El deber de una presidenta

–MIDORIYA– grita una Kendo muy seria entrando en la habitación del peliverde y cerrando la puerta de un portazo.

–¿Sí, Kendo-San?– preguntó Izuku extrañado.

–Me han llegado informes de cómo dejaste embarazadas a todas mis compañeras ¿Qué tienes que decir en tu favor, Izuku Midoriya?–

El presidente de la clase 1B, Itsuka Kendo, miró directamente a los ojos de Izuku, quien simplemente le dedicó una sonrisa pícara antes de deslizarse más cerca de ella.

–Yo diría que no habría sido posible sin tu ayuda, Kendo-San– dijo Izuku –Y va siendo hora que cumpla con mi parte del trato–

Los ojos de la pelirroja se abrieron cuando la agarró y la besó con fuerza. Esto hizo que algo dentro de Kendo se rompiera, un hipotético dique de abstinencia se quebró dando paso a una ola de lujuria reprimida, y ella le devolvió el beso, igual de fuerte, igual de vigoroso, igual de apasionado. Kendo lo rodeó con sus brazos y piernas.

–Todo ese trabajo duro y meticuloso, dejando pistas y cebo que sabías que seguirían hasta una cachonda trampa– dijo Izuku mientras le pasaba una mano por el cuello –Y estás muy reprimido por ver cómo todas tus amigas se divertían menos tú ¿Verdad?–

Kendo respondió asintiendo vigorosamente. Izuku siguió provocándola, pasando una mano por su pierna mientras la acercaba más, haciendo que su cuerpo palpitara de placer mientras seguía provocándola y pasando una mano arriba y abajo por su pierna. Kendo cerró los ojos y pudo sentir sus dedos moviéndose de un lado a otro.

Ella decidió entrar, toqueteando lascivamente su entrepierna y luego sacando su verga de sus pantalones. Kendo jadeó cuando encontró a ese miembro pulsando y moviéndose por ella. Si bien ella ya lo había tenido en sus manos, ahora realmente la 'utilizaria' en ella misma. La pelirroja envolvió sus manos alrededor de su miembro y lo provocó, enviando otra sacudida a través de su cuerpo cuando lo tocó una y otra vez, provocándolo.

–Muy reprimido, de hecho– gruñó Deku –¿No?–

Kendo ascendiendo y no tuvo más remedio que arrodillarse ante él. Ella dejó escapar otro gemido mientras besaba la punta de su verga y sonriendo al deslizarse entre sus labios. La joven se preparó para adorar a su nuevo dios y ella se inclinó, tarareando cuando su virilidad desapareció entre sus labios.

–Bueno, estás llegando a la raíz... del problema– respondió Deku con una sonrisa –Como lo hace un buen presidente de la clase... sigue adelante–

La pelirroja simplemente cerró los ojos e hizo lo que le pidió. Él se inclinó y se hundió en su garganta. Izuku simplemente empujó profundamente dentro de su boca. Kendo tarareó a su alrededor y ella lo inhaló. Él agarró la parte posterior de su cabeza y la empujó hacia su garganta, empujando profundamente dentro de su boca.

–Oh rayos– gimió Izuku –Para una marimacho los tienes tan... deliciosos y suaves... esos labios, quiero decir–

Itsuka, lejos de molestarse por el comentario, se obligó a deslizar esos labios cálidos y húmedos alrededor de su verga. Izuku aceleró el paso y siguió follando la boca de ella, golpeando su laringe cuando se deslizó profundamente dentro de ella. Ella gimió ardientemente cuando él la empujó profundamente dentro de ella. Él se inclinó y salió de su boca, con varios hilos de saliva uniendo sus labios con su miembro.

–Quiero disfrutar de otro par de labios– anuncio Deku.

Y Kendo estaba inclinado sobre el escritorio. El peliverde decidió quitarle las bragas y la falda, dejándola desnuda de cintura para abajo. Izuku pasó su lengua por sus labios hinchados, dándole una nalgada juguetona, y la comio. Kendo simplemente movió sus caderas hacia adelante y hacia atrás, y explotó cuando él la trabajaba. Sí, la estaba follando con su lengua mucho mejor de lo que la mayoría de los hombres podrían hacerlo de otra manera. Kendo no podía esperar al evento principal. Esa lengua acaba de tocar todos los puntos de placer en ella.

Y luego se detuvo, con una sonrisa en el rostro manchado con los jugos de la pelirroja.

–Quisiera comparar tus habilidades para el titifuck con las de Momo–

La chica le obedeció sin previo aviso. Ella se arrodilló y atrapó su verga en sus enormes tetas DD. Su virilidad se contrajo cuando ella jugó con él. Ella envolvió sus suaves almohadas alrededor de su tronco mientras usaba una mano para acariciar la parte inferior de sus bolas. Su miembro se sacudió hacia arriba y hacia abajo mientras Kendo cerraba su puño alrededor de sus bolas y ordenaba a Izuku mientras lo complacía con sus tetas.

–Cúbreme con tu semen, chico grande– dijo Kendo mientras escupía a la verga atrapada entre sus pechos, asegurando que este bien lubricada.

Izuku explotó en la gran delantera de la mujer. Kendo ordeñó su vara, llevándolo completamente al límite. Le salpicó semen por toda la cara, su cabello y sus grandes tetas. Itsuka se sacudió y lo ordeñó, sus ojos se abrieron cuando no sintió más chorros calientes en su cara.

Kendo raspó algo de eso de su mejilla y lamió el semen que goteaba de sus dedos. Le dedicó una pequeña sonrisa a Izuku y se levantó, antes de quitarse el resto de la ropa, incluyendo su cola de caballo dejando fluir su largo cabello pelirrojo, y recostarse en el escritorio, con las piernas abiertas. Izuku se colocó encima de ella y besó su cuello y luego chupó su pecho. Él frotó su verga contra su coño, una y otra vez.

–Ponlo en mí– gimio Kendo, pero Izuku le demostró quien mandaba.

En un momento Kendo se encontró inclinado en el escritorio con Deku azotándola. Cada nalgada llevo a Kendo a un mini-orgasmo, dejando un desastre por todo el escritorio y dejando sus nalgas rojas. Ella se movía de un lado a otro, con Izuku burlándose de ella, frotando la punta de su verga contra su abertura cuando la penetró.

–Ahora eres mía, Kendo-Chan– dijo Izuku en su oido, haciendo que más jugos se deslizaran por los muslos de la chica.

Izuku se aseguró de que ella estaba en una posición para poder tocar sus tetas. Kendo gimió e Izuku la empujó. Besó y chupó la nuca de la cachonda descarada. Él la empujó hacia atrás y con otra zambullida, la penetró por detrás. Kendo lo sintió, su verga se hundió dentro de su cuerpo. Era tan caliente y entonces supo que no podría vivir sin esto a partir de ahora... Ella necesitaba a Deku y su inmensa Diku. Él se inclinó y besó su cuello, a lo que Kendo dejó escapar un gemido bastante agudo y femenino.

–Oh chico... Tu me haces sentir tan mujer– dijo una Kendo jadeante mirándole de reojo con ojos con corazones.

Las entradas de Kendo se aferraron a él. El hecho de que ella reaccionara ante él en tal asunto demostraba que ella le pertenecía, ella era suya ahora mismo. Izuku se hundió profundamente dentro de ella y sacudió a Kendo cuando se hundió profundamente dentro de ella. Sus paredes internas lo agarraron y lo liberaron, haciendo que su vara se hundiera dentro de ella.

Kendo tuvo un orgasmo, gimiendo cuando se hundió profundamente dentro de ella. Él se inclinó y la montó, sintiendo la tensión de su coño. Izuku besó rápidamente su cuello y su boca llegó a su oreja, y le susurró en su oído.

–Me pregunto cuántas veces puedo hacer que te corras antes de que te pierdas por completo– susurro roncamente en su oido, haciéndola estremecer y más jugos brotaron de su coño.

En ese momento supo la hizo correrse solo con sus palabras.

Se hundió dentro de ella y siguió llenando su cuerpo, golpeando sus muslos con sus pelotas cuando la montó hasta la cama. Ella apretó su agarre alrededor de él y ordeñó su verga cuando él la empujó dentro de ella. Deku estaba dentro de ella, con las bolas profundas y follándola rápidamente. Por mucho que quisiera darle a Kendo un regalo que ella nunca olvidaría, estaba lejos de haber terminado con ella, mientras que la pelirroja perdía la poca cordura que le quedaba.

-¡Si si si! ¡No pares, no dejes de follarme nunca!– dijo Kendo –¡Te seguiré trayendo chicas para arruinar! ¡Solo hazme lo mismo que a ellas!–

Ella no sería la primera fémina en hacer esta oferta, aunque ni siquiera el propio Deku imagina hasta donde llegarán sus amantes.

–Bueno, vas a conseguirlo ahora– gruñó Izuku, sintiendo que se acercaba.

Kendo apretó su agarre alrededor del miembro de Izuku y se estrelló profundamente dentro de ella hasta que libero su carga viril dentro de su vientre fértil. Izuku se inclinó hacia ella y enterró carga tras carga en su coño caliente, entregando su semilla caliente y pegajosa en su fértil y joven cuerpo. Kendo presionó su agarre alrededor de él y terminó de ordeñarlo mientras él se derramaba profundamente dentro de ella, haciéndola temblar y suspirar patéticamente.

En el momento en que Izuku terminó de correrse profundamente dentro de ella, Kendo cayó flácida sobre la cama con una cara de ahegao. Deku tocó sus grandes tetas y sonriendo.

–Imagínatelos llenos de leche– dijo casualmente y Kendo se estremeció.

En un rápido movimiento, la chica gira a ambos, quedando ella arriba de él. La cara de la pelirroja solo la había visto en cierta rubia adicta a la sangre, era demencia y lujuria en partes iguales.

–Entonces hagámoslo una realidad– dijo mientras movía sus caderas. Su verga seguía profundamente dentro de ella, asegurándose de que esa enorme carga permaneciera bañando a sus huevos fértiles... y ella se aseguraría que estarían bien fertilizados a partir de ahora.


-Moh, mi Deku-kun lo hizo asombrosamente bien- decía Ochako mientras besaba la mejilla de su novio mientras lo pajeaba -Mmnnn, quizá demasiado bien-

Se vería como todas las chicas de la clase 1B estaban desnudas y arrodilladas ante Izuku y su novia. todas con miradas de anhelo y las bojas abiertas con las lenguas afuera. No esperaron mucho mas para que todas fueran bañadas por varios chorros de esperma caliente.

-Mmnnn ¿Cómo puedes correrte tanto sobre tus compañeras de clase?- pregunto sonriente una Setsuna cubierta de semen.

-¡Eso es porque es un verdadero héroe viril!- grito entusiasmada Ochako mientras tomaba una foto de las chicas pegajosas.