Fuera de este mundo
–¡Kurose-Sensei espere!–
La pronheroina Trece se dio vuelta para encontrarse con Izuku.
–Oh Midoriya-Kun ¿Que puedo hacer por ti?– preguntó la heroína sonriendo bajo su casco y poniendo una mano en su cadera.
–Vera Kurose-Sensei, sabe se acerca el cumpleaños de Ochako y quería darle algo especial y ya que usted es su héroe favorito... – decía Deku sonriendo apenadamente, cosa que Anan le parecía adorable.
Trece entendió a dónde quería llegar Midoriya.
-¡Oh! Lo entiendo, quieres que le firme algo especial para tu 'amiga'– dijo pícaramente al peliverde, que se sonrojo –¡Pues ya está! ¿Que quieres que le firme? ¿Una camiseta, un póster, quizás una figura de acci...–
–Tu casco, por favor–
Anan Kurose quedó muda por un rato.
–¿M-mi casco?– preguntó Anan sin entender.
–Si, vera le quiero dar a Ochako un regalo único y ¿Que sería más único que algo que realmente usa Trece, la Pro Héroe Espacial? –Preguntó, acercándose un poco más a ella.
La profesora se llevó un dedo al casco y rascó suavemente el cristal con el dedo enguantado.
–Oh, uh… E-eso podría ser demasiado personal. Quiero decir, sigo siendo tu maestra– dijo dudosa –Pero, Ochako y tú lo han hecho estupendamente durante todo el año... ¡Bien de acuerdo!–
Anan puso una mano en su casco y se lo quitó, escuchando el suave silbido del aire mientras le revelaba su rostro. Piel clara, cabello bien corto, pero nada del otro mundo... O eso es lo que ella creía, al menos, pero la forma en que él la miraba hizo que sus mejillas se pusieran rojas. Parecía enamorado de ella mientras sonreía de oreja a oreja.
–¡Es hermosa!– afirmó Deku.
–Oh, no sé nada de eso– murmuró tímida.
–¡¿Estás bromeando?! ¡Eres hermosa!– Él sonriendo –¡Realmente no entiendo cómo no tiene novio!–
Trece no pudo hacer más que ruborizarse, sintiendo como su confianza y ego se elevaron considerablemente.
–Eres muy dulce– dijo Anan sonriendo, no pudo evitar querer impresionar a un fan tan devoto –Creo que tú mereces una recompensa– dijo inclinándose, acercando su rostro al de Deku.
Era uno de los estudiantes más prometedores ¿por qué no darle algo tan simple como un beso en la mejilla? Y entonces se inclinó, colocando sus manos sobre sus hombros mientras se acercaba. Apuntó a su mejilla, pero Izuku movió su cabeza para besar sus dulces labios. Ella jadeó, respirando su aroma cuando sus labios se encontraron.
Sus ojos se abrieron, pero no se apartó. La lengua de Izuku se abrió camino dentro de su boca mientras ella yacía allí, congelada, sintiendo su lengua deslizándose contra la suya lengua. Tembló donde yacía, sintiendo una sacudida de electricidad recorriéndola. Rebotó dentro de su cuerpo, subiendo por su columna y derritiendo su mente, antes de saltar hacia abajo, sacudiendo sus modestos pechos y aguantando sus pezones.
Éxtasis, placer y euforia. Las palabras perdieron todo significado mientras ella simplemente disfrutaba la sensación. Los dedos de sus pies se curvaron cuando sus manos presionaron contra la parte delantera de su traje, tratando en vano de tocar y apretar sus tetas. Sin embargo, podía sentir sus manos a través del material horrible, y eso la provocaba...
Utiliza todas sus fuerzas para romper el beso entre ambos, mientras ella dejaba escapar de un pequeño gemido. Anan lo miró a los ojos, con la lengua fuera de su boca unida a la de Izuku a solo unos centímetros y con varios hilos de saliva entre ellos.
–N-no puedes... T-tantear mis tetas correctamente a través de este traje– Movió las manos bajo la capa más voluminosa del traje y bajó una cremallera oculta.
El traje se abrió para Izuku, y su mandíbula quedó abierta mientras miraba sus tetas desnudas.
–¡¿No usamos ropa aquí abajo?!–
–N-no cuando no soy patrulla-¡Ah!– Anan gimio cuando las manos varoniles agarraron sus tetas, apretando y amasando los grandes pechos mientras ella gemía de placer.
Sus duros pezones presionaron contra las palmas de sus manos mientras él apretaba y jugaba con sus tetas.
Lo que sintió hizo que le temblaran las piernas mientras echaba la cabeza hacia atrás y gemía. No estaba acostumbrada a este tipo de contacto, pero le gustaba. Le dio la bienvenida cuando Izuku la bajó y la besó en la cara, lamiendo su cuello mientras gemía y jadeaba.
–¡Ah, ah! D-deberíamos p-¡Aaaah!– Él le torció el pezón, haciendo que su mente se apagara mientras sus ojos casi se hundían en su cráneo.
–¿Quieres que pare?–
–No-no…– Su cara estaba roja. Era tan difícil pensar.
Izuku se inclinó hacia adelante y besó sus tetas desnudas, arrastrando su lengua y sus dientes contra sus pezones, antes de deslizar sus manos hasta su coño desnudo. Sus dedos se deslizaron sobre su mechón recortado y ella se estremeció, sus dedos se frotaron contra su coño. Sintió lo mojada que estaba cuando empujó un dedo dentro de ella, moviéndolo hacia adelante y hacia atrás, dejándola gimiendo y jadeando con solo un toque.
–Bueno, me mostraste el tuyo...– Él se bajó los pantalones, los dejó caer al suelo y ella movió la cabeza para mirar lo que parecía un tercer brazo.
Su verga estaba afuera y ella estaba mirando cada centímetro de ella. El eje grueso, la cabeza dura y bulbosa. El precum goteaba y la forma en que sobresalía hacia ella, atraída hacia su cuerpo. Conocía la anatomía de un pene, pero las imágenes y la realidad eran dos cosas muy diferentes.
Puede que ya lo imagines para este momento. Pero, había una razón por la que ella usaba un traje como este y que no dejaría que nadie la viera sin el. Era profundamente introvertida e insegura, por no decir virgen.
Ella tragó saliva, tragando saliva mientras él le sonreía. Kurose abrió la boca antes de cerrarla. Izuku frotó su pulgar contra su clítoris, haciéndola temblar mientras respiraba larga y profundamente.
–Yo...– Su lengua se deslizó sobre sus labios, antes de ceder.
Lo que siguió a continuación fue borroso.
Otro beso mientras Anan envolvía sus brazos alrededor de su cabeza, presionando sus labios contra los de él mientras sus manos tocaban y jugaban con sus tetas. Su verga encontró su camino hacia su coño y se estrelló dentro de ella, llenándola. Su cereza estalló cuando una jodida sonrisa tonta se formó en sus labios. Ella gimió ruidosamente, jadeando mientras él follaba su apretado coño, dejándola mojada y gimiendo mientras yacía en el suelo de la USJ.
Su traje yacía en el suelo, una cama para ellos mientras su estudiante follaba su coño y golpeaba su cuello uterino. Sintió que una descarga de placer la recorría con cada embestida mientras gritaba y jadeaba, gimiendo de placer mientras su líquido preseminal llenaba su vientre.
–Estás apretado... ¡No aguantaré mucho!– Izuku jadeó, moviendo sus caderas un poco más rápido mientras ella gritaba de placer.
–¡N-nunca he tenido s-se-¡Ah!– Anan chilló de placer cuando su casco cayó al suelo, mirándolos mientras Izuku disparaba su carga dentro de ella.
Su semen brotó en su coño mientras sus piernas se levantaban y lo rodeaban, aferrándose a él mientras el semen se derramaba dentro de ella. Ella se quedó jadeando, tirada en el suelo con las extremidades flácidas. Siguió moviendo sus caderas, follándose su apretado coño, derramando su semen sobre su traje mientras ella maullaba.
–T-tengo una clase…– dijo mientras sentía que Izuku seguía como roca en su Interior.
–No te preocupes ¡Es tiempo suficiente!– dijo antes de poner sus piernas sobre sus hombros e ir por el segundo round.
–¡Buen trabajo alumnos, nos vemos el martes!– dijo una Trece sin casco que salió corriendo al baño de maestros apenas terminó su clase.
El traje hacía circular aire para ella, pero dentro del traje apestaba a sudor y semen. Sus botas estaban llenas de semen y este subió hasta sus rodillas durante toda la clase y aún continuaba escurriendo de mucho desde su coño... Todo eso proveniente de un chico con la mitad de su edad.
Todo estaba tan bien que quería gritar. Sus piernas cedieron debajo de ella cuando se sentó en el WC mientras los brazos colgaban sin fuerzas a su lado. Con un último esfuerzo ella abrió su traje derramando litros de semen en el WC, tanto que se desbordo por todo el piso.
–Mmnnn... Lo amo– emitió gemido silencioso mordiéndose el labio y los corazones bailaban en sus ojos mientras se regodeaba en el fuerte aroma de la semilla de su joven amante.
–¡Realmente es el casco de Trece– gritaba Ochako con estrellas en sus ojos mientras brincaba de arriba a abajo abrazando el casco que le había dado su novio –¡No puedo creerlo! ¿¡Cómo la convenciste para que te lo diera!?–
–Mira tu segundo regalo y lo sabras– dijo Deku contento por acertar en su regalo.
Ochako no lo entendió hasta que busco dentro del casco. Había una foto de Trece desnuda y de rodillas. Ella sostenía su casco como un cuenco mientras guiñaba a la cámara y besaba una verga muy conocida por Uraraka.
Ella se perdió viendo que el mismo casco que tenía ahora antes estuvo lleno de la semilla de su Deku que casi no notaba que la fotografía tenía un mensaje:
'De Trece para Ochako, la chica más afortunada del mundo. ¡Llámame para un trío con tu GRAN novio cuando quieras!' junto a su número telefónico.
Está demas decir que Ochako le demostró lo 'agradecida' que estaba con él.
