Ash y pablo recorrian las calles acabando con todos los demonios que se encontraban. sin importar si eran grandes, chicos, enormes o si volaban. todos caian ante las implacables balas de pablo y Ash
Ash y Pablo habian encontrado una calle prácticamente vacía, cosa que en la experiencia de Ash siempre era una trampa, pero lo que vieron fue bastante inusual. Se escondieron detrás de un auto, observando con incredulidad a un demonio con piel verde, cuernos, un llamativo traje rojo y un peinado impecable, tratando torpemente de robar un auto. El demonio parecía nervioso, volteando a ver a su alrededor cada cierto tiempo, como si temiera ser descubierto.
Ash frunció el ceño, su mente tratando de procesar lo que estaba viendo. Ash miró a Pablo con incredulidad. "¿Viste eso?" murmuró, manteniendo su voz baja para no alertar al demonio.
Pablo asintió, tratando de procesar la situación. "Sí, lo vi. ¿Qué demonio intenta robar un auto?"
El demonio continuó su intento de robo, pero cada vez parecía más nervioso, como si sintiera que alguien lo estaba observando. Finalmente, con un suspiro de frustración, abandonó el intento y se alejó apresuradamente.
Ash y Pablo intercambiaron miradas confusas, preguntándose qué había llevado a ese demonio a intentar robar un auto de esa manera tan torpe y nerviosa. Pero antes de que pudieran formular más preguntas, decidieron seguir al demonio y averiguar qué estaba pasando.
Con un suspiro de frustración, el demonio tomó un ladrillo y rompió el vidrio del auto. La alarma se activó de inmediato, haciendo que el demonio se asustara y comenzara a correr. Ash y Pablo aprovecharon la oportunidad y corrieron tras él, acorralándolo en un callejón oscuro.
"¡Me rindo!" gritó el demonio, levantando las manos en señal de rendición.
Ash frunció el ceño, todavía tratando de entender la situación. "¿Qué clase de demonio se rinde? ¿Y desde cuándo usan traje? ¿Ahora saquean tiendas?"
El demonio, visiblemente ofendido, replicó, "¡No estoy saqueando! ¡Lo compré y fue bastante caro!"
Pablo, aún más desconcertado, preguntó, "¿Dónde lo compraste? ¿Desde cuándo los demonios tienen tiendas?"
El demonio lentamente bajó los brazos mientras se daba la vuelta para enfrentarlos. "Lo compré en la tienda Persus, en el centro de la ciudad, hace unos días."
pablo visiblemente confundido pero aun listo para disparar dijo "Eso no tiene ningun sentido los demonios aparecieron hace unas horas"
El demonio suspiró. "Miren, mi nombre es Krevlornswath de la Casa de los Deathwok Clan, pero pueden llamarme Lorne. Soy un demonio, sí, pero no uno violento. Solía ser dueño de un karaoke bar y ayudaba a la gente a encontrar su camino. Pero ahora, con todo este caos en la ciudad, solo estoy tratando de sobrevivir."
Pablo, aún manteniendo su arma lista para disparar "Entonces, ¿qué estás haciendo aquí? Y ¿por qué intentabas robar ese auto?"
Ash levantó una ceja, sorprendido. "¿Un karaoke bar? ¿En serio?"
Lorne asintió con una expresión de resignación. "Sí, en serio. No todos los demonios somos malos. Solo estaba tratando de encontrar un medio de transporte para salir de aquí."
Pablo bajó su arma un poco, evaluando la situación, aún con cierta desconfianza, "¿Por qué no pediste ayuda en lugar de tratar de robar un auto?"
Lorne suspiró profundamente. "Porque no hay muchos que ayuden a demonios en un fin del mundo en el infierno. Las personas están demasiado ocupadas tratando de salvar sus propias vidas."
Ash, con su habitual tono sarcástico, interrumpió, "Si de verdad eres un demonio que tenía un bar, entonces debería haber algún burdel con súcubos cerca, ¿no?"
Lorne murmuró para si mismo, "Malditos turistas..."
Ash frunció el ceño, claramente habiendo oído algo. "¿Qué dijiste?"
Lorne levantó las manos, intentando calmar a Ash. "Nada, nada. Mira, el lugar está infestado de todo tipo de criaturas ahora, y no todos son tan amistosos como yo. Sí, había un lugar con súcubos, pero ahora es territorio hostil. Incluso para un demonio como yo."
Pablo intervino de nuevo, intentando mantener el enfoque en lo importante. "Entonces, ¿qué sugieres que hagamos ahora? necesitamos toda la información que tengas. ¿Qué más sabes?"
Lorne miró a Pablo y luego a Ash, su expresión ahora más seria. "Los líderes demoníacos están luchando por el control de la ciudad."
Lorne caminaba junto a Ash y Pablo, con Ash asegurando que tenía un auto cerca que podrían usar para volver a su refugio.
Ash, siempre buscando respuestas, preguntó, "Oye, Lorne, ¿por casualidad conoces a un tal Angel? Uno de esos bastardos infernales lo mencionó, diciendo que él y sus amigos eran responsables de todo esto y tenían precio sus cabezas."
Lorne se puso visiblemente nervioso, sus ojos evitando el contacto directo con Ash. "¿Ángel? No, no sé de qué hablas. No conozco a nadie con ese nombre, ademas Angel... es solo un nombre común, ¿no?".
De repente, los cadáveres esparcidos por las calles comenzaron a levantarse, moviéndose con una energía siniestra. Ash y Pablo inmediatamente empezaron a dispararles, tratando de contener la amenaza. En medio del caos, una macabra voz llamó su atención.
"Lorne, es hora de que mueras."
Un demonio comenzó a manifestarse aparentemente de la nada. Su presencia era imponente y aterradora, con ojos brillantes y una aura oscura y amenazante. Su piel era de un tono oscuro, sus ojos brillaban con malevolencia, y una energía oscura lo rodeaba, como si las sombras mismas obedecieran sus órdenes.
Ash, siempre desafiante, preguntó, "¿Y tú quién demonios eres?"
El demonio sonrió, una mueca de pura maldad. "Soy Thranxar, el ejecutor."
"No me digas", respondió Ash con burla antes de disparar al demonio. Sin embargo, las balas atravesaron al demonio como si fuera incorpóreo
Thranxar se rió con desprecio. "Tus balas no pueden dañarme, mortal. Soy más antiguo que las armas que empuñas."
Cuando las balas atravesaron a Thranxar, Ash furiosamente comenzó a blandir su motosierra, despedazando a los zombis a su alrededor. Con cada movimiento, la motosierra rugía, cortando carne y hueso, reduciendo a los zombis a trozos mutilados de cadáver. Pablo, por su parte, disparaba con precisión, asegurándose de que ningún zombi se acercara demasiado.
Thranxar observaba con una mueca de desprecio, su forma era incorpórea aparentemente invulnerable a los ataques físicos. Sin embargo, la destrucción de sus secuaces no le sentaba bien. Ash y Pablo trabajaban en sincronía, una máquina imparable de destrucción que limpiaba el callejón de la amenaza no-muerta.
Thranxar se acercó rápidamente a Ash y lanzó cortes con sus filosas garras. Ash recibió severas heridas, sin poder hacer nada para evitarlo.
Desesperado, Ash agitó su escopeta, aún con la daga kandariana adherida. En un momento de suerte o destino, la daga chocó con las garras de Thranxar. Al instante del contacto, una chispa de energía mágica reverberó, haciendo que Thranxar retrocediera con un grito de sorpresa y dolor.
"Impresionante, pero creo que de momento me retiro," dijo Thranxar, su voz goteando sarcasmo y rencor, antes de desaparecer de la misma manera en que llegó.
Ash, jadeando y con la sangre goteando de sus heridas, miró la daga y luego a Pablo. "¿Viste eso? La daga... parece que puede dañarlo."
Pablo asintió, acercándose rápidamente para ayudar a Ash. "Sí. Quizás es nuestra única oportunidad contra él."
Lorne, todavía temblando, se acercó también. "Necesitarás más que eso para detenerlo de verdad."
Ash condujo rápidamente de vuelta a su refugio, donde Kelly y los demás estaban esperando. Al llegar, Ash salió del auto, visiblemente herido, y pidió atención médica.
Furiosa, Kelly se acercó a él, su rostro una mezcla de preocupación y enojo. "¿Qué diablos te pasa, Ash? ¿Ahora traes demonios aquí? ¿No son suficientes los que llegan a atacarnos?"
Lorne, intentando calmar la situación, intervino, "No soy una amenaza. Estoy aquí para ayudar."
Pero Kelly no estaba dispuesta a escuchar. Con la metralleta en mano, le apuntó directamente a Lorne. "Cállate. No quiero escuchar nada de ti."
Pablo se apresuró a ponerse entre Kelly y Lorne, levantando las manos en señal de paz. "Kelly, espera. Lorne es de confianza. Nos ha estado ayudando."
Ash trato de intervenir para ayudar a su nuevo amigo " Tranquila Kelly, Lorne sabe dónde hay un burdel con súcubos."
"Maldita sea, Ash, ¿vendes a tus amigos por unas zorras demoniacas?" gritó Kelly, con una mezcla de ira y decepción en su voz.
Ash levantó las manos en señal de rendición. "¡Espera, Kelly, eso no es lo que quise decir! Lorne solo estaba dando información sobre la ciudad, no estoy vendiendo a nadie."
Pablo intervino, tratando de calmar los ánimos. "Kelly, debemos mantener la calma. No sabemos lo que está pasando realmente."
Pero Kelly, aún furiosa, mantuvo el arma apuntando hacia Lorne. "No me importa. No quiero a un demonio en nuestro refugio. Deberíamos deshacernos de él ahora mismo."
Lorne levantó las manos en señal de rendición, tratando de calmar la situación. "Por favor, déjenme explicar, solo estoy tratando de ayudar."
La tensión en la habitación era palpable, con todos mirándose unos a otros, sin estar seguros de qué hacer a continuación. Ash, Pablo, y Lorne sabían que tenían que encontrar una manera de calmar a Kelly antes de que la situación empeorara aún más.
Ash, sosteniéndose la herida, trató nuevamente de calmar a Kelly. "Escucha, Kelly. Sé que esto parece una locura, pero necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir. Lorne sabe cosas que nosotros no, y puede ayudarnos."
Kelly, todavía furiosa, miró a Ash y luego a Lorne. "¿Y cómo se supone que él va a ayudarnos? ¿Qué sabe que nosotros no sabemos?"
Lorne, manteniendo la calma a pesar de la situación, respondió. "Se en dónde encontrar información sobre mágia antigua, rituales misticos y criaturas sobrenaturales. Son las ruinas de un edificio en el centro."
Kelly bajó ligeramente la metralleta, aunque no del todo convencida. "Está bien, pero si intentas algo, te juro que te mató."
Ash asintió, agradecido por la tregua temporal. "Confía en nosotros, Kelly. Vamos a necesitar cada recurso y aliado disponible para salir de esta."
Kelly finalmente cedió, permitiendo que los demás comenzaran a atender las heridas de Ash. Mientras tanto, Lorne miró alrededor del refugio, evaluando las defensas y pensando en los próximos pasos.
Lorne observó con asombro la escena frente a él. Los sobrevivientes habían transformado el vecindario en una fortaleza improvisada, con barricadas que rodeaban el área. Parecía más un campamento militar que un refugio. Hombres y mujeres armados estaban apostados en las azoteas, incluso en los edificios aledaños. Patrullas armadas, acompañadas de perros, recorrían las calles en busca de amenazas.
Impresionado, Lorne se dirigió a Kelly. "¿Cómo lograron esto? Es increíble que lograrán esto en un par de dias."
Kelly, manteniendo su postura defensiva, explicó, "Fue gracias a Ash. Él se encargó de limpiar las calles y mandar a todos a este lugar. Pero lo que realmente hizo la diferencia fue que muchos de los vagabundos sin hogar que llegaron resultaron ser veteranos de guerra. Ellos organizaron las defensas, entrenan a la gente, y establecieron patrullas. Sin ellos, no habríamos logrado mantener este lugar seguro."
Lorne asintió, comprendiendo mejor la situación. "Es admirable. Con este nivel de organización, tienen una oportunidad real de sobrevivir."
Kelly bajó ligeramente la metralleta, aunque sin dejar de estar alerta. "Hemos pasado por mucho, y no vamos a rendirnos ahora. Si realmente puedes ayudarnos, entonces bienvenido. Pero no te equivoques, no confiamos fácilmente."
Lorne, reconociendo la determinación en sus ojos, asintió. "Lo entiendo. Haré todo lo posible para ayudar. Necesitamos saber como regresar a la ciudad a la normalidad"
Mientras Ash y Pablo recibían atención médica dentro de un edificio, Lorne y Kelly discutieron los próximos pasos. El demonio sabía que tendrían que actuar rápido y de manera decisiva si querían tener alguna esperanza de éxito.
"Lo primero es encontrar esa biblioteca oculta," dijo Lorne. "Allí podríamos descubrir cómo derrotar a demonios como Thranxar."
Kelly asintió, aún algo recelosa, pero dispuesta a escuchar. "Está bien. Pero debemos estar preparados para cualquier cosa. Este lugar es nuestro último bastión, y no vamos a dejar que nadie lo destruya, eso te incluye a ti y al miserable de Ash." Lorne se percató de que si no fuera escoltado por Kelly seguramente habria sido ya ejecutado en una lluvia de plomo Ardiente pues muchos lo veian mientras sujetaban sus armas listos para disparar, Lorne se sintió un poco traicionado pues algunos de los presentes los habia visto mas de una vez en su bar.
Unas horas después, Kelly, Lorne, Pablo y Ash se encontraban en una camioneta recorriendo las calles devastadas de Los Ángeles. Kelly, con cierto fastidio en la voz, preguntó, "¿Y a dónde vamos?"
Ash, relajado y tomando una cerveza, respondió: "Verás, escuché que mencionaron una librería y creo que había una a un par de calles de aquí."
Kelly suspiró con exasperación. "Ash, dijimos biblioteca."
Lorne, sentado en el asiento trasero, trató de suavizar la situación. "Es fácil confundirlas, pero necesitamos una biblioteca antigua, no una librería moderna. Las bibliotecas suelen tener archivos y documentos raros que no se encuentran en las tiendas."
Ash, con un gesto de inconformidad, dijo: "Pues ya llegamos. Tal vez encontremos algo útil aquí."
La camioneta se detuvo frente a una librería, que parecía haber sobrevivido milagrosamente a gran parte de la destrucción circundante. Apenas bajaron del auto, Ash tomó un bote de basura y lo lanzó contra el aparador, rompiendo el vidrio con un estruendo. "Así se hace," murmuró mientras avanzaba hacia la entrada destrozada.
Después de que Ash destrozara el aparador con el bote de basura, Kelly lo miró incrédula. Se acercó a la puerta, la abrió mientras decia con sarcasmo: "Recuerdo cuando sabías usar las puertas."
Pablo siguió a Ash mientras Kelly entró por la puerta junto a Lorne, entrando en la librería con cautela. El interior estaba oscuro, con estanterías llenas de libros que ya empezaban a acumular porlvo.
"Bueno, esto es un buen comienzo," dijo Lorne, mirando a su alrededor. "Empecemos a buscar. Tal vez encontremos algún libro o grimorio que nos ayude con Thranxar."
El grupo comenzó a revisar los estantes, buscando cualquier cosa sobre magia o hechicería. Ash exclamó: "¡Aquí tengo algo!" Pablo se acercó curioso y Ash, con una sonrisa burlona, le entregó un libro titulado Vudú para tontos.
Pablo suspiró, pero tomó el libro mientras murmuraba, "No estamos buscando esto, Ash."
Kelly encendió una linterna y comenzó a revisar las estanterías. "Vamos, no tenemos todo el día. ¿Qué estamos buscando exactamente?"
Lorne explicó mientras se movían entre los libros: "Buscamos cualquier cosa relacionada con rituales de exorcismo o magia antigua."
Lorne encontró otro libro diferente sobre encantamientos celtas. "Esto parece más prometedor," dijo, hojeando el libro. "Los encantamientos celtas pueden ser bastante poderosos y podría haber algo útil aquí."
Pablo, ahora revisando Vudú para tontos, agregó con una sonrisa forzada: "Nunca se sabe, tal vez haya algo útil aquí después de todo."
Lorne se rió suavemente mientras seguía revisando su libro. "Es cierto, en tiempos desesperados, cualquier conocimiento puede ser valioso."
Después de varios minutos de búsqueda intensiva, Kelly revisando un rincón polvoriento, encontró un grimorio antiguo escondido detrás de una fila de libros más modernos. Encontró un libro grande y antiguo con runas extrañas en la cubierta. "Creo que esto podría ser útil," dijo, levantándolo con esfuerzo. "Creo que encontré algo," dijo, llamando la atención de los demás. "Este grimorio parece tener información sobre rituales de exorcismo y destierro."
Lorne se acercó rápidamente para examinar el grimorio. "Sí, esto es exactamente lo que necesitamos. Con este libro y los encantamientos celtas, tenemos una oportunidad
Ash miró el libro con desdén al darse cuenta de que contenía rituales de destierro. "Bah, estos rituales de destierro son basura comparados con los del Necronomicon" dijo con desdén.
Kelly levantó una ceja. "¿Y por qué no has usado el Necronomicon si es tan bueno?"
Ash suspiró, sabiendo que la explicación no sería sencilla. "Es muy peligroso. Si nos equivocamos aunque sea eb una sola sílaba al usarlo, podríamos desatar horrores mucho peores de lo que ya estamos enfrentando."
Lorne, incrédulo, preguntó: "¿De verdad tienen el Necronomicon Ex-Mortis?"
Pablo, Kelly, y Ash respondieron al unísono: "No."
Lorne frunció el ceño, claramente confundido. "Entonces, ¿por qué mencionarlo?"
Ash se encogió de hombros. "Solo digo que si el Necronomicon existiera, y no digo que lo haga, tendría hechizos muy peligrosos y poderosos que podrían poner en riesgo a todos y todo lo que conocemos si los usáramos mal. Pero no digo que podamos."
Kelly se frotó la sien, intentando mantener la calma. "Bien, dejemos de lado el Necronomicon por ahora. ¿Hay algo útil en este libro que podamos usar sin invocar el fin del mundo?"
"Si, pero tienes muchas mas formas de acabar con todos y todo" Ash revisaba el escaparate donde se encontraba la caja registradora, y de repente exclamó: "¡Premio mayor!" Levantó un montón de revistas Playboy que habían quedado olvidadas en el mostrador.
Kelly hizo una mueca de asco mientras Lorne y Pablo observaban con cierto interés el hallazgo de Ash. Mientras salían de la tienda, Pablo y Kelly iban por delante cuando un demonio trató de atacarlos. Sin embargo, rápidamente su cabeza fue atravesada por una flecha.
"¡Están bien!" exclamó un adolescente que apareció de repente. Tenía unos 18 o 19 años, pero era notablemente ágil y habilidoso físicamente. El chico se presentó como Connor.
Pablo y Kelly se miraron el uno al otro, sorprendidos y aliviados por la intervención de Connor. "Gracias," dijo Pablo, extendiendo la mano en agradecimiento dándole un apreton de manos al desconocido.
Kelly asintió, aún recuperándose del susto. "Sí, gracias. ¿Cómo te llamas?"
"Me llamo Connor," respondió el adolescente. "Vi que estaban en problemas y decidí intervenir. Soy bastante bueno con el arco y la flecha."
Lorne se acercó, curioso. "¿De dónde eres, Connor? ¿Estás solo por aquí?"
Connor frunció el ceño ligeramente. "Soy de los alrededores. Y sí, estoy solo. Mis padres... Bueno, ya no están conmigo."
Kelly sintió simpatía por el chico. "Lo siento. Debe ser difícil estar solo en estos tiempos."
Connor asintió, pero luego su expresión se endureció. "Pero estoy acostumbrado. He estado cuidando de mí mismo durante mucho tiempo. Y ahora estoy dispuesto a ayudar a quienes lo necesiten."
Mientras pablo empezaba a dibujar simbolos extraños con la sangre del demonio Kelly se acercó al chico "Connor, ¿qué te parece si nos acompañas de regreso a nuestro refugio? Prometo que hay comida caliente y una comoda cama esperandote."
Connor aceptó la oferta, agradecido por la hospitalidad. Al ver a Lorne, Connor se mostró algo tenso, pero Pablo rápidamente intervino para calmar sus preocupaciones. "Es solo un amigo nuestro, no tienes por qué temer," poniendo una mano en el hombro de Connor.
Connor pareció aliviado por las palabras de Kelly, pero no pudo evitar preguntarse si Lorne lo recordaba de alguna manera. Sin embargo, parecía que Lorne no lo reconocía en absoluto, lo cual lo dejó un poco desconcertado.
"¿Lorne no me recuerdas?" preguntó Connor, con una mirada de incredulidad.
Lorne, sin embargo, no parecía reconocer a Connor "Lo siento chico no te recuerdo, conocí a muchas personas en mi bar, aunque estoy seguro de que recordaría a un cliente tan joven como tú, pero me temo que no te recuerdo". Las palabras de Lorne alivió su preocupación, Connor seguía sintiéndose un poco incómodo con la presencia de Lorne.
Ash, que había estado examinando las revistas Playboy, se acercó. "Bienvenido al equipo, Connor. Pareces un buen tipo."
Connor asintió con cautela, aparentemente satisfecho con la respuesta. Se unió al grupo mientras se dirigían de regreso al refugio, con la esperanza de encontrar un lugar seguro en medio del caos de Los Ángeles.
Angel se encontraba en la comisaría, hablando a solas con su novia Nina en una oficina apartada. La habitación estaba mal iluminada, lo que acentuaba las líneas de preocupación en el rostro de Angel. Nina miró a Angel con preocupación y comenzó a hablar: "Angel, sé que todo lo que está ocurriendo es importante, pero necesitamos hablar..."
Angel, visiblemente estresado, preguntó: "¿De qué se trata?"
Nina tomó un profundo respiro antes de continuar. "Verás, Angel, hace un par de días fueron Spike y Fred... quiero decir Illyria, quienes me buscaron y salvaron mientras tú estabas buscando en la ciudad algo que no nos dices, con personas que no conozco. Y la forma en que Jhiera y Gwen te miran... me hace sentir un poco incómoda."
Angel frunció el ceño, tratando de encontrar las palabras adecuadas. "Nina, entiendo que te sientas así. Pero tienes que creerme, estoy haciendo todo lo que puedo para salvar esta ciudad. No tengo ninguna otra intención con Jhiera y Gwen. Ellas son aliadas en esta lucha, nada más, a quien buscó es a Connor un chico de 18 años"
Nina asintió, aunque su expresión mostraba que aún tenía dudas. "Es eso a lo que me refiero, nadie sabe siquiera quién es Connor y... a veces siento que te estás alejando. Y esta situación no ayuda."
Angel tomó las manos de Nina y las sostuvo con firmeza. "Lo siento, Nina. He estado tan enfocado en la misión que no me he dado cuenta de lo que esto te está haciendo sentir. Prometo que te diré todo lo que pueda. Connor es mi hijo y, aunque nadie más lo recuerde, tengo que encontrarlo. Pero eso no significa que te esté dejando de lado."
Nina miró a Ángel con tristeza en los ojos, y su voz tembló ligeramente al hablar. "Ángel, no se trata solo de ti. Me siento culpable por lo que pasó con mi hermana y mi sobrina. No salimos de la ciudad como pediste y ahora jamás las volveré a ver."
Ángel guardó silencio, pero sintió el peso de las palabras de Nina, comprendiendo lo que quería decir. La preocupación y la culpa se reflejaban en su rostro mientras escuchaba atentamente.
Nina continuó con voz entrecortada: "No tengo la estabilidad mental para lidiar con todo esto. Y tu distanciamiento solo empeora las cosas. Siento que cuando me encierran por mi condición, tú podrías hacer algo con otras chicas, y no puedo más con eso."
Ángel asintió lentamente, sintiendo un nudo en la garganta. "Nina, lo siento mucho. No quería causarte más dolor. Te entiendo, y respeto tu decisión."
Nina bajó la mirada, luchando contra las lágrimas que amenazaban con escapar. "Creo que lo mejor para ambos es terminar nuestra relación. Necesito tiempo para sanar y encontrar mi camino."
Ángel se acercó y tomó su mano con ternura. "Lo entiendo, Nina. Estaré aquí para ti si alguna vez necesitas ayuda. Te deseo lo mejor."
Con un último abrazo cargado de emotividad, Ángel y Nina se despidieron, sabiendo que el camino que tenían por delante sería difícil, pero confiando en que encontrarían la paz y la sanación que tanto necesitaban.
Mientras Ash conducía de regreso al refugio, Kelly había tomado el asiento de copiloto, mientras Pablo y Lorne leían atrás. Pablo estaba bastante interesado en el libro *Vudú para tontos, diciendo: "Los espectros como Thranxar podrían tener algo como un ancla dimensional, algo que los mantiene en el mundo de los vivos. Si no es el caso, tal vez podríamos usar un hechizo para mover su alma a un cuerpo u objeto que queramos. Aquí menciona algo llamado el 'corazón de Dambala'."
Lorne, hojeando su propio libro, se sentía un poco frustrado. "Este grimorio que tengo no es tan claro. Habla más sobre cómo clasificar a los entes incorpóreos, pero no ofrece muchas soluciones prácticas, menciona cosas como cajas talladas por monjes tibetanos ¿De dónde sacaríamos algo asi?."
Kelly, intentando mantener la calma, preguntó: "¿Qué es el corazón de Dambala?"
Pablo explicó: "Según el libro, es un artefacto vudú muy poderoso que puede contener almas. Si podemos encontrarlo, podríamos usarlo para atrapar a Thranxar."
Ash, sin apartar la vista del camino, comentó: "¿Y dónde demonios encontraríamos algo así?"
Pablo se encogió de hombros. "No lo sé, pero tal vez podamos buscar en algún lugar que tenga conexiones con el vudú. Nueva Orleans sería ideal, pero estamos un poco lejos para eso."
Lorne intervino, tratando de ser útil. "Podría haber algún lugar en Los Ángeles que tenga lo que necesitamos. Tal vez algún museo o una tienda de ocultismo."
Connor, que había estado escuchando en silencio, finalmente habló. "Conozco un lugar. Un viejo almacén en el centro de la ciudad. Escuché rumores de que almacenan artefactos ocultos allí."
Ash, siempre buscando una solución rápida, cuestionó: "¿Y si hacemos nuestro propio corazón de Dambala? No puede ser tan difícil, ¿verdad?"
Pablo buscó rápidamente en el índice del libro y encontró una sección sobre amuletos mágicos. "Aquí está," dijo, hojeando hasta la página correspondiente. "Dice que el corazón de Dambala debe estar hecho de ciertos materiales específicos: obsidiana, oro, y un gran rubí que actúa como conductor de energía mágica."
Kelly levantó una ceja. "¿Y tenemos esos materiales?"
Pablo negó con la cabeza. "No todos. Podríamos conseguirlos, pero el problema es el ritual. Este libro menciona que el amuleto debe ser imbuido con su naturaleza mística mediante un ritual bastante complicado. Necesitaríamos un círculo mágico, varios ingredientes raros, y recitar un conjuro en francés."
Lorne suspiró. "Eso suena difícil, ¿Alguien sabe francés?."
"Yo se un poco de frances " Respondió Connor
Connor, tratando de ser útil, sugirió: "Podríamos buscar los materiales primero. Tal vez alguien en la ciudad los tenga."
Ash, siempre pragmático, sugirió: "¿Por qué no saqueamos una joyería para conseguir los materiales? Podríamos encontrar el oro y, quién sabe, tal vez hasta el rubi que necesitamos."
Kelly frunció el ceño, pero no podía negar la lógica en su propuesta. "Bien, pero tenemos que ser rápidos y eficientes. No podemos quedarnos mucho tiempo en un solo lugar."
El grupo se mantuvo en silencio por un momento, reflexionando sobre el plan. Kelly rompió el silencio. "Bien, primero la joyería y luego el almacén. Pero Ash, la próxima vez, usa la puerta."
Ash sonrió, dándole un toque de humor a la situación. "Haré lo que pueda, pero ya sabes, a veces la acción directa es la mejor."
Ash condujo el vehículo hacia el distrito comercial, donde las joyerías y tiendas de lujo abundaban. Al llegar, encontraron una joyería aparentemente intacta, probablemente pasada por alto en el caos general.
"Esta se ve bien," dijo Ash, estacionando cerca. "Pablo, Kelly, y yo entraremos. Lorne y Connor, vigilen desde afuera."
El grupo se movió rápidamente. Ash rompió la puerta con su típica falta de sutileza, esta vez usando una barra de hierro en lugar de su habitual bota o motosierra. Entraron y comenzaron a buscar materiales. Ash y Pablo se concentraron en el oro, mientras Kelly revisaba las vitrinas en busca de algúna joya que pudiera servir.
"No es perfecto, pero esto debería funcionar," dijo Kelly, levantando un colgante con un rubí que parecía adecuado.
Ash y Pablo recogieron varias piezas de oro, suficientes para fundir y darle la forma necesaria para el amuleto.
Afuera, Lorne y Connor vigilaban atentamente. "Espero que esto funcione," murmuró Lorne, preocupado por la tensión creciente.
Connor asintió. "Sí, pero debemos estar preparados para cualquier cosa."
Dentro de la tienda, Ash, Pablo y Kelly reunieron todo lo que podían encontrar y salieron rápidamente.
"Tenemos lo que necesitamos," dijo Ash. "Ahora solo tenemos que encontrar un lugar seguro para hacer el ritual."
Pablo sugirió: "Podríamos usar el almacén que mencionó Connor. Será menos probable que nos interrumpan allí."
Ash asintió, tomando una decisión. "Entonces, nos dirigimos al almacén. Si no encontramos el verdadero, al menos podremos buscar los materiales para hacer uno nosotros mismos. Pero tenemos que estar preparados para lo que sea."
Mientras conducían hacia el almacén, Ash vio otra joyería a la vista y sugirió: "¿Qué tal si revisamos esa también? Podríamos encontrar algo más útil."
Kelly asintió, compartiendo la idea. "No está de más asegurarnos de tener todo lo que necesitamos."
Pablo, sin embargo, expresó sus dudas. "Ya tenemos suficientes materiales. ¿No sería mejor concentrarnos en lo que ya tenemos y avanzar con el plan?"
Kelly insistió: "No perdemos nada con echar un vistazo rápido. Mejor tener de sobra que quedarnos cortos."
Ash sonrió, deteniendo el auto cerca de la segunda joyería. "Exactamente. Vamos, será rápido."
Esta vez, Kelly y Ash entraron mientras Pablo y Lorne mantenían vigilancia afuera. Connor se quedó alerta, vigilando los alrededores.
Dentro de la tienda, Kelly y Ash encontraron más piezas de oro y algunas joyas adicionales que podrían ser útiles. "No está mal," dijo Kelly, recogiendo una pulsera con un zafiro bastante brillante. "Esto podría ser justo lo que necesitamos."
Ash, buscando en los cajones, encontró más joyas y piedras preciosas. "Mira esto," dijo, levantando una piedra de obsidiana. "Esto también podría servir."
Satisfechos con su botín adicional, salieron de la joyería y regresaron al auto.
"Bien, tenemos más de lo que necesitamos ahora," dijo Kelly, sonriendo a Pablo. "¿Ves? No estuvo mal."
Pablo asintió lentamente, aunque seguía un poco escéptico. "Espero que esto realmente nos ayude."
Con todos los materiales en mano, el grupo continuó hacia el almacén que Connor había mencionado, listos para intentar el ritual y enfrentarse a Thranxar con todas las herramientas necesarias.
Mientras se dirigían hacia el almacén, Connor y Lorne no pudieron evitar lanzar miradas curiosas a Kelly y Ash.
Connor preguntó, con una mezcla de incredulidad y diversión: "¿Entonces, ahora nos dedicamos a robar joyerías?"
Lorne, con una sonrisa irónica, añadió: "Sí, parece que estamos acumulando más que solo materiales para el ritual."
Kelly y Ash se miraron por un momento, intercambiando una sonrisa cómplice.
"No es que nos dediquemos a eso," respondió Kelly, negando con la cabeza. "Solo estamos siendo prácticos. Nunca sabes cuándo podrías necesitar un poco de oro extra."
Ash asintió, levantando las manos. "Exactamente. Solo estamos siendo precavidos. Además, en tiempos de apocalipsis, las reglas son un poco más flexibles."
Lorne notó los nuevos anillos, pulseras y collares que Kelly llevaba puestos. "Parece que te has equipado bastante bien, Kelly."
Kelly se encogió de hombros con una sonrisa despreocupada. "Si vamos a enfrentar a demonios y criaturas del infierno, al menos podemos lucir bien haciéndolo."
Pablo, desde el asiento trasero, dejó escapar una risa. "Solo asegúrense de que todo ese oro nos sirva para el ritual. No quiero pensar que hicimos todo esto solo para añadir a la colección de joyas."
Kelly, mirando por el retrovisor, vio algo que le hizo estremecerse. "¡Tenemos una horda de demonios persiguiéndonos!" gritó.
Ash miró rápidamente hacia atrás y vio la enorme masa de criaturas acercándose rápidamente. "¡Lorne, baja la ventana del auto y lanza un tanque de gas fuera!"
Lorne, nervioso pero obediente, bajó la ventana y lanzó el tanque de gas. Kelly, con precisión impresionante, disparó, causando una enorme explosión que redujo significativamente el número de demonios.
"¡Bien hecho!" gritó Ash, soltando una mano del volante para disparar su escopeta por la ventana. Pablo y Kelly hicieron lo mismo, disparando contra los demonios mientras se aferraban a sus armas.
Lorne y Connor, en un estado de pánico creciente, miraban la escena. "¡Ash, por favor, mantén las manos en el volante!" gritó Lorne, su voz llena de temor.
Connor, agarrándose a lo que podía, agregó: "¡Vamos a chocar si sigues conduciendo así!"
Ash, despreocupado, respondió: "Relájense, chicos. Tengo esto bajo control."
Sin embargo, la forma descuidada de Ash para conducir, soltando el volante mientras disparaba, hizo que el auto zigzagueara peligrosamente por la carretera. Los demonios que quedaban seguían persiguiéndolos, aunque en menor número después de la explosión.
Pablo, recargando su arma, gritó: "¡Ash, cuidado con la curva!"
Ash apenas logró retomar el control justo a tiempo para girar bruscamente, evitando por poco chocar con un edificio. La maniobra cerrada hizo que algunos de los demonios se estrellaran entre ellos, dándoles un respiro momentáneo.
"¡Vamos, debemos llegar al almacén!" gritó Kelly, disparando una última ronda contra los demonios restantes.
Finalmente, el almacén apareció a la vista. Ash aceleró, entrando en el estacionamiento y derrapando hasta detenerse bruscamente. "¡Salgan, rápido!" ordenó.
El grupo salió del auto apresuradamente, disparando a los demonios restantes formando una batalla campal, el grupo se enfrasco en una violenta y salvaje carnicería, donde no se tetuvieron hasta que un puñado de demonios aterrados, emprezarln a huir. Mientras que los otros se detuvieron Kelly les seguía disparando mientras gritaba "eso es malditos corran a llorar con mamá" Mientras que pablo habia empezado a dibujar runar con la sangre de los demonios.
Ash, respirando con dificultad, miró a los demás. "Bien, ahora que estamos a salvo, es hora de buscar esa baratija."
Pablo asintió, aún agitado. "Sí, necesitamos darnos prisa. Esos demonios no se detendrán por mucho tiempo."
Ash notó una tienda de magia cercana y, por supuesto, otra joyería. Hizo un rápido análisis y dio órdenes: "Lorne, Connor, Pablo, revisen esa tienda de magia. Busquen cualquier cosa que nos pueda ser útil. Kelly y yo revisaremos la joyería por si necesitamos algo más."
Lorne, con una sonrisa divertida, respondió: "Por supuesto, Ash. No hay problema."
Se separaron en dos grupos, cada uno con su misión clara.
En la tienda de magia
Lorne, Connor y Pablo se acercaron a la tienda de magia. Al entrar, la campanilla de la puerta resonó, añadiendo un toque extraño al ambiente. El lugar estaba lleno de estantes abarrotados de libros antiguos, pociones y diversos artefactos mágicos.
"Empiecen a buscar lo que pueda ser útil," dijo Connor, mientras revisaba una estantería de libros.
Lorne se dirigió a un estante lleno de frascos y amuletos. "Veamos si encontramos algo que nos ayude con ese ritual," murmuró.
Pablo, con el libró "Vudú para tontos" aún en mano, buscaba algo que coincidiera con las descripciones de los materiales necesarios. "Aquí hay algunos ingredientes que podríamos usar," dijo, recogiendo unos frascos de hierbas y polvos mágicos.
En la joyería
Ash y Kelly entraron en la joyería. La tienda estaba desordenada, con vitrinas rotas y joyas esparcidas por el suelo. "Bien, vamos a ver qué más podemos encontrar," dijo Ash, caminando hacia una vitrina llena de anillos y collares.
Kelly se dirigió hacia el fondo de la tienda, donde vio una caja fuerte abierta. "Aquí hay algo," dijo, encontrando más piezas de oro y algunas piedras preciosas. "Podemos usar esto."
Ash, buscando entre los escombros, encontró un collar con una gran gema en el centro. "Esto podría ser útil," dijo, guardándolo en su bolsillo.
Kelly, con una sonrisa irónica, preguntó: "¿Piensas usarlo como accesorio o realmente es para el ritual?"
Ash se encogió de hombros. "Un poco de ambos, quizás."
Ambos grupos volvieron al almacén con sus hallazgos. "Encontramos algunos ingredientes en la tienda de magia, casi todo eran baratijas" informó Lorne, mostrando su bolsa llena de frascos y talismanes.
Pablo agregó: "Hay varios materiales que podrían ser útiles para el ritual del amuleto."
Kelly y Ash mostraron sus hallazgos de la joyería. "Tenemos más oro y algunas piedras preciosas," dijo Kelly. "Deberíamos tener todo lo que necesitamos ahora."
Pablo, Lorne, y Connor se sumergieron en la tarea de buscar entre las cajas, con la esperanza de encontrar el corazón de Damballa o cualquier objeto útil
"Deberiamos patrullar afuera asegurarnos de que no hallan mas demonios" Dijo Kelly mientras Salia y hacia señas a Ash.
"Sabes Ash creo que vi una casa de empeño cuando llegamos, tal vez deberiamos hechar un vistazo por si hay algo de utilidad"
"Bien pensado Kelly, nunca se sabe cuando encontraremos algo de utilidad" Al llegar a la casa de empeño vieron la puerta de la tienda que colgaba de una bisagra, chirriando al abrirse. El interior estaba en desorden, con vitrinas rotas y mercancías esparcidas por el suelo.
ven a un hombre a medio devorar tras la caja registradora, ademas de otros cuerpos que igualmente lucian frescos
"Veamos qué podemos encontrar aquí," dijo Ash. "Parece que tenemos suerte," dijo Ash mientras levantaba un arco de poleas. "Esto podría ser útil, el arco de Connor está bien, pero parece que fue armado con pedazos de basura." Ash tomo un carcaj llenó de flechas.
"Me siento mal por ese sujeto, no se si este bien hacer esto" dijo Kelly al ver el estado del cuerpo. mientras tomaba una vieja escopeta.
"No te procupes Kelly el ya no necesitara esto, ademas es mejor asi. podremos usar esto para proteger a las personas" Ash se dirigió a la parte trasera de la tienda, donde encontró una caja fuerte abierta. "Seguro que has visto dias mejores," comentó, sacando una pistola semiautomática y algunas municiones. "No es mucho, pero es mejor que nada."
Kelly encontró una caja llena de objetos de valor, incluyendo gruesas cadenas de oro y plata, ademas de joyas y relojes valiosos. Mientras guardaba los artículos los artículos en una mochila Kelly no podía evitar mirar a su alrededor y preguntarse si estaba bien lo que hacían. las primeras ocasiones, fue incluso divertido. Casi como salir de compras con sus amigas pero ahora mismo viendo algunos cadavere tirados como si fueran basura alrededor de la tienda destruida le quedaba claro que estaba muy lejos de eso. Sentia que todo cuanto habian tomado estaba manchado de sangre.
Mientras continuaban revisando la tienda, Ash encontró un estante oculto detrás de una cortina. "Mira esto," dijo, mostrando a Kelly, incluyendo una espada y un hacha de guerra, tambien habian un par de cuchillos de caza y una jabalina. "Estas podrían ser útiles en combate cuerpo a cuerpo, lastima que no sean de mi estiló."
Kelly, revisando un cajón detrás del mostrador, encontró una linterna táctica con su cargador de batería y un par de binoculares de alta calidad . "Esto debería ayudarnos," dijo, guardando la linterna en su cinturón y los binoculares los colgó en su cuello "Sabes Ash he estado pensando y no se si me siento cómoda con todo ésto"
Ash un tanto incredulo la miraba como si tuviera un tercer ojo. "¿A que te refieres? Fué tu idea venir aquí"
"Lo se, es solo que al ver lo que ocurrió aquí parece... No me parece correcto aprovecharnos asi de la muerte de estas personas"
Ash, levantando una ceja, se detuvo y miró a Kelly. "Mira, Kelly, entiendo lo que dices. Pero estamos en una guerra aquí. Una guerra por nuestras vidas y las vidas de muchos inocentes. Si no tomamos lo que necesitamos, no vamos a sobrevivir. Y si no sobrevivimos, nadie más lo hará tampoco."
Kelly suspiró, sabiendo que había una verdad dura en las palabras de Ash. "Supongo que tienes razón. Pero no puedo evitar sentirme culpable. Estos lugares y estas cosas pertenecían a alguien, ¿sabes?". Ash no podía decir nada pues sabia que Kelly tenia razón, después de unos segundos qué se arrastraron como horas Kelly empezó a tomar las cosas y las subió a la camioneta.
Gwen, Spike, Gunn, Trepkos, Boone, Illyra y Kate estaban absortos observando las imágenes de los monitores. Kate, que había estado revisando las cámaras de seguridad tras recibir una notificación de alarma silenciosa en una librería, había descubierto el grupo de Ash y sus amigos.
La forma en que el grupo había sido perseguido por los demonios y la descarada forma en que saqueaban las tiendas, mostrando una avaricia sin tapujos. tenía a todos pegados a las pantallas. La cereza en el pastel era la temeraria en que Ash conducía mientras disparaba de la camioneta en que viajaban
"Esto es increíble," dijo Gwen, sus ojos fijos en la pantalla. "La cantidad de demonios que han eliminado es impresionante."
"Sí, pero ¿quién demonios conduce así?" replicó Spike, medio admirado y medio incrédulo por la temeridad de Ash.
"Y ¿por qué está Lorne con ellos?" preguntó Gunn, frunciendo el ceño. "No tiene sentido."
Gwen se acercó un poco más a la pantalla. "Podría ser alguien más. La resolución de la cámara no es muy buena. Pero si es Lorne, debe haber una buena razón para estar con ellos."
Angel, quien se sentía bastante afectado por la situación con Nina, caminaba por el pasillo cuando notó al grupo reunido, atento a las cámaras de seguridad. Con paso tranquilo pero firme, se acercó al grupo, sintiendo la tensión en el ambiente.
"¿Qué están viendo?" preguntó, su voz grave y seria, mientras se detenía junto al grupo. Sus ojos escudriñaban las pantallas, tratando de entender lo que capturaba la atención de sus compañeros.
Angel observó con incredulidad cómo Ash y Kelly saqueaban la casa de empeño antes de entrar al almacén."Esos tipos están limpiando las calles de demonios, pero al mismo tiempo, están saqueando todo lo que encuentran," dijo Spike. Después de varios minutos, el grupo salió del almacén cargando una caja en la camioneta.
Su mirada se fijó en Connor, su hijo, casi sin darse cuenta de la presencia de Lorne junto al grupo. Reconociendo a su hijo, Angel luchó por mantener la calma.
"¿Que dices Ángel ese de ahi es Lorne? o solo se le parece" agregó Gunn pero parecia que Ángel no le escuchaba
"¿Dónde están?" preguntó Angel, tratando de disimular la agitación en su voz.
Kate respondió, "Están al otro lado de la ciudad, a unos 40 minutos de aquí."
Spike, siempre el escéptico, levantó una ceja. "¿Y cuál es tu interés en estos saqueadores?"
Angel mantuvo su mirada fija en la pantalla. "Aunque sean saqueadores, siguen siendo personas en peligro."
Gwen añadió, "Por lo que hemos visto, parecen capaces de arreglárselas solos."
Angel insistió, "Quiero hablar con ellos cara a cara. Podríamos necesitar aliados en esta lucha, y además, quiero asegurarme de que no representen una amenaza para nosotros."
Illyra, con su fría lógica, asintió. "Si tienen habilidades y conocimientos útiles, podrían ser un activo valioso."
Kate miró a Angel con preocupación. "¿Estás seguro de esto?"
Angel asintió, decidido. "Sí. No tenemos tiempo que perder. Reunamos un pequeño equipo y vayamos a encontrarlos."
Spike, aunque aún escéptico, no pudo evitar una sonrisa irónica. "Bueno, esto debería ser interesante. Vamos a ver qué clase de saqueadores tenemos aquí."
Lorne, Pablo y Connor estaban cada vez más frustrados. Caja tras caja, no encontraban nada de valor en el almacén. Las esperanzas de hallar un amuleto poderoso o algún artefacto místico se desvanecían rápidamente. Entre piezas de cerámica, televisores, equipos de sonido y repuestos para autos, parecía que estaban en una simple central de paquetería.
Lorne suspiró, dejando caer una caja vacía. "Sabía que era demasiado bueno para ser verdad. Es irreal pensar que algo tan valioso e importante estaría en un lugar como este. Tal vez tengamos más suerte creando nuestro propio amuleto."
Al entrar nuevamente en el almacén, Ash observó las cajas revisadas por todos lados y preguntó: "¿Han encontrado algo útil?"
Lorne negó con la cabeza. "No encontramos nada mágico en este lugar. Parece que la información de Connor estaba equivocada."
Connor, algo apenado, se disculpó: "Lo siento por hacerles perder el tiempo."
Lorne, Pablo y Connor estaban cada vez más frustrados. Caja tras caja, no encontraban nada de valor en el almacén. Las esperanzas de hallar un amuleto poderoso o algún artefacto místico se desvanecían rápidamente. Entre piezas de cerámica, televisores, equipos de sonido y repuestos para autos, parecía que estaban en una simple central de paquetería.
Lorne, Pablo y Connor estaban cada vez más frustrados. Caja tras caja, no encontraban nada de valor en el almacén. Las esperanzas de hallar un amuleto poderoso o algún artefacto místico se desvanecían rápidamente. Entre piezas de cerámica, televisores, equipos de sonido y repuestos para autos, parecía que estaban en una simple central de paquetería.
Ash asintió con aprobación. "Eso es lo que me gusta oír. Buen trabajo, Pablo. Nos llevamos esos paneles."
Kelly, notando la relevancia de lo encontrado, añadió: "Con estos paneles, podríamos mejorar mucho nuestra situación en el refugio. Menos ruido de los generadores también significa menos atención de los demonios."
Ash, siempre práctico, respondió: "Exactamente. Ahora, carguemos todo y volvamos al refugio."
Mientras empezaban a cargar los paneles solares en la camioneta, Connor, aún sintiéndose responsable por la búsqueda fallida de objetos mágicos, dijo: "De verdad, lo siento. Solo quería ayudar."
Ash le dio una palmada en el hombro. "No te preocupes, chico. Todos cometemos errores. Lo importante es que encontramos algo útil. Y siempre podemos seguir buscando y en cuanto al ritual, debemoos preparar el amuleto antes de encantarlo. Es mejor que regresemos."
Con todo cargado, el grupo se preparó para regresar al refugio, sin saber que Angel y su equipo obcerbaban
Ash conducía de regreso al refugio con una mano en el volante y la otra sosteniendo una cerveza. Lorne recibió una llamada, contestó con un simple "Diga".
"Hola, Lorne," dijo una voz familiar.
"Qué sorpresa," respondió Lorne, un tanto sorprendido. "¿Qué pasa?"
"¿Has estado en un almacén con tres sujetos y una chica?" preguntó Angel siendo mas una declaración.
"¿Cómo lo sabes?" preguntó Lorne, aún más sorprendido.
"Tenemos acceso a las cámaras de tránsito de la ciudad con la ayuda de la policía. Te hemos visto a ti y a tus amigos. Queremos reunirnos contigo y tu grupo," explicó Angel.
"Entiendo," dijo Lorne, visiblemente nervioso. "Tenemos una reunión pendiente," dijo, tratando de mantener la calma. "Alguien nos ha estado observando y quiere reunirse con nosotros. Parece que está con la policía." Lorne decidió evitar nombrar a Angel directamente, no sabia como Ash y los otros reaccionaria pues habia dicho que no conocía a ningún Angel "Es alguien con quien tengo historia. No se preocupen, es confiable," dijo, tratando de mantener la calma en su voz.
Kelly, mirando todo lo que habían subido a la camioneta, frunció el ceño. "¿Es realmente una buena idea? No me gusta esto, no sabemos si podemos confiar en ellos." Se cruzó de brazos, y se dirigió a Lorne. "¿Podemos confiar en tu amigó?"
Lorne asintió, aunque con cierta vacilación, como si no acabara de afirmarlo. "Sí, estoy seguro. No diría que es seguro si no lo creyera."
Ash, tomando un trago de su cerveza, replicó con su típico aire despreocupado, "No te preocupes, Kelly. podemos hacerlo en un par de horas, cuando bajemos todo de la camioneta."
Pablo miró a Ash con incredulidad. "¿De verdad vamos a hacerlos esperar mientras descargamos todo esto?"
"No quiero que nos pillen con las manos llenas." Respondió Ash dando otro trago a su cerveza
Connor, intentando ser el mediador, sugirió: "Podemos descargar rápido y luego ir a encontrarnos con ellos. No queremos problemas con la policía, y si Lorne dice que son confiables, vale la pena escucharlos."
Lorne asintió, aún preocupado. "Sí. Los conozco bien. No nos pondrían en peligro... Sin una buena razón."
Kelly, aún dudosa, suspiró. "Está bien, pero mantendremos los ojos abiertos. No me gusta esto." Mientras miraba por la ventana, comentó: "Espero que no estén buscando problemas."
Pablo, con curiosidad y algo de ansiedad, preguntó: "¿Y qué quiere de nosotros?"
Lorne suspiró, recordando las veces que Angel había estado en situaciones críticas. "Probablemente ayuda. Si está buscando ayuda, es porque las cosas están realmente mal."
"Entonces es un trato," concluyó Ash. "Descargamos rápido y luego vamos a ver qué quieren estos amigos de Lorne."
Mientras hablaba por teléfono, Angel indicó: "Reunámonos en un estacionamiento cerca del centro de la ciudad. Es un buen punto intermedio."
Connor, que había estado escuchando, se inclinó hacia adelante. "Esa zona es realmente peligrosa. Los demonios se agrupan allí."
Lorne transmitió la preocupación de Connor a Angel. "Connor dice que es una zona peligrosa. Los demonios se agrupan allí."
Angel respondió, su voz firme: "Lo sé. Pero necesito que confien en mi. Es un lugar donde podamos tener una conversación sin interrupciones. Será más seguro si nos encontramos allí."
Lorne asintió, comprendiendo la necesidad de discreción. "De acuerdo, nos veremos allí."
Después de colgar, Lorne miró al grupo. "Nos encontraremos en un estacionamiento cerca del centro. Es peligroso, pero Angel cree que es el mejor lugar."
Ash apretó el volante, su expresión endureciéndose. "Bien, descargamos rápido y nos vamos. Todos, prepárense para lo peor."
Kelly miró a Connor, tratando de tranquilizarlo. "Confía en nosotros. Sabemos lo que hacemos."
Connor asintió, aunque su rostro mostraba preocupación. "Está bien. Pero debemos estar preparados. Esa zona no es fácil."
Ash le pidió a Kelly que sacara "eso", lo que ella hizo al abrir la guantera y sacar una bolsa de plástico con varias bolsas de papel. Kelly le dio una a Lorne y otra a Connor.
Connor, extrañado, preguntó: "¿Qué significa esto?"
Pablo explicó con seriedad: "Por cuestiones de seguridad, deben ponerse estas bolsas en la cabeza. Vamos a un lugar secreto, y así como Lorne nos pidió confianza, ahora Lorne y tú deben confiar en nosotros."
Lorne, acostumbrado a las excentricidades de sus compañeros, aceptó con un suspiro y se puso la bolsa en la cabeza. Connor, aunque aún dudoso, siguió el ejemplo.
Durante varios minutos, el vehículo realizó numerosos giros y cambios de dirección, aumentando la confusión de Lorne y Connor sobre su ubicación. Finalmente, el auto se detuvo. El grupo bajó rápidamente y comenzó a descargar todos los objetos de valor. A través de los sonidos, Lorne y Connor pudieron deducir que los objetos eran transferidos a otro vehículo.
Una vez completada la operación, el grupo volvió a la camioneta. Ash condujo de regreso al refugio, asegurándose de tomar una ruta diferente para no revelar su ubicación secreta. Al llegar, Ash y Kelly ayudaron a Lorne y Connor a quitarse las bolsas de la cabeza.
"Bienvenidos de vuelta," dijo Ash con una sonrisa. "Ahora que estamos todos en la misma página, es hora de ver qué quiere este amigo tuyo, Lorne."
Connor, aún pensando en todo lo sucedido, asintió y dijo: "Espero que todo esto valga la pena."
Lorne, intentando tranquilizar a todos, respondió: "Lo hará. Confíen en mí."
Ash se acercó a Connor con una sonrisa que reflejaba tanto admiración como camaradería. "Me encanta la idea del asesino silencioso, Connor, pero no es exactamente nuestro estilo. Sin embargo, parece encajar perfectamente contigo."
Connor observó con sorpresa y gratitud cuando Ash le entregó un arco de poleas con un carcaj lleno de flechas, un cuchillo de caza, una espada curva y una pistola que había encontrado en una caja fuerte.
Ash sostuvo la pistola y preguntó: "¿Sabes cómo usar esto?"
Connor negó con la cabeza, su expresión seria. "No, no lo sé."
Ash asintió, mostrándole pacientemente lo básico: cómo sujetarla, cargarla y apuntar. "Lo más importante es mantener la calma y asegurarte de no disparar a nadie de los nuestros," dijo Ash, dándole unas palmaditas en el hombro. "Prueba a disparar a ese blanco allá."
Connor, con una mezcla de nervios y concentración, apuntó y disparó, acertando sorprendentemente cerca del centro. Ash sonrió ampliamente.
"No está nada mal, chico. Con un poco de práctica, serás un experto en poco tiempo," le animó Ash.
Kelly, observando la escena, se acercó y añadió: "Te vendrá bien tener opciones cuando estemos en combate. Nunca sabes cuándo necesitarás ser rápido y silencioso, o ruidoso y letal."
Lorne, aún procesando la inesperada generosidad de Ash, sonrió a Connor. "Parece que estás en buenas manos, chico."
Connor asintió, agradecido, mientras ajustaba el arco en su espalda y guardaba las demás armas. "Gracias, Ash. Aprecio esto. Haré buen uso de todo."
Ash asintió con aprobación. "Lo sé. Ahora, prepárate, porque vamos a necesitar cada habilidad que tengas. Toma esto, no dejes que Kelly sepa que yo te las di ." Ash le dio varias revistas Playboy de forma disimulada mientras veia a Kelly alejarse junto a Lorne
Lorne se acercó a Kelly mientras el grupo tomaba un breve respiro. "Pareces más relajada que cuando nos conocimos," comentó, buscando romper el hielo.
Kelly suspiró, sacudiendo la cabeza. "Estoy harta de todo, Lorne. Los estúpidos veteranos de guerra hacen que sea bastante complicado mantener la calma. Siempre gritando órdenes, siempre vigilando a los vigilantes para asegurarse de que hagan su trabajo."
Lorne asintió, comprendiendo. "Puedo imaginar lo difícil que debe ser. Pero hay que reconocer que su disciplina y organización han mantenido este lugar seguro."
Kelly bufó, aunque con una leve sonrisa. "Sí, supongo. Pero eso no significa que no sean una molestia. A veces me pregunto si realmente entienden que estamos todos en el mismo barco."
Lorne sonrió comprensivamente. "Creo que lo entienden, Kelly. Solo que cada uno tiene su manera de lidiar con el caos. Y tú estás haciendo un gran trabajo manteniendo las cosas en orden aquí, no te olvides de eso."
Kelly miró a Lorne, un destello de gratitud en sus ojos. "Gracias, Lorne. Supongo que todos necesitamos recordar que estamos en esto juntos."
Lorne asintió, su sonrisa cálida. "Exactamente. Y aunque sea duro, sigamos adelante. Por nosotros y por todos los que dependen de nosotros."
Kelly asintió, sintiéndose un poco más aliviada. "Tienes razón. Vamos a superar esto, de una forma u otra."
Pablo mencionó que planea quedarse para revisar a fondo los tres libros que encontraron. "Quiero asegurarme de que entendamos todo lo que contienen antes de hacer cualquier movimiento," dijo, decidido.
Ash, con una sonrisa astuta, sacó de su bolsillo un gran medallón con un enorme rubí en el centro. "Oh, casi lo olvido. Toma esto," dijo, entregándoselo a Pablo.
"¿Y esto?" preguntó Pablo, mirando el medallón con asombro."Es el corazón de Dambala, ¿Dónde lo encontraste?" cuestionó, sus ojos brillando con curiosidad y sorpresa.
Ash se encogió de hombros, sin saber realmente qué responder. "Lo encontré por ahí. Ya sabes, cosas de saqueos."
Pablo observó el medallón en sus manos, sintiendo una mezcla de excitación y responsabilidad. "Bueno, parece que tengo trabajo que hacer," murmuró para sí mismo, volviendo su atención a los libros.
Ash asintió, satisfecho. "Genial. Tú revisa esos libros y haz lo que tengas que hacer. Nosotros nos vamos a reunir con Los amigos de Lorne."
Kelly, Lorne y Connor ya estaban listos para partir. Connor, ahora armado y preparado, se veía más confiado. Ash les hizo una señal para que lo siguieran y se dirigió hacia la salida.
"Ten cuidado, Pablo," dijo Ash antes de marcharse. "Nos vemos pronto."
Pablo asintió, absorto en sus estudios. "Buena suerte," respondió, sin apartar la vista del medallón y los libros.
Con eso, Ash, Kelly, Lorne y Connor salieron, preparados para su próxima misión y para encontrarse con Angel y su grupo.
Angel en la comisaría se encontraba planeando el encuentro con el grupo de Ash. Consciente de las posibles dificultades, decidió llevar consigo a Gwen, Illyria, Jhiera y Spike. Sentía que eran los indicados para cualquier eventualidad que pudiera surgir. Mientras preparaban sus cosas para salir, Angel no pudo evitar notar la mirada de Nina.
Nina, observando desde un rincón, tenía una mezcla de tristeza y celos en su expresión. Angel sabía que una de las razones para su ruptura había sido su cercanía con Gwen y Jhiera, quienes claramente generaban inseguridad en ella.
Antes de salir, Angel se acercó a Nina. "Voy a estar bien," le dijo con un tono tranquilizador, pero Nina simplemente asintió, evitando su mirada.
Gwen se estiró, haciendo crujir sus nudillos, mientras Illyria ajustaba sus guantes con una expresión de determinación. Jhiera, por su parte, simplemente observaba, preparada para cualquier cosa.
Nina, conteniendo su molestia, se acercó a Angel. "¿Vas a estar bien?" preguntó, su voz calmada pero con un trasfondo de preocupación.
"Sí, estaré bien," respondió Angel. "Confía en mí. Solo quiero asegurarme de que todos estén a salvo."
Nina asintió, aunque sus ojos reflejaban más emociones de las que sus palabras dejaban ver. "Cuídate, Angel."
Angel le dedicó una mirada significativa antes de salir. "Siempre lo hago."
Con eso, el grupo salió de la comisaría, dejando a Nina y a los demás detrás, listos para enfrentar lo que les esperara en su encuentro con Ash y su grupo.
"Vaya grupo que has armado, Angel. ¿Seguro que esto no es una salida social?"
Angel le lanzó una mirada seria. "Esto es importante, Spike. No sabemos a qué nos enfrentamos."
Illyria, con su voz fría y calculadora, intervino. "Si es una trampa, estaremos preparados."
