Ángel preguntó "¿De verdad dejarás en paz al convoy de Gunn?" Sybilla, ofendida, respondió "Vos sois la prueba de mi paciencia" dijo, mirando a Ángel con intensidad. "Habéis llegado con las manos llenas de la sangre de mis aliados" Por un momento, Sybilla fijó su mirada en la espada que Ángel tenía. "Esa espada perteneció a alguien a quien estimaba bastante. Mientras viviese, jamás se habría separado de tal arma."
Ángel, sin mostrar arrepentimiento, replicó "Los demonios masacraban a las personas y destruían la ciudad, solo protegía a los inocentes."
Sybilla respondió con una pregunta que resonó en el aire "¿No es lo mismo con los humanos? Os matais los unos a los otros incluso por migajas y para que vuestra ciudad exista, la naturaleza fue profanada. La flora y fauna tuvieron que desaparecer para el florecimiento de la especie humana."
Ángel guardó silencio por un momento, reflexionando sobre las palabras de Sybilla. Sus argumentos tenían peso, pero el objetivo de Ángel siempre había sido proteger a los inocentes, sin importar las circunstancias. "Tal vez tengas razón en que los humanos han cometido muchos errores" admitió Ángel. "Pero eso no justifica la masacre y la destrucción indiscriminada. Muchas criaturas han encontrado la forma de coexistir en paz."
Ash, aunque atado, comenzó a hacer ruidos tratando de hablar. Sybilla, con una mirada burlona, chasqueó los dedos nuevamente, y las raíces alrededor de la boca de Ash retrocedieron lo suficiente para que pudiera hablar. "Espera un momento, belleza" dijo Ash con molestia. "Dices eso, pero querían obligarme a cortar árboles."
Sybilla, divertida, respondió "Vos no cortaste nada. Y más importante aún, solo les recordaba el orden natural. Que los humanos penseis estar en la sima de la cadena alimenticia no quiere decir que sea cierto."
Ash gruñó, claramente frustrado "¿Orden natural? Esto no tiene nada de natural. ¿Qué clase de justificación es esa?"
Sybilla se acercó a él, con una sonrisa burlona. "Es la realidad que muchos humanos ignoran. Creen que el dominio que tienen sobre vuestro mundo es absoluto, pero siempre habrá fuerzas más grandes que ellos."
"¿Fuerzas como tú?" intervino Spike, con un tono desafiante.
"Precisamente" respondió Sybilla, mirando a Spike con una sonrisa llena de soberbia. "Soy una de las muchas fuerzas que os superan."
Ángel, con una mirada desafiante, intervino. "Aunque tengas tanto poder, sigues siendo una marioneta de Wolfram y Hart, incluso teniendo que ligar tu alma con ellos."
Sybilla soltó una carcajada y replicó. "Si los demás han sido tan tontos como para hacer eso, no significa que yo sea igual. Yo ligué un amuleto insignificante, un simple trozo de cuarzo. Es lo que me permite mantener mi existencia como propia."
Mirando a Illyra, añadió. "Pero si es lo que vos deseais, Illyra, lo destruiré para cortar el nexo del infierno con la Tierra, al menos el que me corresponde."
Spike, escéptico, preguntó. "¿Y qué ganarías con eso?"
Sybilla, con un gesto de aburrimiento, respondió. "Estoy cansada. Como dije, Ángelus y vos, Spike, sois legendarios, pero me han decepcionado profundamente. Pelear con Illyra sería un suicidio, y derrotar a Jhiera, desertora o no significaría que su familia real enviaría todo un ejército por mi cabeza. Wolfram y Hart me sacrificarían sin más, si eso ocurriese."
Illyra dio un paso adelante. "Entonces, estamos de acuerdo. Lo destruiras"
Sybilla asintió lentamente, sacando el amuleto de cuarzo de entre sus ropas. "Sí. Pero no penséis que esto me hace débil o complaciente. Lo hago porque mi propia existencia ha de merecer algo más que esta repetición aburrida."
Con un movimiento rápido, Sybilla aplastó el amuleto en su mano, liberando una oleada de energía que se disipó en el aire. "El vínculo está roto" anunció Sybilla."El infierno y la Tierra han de ser separados"
Ángel y los demás se miraron, aún sorprendidos por el giro de los acontecimientos. "¿Qué sigue ahora?" preguntó Jhiera, mirando a Illyra. Tras un chasquido de Sybilla las raíces que aprisionaban a Ash comenzaron a retroceder.
Illyra sonrió. "Ahora, seguimos nuestro propio camino."
Sybilla, satisfecha, dio un paso atrás. "Buena suerte, entonces. Tal vez nos volvamos a encontrar en circunstancias más... interesantes."
Pablo, notando que la situación no había cambiado manteniendose atrapados en el infierno, se dirigió a Sybilla. "Entonces, ¿podríamos seguir colocando las marcas de sangre?"
Sybilla sonrió condescendientemente y respondió. "Adelante, mientras no causeis problemas nadie os molestará dentro de mis dominios. Pero debo advertiros que tengáis cuidado con mis compañeros de armas. No todos son tan sensatos como yo."
Illyra, preocupada por el estado de Ángel y Spike, se dirigió a Sybilla. "Ellos necesitan descanso para reponerse."
Sybilla, todavía con una sonrisa, hizo un gesto hacia el jardín. "Podéis usar el pabellón al lado del jardín. Tiene todo lo necesario para que os recuperéis."
Jhiera añadió "Agradecemos tu hospitalidad, Sybilla. Pero no olvides que estamos aquí con un propósito. No debemos perder de vista nuestro objetivo."
Sybilla asintió, comprendiendo la urgencia de su misión. "Lo entiendo. No obstante, no os apresuréis en demasía. Una mente descansada es mucho más eficaz en combate."
Mientras Ángel y Spike se dirigían al pabellón, Ash y Pablo comenzaron a prepararse para trazar las marcas de sangre bajo la atenta mirada de Sybilla. Pablo y Ash, ahora liberados, recogieron sus pertenencias y se dispusieron a continuar su tarea de colocar las marcas con sangre de demonio. Ash, tomando su escopeta y la daga kandariana, junto a su teléfono. "Me faltan diez mil dólares" exclamó Ash con una sonrisa astuta.
Un ser reptiliano que había estado en silencio hasta entonces exclamó. "¡Maldito mentiroso!"
Ash respondió encogiéndose de hombros. "Tenía que intentarlo." Al ver la forma de ser De Ash Jhiera empezo a preocuparse sobre la advertencia de Sybilla, "Seguramente pablo no causara problemas pero Ash es un idiota y terminará en provocando un incidente" penso Jhiera decididiendo acompañar a Pablo y ash "Esperenme, iré con ustedes"
Ash con una sonrisa pícara dió un paso acercandose a Jhiera "Sabia que tarde o temprano caherias ante mis encantos nena. No puedo culparte, solo me preguntaba por que tardabas tanto" Jhiera rodó los ojos con desesperación antes de darle la espalda y dirigirse a la salida, al notar que Pablo y Ash se habian quedado atrás exclamó. "¿Esperan una invitación?."
Jhiera, Pablo y Ash continuaban marcando la ciudad con sangre, cumpliendo con su tarea en medio del caos. Jhiera se acercó a un grupo de demonios y, con toda la diplomacia que pudo reunir, dijo "Por favor, si me permiten, necesitamos una donación de sangre. Si todos nos dan un poco, sería más que suficiente..." Antes de que pudiera terminar, un demonio azul pálido con numerosas protuberancias óseas en el rostro agarró a un pequeño ser que parecía un gusano del tamaño de un perro "ESPERA, ESPERA, POR FAVOR... ¡HHHAAAAAA!" Grito el gusano abtes de ser partido a la mitad, su sangre fue vaciada en un balde de metal que llevaba Pablo.
Ninguno de los tres pudo responder ante la brutalidad de la escena. El demonio azul procedió a aplastar lo que quedaba del gusano entre sus manos, exprimiendo hasta la última gota de sangre.
"Es suficiente, qué amable" dijo Pablo, tratando de mantener la compostura mientras Jhiera se retiraba a vomitar en un arbusto cercano después de que un poco de las entrañas del gusano salpicó su rostro.
"Me conmueve su compasión" comentó Ash en un tono sarcástico.
Recomponiéndose, Jhiera se acercó de nuevo, todavía con arcadas. "Muchas gracias por su ayuda" logró decir. Con el balde de sangre en mano, el trío empezó a dibujar las marcas necesarias y se alejaron poco a poco en dirección a donde se encontraban Gunn y los demás. Mientras avanzaban, el ambiente se tornaba más tenso, pero también más esperanzador, sabiendo que cada paso los acercaba a su objetivo y a sus compañeros.
Con la ayuda de Jhiera, Ash y Pablo continuaron colocando las marcas. Después de un tiempo, se encontraron con el convoy en el que viajaban Gunn, Trepkos, Boone, Kate, Connor, Nina, Kelly, y varios oficiales de policía. Dimitri, Andrew y Stuart, todos repartidos en un par de patrullas y un camion SWAT.
Gunn salió de la patrulla y se dirigió a ellos. "¿Qué está pasando aquí? Pensé que necesitaban refuerzos."
También salieron los oficiales Dimitri, Andrew, y Stuart vigilaban el entorno, listos para cualquier eventualidad.
Jhiera, aliviada de verlos, explicó. "Lo solucionamos... Illyra aun tiene seguidores que harían cualquier cosa por ella."
Connor, con una expresión de preocupación, miró a Ash. "¿Todo está bajo control?"
Ash asintió. "Sí, chico. Más o menos. Digamos que tenemos un acuerdo... temporal."
Kate al ver a Ash no pudo evitar reconocerlo. "Tu eras el que saqueaba las joyerías ¿Verdad?"
Para Ash que una mujer que conducía una patrulla le pregubtara eso era una bandera roja en todo sentido. "Claro que no, jamas hariamos nada como eso hay muchos monstruos muy peligrosos en las calles, nuestra prioridad es salvar a las personas, debes de estar confundiendonos"
Kate sorprendida por la actitud de Ash se movió en su asiento para que Ash pudiera ver a Kelly "Tu compañera ya nos conto todo" Dijo señalando a Kelly quien estaba sentada junto a ella, observando a su alrededor, Kate noto la ausencia de sus amigos. "¿Dónde están los demás? ¿Donde esta Ángel?"
"Ángel esta en el edificio de Sybilla, conIllyra y los demás, deberian ir a verlo, se veía bastante mal" respondió Ash, esperando que se sentraran en Ángel y no en el. "Sybilla decidió ayudarnos, al menos por ahora."
"Kelly" Dijo Pablo saludando a su amiga quien bajo de la patrulla y devolvió el saludo guiñando un ojo.
Nina, sorprendida, preguntó. " wow ¿De verdad? y ¿quien es Sybilla?"
"Una bruja muy sexy" respondió Ash y Jhiera giro los ojos con desesperación, pero inmediatamente intervino y explicó. "Sybilla es una poderosa lugarteniente de Wolfram y Heart, y es quien domina está zona y como dije antes parece ser una seguidora de Illyra"
"Entonces sera mejor que vallamos de inmediato" Dijo Gunn regresando a la patrulla, de igual manera los oficiales de policia se dirigieron a su camioneta SWAT
Connor, con un brillo en los ojos, dijo "No se preocupen. Si Sybilla intenta algo, estaremos listos."
El grupo se dividió, cada uno con su misión clara en mente, preparados para enfrentar lo que fuera que les esperara en su lucha contra las fuerzas infernales que plagaban la ciudad, sin decir nada Kelly se unió a Pablo Jhiera y Ash acompañandolos en su tarea.
Después de varios minutos Kelly, tratando de iniciar una conversación, se presentó con Jhiera. "Hola, ¿qué tal? Me llamo Kelly. ¿Quien eres?"
Jhiera se presentó. "Soy Jhiera, princesa de Oden Tal."
Kelly, sin saber nada de Oden Tal, preguntó. "¿Y en qué parte de Asia se encuentra Oden Tal, princesa?"
Jhiera la miró incrédula y cuestionó. "¿Por qué todos me preguntan si soy asiática?"
Kelly, sin saber qué decir, respondió. "Te ves muy asiática para no serlo. Si Oden lo que sea no está en Asia, entonces ¿dónde está? ¿Oceanía?"
Jhiera, un poco impaciente, respondió. "Es un reino en otra dimensión."
"Claro"respondió Kelly, con tono escéptico. "Y de dónde vienes ¿Estabas en una agradable aviación blanca y daban pastillas? ¿Quieres ir a buscar una farmacia?"
Jhiera, empezando a molestarse, replicó. "Estamos en una ciudad atrapada en el infierno, peleando con demonios y vampiros. ¿Por qué es tan difícil creerme?"
Kelly, viendo la seriedad en los ojos de Jhiera, intentó suavizar la conversación. "Cuando lo dices asi... Lo siento, no quería ofenderte. Solo es que todo esto es difícil de procesar. Dimensiones, princesas... No es algo que se vea todos los dias".
Mientras seguían colocando las marcas, Pablo le preguntó a Ash."¿No tendremos problemas por lo de las joyerías?"
"Claro que no" Respondió Ash ganandose una mirada incredula de Pablo. "De acuerdo, tal vez si, pero espero que la policía se centre en los demonios y podamos largarnos discretamente de esta ciudad.
Pablo, un poco contrariado al recordar a Connor, Lorne y los demas amigos que habia hecho preguntó "¿No podemos al menos despedirnos de los demás?.
"Tal vez no sea lo mejor, pero me gustaría más la idea si las chicas fueran un pocomás receptivas, ¿entiendes lo que digo? Estamos a punto de salvarle el trasero a lo que queda de la ciudad y lo más cercano a estar con una chica fue mi mano izquierda la otra noche."
Pablo sacudió la cabeza, reprimiendo una sonrisa ante la actitud de Ash. Kelly, que había estado escuchando parte de la conversación, intervino. "Ash eres un cerdo, no estamos aquí para buscar con quien te acuestes, debemos concentrarnos en esto, no me agrada que alla tantas criaturas tan cerca". Kelly veia de un lado a otro recorriendo la calle con la mirada viendo a todos los demonios que se encontraban ahi.
Jhiera asintió, apoyando las palabras de Kelly. "Exacto. Una vez que hayamos terminado con esto, debemos volver con Ángel y los demás"
Ash suspiró, asintiendo. "Sí, sí, lo sé. Vamos a terminar esto."
Continuaron colocando las marcas con determinación, conscientes de que cada paso los acercaba más a su objetivo de liberar la ciudad del infierno y salvar a sus amigos.
"¿Y como se encuentran los demás? ¿Josh se quedó cuidando la basé?" pregunto Ash en un tono casual.
Kelly por in momento dudó en responder pero sabia que tenia que contarles a sus amigos sobre lo que habia sucedido. " Verán, el lugar... se fue al diablo, despues de que se fueron muchos de los que habían rescatado eran vampiros y mataron a todos los demas, solo pudimos salir Gwen y yo"
Nadie pudo decir nada por un par de minutos, donde guardaron respeto por los difuntos hasta que Pablo rompió el silencio "¿Entonces eran como Ángel y Spike? ¿Su rostro cambiaba?" Pregunto pablo un tanto curioso
Kelly recordabdo precisamente a Josh respondió "En realidad no, Josh tenia los ojos negros y sus dientes parecian todos colmillos. Tal vez sea otra clase de vampiro o algo más". Jhiera estaba escuchando atentamente la conversación"No suena a un vampiro común, tal vez sea otro tipo de criatura" penso para si misma pero sabia que solo eran congeturas y que no sabía realmente mucho de los vampiros
Cuando terminaron de colocar las últimas marcas, formaron un enorme círculo de sangre y se posicionaron en el centro del mismo,Pablo junto a Ash, con una sonrisa confiada, comenzón a recitar las palabras arcanas "Klaatu... Verata... Nikto."
Las marcas de sangre brillaron intensamente, emitiendo una luz roja que parecía quemar el aire a su alrededor. La ciudad entera se sacudia mientras que el concreto comenzó a agrietarse, y un estruendo resonó por toda la ciudad. Todos en miraban incrédulos el espectáculo sobrenatural, cuando el brillo ceso solo quedaba hollín donde antes habia sangré.
El cielo, que había estado cubierto de nubes oscuras y tormentosas, empezó a despejarse. Rayos de sol atravesaron la negrura, inundando las calles con una luz brillante y purificadora. Los vampiros que deambulaban por la ciudad comenzaron a arder al instante, sus gritos resonando mientras sus cuerpos se convertían en cenizas.
Connor desde la patrulla en que viajaba observó con asombro como los vampiros caían, y los demás miembros del grupo compartieron su sorpresa.
Spike y Ángel, asombrados, observaban el espectáculo. Aunque temerosos por los rayos del sol, se sentían aliviados de que lo que quedaba de la ciudad volviera a la normalidad. Ángel, sonriente, vio llegar a la camioneta SWAT y las patrullas, de donde bajaron Connor, Gunn, Kate y los demás. "¿Y ahora qué sigue en vuestros planes?" una voz seductora llamó la atención del dúo. Era Sybilla, quien los observaba desde la distancia junto a Illyra. "Continuamos desde donde estamos, aún tenemos que detener a Wolfram y Hart" Respondió Ángel, decidido a terminar lo que empezó.
"Si os place, Ángelus, tengo una oferta. Dejadme a mí y a mi séquito encargarnos de ellos, pues vuestro grupo ya ha sido bien medido por los abogados. Tanto vos trabajasteis en su nombre..." dijo Sybilla, con una sonrisa enigmática.
"Porque, querido, yo no tengo interés en mantener el control de esta ciudad. Mi único deseo es enfrentar enemigos dignos y dejar una huella indeleble. Wolfram y Hart son simplemente herramientas con las que sincelare mi nombre en la historia, ya sea de una forma o de otra" respondió Sybilla, sus ojos brillaban con una mezcla de desafío y sinceridad.
"¿En serio van a confiar en ella? ¿que pasa si es una trampa?" Cuestionó Spike recordando el tiempo que Ángel y el habian pasado a solas con Sybilla, sabia de primera mano que tan cruel era la sirena
Después de un momento de reflexión, Ángel asintió."De acuerdo. Pero si nos traicionas, no habrá lugar en ninguna dimensión donde puedas esconderte de nosotros" advirtió de forma amenazante.
Sybilla sonrió con satisfacción. "Trato hecho, Ángelus. Ahora, ve a descansar y recupera fuerzas. Permitid que las serpientes se devoren entre sí" dijo, antes de abandonar el lugar para preparar su próximo movimiento.
"Es hora de largarnos. Vámos a Las Vegas" Exclamó Ash con alegria de alejarse de los angeles.
"Todavía necesitamos recoger tu auto, Ash." agregó Pablo.
"Hay más amenazas que los deadites, y es nuestra oportunidad de aprender sobre otras criaturas" dijo Kelly tratando de convencer a sus amigos de permanecer en la ciudad.
"Si me llevan de vuelta, por mí está bien lo que decidan" comentó Jhiera con cierta indiferencia pues aun si decidian dejarla de lado en ese lugar no estaba demasiado lejos del centro de la ciudad.
Pablo rápidamente se puso de lado de Kelly. "Kelly tiene razón, Ash. Los atrapa fantasmas deberían combatir toda clase de mal."
Ash, sintiendo que no tenía demasiadas opciones, se acercó a un auto, rompió la ventana y dijo. "Deberíamos cambiar de nombre."
Ash y los demás se subieron al auto para dirigirse nuevamente con los demás. "Bien, vamos con los vampiros y las brujas. Solo que, si esto acaba mal y terminamos arrestados, recuerden que es su culpa" dijo Claramente irritado e inseguro por como acabarian las cosas.
Kelly, curiosa, preguntó. "¿Te asusta más la policía que los demonios?"
Ash ignoró la pregunta y empezó a conducir nuevamente al edificio de Sybilla. Jhiera, extrañada, preguntó. "¿Atrapa fantasmas?"
Pablo, sonriente, respondió. "Sí, así nos hacemos llamar. Yo escogí el nombre."
Ángel y Spike se encontraban descansando bajo las sombras de los árboles, bebiendo sangre de un origen desconocido en compañía de sus amigos, cuando vieron un auto detenerse a las afueras del jardín. Ash, Pablo, Kelly y Jhiera bajaron de él.
"No pensé que volveríamos a verlos" dijo Spike antes de dar un largo trago a su bebida.
Kate, con desagrado, respondió. "Lo mejor es que se fueran de la ciudad. Es bastante complicado tener que explicar cómo, en el apocalipsis privado de la ciudad, unos saqueadores han salvado lo que quedaba de los angeles y por eso no son arrestados" El desdén en la mirada de Kate era palpable.
"Sabes que sigues sin ser policía, ¿verdad?" interrogó Trepkos a Kate
"Eso no importa. Tenemos, quiero decir, tienen toneladas de evidencia para arrestarlos."
"Ellos no se quedarán" dijo de forma enigmática Illyra.
Ash, Pablo, Kelly y Jhiera se acercaron al grupo de Ángel. "¿Qué pasa?" preguntó Ash.
"Que deberíamos arrestarlos" respondió Kate rápidamente.
"Tranquila, señorita" Intervino Boone, tratando de calmar los animos
"Pensamos que sería buena idea unir fuerzas, se ve que ustedes suelen lidiar con este tipo de problemas" dijo Pablo.
"¿Y estos quiénes son? ¿Más esbirros de la bruja sexy? "Pregunto Ash señalando a Trepkos y Boone.
"Son nuestros amigos" respondió Ángel, dejando su bebida de lado. "Y ellos han arriesgado su vida para salvar inocentes igual que los demás."
"Bien por ellos" respondió Ash.con indiferencia
Ángel se puso en pie para hablar cara a cara con Ash y los demás. "Miren, en este momento no creo que podamos colaborar, pero aprecio el gesto. Tal vez cuando volvamos de Europa podríamos..."Ash no permitió que Ángel terminara de hablar, rápidamente lo interrumpió. "Trato hecho. Me gusta ese plan, nos vamos a Europa."
