

—¿Estas herido?

—No

Hubo unos minutos de total silencio cuando nuevamente el ninja mayor reinició sus diálogos.

—Es extraño, ¿no crees?

—Si — otros tantos minutos en silencio —¿Por qué crees que pasó?

—Hum… No lo sé.

Sakura que ya tenía rato de haber reaccionado y sinceramente se mantuvo al margen únicamente por educación, pero sinceramente ya estaba empezando a perder la paciencia ante la gran conversación de esos dos, de la que por cierto no entendía nada, lo cual solo la llevaba a molestarse un poco, sobretodo porque era ignorada monumentalmente por ambos cuando hablaban como si ella no estuviese ahí parada esperando por…, bueno, por lo que sea que estaba esperando.

—Oigan… ¡hey, ustedes dos! — habló enérgica, ambos la observaron y ella se acercó —¿de qué hablan?, ¿qué está pasando?

El pequeño solo la miro con tranquilidad, pero no contestó, sino que miró a su versión adulta mientras le pedía silenciosamente que hablara él, porque se suponía que Kakashi adulto tenía mayor tacto al hablar con ella debido a su relación de ya varios años.

Kakashi asintió entendiendo perfectamente lo que su "yo" niño le decía sin palabra alguna, así que solo sonrió y con gran paciencia dijo – ¿no es obvio Sakura?

—¿Eh?

—Lo que está pasando aquí— dijo aun sonriendo.

—No, no lo es, y no sé qué rayos está pasando aquí — habló un tanto molesta.

—Será mejor que le expliques— dijo el menor volviendo su vista en el cielo, había una escurridiza nube que pronto cambiaria, una vez más, de forma.

El mayor asintió – verás Sakura, él… – y señaló al pequeño – es mi yo del pasado que, por una extraña, inexplicable, fantástica y misteriosa razón está en el futuro, ósea nuestro presente…, pero no te preocupes por nada, muy seguramente nos enteraremos del motivo de esta maravillosa situación— finalizó de lo más tranquilo y regresó su vista en las nubes, pensando que la nube ya tenía la forma de algo como un conejo medio raro.

Como era de esperarse Sakura se quedó en estado de shock otra vez, pero en esta ocasión no tardó tanto para salir de él.

—¡ESA ES LA EXCUSA MAS TONTA E INVEROSIMIL QUE LE HE ESCUCHADO, Y VAYA QUE LE HE ESCUHADO MUCHAS! — comentó bastante enojada señalándolo con el dedo.

—Hum…

— Kakashi sensei, ¿por qué simplemente no admite que es su hijo? — dijo cruzando los brazos y tratando de disminuir el tic nervioso en su ojo derecho.

—Por qué no lo es, él no es mi padre — habló el niño tranquilamente y sin dejar su vista del firmamento.

—¿Estás seguro? — le cuestionó acercándose a Kakashi adulto tomándole la cara desde atrás — míralo bien—, y lo acercó sin tacto alguno al pequeño —, no te preocupes, puedes hablar con tranquilidad, estas seguro conmigo, de verdad; de seguro te ha de torturar y todo eso, pero yo te salvaré, soy muy fuerte – y arrojó a su maestro cual muñeco de trapo y tomó con ternura las manos del niño —, de verdad, en serio que puedes confiar en mí.

El niño se sorprendió, pero recobró la compostura y seriamente agregó – mi padre es Sakumo Hatake, y desde hace algunos años que murió.

Ante estas difíciles palabras Sakura soltó las manos del chico pues se dio cuenta de que el dolor y tristeza con que las decía no podían provenir de una mentira, así que simplemente creyó todo y miró a su sensei (ya se había recuperado), tenía el mismo semblante triste.

—No puedo creerlo— musitó la chica a la vez que dada algunas vueltas con desesperación.

—Pues créelo, no tengo hijos – dijo el ninja copia acercándose hasta ella –, además Sakura, si te queda una duda recuerda que los caracteres adquiridos no se heredan a la progenie — argumentó colocando el dedo a la altura de la cara con gran seguridad en su sapiencia —esto significa que no tengo genes para heredar mi sharingan, así que mis hijos no lo tendrán.

Sakura nuevamente entró en shock, y ese tic del ojo estaba lejos de desaparecer –, y ¿desde cuando sabe usted de genética y herencia? – le dijo con los ojos entrecerrados al salir su expectación.

Kakashi sonrió y con la mano en el mentón puso cara de intelectual –Hum… por si no lo sabes soy una persona muy ilustrada— finalizó con un tono de presunción.

—¿En serio?, vaya sorpresa, yo que pensé que los únicos libros que leía eran los Icha Icha.

Al escuchar sobre el famoso libro el niño pareció salir de su ensimismamiento—¿Aún siguen saliendo tomos? — preguntó ansiosamente incorporándose rápidamente y colocándose frente al otro Kakashi sin importarle en lo más mínimo que casi tiraba a Sakura en el trayecto.

—Claro que si— contestó el mayor con igual ansias y emoción.

—Yo tengo poco tiempo de adquirir el primer tomo, pero lo que he leído ha sido, ¡wow!, fenomenal, me ha fascinado —dijo bastante alegre mientras sus ojos brillaban intensamente.

—¿Ya llegaste a la parte de la montaña? — preguntó el mayor compartiendo ese mismo brillo.

—No, pero acabo de comenzar ese capítulo, ¿no me digas qué? — dijo con las manos apuñadas frente a su pecho.

—Si— contesto el adulto copiando la misma pose, además claro de adivinar por completo la pregunta del niño.

—¡Ah! — gritaron al unísono ambos shinobis.

Sakura estuvo al punto del colapso nervioso, pero por obra divina no se cayó al suelo –si me quedaba alguna duda de que ese niño es Kakashi sensei ya no… —pensó mientras observaba como los dos hombres hablaban de su libro con bastante entusiasmo y fervor, de igual manera como dos jovencitas conversan de sus intereses amorosos.

—Oigan— los llamó, sin siquiera ser tomada en cuenta, una vez más.

—A mi me encanto esa parte— dijo el mayor ignorándola por completo.

—Oigan…

—¿Y qué te pareció lo del puente? —preguntó el menor sin prestar atención a la chica, muy a pesar de esas venas que saltaban en el rostro augurando algo muy peligroso.

— ¡Uy, como olvidarlo!, es una obra maestra— contestó Kakashi adulto sin percatarse que su alumna emanaba un aura intensa.

—Oigan…— volvió a insistir, pero nuevamente fue ignorada —¡hey, ustedes dos! — evidentemente solo le quedaba ser más asertiva, así que sin más los tomó a los dos de la oreja, claro que al mayor aplicando mayor fuerza de lo normal.

—Disculpa Sakura, ¿qué decías? — preguntó el mayor.

Los dos son un par de pervertidos— pensó y soltó al pequeño, el niño solo se quedó observándola con seriedad no sin sobarse la oreja —, así que él es Kakashi sensei de niño, siempre tuve curiosidad de saber como luciría de esa edad, es lindo, aunque un tanto más serio que Kakashi sensei.

—Hum… Esto… Sakura, ¿puedes soltarme?, no quiero quedar sordo antes de tiempo — Sakura asintió y le soltó dándole libertad para que el mayor también se tocara la oreja que le palpitaba dolorosamente.

—Ah… Kakashi sen... — la kunoichi no finalizó, era bastante extraño decirle sensei a un niño— Kakashi kun— el niño solo la miró— ¿podrías ir a traer un poco de agua al río?, por favor — y le dio una pequeña cantimplora de emergencias que el niño tomó sin mucho tacto.

—Hum… bien, pero si quieren hablar a solas sólo tienes que decírmelo— y caminó unos metros rumbo al riachuelo para llenarlos del vital líquido, a Sakura le pareció gracioso el comentario y asintió mientras lo veía tiernamente.

—Era un niño adorable, ¿verdad Sakura? — preguntó su sensei justo a su lado, seguía masajeándose la oreja.

Sakura asintió un poco apenada —, si lo era, lo admito, uno adorable, aunque un tanto serio y pervertido, no le da vergüenza sensei, como es posible que desde pequeño lea Icha Icha, ¿qué clase de niño lee esas cosas?, ahora entiendo porque está como está.

—Es una novela sobre romance, así que no le veo nada malo, además la lectura es muy buen habito.

—Si claro – mencionó con los ojos entrecerrados – Kakashi sensei — dejó en un suspiro sereno y preocupado —¿qué vamos a hacer con Kakashi kun? — Hatake mayor sonrió - ¿y ahora por qué se ríe?

—Hum…, bueno, es que pensaba que se oye muy bien eso de "Kakashi kun".

Sakura se sonrojó –Es que… bue...bueno, es muy raro decirle sensei a un preadolescente de 12 o 13 años.

—Entiendo, está bien, no te preocupes; hum, pues la verdad creo que lo mejor será ir con Tsunade sama.

—Si, yo también pensé en eso.

Kakashi kun se acercó al riachuelo y comenzó a llenar el recipiente mientras pensaba en lo inaudito de la situación, además claro de analizar a esa chica extraña (aunque bien intencionada) que le acompañaba de adulto y que al parecer era su futura estudiante —no tiene respeto por mí en lo más mínimo.

Ajeno a todo y pensando darse a si mismo consejos sobre la docencia, una silueta escondida tras algunos árboles lo observaba con astucia y sagacidad planeando como atacarlo.

Te atrapé, así que ahí estás… descuidándote para beber, grave error —pensó la misteriosa silueta ahora recargada en una roca, tuvo que ser muy sigilosa al moverse para evitar que la detectaran, definitivamente debía atacarlo antes de que la notara y escapara, —sí, es uno de ellos —constató que no fuese un clon o alguna trampa y finalmente estuvo segura de que era uno de ellos al observar por el rabillo del ojo esa pequeña maza de cabellos grises –pero, ¿por qué estás solo?, ¿dónde están los otros?, bien, debe ser una estrategia…, mas te vale estar atento.

Fue justo en ese momento cuando Kakashi kun sintió repentinamente un chacra intenso dirigido hacia él, ¡alguien lo estaba agrediendo! Rápidamente dio un salto hacia atrás evitando varios kunai, y en pocos segundos notó como dos de ellos portaban sellos explosivos.

—Rayos, odio esas cosas — murmuró mientras se preparaba para salir del rango de la explosión. Inevitablemente lo sellos explotaron levantando bastante polvo, rocas y agua; el pequeño shinobi se puso en alerta con mayor seriedad que antes, y logró localizar a esa silueta acercándose velozmente, comenzó a asestarle golpes consecutivos en un excelente y bien calculado y cuidado taijutsu.

Era un gran rival, habría que tener precaución.

A pesar de lo sorpresivo del ataque y del gran nubarrón de polvo, agua y ramas, Kakashi kun lograba esquivarlos con agilidad; la pregunta rondaba a su ágil y juvenil mente, ¿Quién era su rival y por qué le atacaba?; no sabía quién era, pero era fácil de saber que la silueta era un adulto, uno con una máscara parecida a la que usan los anbu —es una mujer — dedujo al examinar detenidamente la figura estilizada y femenina, y entre el polvo logró mirar una larga trenza que no hacía más que afirmar sus deducciones.

La mujer era muy insistente y en uno de sus acercamientos estuvo a punto de alcanzarlo y golpearlo, pero fue interrumpida por un kunai que atravesó el polvo y golpeaba el perfil de la mascara del atacante obligándola a retroceder.

El menor de los Hatake volteó y supo que su yo adulto había intervenido en la pelea para auxiliarlo y protegerlo de lo que seguramente habría sido un doloroso golpe.

Minutos antes, mientras Sakura y Kakashi sensei analizaban la situación, el ninja copia le hizo una señal a su exalumna para que guardará silencio, ella captó el mensaje inmediatamente y en unos cuantos segundos escucharon el fuerte sonido de unos sellos explosivos detonando cerca del mini-Kakashi.

El ninja copia (el sensei, no el niño), se apresuró y llegó rápidamente donde el pequeño, Sakura lo alcanzó poco después completamente angustiada por el preadolescente, y suspiró aliviada y contenta de que estuviese a sano y salvo de cualquier peligro.

La silueta de la misteriosa mujer se detuvo y la máscara comenzó a agrietarse y crujir amenazando con caerse a pedazos, sin embargo, lo que más los soprprendió era que la mujer parecía no poder moverse —Ka...ka...shi — murmuraba sin otro timbre sino el de una persona completamente sorprendida.

Antes de siquiera preguntarse cómo era que esa mujer sabia su nombre, y quien rayos era y por qué lo atacaba, los dos Hatake y Sakura no pudieron evitar desviar la mirada hacia otro lado, habían sentido como otras dos personas se acercaban rápidamente hacia ellos, ¿acaso era una emboscada?

—Estén alerta, tal vez son refuerzos —ordenó Kakashi sensei, los otros dos asintieron adquiriendo su mejor pose a la defensiva.

Kakashi kun, Kakashi sensei y Sakura notaron que al parecer la mujer seguía en trance, así que por el momento habría que prestar atención a los que recién llegaban y estaban en la orilla donde finalizaba los grandes arboles del bosque; de un momento a otro ahí estaban, justo al limite de la arboleda, eran un adulto y un menor.

—Señor anbu, ¿los conoce? ¿Quiénes son? —preguntó el más pequeño de los recién llegados.

—No puede ser… no puedo creerlo— contestó el anbu despojándose de la capucha de su capa y quitándose la máscara de lobo.

—Kakashi sensei, era usted…, esa broma no es graciosa- dijo la pequeña gennin con su mejor timbre de niña berrinchuda mientras cruzaba sus pequeños brazos.

El anbu miró a la pequeña –Sakura, yo no soy tu sensei, yo no soy sensei de nadie.

La niña le reclamaría de que no lo aceptara, pero se detuvo al notar que el anbu, o mejor dicho su maestro, miraba con bastante asombro hacia el frente, su curiosidad pudo más que su indignación y miró hacia la misma dirección quedando completamente sorprendida.

—¿Qué… que rayos está pasando aquí?

El polvo se dispersaba dejando a la vista las personas que se encontraba en el riachuelo. La máscara de la mujer misteriosa por fin cayó develando el rostro, y, como si no fuera ya todo un lio y gran misterio, el rostro de la misteriosa mujer solo logró crear aún más confusión en todos, ella lloraba, lágrimas copiosas salían de los hermosos ojos verdes de esa mujer de gran trenza de color rosado.

Kakashi sensei no podía creer lo que veía, ahí, en el claro del bosque junto al riachuelo, se encontraban tres Sakura (una gennin, Sakura de su tiempo y al parecer una Sakura del futuro) lo cual ya era increíble, pero, por si fuese poco, había otro Kakashi más además de él y su "mini-yo", y era ese cazador anbu que acaba de llegar con la pequeña gennin.

Mientras tanto Sakura, la joven chunnin, por fin pudo observar como el polvo se dispersaba y no pudo evitar abrir sus ojos exageradamente al observar como no solo había tres Kakashi, sino también dos versiones más de ella, la pequeña gennin y la mujer misteriosa que lloraba.

—Esto… no puede ser — dijeron al unísono las Sakura al observarse anonadadamente en sus versiones, y, como si fuese inevitable, se desmayaron.

Justo antes de que las féminas cayeran al suelo los tres hombres se apresuraron a detener la caída, uno sosteniendo a cada una; Kakashi sensei logrando cargar a Sakura (la de su tiempo) entre sus brazos, el pobre Kakashi kun apenas y pudo detener del golpe en el piso a la "mujer misteriosa de la gran trenza", que no era otra más que alguna Sakura adulta del futuro, y el anbu intercepto ágilmente a la niña.

—Hum… esto no será sencillo — dedujo el mayor de los Hatake y sus otros "yo" lo miraron y asintieron a la vez que lanzaban un largo y profundo suspiro.

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Saludos desde Sinaloa, México

25-04-25

¿Qué tal? Acá el segundo cap de Kakashi, Sakura 1, 2 y 3, si, son tres Kakashi y tres Sakura, me encanta complicarme la vida, jajajaja, y amo mucho a Kakashi, tanto que acá lo puse por tres, jajaja.

En fin, espero y no se hayan confundido tanto los nuevos lectores, porque los que ya concoen la historia pues ya saben por donde va; tardé mucho editando el cap, tratando de dejarlo un poco más claro en su lectura, que es el enrredo de esta historia con tantos Kakashi y tantas Sakura interactuando entre ellos. En fin, saludos y Dios los bendiga.

Cristo vive, reina y viene pronto, ¡prepárate!

NOTA ORIGINAL

Hola, hola, mis queridos lectorcillos confundidos:

Jajaja, si se que el capítulo estuvo un poco loco y raro y sé que a lo mejor se confundieron al principio, pero y espero que se entendieran bien al final. Muchas gracias a todos los que me apoyaron en este fic, aquí les dejo este segundo cap.; la verdad es que me estuve esperando para ver Kakashi Gaiden, aunque la verdad que cuando se me ocurrió este fic ni siquiera sabía que saldría en anime, pero que bueno porque está increíble y se apega bastante al manga, en fin no les cuento mucho, solo véanlo, y mi otra duda es la película, wow, según se va a tratar de Kakashi, en realidad ese el mayor motivo que me alienta a verla, ya saben que él es mi favorito.

Bueno antes que nada agradezco a todo los que leyeron malditas aguas termales y los que aun no lo leen los invito a hacerlo, como fue un fic oneshot no puedo a algunos contestar los comentarios así que aprovecho este espacio. Por último, me voy de vacaciones por una semana, así que no actualizaré muy seguido, perdón a quienes esperan mi persona especial, pero trataré de adelantar cuando llegue, gracias a todos por su tiempo y atención, dios me los cuide.

Hasta pronto.