No, no siento nada, no siento nada después de matarlo. De hecho, me siento liberado, me siento bien… Con esta espada limpiaré los senderos de corrupción, nadie más padecerá el despotismo de este gobierno, ni una hoja mutilará las carnes de los débiles. No importa la sangre que absorba la tierra, o que cubra los puentes o que ensucie los muros; yo mataré para construir una nueva era, donde la felicidad y la paz sean la esencia de la vida, y la justicia, la hermana de aquellas. Los dioses no hacen justicia aquí, ellos se encargan de los cielos. Por eso, mataré… Mataré en lugar de los dioses…