Draco había llegado con lentes de sol, y una actitud ganadora, había caminado desde un punto de aparición cercano al ministerio, el día era hermoso, y no era un eufemismo.
Traía un café en la mano, era para darle más onda a su apariencia, había tomado un desayuno completo en su casa, un bolso de cuero colgado de su hombro izquierdo, un traje mugle de tres piezas, y el pelo con el último corte que le hacía ver más masculino completaban todo su outfit.
Winky estaba en su oficina con el resto de sus accesorios, reloj, gemelos y anillos -el amo salió sin sus cosas- dijo la elfa con una media sonrisa cuando lo vio.
-suerte la mía de tenerte- dejo el café en la mesa, provocando que winky de un pequeño gruñido -el amo debería revisar el fondo del envase, va a dejar marcas en el escritorio y recuerde que este no es de los del ministerio, el amo lo trajo directo de la mansión-
Draco la miró y le sonrió -Win, ya te he dicho que si te aburres puedes ayudar a Pans en la tienda de costura-
-winky no se aburriría si el amo tuviera un heredero- winky lo observa directo a los ojos sin bajar la mirada, Draco no dice nada -el amo no se hace joven, tiene 30 y aun no tiene un hijo, no sé qué espera el amo, a tener … espermios que estén muy viejos para nadar- la elfa se cruza de brazos.
- ¿estuviste hablando con Lucius de esto nuevamente? –
-winky tuvo que tomar medidas desesperadas- luego de eso, ella lo mira con reproche y desaparece, Draco queda viéndola -claro winky, puedes retirarte, estoy jodido, ni los elfos me obedecen …-
La puerta de la oficina se abre de golpe y un Theodore Nott sin aire entra como si el diablo lo persiguiera -Draco, ¡no sabes la última! -
-Theo, es lunes y vengo recién llegando- Theo se bebe el café de Draco -le falta azúcar …- dice bajito, después de habérselo bebido caliente, Draco lo observa en silencio -era para mí-
-en fin, te traigo el chisme del momento- Draco arquea una ceja y le hace una seña con la mano para que continue, Theo sigue bebiéndose lo que queda del café -Theo, no tengo todo el día-
-bueno, ¿adivina a quien detuvieron ayer en la noche? –
-Theo, tengo audiencias en la mañana, si no es alguien muy importante, me enteraré en el receso de la corte- dice Draco, revisando unas carpetas que hay en su escritorio.
-detuvieron a Harry Potter anoche, está en los calabozos del piso 30- Draco deja de revisar la carpeta de sus manos - ¿perdón?, ¿qué acabas de decir? -
-antes que digas nada, es real, yo mismo lo comprobé-
- ¡Theo!, sabes que no puedes … olvídalo, no sé porque te recuerdo el reglamento-
Antes que alguno de los dos diga algo, la secretaria de Draco entró -lo siento señor, la señorita Granger desea hablar con usted- Draco y Theo se cruzan miradas, Theo le hace un gesto con los ojos, Draco lo invita a salir de su oficina.
-abogada Granger- dice Draco de forma respetuosa, la secretaria aún está en su oficina.
-Draco …, magistrado- dice ella, Theo compone una sonrisa sardónica y la secretaria la mira despectivamente.
-eso es todo, gracias- Draco despide a los otros dos -toma asiento-
-Draco, trajeron Harry detenido y … voy a tener que inhabilitarme, pero me enteré de que serás el juez presidente en su audiencia-
- ¿hay declaración de culpabilidad, que pasará a mi tribunal? -pregunta sin verla.
- ¿que?, no!, por supuesto que no, pero todos los demás se inhabilitaron o lo harán por obligación y tú eres el único que no tiene motivos para hacerlo- Draco la mira en silencio -no-
-Draco, por favor …-
-dije que no, ya se ha donde quieres llegar y no-
-no estoy pidiendo nada, sólo un juicio justo y …-
-no, y no deberías estar aquí tampoco-
-he estado aquí antes y nadie ha dicho nada- Draco coloca los ojos en blanco -este no es un buen momento para tentar a la suerte-
-Kingsley, asignará su caso a ti-
-dioses Hermione, no quiero-
-se lo debes a Harry- Hermione se arrepiente inmediatamente de lo que dice, Draco la mira de lado - ¿qué ganare? - pregunta acercándose a ella -como lo veo, no tengo nada que ganar y todo que perder, creo que aun más que Potter, así que dime, ¿por qué debería no inhabilitarme? -
-porque Harry es inocente, pero …todos están en su contra- dice ella, Draco sonríe falsamente - ¿crees en mi para que pueda mostrar su inocencia por medios judiciales? –
-eres parte del Wizengamot, nadie podría decir que eres amigo de Harry, no tienes ningún tipo de relación con él y no lo odias …- Draco la mira con los ojos en rendijas, se recuesta en su sillón, la secretaria loca a su puerta -señor, lo espera en la sala de audiencias- Draco asiente.
Cuando Draco vio a Kingsley Schacklebolt, en la entrada de la sala de audiencia supo que estaba perdido, llevaba años tratando de ganar el favor del ministro y le había sido esquivo, había llegado a ser magistrado gracias a su ingenio y las excelentes notas que había conseguido en la escuela de leyes mágicas, eso y su asiento doble en el Wizengamot, lo habían conducido antes de los 30 a ser juez presidente para las causas penales.
Al ministro lo acompañaba el jefe brujo, Minerva Mcgonagall -no te sientas presionado- se dijo así mismo, compuso su mejor cara de póker y los saludó -ministro, jefe brujo, buenos días-
-magistrado Malfoy- todos quedaron en silencio, Minerva decidió hablar primero -espero que la señorita Granger, haya, podido hablar con usted antes señor Malfoy- Kingsley la miró de lado extrañado.
-lo hiso- dijo el rubio escueto, luego miró al ministro, claramente pasaba algo entre el ministro, Mcgonagall y Granger, así que Draco se decidió -no me inhabilitaré ministro-
Kingsley sonrío, Minerva compuso una mueca y murmuró -veo-
-la señorita Granger buscaba que me inhabilite- Draco tira una más para probar las aguas.
-todos se han inhabilitado, esgrimiendo las razones más extrañas, por eso pasó a su tribunal, señor Malfoy- señala Kingsley -es como si se hubieran puesto de acuerdo, los del lado de la orden del fénix, se inhabilitan por moral y los del otro lado, porque creen que tienen la de ganar con usted, usted entiende su posición- Kingsley clava su ojos en Draco, este sonríe, como si lo pudiera intimidar, Draco estuvo sentado a la mesa con el señor oscuro, los mortífagos de más rango y le mintió a su tía, en su cara, mentirle al ministro seria … nada.
-por supuesto- luego observa a Minerva Mcgonagall, la mujer lo mira con reprobación, seguramente le irá con el cuento a Hermione Granger, Draco toma el pomo de la puerta -señores, señora, si me permiten- winky está en la pequeña salita intermedia con su túnica esperando -averigua todo lo que puedas- le dice a la pequeña elfa.
Draco hace un paneo por la sala, hay un defensor de oficio y por el ministerio de magia Cormac McLaggen -que bajo ha caído el ministerio- murmura Draco, Cormac es como el décimo en la lista de litigantes con Granger a la cabeza.
Las puertas se abren y un Harry Potter desaliñado, y esposado entra a la sala, le dedica una mirada de sorpresa a Draco, este se aguanta las ganas de esbozar una sonrisa y se dedica a observar todo sin fijar su vista en Harry, oh si su yo de 15 años pudiera verlo ahora se burlaría sin piedad, su yo de 18 no tanto, pero su yo de 30, bueno, el aún tiene alma de niño, mientras los aurores hacen lo suyo, Draco ojea el expediente que le han pasado, se sorprende al ver el nombre de la víctima en la carpeta, pero no lo manifiesta, esto será difícil se dice a sí mismo, luego se compone y comienza su audiencia.
