Gatitas Salvajes II
Los Wild Wild Pussycats vinieron a visitar a las clase 1A con Kota, siendo un momento muy grato para los jóvenes héroes y en especial para Kota, quien pudo reunirse con su héroe.
–Me alegra ver qué Kota y Tomoko-San estén bien, Shino-Chan– dijo Izuku a Mandalay, estando ambos apartados en la cocina.
–Bueno, Tomoko es más dura de lo que parece y Kota ahora está más abierto y copera más en casa– decía alegre la pro heroína.
–Y... ¿cómo están 'ustedes'?– preguntó Izuku, y Mandalay entendio a qué se refería, poniendo una sonrisa amorosa.
–'Nosotros' estamos bien– dijo ella levantando su someter, revelando su vientre abultado y poniendo la mano de Deku sobre el –Estamos muy bien– dijo suavemente y ella e Izuku compartieron una sonrisa íntima.
–¡Oh, eso es muy dulce!– dijo una voz detras de ambos.
Izuku dirigió su atención hacia Pixie-bob que estaba apoyada contra el costado de la pared.
–¡¿Pixie-bob!?– exclamo el peliverde.
–¡Y Ragdoll!– dijo apareciendo hacia el otro lado –Pero puedes llamarnos Ryuko y Tomoko–
–Eres mucho más considerado y lindo de lo que Shino dice– dijo Ryuko, antes de poner una sonrisa depredadora –Puedo ver el porque te dejo embarazarla–
Izuku no esperaba que ellas supieran eso. Estas dos mujeres atractivas, pro heroínas nada menos, lo miraron como si estuvieran buscando carne fresca.
Shino se aclaró la garganta a sus dos amigas. Se volvieron hacia ella con sonrisas idénticas en sus rostros..
–Ambas son mis mejores amigas y son muy observadoras. Tuve que contarles cuando me sorprendieron en las aguas termales hace una semana– explico Mandalay algo apenada con Izuku –... Y ahora ambas quieren lo mismo–
–Oh, claro que lo queremos– dijo Pixie-bob, mirándolo. Agitó las pestañas y se inclinó hacia adelante para mirar su escote. Deku notó que ella estaba un poco mejor dotada que Tomoko –Haremos... cualquier cosa– dijo casi en susurro.
–¿En serio, algo?– preguntó Izuku.
–Cualquier cosa– dijo Ryuko, presionando un lado de Deku.
–Si estas de acuerdo, claro– dijo Tomoko, no estando tan desesperada como su amiga rubia, aunque tomo el otro brazo de Izuku.
Dos pares de pechos presionaron contra los hombros de Izuku. Se dio cuenta de que los dos pro héroes comenzaron a sacarlo lentamente de un lado de la cocina. Izuku volteo para ver a Shino, quien se encogía los hombros y le daba una señal de que entretendria los demás. Tomoko y Ryuko se colocaron en los brazos de Izuku a cada lado y lo acompañaron hasta su habitación.
–Mira, Izuku-kun, ¿te importa si te llamo Izuku?–Preguntó Ryuko.
–No hay problema– dijo Izuku.
–Puede que sea muy juguetona y me guste molestar a los chicos lindos– decia Ryuko –Pero... realmente quiero tener hijos–
Pixie-bob se quitó la blusa blanca dejando ver un sujetador de encaje azul. Bajo su falda corta habian unas bragas bonitas y similares al sostén. Tomoko también se quitó la ropa, revelando un atuendo similar hacia él.
–Ha estado buscando a un hombre fuerte y sano con habilidades para complacer a una mujer– dijo Tomoko, con una sonrisa burlona cuando miró a Izuku –Imaginate su cara cuando supo que Shino le ganó la jugada–
Ryuko se le formó una vena en la frente y miro a la peliverde con un puchero.
–¿Y tú, Tomoko-San?– preguntó Izuku.
–Yo siempre quise ser madre– dijo Tomoko ignorando la mirada enojada de su compañera –Y ahora que estoy en trabajo de escritorio es el mejor momento para criar a mis propios gatitos–
–Entonces Izuku– exclamo Pixie-bob, con una sonrisa –¿Dejarás jugar a estas gatitas traviesas?–
Ella lo miró con una sonrisa descarada en su rostro. Izuku se acercó y la agarró por la cintura. Atrajo a la mujer hacia él y encontró sus labios con un beso extremadamente apasionado.
Ryuko cerró los ojos y le permitió explorar el interior de su boca. Él agarró atrevidamente el trasero de la rubia a través de su lencería.
–¡No te olvides de mi, gatito!– dijo Tomoko, mientras apartaba a Ryuko del camino y ella se arrojó sobre él con un beso.
Sus labios chuparon los de él, antes de que Tomoko comenzara a plantar una serie de besos en el costado de su cuello.
Ambas gatitas salvajes le quitaron la ropa a Izuku para revelar sus bóxer.
–Creo que alguien está emocionado– dijo Tomoko, frotando el paquete de Deku.
–¿Vas a jugar con él o lo vas a chupar?– preguntó un Deku audaz salvaje.
Ryuko, impaciente, le quitó los bóxer a Izuku. Ambas mujeres miraron en shock, con la baba formándose en sus barbillas cuando miraron su verga.
–Eres un niño tan grande, Izuku Midoriya– dijo Ryuko –Necesito tenerte en mi boca–
Ryuko y Tomoko comenzaron a lamer la Diku a ambos lados. Ambas feminas sorbieron y mamaron del lado de la virilidad de Izuku.
–Mmnnnnn, tan viril y joven– decia Ryuko cuando envolvió sus labios regordetes alrededor de la punta y comenzó a provocarla con una pequeña succión. Ella pasó los dedos por su virilidad aún más, provocando la longitud.
Izuku se dejó sumergir en el placer cuando Ryuko se inclinó hacia adelante para envolver sus calientes labios alrededor de su enorme herramienta. La ardiente heroina profesional se abalanzó sobre Izuku, adorando a su nuevo dios con su garganta.
Tomoko se inclinó y acarició las pelotas de Deku.
–Él también está muy cargado– dijo Ragdoll, dándole un apretón firme a las pelotas de Izuku –Espero que puedas soportar todo ese esperma en tu boca, Ryuko–
Tomoko se aseguró de que los ojos de Izuku estuvieran puestos en ella. Se desabrochó el sujetador verde para revelar sus turgentes tetas. No eran tan grandes como Ryuko, pero aun así eran bastante bonitas. Los ojos de Izuku recorrieron su delgado estómago.
Pixie-bob se aseguró de que toda la atención estuviera puesta en ella. Ella acercó su boca a la gruesa vara de Izuku, succionándolo con fuerza. Ella le frotó los muslos y le acarició las pelotas.
Izuku agarró la parte posterior de la cabeza de Ryuko para estabilizarla. La nariz de la mujer rozó su hueso púbico, lo que hizo que se moviera hacia adelante. Le dolían las pelotas por la necesidad de liberarse.
–Me estoy acercando– gruño Izuku.
La rubia redobló sus esfuerzos para conseguir que su gran verga se corriera en su boca. Tomoko se unió a la diversión, besó y arrastró su lengua por todo pedacito de carne viril que su amiga no engullo ya.
Las pelotas de Izuku dolían por la necesidad de liberarse. Después de un par de minutos más de intensa succión, alcanzó el clímax. Disparó el suyo a la boca de Ryuko, lanzando su espesa semilla a su boca. La heroína profesional echó la cabeza hacia atrás para asegurarse de drenar sus pelotas en su boca. Ryuko se echó hacia atrás y mostró el semen de Izuku en su lengua a Tomoko.
–¡Muff! ¡No seas golosa y comparte!– dijo Ragdoll, haciendo pucheros.
Pixie-bob sonrió con una sonrisa malvada en su rostro y agarró a Tomoko por la cara. Le dio a su amiga un beso extremadamente apasionado y su lengua chocó contra la boca de Ragdoll. En el momento en que la peliverde probó un poco del esperma de Deku, Ragdoll arruinó sus bragas y puso los ojos hasta atrás de la cabeza.
Separándose de Tomoko, Ryuko se subió a la cama. Se quitó las bragas y se las arrojó a Izuku. Deku los atrapó y noto que estás también estaban empapadas.
–Ven gatito, cómeme mi coñito caliente– dijo Ryuko –Te quiere... y sé que tienes hambre de melocotón–
Izuku caminó hacia adelante, impulsado por el instinto. La escena de la mujer cachonda lo volvió loco. Deku, apretando su trasero, lo que la hizo gemir, empujó a Tomoko sobre la cama junto a su compañera rubia. Ryuko se llenó de anticipación cuando Izuku pasó sus manos por cada curva flexible de la rubia, adorando su cuerpo. La mujer levantó sus caderas en un intento de llevar la virilidad de Izuku dentro de ella y él deslizó su virilidad en su cuerpo.
En el momento en que tocó su cervix con su verga, los rápidos empujones redujeron a Ryuko a mantequilla. La heroína profesional vio su palpitante verga sumergirse dentro de ella volviendola loca.
–No puedo creer que esté dentro de mí– dijo Pixie-bob.
–Aun no es todo– dijo Izuku.
–¡Pues dámelo! ¡Dámelo todo!– gritó Ryuko.
El peliverde sonrió y se colocó encima de ella para hacer palanca. Él se levantó casi por completo fuera de ella y se estrelló contra su cuerpo con un fuerte empujón. Los ojos de Pixie-bob se abrieron comicamente cuando su virilidad estiró su coño, empujándola hasta el fondo de su útero.
–Pensé que habías dicho que lo querías todo– dijo Deku.
Por mucho que doliera, la palpitante virilidad de Izuku inflamaba su coño y lo deseaba aún más. Izuku empujó sus caderas hacia ella.
–¡Sí, lo quiero, quiero joderlo todo!– gritó Ryuko –¡Toma tu gran verga gorda y destroza mi apretado coño!–
Izuku decidió darle todo lo que ella pedía. Se maravilló de lo apretado y húmedo que estaba su coño. Izuku follo su cuerpo en una prensa de apareamiento mientras sus bolas golpeaban su culo redondo. Cada empujón hacía que Ryuko levantara las caderas y gimiera.
–COGEME, NO SOY MÁS QUE TU GATITA TRAVIESA– grito Pixie-bob.
El joven heroe sonrió y comenzó a perforar su coño con algunas embestidas. Siguió perforando su pequeño y apretado coño con cada empujón mientras Tomoko decidió darle a la boca de Ryuko algo constructivo que hacer. Ragdoll frotó su coño sobre la boca de su compañera. Entendiendo la indirecta, Pixie-bob introdujo su lengua en el coño de Ragdoll.
–¡Sí, Ryuko-Chan, sabes lo que me gusta!– gritó Tomoko, mientras Ryuko la comía.
Deku arranco el sostén de Ryuko y agarró las tetas, y los apretó. El gemido, a pesar de estar enterrado debajo del coño de Tomoko, era difícil de ignorar. Izuku aceleró el paso y siguió penetrando el apretado coño de Ryuko.
–Mira Izuku-kun, a ella le gusta, ¡oh sí, a ella le gusta!– gritó Tomoko, montando la bonita cara de su amiga –Ella no es más que una pequeña y traviesa gatita–
–Tú también lo eres– dijo Izuku, acercándose para tocar los turgentes pechos de Ragdoll –¡Eres la pequeña y traviesa gatita a la que le gusta que su amiga le coma su dulce coñito!–
–¡Sí, oh, Dios, sí!– grito Ragdoll, mientras seguia moviendo las caderas arriba y abajo por la cara de su hermana. Quería lograr un clímax maravilloso con ella.
Pixie-bob podía sentirse aturdida. La virilidad de Izuku seguía enterrándose en ella y estimulando todo su cuerpo con cada embestida. Su cuerpo se calentó. Quería tanto su semen dentro de ella que podía saborearlo. Izuku sintió que el coño de su amante se tensaba a su alrededor. Él la llevó hasta el orgasmo. Él empujó sus manos sobre sus tetas y las tensó alrededor de ellas. Unos cuantos empujones largos hicieron que su coño mojado se cerrara alrededor de él.
–Estamos cerca– dijo Deku.
La rubia se dio cuenta de que su cuerpo nunca había sido complacido con algo tan asombroso. Su verga dio en el lugar correcto y fue un efecto dominó de placer que se derramó por su cuerpo. Izuku se aferró a sus caderas y la empujó con otra larga embestida profunda directo en la pared de su útero.
Tomoko cerró los ojos, la boca caliente de su amiga la llevó al placer. Siguió montando la cara de Ryuko. Los ojos de Tomoko se abrieron y observaron la verga de Harry moverse dentro del coño de su compañera con impaciencia.
–No te preocupes, tú eres el siguiente– dijo Izuku y Ragdoll se calentó de anticipación, apenas podía esperar.
–Prepárate, aquí viene– aviso Izuku.
El coño de Pixie-bob se apretó alrededor del mazo copulador de Deku. El poderoso y joven heroe se levantó casi por completo fuera de ella y se hundió en su coño ablandado. Cada embestida trajo una mayor cantidad de placer al perforar su útero en cada empujón, amenazando sus fértiles y desprotegidas profundidades. Ella deseaba esto con todas sus fuerzas, lo deseaba desesperadamente.
Ryuko se perdió en el placer y furiosamente comenzó a ordeñar a Izuku para sacarle toda su esperma. La hembra bombeó sus paredes a su alrededor para permitir que su espesa semilla se derramara en su cuerpo. Izuku gruñó cuando desató el contenido de sus bolas en su coño. Se corrio mientras Deku plantaba carga tras carga de semen en su vientre fertilizando sus ovarios, teniendo epifanías y delirios de si misma con una decena de niños rubios, y peliverdes mientras seguía en cinta de otros más.
Tomko sonrió y se apartó del rostro de su compañero.
–Ryuko, estás goteando– dijo Tomoko.
Tomoko deslizó una almohada debajo del culo de la rubia, para que el relleno de crema se quedase dentro de ella. Luego, trepó sobre su cuerpo, sus tetas presionaron contra los más grandes de la rubia. Los labios de la gatita peliverde se presionaron contra los de la rubia con un beso realmente apasionado, que se volvió más intenso cuanto más empujaba sus labios contra los de Pixie-bob.
Izuku se acercó a Ragdoll y jugo con sus dedos acariciaron su feminidad, lo que convirtió a Tomoko en un desastre. Se las arregló para mantener su mente en complacer a su amiga con mirada de ahegao. Deku sonrió y bromeó un poco más con Ragdoll. Siguió moviendo sus manos entre sus muslos y comenzó a frotar los labios de su coño para asegurarse de que estuviera agradable y húmeda.
En el momento en que Izuku dejó de frotar, Tomoko gimió perdida. Su gemido había sido detenido cuando Izuku mantuvo su viril palpitante verga contra su coño caliente y goteante. Empujó su miembro hacia las ansiosas profundidades de Tomoko, metiendo toda su longitud dentro de su apretada vaina.
–Tan apretado y tan maravilloso– dijo Izuku.
Ragdoll realmente no pudo decir nada debido a que su boca estaba ocupada ahora con las tetas de Pixie-bob. La rubia más recuperada incitó a su compañera a seguir lamiendo sus pechos grandes.
–Ahora nos estamos divirtiendo un poco, ¿no?– Preguntó Deku, inclinándose para besar la nuca de Tomoko.
Tomoko tendría que aceptar para ser honesta. Ella se maravilló de cuánto él le estiró su sobrecargado coño. Cada embestida era un nuevo orgasmo explosivo, alucinante y maravilloso.
"¿¡Cu-cuanta experiencia tiene este chico!?" pensaba Tomoko mientras se sumergía en una maravillosa sensación, decidiendo que en realidad no le importaba saberlo.
–Oh, alguien se está divirtiendo– dijo Ryuko, frotando las tetas de su amiga ante la hermosa imagen de Izuku cogiendose a Ragdoll por detrás. Observó la cara de ahegao de Tomoko mientras las bolas hinchadas de semen golpeaban el clítoris de Tomoko con unos cuantos empujones largos.
Ragdoll también estuvo de acuerdo. Las manos de Deku tentaron su culo y prácticamente recorrieron todo su cuerpo. Cada caricia conduce a un orgasmo. Cada momento que sintió fue extremadamente maravilloso; a Ragdoll no se le ocurrió nada mejor que esta sensación.
–Maldita sea, eres jodidamente genial– dijo Izuku, dándole una sonora nalgada –Voy a correrme pronto–
Después de ver la carga que Deku puso en el coño de Pixie-bob, Ragdoll se preparó para recibir más semen del que jamás podría desear en su vida. Sus caderas se empujaron hacia atrás, deseándolo y anticipando lo que sucedería a continuación. Deku podía sentir el calor bombeando entre sus piernas. Él la abrazó y la bombeó. Sus paredes se expandieron lo suficiente, pero se contrajeron en un intento de exprimirlas.
–¡Sí! ¡somos tus pequeñas gatitas cachondas y pederastas!– ánimo Ryuko, mientras mantenía a su amiga atrapada en sus grandes tetas –¡Crianos con tu enorme verga!–
Con un empujón final, Deku dejó que sus bolas se descargaran en Ragdoll. Su coño se expandio para acomodar la inmensa cantidad de espesa carga de esperma viril en su cuerpo maduro y fertil. El cuerpo de Tomoko se calentó y sintió una carga electrica que sólo podía surgir al ser criada por un semental nato. Varios chorros de esperma caliente entraron en su cuerpo.
Deku se retiró, causando que Ragdoll cayera hacia adelante, cayendo sobre Pixie-bob.
–Entonces...– dijo Pixie-bob con una sonrisa gatuna en su rostro –¿Te animas a otra ronda?– dijo abriendo su coño encremado y el de Ragdoll –Debemos estar seguras de quedar embarazadas antes de irnos–
Izuku solo sonrió y se sumergió en otra ronda de brincar sobre la cama.
Más tarde, Deku tuvo que agradecer a sus amigas por haber ayudado a Mandalay a entretener a sus amigos con una gran 'pijamada' en el cuarto de Momo.
