One Piece y sus personajes son propiedad de Eiichiro Oda y Shueisha.

Franky

Poder volver con sus nakama era extraordinario. Ahora que sus heridas estaban casi curadas ardía en deseos de volver a hacerse a la mar, pero no tenían barco.

Pensar en el Merry le encogió el corazón. Sabía que un barco no era más que un puñado de madera, cabestrantes, telas y brea. Sin embargo, en el Merry había encontrado su hogar y el amor que siempre deseó y buscó. Sí, pensar en el Merry dolía, pero sabía que en la Galley-La Company harían un excelente trabajo junto con Franky.

Franky.

Robin no era una de esas personas que le tomaban afecto a los demás con facilidad. De hecho, la vida la convirtió en una persona desconfiada y distante a base de golpes y traiciones. Incluso con los Mugiwara habían tardado en tenerles la confianza suficiente como para relajarse y dormir una noche entera. En cambio, con Franky...

Su confianza en él se manifestó y desbordó en cuestión de segundos tomándola por sorpresa. No tuvo ninguna duda respecto a él, tampoco recelo, ni siquiera ese hormigueo en la boca del estómago que le provocaba la incerteza. Junto a Franky se sintió a salvo por primera vez en la vida y eso tenía mérito si se tenía en cuenta la situación en la que ambos se encontraban.

Había algo en él, tal vez aquel punto de locura y su excentricidad, que le hizo sentir que encajaba perfectamente a su lado. Era irracional y lo sabía.

Se apegó tanto a aquel desconocido que se planteó el pedirle a Luffy que pensase en unirle a la tripulación, incluso tenía preparada la excusa de «necesitaremos un carpintero. Usopp no puede arreglarlo todo». No necesitó plantearlo ni soltar su excusa porque Luffy ya había decidido que se uniría a ellos.

Namile propuso acercarse a los astilleros para ver los avances del nuevo barco. Nami era inteligente y observadora, menos cuando se trataba de ver su propia situación con Sanji. No esperó en ningún momento que no se diera cuenta de aquella conexión con Franky, aunque sí que fingiera que no lo había hecho. Aún y así, agradecía contar con su apoyo.

Les dejaron pasar, casi sin prestarles atención, y avanzaron entre gruesos listones de madera, herramientas y cuerdas.

Robin le vio a lo lejos, con su camisa horrenda y estridente y el bañador ceñido resaltando su culo. Un leve rubor acudió a sus mejillas y se tapó los labios para ahogar una risita boba. Nami a su lado sonrió feliz por ella, sin decir nada, porque no eran necesarias las palabras en aquella situación.

Aún no estaban cerca, pero Franky pareció detectarlas, como si dispusiera de un sexto sentido. Alzó el rostro del plano en el que trabajaba y sonrió antes de adoptar aquella pose tonta y gritar «súper». Robin rió. Era absurdo. Se sentía como si volviera a tener quince años y se enamorase por primera vez. Una mezcla de nerviosismo y anhelo que se enredaban en su pecho.

Al llegar junto a él, Nami se las arregló para dejarles a solas con discreción, evitando que se muriera de la vergüenza.

Los dedos de Franky aparataron con delicadeza un mechón de pelo negro, observó su rostro en busca de los moratones que Nami le había ayudado a disimular con el maquillaje, aunque contra la inflamación no había podido hacer nada. Le sonrió y a Robin le temblaron las piernas como a una chiquilla. Tuvo que luchar contra el suspiro trémulo se quería huir de entre sus labios.

—Estás súper-preciosa hoy, Nico Robin. Es bueno vivir para poder verlo.

Y allí en pie, rodeada de materiales de construcción, con Franky soltándole aquella cursilada, supo con total seguridad que amaba a aquel casi desconocido.

Fin

Notas de la autora:

¡Hola! Hace unos años empecé a escribir algunas historias cortas sobre Franky y Robin, pero nunca las publiqué porque coincidió con una época bastante terrible de mi vida y no estaba en modo compartir cursiladas con el mundo. La verdad es que creía que las había perdido cuando mi pc murió, pero las he reencontrado en un pendrive y me he decidido a publicarlas según las vaya adecentando. Son un total de quince, pero seguramente escriba algunas más. Así que si alguien quiere hacer alguna sugerencia estoy abierta a ello.
Espero que os haya gustado.