Nunca te dejaremos ir
Izuku se hallaba dormido en el sofá de los dormitorios de la clase 1A. Sus amigos habían ido por él y al final lo convencieron de que juntos podrían hacer frente al destino. Y mientras dormía unas figuras femeninas lo acechaban...
Izuku se despertó con la sensación de una boca cálida y húmeda rodeando su verga. Pronto fue seguido por dos lenguas lamiendo su longitud, o más bien una de ellas enrrollandose alrededor de su falo y otra lamiendolo de arriba abajo, y otras dos bocas chupando sus bolas. Sus ojos se abrieron de golpe.
–¿¡Que-–
Fue callado inmediatamente por suaves labios contra los suyos. Una lengua lamió sus labios antes de que el dueño se alejara.
–¿Ochako?– Preguntó, reconociendo el hermoso rostro encima de él.
–¡Hola, Deku-kun!– decía la linda castaña con una sonrisa amorosa.
Deku miró hacia abajo y vio que Momo estaba chupando la punta de su verga, mientras Tsuyu y Kyoka lamían su longitud, y Mina y Toru chupaban sus bolas. Estaba a punto de preguntar, pero Ochako lo interrumpió sentándose boca abajo. Su coño húmedo flotaba sobre su boca. No fue una decisión difícil el preguntar después.
Con entusiasmo metió su lengua en el estrecho canal de Ochako. Mientras tanto, las cinco chicas miraron con asombro cómo su vega se ponía completamente erecta; era mucho más grande de lo que recordaban. Momo se llevó con entusiasmo su herramienta a la boca, llevándose también la lengua prencil de Asui, mientras que Toru y Mina comenzaban a chupar y tirar de sus bolas llenas.
Los jugos de Ochako llenaron su lengua, dominando sus sentidos. Su lengua entraba y salía de su dulce coño, lamiendo el borde de sus labios y empujándola intermitentemente. Ella balanceó sus caderas contra su cabeza y le pasó las manos por el cabello, arrullándolo y animándolo.
Momo y Kyoka se turnaron para chupar su glande, besando y lamiendo la punta de su eje, y entre ellas mismas. Mina y Toru continuaron chupando sus pesadas pelotas, tirando de ellas y enjabonándolas con su saliva. Mientras Uraraka se estremeció encima de la cabeza de Deku. Ella jadeó, con la boca abierta.
–No pares, Deku-kun– murmuró –¡Por favor, no te detengas!– Se mordió el labio mientras su colo se desbordaba de placer –¡Oh, joder, sí!–
Luego de mojar la cara del peliverde, la castaña se bajó de Izuku. Toru se separó de las pelotas de Izuku y se subió al regazo de Ochako. Sus coños mojados se rozaron uno contra el otro cuando Toru comenzó a besar las grandes y alegres tetas de su amiga.
Momo cedió ante la antigüedad de Kyoka y le dio a Izuku un suave beso.
–No vuelvas a hacernos eso nunca más, ¿Si?– dijo la chica rica.
Deku tomó su rostro con la mano y le devolvió el beso.
–Lo intentaré–
Kyoka se frotó el coño con tres dedos, asegurándose de que estuviera bien mojada. Luego se sentó a horcajadas sobre las caderas de Izuku y se estrelló contra su verga. El placer de tener la herramienta tan enorme dentro de ella la hizo correrse ipso facto. Ella movió sus caderas contra las de él y comenzó a montar su verga.
Momo insertó dos dedos en su coño y empujó sus grandes tetas contra la cara de Izuku. Mantuvo una mano en la cintura de Kyoka, pero movió la otra hacia su pecho, apretando la carne firme hasta que el pezón formó la punta, y luego succionó su dura protuberancia.
Toru y Ochako se besaron fervientemente, agarrando los cuerpos sensuales del otro y tratando de encontrar más carne. Sus montículos calientes encajan perfectamente, sus clítoris se frotan entre sí.
Kyoka se encontró en éxtasis cuando esta verga palpitante la abrió de una manera que los juguetes y aparatos raros de Mei nunca podrían imitar. Él encajaba tan bien dentro de ella y la penetraba tan profundamente que ella nunca quiso que terminara. Mina tenía el mejor culo de todas y Momo tenía las tetas más grandes, pero Kyoka tenía las piernas más largas y rápidamente estaba demostrando tener la mejor resistencia, ya que ya había tenido muchos clímax pero no mostraba signos de desaceleración en su búsqueda de la crema del peliverde.
Jiro estaba tan increíblemente apretada, y sus paredes masajeaban su verga sin dejar absolutamente ningún espacio para que su falo respirara, que pronto pudo sentir sus bolas, que seguían siendo trabajadas por Tsuyu y Mina, preparándose para expulsar su contenido.
–Kyoka, me voy a correr– dijo, antes de devolver su boca a las tetas de Momo.
–¡Dentro de mí!– suplicó Kyoka –¡Lo quiero! ¡Quiero embarazame con tu semen, Verde!–
'Verde' obedeció felizmente y descargó varios chorros de semen dentro del útero de Kyoka. Ella yacía inmóvil junto a él, con el cuerpo cubierto de sudor. Izuku todavía estaba casi completamente duro, ayudado por la vista de Toru y Ochako corriendo juntos, y las bocas viciosas de la ranita waifu y la alienígena rosa en sus bolas.
Momo miró lujuriosamente su verga y se acercó corriendo. Ella se volvió contra él y se sentó sobre su miembro, más lentamente que Kyoka pero con no menos confianza. Su firme trasero sobresalía y Percy pasó sus manos por todo su carnoso trasero. Ella gimió mientras lo tomaba dentro de ella.
Toru tomó el lugar de Momo, sentándose a horcajadas sobre su rostro. Su coño estaba cubierto con una mezcla de sus propios jugos y los de Ochako. Izuku lamió todo con entusiasmo antes de comenzar a trabajar dentro de ella. Tocó su feminidad y la movió para poder lamerle el culo. Él besó y mordisqueó sus suaves mejillas antes de lamer su raja.
Tsuyu notó el coño maltratado de Kyoka y se acostó encima de ella. Su larga lengua pudo lamer parte de la sabrosa semilla de Izuku. Kyoka pronto le devolvió el favor. Ambos estaban familiarizados con los coños del otro y pronto se manipularon mutuamente para lograr orgasmos sucesivos y poderosos.
Mina y Ochako, que estaban sentadas mirando la escena con silencioso placer, con las manos en las tetas y coño de la otra. Toru y Momo estuvieron en situaciones similares. A Toru le invadieron el coño con una lengua traviesa que estaba prendiendo fuego a sus terminaciones nerviosas. Momo tenía una verga enorme golpeándo la entrada de su útero y volviendola loca.
Momo podía sentir sus pesadas bolas contra sus muslos y se dio cuenta de que él se acercaba.
–Lo quiero dentro de mí, Izuku-Kun– dijo preventivamente, para que él no tuviera que dejar de lamer el coño de Toru para pedírselo –Lo quiero todo dentro de mí... quiero tanto que se desborde–
Izuku gimió y enterró su cabeza entre las piernas invisibles de Toru mientras su verga brotaba largas cuerdas de semen. Cuando Momo se separó de él, estaba realmente desbordándose de su semilla, que corría por sus sedosos muslos.
Percy agarró a Toru por la cintura y la levantó del suelo. Él la inclinó y le clavó su verga todavía casi dura. Sus paredes estaban resbaladizas por la saliva y los jugos de Momo.
Ella gritó de sorpresa y placer cuando Izuku estiró su interior como un guante, pero él se mantuvo constante con embestidas pesadas y profundas, y en poco tiempo ella estaba jadeando e hiperventilando cuando su primer orgasmo de la noche inducido por su verga le trajo un inmenso placer.
Midoriya los movió para que su rostro quedara enterrado entre las piernas de Momo, que estaba acostada boca arriba. Ella ansiosamente lanzó su lengua en el núcleo empapado de su amiga, saboreando la semilla de la misma verga que la follaba. Se puso aún más húmeda al pensar en cuánto semen había depositado Izuku en Momo y cuánto más le daría a ella ahora.
Toru fue follada en el coño de Momo mientras formaban una cadena de placer oral. Los hábiles labios de Toru rápidamente encontraron su clítoris y lo chuparon, mientras la penetraban con tres dedos.
Mina caminó hacia Izuku y se unió a él de rodillas.
Agarró el culo invisible de Toru y lo apretó. Jugó con su trasero, haciéndolo rebotar contra el largo palo de Deku, que aunque no lo vio si que lo sintió.
–¿Te gusta eso, Midori?– ella preguntó, con una sonrisa pícara –¿Te gusta follarte el apretado coño de Toru-Chan?–
–Joder, sí– dijo Deku –¡Está tan jodidamente apretada!–
–Lo es, ¿no? Cuando te fuiste tuvimos que conformarnos con los juguetes de Hatsumei, que aunque son buenos no se comparan con la Diku– explico dándole una sonora nalgada a Toru, que gimió en el coño de Momo –Imagínense si así de apretada está, ¿qué tan apretada estaría yo? ¿Esa enorme verga siquiera cabe en mi pequeño coño?–
–Solo hay una manera de averiguarlo– gruñó Deku.
–¡Estoy completamente de acuerdo!– dijo Mina sonriente, atrapando la cabeza de Izuku en sus enormes tetas rosadas –Me estoy mojando mucho solo de pensar en esa gruesa verga martillandome ¡No quiero esperar más! Así que ¿por qué no terminas dentro de Toru y luego te pones a trabajar conmigo?–
El peliverde encontró eso muy agradable. Agarró los firmes pechos de Toru como manijas y la golpeó más fuerte, con golpes más profundos. Advirtió a Toru de su inminente liberación justo un momento antes de disparando una espesa carga de esperma dentro de ella.
Mina ya lo estaba esperando boca arriba. Izuku se situó entre sus piernas. La lamió, asegurándose de que estuviera agradable y húmeda para él, antes de provocar su agujero con su verga. Le masajeó los labios inferiores con su miembro antes de hundirse lentamente en ella. Su coño dio paso a su polla, pero no dejó absolutamente ningún espacio, apretando su palpitante virilidad con todo lo que valía. Se notaba que Mina estaba haciendo gala de su cuerpo atlético para dar valor a sus diálogo caliente.
Él presionó su cuerpo contra el de ella mientras envainaba su espada completamente dentro de ella, con sus bolas descansando contra sus nalgas. Ella jadeó y arqueó la espalda. Sus piernas rodearon su espalda, rogándole que comenzara a moverse dentro de ella.
Estaba tan apretada que Izuku apenas podía moverse dentro de ella por miedo a correrse antes de tiempo. Mina llenó sus oídos con suspiros y gemidos alentadores, deseando que no se detuviera.
–¡No pares!– grito con los ojos desorbitados –¡Sí, sí, ahí mis-–
Sus gemidos entrecortados y exclamaciones lujuriosas fueron interrumpidos con un sorbido cuando Toru se sentó boca abajo. El semen caliente de Izuku goteó sobre su cara, y ella lo tragó con avidez y lamió más del tierno coño, saboreando el semen que de alguna manera sabía mejor que cualquier cosa que había probado hasta ahora.
Momo y Kyoka, luego de una exigente seción de sexo y de ser asaltadas oralmente, sucumbieron al cansancio. Mientras que Tsuyu las piernas de Ochako bien abiertas y estaba sentada entre ellas, su pierna izquierda sobre la pierna derecha de Ochako y su pierna derecha extendida para enganchar el tobillo sobre el hombro de Ochako. Ella juntó sus coños, chorreando uno sobre el otro mientras los cortaban. Tsuyu abusó de las grandes tetas de Ochako, chupando y apretando la carne caliente.
Ochako enterró el rostro inexpresivo de Tsuyu entre sus pechos y pasó una mano por su suave cabello verde oscuro. Se sacudieron las caderas furiosamente, superados por la lujuria engendrada por su amante arando a su amiga.
Hablando de Izuku, estaba ocupado metiendo su lengua en la garganta de Toru y su verga en el centro de Mina. Ella se sacudió y tembló debajo de él. Su apretada hendidura masajeó su virilidad, ordeñandolo, engatusándolo para que derramara su semilla. Estaba decidido a aguantar más y le pellizcó los pezones, estimulándolos.
Aunque tenía experiencia con vergas, estaba claro que Mina también tenía experiencia con coños. Trazó con pericia el alfabeto en los labios inferiores de Toru, enloqueciendo a la Chica Invisible.
Izuku cambió sus embestidas lentas y mesuradas por otras más rápidas y cortas. Estallidos de placer encendieron los centros de placer de Mina, volviéndola loca. El intenso calor y la constricción hicieron que Izuku expulsara una carga de proporciones considerables, pintando las paredes del útero de Mina con largos chorros de semen. Mientras que Toru se bañaba toda la cara, cabello y tetas de Mina con sus jugos de amor, antes de desmayarse.
Deku salió de Mina, que se había desmayado luego de un último orgasmo explosivo, mostrando que su miembro había comenzado a flaquear. Así que se acercó a dónde las dos chicas restantes y se arrodilló junto a la cara de Tsuyu. Ella giró la cabeza y la chupó, acariciando el resto de su virilidad usando solo su lengua prencil.
Una vez en toda su longitud, Izuku se situó entre las piernas de Tsuyu. Ella se deslizó lentamente hasta su regazo y contuvo el aliento. Ahora podía sentir su verga presionada contra su raja húmeda y lentamente frotó su longitud de arriba a abajo.
Izuku los levantó a ambos nuevamente y volvió a Tsuyu a su posición favorita. Con el culo levantado y su rostro entre sus brazos pegados al colchón. Se movió detrás de ella y lentamente se deslizó dentro de su temblorosa vaina desde atrás. Su trasero golpeó contra él mientras él tiraba de su cabello y comenzaba a bombear dentro de ella.
Ya estaba tan cerca que cuando ella brotó alrededor de su verga, ya no pudo soportar más. Él le advirtió que estaba a punto de correrse otra vez.
–Dentro de mi– jadeo ella –¡Correte dentro de mi y fertilizame, Midoriya-kun!–
Con su permiso, Deku explotó en el coño de Tsuyu. A pesar de haberlo hecho ya varias veces él disparar una enorme carga en su vientre. Ella apretó su eje carnoso y sus bolas, ordeñando todo lo que pudo de su semilla caliente.
Tsuyu no estaba segura de cómo era posible que la follaran hasta dejarla inconsciente, pero sus orgasmos la invadieron y provocaron que sus ojos se cerraran y empezará a croar/roncar suavemente.
Izuku se la quedo mirando.
–Ella es realmente adorable ¿No?– preguntó Ochako, abrazándolo por detrás.
–Mucho... Pero tú no te quedas atras– dijo viéndola sobre su hombro.
Ochako se rió felizmente.
–¿A si? ¿Que tal si vuelves a poner tu verga dentro de mí y me lo muestras?– dijo, notando que su miembro aun tenía su dureza.
–Para tu, siempre– respondió Izuku.
La puso boca abajo, decidido a hacerla correrse al menos una vez más. Sin embargo, también era consciente de que si entraba en ella, no podría evitar correrse con un par de embestidas. Se aseguró de que ella estuviera plana sobre su delgado estómago y notó cómo su culo curvilíneo se elevaba en el aire. Se acostó boca abajo, con el presemen babeando por la punta. Enterró su rostro entre sus mejillas acolchadas y le lamió el trasero.
Ochako gimió mientras él besaba su arrugado agujero. Pasó su lengua a lo largo de su raja y luego dentro de su ano, lamiéndola. Besó todo su trasero, insertando su dedo índice en su trasero y flexionándolo dentro de ella. Luego jugueteó con su polla contra su pequeño agujero. Ella se preparó para el dolor, pero sólo sintió placer cuando él sumergió su verga en su coño.
–¡Oh, joder!– gritó cuando él comenzó a golpearla por detrás.
Él tiró de su cabello con fuerza mientras la empujaba, sus pelotas golpeaban su clítoris. Levantó la cabeza para aliviar el dolor, haciendo que su cuerpo tomara la forma de una U. La sensación de su gruesa verga golpeándola hizo que su coño se apretara de nuevo mientras se corría por lo que parecía la enésima vez.
La tensión era demasiado para Izuku.
–Oh, joder– gimió –¡Voy a venir!–
–¡Solo una más, Deku!– ella gritó –¡Dejame embarazada!–
Deku sintió que sus bolas se atascaban y se drenaban dentro de ella. Su primer chorro de semen fue tan poderoso que lleno su útero, y algo incluso llegó a sus ovarios. Sus pelotas finalmente se vaciaron en su vientre y Ochako soltó una risa tierna por lo mucho que se había corrido.
–Cielos– dijo mientras él se bajaba de sus piernas –Realmente tienes algo con embarazar mujeres–
Él se sonrojo mientras se recostaba. En eso, Ochako se recostó sobre él, aún mirándolo directamente.
–¿Te digo algo? Deku-kun– comento con una sonrisa traviesa –Ninguna de nosotras está usando protección–
El peliverde abrió los ojos como platos.
–¿Porq-–
–Para que no vuelvas a irte de nuestro lado por misiones suicidas– declaro, está vez con firmeza. Antes de volver a sonreír mientras se palmeaba su vientre –Se que vencerás a All for One y volverás con vida... Lo haras por nosotros–
7 meses después...
Dicho y hecho, Deku había derrotado a AfO y traído la paz al mundo. Su nueva personalidad le ayudo a controlar sus poderes y la resolución de vivir por su familia, su GRAN y ENORME familia, le habían dado la resolución para sobrevivir.
Tras descubrirse el embarazo de todas las chicas del ahora 2A tuvieron suerte de que Nezu les permitiera seguir estudiando y que Aizawa no era el profesor del segundo año, o las habría expulsado.
Ahora se podía ver una escena típica en los dormitorios Midoriya (ser elmas grande heroe y salvador de Japón tenía sus ventajas).
Izuku estaba desnudo en el sofá, mientras era rodeado por sus muy embarazadas novias y oficialmente esposa. Ochako besaba amorosamente su cuello a su derecha, Momo y Toru tenían un beso obsceno de tres partes con Izuku a su izquierda, Kyoka saltaba lentamente en sus piernas con su verga adentro de su cuño mientras Asui enredaba su lengua en el miembro viril desde el suelo. Mientras que Mina se tomaba selfies con todos ellas.
–NO PONGAS ESTO EN INTERNET– le gritaron todos los involucrados a la pelirosa.
–Ni questuviera loca– dijo la rosadita con un puchero –Es para nuestro grupo de Watsapp–
FIN
