Nueva Esperanza

Cortinas azules rodean una cama. Kaina Tsutsumi, Lady Nagant, se muerde el labio y espera ver qué le depara el destino. Lo último que recuerda es haber perdido el conocimiento por la heridas que le provocó el maldito don que le dió All for One. Se balancea hacia adelante y hacia atrás mientras la respiración se hace más profunda y, por no decir, más frustrada. La frustración crece mucho más.

–Hola–

La atractiva villana mira hacia arriba. El joven heroe que la salvó estaba sentado a su lado. Le pone la mano sobre la suya y la ve a los ojos.

–Me alegro que estes bien–

Ella respira profundamente y mantiene su mirada fija en el joven que tiene delante. Muchos pensamientos cruzan por su mente. Supone que sólo hay una cosa que decir en una situación como ésta.

–Gracias... ¿Dónde... Dónde estoy?– pregunta Nagant.

–Estas en la enfermería de la UA– dice Izuku.

–... ¿Por qué estoy aquí y no en una prisión penitenciaria?– dice ella con una ceja alzada.

–Yo... Le pedí a Nezu el favor de tenerte aquí... Le dije tu historia y que se puede confiar en ti– dice él algo avergonzado.

Antes de que salgan estas palabras, Kaina salta y echa sus brazos alrededor del cuello de Izuku y procede a besarlo hasta sacarle la luz del día. No puede estar más feliz con esta ficha. Este joven la había rescatado de la oscuridad, había Sido una luz en todo es mierda que vivió y él continuaba ayudándola incluso ahora.

"Mmnnn si vuelvo a Tártaros ¡será por pederasta!" pensaba Kaina, mandando el sentido común al carajo.

Izuku envuelve sus brazos alrededor de la cintura de la mujer adulta. Él empuja sus dedos sobre sus dos inferiores y entra en una sesión de besos muy intensa.

Ella se libera de ellos. Una pequeña cantidad de saliva conecta sus labios. Nagant pone su mano sobre la camisa de Harry y desabotona los primeros botones. Una sonrisa traviesa se extiende por el rostro de la sexy antiheroina.

–Mmnnnnn, haz hecho tanto por mi... ¿Mi héroe me dejaría... Recompensarlo?–

Ella se lanza para recibir más besos, sin dejarle responder. Además, Izuku parece muy contento con ella.

Deku la ayuda a quitarse la bata de hospital. Revelando sus bonitas tetas redondas y turgentes, su vientre plano, su culo bien formado y sus largas piernas. Sin mencionar la superficie lisa entre sus piernas. Labios casi a punto de separarse.

Lady Nagant quiere contemplar a Izuku en toda su gloria. Ella nota el bulto que amenaza con asomar por el otro lado de sus pantalones. Se produce un tartamudeo y un ritmo cardíaco acelerado, ha pasado demaciado tiempo y ella está frustrada sexualmente. Nagant lo quiere de todas las formas posibles. Ella se fija en su virilidad y el hambre simplemente atraviesa sus ojos.

–Veamos este calibre...– bromeó ella y le bajó los pantalones.

Ella sonríe casi maniática. No puede evitarlo y pone su mano sobre los treinta centímetros de Izuku. Solo asegurándome de que crezca en su mano.

–¿Por qué no te sientas y disfrutas de la diversión?– dijo coqueta Nagant.

No puede esperar a que Deku esté dentro de ella. Un vacío que nunca antes había sentido se extiende entre las piernas de la ex heroina. Había sido demaciado tiempo.

Ella planta varios besos por su cuerpo. La sensación de su dura musculatura debajo de sus manos la anima a bajar más. Besar y jugar con cada centímetro de masculino ser. Ella quiere brindarle el placer que se merece después de todo lo que hizo por ella.

Un largo y agradable tirón en sus pezones le hace gemir. Izuku se habia inclinado y tomo uno de sus pezones, duros como roca, en su boca antes de empezar chuparlo. Ella no quiere separarse, sin embargo, lo que mas quiere es a Deku hundiéndose entre sus pliegues y asalte su útero.

–Por favor... Deseo agradecerte... Y quiero que te lo agradezcas de la forma más sincera e intima que conozco– Kaina susurro toda sonrojada y necesitada.

Él se sostiene contra el borde de su entrada. Casi se desliza contra su agujero. Los primeros centímetros viajan a las profundidades de Nagant. Ella cierra los ojos e Izuku se inclina y pasa una mano por su cabello bicolor. Él casi se hunde dentro de ella y retrocede por completo.

Ella tiembla en la cama. Nagant bloquea sus piernas en la espalda de Izuku y lo atrae hacia adentro. Esta vez él conduce completamente dentro de ella. Llevar su virilidad a sus ardientes profundidades es un placer que ella no puede negar. Él mete toda su longitud dentro de ella, llenando completamente a esta hermosa mujer y observa la expresión de asombro y alegría en su rostro.

–¡Cógeme hasta que no pueda más!–

Él peliverde masajea y besa sus piernas. Se sienten suaves como el resto de ella. Sus paredes tensas lo acarician en respuesta. Cada centímetro de su miembro que empuja dentro de ella es otra descarga orgásmica para ella. Se aleja de Nagant y la penetra tan profundamente como sea humanamente posible. Sus bolas oscilantes golpean sus nalgas.

–¡Joder! Yo... no puedo... ¡esto se siente tan bien!– gime la mujer sintiendo placer después de tanto tiempo.

–Me alegro, simplemente déjalo a mi–

La mano de Izuku descansa sobre su pecho. De vez en cuando, acaricia y libera su pecho agitado. Nagant pasa el mejor momento de su vida. El placer del viaje, la emoción de Deku hundiéndose en ella y sacándose casi por completo de ella. Carne chocando contra carne.

El aumento de calor a través de su cuerpo hace que Kaina se sienta más viva que en mucho tiempo. La mujer debajo de él late de necesidad. Sus piernas se elevan en el aire mientras Deku le da a Nagant la atención que anhela. Trabajándola completamente hasta el punto en que se acerca más.

–Me alegro que hayas tomado la decisión correcta– gruño Izuku en su oido.

–¡Sí! Nunca podré agradecerte lo suficiente Nagant gime y se flexiona contra él, tratando de darle a Izuku la misma sensación que el le está provocando.

Su coño está muy apretado y se siente muy bien. Él golpea sus duras bolas sobre ella y la envía casi al límite con múltiples oleadas de placer. Kaina se retuerce debajo del cuerpo de Izuku, mientras él sale casi por completo de ella y perfora profundamente el interior de su cuerpo sexy. El tiempo pasa con los golpes de Izuku perforandola. Él se inclina y acaricia su cuerpo. Cada vez que la toca, Kaina siente una nueva ola de placer. Eso la hace querer aún más de Izuku dentro de ella.

–Necesito... necesito esto... Lo necesito tanto– Nagant suplico, con un hilo de saliva goteando de su boca.

Él se aferra a sus caderas y la embiste profundamente. Ahora está tan dentro de su cuerpo que la estira. Hace que Nagant se estire por completo.

–SI– Ella grita y revienta una presa en el interior de Nagant. Una cantidad cada vez mayor de placer, infinita y satisfacción explota de su cuerpo.

En el momento en que Izuku la penetra y la cabalga tan profundamente, es como si volviera vivir. Ese pensamiento hace que otro cruce la mente de la mujer sexualmente hambrienta que se revuelve en la cama. Izuku se aleja y le da algo de tiempo para recuperarse. Entonces la jala y ahora está sentada a horcajadas en el regazo de Deku.

Él observa el asombro y el hambre explotar a través de sus ojos en el momento en que se acerca a él. Su agujero húmedo se cierra sobre Deku. Él acerca una mano a su trasero y lo aprieta con fuerza.

–¿Te gusta eso? ¿Cómo te sientes?–

–¡Tan bien!–

Ella rebota arriba y abajo. La vista de sus pechos danzantes atrae a Izuku. Trátame tanto que agarra las alegres maravillas en sus manos y las sostiene. Ahuecar y soltar su carne sólo hace que Kaina rebote más, llevando más de él dentro de ella.

–¡Gracias! ¡Gracias! Te daré todo lo que quieras ¡Si quisieras criarme, con gusto te daría mi útero para criar a la siguiente generación de heroes!– gritaba completamente poseída, con corazones en los ojos y la lengua colgando –¡Cualquier cosa para mostrar mi gratitud!–

Él empuja un poco más dentro de su cuerpo y envía a Kaina al punto de inflexión. Ella no puede resistirse a él y él no puede resistirse a ella. Es una relación codependiente que muestra cuánto se atraen ambos amantes. Él empuja una mano sobre su teta que rebota y la bombardea con toques.

Nagant echa la cabeza hacia atrás y gime al cielo. Agradece a cualquier partido divino que le haya dado este regalo y esta segunda oportunidad. Izuku mordisquea un lado de su cuello. Más fuego sexual explota a través de Nagant. El sonido de la carne húmeda al romperse resulta ser música para sus oídos. La sinfonía sexual sube un par de niveles más. Cuanto más alto rebota, más se encaja en ella. Ella lo agarra con más fuerza.

El final casi está ahí y casi al alcance de la mano.

–Ya casi estoy ahí, bebé– informo Izuku.

"Con algo de suerte, cariño" piensa su mente confundida por la lujuria. Cada segundo que concluye su final, Nagant piensa en su semen viril llenando su útero ovulando.

Ella se prepara para quedar embarazada del hijo de este poderoso heroe.

Nagant clava su uña en la nuca de Izuku y respira profundamente. Él bombardea su cálida feminidad con múltiples embestidas profundas. Deku se acerca cada vez más,pero él desea dejarla sentir este momento. La fricción que arde entre ambos hace que Izuku se emocione y ella se aprieta contra él.

Cada deseo primitivo arraigado profundamente en ella está a punto de cumplirse. El insoportable paraíso de su estrecha feminidad está a punto de dar frutos.

Finalmente, sucede.

Él derrama su esperma dentro de su útero. El potente esperma viril salpica su útero fértil. Deku la sujeta y se asegura de que hasta la última gota se dispare en su cuerpo. Hasta la última gota explota en su cuerpo y sigue llenándola. No puede hacer nada más que aguantar un viaje increíblemente largo. Ella le clava sus uñas en el hombro y gime tentadoramente en su oído.

El final llega como suele ocurrir.

Lady Nagant se deja caer flácida en la cama mientras sus cálidos pliegues ordeñan toda su verga y sus piernas lo empujan hacia ella.

Ella sonríe... No puede evitarlo, se sentía tan llena. En el momento en que se da vuelta, las manos de Izuku la abrazan desde su espalda y le frota el vientre.

–¿Prefieres un niño o una niña?– hablo él con amor en su oido.

Cuando Nagant no creía que su corazón podría derretirse aún más, viene él y le dice eso. Ella se sonrojo con locura, pero sonrió de oreja a oreja, alumbrando toda la habitación con su alegría.

–Mmnnnh ¿Porque no ambos?– ella respondió mientras tomaba la mano de Izuku y entrelazaba sus dedos con ella.

Deku sonrio y planto varios besos por todo el cuerpo de su amante recién embarazada.