Reelección

Esa era la decisión que Hermione tenía que tomar, eso era antes de Francia claramente, se había tomado un tiempo antes de decidir si iría a la reelección…

Ahora no estaba segura de ir, ni siquiera estaba segura de que el sacrificio valga la pena.

Había empezado su mandato siendo la novia de Ron, se habían separado a los 6 meses de forma oficial, extraoficial había sido antes.

Luego había estado sola, hasta él… hace tres años se habían reencontrado en una reunión de las asociaciones de empresarios, y las chispas habían volado, bueno no había sido así, no había sido romántico ni nada parecido, pero había sido decidor…

Luego había sido Francia y esas vacaciones maravillosas, por primera vez preocupada de solo disfrutar y sentir, nada de guerras, padres incomprensibles, política, elfos domésticos, ser ministro, es-novios celosos, amigos no cooperadores, nada, solo ella y su hombre.

- ¿Cómo es que no vas a la reelección? - preguntó ginny desde donde estaba sentada en la mesa de comedor de los Wesley.

-no quiero ir, quiero hacer otras cosas- respondió Hermione.

-pero naciste para esto, es decir, para ser primer ministro, para dirigir-

-quiero una vida Ginebra- el uso de su nombre completo provocó silencio en la mesa.

-Ginny- dijo Molly en forma de llamado de atención, la pelirroja se giró hacia su madre, esta movió negativamente la cabeza, pero ella la ignoró.

-es sólo que no entiendo-

- no hay nada que entender, quiero hacer cosas que me satisfagan, estoy cansada de los guarda espaldas, no poder hacer nada, por que todo es escrutado, quiero mi vida de vuelta- los demás Weasley mantuvieron silencio, menos mal y Ron no estaba presente, George hizo un silencioso brindis.

- ¡es que simplemente no puedes! - dijo Ginny - ¿Quién nos dirigirá ahora-

-harán elecciones- dijo George colocando los ojos en blanco.

-no quiero seguir- Hermione era clara en sus palabras, lanzó una mirada a Molly, está conversación ya había ocurrido anteriormente, con los mismos resultados.

- ¿tiene esto algo que ver con el hombre que conociste en Francia? - preguntó su otrora amiga - ¿es el quien te está pidiendo no seguir? -

Hermione dejó los cubiertos sobre el plato, en clara señal que ya había terminado - ¿no puedo acaso, no querer seguir en política?, ¿acaso no se me está permitido? - esperó un momento, luego tomó la servilleta y la colocó sobre la mesa - ¡quiero tener una vida propia antes que sea demasiado tarde, no quiero vivir para los demás! – dicho esto último salió de la mesa y del comedor, sólo seguida por George.

-será mejor que te disculpes- dijo Molly molesta a su hija -hace un esfuerzo por venir con nosotros y ¡te comportas de forma infantil! –

- ¿Esto tiene que ver con cierto rubio sangre pura? – preguntó George cuando ella estaba a punto de desaparecer.

-no, tiene que ver conmigo tomando decisiones que a los demás no le gustan-

- ¿pero …? -

-Draco no influyó en esto, si es lo que vas a preguntar, ¡estoy embarazada George! - el pelirrojo sonrió socarronamente -imaginé que era algo grande y complejo, de otra forma hubieras seguido esclavizada a una vida que no te merece-

Hermione sonrió, -planeo retirarme al campo, después de mi mandato, quiero descansar y llevar una vida tranquila, antes que todo se coloque patas arriba con la llegada del bebé-

George asiente, va a preguntar algo, pero ella lo calla -voy a casarme, y quien sabe, tal vez tenga ganas de volver en unos años más, o tal vez no- dijo antes de desaparecer, George sonrió ampliamente - ¡sí, lo sabía!, Zabini me debe 1.000 galeones-