DRABBLE PRIMERO


DISCLAIMER: Los personajes y la historia son de J. K. Rowling, yo solo juego con todo. Como detalle, esta historia participa en el reto #78: "La magia de los libros" del foro Hogwarts a través de los años, que consiste en crear un drabble de entre 100 a 500 palabras, en donde debe aparecer un libro, ya sea de forma explícita o implícita.

PALABRAS: 500

ADVERTENCIA: Bad ending, excepto para el protagonista de este drabble, el cual tiene elementos de muerte y tortura.

Disfruten de la lectura, ¿o no?


VENI, LEGI, VICI

PAULA BEKSINSKI


Londres, 1 de Agosto de 1997

Caminaba como si fuese un gato dentro de aquella casa en los suburbios, con absoluto sigilo y en silencio, acompañado por su fiel Nagini. No solía encargarse personalmente de cuestiones así, para eso estaban los alcornoques que tenía por seguidores. Solo que tras tantos fallos, decidió actuar él mismo.

En su bando se acumulaban las derrotas, siendo la única gran victoria la muerte de Dumbledore. La había planeado sin esperanzas, pues había puesto a prueba al vástago de los Malfoy como castigo a su inepto padre. Por eso, cuando Severus le trajo las buenas nuevas, la sorpresa, seguida del júbilo, se reflejaron en su expresión. Aunque sabía que no debía confiarse en absoluto.

Todavía quedaba Potter.

Cuando se encontró en la habitación, observó al propietario dormir por unos instantes. Ladeó su cabeza, ¿qué maldición podría usar ahora que tenía en su poder la mítica varita de Saúco? La había obtenido luego de profanar la tumba del viejo, luego de que Potter destruyera la inútil varita de Lucius Malfoy, haciendo que tuviera que retirarse de la batalla.

Otra falla más que no estaba dispuesto a tolerar.

En eso, percibió movimiento en la cama. Había despertado...

Con rápidos movimientos de su nueva adquisición, su víctima ahora yacía atada con cadenas negras, mudo y desarmado. Lo contempló con satisfacción mientras se retorcía en vano.

En ese momento, algo liviano cayó de la cama y a sus pies: un libro al cual ignoró, pues su enfoque estaba centrado únicamente en su presa.

—Scrimgeour, es un placer. Una pena que no puedas decir lo mismo —su expresión cínica y con notas de burla eran evidentes ante el terror que estaba logrando infundir —. Pensabas que eras intocable. Que lograrías evitarme y, sin embargo, heme aquí.

A continuación, anuló el hechizo enmudecedor y procedió a lanzar maldiciones que lo hicieron gritar de agonía para su deleite, hasta que el silencio reinó en la estancia.

Tu cena —le dijo en pársel a Nagini, quien lo devoró con presteza.

En ese momento pisó el libro, y curioso, lo recogió.

El arte de la guerra, de un tal Sun Tzu.

Interesante.

Siempre había sido un lector voraz. Ahora, con la varita de Saúco en su poder y menos urgencias inmediatas, tenía tiempo suficiente. Por lo que lo abrió y comenzó a leer.

Y no pudo parar hasta la última página.

Una maquiavélica sonrisa se presentó en sus facciones al terminar y sus ojos, titilantes como rubíes. Página tras página, sus pensamientos se alineaban con aquellas estrategias milenarias. Comenzó a ver en ese texto una guía, una revelación. Cada principio le inspiraba nuevas tácticas. Tenía ideas, muchas ideas, y no podía esperar a ejecutarlas una por una.

Dos años después y con la cabeza cercenada de Potter a sus pies. Se había coronado como el vencedor absoluto. Él, en su trono, rememoraba con gratitud aquel hallazgo fortuito: el libro que se había convertido en su manual.

El arte de la guerra había sido su segunda varita.

Y con ambas, había vencido.

FIN


ESCRITO ÍNTEGRAMENTE EL 23 DE ABRIL DE 2025


NOTAS FINALES

(1) En el canon original, Voldemort obtiene la varita de Saúco en 1998, aunque, para efectos de la trama, él la obtiene más antes. :)

(2) El título hace referencia a la frase atribuida a Julio César: Veni, vidi, vici (Vine, vi, y vencí), solo que para este contexto decidí modificar la expresión a: Veni, legi, vici (Vine, leí y vencí) básicamente esta historia in a nutshell.


Espero que les haya gustado. :)

Si todo sale bien haré otro drabble de este estilo ya que se pueden participar hasta un máximo de cinco ocasiones. Por lo que, ¿nos leemos en la próxima?