-Draco- gritó Theo, corriendo desde la entrada del camino de gravilla que conecta a la mansión con las caballerizas.

-Theo, ¿qué haces aquí? -

-vine a verte-

-se suponía que acompañarías a Lovegood a ver a las sirenas albinas- inquiere el rubio, Theo sonríe.

-eso se canceló, tenía que acompañar a Granger a San Mungo, algo de un chequeo, cosas de mujeres dijo Luna- Draco se gira -Granger, ¿está enferma? -

-no lo creo, la vi ayer en la mañana y se veía bien, debe ser esas cosas de controles de mujeres, estaban como misteriosas y hablando en clave-

-ahhh- Theo se acerca a hablarle bajito -ella y tú se han seguido viendo-

- ¡cállate, Theo, si Lucius te escucha- susurra Draco.

-eres un hombre adulto, ¿qué hará, desheredarte? -

-puede, pero no es por eso, papá insiste en que me comprometa con una sangre pura, una niña de bien y hasta el momento parece haberse olvidado del tema, quiero que siga así-

-pero tú y ella, ¿aún se ven, cierto? - Draco lo observa en silencio un minuto, luego suelta todo el aire -sí, nos seguimos viendo, y nadie lo sabe Theo, así que guarda silencio, si Lucius se entera sabre que fuiste tu-

-tranquilo, seré una tumba, y cuando piensas volver a ser públicos-

-estoy buscando una forma de convencer a Lucius, ya sabes, algo que no implique ser dramático, como fugarse a Gretna Green, no sería justo para ella, después de todo lo que ha pasado-

-mm.-

-mm. ¿qué?, tienes una mejor idea? - pregunta el rubio, mientras se acercan a los caballos pura sangre que Draco mantiene.

-nada, ¿pensé que tendrías abraxas? -

-tengo, pero, Davenport trajo estos ejemplares y los pondré a correr en las carreras de caballos muggles, es un buen negocio-

-un negocio que te permite pasar bastante tiempo en el mundo muggle con cierta bruja-

-Theo-

- ¿que?, es cierto-

-sí, pero se supone que terminamos y no nos hemos visto y …-

-deberías encontrar tus pelotas y decirle a Lucius en su cara que se puede ir a la mierda-

Un pequeño elfo se aparece a su lado -amo Draco, el ama Narcissa lo necesita con urgencia- luego de dado el mensaje la criatura desaparece.

Draco camina despreocupadamente por la mansión, Theo se enredó en las cocinas como siempre, la madre de Draco, esta con dos elfos en la salita de música, mirando el tapiz Black que recientemente Harry Potter había devuelto.

-Draco, mi dragón, ¿puedes decirme que significa esto? – Draco se acerca a su madre y palidece ante lo que ella le muestra, pero luego educa sus rasgos y la observa -no sé a qué te refieres madre-

-Draco, no crees que tengo problemas a la vista o algo parecido, esto -señala un lugar del árbol- es una ramita, ¿sabes que significa? -

-no madre, no lo sé, pero estoy seguro de que me lo dirás-

- ¡insolente! - Draco da vuelta los ojos ante el exabrupto de su madre, luego se acerca a donde ella esta y traza la pequeña ramita que se está bordando -creo, que voy a ser papá- murmura.

- ¿crees?, dioses Draco, a veces creo que deberías volver con la señorita Granger, claramente ella potenciaba tu inteligencia- Draco la mira sorprendido, va a decir algo, cuando Narcissa se detiene en su diatriba -oh por dios, ¡por eso estás tan tranquilo!, debí haberlo previsto-

El la mira sin entender -madre-

-madre nada, quiero ver la cara de Lucius ahora-

-no está confirmado, madre, no me han dicho nada aun-

- ¿qué confirmación quieres?- Narcissa se coloca a dar vueltas por la habitación -bueno, inesperado esto es, pero debes asumir tu responsabilidad-

-no es tan inesperado … claro madre, asumiré mi responsabilidad-

-claro …- Narcissa lo observa arqueando una ceja - no se supone, ¿qué habías terminado con ella? -

-bueno, veras madre, no estamos en una relación, pero ella y yo- Draco mira el techo -nos seguimos viendo y seguimos estando juntos, que viva aquí no cambio ese hecho, es solo que digamos que ahora duermo algunas noches acá y …- Narcissa tiene los ojos clavados en el cómo un halcón -bien, no diremos eso a tu padre, nos iremos por el lado del honor y todo eso, lo que no sabe no le hará mal-

-lo que digas madre- Draco sonríe para sí, luego mira el árbol y se hincha como un pavo real, colocando cara de suficiencia, su madre solo lo observa moviendo la cabeza.