Capítulo 12.
Cicatrices parte 2.
Debido a lo ocurrido con su ojo Marcy fue desarrollando una actitud un tanto huraña y recelosa tras su recuperación. Al principio también llego a portar un parche en el ojo, pero prescindio de usarlo cuando ya no hubo problemas de resequedad o irritación al haberse adaptado al ya no tener funciones en ese globo ocular izquierdo.
"Convierte tu debilidad en tu fortaleza". Había escuchado esa frase de una serie basada en un mundo medieval y oscuro, con dragones y escenas ciertamente subidas de tono, por no decir que ya rozaban en el cine para adultos, recuerda como la veía a escondidas de sus padres y amigas, no quería que mal pensarán de ella. Y mantener en secretos las "cosquillas" que esas escenas le causaban de repente.
Pero el asunto es que aprendió a sentirse más comoda y aceptar aquella marca en su rostro, lamentarse no le devolvería su ojo. Aunque una cierta amargura llegaba a sobreponerse a su habitual buen ánimo que la caracterizaba, ya no jugaba tanto con su Switch al menos entre clases y a veces prefería estar un poco sola, ya fuera con la excusa de ir a la Biblioteca de la escuela o similar.
Claro había momentos en que compartía con Anne y Sasha, pese a todo no odiaba a ninguna, aquello fue un accidente, ya había analizado con su mente prodigiosa las distintas variables y simplemente comprendió que ese tipo de situaciones están fuera de nuestro control.
Todos podemos correr riesgos todos los días al salir a la calle, que te atropelle un camión, un ataque al corazón, un accidente en el trabajo, la verdad es que la gente no le ponía mucha atención a las estadísticas de peligro en las cosas más cotidianas, y la verdad era mejor así, para que vivir con miedo.
"Cada día es un regalo, con todo y sus riesgos, con todo y sus cosas buenas y malas".
Tales conclusiones llego Marcy durante aquellos meses que precedieron a la perdida de su ojo.
A veces incluso su lado mas Geek o Friki trataba de darse ánimos para si misma, llegando a pensar que ahora si tenía una razón legítima para llevar un parche en el ojo.
-Y si me dejo llevar por una etapa de Chunibyo, digo quién podría culparme- pensó Marcy.
-Ahora puedo fingir que tengo un "Ojo Demoníaco" y dejarme llevar un poco por la locura, si porque no.
Decía para si misma aquella tarde algo calurosa de Marzo, recostada en su cama mientras degustaba una paleta de mango, mientras esperaba a que sus padres llegarán.
-Y ahora me estoy riendo sola, hay que lindo- dijo con algo de sarcasmo y preocupación.
Una vez terminada su paleta decidió reincorporarse, encender el pequeño ventilador ubicado a la altura de su escritorio y cama y hacer los deberes escolares, no le llevo más que hora y media terminar con todo. Luego de eso se puso a jugar un poco con su consola portátil, hacía poco había conseguido un juego de rol (su genéro favorito, obvi) sobre un mundo que tuvo en la antiguedad una Guerra de Dioses y por ello ahora todos los Continentes estaban flotando en el cielo, había una amplia variedad de personajes y un Lore muy original y entretenido, además le agrado mucho la historia y el estilo de uno de los protagonistas un chico con un ala mecánica y otra como la de un ángel con un actitud determinada a vengar a su familia y recupar lo que perdió.
Ya casi cayendo la noche sus padres llegaron y cenó con ellos un poco de pescado, arroz blanco con cebolla y ajo y verduras cocidas de guarnición, agradeciendo por ello.
En aquella cena Marcy también hablo con sus padres de que se inscribiría en el curso de Arquería que comenzaba esa Primavera.
-Vaya hija debo decir que me sorprendes, digo no es que lo deportivo sea muy de tu gusto- comentó su padre rascandosé la cabeza.
-Y a que debemos este nuevo interes- agregó entonces su madre.
-Digamos que siento que me hará bien el ejercicio y la disciplina de este deporte, además requiere mucha concentración y ya me conocen, cuando algo de verdad me divierte y me interesa, vaya que no lo suelto- termino por decir animadamente con una sonrisa.
Sus padres se miraron entre sí y aprobaron también muy animadamente la desición de su hija, concordaban que aunque su hija ya destacaba mucho en lo acádemico le vendría bien el arte de la Arquería no solo para destacar más en su "curriculum" académico sino también para mantener su mente en cosas más positivas.
Esa noche Marcy se soño a sí misma viajando a través de un bosque para luego dar con una pequeña pagoda, abrió las puertas de papel y madera. Ahí al entrar en la luz de aquel lugar se dio cuenta que llevaba puesta una vestimenta antigua de su cultura taiwanesa de un hermoso verde esmeralda.
Ahora buscar y escuchar: My Friends - Sweeney Todd.
Fue entonces guiada por el viento a un gran armario que contenía distintas armas y entonces lo supo al instante, lo que le correspondía un arco de madera de color negro y con detalles en verde, así como un carcaj forrado en piel y con una buena cantidad de flechas.
Entonces con premura tomo aquel equipo y contemplo maravillada cada aspecto del arco, paso sus dedos por la cuerda y comprobó su calidad y resistencia, haciendo un curioso sonido al soltarlo como si de la cuerda de una guitarra se tratase.
Luego miró con un añoranza y nostalgia el carcaj y las flechas exhibiendo su brillo a la luz del sol. Una expresión de paz se dibujo en su rostro y se sintió tan conmovida por el momento que varias lágrimas resbalaron por su rostro.
Entonces salió del aquel lugar satisfecha con su equipo sobre la espalda, y luego a lo lejos vio otro templo en lo que parecía una especie de acantilado, un fuego naranja emergió de entre las puertas y tras este pudo alcanzar a ver a una figura másculina, se acerco un poco más y vio que era un muchacho de su edad, ambos se miraron por unos segundos sin mediar palabra, pero entonces el muchacho atinó a simplemente asentir con la cabeza y hacer una reverencia en señal de respeto hacia la chica, a lo que Marcy también correspondió.
Luego de eso despertó apenas recordando detalles de aquel sueño, pero sintiendosé muy animada y con una sensación como si una pieza faltante hubiera sido colocada en su lugar.
Pasada una semana Marcy después de terminar la primera mitad de sus clases se dirigió al area del salón de Arquería, impartida la clase por el profesor Richard Raymond un hombre alto y cabello castaño, con lentes redondos y un porte que demostraba clase y disciplina.
Tras las presentaciones oficiales y ya siendo el turno de tomar su equipo Marcy al tomar por primera vez un arco, lo tomo con cuidado en ambas manos y por unos segundos se quedo embelesada y dijo para si misma.
-"Al fin vuelvo a estar completa".
Todo esto mientras levantaba por encima de sus hombros el arco.
-Señorita Wu le pido encarecidamente que deje de jugar con el arco y venga a la fila con sus compañeros- amonestó el maestro Richard.
Con algunas risitas de sus compañeros, Marcy agitó su cabeza saliendo de aquella especie de trance y animada aunque un poco avergonzada fue a juntarse con el resto de la clase.
-Si este va a ser un largo día- razonó con un leve sonrojo.
Podía ver los cuchicheos de sus compañeros ya fuera por aquel comportamiento o porque era la primera vez que la conocían como tal, a la famosa Marcy Wu, la niña distraída que siempre andaba pegada a Anne y Sasha o "La Tuerta" como algunas malas lenguas le llamaban desde hacía tiempo.
Sea como fuere Marcy había venido a aprender no dejaría que aquello la afectara. Estaba decidida a dar lo mejor de sí y aprender los caminos del Arco y la Flecha.
Después de haber terminado la práctica que para su decepción fue más que nada pura teoría y el cuidado o mantenimiento de su arco, Marcy paso al baño para refrescarse y tras echarse un poco de agua fría en la cara, se quedo un momento viendo su rostro en los espejos de los lavabos, volviendo a contemplar aquella cuenca blanca, la verdad es que ya no le causaba la misma impresión que al principio y eso era lo mejor.
Bueno aquí les traigo un capítulo un poco corto con el punto de vista de Marcy sobre su día a día después de perder la visión de su ojo izquierdo y como se ha tratado de sobreponer a eso.
Sin más que decir les deseo un buen fin de semana, pasenla bien. ;) :)
