Capitulo:2

Hay veces en que las cosas no siempre salen como uno quiere que salgan y en definitiva aquella noche no fue la excepción. Nada resultó ser lo que yo creí que habíamos planeado.

Tras una fuerte discusión que hubo entre Orihime y Uryu, unos amigos de la facultad que se hallaban de fiesta en aquel lugar, tuvieron la maravillosa idea de intervenir en su discusión y tras haberlo hecho lo único que lograron fue que esta se agrandará más y cómo resultado, todos fuimos a parar a la comisaría esa noche.

- ¡Necesito hacer una llamada! - le imploré desesperada a uno de los oficiales mientras nos colocaban en una de las celda a Orihime y a mi. Era mi primer arresto y realmente la sensación de sentirse miedo no faltó.

- ¡No es justo que nos encierren a nosotras también si no hemos roto ninguna regla! - exclamó Orihime molesta al entrar al interior de la celda.

- ¡Señorita! - grito uno de los oficiales al dirigirse a ella - usted y sus amigos fueron los causante de los daños ocasionados en el Red Techno y por lo tanto permanecerán encerrados hasta que podamos contactar algunos de sus padres.

- ¡Nosotros no empezamos la pelea! - señalo Uryu furioso desde la celda de alado - ¡fueron esos idiotas! - añadió al señalar a los otros chicos quienes estaban encerrados en una de las celdas que quedaban justo enfrente de la de ellos.

- ¿¡Que dijiste marica!? - le respondió uno de los chicos al acercarse a los barrotes de la celda.

- ¡Lo que escuchaste idiota! - le añadió Uryu mientras le mostraba el dedo.

"Lo que me falta" me dije preocupada al saber que es lo que pasaría cuando mi madre supiera a dónde era que en realidad me encontraba.

Mientras Uryu continúaba discutiendo con aquellos chicos, yo solo tenía cabeza para imaginar la bronca que se me vendría después de que mi madre supiese que me había escapado de casa para salir de fiesta.

Tras haber pasado casi una hora de nuestra detención, Ichigo apareció de la nada frente a mi celda en compañía de uno de los oficiales que había estado en mi detención.

Por su mirada deduje que se hallaba molestó.

- Su fianza ha sido pagada señorita Kuchiki - me indicó el oficial tras haberme abierto la celda - usted y su amiga ya pueden irse a casa, el joven Kurosaki ya se hizo cargo de pagar los daños ocasionados al Red Techno.

- ¡Gracias! - le respondí luego de haber salido de aquella sucia celda.

- En cuánto a sus acompañantes - añadió el oficial - me temo que pasaran la noche aquí.

- !Que! ... ¿Pero porque? - dije confundida tras lanzarle una mirada de inconformidad al oficial.

- El joven solo pago su fianza y la de su amiga.

- ¿Pero porque hicistes eso? - añadí tras haberme dirigido a Ichigo. Este solo me miro sin decirme nada, era evidente que estaba molesto.

Sin argumentar más sobre sus razones, me despedí de los chicos rogándoles que me disculparan, pues realmente no había podido hacer nada para que los liberarán a ellos también.

Uryu me respondió que no me preocupara puesto que no era la primera vez que el y Renji iban amanecer en una celda.

Tras dejar la comisaría primero pasamos a dejar a Orihime a su casa. Al llegar note que sus padres ya la estaban esperando afuera del cobertizo.

Después de eso Ichigo y yo nos fuimos hacia la casa o al menos eso creí hasta que note que íbamos hacia otra dirección.

- ¿Para dónde vamos? - le pregunté sería, el sin despegar la vista del frente me respondió.

- Es una sorpresa.

- ¿De que hablas? - le añadí confundida.

- Ya lo sabrás cuando lleguemos.

Tras haber conducido por alrededor de 20 minutos note que ya estábamos por salir de la ciudad.

- ¡Si no me dices para dónde diablos es que me llevas voy a saltar del auto! - le señale nerviosa mientras intentaba abrir la puerta del auto.

- Si lo haces posiblemente tu lindo rostro se dañe al recibir tantos golpes por la caída - me respondió con irónia.

- ¡Detén el auto por favor! - le imploré desesperada y con un poco de miedo también. No les niego que llegue a sentír un poco de pánico por su comportamiento, y no era para menos si el para mí era un perfecto desconocido del cual sabía casi nada.

Después de haberle indicado que detuviese el auto, mi miedo aumento todavía aún más pues efectivamente si se detuvo solo que lo hizo en medio de la nada.

- Si lo que quieres es tu libertad, ahí la tienes - me dijo seriamente sin despegar la mirada del frente.

- ¿De que hablas? - le cuestione pensativa.

- Rukia, lo que hiciste hoy enfureció mucho a tu madre. Ella ha echo lo imposible por llevarse bien contigo pero parece que eso a ti no te importa. Durante estos días que han pasado desde que me mudé con ustedes me ha tocado ver cómo tu madre se preocupa por ti y tus asuntos. De igual forma he visto que tú solo echas por la borda todo su esfuerzo.

- ¿Que?, ¡Quien demonios te crees que eres para cuestionarme!. ¡Tu no me conoces y tampoco conoces a la perfección a Unohana!.

De nuevo mi perspectiva sobre el había cambiado, no era que lo que el me dijo halla sido del todo una mentira, pero igual y el no sabía nada sobre mi y el porque de mi comportamiento con mi madre.

- Sabes, si tan solo me permitieras entrar a tu vida y conocerte. Tal vez podría llegar a entenderte.

- ¡Yo no necesito que intentes fingir que de verdad te importo!. ¡Yo no soy tan estúpida como mi madre para confirmar en un perfecto desconocido!.

- ¡No llames estúpida a tu madre!.

- ¡Y tú no me grites!.

La conversación entre Ichigo y yo fue empeorando cada vez más al grado de que sin pensarlo salí del auto y comencé a caminar sin tener una sola idea de adónde diablos agarrar.

Este al ver mi acción, también salió del auto y comenzó a seguirme.

Poco a poco los dos nos fuimos alejando de este que para cuando Ichigo me alcanzó ya estábamos algo alejados de el y gracias a ese descuido unos vándalos aprovecharon el momento y sin más nos robaron el auto.

- ¡Demonios! - expresó Ichigo algo molesto. Ante su desgracia les confieso que me llegue a sentír culpable pues si yo no me hubiera bajado de su coche, esos desgraciados no se lo hubiesen robado.

- ¡Discúlpame! - le dije apenada ante lo que había ocurrido. Tras haberme disculpado con el, note que su molestia se había esfumado, pues ante mis palabras el mostró un rostro un poco más sereno y sin decirnos mas nada ambos nos dispusimos a caminar pues de haber continuado ahí seguramente nos hubiéramos muerto de frio ya que la madrugada de aquel momento era algo friolenta.

No recuerdo con exactitud la hora en la que eso paso puesto que la pila de mi celular se había terminado y por ende no pudimos ni ver la hora, y mucho menos pedir ayuda.

Solo se que ya eran mas de las 3, pues fue mas o menos como a esa hora en la que él se había presentado en la comisaría.

Tras haber caminado por al rededor de una hora y media note que la oscuridad que nos acompañaba empezaba por iluminarse poco a poco, y eso fue debido a que ya nos encontrábamos cerca de la civilización por decirlo así. En ese momento ambos nos dirigimos hacia donde quedaban aquellas grandes luces que se miraban a lo lejos con la esperanza de poder encontrar ayuda.

Él camino hacia aquel lugar duro al rededor de algunos 45 minutos... quizás. No recuerdo con exactitud pero si fue algo agotador llegar hasta ahí.

Lo primero que hicimos tras llegar fue caminar hacia una vieja gasolinera que se encontraba como a unos 20 metros delante de nosotros para pedir ayuda.

Al principio nos fue difícil encontrar la ayuda pues no habiamos hallado a alguien que estuviera por ahí, pero luego de unos 20 minutos un joven moreno nos sorprendió.

- ¿Y ustedes quienes son? - expreso este al habernos encontrado husmeando en él lugar. Enseguida Ichigo se disculpo con él sujeto argumentando que habiamos sido víctimas de un robo y que lo único que buscábamos era solicitar ayuda. - Ya veo - añadió luego habernos escuchado - con gusto les presto mi celular para que puedan buscar la ayuda que usted y su linda hermana necesitan - ante las últimas palabra que aquel joven expresó, logre notar una leve molestia en Ichigo.

- ¡Gracias¡, pero él no es mi hermano - le señale casi enseguida.

- Disculpa no sabia que eran pareja.

Tras oir aquellas palabras no pude evitar sonrojarme.

En ese momento no supe él porque de tal hecho pero verdaderamente mi cuerpo se estremeció con la sola idea de imaginar que yo podría ser la novia de un hombre tan apuesto y varonil como él.

¿Realmente podríamos pasar por una pareja pese a nuestra diferencia de edad?.

Mientras los pensamientos me invadían la cabeza Ichigo le aclaro al joven que no tenia por que disculparse, pero también le aclaro que su segunda respuesta era errónea puesto que yo solo era la hija de su prometida.

Tras haber aclarado él mal entendido Ichigo paso a realizar las llamadas correspondientes, la primera fue para mi madre pues ella necesitaba saber que es lo que había ocurrido para no estar preocupada por nuestra demora, la segunda fue para su aseguradora pues les informo que su coche había sido robado. Una vez que termino con esa última, me indicó que debido a lo ocurrido tendríamos que quedarnos en algún hotel a esperar a que mi madre llegase por nosotros.

Después de eso Ichigo le agradeció al joven y de la misma manera le pregunto si sabia de algún Motel cercano, este le respondió que efectivamente había uno, que solo era cuestión de caminar unas 5 cuadras y que después de eso lo encontraríamos.

Durante él camino hacia él hotel hubo un silencio incómodo de ambas partes, es difícil de explicar pero ambos estábamos incómodos con la sola idea de pasar la noche en un Motel. Por que no es lo mismo pasar una noche en un hotel que en un motel.

Tras llegar al lugar Ichigo se encargó de hablar con el de la recepción, debía de explicarle cual era nuestra situacion pues había un pequeñito inconveniente, el cual era que en aquel entonces yo aun era una menor de edad.

Tras haber transcurrido al rededor de unos 20 minutos Ichigo había logrado llegar aun acuerdo con el recepcionista. Para eso el le había tenido que mentir diciéndole que yo era su hija. Ese acto tuvo una pequeña consecuencia puesto que él hombre al creerse la mentira solo nos otorgó una habitación argumentando que por él momento era la única disponible.

Sin poder recriminar ante la situación ambos nos dirigimos hacia la habitación que nos habían asignado pero para mi desgracia esta solo contaba con una sola cama.

- ¡Debe de ser una puta broma! - Exclame sin mas.

- Me temo que yo dormire en él suelo - me señalo Ichigo tras haberme escuchado.

Sin poder decirle mas nada, entre a la habitación pensando que solo era cuestión de algunas horas para que mi madre llegase asi que no tenia por que alarmarme.

Respire profundo y trate de calmar mis nervios los cuales estaban por colapsar pero justo en él momento en él que ya estaba por tranquilizarme mis ojos se toparon con Ichigo quien se encontraba despojándose de su camiseta en ese momento.

"¡Demonios!, su torso si que luce espectacular"

Pensé al sonrojarme de nuevo, y como era de esperarse los nervios volvieron sobre mi.

- ¡Que sucede contigo! - le grité nerviosa mientras volteaba mi rostro aun lado - ¿No crees que te estas pasando? - le añadí tras mirarlo de reojo sin que él no notase claro.

- ¿De que hablas? - me respondió confundido mientras caminaba hacia mi.

- Por lo que veo ya es costumbre tuya la de andarte exhibiendo

En cuanto note que él se estaba acercando retrocedí unos cuantos pasos pero sin percatarme de que me encontraba ya cerca de la cama. Por consecuencias me tropecé con esta y justo cuando estaba por caerme sobre ella Ichigo me detuvo sujetando me de la cintura.

- Pues tu no te quedas atrás - añadió el mientras me sostenía entre sus brazos.

- ¿Eh? - conjure a duras penas por lo nerviosa que me encontraba.

Les juro que en ese momento mi piel se erizo y mi cuerpo se estremeció de solo sentir su mano tocar mi espalda, fue una sensación inexplicable.

- ¿Acaso ya se te olvido? - me susurro al oido.

- No se de que hablas - le respondí a duras penas mientras intentaba alejarme pues al tenerlo tan cerca mi respiración había comenzado a elevarse.

- Aquella vez en la piscina - señalo con una leve sonrisa - note que te diste cuenta de que yo te estaba mirando por la ventana de mi habitación.

"¡Eres un sínico!", pensé tras oírlo

- ¡No se de que hablas! - le añadí de manera cortante mientras trataba de alejarme pero recuerdo que tras hacerlo senti sus dedos tornarse firmes sobre mi espalda, era algo asi como si el no hubiese querido que yo me alejara. Realmente recuerdo haberlo sentido de esa manera.

Tras haber permanecido haci de cerca por algunos minutos ambos nos perdimos en la mirada del otro y hubiéramos continuado haci si el sonido de su celular no nos hubiera echo volver en si para darnos cuenta de lo que estaba sucediendo.

En ese momento el me soltó pero no sin antes haberse asegurado de que yo estuviese aun lado de la cama para evitar mi caída.

Mientras él respondía la llamada, yo sali corriendo casi enseguida hacia él baño.

¿Que sucede contigo Rukia?, me cuestione mientras me mordía el labio superior - ¡Debes de tranquilizarte! - me dije al tratar de calmarme - "Se supone que eres tu quien debe de seducirlo no al revés" - añadí tras mirarme sobre aquel espejo viejo que se encontraba justo arriba del lavamanos.

Tarde en tranquilizarme pero luego de un buen rato de haber permanecido encerrada en aquel baño pude lograrlo.

En cuanto sali del baño note que Ichigo no se hallaba en la habitación.

"Seguramente salio a caminar un rato", Pensé

Al creer tal cosa, regrese al baño pues me urgía una buena ducha.

Tras haber acabado de ducharme, sali del baño en busca de alguna bata pero para mi desgracia no encontré nada - ¡Demonios! - recrimine inconforme ante el pésimo servicio de aquel motel.

Al ver que no tenian batas no tuve otra alternativa que quedarme con la toalla con la que me había secado.

Llame a la recepción para que mandasen por mi ropa y la llevasen a la tintorería pues tras haber permanecido encerrada en aquella sucia celda, mi ropa se había ensuciado.

El encargado del motel me respondió que no tenían servicio de tintorería por lo que no podían hacer nada al respeto.

- ¡Lo que me faltaba!

Colgué el telefono y me dispuse a esperar a que Ichigo regresará, pues pensé que el tendría una posible solución a mi problema.