Gracias por ayudar a mi hermanito

–¿Cómo... terminamos así...?–

–A quién ¡ah! le importa. Sólo... sigue ¡ooh! follandome... ¡Midoriya-kun!–

Izuku Midoriya no tenía idea de cómo terminó en la cocina de la residencia Todoroki, inmovilizando a la hermana mayor de su amigo Shoto Todoroki, Fuyumi Todoroki.

Solo recordaba haberse ofrecido a ayudarla con los platos sucios, ella le agradeció por ayudar a Shoto a superar su pasado se acerco para darle un beso en la mejilla y fallo cuando se resbaló con un charco con jabón de lavar, cayendo en sus brazos y sus labios conectaron en un beso.

Ahora, la joven maestra correcta y jovial tenía el cabello despeinado contra una pared, y él estaba golpeando furiosamente su apretado y cálido coño mientras ella gemia su nombre y lo presionaba a ella con sus manos en su espalda. Sus brazos se engancharon debajo de sus piernas, la sostuvieron mientras salpicaba su suave y terso cuello con besos y chupetones.

–¡¿Mmmm?!– Izuku exclamó sorprendido cuando Fuyumi de repente movió sus manos hacia sus mejillas y le dio un beso áspero y apasionado en la boca. Una de sus delgadas manos se movió hacia la parte posterior de su cabeza, agarrando su esponjoso cabello verde mientras cerraba los ojos y gemía durante el beso. Se volvió audaz y deslizó su lengua por sus labios rosados, descubriendo que sabían a cerezas. Se sorprendió nuevamente cuando Fuyumi sacó su propia lengua y comenzó a girarla con la de él en una danza de placer carnal.

El cuerpo de la mujer más alta se sacudía con cada embestida que hacía Deku, sus tetas de copa CC+ rebotaban hacia arriba y hacia abajo al ritmo de cada uno. A Izuku le encantaba la sensación de sus suaves montículos contra su pecho descubierto, reprimiendo un escalofrío cada vez que sus duras protuberancias rozaban su piel. Levantó una mano, haciendo que Fuyumi le rodeara la cintura con la pierna izquierda para apoyarse mientras él extendía la mano y agarraba uno de sus encantadores pechos.

Esto era el paraíso, Izuku estaba seguro de ello. Aquí estaba él, follándose a una de las chicas más hermosas que jamás había visto en su propia casa con su padre y hermanos en la otra habitación.

*Nop-Nop*

Fuyumi gimió mientras se retiraba de mala gana del beso, un rastro de saliva la conectaba con las lenguas de su improbable amante mientras se inclinaba hacia atrás, sus gafas torcidas mientras intentaban desesperadamente permanecer en su nariz por los golpes que Izuku le estaba dando. No tenía idea de quién se atrevía a interrumpirlos, pero tenía que deshacerse de él antes de que los descubriera.

–Puerta...– la bicolor jadeó con una voz que excitó aún más a Izuku. Él obedeció y la acerco a la puerta.

Rápidamente, Fuyumi bajo su someter cuello de tortuga y volvió a atarse el delantal, aunque ella seguía sin nada de la cintura para abajo y Deku la seguía follandola por detrás, solo que más lentamente.

Una vez se ató su cabello en una cola y se acomodo las gafas abrió la puerta para ver a su hermanito Shoto.

–¿¡Sho-Shoto!?– tartamudeo Fuyumi sofocada.

–Fuyumi ¿Necesitan ayuda? Están tardando mucho– preguntó monotonamente el Todoroki menor.

–¡No! E-estamos bien– ella respondió mientras algo de saliva se le escurría por la barbilla mientras sentía que la punta de la Diku estaba tocando la entrada de su útero, como pidiendo entrar.

–... Bien, estaré en la sala– dijo sin notar el actuar extraño de su hermana y se retiró.

Con un portazo Fuyumi cerró la puerta de la cocina. Estaba llena de necesidad, deseo y lujuria. La bicolor inclinó la cabeza hacia el lavabo.

–Inclíname... sobre el mostrador... ¡Y cogeme!– indicó e Izuku sonrió emocionado, moviendo rápidamente su mano hacia su pierna para poder llevar a la maestra de colegio al lavabo. Oírla decir cosas tan sucias hacía que Deku se animara aún más.

Nunca se imagino que la hermana de Shoto era tan pervertida.

–¡Ah!– jadeó Fuyumi cuando la empujaron con fuerza sobre el lavabo, sus manos aterrizaron en el frío borde de la superficie y su trasero quedó afuera –¡Tan fuerte!– Gritó cuando Izuku de repente empujó dentro de su apretado coño sin previo aviso. Se inclinó sobre su espalda mientras ella se tapaba la boca con una mano para contener los gritos, temiendo que alguien la escuchara en el comedor.

Izuku agarró sus delgadas caderas y la atrajo hacia él mientras empujaba, con los ojos cerrados con fuerza de pura felicidad.

–¡E-estás tan apretado! ¡Se siente increíble Fuyumi-San!– Él afirmó. El rostro de Fuyumi se sonrojó aún más ante sus palabras y su excitación aumentó. Ella asumió que Izuku era un joven con mucha experiencia, por lo que escuchar eso de él fue extrañamente placentero.

Nunca supo que el sexo podía sentirse tan bien. Más de una vez se ha dado placer a sí misma para aliviar el estrés de los problemas de su disfuncional familia, pero tener a alguien más complaciéndola se sentía mucho mejor y que este fuera el amigo menor de edad de su hermanito solo lo hacía más depravado ¡era increíble!

"¡Oh Dios, soy una degenerada!" Pensó mientras hacia aparecer hielo en el lavabo, alrededor de sus manos. Los fuertes golpes de Izuku también estaban llevando el mesón al límite "Tengo que convencer a Shoto de que invite a sus amigos más seguido"

Izuku estaba completamente ajeno a los pensamientos de Fuyumi mientras luchaba por su clímax, la forma en que las paredes cálidas y húmedas de Fuyumi apretaban su miembro palpitante lo hacía muy difícil.

–¡Estoy a punto de correrme!– Gritó, haciendo que los ojos de Fuyumi se abrieran y su racionalidad se abriera paso por un momento.

"¡De-dentro no! ¡M-Me dejarás embarazada!" Ella trató de decir, pero su cuerpo la traicionó cuando sus labios solo emitieron gemidos y las paredes de su coño se tensaron con fuerza.

Sus instintos femeninos estaban excitados ante la perspectiva de tener el hijo de este joven, sano y poderoso heroe. Las posibilidades de quedar embarazada en un día inseguro como hoy eran bastante altas.

–¡A-aquí viene!– Rugió él, empujando una última vez, su caliente y espeso semen estalló y pintó las paredes internas del coño de la hermana de su amigo de blanco perlado. La rodeó con sus brazos y le agarró las tetas cubiertas con fuerza mientras lo hacía, por lo que Fuyumi gritó, la lengua salió volando de su boca y los ojos se abrieron de golpe en shock y placer.

"N-Nooooo..." Ella protestó en su mente, a pesar del sentimiento.

Podía sentir la semilla de Deku llenando su útero, hasta el punto de que brotaba. Un líquido blanco cremoso fluyó del arranque de la hija mayor de los Todoroki, junto con sus propios jugos de amor, habiendo tenido su propio orgasmo sin darse cuenta.

"Definitivamente quedaré embarazada" Sus pensamientos iban en contra de cómo se sentía su carne.

–Guau– Jadeó, recostándose encima de Fuyumi mientras ella se desplomaba sobre el fregadero –¿C-Cómo puedo tener tanta suerte?– Preguntó con una sonrisa, acercando a Fuyumi hacia él.

–Mmnnn...– Fue todo lo que Fuyumi pudo decir, sus gafas fuera de su rostro, habiéndose resbalado en el fregadero por el último empujón de Izuku. Ciegamente se acurrucó contra el chico, aceptando que para mal o para bien ahora era una parte importante de su vida. Izuku lo tomó como un gesto para seguir abrazándola, así que con una sonrisa lo hizo, sonrisa que contagio a la bicolor.

Ninguno de los dos notó que el celular de la chica se había caído y menos que accidental mente se activo la videollamada. Una peliblanca en una habitación de hospital miraba fijamente la llamada de su hija desde su celular en estado de shock.

–¿¡Fu-Fuyumi!?– Rei Todoroki murmuró para sí misma mientras se frotaba los muslos, habiéndose puesto caliente al ver a su hija tener relaciones sexuales en la cocina de su casa con lo que solo podía llamar un 'joven y viril semental peliverde'.

–I-Izuku...– susurró, el calor entre sus piernas crecía con solo decir el nombre del joven que había llenado con tanta masa para bebés a su hija que de seguro la había convertido en abuela.

La MILF de cabello albino rápidamente colgo y rápidamente se quitó la ropa. ¡Necesitaba aliviar algo de su estrés!