Judy estaba un tanto nerviosa, no le preocupaba la cena, sino lo que seguía, francamente ambos tenían personalidades fuertes, así como terquedad y era fácil atacarse mutuamente, por eso siempre se hacían bromas y mantenían ánimos calmados.
—No será una disputa, sino un intento de arreglar las cosas—Se dijo así misma en un intento de mantenerse calmada-.
Con un cambio de ropa casual que estaría en coordinación con cualquier atuendo de su compañero, pronto tocaron su puerta y la coneja fue a abrir encontrándose con Nick en su peculiar estilo con una expresión tranquila y conciliadora.
— ¿Lista zanahorias? —La coneja asintió—Bien, vamos que muero de hambre.
— ¿Comiste bien entre el turno? —Preguntó la coneja mientras caminaban-.
—Soy yo quien debería preguntar eso ¿Sabes? —Le dijo perspicaz—Pero no lo usual—Admitió—quise dejar un buen espacio para esta noche, quiero una cena sustanciosa-.
No era mentira pero también estaba el detalle extra de que le había pedido a Elizabeth que en lugar de irse a su departamento fuera al suyo para un tiempo juntos antes, la coneja rubia acepto ya que tenía un uniforme extra en su casillero y un conjunto deportivo que podría usar para poder ir a cambiarse, pues esperaría a Nick y pasarían otra noche entera juntos, pero eso no evito que antes y durante la ducha le volviera a hacer el amor. Así que el zorro tenia de razones de sobra para estar hambriento.
—Entonces ¿Hamburguesa?
—Pollo, pescado, insectos, lo que sea que tenga grasa y colesterol, mi necesitar—el zorro expreso con hambre-.
—Nick…
—Ya se, ya se, ya sé, pero mírame, estoy bien, buena forma y excelente estado, una recompensa calórica es lo que necesito y tú también.
—Bueno…—Judy lo vio con detenimiento, de hecho no subió de peso sino lo contrario, aumento su masa muscular, sus orejas se calentaron un poco al igual que sus mejillas—Estas más corpulento.
—Modifique un poco mi rutina—Nick aclaro—Un poco más de pesas pero también nadar, fuerza y agilidad. ¿Los resultados fueron notorios?
—Yo diría que sí, has hecho buen trabajo—Sintió que su temperatura subió un poco más-.
—Creo que ya no me resulto tan difícil, gracias a ti zanahorias, pudiste meterme algo de disciplina en esta dura cabeza
Judy sonrió un poco—Siempre lo tuviste dentro de ti Nick.
—Pero tú me ayudaste a encontrarlo—le sonrió de vuelta-.
—Bogo también menciono que te comportaste muy bien con Eli—Se forzó al final para que no escuchar hostil.
Nick la vio de reojo teniendo cuidado con sus palabras—Si, bueno, no podía meter la pata otra vez. Coneja amable con un zorro moralmente ambiguo… quise redimirme bien y poner en práctica todo lo que tú me ayudaste aprender.
Judy suspiro—Me alegra ser una buena influencia para ti-.
—Y a mí ser tu mala influencia—dijo sonriendo-.
—Supongo que nos complementamos ¿eh?
—Llegamos en el momento correcto de la vida del otro—convino el vulpino-.
Llegaron a un pequeño y acogedor restaurante y rápidamente fueron atendidos, Nick pidió un filete de pescado a la mantequilla mientras Judy un salteado grande de verduras fritas con papa al horno. En lo que llegaba su comida.
—Nick yo… realmente lo siento, no sé qué se apodero de mí, la ambición, mi ceguera, realmente me fui en una espiral autodestructiva. La verdad fui una idiota—Comenzó a llorar— ¿Porque me perdonaste tan fácil? Deberías de haberme odiado, te deje de lado, te descuide, fui indiferente, eres mi mejor amigo y te trate horrible, Nick de verdad…
—Judy tranquila—tomo su pata, el asunto era serio pues uso su nombre—De verdad, mira, no digo que fue fácil, pero yo también fui un estúpido, no hable, me guarde todo, quise ser complaciente… deje todo explotara con tal de hacer de esto una tormenta que yo creía seria pasajero, pero me equivoque, nos equivocamos los dos, esto se acumuló hasta que exploto.
—Pero Nick yo…
—Judy, pelusa, zanahorias, nadie es perfecto, cometimos errores. Lo vi, lo admití, quiero arreglar todo esto, eres mi mejor amiga y no quiero que esto nos separe. Enserio.
Judy asintió tratando de dejar de llorar—Yo también quiero arreglar esto… pero…
— ¿Pero?
—No, no Nick, es una tontería y….
—Judy, acabamos de hablar sobre no guardarnos nada, puedes decirme todo lo que quieras.
—Porque pediste el cambio de compañero permanente.
Nick sintió que su pelaje quiso erizarse, pero se controló—Digamos que aún lo hice con las vísceras zanahorias, también tengo mis momentos de "soy un idiota orgulloso" —Admitió el vulpino—Pero descuida, más tarde que temprano volveré a estar en la patrulla a tu lado—Nick le dijo con una sonrisa relajada hasta que se dio cuenta que tono uso y su mirada se tiño con un poco de miedo-.
— ¿Por qué lo dices tan seguro? — un miedo bien justificado cuando escucho de Judy aquella pregunta-.
—Instinto—aseguro tan natural como pudo—La vida da muchas vueltas, tu sabes-.
— ¿Estas teniendo problemas con Lepther?
—No, en lo absoluto, pero sabes que Bogo hará lo mejor para todos al final…
—Bogo me lo negó…— admitió cabizbaja-.
—Tranquila veras que todo… se acomodara…si eso, todo estará en orden lo veras, solo tan paciencia y… mucha calma—Nick sintió que su corazón se aceleraba con solo imaginarse cuando fuera hora de decir la verdad.
Entre palabras, promesas y más disculpas, la cena de ambos amigos transcurrió con relativa calma y con un buen camino.
—Entonces ¿ambos están llevándolo bien?
—Muy bien de hecho, encontramos el ritmo, sin duda—Nick veía algo raro en ella—Es increíble como otro conejo lo logro ¿no?
Eso pareció darle una sacudida—Sí, claro que es increíble…es solo que no sé… siento que es diferente, no sé cómo.
—Claro que lo es, aparte de la brecha generacional, que por cierto, si contigo me sentía mayor, con ella la sensación es más obvio, es también más joven que tú, pero sus orígenes son diferentes, claro que sí, conejos-granjas, pero su pueblo es muy diferente a las madrigueras, donde las cosas pueden ser un tanto más curiosas, pero no menos pintoresco, pero lo que si veo es nuestra influencia en ella, te lo debo decir, muchas veces pensé que el idealismo era tonto, pero cuando la conocí supe que de verdad hemos tocado a varios mamíferos, ella es una… hemos hecho lo correcto zanahorias.
Judy dentro de sí sintió la más extraña y bizarra de las combinaciones. Por un lado orgullosa y feliz de haber conseguido ser una inspiración, pero a la vez frustrada y hostil, a ver que Nick era cercano a Elizabeth, pero para su fortuna, lo positivo era lo que se podía ver.
Para cuando terminaron, Nick fue a dejar a Judy a su apartamento, ciertamente una vez solo empezó a pensar, escenarios y reacciones, no era algo lindo, este pronto regreso al lado de su pareja. Para cuando llegó Eli lo recibió solo en bragas y cubriendo sus pechos con sus orejas, eso fue suficiente para calentar de nuevo la sangre del vulpino y hacerlo olvidar un poco sus temores, cuando ambos estaban recobrando el aliento sobre el sofá de Nick y claramente atados. Eli acariciaba el pelaje de su pecho.
— ¿Que más paso? Juro que cuando te vi te veías algo pálido—Pregunto la hembra-.
—Tengo…miedo—admitió no muy orgulloso de ello—De como esto va a ser una vez que le diga…
Eli se levanta un poco sobre su pecho para verlo a los ojos—Nick…Judy no es un monstruo—Trata de entender su miedo…
—Yo se eso…pero ella…sus emociones son—Nick no sabe que decir—Mis instintos no mienten… y hoy tuve un preámbulo de microsegundos no sé qué es, pero esto podría ponerse feo. Judy es una coneja peligrosa y…
—No va a pasar nada malo y si de todas maneras algo puede pasar que no creo—Aclara—Yo defenderé a mi macho, no solo soy una coneja ardiente, también puedo ser peligrosa—Eli acaricio su cuello.
Nick suspira—Gracias, a veces pierdo la cabeza.
