Izuku/Ochako/Toga
Nuestro peliverde favorito yacía en su cama, con los brazos cruzados tras la cabeza, con expresión complacida. En ese momento, dos de sus chicas le daban placer con una doble cogida de tetas. Sus suaves pechos y sus movimientos bruscos hicieron gemir de alegría al joven de diecisiete años.
—Qué bien— dijo Izuku, halagando a las dos chicas a sus pies.
Dichas damas tarareaban felices ante los elogios de su novio. Sus coños y culos goteaban su semen, demostrando que los había llenado recientemente.
—¡Gracias, Deku-kun/Izu-Izu!—Ahogaron sus agradecimientos mientras lamían cada lado de su verga.
—Tu verga es deliciosa— dijo Toga, lamiendo y masajeando el miembro de su novio —Mmmm, es mucho mejor que la sangre, ¡No tengo suficiente!— Envolviéndolo, lo tomó profundamente en su boca mientras sus pezones rozaban las duras tetas de Ochako.
La mochi inflo sus mejillas celosa, pero lo dejó pasar y empezó a frotar sus grandes pechos contra su verga, subiendo uno y bajando el otro, haciendo gemir de placer.
—Qué bien lo haces, Ochako-chan— suspiro Izuku con una sonrisa.
Ochako se metió la verga en la boca, succionando con fuerza y sorbiendo, cuando Toga se apartó del miembro.
—Por favor, Izu-Izu— dijo Toga, frotando sus pechos contra el suyo. Sentía su cuerpo calentándose al frotar su verga y la sensación de que los pezones duros de su amiga le acariciaban los pezones. —Córrete sobre mosotras—dijo la rubia, con la voz apagada por la herramienta en la boca —Queremos bañarnos con tu semen!— Suplicó, metiéndola tan profunda que su cara estaba en sus melones.
—¡Ah!— gimió Izuku con fuerza mientras rociaba la boca de Toga con su semen.
La cantidad era tan grande que tuvo que apartar la boca para no ahogarse, así que su miembro rociado empapó a sus dos amantes con su esperma. Ambos se dieron felices al sentir el semen caliente cubriendo sus tetas y caras.
Dejando su miembro aún erecto, ambos lamieron la abundante cantidad de semen que cubría sus melones. Ochako gimió y se estremeció al sentir a la ex-villana succionar su propio pecho. Su cuerpo y rostro se sonrojaron de excitación y lujuria. Toga estaba en la misma situación. Le encantaba el sabor de la piel sudorosa de Ochako mezclada con la semilla de su "Izu-Izu".
—Qué rico, Ochako-chan— murmuró la rubia, sin dejar de lamer y chupar el duro pezón.
Izuku observó el acto lésbico con una gran sonrisa y rubor. Cuando acabaron de limpiarse como gatas en celo y compartir su leche con un beso fogoso, ambas se voltearon a verlo con rostros sonrojados y jadeantes, con corazones en sus ojos. Temblando de lujuria, las dos bellezas gatearon hasta él. Izuku empezó a masajear la suave piel de sus traseros ligeramente rojos. Su semen y jugos seguían goteando de sus coños estirados, haciéndole lamer los labios con deseo.
—Mmmmm/¡Ahhh!— Toga y Ochako se dieron de placer mientras el adolescente dejaba que sus dedos masajearan y jugaran con su delicada piel. Bajando por sus espaldas, finalmente encontró sus vaginas resbaladizas que rezumaban fluidos, disfrutando del maravilloso agarre que ejercían sobre sus manos y dedos.
—¡Oh, Deku-kun, Delu-kun! —dijo Ochako, gimiendo entre sus dedos masculinos que entraban y salían de su ardiente agujero.
Izuku se acerco mordiéndoles la piel entre el cuello, sabiendo que esos eran sus puntos calientes. Toga fue quien llegó primero tras estremecerse de placer ante la mordida dura y placentera, solo para recibir una nalgada, que solo prolongó su placer masoquista.
—Eres muy linda, Toga-chan —dijo, haciendo sonrojar a la rubia. Ochako hizo un leve puchero al ver que Toga era elogiado por su novio y no por ella.
—Deku~ ¿Y yo qué?— gimió lastimeramente, esperando que Izuku la alagara también.
El peliverde le sonoro antes de inclinarse hacia ella y lamerle la oreja.
— ¿Cómo podría olvidar a mi primera novia? Ya que estás tan necesitada— dijo Izuku, haciendo que el rostro de Ochako se iluminara de felicidad.
Apretando su verga dura como una roca contra ella, se introdujo por completo en el hambriento coño de Ochako, separando fácilmente sus apretados labios inferiores, haciéndola chillar de placer. Su coño estaba tan caliente y apretado que Izuku tuvo que apretar los dientes para no llegar al clímax de inmediato. Para calmarse, comenzó a penetrar agresivamente su verga en la sexy heroína. Gritando de lujuria, Izuku dirigió sus dedos hacia Toga, haciéndola gemir de placer al sentir que él también la complacía. El gran pecho de Ochako rebotaba eróticamente con cada potente embestida de su verga.
Tomando las piernas de Ochako en sus hombros, la atrajo hacia él, haciéndola gritar de placer con la nueva posición, y le tocó el pecho como un animal.
-¡Si! ¡Juega conmigo más! ¡Haz que me corra con fuerza, Deku-kun!— suplicó Ochako, empujándose contra la verga de su amor.
Izuku gruñía y tenía los ojos cerrados con fuerza. La combinación de la sensación del coño de Ochako contra su pene y el estrecho, y el coño mojado de Toga entre sus dedos lo acercaba al límite. Aumentando sus embestidas, el peliverde alcanzaba el punto G de Ochako con cada embestida, haciendo que su rostro se contrajera en una expresión de puro placer, con la baba rodando por su rostro, un profundo rubor en su hermoso rostro, y su coño cubriendo su miembro con sus fluidos que no paraban de fluir.
—¡Izu-Izu~!— gimió Toga, disfrutando de los dedos que entraban y salían de su agujero caliente, húmedo y estrecho —¡Por favor! ¡Sígueme también~!.
Pero no era suficiente para la rubia maniática. Quería la verga de su obsesión profundamente dentro de ella. Solo mirar la expresión de satisfacción en el rostro de Ochako la ponía más caliente y lasciva, con todo su cuerpo retorciéndose contra la mano de Izuku. La palma de su mano rozando su clítoris, haciéndola chillar y gemir de placer.
—No te preocupes, Toga-chan. Después de satisfacer a Ochako-chan, tendrás todo lo que puedas contener y más— prometió Izuku, mordiendo el cuello de Ochako y pellizcando sus duros pezones.
Tras minutos de intensas embestidas, Ochako ya no pudo contener la voz ni las constantes descargas.
—¡Deku-kun! ¡Descárgalo todo dentro de mí! ¡Déjame embarazada otra vez!— Apretando la lanza de Izuku, emitiendo un grito ensordecedor, Ochako hizo que Izuku alcanzara su propio clímax, llenándole el útero con toda la espesa leche blanca de su saco.
—¡Tómalo todo, Ochako!— gritando, el hombre continuó embistiendo con más fuerza, empujando la explosiva verga dentro y fuera de su coño.
En cuanto llegó al clímax, ella se desplomó bajo sus brazos. Solo pudo gemir de felicidad mientras él seguía follándola a fondo.
"¡Me encanta la Dicku!" Pensó, embriagada por sus caderas atronadoras. Izuku entonces tomó su lengua saliente y la golpeó contra la suya, haciéndole casi paralizar la mente por el calor y la pasión.
—¡Uga!— gruñendo, Izuku se retiró de Ochako.
La belleza castaña se desplomó sobre las sábanas, con el cuerpo convulsionado mientras su voz salía entre gemidos.
—Tu turno— esa fue la única advertencia que Toga recibió antes de quedar inmovilizada contra la pared.
La rubia vampírica lo miró sorprendida, pero para nada en contra de su actitud más dominante. Él agarró su exuberante trasero, masajeándolo con fuerza, Izuku se adentró en el estrecho coño de Toga. Sus embestidas hicieron que sus pechos y su cuerpo se estremecieran contra la pared y su firme agarre.
—IZU-IZU ES ENORME, ES LA MEJOR— gritó Toga a todo pulmón, sin importarle si alguien la oía disfrutar de la intensa follada — SOY LA PUTA DE CRIA DE IZU-IZU Y LO AMOOOO.
Mientras Izuku seguía follando a Toga hasta dejarla en coma, haciéndola chillar como una prostituta. Capturando su lengua con la suya, Izuku la besó como un animal, emitiendo sonidos inquietantemente placenteros, y le azotó el trasero. Sonrió con suficiencia mientras su coño se apretaba contra él, demostrando que había llegado al clímax. Sin inmutarse, mantuvo sus caderas palpitando dentro de ella, usando los fluidos femeninos como lubricante para penetrar más rápido y más profundo, permitiéndole liberarse por completo.
Toga gritó de placer y siete segundos después llegó al clímax, con fuerza y potencia, gracias al repentino y furioso ritmo de Izuku. La rubia sintió que sus paredes vaginales contraían y se estiraban alrededor de la carne de Izuku, y sus fluidos femeninos comenzaron a brotar de su conexión, provocando que Izuku alcanzara el clímax con el líquido pegajoso que acariciaba su miembro sensible.
Izuku sintió el sensual coño de la ex-villana ordenando su miembro con cada contracción. Las paredes de su coño estaban tan apretadas y calientes que era increíble que solo se hubiera corrido dos veces dentro de la rubia. Mordiéndole la clavícula, haciéndole un chupetón, Toga gritó con vehemencia antes de morderle el cuello, sacándole algo de sangre. Este fue el punto de quietud para ambos, pues alcanzaron el clímax juntos, sus fluidos brotando del convulso coño de Toga y manchando el suelo.
Jadeando un poco, Izuku apoyó la frente en Toga.
—Eres increíble, Toga-chan— le acarició la mejilla con cariño —Entonces... ¿Nos aseguramos de darle a Himeko un hermanito?.
Toga se sonrojó intensamente al sentir cómo se aferraba a su miembro. Una sonrisa llena de dientes adornó sus labios antes de abrazar a su Izukito con sus brazos y piernas. Su cuerpo sensual cubierto de sudor se froto contra él.
-¡Si! ¡Follemos hasta dejarnos preñarnos a Ochako-chan ya mi!— dijo burbujeante, con los labios brillantes de baba, los ojos brillando y un fuerte rubor por un calor tan intenso.
En eso sintió un par de brazos, y un par de cosas, apoyándose contra su espalda.
—Oh, Deku-kun le está dando tanto amor a Toga-chan. Estoy celosa— Ochako besaba sus hombros mientras frotaba sus abundantes pechos contra su espalda. El calor del semen de Izuku aún dentro de ella la hizo sonrojar y escurrir más semen combinado por el interior de sus muslos.
Es evidente que Izuku tendría una larga noche...
Izuku/Tsuyu/Toga
—¡Mmph...! ¡Slrrrrp...! ¡Mwuah~!—
Unos suaves labios rojos depositaron un beso profundo y húmedo en la punta del pene de Izuku, pulida por la saliva. Como por arte de magia, dejó una marca perfecta de lápiz labial, que hizo reír a la rubia.
—Haaah... Realmente se pega... Eso es tan caliente...— Toga se lamió los labios húmedos y lo miró con lujuria.
Izuku suena al ver a la linda rubia, quien lo miraba con sus grandes ojos dorados rasgados, sensuales y sumisos, como un gatito. Su delicioso cabello rubio le caía sobre los hombros en exuberantes ondas que enmarcaban la imponente curva de sus enormes pechos.
—Son muy obscenos... Pero si que son divertidos, kero —admitio Tsuyu a su lado, mirando a Izuku con sensualidad mientras se pasaba su larga lengua lentamente por sus labios verdes.
Izuku observó que las dos estaban mejorando su relación y compartiendo pasatiempos. Ahora mismo estaban arrodilladas entre sus piernas abiertas, mostrando cada centímetro de sus suaves y amplios pechos y sus caderas curvilíneas y sensuales. La única prenda entre ellas eran unos calcetines hasta la rodilla que enmarcaban sus sensuales muslos. Negros para Toga, y verde lima para Tsuyu.
Las dos se turnaban para babear sobre su verga, conociéndose de la mejor manera que se les ocurrió, compartiendo el semen de su semental entre ellas. Es más, ahora mismo tenían una pequeña competencia sobre cuál de las dos es la mejor dando mamadas.
No importaba quien era mejor, el semen era su verdadera ganancia...
Toga gimió eróticamente mientras saltaba hacia adelante para tragantarse con la Dicku.
—¡Gglllrck...!— Los lindos ojos felinos de Toga se dilataron cuando miembro monolítico se estiró por su apretada garganta. Entonces, sus ojos se nublaron de lujuria y comenzó a lamer su miembro con la lengua mientras él penetraba lentamente su horrible miembro por su garganta.
*¡Hueco! ¡Hueco! ¡Hueco! ¡Hueco! ¡Hueco!*
—Kerooooo...— Los muslos horribles de Tsuyu se apretaron con fuerza, observando a su hermana de harem tragarse la enorme verga de Izuku. Tragó saliva por enésima vez, con la boca hecha agua de deseo —Puedo ver cómo se hincha la garganta de Himiko-chan... Estoy celosa, kero.
Los ojos de Tsuyu bajaron con lujuria al oír un ruido húmedo y resbaladizo que no provenía de la garganta de Toga. Vio los dedos de la chica temblar como locos, entrando y saliendo desesperadamente su coño empapado. Tsuyu se mordió el labio. Se preguntó cómo reaccionaría si fueran sus dedos...
—¡Me voy a correr!.
Tsuyu abrió la boca e inclinó la cabeza hacia adelante. Mientras los labios de Toga se abrían sobre la gruesa verga de Izuku, Tsuyu bajó la cara hacia sus pesados y sudorosos testículos hinchados de semen. Enterró la cara en su arrugado saco con un gemido erótico, plantando besos de adoración en sus pesados y agitados testículos como una buena ranita en celo que era.
Ella siguió adorándolos con su boca, masajeando una bola del tamaño de un puño con sus largos dedos, tratando de sacar la carga más grande y gorda que pudiera, solo para verla estallar por todo el lindo rostro sonrojado de Toga.
—¡Tsu estoy a punto de venir! —La voz de Izuku llamandola "Tsu", la hacía estremecer de emoción.
Entonces, como una buena chica, se levantó justo cuando sintió sus poderosos testículos flexionarse en su mano. Apretó su mejilla contra la de Toga en el momento en que la chica fue abandonada por la punta de su pene. Luego sacó la lengua lascivamente, mirando a Izuku con la excitación juguetona de una verdadera zorra hambrienta de semen. Las dos chicas extendieron una mano cada una, agarrando la mayor parte que pudo de su gruesa y empapada verga y bombeándola febrilmente hasta que explotó.
Toga y Tsuyu, con las mejillas juntas y las lenguas afuera, rieron juntas con perverso deleite mientras sus caras eran pintadas de blanco por una espesa y desordenada carga de semen.
Izuku gimió, mientras su verga se contraía erráticamente, disparando horribles chorros de semen hasta las tetas, cubriendo a las chicas con su semen. Orgasmos tan potentes y prolongados como esos eran increíbles. Luego se dejaba caer hacia atrás, hundiendo su trasero desnudo en el lujoso sillón de la sala, mirando las caras cachondas de dos de sus novias cubiertas de semen.
—Eso fue increíble, chicas —Izuku dejó escapar un suspiro de satisfacción.
Ninguna respuesta obvia; los dos estaban demasiado ocupados riéndose y limpiando el semen de la cara con los dedos. Toga sonriendo con picardía, pasando el dedo por las mejillas de Tsuyu, cubiertas de semen, y metiéndoselo en la boca. Tsuyu y Toga jadeaban con dificultad, con la verga de Izuku sobre sus nalgas apretadas. Sus cuerpos tetonas estaban cubiertos de semen y sudor, pegajosos y exhaustos.
Sus pechos regordetes estaban salpicados de semen blanco, casi cubriendo los chupetones rojos y las marcas de mordiscos que había dejado en su tierna piel. Sus piernas abiertas y sus suaves muslos estaban igualmente cubiertos de blanco con su semen. Acababa de correrse en sus caras, tras alternar entre follarles la garganta. Tsuyu tenía el ojo cerrado, cubierto de semen, y su larga lengua salió con avidez, deslizándose como una serpiente por todo su miembro.
—Qué desperdicio… kero— gimió Tsuyu, deslizando sus dedos sobre el semen en sus tetas, anhelando que se enterrara profundamente en su coño, aún cuando su vientre ya estaba hinchado de varias corridas y eestaba arrodillada en un charco blanco que mandaba de entre sus muslos y los de la rubia.
Izuku pensó que era un buen momento para descansar. Pero antes, saco su teléfono.
—¡Sonirían para la cámara, chicas!.
La inclinó a la perfección para obtener una imagen completa, desde sus coños cubiertos de semen abiertos y chorreando semen, hasta sus sonrisas tontas, con los rostros medio cubiertos por su enorme verga.
Las chicas rieron tontamente, Tsuyu levantó los dedos en un signo de paz, besándole la verga con la cara empapada de semen. Toga sonrio con la lengua afuera y juntó las manos en forma de corazón, presionándola contra la grasa de su pecho, con el pezón en el centro.
Con eso, Izuku agrega otro feliz recuerdo a su galería. No podía esperar a que Ochako lo viera...
Izuku/Mina/Toru
—Mi-Mina...— se atragantó Izuku.
—Jnjnjn, ¿Te gusta, Mi-do-ri~?— Mina pregunta burlona, mientras se lamió los labios, llena de deseo.
Mina presionó sus finos dedos alrededor del considerable miembro erguido que sobresalía lasciva y orgullosamente de los confines de sus pantalones. Lo acarició, haciendo que la bestia se hinchara aún más mientras emitía un gemido de excitación.
Esto no sería nada malo... Si no estuvieran en medio de un vagón del metro.
Estaban de regreso de una cita donde bailaron en el karaoke y comieron unas hamburguesas, siendo la parte donde ambos regresaron a la UA para sellar su cita con algo muy sensual. Sin embargo había una complicación inesperada: la repentina hora pico, tan poco común en la estación de tren del centro. Al parecer, esto se debió a un ataque de un villano en la zona, no muy lejos de la estación; esto provocó un retraso de treinta y cinco minutos hasta que se restableció la electricidad. Y, por desgracia, el estudiante de heroísmo se vio en las garras de su burbujeante y atrevida novia rosada.
Todo empezó cuando subió al tren y de repente se vio empujado contra otras personas. Los adolescentes se dieron cuenta de que ese día estaba bastante ajetreado, lo que lo impulsó a intentar escapar y optar por otro camino de regreso a casa, aunque eso significara caminar. El problema es que no contaban con la multitud que los mantendrían atrapados, obligándolos a quedar aplastados contra las puertas del tren, justo por el lado izquierdo por las que entraron. Sin escapatoria, y con las puertas ya cerradas, el par susspiró derrotado, sintiendo que la multitud lo empujaba mientras todos intentaban hacer espacio y acomodarse para el largo viaje. Por otro lado, Izuku se encontró en el dilema final que ponía a prueba su resistencia.
—¡Mmm~! —murmuró con vehemencia en su oído— ¡Qué ganas tengo de follarte, Midori~! ¡Brincar sobre esta verga musculosa~! —Le besó la mandíbula apretada con sus labios húmedos, dándole besos de adoración en la mejilla y el cuello mientras se excitaba hasta ponerse cachonda.
"De todos los días y situaciones, ¿por qué tuve que estar en esa posición con Mina en el tren?" Un rubor escarlata se apoderó de su rostro, sin creer que alguien como él pudiera tener la experiencia que la mayoría de los chicos desearían tener en un hentai.
Mina presionó la carne suave y flexible de sus tetas gordas y rosadas en la fuerte espalda de Izuku, mientras restregaba sus curvas en él con un abrazo alrededor de su cintura a la vez que estaba ocupada susurrándole alientos calientes y excitados al oído.
—¡Estoy loca por ti, Midori~!— Murmuró, dándole un beso discreto en la barbilla —¡Pensar en esta gorda y venosa masa de carne...! Jeje, mojaria mis bragas pero no las estoy usando.
Mina no dejaba de jadear en su oído, excitando a su macho con la descripción de todos sus trapitos sucios. Le tocó y presionó el pene abultado, asegurándose de que estuviera bien grande y listo para la procreación. Ella estaba acariciando lentamente, arriba y abajo, arriba y abajo, todo tan lento y sensual como aquella vez en el cine.
—Mi-Mi-Mina, voy a...
Pero él cayó, mientras Mina se vio sorprendida como su miembro desaparecida en el aire.
—¡Adónde se fue...!?— ella chillo lo más bajo que pudo. Pero, su confusión pronto se aclara al escuchar dos gemidos, uno de Izuku y otro de alguien que conoció muy bien— ¡Toru!?.
—Ooooh... Mmm... Jejeje... ¡Invisible Girl al rescate!— gimió la indudablemente Toru Hagakure, quien se había empalado de pie en la verga de Izuku.
"¿Desde cuándo estaba aquí?" Se preguntaron Mina e Izuku, aunque este último de forma muy dispersa, pues sintió el dulce presión de las paredes internas de Toru.
El cuerpo de Toru comenzó a temblar mientras la obligaba a perder el equilibrio, tapándose la boca con una mano para contener un grito de placer. Afortunadamente, ya se había adaptado gracias a toda la acción que tenía con Izuku, pero eso todavía no significaba que no viera estrellas por tener algo tan grande dentro de ella.
En cuanto a Izuku, sintió a Toru apretarse a su alrededor cuanto más penetraba, el agarre de sus paredes internas lo sujetaba con fuerza, impidiéndole escapar. Sus fluidos comenzaron a salir a chorros a medida que penetraba. Aun así, seguía penetrando más y más, estremeciéndose cada vez más con ganas de correrse dentro de ella, pero resistió el impulso. En cambio, solo fue más y más profundo antes de finalmente hundirse por completo en su cuello uterino, sin darse cuenta de que Hagakure se corrió al instante, asegurándolo entre las paredes de su vagina mientras se liberaba en las puertas; sin mencionar que Toru también terminó empapando el piso. En cuanto a Izuku, no podía soportar lo apretada que estaba, incapaz de contener su eyaculación antes de correrse en las profundidades de su útero, consciente de que Hikari tendría un hermanito en el camino.
"..." Toru cayó contra las puertas, habiendo mantenido la fuerza suficiente para no estrellarse contra ellas mientras Izuku se inclinaba y colocaba su cabeza sobre su hombro.
—¿Estás bien, Toru?.
Al final, Toru solo negó con la cabeza, aunque nadie pudiera verlo.
—Mejor que nunca. En fin, ¿puedes prometerme algo, Izuku-kun?.
—C-Claro. ¿Qué es eso?
—Durante el resto del viaje, hasta que tengas que irte, ¿Me prometes que no me soltarás?— preguntó Toru con lujuria, a lo que Izuku solo la "vio" con una gota de anime en la cabeza.
—¡Jum!, ¡Hey, este era mi turno, perra invisible!— le recriminó Mina con un puchero a su amiga, quien solo le saco la lengua, aunque no pudo verla.
Izuku/Jirō/Momo
Momo, vestida solo con una toalla, se dirigió a las duchas de chicas hasta que escuchó una fuerte música de rock pesado en las duchas.
Yaoyorozu se mordió el labio sabiendo lo que eso significaba. Kyoka se estaba duchando... junto a Izuku.
Por un lado, debería irse y dejar que su amiga tuviera su turno con su novio compartido en paz... Por otro lado, no había tenido su "dosis de Dicku" hoy, y la idea de esperar afuera vestida solo en una toalla le parecía muy poco atractiva.
Mirando a ambos lados para asegurarse de que nadie venía de ninguna dirección, la belleza azabache dio un paso adelante, lo que le permitió atravesar la pared de vapor de las duchas hacia el cubículo que corría agua.
Como era de esperar, Jiro estaba dentro... e Izuku también. Lo que menos se esperaba era lo que estaban haciendo juntos. Sabía que probablemente sería una escena de libertinaje, pero la chica rica se quedó atónita al ver a la delgada chica punk alzada en el aire mientras cruzaba sus brazos y piernas alrededor de los hombros, y caderas para que Izuku le metiera y sacara su enorme verga.
*PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP*
"Ñ—¡Oooh, joder Verde! ¡Joder, joder, JODER! ¡No pares! ¡Nnngh, más! ¡Por favor, follame mas!— gritaba Jiro, mientras tiembla y se estremece de orgasmo en orgasmo, gritando pidiendo más.
"Definitivamente necesaria la música en alto volumen" piensa Momo distraídamente, incluso mientras se queda allí, en un estado de estupefacción total, viéndolos a los dos. Ver a su novio dotado como un caballo dejando a su mejor amiga con los ojos en blanco y la lengua fuera era una delicia visual.
-¡Si! ¡Sí, sí, sí! ¡Me corro! ¡Me corro otra vez!— Kyoka Jiro, chillando fuera de sí por el éxtasis mientras se corre y alcanza un orgasmo explosivo sobre la enorme verga.
Probablemente ni siquiera el sexto, por lo que Momo puede imaginar. Con un gemido, Izuku, sin embargo, parece perder el control por primera vez. Embiste el apretado y apretado coño de Jiro una última vez y la vuelve loca mientras la llena de su semen.
—¡Oh, sí! ¡Joder, sí, lléname, Verde! ¡Dame tu roll en mi rock!— gritaba Jiro, mientras echa la cabeza hacia atrás y pone los ojos en blanco, corriendose por última vez.
Los dos disfrutan juntos de esa liberación mutua mientras Momo se queda de pie en la puerta de las duchas, sintiéndose como una intrusa... Podría haberlo hecho, pero... someterse también se siente demasiado bien.
Pero no lo hizo. Y al final, mientras los ojos de Jiro giraban hacia adelante, la posición de dicha cabeza le permitió ver a Mono desde el hueco del cuello de Izuku, dónde descansaba su menton. La chica rica sintió un escalofrío cuando la punk sonaba como un gato mirando un canario.
—Ajá... este baño acaba de volverse aún mejor.
Antes de que Momo se diera cuenta, estaba afuera de las regaderas, su toalla tirada en el suelo, mientras gemía por las hábiles y experimentadas manos de Izuku jugaban con su cuerpo y su lengua explorando su boca, dominándola a fondo. Finalmente, él se aparta y los gira a ambos, y Momo se encuentra mirando a Jiro mientras Izuku le tira de los brazos a la espalda y la dobla allí mismo, en el vestuario. Al encontrarse con la mirada de la rockera, Momo solo puede jadear con necesidad al sentir el glande de Izuku presionando contra su raja húmeda desde atrás.
Él está dentro de ella un segundo después, llenándola con toda su virilidad y Momo, simplemente estaba demasiado excitada como para importarle que cualquiera pudiera pillarlos en cualquier momento.
—¡Oh por Dios, Sííííí!.
Kyoka ríe desde su asiento en el banco del vestidor frente a ellos, sacando un poco del semen de Izuku de su coño y sorbiéndolo de sus dedos mientras observa.
—Eso es, Momo. Toma la gran verga de Verde. Todas sabemos lo desesperada que estabas por ella desde la mañana.
Momo se sonroja al oír eso, agachando la cabeza avergonzada, pero Jiro simplemente ríe.
—Oh, no te pongas así. Podrías haberte unido a nosotros desde hace sí lo hubieras pedido...
Con Izuku follándola por detrás cada vez más rápido, Momo solo puede expresar su cara de mayor excitación en ese momento. Izuku sin duda lo oyó, pero resopla y empieza a follar a Momo aún más fuerte. Chillando, se corre sobre la enorme y gorda verga de Izuku unas cuantas embestidas después, con los ojos bizcos y sacando la lengua con regocijo sin adulterar.
La mente de Momo se vuelve cada vez más confusa mientras se pierde en el placer. Ser penetrada por Izuku desde atrás se siente tan, tan bien, incluso mientras él empieza a llevarla hacia el banco.
Corriéndose una y otra vez sobre su verga, ni siquiera se sorprende cuando él procede a inclinarla sobre el banco, dejándola apoyar las manos sobre ella para poder agarrar sus enormes tetas por detrás y empezar a cogerla de verdad. Hasta que finalmente, él se corre dentro de ella, llenando su útero con su primera descarga de semen.
Los ojos de Momo se ponen en blanco como los de Jiro hace un momento y, a diferencia de ella, se desmaya por completo durante un rato por la explosión de placer. Para cuando vuelve en sí, Izuku ya está follando a Jiro de nuevo, y es el turno de Momo de observar y recuperarse mientras los dos se mueven al ritmo de Sabaton.
Para cuando terminaron habían agotado toda el agua caliente e Izuku había destrozado a ambas jóvenes heroínas... y, muy probablemente, con su segunda camada cada una.
Izuku/Ochako/Melissa
Las chicas se abalanzaron sobre Izuku. La boca de Melissa estaba en su verga y los labios de Ochako presionaban contra los de él. Sus manos se movieron por el trasero de su novia, sintiendo los suaves músculos bajo sus manos. Melissa fue directo a la garganta profunda, su garganta temblaba mientras lo hacía pasar directamente por su reflejo nauseoso. Ochako se sentó sobre su estómago y lo miró, jugando con sus tetas. Izuku la tiró hacia abajo y comenzó a chupar, y lamer sus hermosas tetas mientras gemía frotando su coño mojado contra sus abdominales.
Él no podía ver a Melissa, pero sentía su boca dejar su verga y su apretado coño la reemplazo. De repente, Ochako se apartó de Izuku y Melissa la abrazó, manoseando sus tetas y besando su cuello. Ochako se recostó en el pecho de su amiga e Izuku simplemente acarició sus muslos mientras el coño de Melissa subía y bajaba sobre su miembro. Ochako le miró con lujuria antes de alejarse de Melissa y plantar su coño mojado en su cara. Él lamió a lo largo de su coño y luego giró su lengua alrededor de su clítoris, provocando un gemido a su novia. Sabía que Melissa y Ochako todavía estaban jugando entre sí, pero él no estaba en la mejor posición para verlas divertirse.
Como no podía ver lo que estaba pasando, Izuku ataco el coño de Ochako con su lengua. Hizo todos los trucos que sabía para volverla loca y en momentos pudo escuchar sus gritos de éxtasis y se corrió por toda su cara. Cayó hacia atrás y aterrizó en la cama encima de Izuku. Ahora que no estaba bloqueando su vista, podía ver las enormes tetas de Melissa rebotar mientras subía y bajaba sobre su miembro. Se inclinó hacia adelante y pasó su lengua por sus labios y mejillas, lamiendo los jugos de su cara.
—Joder, saben tan rica como recordaba, Ochako— gimió, guiñándole un ojo.
Izuku podía oír los gemidos de Ochako y sentirla moverse encima de él, pero no apartó la vista de Melissa. Empezó a rebotar aún más rápido, sus tetas subían y bajaban sin parar, y él empezó a embestirla al mismo ritmo. Gemidos escapaban de su boca y sus ojos se movían entre Ochako e Izuku. De repente, saltó de Izuku y se recostó en el borde de la cama, mientras fluidos femeninos salían a raudales de su coño. Ochako se movió de donde estaba tumbada y envolvió su verga con sus labios, limpiándola de todos los fluidos. Luego se arrastró hasta el coño de Melissa y empezó a comérsela. Mientras lo hacía, Izuku vio su coño apretado.
Izuku se puso de rodillas detrás de ella. Ochako retiró su lengua inquisitiva del coño de Melissa por un momento antes de volver a mirar a Izuku seductoramente.
—Ven por mi, Deku-kun— dijo mordiéndose el labio con anticipación.
Ochako le miró fijamente mientras él penetraba lentamente su raja llorosa. Al penetrar los últimos centímetros, cerró los ojos de placer y su rostro se dirigió hacia Melissa, quien comenzó a besar apasionadamente a la castaña. Mientras tanto, Izuku comenzó a entrar y salir lentamente de ella, aumentando la velocidad con cada embestida. Sus gemidos comenzaron a subir de volumen, ligeramente amortiguados por los apasionados besos de Melissa, pero aún muy vocales.
De repente, sus gemidos brotaron de su boca. Izuku sintió una humedad en sus testículos. Miró hacia abajo y vió a Melissa entre las piernas de Ochako, lamiendo su saco. Al bajar la mirada, le guiñó un ojo y dió un último beso a sus bolas y paso al coño estirado de Ochako. Ella empezó a lamer los pliegues de Ochako y se oyeron sus gemidos mientras descendía hacia el coño de Melissa. Izuku siguió golpeando su pequeño y apretado coño, llenándola con cada centímetro de su miembro. El agarró sus caderas con más fuerza y empujó aún más fuerte, sus gemidos ahogados se hicieron más fuertes contra el coño de Melissa.
Solo verlas en un 69 y ver el culo apretado sacudirse mientras la golpeaba le hizo perderlo e Izuku aumento su velocidad, causando que Ochako gritara, aceleré frenéticamente y en cuestión de minutos él se corrió con fuerza dentro de su coño, liberando un torrente de semen que la llenó hasta el borde y luego brotó como una fuente. Gimió, rió y suspiró en rápida sucesión mientras su coño soltaba una oleada de semen que se mezclaba con el de él. Izuku se dejó caer sobre las almohadas de la cama, todavía disparando chorros de semen que cubrían a las hermosas chicas frente a él mientras veía a Melissa y Ochako dándose placer mutuamente. Melissa bebía el semen del padre de su hijo que salía del coño de Ochako como una cascada.
Siguieron haciéndolo durante media hora, lamiéndose todo el semen. Melissa le susurró algo al oído a Ochako, frotándole el trasero. Ochako rió y miró a Izuku antes de asentir, mordiéndose el labio. Melissa se giró y se apoyó en su amiga, mientras Ochako le apretaban las tetas. Izuku se incorporó de rodillas y se acercó a ellas mientras jugaban.
—¿Qué están haciendo ustedes dos?— pregunto Izuku, frotando el muslo de Melissa.
—Ya lo verás Deku. Ahora deja de hacer preguntas... —dijo Melissa, acercándose a Izuku y susurrándome al oído— Y cógeme.
Abrió las piernas y él la embestio de inmediato, sacándole un gemido. Inmediatamente impuso un ritmo vertiginoso. Ochako lo miró con lujuria en los ojos y asintió repetidamente mientras Izuku embestía a Melissa contra la cama. Los ojos de Melissa estaban llenos de deseo; le rodeó el cuello con los brazos y la cintura con las piernas.
—Dios mío, te sientes tan bien, solo quiero que me folles una y otra vez. Por favor, lléname, déjame ser madre otra vez... Lo deseo tanto— gimió.
Al mirar a Ochako, ella sonrió y asintió.
—Como todavía no puedo quedarme embarazada después de tener a Toshy, voy a ayudarla con su embarazo— dijo Ochako, con las manos aún firmemente sobre las enormes tetas de Melissa.
Izuku vió a la hermosa chica y embistió aún más fuerte y rápido. Todos empezaron a gemir juntos mientras Melissa e Izuku se acercaban al clímax. Él empezo a embestir salvajemente y en cuestión de segundos se soltó y se corrió sobre su miembro. Apenas instantes después, Izuku liberó su semen en su coño desprotegido.
Todos se desplomaron juntos, Ochako se movió para acostarse al lado de Izuku. El pecho de Melissa se agitaba con dificultad, sus caderas levantadas para evitar que el semen se escapara de su estrecho coño. Ochako se puso encima de Izuku y metió su miembro en su coño. Luego apoyó la cabeza en su pecho, mientras él disfrutaba de la familiar sensación de su estreches. Después de varios minutos, Melissa se arrastró hasta su otro lado, con el cuerpo cubierto de una fina capa de sudor, y nos miró. Ambas entrecerraron los ojos mientras comenzaban a quedarse dormidas.
