Era incómodo escuchar que ese idiota gritara aquello justo enfrente de la oficina e incluso frente Sasuke, aunque le divertía un poco que ignorara que Sasuke realmente no era su novio, así que no le interesaba y además, estaba al corriente de lo que ella le había dicho. Es más, Karin estaba segura que Sasuke sólo estaba actuando para ayudarla, tal vez como una retribución a que ella se hizo pasar por su novia con sus padres, pero la verdad es que la mirada de Sasuke, no dejaba de ser escalofriante.

—Eres un idiota por creer que ella podría mirarte —Sasuke le respondió— Sólo intentaba deshacerse de ti haciéndote enojar.

—¿Crees que miento? Ella…

—Nos vio cuando salíamos de la oficina el jueves, así que sí sabe que te coqueteé —Karin interrumpió al rubio— Sólo quería que dejaras de joderme. ¿Por qué crees que te preferiría a ti en vez de a él?

—¡Maldita…!

—Olvídate de todo y no vuelvas a acercarte a Karin o te las verás conmigo —Sasuke amenazó sosteniendo al rubio por el cuello de la camisa.

—¡Bien! ¡Pero esa zorra me debe todo lo que gasté en el hotel! —exclamó Souma tratando de fingir que estaba bien, pues en el fondo, la mirada y tono de Sasuke lo habían intimidado.

—Considera ese gasto como un pago mínimo por no haber entendido a la primera que no, es no —respondió Karin— Y si insistes, estoy segura que la multa por acoso es mucho más cara, sin mencionar el tiempo en la cárcel.

—¡Tu…!

—Largo —espetó Sasuke cuando Souma dejó de hablar al ver su mirada y el rubio, furioso y frustrado, sólo apretó los puños y entró al edificio.

—Gracias por ayudarme. Fue mejor de lo que esperé gracias a ti —dijo Karin sin poder mirarlo a los ojos, pues aún no podía dejar de tener ese sentimiento de que las atenciones no eran para ella.

—Ve y muéstrales los mensajes a recursos humanos. Al menos oblígalos a que lo registren en caso de que quiera volver a intentar algo —sugirió Sasuke que aún parecía enfadado.

—Lo haré, pero ya que no creo que vuelva a mostrarse hostil conmigo después de tu amenaza, quizá vuelvan a decirme que no es nada —comentó Karin frustrada.

—Eso debería ayudar como evidencia —Sasuke señaló la cámara de seguridad de la entrada y Karin miró la cámara para después asentir.

—Debo entrar. Gracias —dijo la pelirroja y entró al edificio dirigiéndole una mirada rápida al azabache.

Sasuke, por su parte, volvió al auto. Aún estaba muy enojado. No pudo evitar sentirse así cuando vio cómo ese hombre haló de ella para gritarle, y la idea de que no era su primera experiencia, aunado a lo que ya había visto en la sexshop, lo puso furioso.

No sabía que ella vivía ese tipo de acoso con tal normalidad que incluso tenía un plan de cómo lidiar con ello, y no podía creer que en los años que llevaban de amistad, él no se hubiese dado cuenta sino hasta ese momento.

Como fuera, no podía hacer nada si las personas decidían actuar como idiotas, pero si estaba en su manos, quería poder ayudarla… Por desgracia, no podría ayudarla por siempre y tampoco podía hacerlo solo. Es decir, recordaba la amenaza de Mio, y los dos días se cumplían justo ese día, así que estaba algo nervioso de que le pasara algo a Karin en su trabajo, pero Itachi ya le había enviado un mensaje por la mañana de que se encargaría de vigilarla.

Al llegar a la oficina, Sasuke fue a ver directamente a su hermano, pues desde que decidió implementar su plan para evitar que Mio le hiciese algún daño a Karin, el trabajo había quedado en segundo plano.

—¡¿Que quieres hacer qué?! —exclamó Itachi sorprendido, ya que pensaba que su hermano preferiría casarse con la pelirroja.

—Voy a casarme con Mio a cambio de que deje en paz a Karin —Sasuke le repitió a su hermano— Necesito tu ayuda para avisarle antes de que intente dañarla.

—¿Estás seguro? Te alejaste de la familia y todo lo que tenía que ver con nosotros para evitar casarte con ella, ¿y ahora lo harás por tu propia cuenta?

Sí, Sasuke había hecho todo eso y como le había mencionado a Karin, él no iba a casarse con Mio sin un motivo afectuoso, y el afecto del que él estaba hablando, era hacia Karin. Él no podía permitir que Mio fuera a hacerle daño y mucho menos cuando él mismo había sido la causa de que ella quisiera dañarla.

—No quiero que Karin salga lastimada por mi culpa —declaró sin dar más detalles e Itachi dio un suspiro cansado.

—Ya te había dicho que sería más sencillo si ustedes se casan. No entiendo por qué prefieres casarte con Mio en lugar de hacerlo con Karin-chan.

—Ella es sólo mi amiga y aceptó fingir que salía conmigo porque quería irritar a nuestros padres. No esperé que Mio fuera a creerse la mentira y no es justo para Karin que la siga involucrando más en mis problemas. Especialmente cuando la ponen en peligro —Sasuke confesó para que su hermano pudiera comprender— Además, si se casara conmigo para ayudarme a librarme de Mio, no quiere decir que no la intente dañar. Quizá su padre la detendría, pero no tengo garantías de que no intente algo a escondidas de su padre y casarme con Mio evitaría su amenaza para hoy.

Aun si Sasuke intentaba justificar su elección señalando lo injusto que era involucrar a Karin en sus problemas, Itachi podía ver que su hermano la quería más de lo que había expreso en palabras y que, si bien le creía en que ellos habían fingido ser novios, había podido apreciar que había algo entre ambos.

—Bien, lo entiendo. No quisiera que tuvieras que hacerlo, pero cuando hablemos con Mio, deberás decirle que debe olvidarse de dañar a Karin-chan para que valga la pena —respondió Itachi queriendo apoyar a su hermano— Por cierto, antes de comunicar todo esto, tenemos que asegurarnos de que Mio no tenga futuros motivos para hacerle daño a Karin-chan aún si te casas con ella.

—¿De qué hablas? —preguntó Sasuke confundido.

—Primero respóndeme una pregunta. ¿Te has acostado con Karin-chan? —preguntó serio y aunque sospechaba la respuesta por la reacción de la chica cuando habló con ella, necesitaba la confirmación de su hermano para estar seguro.

—¿Para qué quieres saber eso? —preguntó Sasuke enfadado y sonrojado, lo que confirmaba las sospechas de Itachi.

—No tienes que ser detallado. Sólo necesito saber si hay alguna posibilidad de que ella pueda estar embarazada de ti. Si llegaron a intimar recientemente y no usaron anticonceptivos o los usaron y fallaron, podría ser un problema —explicó Itachi— ¿Qué crees que pasaría si aceptas casarte con Mio y Karin-chan está embarazada? No creo que Mio, ni el señor Ki estén contentos si se enteran. El señor Ki aún actúa dentro de las leyes, así que a lo mucho, querrá pagarle a Karin-chan para que se realice un aborto, pero el verdadero problema es Mio —suspiró— Aún si ella te promete no hacerle daño a Karin-chan a cambio de casarte con ella, sabemos que con las emociones a flor de piel, se olvida del razonamiento. ¿Crees que no va a enfurecer si Karin-chan se embarazara de ti?

—Eso…

Sasuke quería negarlo, pero entendía que sería absurdo, no sólo porque era notorio que su hermano ya se había dado cuenta de su respuesta, sino que de nuevo pondría en peligro a Karin.

—Si recuerdas la fecha aproximada del suceso, podríamos esperar a que se confirme que no está embarazada antes de hablar con Mio y su padre —sugirió Itachi— Puedo protegerla de los Ki mientras esperamos la confirmación, siempre y cuando permanezca en el departamento y venga a trabajar aquí.

—¡Maldita sea! —espetó Sasuke caminando de un lado a otro porque aunque el fin de semana ella había tomado la pastilla del día después, aún quedaba el problema de que no lo había hecho cuando se acostaron el jueves, y que ella estuviera en sus días fértiles hacía que las probabilidades fueran más altas.

Se le habían freído las neuronas en más de una ocasión estando con ella, y aunque un bebé no planeado era un problema, en medio de la situación en la que estaban, era todavía peor. Además, se suponía que había decidido aceptar casarse con Mio para no tener que arrebatarle más cosas a Karin, como su trabajo, y no era como que pudiera tomarse de dos a tres meses de vacaciones en lo que confirmaban su estado.

—No es un gran problema si esperamos un poco para asegurarnos. Incluso si Karin-chan queda embarazada, puedo mover algunos hilos para que parezca que Izumi y yo la contratamos como madre sustituta, más me temo que tendría que renunciar al bebé en nuestro favor por seguridad de ambos —comentó Itachi— Por supuesto, tendré que hablar con Izumi. Es un tema delicado, pero trataré de convencerla. También pensaré en alguna forma para que Karin-chan pueda convivir con mi sobrino. No quisiera que se separara del bebé, pero es la única forma de garantizar la seguridad de ambos y…

—¡No podemos hacer eso! ¡Lo que quiero es no causarle más estragos! —exclamó Sasuke frustrado.

—Lo sé, pero no tenemos más opciones en manos —señaló Itachi viendo cómo Sasuke aumentaba la velocidad en su caminar— Dadas las circunstancias, no tenemos forma de evitarle los problemas, así que lo mejor es que hables con Karin-chan para que sepa lo que está ocurriendo, incluso, podrías hablarle de casarse para que ella pueda elegir la opción que considere más cómoda —sugirió el mayor de los hermanos— Al menos puedes darle la oportunidad de elegir la solución.

—¿Qué hay de la amenaza de Mio? Aún si puedes cuidar hoy de Karin, sabes que tarde o temprano, ella encontrará una forma de hacer cumplir su amenaza.

—Llamé al señor Ki por la mañana para arreglar una cena formal el próximo fin de semana con la excusa de que ambas familias debíamos hablar sobre tu compromiso con Mio. Por supuesto, tuve que avisarle a padre y madre de la reunión, aunque admito que lo hice pensando que llevarás a Karin-chan para presentarla como tu esposa —respondió Itachi— Como le he mencionado al señor Ki que irá toda la familia, él y Mio creerán que será una cena para seguir adelante con los preparativos de la boda. Eso mantendrá quieta a Mio esta semana al pensar que has cedido a su amenaza, y de todas formas envié a alguien a cuidar a Karin-chan a lo lejos.

Sasuke no estaba contento con la situación, pero Itachi tenía razón, pues no habían muchas opciones y tampoco quería arriesgarse a seguir adelante con la boda con Mio y poner ahora no sólo a Karin en peligro, sino también a…

Hubo una sensación extraña en su pecho al pensar en la palabra que no se atrevió a decir ni en sus pensamientos, así que sacudió su cabeza para concentrarse. Quería buscar más opciones que evitaran que Karin tuviese que preocuparse, pero no las halló.

—Hablaré con ella esta noche —dijo resignado. Además, quizá sería mejor explicarle todo a Karin, ella ya se había enfadado por no haberle hablado de Mio, así que era mejor que fuera consciente de las consecuencias.

—Si se me ocurre algo más, te lo haré saber —dijo Itachi notando la inquietud de su hermano, quien asintió en silencio.

Diez minutos antes de que fuese la hora de salida de Karin, Sasuke llegó a su edificio y le envió un mensaje para avisarla. Durante el día había estado buscando más alternativas para su situación, pero cualquier idea que se le ocurriera, era más problemática que las opciones de su hermano, y de no ser que aún le causaba pendiente que el idiota quisiera meterse con Karin, habría evitado verla un poco más hasta que se le ocurriera algo más.

—¿Ese idiota siguió molestándote? —fue lo primero que Sasuke le preguntó a la pelirroja cuando la vio salir. Él había caminado hasta la puerta para acompañarla y discretamente, miraba para todos lados. No estaba tranquilo con la amenaza de Mio.

—No. Desde tu intervención, me evitó lo mejor que pudo —respondió Karin— Pero gracias por venir hasta aquí.

—¿Lo reportaste?

—Sí. Al principio no quisieron tomar mi queja en cuenta, pero les dije que los videos de vigilancia habían grabado un altercado y que tenía algunos registros, así que si no me tomaban en cuenta, tendría que levantar una denuncia en contra de Souma y de la empresa por la falta acciones —ella explicó sin mirarlo directamente y él la invitó a ir al auto— Sólo así tomaron en cuenta mis quejas. Aún así parecía que recursos humanos lo hacía más para calmarme que por querer hacer su trabajo, pero mientras haya un registro, será más sencillo tomar medidas en contra de Souma si llega a olvidarse de tu amenaza.

—Guarda bien los registros —comentó el azabache mientras caminaban. Él tampoco la miraba directamente— ¿Qué pasó con los cuestionarios?

—Los entregué y todos parecían bastante sorprendidos de que en verdad entregara cinco sobres —respondió la pelirroja orgullosa— Aún falta que sean leídos y analicen si las respuestas son confiables. Allí determinarán los bonos.

Sasuke asintió en silencio y ambos subieron al coche para volver a casa.

En el corazón de los dos, aún latían las decepciones del fin de semana, y aunque trataban de disimularlo, el único motivo por el que el otro no lo señalaba, era porque estaban lidiando con su propio conflicto.

Karin tenía las de ganar, ya que ella no se veía obligada a confesar sus sentimientos y podría negarse a responder si alguien le preguntaba. Sin embargo, Uchiha no tenía escapatoria de su situación, y mucho menos cuando la propia pelirroja introducía el tema mientras cenaban.

—Por cierto, ¿qué pasó con el plan que tenías? ¿Qué dijo tu hermano? —preguntó preocupada— Me había prometido esperar a que tú mismo me lo dijeras, pero…

—Hay algunas dificultades con el plan.

—¿Dificultades? ¿Cuáles? —preguntó la pelirroja inquieta y por primera vez en el día, lo volteó a ver directamente.

—Escucha, en este punto, sólo hay dos formas de evitar que Mio te haga daño. Sin embargo, después de nuestro descuido en la cama, las cosas podrían complicarse —introdujo Sasuke echando un vistazo a su celular esperando que antes de mencionarlo, su hermano hubiese encontrado alguna otra solución. Sin embargo, no había nada en su pantalla— Una opción, es aceptar casarme con Mio usando como condición que te deje en paz, la otra, es que tu y yo nos casemos por el civil y por cualquier medio religioso.

—¡¿Qué?! ¡¿No hay una opción que no implique una boda?! — exclamó Karin exaltada.

—Son las mejores opciones —respondió Sasuke resignado.

—¿Y de qué clase de complicaciones hablas? —preguntó aún muy inquieta al no saber bien qué esperar.

—Si decido casarme con Mio a cambio de dejarte en paz, sé que cumplirá mientras nos mantengamos alejados aunque te mantendrá vigilada por un tiempo, y si después de las noches que pasamos juntos llegaras a quedar embarazada y ella se entera, no creo que haya forma de que alguien la detenga —explicó Sasuke de forma resumida— Itachi dice que puede ayudarnos a escondernos para primero verificar tu estado, pero para que pueda protegerte, deberás renunciar a tu trabajo e ir a Uchiha Corp. a trabajar. Si no hay novedades, podrás seguir con tu vida sin complicaciones, pero si quedas embarazada… él sugiere fingir que eres la madre subrogada de su hijo. Él e Izumi cuidarían del bebé y buscarían involucrarte en su vida si así lo deseas —Karin no pudo decir nada— Si decidimos casarnos, tenemos que hacerlo antes del viernes y asistir a una cena con mi familia, el señor Ki y Mio para presentarte como mi esposa con los papeles en mano para comprobarlo. Por supuesto, cuando todo se calme, podemos divorciarnos.


¿Cómo reaccionará Karin al saber las opciones que Sasuke le presenta? ¿Aceptará alguna de ellas o se cansará y elegirá algo diferente? ¿Sasuke podrá convencerla de elegir alguna de las dos opciones más seguras? ¿Mio podrá esperar a la reunión planeada o aparecerá antes para hacer valer su amenaza? ¿Qué otras preguntas les han nacido al leer este capítulo?

Me encantará leer sus teorías y dudas en los comentarios.

¡Hasta la próxima actualización!