¡Hagamos Lindos Bebés!

Al llegar a la puerta doble del Laboratorio de Ingeniería, Iida, Ochako e Izuku conocieron a Mei Hatsune. Una chica que llevaba su chaqueta de uniforme alrededor de su cintura, llevaba un casco montado en gafas sobre su cabeza y cabello rosado rizado sobresaliendo de debajo. Tenía fascinantes ojos amarillos con pupilas en forma de cruz dentro de cada uno de ellos, claramente, estaba obsesionada con su trabajo en el curso de apoyo... Además de tener una GRAN pechonalidad.

Esto fue lo primero que Izuku notaría, pues lla chica había salido volando, junto a la puerta del taller, callendo sobre el peliverde, dejándole ver sus atributos. Esto también fue visto por Ochako, quien ya había pensado en Hatsume para el harén de Deku, pero no la conocía de tanto para ello.

Después de pedir algunas actualizaciones para sus equipos de héroe, y de que Izuku fuera conejillo de indias de los inventos de Mei, que Iida y Power Loader dejaron solos a la pareja Te Verde con la inventora entusiasta, la cuál no dejaba de hablar de lo mucho que le encantaba crear y perfeccionar a sus 'bebés'.

–¿¡Hacer bebés!?– dijeron tanto Izuku como Ochako, asombrados de lo pervertida que era Mei.

Nota: aquí Mei no llamo 'bebes' a sus inventos cuando estaba Power Loader, así que no se aclaro a qué se refiere ella.

–¡Me gusta hacer bebés! ¡Nada llena más vida que eso!– decía la pelirosada mientras jugueteaba con algunas máquinas mientras se ponía su casco –¡No te preocupes chico verde! ¡También tendré a tus bebés!–

–¿¡Que!?– dijo la pareja tan roja como un semaforo –¡No puedes hablar en serio!–

–¡Pues claro que sí!– decía Hatsume poniéndose a soldar, sin acabar de entender el mal entendido en que se estaba metiendo –¡Ahora mismo voy a hacerlo!–

Ninguno de los dos aprendices de héroe podían creer que está chica quisiera hacerlo ahora mismo con Deku ¡apenas y se conocían!

–Ha-Hatsume-san ¿Estás completamente segura que quieres que Deku-kun 'haga bebés' contigo ahora?– preguntaba Ochako, quien estaba cada vez mas caliente que sorprendida. Tampoco se le escapó que Deku estaba viendo las piernas expuestas de Mei y su trasero una vez que se inclinó sobre la mesa para trabajar.

–¡Nunca bromeó sobre hacer bebés!– declaró tajante la pelirrosa –¡Voy a tener a los bebés del chico verde ahora y los seguiré teniendo cuántas veces me lo pida!–

Izuku ahora entró en pánico al darse cuenta de que Ochako lo miraba con cara de 'Aprovecha el Bug'. Miró hacia abajo para ver su erección saliendo de entre sus piernas y apuntando al valle de los muslos de Hatsume ya que ya estaba muy cerca de ella. La verdad es que el discurso de 'tener bebés' dió en el clavo para él.

Al final él se acercó a la inventora, abrazándola por detrás... Solo para no recibir reacción alguna.

–... el titanio es más duro pero el kevlar es más maleable... – murmuró Mei, sin darse cuenta de nada.

Tanto Deku como Uraraka se extrañaron, siendo que la chica estaba muy entusiasmada por hacerlo hace un momento. Izuku penso que era un tipo de fetiche suyo el hacerlo mientras trabaja, total no seria lo más raro que había hecho con sus chicas. Tenía sus hormonas recién despiertas, haciendo que su miembro palpitara aún más fuerte desde dentro de los muslos de la pelirosada.

Subiendo sus apuestas, Deku paso sus manos por todo el cuerpo de la chica, sintiendo su anatomía dura y flexible, luego subió sus manos hasta llegar a sus grandes testas. Aunque estaba sobre su camisa pudo notar que no llevaba sostén, además sus pechos debían ser tan grande como los de Mina. Apreto y froto sus senos flexibles y pastosos sobre su ropa por más de 5 minutos, pero no consiguió ningún gesto en respuesta de parte de la inventora.

Algo frustrado, Deku le desabotonó la camiseta del uniforme, revelando sus amplios pechos pastosos coronados con pezones rozados. Esas montañas suaves rogaban por atención e Izuku no decepciono en apretarlos y amasarlos en sus manos, pellizcando sus pezones desde su espalda.

Sin embargo, y a pesar de haber dejado a sus tetas con marcas rojas de sus manos, solo consiguió algún que otro suspiro bajo de la pelirosa, que es ese momento pensaba que tenía que ir al baño, pues sus bragas se mojaron sin que ella entendiera porque.

"¿¡Está bien, quiere que me ponga rudo, he!?" Pensaba Deku, quien con dos tirones dejo desnuda a la chica en poco tiempo.

Sin notarlo, Hatsumei estaba parada desnuda en medio del taller del curso de apoyo con solo sus calcetines de medio pie hasta la rodilla, los zapatos del uniforme, sus guantes hasta los codos y su casco particular.

Al ver los muslos mojados de jugos de la chica Deku sabe que está lista para él. Inclino a la chica, quien seguía en su mundo, en la mesa frente a ella, empujo sus nalgas con su ingle haciendo que su trasero se levantara de la superficie, insertándose en los pliegues de la chica, haciéndola temblar cuando perforó su útero, llegándose a notar un bulto en medio de su vientre plano.

Pronto comenzó a follarla, viendo el culo de Mei rebotar en su cintura, sintiendo su enorme verga ahuecar sus apretados interiores, empujando repetidamente su cuello uterino adolescente sin piedad. Sus bolas golpeaban suavemente la región inferior de Hatsume haciéndola gemir suavemente.

Él resopló y siguió golpeando su cremoso cuerpo desde atras. La mesa del laboratorio se sacudía constantemente ante el alboroto, sus pechos se balanceaban mientras la propia Hatsume dejaba escapar un constante aluvión de respiraciones fuertes e irregulares que salían como gemidos dispuestos. Su cabello rosado y rizado se movía junto con ella mientras su piel se ponía sudorosa.

"... El... punto... de... mayor... resistencia..." La chica se sentía intoxicada de euforia sexual surgiendo por todo su cuerpo gracias a Izuku.

–¡Mierda!– De repente, Hatsume dejo caer sus herramientas y apoyo sus manos en la mesa de trabajo, jadeando después de sufrir un repentino orgasmo. En eso Izuku le saco su casco.

–Uf... ¿Midoriya?... Uf... ¿Que?– La cara de Hatsume se contrajo, dándole una expresión de ahegao que Izuku solo ha visto en sus chicas últimamente.

–Hatsume-chan, eres increíble haciendo bebes– gruñó él mientras seguia jodiendo a la chica con todo lo que podía, sumergiendola en un éxtasis tras otro, haciendo que la chica se entregara a las caricias sorpresa de su cuerpo por parte del peliverde.

Izuku trabajo tan intensamente su cuerpo que Hatsume se enamorara de él, el primer chico de sus sueños. Las fantasías de querer hacer que la llevara sobre la mesa regularmente inundaron su mente junto con constantes oleadas de euforia. Su delicado cuerpo sudoroso se sacudía vorazmente con sus piernas temblando sin parar, Izuku mantuvo sus manos firmemente alrededor de su cintura mientras empujaba su pene directamente en el coño de la chica, tocando la parte de atras de su útero en cada empujon.

Unos cuantos empujones más después, Izuku presionó el 'Botón' que era el punto G de Hatsume, haciéndola moverse salvajemente en euforia orgásmica. Su coño apretó con fuerza alrededor de su longitud, ordeñandolo en vano mientras derramaba néctar por toda su entrepierna sintiendo como si él la hubiera conquistado sin siquiera intentarlo.

Se estremeció un poco más y alcanzó su clímax constantemente durante los siguientes minutos hasta que se calmó. Su pecho quedó agitado y su rostro plagado de deseo en medio de los desordenados mechones de su cabello rosado. Hatsume ahora tenía pequeños corazones en sus ojos, en el punto de mira de sus pupilas y se dió vuelta para rodear el cuello de Izuku con sus manos, acercándolo a sus labios para darle un beso feroz.

–¡Mmnnn, mmnnnnn, muach!... uf... ¡Más! ¡Necesito más, Midoriya-kun!– Ella brotó mágicamente con una mirada enloquecida en sus ojos que asustó a Izuku y lo excitó.

–Je, está bien... ¡Te daré a mi bebé ahora!– Él gruñó y agarró las mejillas de su trasero, haciéndola chillar internamente mientras la mantenía en el aire, completamente encima de su verga.

Izuku podía sentir la cabeza de su verga empujando su cuello uterino desde el interior mientras ajustaba a Hatsume para permanecer seguro en esta posición de soporte y transporte. Comenzó a golpear el cuerpo de Hatusme desde abajo, usando su fuerza y durabilidad mejoradas haciéndola chillar como una perra cuando sintió su verga martillando su cuello uterino como un hombre poseído por el sexo.

Fuertes y estridentes golpes de carne sonaron en el aire mientras él la follaba como un monstruo. Ella se echó hacia atrás de su pecho, dejando sus manos alrededor de su cuello para que sus pechos se movieran constantemente mientras su rostro se contraía en una expresión de absoluta felicidad mientras gemía.

–¡Aaaaaah... aaaaah... aaaaaah...aaaaaaaah!– Ella jadeó con fuerza mientras sentía su pelvis golpear su trasero sin parar. Sus nalgas se agitaron, sus entrañas se retorcieron alrededor de su longitud, asfixiándola debajo de sus pliegues resbaladizos y viscosos cuando sintió que él penetraba su coño. Sentía dolor y placer mientras continuaba follamdola mientras se sentía levantada, haciendo que su cuerpo rebotara y se retorciera a lo largo de su cintura mientras continuaban teniendo sexo duro durante otros quince minutos.

Durante ese tiempo, Hatsume sucumbió a un orgasmo tras otro mientras Izuku simplemente resistía con una mueca en su rostro. Él bombeó vorazmente su pelvis hacia arriba como un martillo neumático en su culo, haciéndola correrse por última vez, siendo coincidentemente el orgasmo que lo llevó a él también al límite.

–¡Aaaaaaaaaaaaaaah!– Ella gritó en éxtasis con los ojos bien abiertos, la boca abierta y el cuerpo temblando con un clímax cuando sintió que su cuello uterino apretaba furiosamente de la verga de Izuku, llevándolo a alcanzar el clímax.

Él gruñó y lo empujó tan lejos como pudo, haciendo que un bulto sobresaliera de su vientre. Izuku dejó escapar un fuerte gruñido y sintió que su esperma brotaba de las profundidades del útero de Hatsume, llenándolo como un globo mientras ella se retorcía incontrolablemente a lo largo de su cintura, aplastando su tenso trasero contra sus muslos mientras su vientre crecía por la brutal cantidad de esperma almacenado.

–Oooooh... uf... je... uf...je... uf... Midoriya-kum... uf... ten-tendremos... un excelente bebé– Mei rió delirantemente cuando vio su vientre distendido. Eso fue lo último que ella supo antes de desmayarse por el intenso esfuerzo físico y más de 28 horas sin dormir.

Izuku la dejó caer suavemente sobre la mesa, permitiéndole descansar encima de sus preciados inventos, mientras el esperma estaba saliendo de su coño abierto. Entonces volteo para ver a su novia, solo para verla desnuda jugando consigo misma y completamente cachonda.

–¡Moh, eso estuvo caliente!– gemía la chica antes de lanzarse a los brazos de su novio para tener su turno.

Una semana después, dormitorios 1A

–... Entonces... ¿Llamas 'bebes' a tus inventos?– decía Ochako.

–Mjum, sip– afirmaba una sonriente Mei.

–Oh... –

–¡No hay cuidado Chica Gravedad!– decía Mei quitándole importancia –No cambiaría esto por nada, mmnnn–

Ambas chicas estaban desnudas a los pies de Izuku. Ambas juntaron sus pechos a la vez que se besaban con la Diku en medio.

–Me-me agrada que te sientas bien, Mei-chan... Pero, estoy seguro que no eras virgen cuánto tu y yo...–

–Mmnnn, empecé a experimentar conmigo mismo al crear mi consolador Rompe-perras Mark 1, pero no creo que lo necesite más. Todos los modelos de ese juguete ahora están completamente obsoletos– Explicaba Hatsume antes de sonrojarse y llevar sus manos a su vientre –Ademas... tengo que ser más cuidadosa conmigo en los meses siguientes–

Cuando Izuku y Ochako se dieron cuenta de lo que se refería Mei, se sorprendieron. Cuando iban a decir algo la puerta se abrió, mostrando a Kyoka.

–Midoriya, te llegó este paquete y... – le voz de Jiro murió cuando vio el trío frente a ella –LO SIENTO– grito sonrojada brutalmente, mientras cerraba la puerta de un portazo.

Los tres se miraron un momento, antes de volver a concentrarse en el embarazo de Mei. Además, Ochako ya tenía en mente quien sería la siguiente en unirse a su 'familia'.