En Celo
–Hmm hm hmm– Tarareó Ochako para sí misma musicalmente sintiéndose orgullosa de sí misma por haber completado una patrulla hoy y haber detenido a algunos atracadores con la ayuda de Tsuyu.
"Es hora de ir a presentar mi informe a Ryukyu" Ochako se dirigió al pequeño pasillo del edificio de su agencia que conducía a la oficina de Ryukyu.
De pie justo afuera, Ochako notó que estaba hablando con alguien más, decidió no entrometerse y, en lugar de escuchar a escondidas, vio que la segunda mujer era nada más ni nada menos que la pro heroína Miruko. Ochako se preguntó y miró de cerca viendo a la musculosa belleza de piel oscura apoyada en el borde del escritorio de Ryukyu con los brazos cruzados y un puchero en los labios.
–¡Es una tontería, Ryu-chan, realmente una tontería! ¡Parece que no puedo encontrar un hombre que realmente pueda seguirme ni en el combate ni en la cama! ¡Especialmente en la cama! De vez en cuando una cita va al dormitorio, pero ni siquiera pueden hacerme llegar al orgasmo! ¡Ni una sola vez! ¡Grrgggh!– Ella gruñó y refunfuñó con los brazos cruzados enfadada mientras Ryukyu se sentaba en su silla en el escritorio asintiendo con simpatía ante la difícil situación de su amiga.
–¿Es por eso que has sido tan agresivo últimamente durante el trabajo de héroe? Muchos de los criminales siempre están casi en coma cuando llegamos para capturarlos ¿Estás tan frustrada, Rumi-chan?– Ella lo adivinó y Miruko se echó hacia atrás para mirarla con la cabeza al revés y una sonrisa.
–Sí, he estado canalizando todo hacia delincuentes que merecen una buena paliza y pensé que me estaba ayudando a ser productivo– Ella respondió haciendo que Ryukyu negara con la cabeza.
–Estás exagerando, incluso un ladrón de bolsos terminó golpeado a punto de perder la vida esa vez. Eso dice lo muy reprimido que estás–
–¡Oh, no me vengas con esa mierda! Tu estás en las mismas que ¡también estás en celo! ¡Estás caliente a cada maldito momento del día necesitas a un hombre de verdad! ¡Uno con verdadero tamaño y fuerza para hacerte gritar en sumisión!– acusó Miruko haciendo que Ryukyu se sonrojara al haber sido pillada –De todos modos, la sequía me va a matar, Ryu, tengo la peor suerte de salir con débiles– Agregó Miruko haciendo que Ryukyu suspirara mientras Ochako escuchaba atentamente, haciendo que sus ojos se abrieran de emoción cuando se le ocurrió una idea.
Ochako apenas pudo contener su entusiasmo por esta oportunidad y se recompuso. Se aclaró la garganta y golpeó ligeramente la puerta para llamar su atención.
–Ah, ese debe ser uno de mis estudiantes internos que viene a presentar un informe. Entra– Ryukyu gritó dejando que Ochako abriera la puerta revelando su expresión gentil, sonriéndoles con complicidad.
–Uravity conoce a Miruko, la heroína profesional de rango quinto, ella es una amiga cercana y patrullará aquí en mi agencia durante los próximos días– Ryukyu presentó haciendo que Ochako brotara como una colegiala mientras se acercaba para saludar a la musculosa mujer conejo.
–Siempre es un placer conocer a un fan, muchacho– Miruko le dijo con una sonrisa amistosa hasta que Ochako habló con una sonrisa seductora dirigida a los dos.
–Perdóneme por decir esto, pero escuché todo hace un momento– Añadió haciendo que Ryukyu se sonrojara mientras Miruko simplemente se encogía de hombros sin importarle –Y creo que tengo una solución. Conozco a alguien muy fuerte con resistencia para durar horas, tal vez incluso días. Jejeje, debería saberlo–
Ambas heroínas ahora se estremecieron y se miraron con sorpresa e incertidumbre antes de volverse para mirarla.
–Uh, niña, estas son cosas de adultos con las que estamos tratando aquí. No creo que tu novio, o quien sea, vaya a estar a la... ¡Mierda!– Miruko se interrumpio cuando Ochako sacó su teléfono e hizo clic en una imagen para ampliarla en la pantalla y se lo mostro a ambas mujeres, haciendo que se les salieran los ojos cuando vieron una foto selfie de Izuku Midoriya con una verga larga y dura de treinta centímetros siendo atendida por cada una de las chicas del 1A. Cada una tenía sus dedos, labios o lenguas sobre ese pesados de carne.
El rostro de Miruko se llenó de rojo en sus mejillas mientras ella y Ryuko sintieron que se quedaban boquiabiertos por la creciente emoción.
–Como dije; Izuku puede durar horas ¡Oh! a veces cometemos tantas locuras que ¡Incluso nos compartimos con otras heroínas!– dijo emocionada Ochako.
Eso dejo sin habla a ambas heroínas. Entonces ambas comprendieron algo como si un mazo les golpeaba en la cara.
–¡E-espera! Entonces... ¿¡Fue tu novio quien embarazo a Nemuri y Shino, y su equipo!?– preguntó incredula Ryuko.
–Y a Mt. Lady– dijo como si nada la castaña, frotandose la cabeza apenada –Realmente no quería decirles quienes eran para no comprometerlas. Sólo sé que mi novio realmente les hará sentir increíbles si lo dejan–
Ambas mujeres ahora estaban convencidas pero todavía indecisas sobre esta idea, volviéndose la una hacia la otra, Miruko vio una mirada de sutil desesperación en los ojos de Ryukyu, al igual que Ryukyu vio una mirada de emoción en los de ella. Ambos se volvieron hacia Ochako y lentamente asintieron con la cabeza para aceptar esta idea.
Ochako les sonrió a los dos y comenzó a discutir los detalles en privado, tarde después de que todo estuvo dicho y hecho, llamó a Izuku para contarle las buenas noticias.
–Deku-Kun, tengo una sorpresa para ti. Limpia tu agenda para mañana por la noche–
Deku llegó a las puertas ornamentadas con temas orientales que conducían a la oficina de Ryukyu, respiró hondo y exhalando, las abrió, revelándole la vista de la conejita héroe Miruko inclinada sobre un escritorio leyendo algo sobre él. Junto a ella estaba Ryukyu esperando pacientemente, cruzándose de brazos y suspirando hermosamente mientras entraba. Ambas mujeres lo notaron y sonrieron con leves sonrojos en sus rostros. Miruko se levantó del escritorio y caminó hacia el chico con caderas musculosas balanceándose con cada paso, Izuku se sonrojó al ver su apariencia. Ella sonrió coquetamente mientras caminaba hacia él, orgullosa con las manos en las caderas.
–Hola, chico. He oído de tu novia que tienes una verga bastante poderosa…– Ella comenzó y luego se inclinó hacia donde su rostro flotaba sobre el de él y su mano apretó su 'paquete –...Y veo que no fue un efecto de camara– Ella se lamió los labios seductoramente con los ojos mirándolo con lujuria.
–Jejeje, haré lo mejor que pueda, Miruko-san. Debo decir que soy un gran fan d-¡Muncth!– Deku decía hasta que Miruko lo envolvió con sus musculosos brazos alrededor de sus hombros y lo acercaba a su pecho. Su rostro se encontró con sus tetas de chocolate.
–¡Mucha charla! Ven y muéstrame lo que puedes hacer– Dijo Miruko antes de tomar su cabeza de sus pechos y besar, chupar, sus labios en un feroz beso sorpresa plagado de acción de lengua sobre lengua.
–¡Mmmmm!– Miruko gimió en su boca probándolo y pasando su lengua por su interior en círculos lentos, Izuku se recuperó de su sorpresa y comenzó a devolverle el beso guiando sus manos hacia su culo tonificado y en forma apretando sus mejillas entre sus dedos. Ella gimió de sensación mientras Ryukyu miraba con un sonrojo en su rostro. Ella saltó de la pared y se acercó para pararse detrás de él, poniendo sus manos alrededor de su pecho sintiéndolo levantarse.
"Hmmm, está realmente musculoso debajo de esa ropa" pensaba Ryukyu mordiéndose su labio mientras veía a Miruko besarse con Izuku con tanta pasión.
El conejito de chocolate saboreaba hambrientamente su boca con su lengua y la hacía rodar dentro y fuera de su garganta, la vista por sí sola excitó bastante a Ryukyu por su naturaleza tabú. Su cuerpo brillaba de excitación cuando vio que Izuku comenzaba a devolverle el beso de forma bastante agresiva. Había algo en la visión de un joven héroe musculoso que hacía que Rumi gimiera de alegría al ejercer dominio sobre ella.
"Mnnnhh! ¡Oh, sí! ¡Por fin un hombre con pelotas! Oh si, rompeme la pelvis, dulce muchacho" Miruko pensó para sí misma sintiéndose sorprendida con sus propios pensamientos mientras ella e Izuku continuaban besándose durante varios minutos más hasta que el la separo bruscamente.
–¿Que demo-–
*RISSSSSSSSSSSSSSSS*
Tanto Rumi como Ryuko se quedaron mudas y con los ojos abiertos como platos. De un solo movimiento Deku había rasgado el traje de Miruko, dejando a la conejita de chocolate solo con sus medias largas. Su musculoso y voluptuoso cuerpo oscuro quedó al descubierto, junto a su par de tetas copa DD batiéndose por todos lados.
Sintiendo los ojos de Izuku sobre ella como un animal activo sus instintos reproductivos de conejo. Se sintió ansiosa por darle su cuerpo mientras se recostaba en el escritorio de Ryukyu exponiendo su reluciente coño en todo su esplendor mojado y caliente. Izuku gruñó y caminó hacia Rumi, listo para follarla sobre el escritorio de Ryuko mientras esta comenzaba a quitarse su traje, no queriendo que esté alfa lo destruyera. Ryukyu sólo tenía una fina tanga negra que cubría su sexo. Izuku gruñó en su dirección inmediatamente mientras bajaba la cremallera de su traje para mostrarles a las chicas la vista de su enorme verga saliendo del interior de sus boxers.
Miruko jadeó de una forma bastante femenina para ella, sintiéndose cada vez mas acalorada y molesta por la emoción cuando lo vio en vivo, y en directo. Ryuko también lo hizo y de mala gana cruzo los brazos, levantando sus tetas CC, sabiendo que tendría que esperar su turno.
Rumi estaba muy sonrojada. No sabía porque pero, en este momento, la sola mirada de Izuku la hacía sentir como una conejita ante un lobo. Todos sus instintos la insitaban a huir o a someterse y eso solo la hacía lucir más linda a los ojos de Izuku. Él se acercó para agarrar uno de sus tetas y apretar su gran y amplio montículo de chocolate en su mano.
–¡Aaaah! ¡Mmnnn!– Gimio Rumi, comenzando a respirar pesadamente con los ojos rojos empañados y una oreja inclinada por la sensación. Miruku levantó voluntariamente sus poderosas piernas y las tomo al nivel de sus rodillas, dándole una forma de 'V', dándole total absceso a su cuerpo al peliverde quien guiaba su verga hacia sus pliegues.
Ryuko observaba atentamente desde un lado con una expresión incredula de emoción en su rostro, nunca vio a Rumi tan sumisa, ni siquiera sabía que ella supiera el significado de esa palabra. De repente, salió de su trance cuando Izuku la agarró por un lado colocándole su fuerte brazo alrededor de las caderas. Ella gritó de sorpresa y se encontró presionada contra su torso desde un lado, sintiendo sus grandes pechos aplastarse contra sus pectorales. Aún aturdida, Izuku le remato al darle un beso profundo mientras frotaba sensualmente su verga a lo largo de los pliegues de terciopelo de Rumi.
–¡Mthmnth!– chillo Ryukyu, por la sorpresa y un poco de excitación hormonal antes de relajarse un poco y devolverle el beso lentamente.
"¡Mmmmnnnnnnn! ¡Es muy bueno con la lengua! En serio... ¿¡Con cuántas a practicado para aprender a hacer todo esto?!' Ryukyu cerró los ojos y se encontró atraída por el abrazo de Izuku, dejando sus brazos colgando alrededor de su cuello mientras él continuaba provocando el coño de Miruko con el peso de su verga.
–¡O-oye! ¡N-no puedes besuquearte con Ryuko y burlarte de mí así! ¡Cogeme!– Exigió Rumi con vehemencia, sonrojándose muchísimo cuando vio a Izuku deslizando su lengua dentro de la boca de Ryukyu, haciendo que la dragona rubia gimiera como una perra en celo.
Abrió un ojo y miró en dirección a Miruko, sonriendo un poco divertido antes de seguir adelante con su miembro deslizándose hacia la cúspide de sus pliegues con un fuerte empujón.
–¡Gghnnhh! ¡Aaaaaaaah!– Rumi gritó y apretó los dientes con fuerza, sintiendo su monstruo extendiendo sus tiernos y esponjosos labios hasta que se hundió por completo. Dejando que sus piernas se dispararan en el aire y se enderezaran. Miruko sintió la verga carnosa de Izuku se hundiendose profundamente en su coño y la llenaba en su camino hacia el interior de su útero a través del cuello uterino.
No podía decirlo ya que ella llevaba sus zapatos con forma de patas de conejo, pero sabía que sus dedos se curvaban fuertemente cuando sintió que él se enterraba hasta el fondo de su vientre.
–¡Mmnnghhh! *¡Muach!* Miruko-san, estás tan apretada ¡Mnnghh!– dijo Izuku, después de separarse de la boca de Ryukyu, dejándola con una expresión aturdida en su rostro y saliva goteando de su boca.
Izuku centró toda su atención en Rumi en este momento y continuó moviendo su cintura en su cuerpo atlético, y musculoso en una posición inclinada estilo misionero sobre el escritorio de la dragona. Saboreó lo suave, resbaladizo y apretado que estaba el coño de Miruko alrededor de su verga. Podía sentir sus paredes apretando su longitud con fuerza y haciéndolo comenzar a mover su pelvis hacia su cuerpo, moviéndose sensualmente hacia adelante y hacia atrás mientras la follaba sobre el escritorio. Suaves golpecitos comenzaron cuando Rumi sintió que las bolas de Izuku chocaba contra la superficie de sus nalgas, haciéndola jadear y gemir ardientemente con un placer candente recorriendo su cuerpo.
–¡Aaah! ¡Chico! ¡Nnnghh! ¡Izuku! ¡Aahh, aah, ah, aah! ¡Maestro!– Rumi aulló y se pasó las manos por el pecho, esponjando su propio par de amplias tetas mientras Izuku mantenía a Ryuko ocupada metiendo un dedo en su coño desde abajo.
–¡Mnngh! ¡Uuuuuh!– Ryuko gimió, resoplando fuertemente cuando sintió su fuerte par de dedos clavándose en sus puntos más sensibles, haciéndola retorcerse y retorcerse en su mano mientras él realizaba múltiples tareas con Rumi justo en el escritorio.
Ryukyu prácticamente montó la palma de Izuku y apretó sus muslos con fuerza alrededor de su cintura, sintiéndolo follar su coño con los dedos como un experto mientras lo veía hacer que su amiga ruda e indomable se derritiera como mantequilla. Izuku gruñó suavemente con suaves respiraciones escapando de sus labios, se estrelló contra el marco de Miruko con su coño chorreando sin parar por toda su verga mientras avanzaba.
–Ryukyu-San, estás goteando– Señaló, haciéndola sonrojar con aprehensión mientras intentaba evitar que sus ojos vieran la cara de ahegao que puso Rumi mientras era follada por él.
Sin embargo, Izuku sacó los dedos de debajo del coño de la dragona y agarró una de sus grandes tetas, apretándola suavemente y tirando de él para que su cara estuviera más cerca de su pecho.
–¡Ah! ¡E-espera! ¡Son sensibl-¡Aaaah!– intento decir Ryuko cuando Izuku pegó sus labios al pecho derecho de la rubia, apretando el rosa de su areola en su boca y chupándolo con cautela como un bebé recién nacido.
–*Schupp..schupp..schupp...schupp..schupp*– chupaba Izuku, alimentándose de las tetas de Ryukyu y continuando tocando fondo con Miruko durante lo que parecieron quince minutos, pero se sintió como una eternidad para ellas.
La heroína número cinco del top 10 y mujer más ruda de Japón solo pudo ver el horizonte del placer celestial mientras Izuku la hacía correrse como loca después del último empujón de su pelvis. Se estrelló hasta el fondo de su vagina, poniendo la cabeza de su verga en la parte posterior de su útero y accidentalmente presionó su 'Punto G' mientras lo hacía. Rumi echó la cabeza hacia atrás y dejó escapar un grito ensordecedor que atravesó las paredes y resonó por el pasillo justo afuera de la sala de la oficina de Ryukyu. Fue una suerte, o mala, que las heroínas y empleadas al servicio de Ryukyu solo supieran de la presencia de Mirko con su jefa, lo que acrecentó la creencia sobre la relación de las dos heroinas.
–¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!– Gritó la conejita, estremeciéndose salvajemente por el orgasmo y sintiendo sus pliegues agarrando desesperadamente el miembro de Izuku hasta que pudo sentir que comenzaba a correrse.
Con un gruñido, Izuku aplastó sus caderas hacia adelante, presionando lo más posible en el cuerpo de Miruko con su verga incrustada en su útero. Izuku se corrió con fuerza dentro de la heroína. Él gruñó una vez más y la llenó hasta el borde, haciendo que sus piernas se movieran constantemente mientras él se corría con lo que parecía un galon de esperma caliente.
–¡Ugh! ¡Oooooh... Eres fenomenal... Izuku Midoriya!– Rumi gimió, poniendo cara de tonta hasta que sintió que sus fuerzas disminuían, dejando que sus piernas se aflojaran alrededor de sus hombros hasta que él se retiró.
Con un resbaladizo 'Pop' de humedad, su esperma salió de su coño, rodando por su enorme culo de chocolate, dejando a Ryukyu mirándolo con asombro mientras sus entrañas se humedecían aún más ante la vista.
"Rumi y yo estamos en celo... Y ninguna está usando protección..." Pensaba Ryuko, pero Izuku puso su otra mano alrededor de su cintura, llamando su atención y besándola en los labios de una manera profunda pero apasionada que la hizo derretirse en sus brazos.
Sus lenguas se curvaron lascivamente durante un minuto, el lamió cada uno de sus dientes afilados sin temor mientras Ryukyu sentía que sus entrañas se saciaban con la necesidad de que su miembro llenara su ranura a continuación. Cuando Izuku finalmente se apartó, ella quedó aturdida y sintió que él la giraba para que quedara inclinada sobre su escritorio junto a Miruko.
–Tu turno, hermosa. Será mejor que te apoyes en tus codos o antebrazos, porque voy domar a este dragon– Le dijo con una voz profunda y lujuriosa que le provocó escalofríos.
Guiándola hacia el escritorio y dejándola colocarse sobre sus codos, Izuku pasó sus manos por los lados de la cintura de Ryuko y guió su verga aún dura hasta la cúspide de su sexo. Sus pliegues ya estaban empapados hasta el cielo y rezumaban humedad incluso cuando él frotó la punta por el pliegue de la abertura. Era obvio que Ryuko estaba tan reprimida como lo era Rumi, la única diferencia es que ella era más reservada al respecto a pesar de estar obviamente mojada de emoción.
A Izuku le resultó fácil acariciar su cuerpo curvilíneo desde esta posición y excitar a la mujer. Él acarició un poco sus tetas y pasó su lengua por el costado de su cuello, viéndola temblar antes de besarla en los labios y guiar su verga dentro de su coño desde atrás en posición de perrito.
–¡Gggnnh! ¡Aaaaaaaaaaah!– Ryukyu gritó, sintiendo sus pliegues tiernos y jugosos extenderse alrededor del extremo grueso de la verga invasora y sentir cómo se hundía rápidamente en sus profundidades.
Las nalgas pastosas de la rubia pronto se encontraron con su cintura y desde allí, Deku se había enterrado hasta el fondo dentro de ella con su miembro enfundado hasta más allá de su cuello uterino y dentro de su útero como lo había hecho con Rumi.
–¡Grrrrrrr! Ryukyu-San, res mucho, mucho más apretada y definitivamente más suave por dentro que Miruko-san– gruñó Izuku, haciéndola temblar –Realmente debes haberte emocionado con verme coger a Miruko-San hasta la sumisión– Adivinó, haciendo que Ryuko se enrojeciera aun mas profusamente cuando lo sintió comenzar a martillar su trasero desde atrás en posteriores embestidas de su cintura.
Sus manos se arrastraron hacia atrás para agarrar sus tetas, apretando cada una mientras remaban lascivamente hacia sus embestidas. Bofetada sobre bofetada de piel resonó a lo largo de las paredes de la oficina bellamente decorada, aumentando en volumen a medida que Ryukyu se deslizaba aún más en la depravación sexual con la aparición de lo increíble que se sentía la Diku dentro de ella en este momento. Los ruidos de los aplausos se hicieron más rápidos e Izuku comenzó a arar más fuertemente el cuerpo de la dragona, haciendo que sus nalgas se aplastaran febrilmente contra su cintura mientras perforaba el coño de la mujer con los dedos apretando cada una de sus tetas.
–¡Aaaaaaaaah! ¡Aah, aah...aah...ah...ah...ah..aaah! ¡Izukuuuuuu! ¡Nnghhh!– Ella gritó, echando la cabeza hacia atrás y dejando que su rubio de cabello cubierto de sudor se revolviera salvajemente.
Ryuko podía sentir cada fuerte empujón de la verga de Izuku clavándose en su vientre, haciéndola temblar y estremecerse de sensación mientras sentía que su orgasmo se acercaba a un ritmo acelerado.
Izuku podía sentir el apretón de su coño retorciendo su miembro con fuerza y haciendo que el animal dentro de él fuera aún más rápido. Comenzó a golpear aún más sus nalgas, levantó su pierna derecha en el aire para poder moler más paredes vaginales de la chica con su miembro.
Para Ryukyu, esto era tanto el cielo como el infierno y la hacía perder la cabeza por el placer cuando corazones aparecían en sus ojos. Mordiéndose los labios esta vez, bajó la cabeza y se estremeció intensamente con el clímax y sintió las paredes de su coño apretar con fuerza el miembro palpitante de Izuku. Al sentir esta contracción de su coño, Deku se vio obligado a dispersar su carga dentro de la chica deseosa. Él golpeó su trasero con fuerza unas cuantas veces más y se enterró hasta el fondo cuando y derramó su masa para bebés directamente dentro de su útero a la espera.
Esta vez, Ryuko dejó escapar un fuerte gemido de placer al sentir que sus ovarios se llenaban con la semilla de Izuku, posiblemente garantizando su embarazo. Una sonrisa delirante cruzó sus labios, siendo un poco aterrador con sus dientes de tiburón. Temblando un poco más y suspirando pesadamente de placer, Izuku terminó de correrse dentro del apretado coño con fugas de esperma de Ryuko y lo sacó, dejándola caer sobre el escritorio casi de la misma manera que Rumi.
En ese instante, Izuku sintió un cuerpo fuerte y voluptuoso abrazándolo por su espalda, tomando su verga desafiantemente dura aún. Se giro para ver la imagen de Miruko con una sonrisa enloquecida y corazones en sus ojos.
–Ahora... Veremos a quien... Se le rompe... La cadera... Primero– dijo respirando entrecortadamente la coneja de chocolate.
Sintiendo el peligro, Izuku decidió usar el One For All a 25%...
Cuando Miruku abrió los ojos vio que estaba en un cuarto de hospital. Ella no recordaba nada hasta que vio que Ryuko entraba a la habitación.
–Oh, al fin despertaste– dijo casualmente.
–¿Ryuko? ¿Que demonios esta-¡Ah!– gimio de dolor cuando intento sentarse.
–Cuidado, tienes cuatro fracturas en tus caderas– dijo la dragona con una sonrisa burlona.
–¿¡Cómo demonios me rompí la...!?– espetaba la coneja hasta que todo volvió a su mente. Entonces, vio a su amiga dragona, quien se notaba aguantando la risa –¡Cállate!– espeto Rumi sonrojada, mientras su amiga se reía sin parar de ella.
Para mala suerte de la coneja, Ryuko no fue la única pro heroína que la visito. Las heroínas del harem de Deku pasaron a felicitarla por su ingreso y embarazo, como los médicos descubrieron, y claro, para burlarse de ella.
