Temporada 2: Capitulo 1: Festival de la UA
Los días posteriores al asalto a la USJ envolvieron a la Academia U.A. en una atmósfera de calma tensa. La seguridad se había incrementado exponencialmente; guardias adicionales patrullaban los muros, los sistemas de vigilancia parecían haberse multiplicado, y un aire de cautela impregnaba los pasillos usualmente bulliciosos. Las clases se habían suspendido brevemente mientras la policía investigaba, los profesores se recuperaban y la administración, bajo la dirección experta de Nezu, controlaba la narrativa mediática que hervía con especulaciones sobre la recién nombrada "Liga de Villanos". Para los estudiantes de la Clase 1-A, fue un período de shock, interrogatorios policiales y demasiadas horas para revivir mentalmente el terror del ataque y la visión de sus profesores, Aizawa y Trece, gravemente heridos.
En medio de todo esto, Peter Parker se recuperaba en la aislada tranquilidad de la enfermería de Recovery Girl. Los tres días que pasó allí fueron un borrón de dolor menguante, sueño inducido por el agotamiento y la incómoda conciencia de la "última oportunidad" que pendía sobre su cabeza como la espada de Damocles. Su cuerpo se curaba a un ritmo acelerado, una anomalía que Chiyo Shuzenji observaba con profesionalismo mezclado con una clara exasperación ante la naturaleza problemática de su paciente secreto. Cuando finalmente le dieron el alta, justo para la reanudación oficial de las clases, Peter se sintió físicamente remendado, pero mentalmente, era un nudo de ansiedad y secretos.
Bien, Parker, aquí vamos de nuevo. Sobreviviste. De alguna manera, sobreviviste a esa cosa, al Nomu. Sobreviviste a las heridas que probablemente deberían haberme matado. Y, lo más increíble de todo, sobreviviste a la expulsión que tenías más que merecida. Una última oportunidad, dijo Nezu. Tolerancia cero, dijo Aizawa. Fácil decirlo. ¿Pero cómo se supone que haga eso?
Este mundo... es una locura. Héroes por todas partes, Quirks que desafían la física, y reglas, tantas reglas. Reglas que dicen que no puedo ayudar, que no puedo ser quien soy. Que no puedo ser Spider-Man. Me pusieron el uniforme de U.A., me dieron una cama en los dormitorios, me asignaron un tutor que me mira como si esperara que explote en cualquier momento (y honestamente, después de la USJ, no lo culpo). Pero se siente como una jaula. Una jaula dorada, sí, pero una jaula al fin y al cabo.
Tía May... ¿cómo estará? ¿Sabrá que desaparecí? Probablemente esté muerta de preocupación. Tengo que encontrar la forma de volver. Tengo que hacerlo. Pero primero, tengo que sobrevivir aquí. Tengo que seguir las reglas, por mucho que me duelan. Tengo que ser Peter Parker, estudiante modelo. Tengo que demostrarles que no se equivocaron al darme esta oportunidad.
Pero... ¿y si vuelve a pasar algo? ¿Y si alguien está en peligro? ¿Y si soy el único que puede ayudar? ¿Podré quedarme quieto entonces? "Un gran poder...". No. No pienses en eso. Última oportunidad, Parker. Concéntrate. Solo sé Peter. NO… , "Yo soy Spider-Man y conlleva una gran responsabilidad."
El regreso de Peter al aula 1-A fue recibido con una mezcla de alivio genuino y curiosidad apenas disimulada. Su coartada de haber sido dispersado por Kurogiri y golpearse la cabeza parecía haber sido aceptada, ayudada por los moretones que aún coloreaban la parte inferior de su rostro (donde la máscara había sido retirada) y la rigidez con la que todavía se movía.
—¡Parker! ¡Qué bueno verte, hombre! —Kirishima Eijiro fue uno de los primeros en acercarse cuando Peter entró, luciendo el uniforme estándar de U.A.—. ¡Ya nos estábamos preguntando si te había tragado un agujero negro o algo! ¿Estás bien? ¡Te ves un poco golpeado! —Estoy mejor, Kirishima, gracias —respondió Peter, forzando una sonrisa—. Solo algunos golpes y magulladuras por la caída. Nada grave, supongo. Tuve suerte. —¡Suerte o no, es genial tenerte de vuelta! —intervino Uraraka Ochako, acercándose con Lida Tenya y Midoriya Izuku—. ¡Todos estábamos muy preocupados cuando no apareciste en el recuento! Lida estaba a punto de organizar un equipo de búsqueda voluntario. —¡Simplemente seguía el protocolo lógico ante la desaparición de un compañero! —se apresuró a aclarar Lida, ajustándose las gafas—. ¡Pero me alegra enormemente que te encuentres sano y salvo, Parker! ¡Debió ser una experiencia aterradora!
Peter asintió, sintiéndose culpable por la preocupación que había causado. —Lo fue un poco. Estaba oscuro y... confuso. Me alegro de haber encontrado la salida. ¿Cómo están todos los demás? ¿Aizawa? ¿Trece? ¿Y tú, Midoriya? Vi que te lastimaste el brazo de nuevo. La conversación derivó hacia el estado de los profesores (hospitalizados pero estables) y las heridas de Midoriya (sanando gracias a Recovery Girl). El ambiente era sombrío pero unido por la experiencia compartida. Estaban sentados en un pequeño grupo cerca de sus escritorios antes de que comenzara la clase.
—Hablando de la USJ... —dijo Kaminari Denki, uniéndose al grupo con Sero Hanta—. ¿Vieron las noticias? ¡Siguen hablando de ese tipo, Spider-Man! Peter sintió un vuelco en el estómago, pero mantuvo una expresión neutra. —¡Sí! ¡Fue increíble! —exclamó Kirishima con entusiasmo—. ¡Apareció de la nada y se enfrentó a esos villanos! ¡Y esa cosa monstruosa, el Nomu! ¡La forma en que luchó contra él...! ¡Eso fue súper masculino! —¡Totalmente! —añadió Sero—. ¡Y salvó a Lida de ese tipo de niebla! ¡Justo a tiempo! ¡Y luego se lanzó a ayudar a Aizawa cuando estaba en problemas! —¡La agilidad que tenía era extraordinaria! —comentó Uraraka con asombro—. ¡Saltaba y esquivaba como si nada! ¿Qué clase de Quirk creen que tenga? Midoriya, que había estado escuchando atentamente, se inclinó hacia adelante, sus ojos brillando con fervor analítico. —Es difícil decirlo con certeza. Las noticias lo describen con fuerza y agilidad sobrehumanas, pero también mencionan esas "redes" que usó. ¿Son parte de su Quirk? ¿O algún tipo de equipo de apoyo? Y esa forma de anticipar los ataques del Nomu... casi como un sexto sentido. ¡Algunos foros especulan con un Quirk de predicción de peligro a corto plazo, pero combinado con esa fuerza y agilidad...! Es un conjunto de habilidades muy inusual y poderoso. ¡Y la resistencia! ¡Recibió golpes directos del Nomu que parecían capaces de derribar edificios y siguió levantándose!
Peter escuchaba, sintiendo cómo el sudor frío le empezaba a recorrer la espalda. Estaban hablando de él, analizando sus poderes con una precisión alarmante. Intentó parecer casualmente interesado. —Suena... impresionante —dijo Peter, tratando de que su voz no temblara—. Lástima que sea un vigilante. Supongo que por eso se escapó de la ambulancia, ¿no? Para evitar ser arrestado. —¡Sí, qué lástima! —convino Kaminari—. ¡Con esas habilidades, podría ser un héroe increíble si siguiera las reglas! —Aunque su último ataque contra el Nomu fue... bastante brutal —murmuró Uraraka, recordando la barra de metal empalada.— Dio un poco de miedo. —¡Pero necesario, quizás! ¡Esa cosa era imparable! —argumentó Kirishima.
—Tú estuviste perdido por ahí, Parker —dijo Sero de repente, volviéndose hacia él—. ¿Llegaste a verlo? ¿A Spider-Man? La pregunta directa hizo que el corazón de Peter diera un vuelco. Todas las miradas se volvieron hacia él. —¿Yo? Eh... no, creo que no —mintió, tratando de parecer decepcionado—. Como dije, estaba bastante desorientado y en otra zona. Cuando volví a la plaza, todo había terminado . Me perdí toda la acción, supongo. Una lástima. La respuesta pareció satisfacerlos, y la conversación comenzó a desviarse hacia la increíble demostración de poder de All Might contra el Nomu. Peter exhaló discretamente, sintiendo que había esquivado una bala. Pero la conversación fue un recordatorio escalofriante: Spider-Man era ahora una figura conocida, analizada y discutida. Su secreto era más frágil que nunca.
Justo en ese momento, la puerta del aula se deslizó y entró Aizawa, luciendo tan cansado y desaliñado como siempre, su brazo aún en cabestrillo. El parloteo cesó de inmediato. Los estudiantes se apresuraron a sus asientos.
—Buenos días —dijo Aizawa, su voz monótona barriendo el aula—. Antes de empezar con la clase de hoy, hay un anuncio importante. Como saben, el ataque de los villanos nos obligó a posponer algunas actividades y reforzar la seguridad. Sin embargo, la dirección ha decidido que no podemos permitir que actos como ese dicten nuestro calendario o muestren debilidad. Hizo una pausa, su mirada recorriendo a cada estudiante. —Por lo tanto, se ha confirmado que el Festival Deportivo de U.A. seguirá adelante según lo planeado.
Un murmullo de sorpresa y excitación recorrió el aula. Después del terror de la USJ, la idea de volver a un evento tan grande y público era a la vez estimulante y un poco inquietante.
—Es su oportunidad de demostrar de qué están hechos, no solo al país, sino a los profesionales que los estarán observando —continuó Aizawa, su tono sin cambios—. La seguridad será máxima. No se tolerarán interrupciones. Empiecen a prepararse. Tendrán dos semanas. Eso es todo. Abran sus libros en la página...
El anuncio colgó en el aire. El Festival Deportivo. El mayor escenario posible. Para Peter Parker, acababa de surgir un nuevo desafío monumental, uno que pondría a prueba no solo sus habilidades controladas, sino su capacidad para mantener su secreto más profundo bajo los focos más brillantes. La calma tensa había terminado; la próxima prueba estaba a punto de comenzar.
La palabra "Festival Deportivo" resonó en el aula 1-A, y fue como si Aizawa hubiera lanzado un interruptor de alto voltaje. El aire, antes cargado por la tensión residual del ataque a la USJ y la discusión sobre el misterioso Spider-Man, ahora chisporroteaba con una energía completamente diferente: la excitación pura y competitiva.
—¡¿El Festival Deportivo?! ¡Increíble! —exclamó Kaminari Denki, inclinándose sobre su pupitre—. ¡Es nuestra oportunidad de brillar! ¡Dicen que si lo haces bien aquí, tu camino como héroe está prácticamente asegurado! —¡Sí! ¡Será transmitido a todo el país! ¡Héroes de todas las grandes agencias estarán observando! —añadió Kirishima Eijiro, golpeando un puño endurecido contra su palma—. ¡Tengo que esforzarme al máximo! ¡Mostrar mi espíritu masculino! —¡Debemos prepararnos meticulosamente! —declaró Lida Tenya, ya enderezándose en su asiento, con la mente probablemente trazando horarios de entrenamiento—. ¡Es una plataforma crucial para demostrar nuestra valía y atraer ofertas de pasantías de primer nivel! ¡Representaremos a la Clase 1-A con honor! —¡Estoy tan nerviosa, pero también emocionada! —rio Uraraka Ochako, sus mejillas sonrosadas—. ¡Tengo que hacerlo bien... por mis padres!
Incluso los estudiantes normalmente más reservados parecían contagiados por la energía. Yaoyorozu Momo adoptó una expresión de concentrada determinación, seguramente calculando ya las posibles pruebas y cómo optimizar el uso de su Quirk. Todoroki Shoto permaneció estoico, pero había una nueva intensidad en su mirada heterocromática; claramente veía el festival como un escenario importante, aunque quizás por razones más personales y complejas. El parloteo llenó el aula: especulaciones sobre las pruebas, estrategias incipientes, la emoción de la competencia inminente.
En medio de la creciente euforia, Peter Parker sintió como si le hubieran echado un cubo de agua helada. El Festival Deportivo. Televisado a nivel nacional. Héroes profesionales observando cada movimiento. Para alguien que intentaba desesperadamente mantener un perfil bajo y ocultar habilidades que desafiaban la explicación en este mundo, sonaba menos a oportunidad y más a pesadilla logística.
Genial, pensó con amarga ironía, mientras observaba el entusiasmo de sus compañeros. Exactamente lo que necesitaba. Un evento masivo donde se espera que todos muestren sus poderes al máximo, mientras yo tengo que fingir que apenas puedo hacer la mitad de lo que soy capaz. La evaluación de Aizawa ya había sido un campo minado, y eso fue a puerta cerrada (relativamente). ¿Cómo iba a manejar esto frente a miles de espectadores y docenas de héroes expertos?
Recordó la conversación de antes, cómo Yaoyorozu había notado similitudes en su movimiento con Spider-Man, cómo el análisis de Midoriya sobre las habilidades del vigilante se acercaba peligrosamente a la verdad. Si usaba demasiada fuerza, si saltaba demasiado alto, si esquivaba con esa agilidad casi precognitiva que le daba su sentido arácnido... las preguntas se multiplicarían. Pero si se contenía demasiado, parecería débil, inconsistente con su cuarto lugar en la evaluación inicial, lo que también podría levantar sospechas, especialmente en Aizawa. Y lo peor de todo, no podía usar sus redes. No podía trepar muros abiertamente. Estaba limitado a parecer un chico con "habilidades físicas mejoradas", un Quirk vagamente definido que había murmurado como excusa.
Esto va a ser un desastre, concluyó internamente, sintiendo un nudo de ansiedad apretándose en su estómago que no tenía nada que ver con sus heridas en curación.
Cuando la campana sonó, señalando el final de la clase y el comienzo del almuerzo, Aizawa levantó la voz por encima del creciente bullicio. —Parker. Quédate un momento.
El corazón de Peter dio un vuelco. Aquí viene. Asintió brevemente mientras sus compañeros salían del aula, lanzándole miradas curiosas o compasivas. Esperó junto a su escritorio, sintiéndose como un niño llamado a la oficina del director.
Aizawa esperó a que el último estudiante saliera y la puerta se cerrara, dejando un silencio tenso en el aula ahora vacía. Se acercó lentamente, su brazo sano metido en el bolsillo, su brazo herido todavía asegurado en el cabestrillo. Su mirada cansada se fijó en Peter.
—El Festival Deportivo —comenzó Aizawa, sin preámbulos, su voz tan plana como siempre—. Es un requisito para todos los estudiantes del curso de héroes. Incluyéndote a ti. —Sí, señor. Entiendo —respondió Peter, manteniendo la voz firme. —Entiendes la exposición que implica. Entiendes que cada acción será analizada, no solo por los profesionales, sino por el público y, lo que es más importante para tu situación, por tus compañeros y otros profesores que no están al tanto de tus... circunstancias únicas. —Sí, lo entiendo perfectamente. Aizawa asintió levemente. —Bien. Porque necesito que entiendas esto también: lo que pasó en la USJ fue una anomalía. Una que te consiguió una permanencia muy precaria aquí. No habrá más anomalías. No habrá más "Spider-Man". —Lo sé, profesor. Y acepté las condiciones. No volverá a pasar —aseguró Peter, sintiendo la sinceridad en sus propias palabras, al menos en cuanto a la intención. —Espero que sea verdad —dijo Aizawa, su mirada sin suavizarse—. Ahora, hablemos de tu participación. Obviamente, no puedes revelarlo todo. Pero tampoco puedes permitirte ser eliminado en la primera ronda después de quedar cuarto en mi evaluación. Eso levantaría tantas preguntas como una demostración excesiva. Necesitas encontrar un equilibrio. ¿Cómo planeas manejarlo?
Peter respiró hondo. Esta era la conversación que había estado temiendo y ensayando mentalmente. Tenía que ser cuidadoso, tenía que apegarse a la historia que mantenía el secreto sin mentirle directamente a Aizawa sobre sus capacidades (que Aizawa ya había visto en acción).
—Profesor, ese es el problema —empezó Peter, eligiendo sus palabras con cuidado—. La explicación que... bueno, la que se ha aceptado, es que tengo habilidades físicas mejoradas. Fuerza, agilidad, reflejos... Eso es lo que creen mis compañeros. Eso es lo que tengo que mostrar. —¿Y el problema es...? —inquirió Aizawa, arqueando una ceja casi imperceptiblemente. —El problema es que... eso no es todo lo que puedo hacer —admitió Peter, sintiéndose incómodo—. Usted lo vio en la USJ. Las... las redes. La forma en que me muevo por las paredes. Eso no encaja con la simple "fuerza y agilidad mejoradas". Si uso esas habilidades en el festival, frente a todos, las preguntas serán inevitables. Alguien, probablemente Midoriya o Yaoyorozu, conectará los puntos con... con Spider-Man. No puedo arriesgarme. Aizawa lo escuchó en silencio, su expresión indescifrable. —Así que —continuó Peter—, en el festival, estoy limitado. Tengo que participar usando solo mi fuerza y mi agilidad, y ni siquiera al máximo, porque incluso eso podría parecer sospechoso si no tengo una explicación de Quirk clara. No puedo usar redes, no puedo trepar muros... tengo que parecer un atleta extremadamente bueno con un Quirk físico muy básico y poco llamativo. —Lo cual te pone en una desventaja significativa contra estudiantes que pueden volar, explotar cosas o congelar estadios enteros —terminó Aizawa, su tono todavía plano, pero Peter detectó un matiz de... ¿comprensión? ¿O era solo exasperación lógica? —Exactamente —confirmó Peter—. Puedo intentar hacerlo bien en las pruebas puramente físicas, pero en cuanto se requiera algo más específico o llamativo... voy a tener problemas para competir sin revelar demasiado.
Aizawa se quedó callado por un momento, procesando las implicaciones. La situación era inherentemente ilógica, pero era una consecuencia directa de la decisión de mantener el secreto de Peter. —Entiendo la limitación autoimpuesta —dijo finalmente Aizawa—. Es... desafortunado, pero necesario dada tu decisión inicial de ocultar la verdad y tus acciones posteriores. —Su mirada se endureció de nuevo—. Muy bien, Parker. Participarás bajo esas restricciones. Fuerza y agilidad. Nada más que pueda ser remotamente relacionado con tu... alter ego. Sé inteligente. Sé discreto. Pero no seas inútil. Encuentra la manera de pasar las rondas sin llamar la atención equivocada. Si fallas, si te expones... las consecuencias serán las que ya conoces. —Sí, señor. Lo haré lo mejor que pueda —dijo Peter, sintiendo un ligero alivio porque Aizawa entendiera (y aceptara a regañadientes) sus limitaciones autoimpuestas, pero también el peso renovado de la tarea imposible que tenía por delante.
—Ahora vete a almorzar —concluyó Aizawa, dándose la vuelta como si la conversación hubiera terminado—. Y Parker... —añadió sin mirarlo— no hagas nada estúpido. Ya he tenido suficientes problemas por tu culpa.
Peter asintió en silencio y salió del aula, dejando a Aizawa solo con sus pensamientos. El Festival Deportivo se avecinaba, y para Peter, sería mucho más que una competencia; sería el acto de equilibrio más peligroso de su vida hasta ahora.
Con las palabras de Aizawa resonando en sus oídos –"No hagas nada estúpido"–, Peter salió del aula vacía, sintiendo el peso de la segunda (y definitivamente última) oportunidad que le habían concedido. Se dirigió hacia la cafetería, el bullicio habitual del almuerzo sonando distante a través de la neblina de sus propias preocupaciones. Necesitaba comer algo, mantener las apariencias, intentar actuar como un estudiante normal preparándose para el evento más grande del año escolar, aunque por dentro se sintiera como un funambulista a punto de perder el equilibrio sobre un abismo.
Divisó al grupo habitual –Midoriya, Uraraka y Lida– ya sentados en una mesa cerca del centro, y para su ligera sorpresa, Yaoyorozu Momo estaba con ellos esta vez, sentada con su habitual postura recta y serena. Se acercó, tratando de parecer más relajado de lo que se sentía.
—Oye, ¿hay sitio? —preguntó, señalando una silla vacía. —¡Parker! ¡Claro, siéntate! —Uraraka le hizo un gesto con la mano, su sonrisa radiante—. ¡Estábamos hablando del festival! ¡Es una locura que ya esté aquí! ¿Estás emocionado? —Eh... sí, supongo. Un poco nervioso, más bien —admitió Peter, sentándose y dejando su bandeja (con una porción genérica de algo que esperaba fuera comestible) sobre la mesa—. Es... mucha gente. —¡Ciertamente! ¡La escala del evento es monumental! —afirmó Lida, enderezándose—. ¡Pero es precisamente esta presión la que forja a los verdaderos héroes! ¡Debemos afrontarlo con determinación y estrategia! ¡He estado revisando las grabaciones de festivales anteriores para identificar patrones en las pruebas! —Eso es muy diligente, Lida —comentó Yaoyorozu con aprobación—. Yo también he estado analizando las probabilidades de los diferentes tipos de desafíos que podrían presentar, considerando los recursos del estadio y las tendencias de los últimos años. Creo que una prueba inicial que requiera movilidad y adaptabilidad es altamente probable.
Midoriya, como era de esperar, ya tenía su cuaderno abierto sobre la bandeja, murmurando sobre posibles enfrentamientos y análisis de Quirks. —Considerando la primera prueba del año pasado y la necesidad de eliminar a un gran número rápidamente, una carrera con obstáculos variables o una prueba de supervivencia en un entorno simulado tendrían sentido... pero también podrían introducir algo completamente nuevo para mantenernos alerta... y la fuerza de Bakugo y Todoroki será una ventaja en casi cualquier escenario inicial, aunque la versatilidad de Yaoyorozu o la movilidad de Tokoyami... —¡Wow, Deku, ya estás en modo análisis total! —rio Uraraka—. ¡Yo solo espero no quedar eliminada en la primera ronda! ¡Tengo que entrenar mi resistencia para mi Quirk!
—Y tú, Parker —dijo Yaoyorozu de repente, volviendo su mirada inteligente hacia él—. Después de tu impresionante demostración de agilidad y fuerza en la evaluación inicial, a pesar de tus lesiones reportadas de la USJ, muchos deben tener altas expectativas sobre ti. ¿Cómo planeas abordar el festival? ¿Cuál es la naturaleza exacta de tus "habilidades físicas mejoradas"? Sigue siendo un tanto... ambiguo.
Peter sintió la familiar punzada de pánico ante la pregunta directa de Yaoyorozu. Todos en la mesa lo miraban ahora, esperando una respuesta. Recordó la conversación con Aizawa apenas unos minutos antes. Fuerza y agilidad. Nada más. —Bueno, como dije, es principalmente eso: soy más fuerte y más rápido que la media —respondió, tratando de sonar casual—. Nada demasiado llamativo como explosiones o hielo. Probablemente tendré que confiar en la resistencia y en intentar ser más listo que los demás en las pruebas de obstáculos. —Se encogió de hombros—. Y todavía me estoy recuperando un poco de la USJ, así que tendré que tener cuidado de no excederme.
La excusa de la recuperación pareció funcionar, al menos superficialmente. Lida asintió comprensivamente. —¡La prudencia es esencial! ¡No debes agravar tus lesiones! Uraraka añadió con simpatía: —¡Sí, cuídate, Parker! ¡Pero estoy segura de que lo harás genial de todos modos! Midoriya lo miró, quizás aceptando la explicación de la recuperación, pero sus ojos analíticos no dejaron de estudiar a Peter por un segundo más de lo cómodo. Peter desvió la mirada hacia su comida, sintiendo que había navegado otra conversación peligrosa por los pelos.
El resto del almuerzo transcurrió con ellos discutiendo estrategias, posibles oponentes y la emoción general del evento. Peter participó mínimamente, ofreciendo comentarios vagos y tratando de parecer uno más del grupo, mientras por dentro sentía la creciente presión de la actuación que tendría que realizar.
El resto del día escolar pasó en un borrón de clases y tensión anticipatoria. Cuando finalmente sonó la última campana, Peter recogió sus cosas y se dirigió directamente a los dormitorios de Heights Alliance, ignorando las invitaciones de Kaminari y Kirishima para unirse a una sesión de entrenamiento improvisada. Necesitaba estar solo. Necesitaba pensar.
Entró en su habitación, un espacio pequeño y espartano que se había convertido en su único refugio real. Dejó caer la mochila junto a la puerta y se sentó pesadamente en la cama, el dolor sordo en sus costillas un recordatorio constante. Las palabras de Aizawa resonaban en su cabeza: "Encuentra la manera de pasar las rondas sin llamar la atención equivocada." "No hagas nada estúpido."
¿Cómo se suponía que hiciera eso? Le habían dado una segunda oportunidad, una oportunidad increíble, pero le habían atado las manos. Tenía que participar, tenía que hacerlo razonablemente bien para justificar su lugar, pero no podía usar las habilidades que lo definían. No podía ser Spider-Man. Tenía que ser solo Peter Parker, el chico con el Quirk físico genérico y las heridas convenientes.
Peter sacó de nuevo el traje de Spider-Man. Esta vez, estaba perfecto. Las costuras eran casi invisibles, la tela había recuperado su resistencia elástica, incluso los intrincados patrones de telaraña parecían restaurados. Su trabajo en el taller de apoyo, arriesgado como fue, había valido la pena. Cogió la máscara. Los lentes blancos y reflectantes estaban impecables, sin rastro de la fractura que los había marcado. La había reparado con una resina especial que encontró, puliéndola hasta que quedó como nueva.
Se la puso. La sensación familiar lo envolvió, un confort instantáneo en medio de la tormenta de ansiedad. Se miró en el pequeño espejo sobre su escritorio. Vio a Spider-Man mirándolo de vuelta. Completo. Entero. Listo. Pero prohibido.
¿Qué hago?, pensó, su reflejo mirándolo de vuelta. ¿Cómo puedo ser lo que necesitan que sea aquí... sin perder lo que soy? No tenía respuestas. Solo la certeza de que el día siguiente sería una prueba como ninguna otra.
Guardó el traje y la máscara con cuidado, el secreto pesado de nuevo en su mochila. La cuenta atrás para el Festival Deportivo había comenzado, y con ella, la cuenta atrás para la prueba más difícil de Peter hasta ahora: ser un héroe sin poder ser un héroe.
La mañana del Festival Deportivo amaneció brillante, clara y llena de una energía casi palpable que zumbaba por todo el campus de U.A. Desde su ventana, Peter podía oír el rugido distante de las multitudes que ya comenzaban a llenar el gigantesco estadio. Helicópteros de noticias sobrevolaban la zona como insectos metálicos. Hoy, todos los ojos de Japón, y quizás del mundo, estarían puestos en ellos, en la próxima generación de héroes.
Se vistió con el uniforme deportivo azul y blanco de U.A., cada movimiento deliberado y tenso. El dolor había disminuido a un nivel manejable, pero la ansiedad era una bestia diferente, retorciéndose en su estómago. Comprobó una última vez la mochila bajo su cama, donde el traje y la máscara remendados descansaban, ocultos. No los llevaría hoy. No podía. Hoy, solo podía ser Peter Parker.
Salió de su habitación y se unió al flujo de estudiantes de la Clase 1-A que se dirigían a la sala de espera designada. El aire estaba cargado de nerviosismo, emoción y la energía crepitante de docenas de Quirks contenidos. Vio a Lida dando instrucciones de último minuto, a Uraraka respirando hondo para calmarse, a Bakugo con una sonrisa depredadora, a Todoroki con su fría concentración.
Se dirigieron al túnel que daba a la arena principal. El rugido de la multitud se hizo ensordecedor. Peter tragó saliva, el corazón latiéndole con fuerza.
Bien, Parker, se dijo a sí mismo, respirando hondo. Aquí empieza. Solo recuerda: fuerza y agilidad. Sé bueno, no demasiado bueno. No llames la atención. Sobrevive.
Era hora de enfrentar el rugido de la multitud y el silencio de su secreto. El Festival Deportivo de U.A. había comenzado.
El rugido de la multitud era una bestia viva, un sonido que golpeaba el pecho de Peter y hacía vibrar el aire. Salir del túnel a la vasta arena principal del estadio de U.A. fue como entrar en el corazón de un huracán. Decenas de miles de espectadores abarrotaban las gradas, un mar de rostros expectantes. Cámaras flotantes zumbaban por todas partes, transmitiendo cada detalle a millones de hogares en todo Japón. Héroes profesionales, leyendas vivientes cuyos rostros Peter solo había visto en las noticias de este mundo, ocupaban secciones especiales, sus miradas expertas listas para evaluar a la próxima generación.
—¡Y AQUÍ LLEGAN, LOS NOVATOS QUE HAN CAPTURADO LA ATENCIÓN DE TODOS DESPUÉS DE SOBREVIVIR A UN ATAQUE DE VILLANOS! ¡LA INCREÍBLE CLASE 1-A DEL CURSO DE HÉROES! —la voz de Present Mic resonó, amplificada hasta proporciones sísmicas, haciendo que la multitud estallara en una ovación aún más fuerte.
Peter caminó junto a sus compañeros, sintiéndose diminuto bajo la inmensidad del estadio y el peso de las miradas. Intentó mantener una expresión neutra, una mezcla de nerviosismo y determinación que esperaba que pareciera apropiada para cualquier estudiante de primer año en su posición. A su lado, Lida marchaba con una rigidez casi militar, Uraraka saludaba tímidamente a la multitud, Midoriya parecía a punto de desmayarse, y Bakugo... Bakugo sonreía con una arrogancia que parecía absorber la energía del estadio.
Se alinearon en el centro del campo junto a las otras clases de primer año. La árbitro principal, la heroína 18 Midnight, subió al podio con un chasquido de su látigo. Su atuendo dejaba poco a la imaginación, provocando murmullos entre la multitud y algunos comentarios avergonzados entre los estudiantes.
—¡Silencio todos! —ordenó Midnight, su voz resonando con autoridad—. ¡Es hora del juramento del atleta! ¡Como representante de los estudiantes de primer año, Katsuki Bakugo!
Bakugo subió al podio con las manos en los bolsillos, su expresión de absoluto desdén. Se acercó al micrófono. Hubo un momento de silencio expectante.
—Juro... —comenzó Bakugo, su voz rasposa y llena de arrogancia— ...que seré el número uno.
Un silencio atónito cayó sobre el estadio, seguido inmediatamente por un estallido de abucheos y protestas de las otras clases. Lida gesticulaba furiosamente por la falta de respeto. Uraraka parecía mortificada. Peter simplemente suspiró. Clásico Bakugo.
—¡Bien! ¡Con ese... inspirador juramento! —intervino Midnight rápidamente, tratando de recuperar el control—. ¡Pasemos a la primera prueba eliminatoria! ¡Cada año, la primera prueba es una lotería cruel que reduce drásticamente nuestras filas! ¡Y la prueba de este año es...!
Una pantalla gigante detrás de ella cobró vida, mostrando letras giratorias que finalmente se asentaron en: ¡CARRERA DE OBSTÁCULOS!
—¡Así es! —exclamó Midnight—. ¡Los veinte estudiantes darán una vuelta de casi cuatro kilómetros alrededor de este estadio! ¡El recorrido está lleno de... sorpresas! ¡Mientras no se salgan de la pista designada, todo está permitido! ¡Usen sus Quirks, usen su ingenio! ¡Solo los cuarenta y dos primeros en cruzar la línea de meta pasarán a la siguiente ronda! ¡Ahora, todos a sus posiciones en la puerta de salida!
La multitud rugió de nuevo. Los estudiantes se apresuraron hacia la enorme puerta que marcaba el inicio del recorrido, una entrada sorprendentemente estrecha considerando el número de participantes. Peter se encontró de nuevo atrapado en la masa, sintiendo la presión de los cuerpos a su alrededor, la energía crepitante de Quirks a punto de activarse. Su propio cuerpo estaba tenso, sus músculos listos, pero su mente era un torbellino de cálculos: ¿Cuánto puedo mostrar? ¿Qué es demasiado? ¿Qué es muy poco?
—¡¿Listos?! —gritó Present Mic desde la cabina de comentaristas—. ¡La primera prueba del Festival Deportivo de U.A. comienza... AHORA!
Un zumbido ensordecedor llenó el aire mientras las luces sobre la puerta se ponían verdes. El caos estalló. En el instante en que la carrera comenzó, el suelo bajo los pies de Peter se convirtió en una trampa helada. Todoroki Shoto, con una eficiencia despiadada, había congelado instantáneamente la salida, atrapando a docenas de estudiantes en el hielo y creando una superficie resbaladiza para los demás. Él mismo se deslizó sobre su propio hielo, tomando la delantera inmediatamente.
Peter reaccionó por instinto puro, potenciado por el peligro inminente detectado por su sentido arácnido. Antes de que sus pies pudieran quedar atrapados, saltó. No fue un salto normal; fue una explosión de poder contenido en sus piernas, lanzándolo por encima de la primera oleada de estudiantes que resbalaban y caían. Aterrizó con una agilidad felina sobre el hielo resbaladizo, encontrando puntos de apoyo casi invisibles, y continuó corriendo, esquivando a otros competidores con una fluidez antinatural.
—¡WHOA! ¡PARKER DE LA CLASE 1-A ESQUIVA EL HIELO COMO UN PROFESIONAL DEL PATINAJE! ¡QUÉ REFLEJOS! —gritó Present Mic, su voz narrando la acción para la multitud y las cámaras.
Peter ignoró el comentario, aunque sintió un escalofrío. Demasiado llamativo. Se obligó a reducir ligeramente la velocidad, a correr de una manera que pareciera más esfuerzo humano sobre hielo. Vio a Bakugo impulsarse por encima de todos con sus explosiones. Vio a Yaoyorozu crear rápidamente un poste para impulsarse. Vio a Tsuyu Asui saltar como una rana. Él simplemente corrió, tratando de mezclarse con el grupo de cabeza que lograba superar el hielo inicial.
El túnel helado dio paso a la primera verdadera prueba: una falange de robots gigantes, los mismos Puntos Cero del examen de ingreso, bloqueando completamente el camino. Eran enormes, imponentes, y varios comenzaron a moverse, sus sensores fijándose en los estudiantes que se acercaban.
—¡SON LOS ROBOTS DEL EXAMEN! —gritó alguien.
Mientras muchos dudaban, buscando una forma de rodearlos, Todoroki actuó de nuevo. Con un gesto elegante, congeló a dos robots enormes en una posición inestable, creando un pasaje precario pero rápido por debajo. Pasó corriendo sin detenerse. Bakugo, con una serie de explosiones bien colocadas, derribó a otro y pasó volando.
Peter vio la ruta de Todoroki. Era la opción más segura y menos llamativa. Corrió hacia ella, pero justo cuando se acercaba, el robot congelado crujió ominosamente, trozos de hielo cayendo, amenazando con colapsar sobre los que estaban debajo. Varios estudiantes, incluido él, tuvieron que retroceder bruscamente.
Okay, plan B. Miró a los robots restantes. Eran lentos pero enormes. No podía simplemente golpearlos; eso revelaría demasiada fuerza. No podía enredarlos con redes. Tenía que pasar. Vio una apertura momentánea mientras un robot giraba. Tomando una decisión en una fracción de segundo, corrió hacia él. Usó una de sus piernas metálicas como trampolín, saltó sobre su rodilla, rebotó en su torso con una patada controlada para impulsarse más alto, y luego saltó limpiamente sobre su hombro, aterrizando al otro lado con una voltereta para absorber el impacto. Fue una exhibición de agilidad extrema, pero técnicamente, no había usado nada más que sus "habilidades físicas mejoradas".
—¡INCREÍBLE AGILIDAD DE NUEVO DE PARKER! ¡UTILIZA A LOS PROPIOS VILLANOS ROBÓTICOS COMO SU CAMPO DE JUEGOS DE PARKOUR! ¡ESTE CHICO ES TODO VELOCIDAD Y ACROBACIAS! —rugió Present Mic.
Peter maldijo por dentro. Genial, más atención. Aceleró, dejando atrás el campo de robots, sabiendo que Midoriya, Yaoyorozu y otros lo habían visto.
El siguiente obstáculo surgió ante ellos: un cañón artificial inmenso y profundo, que separaba dos secciones del recorrido. La única forma de cruzar eran unas cuantas cuerdas gruesas tendidas precariamente sobre el abismo. Era "La Caída".
Aquí, la frustración de Peter alcanzó un nuevo pico. Vio a Tsuyu cruzar aferrándose a las cuerdas con su lengua y manos pegajosas. Vio a Uraraka hacerse flotar a sí misma y a algunos escombros para crear un puente temporal. Vio a Bakugo simplemente impulsarse a través del abismo con explosiones. Peter miró las cuerdas. Con sus telarañas, podría haber cruzado en segundos. Con su habilidad para trepar muros, podría haber descendido y vuelto a subir por el otro lado. Con su equilibrio casi perfecto, podría haber corrido sobre las cuerdas como si fueran una acera.
Pero no podía hacer nada de eso.
Apretando los dientes, comenzó a cruzar las cuerdas de la manera convencional, mano sobre mano, pie sobre pie, como cualquier atleta bien entrenado pero sin poderes obvios para esta situación. Era lento. Agonizantemente lento. Sintió cómo otros estudiantes con Quirks de movilidad o vuelo lo adelantaban fácilmente. La frustración era un sabor amargo en su boca. Podría estar al otro lado en cinco segundos, pensó con rabia. Pero tengo que hacer esto... parecer humano.
Cruzó finalmente, perdiendo varias posiciones valiosas, y siguió corriendo, tratando de recuperar terreno.
El último obstáculo era un campo minado. No eran minas explosivas reales, por supuesto, pero sí lo suficientemente potentes como para lanzar a un estudiante por los aires con una nube de humo rosa si pisaban en el lugar equivocado. Las minas estaban ocultas bajo una capa de tierra suelta.
—¡LA ÚLTIMA BARRERA! ¡UN CAMPO MINADO! ¡TENDRÁN QUE PENSAR CON LOS PIES, LITERALMENTE! ¡UN PASO EN FALSO Y... KABOOM! —narraba Present Mic.
Aquí, Peter sintió que podía usar un poco más de sus habilidades sin ser demasiado obvio. Su sentido arácnido no detectaba las minas directamente (no eran un "peligro" malicioso), pero sí le daba una conciencia espacial intensificada, una sensación casi subconsciente de dónde no pisar, de los puntos de presión incorrectos en el suelo. Combinado con su agilidad, comenzó a moverse a través del campo minado a una velocidad sorprendente, dando saltos cortos y precisos, aterrizando en puntos seguros que otros no podían ver, esquivando las explosiones rosas que estallaban a su alrededor cuando otros cometían errores.
—¡PARKER SE MUEVE A TRAVÉS DEL CAMPO MINADO COMO UNA SERPIENTE! ¡INCREÍBLE TRABAJO DE PIES Y SENTIDO DEL ESPACIO! —gritó Present Mic.
Peter ignoró el comentario, concentrado en llegar al otro lado. Vio a Bakugo y Todoroki ya muy adelante, luchando ferozmente por el primer puesto, desatando hielo y explosiones el uno contra el otro incluso mientras navegaban las minas. Entonces, escuchó una explosión masiva detrás de él. Se giró brevemente y vio a Midoriya volando por el aire, impulsado por una explosión gigantesca (¿usó las minas a su favor?), adelantando a casi todos, incluidos Bakugo y Todoroki, en un último y desesperado esfuerzo.
Peter aceleró, saliendo del campo minado y corriendo hacia la línea de meta que ahora estaba a la vista dentro del estadio principal. Cruzó la línea, jadeando (esta vez, el esfuerzo era real), y escuchó su posición anunciada vagamente por Present Mic entre los primeros... quizás décimo o duodécimo. No estaba mal. Había sobrevivido. Había pasado. Pero no había destacado excesivamente en la clasificación final gracias al cruce lento del cañón.
Se apoyó en sus rodillas, recuperando el aliento, observando cómo el resto de los clasificados llegaban. Midoriya había conseguido un increíble primer puesto, seguido de cerca por Todoroki y Bakugo, ambos furiosos. Yaoyorozu, Lida, Uraraka y muchos otros de su clase también se habían clasificado.
Peter exhaló lentamente. Había superado la primera prueba. Había mantenido su secreto, aunque quizás había generado más preguntas con su agilidad inconsistente. Miró hacia las gradas, hacia el palco donde probablemente estaban los profesores. ¿Habría sido suficiente? ¿O acababa de cavar su propia tumba un poco más hondo? La siguiente prueba estaba por llegar, y la presión no haría más que aumentar.
Peter recuperó el aliento, apoyado en sus rodillas, mientras el resto de los clasificados cruzaban la línea de meta. Terminó en el puesto once, una posición respetable que lo mantenía firmemente en la competencia, pero no tan alta como para atraer el tipo de escrutinio intenso que Midoriya (con su increíble primer lugar), Todoroki o Bakugo estaban recibiendo. Fue un alivio precario. Había usado su agilidad de forma llamativa en los obstáculos robóticos y el campo minado, pero el cruce deliberadamente lento del cañón pareció equilibrar la percepción general. Bien, pensó, ahora solo tengo que sobrevivir a lo que venga después.
Después de una breve pausa para que los cuarenta y dos clasificados se recuperaran mínimamente, Midnight volvió a tomar el centro del escenario, su sonrisa brillando bajo las luces del estadio.
—¡Felicidades a todos los que pasaron la primera ronda! —exclamó, haciendo restallar su látigo—. ¡Pero no se relajen todavía! ¡La verdadera batalla apenas comienza! ¡La segunda prueba pondrá a prueba su estrategia, trabajo en equipo y la habilidad para manejar la presión! ¡Y es...!
La pantalla gigante detrás de ella giró de nuevo, revelando las palabras: ¡BATALLA DE CABALLERÍA!
Un murmullo de confusión y excitación recorrió a los estudiantes clasificados.
—¡Batalla de Caballería! —explicó Midnight—. ¡Formarán equipos de dos a cuatro personas como mejor les parezca, creando una formación de 'caballería'! ¡Las reglas son simples! ¡Cada uno de ustedes tiene un valor en puntos basado en su resultado en la carrera de obstáculos! —La pantalla mostró una tabla: 42º lugar = 5 puntos, 41º = 10 puntos, y así sucesivamente, aumentando gradualmente—. ¡El valor total de su equipo será la suma de los puntos de sus miembros! ¡Llevarán una banda en la cabeza con ese total de puntos!
»¡Su objetivo es robar las bandas de otros equipos para sumar puntos mientras protegen la suya! ¡Las bandas robadas deben llevarse del cuello hacia arriba! ¡Incluso si su banda es robada o su formación se rompe, no están fuera del juego! ¡Pueden seguir compitiendo hasta que se acabe el tiempo! ¡Usen sus Quirks! ¡Pero recuerden, atacar con la intención de dañar gravemente a otro equipo está prohibido y resultará en descalificación!
—¡Y una cosa más! —añadió Midnight, su sonrisa volviéndose casi maliciosa mientras la pantalla se enfocaba en Midoriya, quien se puso pálido al instante—. ¡El valor asignado al estudiante que quedó en primer lugar en la carrera... es de DIEZ MILLONES DE PUNTOS!
Un silencio atónito cayó sobre el campo, seguido por un estallido de miradas depredadoras dirigidas hacia Izuku Midoriya. Diez millones de puntos. Quien consiguiera su banda, básicamente ganaría la prueba sin importar nada más. Midoriya se convirtió instantáneamente en el objetivo número uno de todos los presentes.
—¡Ahora! —declaró Midnight—. ¡Tienen quince minutos para formar sus equipos! ¡El tiempo corre... YA!
El caos estalló de nuevo, pero esta vez fue un caos de negociación frenética. Los estudiantes corrían de un lado a otro, buscando aliados, evaluando Quirks, calculando puntos. Los más fuertes o con Quirks más versátiles eran rodeados rápidamente. Bakugo gritaba a Kirishima para formar equipo. Todoroki parecía estar seleccionando compañeros con una calma calculadora. Yaoyorozu era abordada por varios estudiantes.
Peter se sintió increíblemente incómodo. Con su undécimo puesto, tendría un valor de puntos decente (quizás unos 205, calculó rápidamente), lo suficiente como para ser un activo, pero no tanto como para ser un objetivo principal como Midoriya. No quería unirse a los equipos de Todoroki o Bakugo; eso significaría demasiada atención y probablemente órdenes directas que no podría cumplir sin exponerse. Midoriya... bueno, Midoriya era ahora el hombre más buscado del estadio, y unirse a él sería un suicidio estratégico y atraería una atención insoportable.
Necesitaba un equipo discreto pero competente. Un equipo donde su agilidad pudiera ser útil sin necesidad de demostraciones extremas de fuerza o habilidades prohibidas. Miró a su alrededor, sintiendo la presión del tiempo.
—Oye, Parker. —Una voz tranquila lo sacó de sus pensamientos. Se giró y vio a Ojiro Mashirao, el chico con la cola fuerte y prensil. A su lado estaba Shoji Mezo, el estudiante alto y silencioso con múltiples brazos duplicados que albergaban ojos, oídos y bocas—. Aún no tienes equipo, ¿verdad? —Eh, no, todavía no —respondió Peter, sorprendido. —Nosotros tampoco —dijo Ojiro—. Vimos tu agilidad en la carrera. Pensamos que podrías ser útil para la maniobrabilidad. Shoji puede encargarse de la detección y la defensa cercana con sus brazos, y yo puedo usar mi cola para ataques rápidos o para estabilizarnos. Shoji asintió en silencio, sus muchos ojos observando a Peter con calma. Peter consideró la oferta. Ojiro era un luchador cuerpo a cuerpo sólido y su cola ofrecía versatilidad. Shoji era un muro defensivo y sensorial. Y su agilidad... sí, podría encajar como el "jinete" o quizás como uno de los soportes frontales, centrándose en la evasión. Era un equipo equilibrado y, lo más importante, no estaba formado por las superestrellas que atraerían toda la atención inicial. —Me parece bien —dijo Peter—. ¿Necesitamos a alguien más? Las reglas dicen hasta cuatro. —Quizás alguien que pueda ofrecer... distracción o apoyo inesperado —sugirió Ojiro. Justo en ese momento, una voz invisible pareció surgir de la nada junto a ellos. —¿Todavía necesitan a alguien? ¡Soy buena escondiéndome! Los tres se sobresaltaron. Era Hagakure Toru, la chica invisible. Ojiro y Peter intercambiaron una mirada. La invisibilidad podría ser útil para ataques sorpresa o para proteger la banda sin ser un objetivo obvio. —De acuerdo —dijo Ojiro—. Equipo formado. Parker, con tu agilidad, probablemente deberías ser el jinete. Shoji y yo seremos la base principal, y Hagakure puede operar como soporte invisible. —Suena bien —aceptó Peter, aunque la idea de ser el jinete, el portador principal de los puntos (que serían la suma de los cuatro, unos respetables 420 puntos, según sus cálculos rápidos), lo ponía un poco nervioso. Significaba ser el objetivo directo si los atacaban.
—Rápido, la estrategia —dijo Shoji, su voz profunda y tranquila—. Evitar a los grupos grandes al principio. Mantenernos en movimiento. Usar mi detección para anticipar amenazas. Parker, tu trabajo es proteger la banda y dirigir nuestros movimientos evasivos. Ojiro, usa tu cola para ataques rápidos si nos acorralan. Hagakure, intenta conseguir bandas de equipos distraídos si surge la oportunidad sin exponernos demasiado. Nuestro objetivo principal es sobrevivir y quizás conseguir una banda de valor medio cerca del final. —Entendido —asintieron los demás.
—¡EL TIEMPO PARA FORMAR EQUIPOS HA TERMINADO! —resonó la voz de Midnight—. ¡TODOS, PREPÁRENSE! ¡LA BATALLA DE CABALLERÍA COMENZARÁ EN... TRES... DOS... UNO...!
Peter se subió rápidamente a la formación creada por Shoji y Ojiro, sintiendo la solidez de sus compañeros debajo de él. Se ató la banda con sus 420 puntos firmemente alrededor de la frente. Hagakure estaba... en algún lugar cerca, lista para actuar. Miró alrededor del campo. Vio al equipo de Midoriya (con Uraraka, Tokoyami y Hatsume Mei del curso de apoyo) ya siendo el centro de un enjambre de equipos hostiles. Vio al equipo de Todoroki (con Lida, Yaoyorozu y Kaminari) moviéndose con una eficiencia fría. Vio al equipo de Bakugo (con Kirishima, Sero y Ashido) cargando con furia hacia Midoriya.
Continuando con la Batalla de Caballería:
—¡COMIENCEN!
La arena explotó en un pandemonio de Quirks y estrategias apresuradas. El equipo de Peter –con él como jinete, Shoji y Ojiro formando una base sólida y estable, y Hagakure como un elemento invisible y desconocido– se movió inmediatamente, siguiendo la orden de Peter de dirigirse hacia la formación rocosa para usarla como cobertura inicial.
—Equipo de 1-B acercándose rápido por la izquierda, tres miembros visibles, Quirk de uno parece ser algún tipo de proyectil de aire —informó Shoji con calma, sus ojos duplicados escaneando constantemente el campo de batalla caótico. —¡Entendido! ¡Ojiro, prepárate para usar la cola como contrapeso si intento esquivar! ¡Hagakure, mantente cerca pero fuera de la línea de visión directa! —instruyó Peter, su propia mirada recorriendo el campo, sus sentidos (especialmente el sentido arácnido, que interpretaba como reflejos hiperactivos) zumbando con la proximidad de múltiples amenazas.
Llegaron a las rocas justo cuando el equipo de 1-B intentaba cortarles el paso. Peter vio al jinete contrario preparar su ataque de aire. —¡Ahora, Ojiro! ¡Esquiva a la derecha! ¡Shoji, bloquea! Ojiro usó su cola musculosa para pivotar bruscamente, mientras Shoji extendía varios de sus brazos-membrana como un escudo improvisado. Los proyectiles de aire silbaron inofensivamente a su lado. Peter, desde su posición elevada, se inclinó con el movimiento, manteniendo el equilibrio gracias a la estabilidad proporcionada por Shoji y Ojiro.
—¡Buen trabajo! ¡Sigan moviéndose! ¡Rodeemos las rocas y busquemos una posición menos expuesta! —ordenó Peter.
La primera parte de la batalla fue un juego tenso del gato y el ratón. Peter dirigió a su equipo con una agilidad sorprendente, usando las indicaciones sensoriales de Shoji y su propia capacidad para anticipar movimientos (gracias a su sentido arácnido) para evitar enfrentamientos directos con los equipos más fuertes que estaban enzarzados en la lucha por los diez millones de puntos de Midoriya. Vieron al equipo de Todoroki congelar a varios equipos menores a distancia y al equipo de Bakugo cargar con furia explosiva.
—Demasiado peligroso acercarse a esos grupos —dijo Peter, señalando hacia el centro del campo—. Mantengámonos en la periferia por ahora. Busquemos equipos más pequeños o aislados. ¡Hagakure! ¿Ves alguna oportunidad? —¡Hay un equipo de dos cerca de la zona de agua! —respondió la voz incorpórea de Hagakure cerca de su oído (probablemente le había tocado el hombro)—. ¡Parecen distraídos! ¡Solo tienen 120 puntos! —¡Entendido! ¡Shoji, Ojiro, hacia la zona de agua, pero con cautela!
Se acercaron sigilosamente. Peter observó al equipo objetivo: dos estudiantes que parecían estar discutiendo entre ellos. —¡Hagakure, ahora! ¡Intenta un agarre rápido mientras Ojiro los distrae! Ojiro saltó hacia adelante, usando su cola en una finta de barrido bajo. Mientras los dos estudiantes reaccionaban a la amenaza visible, Hagakure se deslizó por detrás. Hubo un breve forcejeo invisible, un grito de sorpresa del jinete objetivo, y la voz triunfante de Hagakure sonó de nuevo. —¡La tengo! ¡120 puntos! —¡Excelente! ¡Vámonos de aquí antes de que se reagrupen! —ordenó Peter.
Se alejaron rápidamente, sumando los 120 puntos a sus 420 iniciales, colocándolos en una posición más cómoda con 540 puntos. Pasaron los siguientes minutos en una tensa defensa, usando la combinación de la detección de Shoji y la agilidad evasiva dirigida por Peter para evitar a equipos más agresivos que ahora comenzaban a dispersarse tras el frenesí inicial por los diez millones. Shoji demostró ser una base defensiva increíble, sus múltiples brazos bloqueando proyectiles y ataques físicos. Ojiro usaba su cola para mantener el equilibrio durante las maniobras evasivas de Peter y para lanzar golpes rápidos y disuasorios a cualquiera que se acercara demasiado.
Sin embargo, a medida que el tiempo disminuía, la desesperación de los otros equipos crecía. Se encontraron acorralados cerca del borde de la arena por dos equipos que trabajaban juntos temporalmente para derribarlos.
—¡Maldición! ¡Nos tienen atrapados! —exclamó Ojiro, usando su cola para bloquear un intento de agarre. —¡Vienen por ambos lados! —advirtió Shoji, sus brazos extendidos.
Peter miró las rutas de escape. Estaban bloqueadas. Los atacantes se preparaban para un asalto coordinado. Sintió la presión. Sabía que podía escapar fácilmente si usaba sus habilidades de trepar muros o un gran salto potenciado, pero eso era imposible.
Piensa, Parker, piensa... Fuerza y agilidad... ¿Cómo?
Vio una pequeña plataforma elevada cercana, parte de la decoración del estadio. —¡Shoji! ¡Necesito que me lances! ¡Hacia esa plataforma! —¿Lanzarte? ¡Parker, es arriesgado! —dijo Shoji. —¡Confía en mí! ¡Ojiro, prepárate para estabilizarte después del lanzamiento! ¡Hagakure, quédate abajo y sé una distracción si puedes! ¡AHORA, SHOJI!
Shoji, confiando en la urgencia del momento, usó dos de sus brazos más fuertes para impulsar a Peter hacia arriba y hacia adelante con una fuerza controlada. Peter se dejó lanzar, usando su agilidad en el aire para girar y aterrizar con precisión sobre la pequeña plataforma, justo fuera del alcance inmediato de los atacantes que se estrellaron contra Shoji y Ojiro abajo.
—¡WHOA! ¡PARKER USA A SU PROPIO COMPAÑERO COMO CATAPULTA IMPROVISADA! ¡QUÉ TRABAJO EN EQUIPO Y QUÉ AGALLAS! —gritó Present Mic.
Desde su posición elevada, Peter vio una oportunidad. Uno de los jinetes atacantes, distraído por el intento fallido de agarrar a Shoji, tenía su banda ligeramente expuesta. —¡Hagakure! ¡Su banda, ahora! —gritó.
Hubo un destello invisible de movimiento abajo, y Peter vio cómo la banda de 150 puntos desaparecía de la frente del jinete atacante.
—¡La tengo! —confirmó Hagakure. —¡Bien! ¡Shoji, Ojiro, abran un hueco y reagrupémonos!
Shoji empujó con fuerza a los atacantes, y Ojiro usó su cola para crear espacio. Peter saltó de nuevo hacia abajo, aterrizando sobre la formación justo cuando se ponían en movimiento de nuevo, ahora con un total impresionante de 690 puntos. Los equipos atacantes, frustrados y desorganizados, desistieron momentáneamente.
Pasaron los últimos minutos en una defensa desesperada, manteniendo sus puntos mientras el reloj avanzaba. Vieron cómo el equipo de Midoriya perdía sus diez millones a manos de Todoroki, pero lograba recuperar otras bandas en el último segundo. Vieron a Bakugo luchar con furia.
—¡SE ACABÓ EL TIEMPO! —resonó la voz de Midnight por todo el estadio.
La Batalla de Caballería terminó. Peter se dejó caer sobre la espalda de Shoji, exhausto física y mentalmente. Había sido una prueba constante de contención y cálculo.
Miraron el marcador que mostraba los resultados finales. 1º - Equipo Todoroki 2º - Equipo Bakugo 3º - Equipo Midoriya (habían conseguido suficientes puntos al final para clasificarse) 4º - Equipo... ¿Shinso? (Un equipo de estudios generales había dado la sorpresa) 5º - Equipo Parker (Shoji, Ojiro, Hagakure) - 690 puntos.
Habían bajado un puesto debido a la estrategia de último minuto de Shinso, pero estaban dentro. Habían pasado a la siguiente ronda.
Peter sintió una oleada de alivio. Lo habían logrado. Su equipo había trabajado bien junto, y él había contribuido significativamente sin necesidad de usar sus habilidades prohibidas... aunque el lanzamiento de Shoji y su propia agilidad probablemente habían añadido más notas a los cuadernos de Midoriya y Yaoyorozu.
Se bajó de la formación, intercambiando asentimientos de cansancio y respeto con Shoji y Ojiro. Hagakure apareció a su lado, probablemente sonriendo aunque no pudiera verla.
—¡Lo hicimos! —dijo Uraraka, acercándose con Midoriya y Lida—. ¡Fue una locura! ¡Parker, tu maniobra de lanzamiento fue increíble! —Eh, gracias. Fue idea de Shoji, en realidad —desvió Peter rápidamente el cumplido.
Había superado otra prueba. Pero la tensión de mantener el secreto, de caminar sobre esa cuerda floja, solo parecía intensificarse. Miró hacia las gradas, preguntándose qué habrían pensado Aizawa y Nezu de su actuación. ¿Suficientemente buena? ¿Demasiado buena? El Festival Deportivo estaba lejos de terminar.
Un suspiro colectivo de alivio y agotamiento recorrió a los estudiantes que permanecían en el campo mientras los equipos eliminados se retiraban con expresiones de decepción. El equipo de Peter –él mismo, Shoji, Ojiro y la invisible Hagakure– había conseguido un quinto puesto, asegurando su pase a la ronda final. Peter se bajó de la formación de Shoji y Ojiro, sus músculos protestando sordamente, pero la adrenalina de la competencia y el alivio de haber sobrevivido (tanto literal como figurativamente) enmascaraban lo peor del dolor residual de la USJ.
—Lo hicimos —dijo Ojiro, ofreciendo a Peter un asentimiento respetuoso, su cola moviéndose ligeramente por el cansancio—. Tu dirección fue clave, Parker. Y tus maniobras... inesperadas pero efectivas. Shoji también asintió en silencio, sus múltiples brazos replegándose. La mirada de sus ojos duplicados parecía menos evaluadora y más aprobatoria. —¡Sí! ¡Y mi agarre sigiloso! ¿Vieron eso? ¡Justo al final! —exclamó la voz incorpórea de Hagakure, llena de orgullo. —Fue un gran trabajo en equipo —respondió Peter sinceramente, sintiendo una genuina punzada de camaradería—. No lo habría logrado sin ustedes. Shoji, tu defensa fue increíble. Ojiro, tus ataques y tu equilibrio nos salvaron un par de veces. Y Hagakure, esos puntos extra fueron cruciales.
Mientras intercambiaban comentarios, vieron a los otros equipos clasificados reagruparse. El equipo de Todoroki mantenía una calma fría, aunque Kaminari parecía un poco chamuscado por el uso excesivo de su electricidad cerca del hielo de Todoroki. El equipo de Bakugo parecía estar al borde de una implosión, con Bakugo gritándole a Kirishima y Sero a pesar de haber quedado segundos. Y el equipo de Midoriya estaba rodeado por un pequeño grupo, felicitándolo por su increíble estrategia final y su tercer puesto, aunque Midoriya parecía más abrumado que triunfante.
—¡Muy bien, futuros héroes! —La voz de Midnight resonó de nuevo, atrayendo la atención de todos—. ¡Tómense un breve descanso para el almuerzo y recuperen energías! ¡Mientras tanto, tendremos algunas actividades recreativas para aquellos que no pasaron, para que todos puedan disfrutar del festival! Anunció una serie de juegos ligeros –búsqueda del tesoro, carreras de tres piernas adaptadas a Quirks– que provocaron algunos vítores entre los estudiantes eliminados, aunque muchos simplemente parecían querer irse a casa.
Peter aprovechó el descanso para alejarse un poco del grupo principal, encontrando un lugar tranquilo en las gradas inferiores para sentarse y respirar. El dolor en sus costillas había vuelto a ser una presencia notable ahora que la adrenalina disminuía. Se palpó discretamente el costado. Definitivamente curando, pensó, pero mucho más lento de lo normal. El esfuerzo de la carrera y la batalla de caballería, incluso conteniéndose, había pasado factura.
Observó a sus compañeros interactuar. Vio la intensidad con la que Midoriya discutía con Lida y Uraraka, la confianza tranquila de Todoroki, la furia explosiva de Bakugo. Todos ellos tenían Quirks definidos, poderosos, que podían usar abiertamente. Él, en cambio, tenía que seguir fingiendo, calculando, ocultando. La sensación de aislamiento volvió a instalarse. ¿Cuánto tiempo podría mantener esta farsa?
El descanso pasó volando. Pronto, Midnight convocó a los clasificados de vuelta a la arena principal. Un nuevo escenario se había montado en el centro: una plataforma elevada de combate. La multitud rugió con anticipación. Sabían lo que venía.
—¡Después de un delicioso almuerzo y unos divertidos juegos recreativos, es hora del evento final que todos estaban esperando! —anunció Midnight, su voz vibrando de emoción—. ¡Algo que realmente les permitirá mostrar su valía individual! ¡Prepárense para... un TORNEO DE COMBATE UNO CONTRA UNO!
Un estallido de vítores sacudió el estadio. ¡Combates individuales! La prueba definitiva de habilidad y poder.
Peter sintió que se le helaba la sangre de nuevo. Uno contra uno. No habría compañeros en los que apoyarse, no habría caos en el que esconderse. Toda la atención estaría puesta en él y su oponente. ¿Cómo podría luchar, cómo podría ganar sin revelar sus secretos bajo ese tipo de escrutinio?
—¡Las reglas son simples! —continuó Midnight—. ¡Saca a tu oponente del ring o inmovilízalo! ¡Usar tus Quirks está permitido, por supuesto! ¡Determinaremos los enfrentamientos mediante sorteo ahora mismo! ¡Veamos el bracket!
La pantalla gigante cobró vida de nuevo, mostrando los nombres y rostros de los clasificados. Líneas comenzaron a conectarlos, formando el cuadro del torneo al azar. Peter contuvo la respiración, buscando su nombre, rezando por un oponente manejable en la primera ronda.
Vio los emparejamientos formarse: Midoriya contra un chico de aspecto serio del curso de estudios generales llamado Shinso. Todoroki contra Sero. Lida contra Hatsume Mei del curso de apoyo. Bakugo contra Uraraka. Yaoyorozu contra Tokoyami. Kirishima contra un estudiante de la Clase 1-B con Quirk de acero...
Y entonces, lo vio. Su propio rostro apareció, conectado por una línea a... Kaminari Denki.
Peter parpadeó. Kaminari. El chico eléctrico. Su Quirk era potente, capaz de liberar descargas masivas, pero también tenía un inconveniente importante: freía su propio cerebro si lo usaba en exceso, dejándolo temporalmente inútil.
Kaminari, pensó Peter, su mente acelerada. Electricidad. Eso significa que mi sentido arácnido estará gritando como loco. Tendré que esquivar mucho. Su poder es peligroso, pero si sobrevive a la descarga inicial... podría tener una oportunidad. Era un enfrentamiento difícil, pero quizás... quizás manejable sin recurrir a movimientos demasiado sospechosos. Podía confiar en su agilidad "mejorada" para esquivar, y si Kaminari se excedía...
—¡Ahí lo tienen, damas y caballeros! ¡Los enfrentamientos para la primera ronda del torneo final! —exclamó Midnight—. ¡Los combatientes se prepararán y los llamaremos al ring uno por uno! ¡Que comience la batalla final del Festival Deportivo de U.A.!
La multitud rugió. Los estudiantes clasificados se miraron unos a otros, algunos con determinación, otros con nerviosismo. Peter encontró la mirada de Kaminari al otro lado del campo; el chico eléctrico le sonrió con confianza, quizás subestimándolo.
Peter tragó saliva. La siguiente prueba estaba aquí. Un combate uno contra uno frente a decenas de miles de personas. Miró instintivamente hacia el palco de profesores, preguntándose si Aizawa lo estaba observando. Por supuesto que sí. La advertencia seguía vigente: Sé inteligente. Sé discreto. No hagas nada estúpido.
La presión era inmensa. Tenía que ganar, o al menos luchar de forma convincente, pero tenía que hacerlo como Peter Parker, no como Spider-Man. La cuerda floja se había vuelto aún más estrecha.
El breve descanso para el almuerzo tras la Batalla de Caballería fue una tregua bienvenida pero insuficiente. Peter comió poco, su estómago todavía revuelto por la tensión y el dolor sordo de sus heridas en curación. Observó a sus compañeros de clase; la mayoría vibraba con la anticipación de los combates uno contra uno, discutiendo posibles enfrentamientos y estrategias. Él, en cambio, sentía una creciente sensación de pavor. ¿Cómo iba a luchar frente a todo Japón sin revelar quién o qué era realmente?
Cuando Midnight anunció el cuadro del torneo, Peter contuvo la respiración. Vio cómo Midoriya era emparejado contra Shinso Hitoshi, el chico de Estudios Generales cuya estrategia mental había sorprendido a todos en la Batalla de Caballería. Vio a Todoroki enfrentarse a Sero, un combate que parecía dolorosamente desigual. Vio a Bakugo emparejado con Uraraka, lo que provocó murmullos de preocupación por la chica de gravedad cero. Y entonces encontró su propio nombre: Peter Parker vs... Kaminari Denki.
Okay, manejable, pensó Peter con un ligero alivio. Esquivar electricidad, esperar a que se sobrecargue.
La primera ronda del torneo comenzó con una explosión de Quirks y emoción. Midoriya tuvo un enfrentamiento increíblemente tenso contra Shinso, casi cayendo bajo el control mental de este último antes de que una extraña oleada de poder (que Peter observó con intensa curiosidad desde las gradas de espera, reconociendo vagamente la sensación del One For All) rompiera el control y le permitiera contraatacar y ganar. Todoroki despachó a Sero en un instante con una gigantesca ola de hielo, una demostración de poder tan abrumadora que dejó el estadio en silencio. Bakugo, a pesar de la valiente y estratégica lucha de Uraraka, la venció con una brutalidad calculada que rozaba la crueldad.
Peter observó cada combate, su ansiedad creciendo. La habilidad, el poder puro, la estrategia... ¿cómo iba a competir él, limitado como estaba?
Finalmente, llegó su turno. La voz de Present Mic retumbó en el estadio: "¡EL SIGUIENTE COMBATE! ¡DEL CURSO DE HÉROES, CON UNAS HABILIDADES FÍSICAS QUE NOS SORPRENDIERON EN LA PRIMERA RONDA, PETER PARKER! ¡CONTRA EL CHICO QUE TIENE LA ELECTRICIDAD CORRIENDO POR SUS VENAS, DENKI KAMINARI!"
Peter subió a la plataforma elevada de concreto, el rugido de la multitud un sonido distante y amortiguado por el latido de su propio corazón. Sintió miles de ojos sobre él, incluyendo, sin duda, los de Aizawa, Nezu y All Might en algún lugar de las gradas o palcos. Kaminari le sonrió desde el otro lado del ring, su confianza casi palpable.
—¡Sin rencores, Parker! ¡Pero esto termina rápido! —gritó Kaminari, pequeñas chispas comenzando a bailar en sus manos. —¡Que gane el mejor! —respondió Peter, adoptando una postura baja y alerta, preparándose para lo inevitable.
—¡COMIENCEN! —rugió Midnight.
Kaminari no perdió ni un instante. Abrió los brazos y desató su ataque característico: "¡DESCARGA INDISCRIMINADA: 1.3 MILLONES DE VOLTIOS!". El aire crepitó violentamente cuando una cúpula de electricidad pura surgió de su cuerpo, llenando instantáneamente una gran parte del ring con arcos de energía letal.
El sentido arácnido de Peter no solo zumbó; aulló. Un instante antes de que la electricidad lo alcanzara, se movió. Saltó hacia atrás, luego giró en el aire, rebotó en el borde del ring con una mano y volvió a saltar, todo en una fracción de segundo. Los rayos crepitaron furiosamente donde había estado parado, chamuscando el concreto.
¡Rayos!, pensó Peter mientras esquivaba otro arco errático. Esto pica... casi como los de Electro, pero... más salvaje, menos enfocado. La imagen de Max Dillon desatando torrentes de energía azul controlada en las calles de Nueva York pasó fugazmente por su mente. Definitivamente menos potente que Max al máximo, pero aún así... ¡demasiado cerca! No puedo dejar que me toque.
—¡INCREÍBLE! ¡PARKER ESQUIVA LA DESCARGA MASIVA DE KAMINARI COMO SI FUERA UNA BRISA DE VERANO! ¡QUÉ REFLEJOS! —gritó Present Mic, su voz llena de asombro.
Peter aterrizó en una posición agachada al otro lado del ring mientras la descarga eléctrica masiva finalmente cesaba. El olor a ozono llenaba el aire. Miró hacia Kaminari. El chico eléctrico estaba allí de pie, con los pulgares hacia arriba, una expresión de completa idiotez en su rostro y murmurando un incoherente "¡Wheeeee!". Había frito su propio cerebro, como Peter había anticipado.
Un suspiro de alivio escapó de los labios de Peter. Había sobrevivido a la tormenta inicial. Se acercó con cautela al incapacitado Kaminari y, con un empujón suave pero firme, lo hizo caer del ring.
—¡Kaminari está fuera de los límites y claramente incapacitado! ¡El ganador es Peter Parker! —declaró Midnight.
La multitud aplaudió, impresionada por la demostración de agilidad evasiva. Peter simplemente asintió, saliendo del ring lo más rápido posible, muy consciente de las miradas analíticas que seguramente recibiría. Había ganado, sí, pero el nivel de reflejos que había mostrado estaba peligrosamente cerca de lo sobrehumano, incluso para los estándares de este mundo. Sintió, más que vio, la mirada calculadora de Aizawa siguiéndolo.
La primera ronda continuó con los resultados ya mencionados: Midoriya superó a Shinso en una batalla de voluntades, Todoroki congeló a Sero instantáneamente, Bakugo derrotó a Uraraka, Lida venció a Hatsume, y Tokoyami superó a Yaoyorozu. Kirishima y Tetsutetsu tuvieron su empate que decidirían más tarde.
Finalmente, Midnight y Present Mic anunciaron los enfrentamientos para la segunda ronda, los cuartos de final. El bracket apareció en la pantalla gigante. Peter buscó su nombre, el corazón latiéndole con fuerza de nuevo.
La pantalla gigante brilló, y el bracket final para los cuartos de final se reveló, ignorando quizás algún emparejamiento previo anunciado o simplemente mostrando el resultado final del sorteo. Peter buscó su nombre, el corazón latiéndole con fuerza. Lo encontró. Y la línea que conectaba con él llevaba directamente a... Izuku Midoriya.
Un frío diferente recorrió a Peter, uno que no tenía nada que ver con el hielo de Todoroki. Midoriya. El chico que había quedado primero. El que tenía ese poder devastador y autodestructivo. El que lo observaba todo con esos ojos analíticos. El peor oponente posible para mantener secretos.
"¡Y AHORA, EL ÚLTIMO COMBATE DE CUARTOS DE FINAL!", la voz de Present Mic hizo vibrar el estadio. "¡PREPÁRENSE PARA UN CHOQUE DENTRO DE LA MISMA CLASE 1-A! ¡EL HOMBRE DE LA AGILIDAD DESCONCERTANTE, PETER PARKER! ¡CONTRA EL HOMBRE QUE NOS DEJÓ BOQUIABIERTOS EN LA PRIMERA RONDA, CON UN PODER QUE ROMPE LÍMITES... Y HUESOS, IZUKU MIDORIYA!"
Ambos subieron al ring de concreto. La tensión era palpable. Peter adoptó su postura baja, recordando su plan: rápido, decisivo, antes de que él use 'eso'. Midoriya, al otro lado, parecía estar dándose ánimos a sí mismo, con una mirada que mezclaba miedo y una resolución casi dolorosa.
—¡COMIENCEN!
Peter se movió primero, explotando desde su posición con una velocidad que, aunque contenida, era notablemente más rápida que la de un atleta normal. Acortó la distancia, buscando abrumar a Midoriya con una ráfaga de movimientos evasivos y golpes rápidos. Su puño izquierdo fintó alto, mientras su pierna derecha barría bajo.
Midoriya reaccionó con un sobresalto, saltando torpemente hacia atrás para evitar el barrido. Peter no le dio respiro. Se impulsó desde el suelo, girando en el aire para lanzar una patada lateral controlada hacia el costado de Midoriya. Midoriya levantó un brazo para bloquear, recibiendo el impacto con un gruñido de esfuerzo. La fuerza detrás de la patada de Peter fue suficiente para hacerlo retroceder un paso, pero no para derribarlo.
Es resistente, notó Peter. Continuó presionando, moviéndose alrededor de Midoriya como una sombra, lanzando golpes rápidos y precisos a los brazos, hombros y piernas, buscando crear una apertura para un empujón decisivo fuera del ring. Midoriya se defendía desesperadamente, sus movimientos eran menos técnicos pero llenos de una tenacidad sorprendente. Logró bloquear varios golpes y esquivar otros por poco, su mente claramente trabajando a toda velocidad para seguir el ritmo del ataque de Peter.
—¡PARKER PRESIONA CON UNA VELOCIDAD Y PRECISIÓN INCREÍBLES! ¡ES COMO VER A UN BAILARÍN DE COMBATE! ¡PERO MIDORIYA SE NIEGA A CEDER TERRENO!
Viendo que su ofensiva inicial no lograba el resultado rápido que deseaba, Peter sintió una punzada de frustración. Sabía que Midoriya no podría mantener esa defensa para siempre contra su habilidad superior, pero tampoco podía arriesgarse a prolongar el combate cuerpo a cuerpo, donde un error podría ser costoso. Necesitaba forzar la situación.
Fintó de nuevo, esta vez un golpe bajo, y cuando Midoriya reaccionó bajando la guardia, Peter usó su velocidad para deslizarse por su flanco, buscando agarrarlo y sacarlo del ring. Pero Midoriya, anticipando quizás una maniobra así o simplemente actuando por desesperación, giró sobre sí mismo y extendió su mano derecha, el dedo índice apuntando directamente a Peter.
El sentido arácnido de Peter aulló una advertencia. ¡Ahí viene!
"¡SMASH!" gritó Midoriya.
El aire frente a su dedo explotó con una fuerza invisible y concentrada. Peter se lanzó hacia atrás con todas sus fuerzas, sintiendo la onda de choque pasar rozando su pecho como un golpe sólido. Oyó el inconfundible y enfermizo crack del hueso rompiéndose, seguido por el grito ahogado de dolor de Midoriya, quien se agarró la mano derecha, su dedo índice ahora colgando en un ángulo imposible, morado e hinchado.
Peter aterrizó a varios metros de distancia, el corazón latiéndole con fuerza. Se rompió el dedo. Solo para detenerme. La visión era brutal, y una parte de él sintió una oleada de repulsión.
Midoriya, sin embargo, apretó los dientes contra el dolor, sus ojos llorosos pero fijos en Peter con una determinación inquebrantable. Se puso en guardia de nuevo, ahora protegiendo su mano herida.
No se rinde, pensó Peter con una mezcla de asombro y creciente inquietud. Este chico está loco.
Peter reanudó el ataque, pero con más cautela. Circuló alrededor de Midoriya, buscando otra apertura. Midoriya, ahora más reacio a usar su mano derecha herida, intentó mantenerlo a raya con movimientos defensivos y fintas con la izquierda. Peter vio su oportunidad y se lanzó de nuevo.
Midoriya, acorralado, repitió la maniobra. Esta vez, usó el dedo corazón de su mano derecha ya herida. "¡SMASH!". Otra ráfaga de aire, otro esquive desesperado de Peter (esta vez una voltereta lateral que lo dejó peligrosamente cerca del borde del ring), y otro sonido nauseabundo de hueso rompiéndose. Midoriya ahora tenía dos dedos destrozados en la misma mano y jadeaba visiblemente por el dolor.
Esto es una locura, pensó Peter, levantándose. Se está destrozando a sí mismo. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar? Y... ¿puedo realmente vencerlo sin que él se rompa todos los huesos o sin que yo tenga que revelar algo que no debo? La esquiva anterior había sido demasiado ajustada. Había sentido la presión del aire en su uniforme. Un poco más cerca, y lo habría enviado volando. Si Midoriya usaba todo el brazo...
Miró a Midoriya, vio el sudor frío en su frente, el temblor de su cuerpo por el dolor, pero también la llama inextinguible en sus ojos. Este chico no se rendiría hasta quedar completamente incapacitado o ganar. Y para incapacitarlo rápidamente, Peter tendría que usar una fuerza que no podía permitirse mostrar. O tendría que seguir esquivando estos ataques autodestructivos hasta que Midoriya se rompiera por completo, algo que le repugnaba profundamente.
Entonces pensó en las semifinales. Todoroki o Bakugo. Poderes inmensos, controlados (en su mayoría), y una habilidad de combate que ya había demostrado ser de primer nivel. Contra ellos, no podría contenerse tanto. Tendría que usar más velocidad, más fuerza, quizás incluso necesitaría sus redes o su habilidad para trepar muros solo para sobrevivir, y mucho menos ganar. La probabilidad de exposición era demasiado alta.
No vale la pena, decidió en esa fracción de segundo, una sensación amarga de derrota estratégica invadiéndolo. Gané la primera ronda. Pasé la segunda. Demostré que pertenezco aquí, supongo. Pero ganar esto... ganar el festival... requeriría que fuera Spider-Man. Y eso... eso me costaría todo. Proteger el secreto es más importante. Tengo que perder.
Fingió una carga, provocando que Midoriya preparara otro ataque con su mano izquierda, la menos herida. "¡SMASH!", gritó Midoriya, usando su dedo índice izquierdo. La ráfaga de aire salió disparada.
El sentido arácnido de Peter le indicó la trayectoria exacta. Podía esquivarla. Podía saltar. Podía girar.
En lugar de eso, "reaccionó un instante tarde". Se movió, pero se interpuso deliberadamente en el borde de la onda de choque. La fuerza invisible lo golpeó en el hombro y el costado, no con la potencia devastadora de un golpe directo, pero sí con la fuerza suficiente para hacerlo tambalearse visiblemente hacia atrás, como si el impacto hubiera sido más fuerte de lo que realmente fue.
Midoriya, viendo a Peter desequilibrado y cerca del borde, actuó por instinto. Ignorando el dolor punzante de sus tres dedos rotos, cargó hacia adelante con un grito de esfuerzo, usando una mínima explosión de One For All en sus piernas para impulsarse. No golpeó. Simplemente se estrelló contra Peter con todo su peso corporal.
Peter permitió que el empuje lo enviara hacia atrás. Con un último "oof" fingido, cayó del ring, aterrizando en el suelo exterior con un golpe que resonó, aunque usó su agilidad para asegurarse de que la caída no le causara más daño real.
Silencio. Luego, la voz de Midnight.
—¡Peter Parker está fuera de los límites! ¡El ganador, en un combate increíblemente reñido y doloroso, es Izuku Midoriya!
Midoriya se quedó de pie en el ring, jadeando, mirando su mano destrozada con incredulidad antes de que una mueca de dolor la reemplazara. La multitud estalló, una mezcla de vítores por la victoria de Midoriya y murmullos de preocupación por sus heridas evidentes.
Peter se levantó lentamente, agarrándose el costado como si el golpe de aire lo hubiera afectado gravemente. Miró a Midoriya en el ring, quien le devolvió la mirada con confusión y respeto. Peter le dio un débil pulgar hacia arriba.
—Increíble... Midoriya. Felicidades —murmuró, asegurándose de que su voz sonara agotada y dolorida.
Se dio la vuelta y se alejó cojeando hacia la salida de los participantes, sintiendo la frustración de la derrota autoimpuesta arder en su pecho, pero también el frío y pragmático alivio de haber protegido su secreto. Estaba fuera del torneo, pero todavía estaba dentro del juego. Aunque la mirada intensa y silenciosa que sintió desde el palco de profesores le dijo que Aizawa, probablemente, no se había tragado del todo su actuación. La cuerda floja seguía allí, y acababa de balancearse peligrosamente cerca del borde.
Mientras los vítores ensordecedores por la victoria de Midoriya llenaban el estadio, Peter Parker se obligó a caminar con una cojera ligeramente exagerada hacia la salida de la arena. Cada paso enviaba punzadas de dolor real desde sus costillas magulladas y el hombro donde la ráfaga de aire lo había golpeado, pero era la punzada de la frustración y el alivio conflictivo lo que más pesaba. Había perdido. A propósito. Y se sentía extrañamente vacío.
Levantó la vista hacia las gradas de los estudiantes, buscando instintivamente. Vio a Uraraka mirándolo con preocupación mezclada con el alivio por la victoria de Midoriya. Vio a Lida con una expresión seria, probablemente analizando la táctica (o la falta de ella) que llevó a su derrota. Vio a Yaoyorozu con el ceño ligeramente fruncido, quizás cuestionando por qué el chico que había demostrado tanta habilidad antes había caído tan abruptamente. Y sintió, más que vio, la mirada indescifrable de Aizawa desde el palco de profesores. Él lo sabe, pensó Peter con una certeza incómoda. Quizás no cómo ni por qué, pero sabe que no fue una derrota limpia.
Se desvió hacia la enfermería improvisada cerca de las salas de espera de los participantes. No necesitaba a Recovery Girl –su factor curativo ya estaba trabajando en las contusiones superficiales y el dolor muscular, y sabía que las costillas necesitarían tiempo independientemente– pero necesitaba un lugar tranquilo para sentarse un momento, lejos de las miradas curiosas, y procesar la decisión que acababa de tomar.
Mientras esperaba en el área designada para los participantes eliminados o en espera, escuchó el rugido de la multitud fluctuar con los siguientes combates. Oyó los comentarios entusiastas de Present Mic describiendo la batalla entre Bakugo y Kirishima –una guerra de desgaste brutal donde las explosiones implacables de Bakugo finalmente superaron la defensa endurecida de Kirishima. Luego vino el enfrentamiento que todos esperaban: Midoriya, con la mano izquierda ahora también vendada por el uso repetido de sus dedos rotos, contra el poder abrumador de Todoroki Shoto.
Peter observó el combate en una de las pantallas del área de espera, fascinado y horrorizado a partes iguales. Vio la estrategia inicial de Midoriya: usar sus dedos rotos restantes para lanzar Smashes de aire, tratando de forzar a Todoroki a usar su lado izquierdo, su fuego. Vio la determinación casi suicida de Midoriya mientras se rompía dedo tras dedo, negándose a rendirse, gritándole a Todoroki que usara todo su poder, que era suyo, no de su padre.
Este chico..., pensó Peter, observando con una mezcla de asombro y profunda inquietud. Está dispuesto a destruirse a sí mismo por un ideal... por ayudar a su rival. Era una forma de responsabilidad llevada a un extremo que Peter reconocía vagamente en sí mismo, pero la manifestación física era brutal. Él luchaba por ocultar su poder; Midoriya luchaba por controlar un poder que lo destrozaba.
Vio a Todoroki resistirse, usando solo su hielo, creando glaciares masivos en el ring, su rostro una máscara de conflicto interno. Vio la figura imponente de Endeavor observando desde las gradas, la fuente de la angustia de Todoroki. Y entonces, vio el momento crucial. Impulsado por los gritos desesperados de Midoriya, por el desafío directo a sus demonios internos, Todoroki finalmente explotó.
Llamas rugientes surgieron de su lado izquierdo, derritiendo instantáneamente el hielo masivo, llenando la arena con una ola de calor palpable incluso a través de la pantalla. El poder era inmenso, aterrador y, por un instante, liberador para el propio Todoroki. Los dos chocaron en un ataque final devastador: el hielo y el fuego de Todoroki contra un último Smash desesperado y rompehuesos de Midoriya. La explosión resultante fue tan poderosa que Cementoss y Midnight tuvieron que intervenir para proteger al público.
Cuando el humo se disipó, Midoriya yacía inconsciente y gravemente herido fuera del ring. Todoroki permanecía de pie, rodeado por un círculo de hielo derretido y vapor, su lado izquierdo aún humeando ligeramente, su rostro una mezcla de agotamiento y una nueva y tumultuosa emoción. Había ganado, pero la batalla había sido mucho más que una simple competencia.
Peter se quedó mirando la pantalla, procesando la escala de poder que acababa de presenciar. El hielo que podía llenar una arena. El fuego que podía derretirlo instantáneamente. La fuerza que podía generar ondas de choque masivas, aunque destrozara al usuario. Y se supone que tengo que competir contra esto, pensó, sintiendo una nueva oleada de duda. Incluso si pudiera usar mis redes, incluso con mi fuerza... ¿sería suficiente contra algo así? Y hacerlo sin revelar quién soy... Su decisión de perder contra Midoriya se sintió, en retrospectiva, aún más justificada, aunque no menos frustrante.
Hubo una pausa considerable mientras retiraban a Midoriya en una camilla hacia la enfermería de Recovery Girl y reparaban la arena. El ambiente en el estadio era más sombrío ahora, la demostración de poder y la autodestrucción de Midoriya dejando una impresión profunda.
Finalmente, se anunció la final: Katsuki Bakugo contra Shoto Todoroki.
Peter observó la final desde las gradas con el resto de la Clase 1-A (excepto Midoriya). Vio a Uraraka y Lida animando, aunque con expresiones todavía preocupadas por Midoriya. Vio a Kirishima observando a Bakugo con respeto a pesar de su derrota. Él permaneció en silencio, perdido en sus pensamientos.
La final fue intensa, pero diferente. Todoroki, después de su catarsis contra Midoriya, parecía reacio o incapaz de usar su fuego de nuevo con la misma convicción. Luchó principalmente con hielo, y Bakugo, con su movilidad aérea explosiva y su tenacidad brutal, logró contrarrestarlo y finalmente vencerlo, aunque la victoria pareció hueca para el propio Bakugo, quien gritaba furioso a un Todoroki casi catatónico por no haber usado todo su poder contra él.
El Festival Deportivo concluyó con una ceremonia de premiación incómoda, con Bakugo furioso en el primer puesto, Todoroki distante en el segundo, y Tokoyami y Shiozaki compartiendo el tercero (Midoriya estaba demasiado herido para asistir). All Might entregó las medallas, ofreciendo palabras de ánimo que parecían casi fuera de lugar dada la tensión subyacente.
Mientras las multitudes se dispersaban y los estudiantes regresaban a las aulas para los comentarios finales de Aizawa, Peter se sentía agotado de una manera que iba más allá del esfuerzo físico. Había navegado el festival, había protegido su secreto, pero a costa de reprimir quién era y de una derrota autoimpuesta que lo dejaba con un sabor amargo.
—Parker —la voz de Aizawa lo sacó de sus pensamientos mientras recogían sus cosas. El profesor lo miraba con esa mirada indescifrable—. Te moviste bien en la carrera. Y tu juicio al final de tu combate... fue interesante. Asegúrate de descansar. La verdadera formación apenas comienza.
¿Interesante? ¿Qué significaba eso? ¿Sospechaba Aizawa que se había dejado ganar? ¿O era una aprobación tácita por haber elegido la discreción sobre la victoria? Peter no lo sabía. Solo asintió.
—Sí, señor.
Salió del aula con sus compañeros, uniéndose a sus conversaciones sobre los combates, las ofertas de pasantías que podrían recibir, la locura del día. Él sonreía, asentía, pero se sentía a un millón de kilómetros de distancia. Había sobrevivido al festival, sí. Pero la sensación de ser un extraño, un secreto andante en un mundo de poderes abiertos, era más fuerte que nunca. Y la pregunta seguía flotando en su mente: ¿cuánto tiempo podría mantener este acto antes de que todo se viniera abajo? La segunda oportunidad era real, pero cada día se sentía más como caminar por un campo minado con los ojos vendados.
El aire en el aula 1-A al día siguiente del Festival Deportivo era una mezcla peculiar. Por un lado, había una corriente subterránea de agotamiento; los combates habían sido brutales, tanto física como emocionalmente. Por otro, vibraba con la energía residual del evento masivo y la anticipación de lo que vendría después. Los estudiantes hablaban en voz baja, repasando los combates, comentando las increíbles demostraciones de poder de Todoroki y Bakugo, y expresando una mezcla de asombro y preocupación por Midoriya, quien, según los informes, se estaba recuperando en la enfermería de Recovery Girl con múltiples huesos rotos pero con un espíritu indomable.
Peter Parker se sentó en su pupitre, sintiéndose dolorido y extrañamente fuera de lugar. La derrota autoimpuesta contra Midoriya le había costado un puesto más alto en el torneo, pero le había comprado un respiro invaluable en cuanto a su secreto. Aun así, la actuación que había mostrado –la agilidad casi imposible contra Kaminari, la fuerza sorprendente en los intercambios con Midoriya– había generado murmullos y miradas curiosas que no pasaron desapercibidas. Sentía la vigilancia silenciosa de Aizawa como un peso constante.
Cuando Aizawa entró en el aula, luciendo tan cansado como siempre pero con su brazo herido ahora en un cabestrillo más profesional, el silencio se impuso rápidamente.
—Buenos días —dijo, su voz monótona barriendo la sala—. Buen trabajo ayer en el festival. Algunos más que otros. —Su mirada se detuvo brevemente en Bakugo y Todoroki, y quizás, Peter imaginó, en él mismo por una fracción de segundo—. Han descansado, han reflexionado. Ahora, volvemos al trabajo. Hoy tenemos una clase especial de informática de héroes. Tienen que... elegir sus nombres de héroe.
Un murmullo de emoción recorrió el aula, rompiendo la atmósfera sombría. ¡Nombres de héroe! Era un paso significativo, un momento definitorio en su camino.
—Esto está relacionado con el reclutamiento de héroes profesionales del que les hablé antes —continuó Aizawa, proyectando una tabla en la pantalla principal—. Normalmente, las ofertas llegan a lo largo de varios días. Pero dada la atención que atrajo su clase este año, especialmente después del... incidente de la USJ y su actuación en el festival, las ofertas ya han llegado. Y son... significativas.
La pantalla mostró una gráfica de barras. El nombre de Todoroki Shoto estaba en la cima con una cantidad asombrosa de ofertas, superando las cuatro mil. Le seguía de cerca Katsuki Bakugo, con más de tres mil. Hubo jadeos de asombro en la clase. Otros estudiantes como Tokoyami, Lida y Kirishima también tenían números impresionantes en los cientos. Incluso Midoriya, a pesar de su actuación autodestructiva y su eliminación en cuartos de final, había acumulado un número sorprendente de ofertas, probablemente por la pura potencia bruta que había demostrado y su espíritu inquebrantable.
Peter buscó su propio nombre en la lista, el corazón latiéndole con una mezcla de aprensión y una pizca de curiosidad. Lo encontró cerca de la mitad inferior de los que recibieron ofertas. Peter Parker: 2 ofertas.
Dos. Peter parpadeó. No era cero, lo cual era un ligero alivio; al menos su agilidad había llamado la atención de alguien. Pero comparado con los miles de Todoroki y Bakugo, o los cientos de otros compañeros, era una cifra minúscula. Era la consecuencia directa de haberse contenido, de haber perdido intencionadamente. Una parte de él sintió una punzada de frustración –sabía que podría haber estado mucho más arriba–, pero otra parte sintió un frío alivio. Menos ofertas significaban menos escrutinio, menos atención de agencias de alto perfil que podrían tener los recursos o la curiosidad para investigar sus "habilidades físicas mejoradas" con demasiada profundidad.
—Estas ofertas determinarán sus pasantías de una semana —explicó Aizawa—. Donde trabajarán junto a profesionales. Pero antes de que puedan elegir, necesitan un nombre clave. Un alias bajo el cual operarán. Sus nombres de héroe temporales. —Suspiró—. Esto es... importante. Un buen nombre puede influir en su percepción pública y profesional. Un nombre estúpido... bueno, puede quedarse pegado para siempre. Así que piénsenlo bien. Para ayudarles con esta tarea... especial, tenemos a alguien más adecuada.
Justo entonces, la puerta se abrió y entró Midnight, la heroína 18 y árbitro del festival, con su habitual confianza y atuendo revelador.
—¡Así es, retoños! —exclamó Midnight con una sonrisa—. ¡Estoy aquí para aprobar sus nombres de héroe! ¡Un nombre puede definir su imagen! ¡Representa lo que son, lo que aspiran a ser! ¡Ahora, piensen bien y preséntenme sus ideas cuando estén listos!
Repartió pequeñas pizarras blancas y rotuladores a cada estudiante. La clase se sumió en una concentración silenciosa pero excitada, todos garabateando ideas, borrando, murmurando posibles nombres para sí mismos.
Peter se quedó mirando la pizarra en blanco. Un nombre de héroe. ¿Qué nombre podría elegir? Su mente fue inmediatamente a lo obvio: Spider-Man. Pero era imposible. Ese nombre ya existía aquí, asociado al vigilante misterioso y ahora fugitivo (al menos para el público). Usarlo sería una confesión instantánea.
¿Algo relacionado con arañas? ¿Kid Arachnid? ¿Sling-Shot? ¿Wall-Crawler? Demasiado obvio. Atraería preguntas sobre sus habilidades reales.
¿Algo basado en sus habilidades "oficiales"? ¿Agility Lad? ¿Leaper? ¿Strong Boy? Sonaban increíblemente tontos y genéricos. No capturaban nada de lo que él era.
¿Algo más abstracto? ¿Guardian? ¿Protector? Demasiado grandilocuente. ¿Ricochet? ¿Quickstep? Quizás... pero seguían sintiéndose vacíos.
Vio a sus compañeros levantarse uno por uno para presentar sus nombres. Tsuyu Asui eligió "Froppy, la Heroína de la Temporada Lluviosa". Kirishima eligió "Red Riot", un homenaje a un héroe que admiraba. Lida, tras una breve vacilación, se decidió por "Ingenium", heredando el nombre de su hermano herido. Uraraka eligió "Uravity". Todos parecían encontrar nombres que encajaban con sus Quirks o sus personalidades.
Peter seguía con la pizarra en blanco. La frustración crecía. ¿Cómo podía elegir un nombre que lo representara cuando tenía que ocultar la mayor parte de lo que era? Cualquier nombre que eligiera se sentiría como una mentira, una máscara sobre otra máscara.
—¿Y tú, Parker? —La voz de Midnight lo sacó de su espiral—. ¿Tienes algo para nosotros?
Peter levantó la vista, sintiendo las miradas de sus compañeros sobre él. Entró en pánico por un instante. Garabateó lo primero que se le ocurrió que sonara remotamente plausible y no demasiado específico. Se levantó y mostró la pizarra.
En ella, escrito con una letra algo temblorosa, ponía: "The Human Spider".
Hubo un silencio incómodo. Midnight parpadeó. —¿La... Araña Humana? Parker, eso es... un poco literal y, francamente, suena más a nombre de villano de película de serie B. ¿Estás seguro? —Bueno, yo... soy ágil... y fuerte... como una araña, supongo —tartamudeó Peter, sintiéndose increíblemente estúpido. Sabía que era un nombre terrible, un intento fallido de aferrarse a su identidad sin revelarla. Midnight suspiró. —Necesitas trabajar en ello, Parker. Esfuérzate más. Por ahora, vuelve a sentarte y piénsalo mejor. El nombre es importante.
Peter volvió a su asiento, sintiendo las mejillas arder. Genial. Ni siquiera puedo elegir un nombre de héroe. La sensación de no pertenecer, de estar fuera de sincronía con este mundo, era más fuerte que nunca.
Mientras los demás terminaban de elegir sus nombres (algunos con más éxito que otros, como el hilarante "Can't Stop Twinkling" de Aoyama), Aizawa retomó la palabra para entregar las listas personalizadas de ofertas de pasantías.
—Revisen sus listas. Tienen hasta el final de la semana para tomar una decisión e informar a la oficina —dijo, su tono indicando que la clase casi había terminado.
Peter recibió su hoja. Como indicaba la gráfica, solo había dos nombres en ella. Dos agencias pequeñas y locales que apenas reconoció de las noticias. Ningún héroe de alto perfil, ninguna oferta emocionante. Solo dos agencias que, probablemente, estaban dispuestas a arriesgarse con un estudiante de U.A. con potencial físico demostrado pero un Quirk ambiguo y un rendimiento inconsistente en el festival.
Era exactamente lo que había diseñado con su derrota intencionada, y aun así, no pudo evitar sentir una punzada de decepción. Miró a su alrededor, viendo las expresiones emocionadas de Todoroki, Bakugo, Lida y otros mientras revisaban sus largas listas llenas de nombres famosos.
Bueno, Parker, pensó con resignación. Esto es lo que querías. Perfil bajo. Menos escrutinio. Guardó la hoja. Al menos tenía opciones, por modestas que fueran. Y, lo más importante, seguía en U.A. Ahora tenía que elegir una pasantía, sobrevivir una semana en el mundo real bajo la atenta mirada de un héroe profesional, y rezar para que la "Suerte Parker" no decidiera hacer acto de presencia de nuevo. La elección del nombre de héroe podía esperar; la elección de su futuro inmediato no.
La clase terminó en un torbellino de emoción y ansiedad. Los estudiantes se agruparon, comparando sus listas de ofertas de pasantías, discutiendo los pros y contras de las diferentes agencias y héroes profesionales. Las cifras de Todoroki y Bakugo eran el tema principal de conversación, generando asombro y una competitividad renovada. Incluso Midoriya, a pesar de sus heridas y su inminente visita a Recovery Girl, estaba rodeado por Uraraka y Lida, mirando su propia lista (sorprendentemente larga) con una mezcla de incredulidad y determinación.
Peter Parker se escabulló discretamente en medio del bullicio. Su propia hoja se sentía ligera y casi insultante en comparación: dos ofertas. Ambas de agencias pequeñas, locales, cuyos nombres apenas le sonaban. Una parecía centrarse en patrullaje comunitario y respuesta a incidentes menores; la otra mencionaba especialización en rescate acuático y apoyo en desastres relacionados con el agua. Nada remotamente parecido a las agencias de alto perfil que llenaban las listas de sus compañeros.
Era el resultado lógico de su actuación calculada, de su derrota intencionada, de su "Quirk" ambiguo. Era exactamente lo que necesitaba para mantener un perfil bajo. Y aun así, la punzada de decepción fue real. Una parte de él, la parte que recordaba haber sido aclamado como un héroe en Nueva York, se sintió invisible, subestimada. Bueno, Parker, se dijo a sí mismo mientras caminaba hacia los dormitorios, esto es lo que conlleva mantener el secreto. Perfil bajo. Pocas expectativas. Quizás era lo mejor. Menos atención significaba menos riesgo.
Los siguientes días fueron un periodo de intensa deliberación para la Clase 1-A. Los estudiantes investigaban agencias, pedían consejo y finalmente presentaban sus elecciones. Peter sopesó sus dos modestas opciones. La agencia de rescate acuático sonaba... húmeda, y potencialmente requería habilidades que él no poseía (o no podía revelar). La agencia de patrullaje comunitario y apoyo, dirigida por un héroe llamado Manual, sonaba más tranquila, más centrada en procedimientos y menos propensa a incidentes de alto perfil. Parecía la opción más segura, la que menos probablemente lo pondría en situaciones donde su instinto de Spider-Man entrara en conflicto directo con las reglas.
Antes de tomar una decisión final, sin embargo, sabía que tenía que consultar a Aizawa. No porque quisiera su consejo sobre qué agencia era "mejor", sino porque sabía que Aizawa, como su supervisor directo, tendría la última palabra o, al menos, una opinión muy firme basada en la seguridad y el control.
Encontró a Aizawa en la sala de profesores, revisando lo que parecían ser montañas de papeleo relacionado con las pasantías. Peter esperó a que el profesor levantara la vista, sintiéndose tan incómodo como siempre bajo esa mirada cansada pero penetrante.
—Profesor Aizawa —comenzó Peter—, sobre las ofertas de pasantía... recibí dos. Quería... asegurarme de que mi elección estuviera bien. Aizawa dejó los papeles y tomó la hoja que Peter le ofrecía. La escaneó brevemente. Sus ojos no mostraron sorpresa ni aprobación, solo la neutralidad habitual. —Manual —dijo, señalando la segunda opción, la agencia de apoyo y patrullaje en Shizuoka—. Lo conozco. Héroe sólido, discreto. Enfocado en el procedimiento y el trabajo de bajo riesgo. Una elección... lógica, dadas tus circunstancias y tu necesidad de evitar complicaciones. La otra opción acuática sería menos adecuada para tus habilidades demostradas. —Entonces, ¿está bien si elijo a Manual? —preguntó Peter. —Es una elección aceptable —respondió Aizawa—. Asegúrate de seguir sus instrucciones al pie de la letra. Recuerda las condiciones, Parker. Sin desvíos, sin iniciativas no autorizadas. Estarás representando a U.A., y cualquier error recaerá no solo sobre ti, sino sobre esta institución. Y sobre mí. No me decepciones. Otra vez. La última palabra resonó en el aire. Peter asintió. —Sí, señor. Entendido. Gracias.
Presentó su elección. Los días previos a la partida para las pasantías fueron una cuenta atrás tensa. Peter observaba a sus compañeros prepararse con una mezcla de envidia y alivio. Midoriya estaba nervioso pero emocionado por ir con Gran Torino, un héroe mayor y algo misterioso que All Might le había recomendado. Bakugo se quejaba ruidosamente pero claramente anticipaba su tiempo con el héroe de moda, Best Jeanist. Uraraka iba a entrenar combate con el héroe Gunhead. Lida se uniría a una agencia en Hosu... La mención de Hosu envió un leve escalofrío por la espalda de Peter, recordando las noticias del Hero Killer, pero lo desechó; él iría a la tranquila Shizuoka.
Peter intentó aprovechar el tiempo. Pasó algunas noches en vela en su habitación, no reparando el traje (eso ya estaba hecho, guardado y oculto), sino revisando sus notas sobre la fórmula del fluido de telaraña. Tenía los componentes básicos gracias a sus incursiones previas, pero la síntesis final requería equipo adecuado y catalizadores específicos que no se atrevía a buscar bajo la nueva vigilancia. Frustrado, guardó sus notas. Iría a la pasantía sin su herramienta más vital, sintiéndose peligrosamente incompleto.
El día de la partida llegó demasiado rápido. Los estudiantes de la Clase 1-A se reunieron en la estación de tren, vestidos de civil pero llevando los maletines con sus trajes de héroe (excepto Peter, que llevaba una mochila normal con su traje deportivo y, secretamente, el de Spider-Man doblado en el fondo). Hubo despedidas rápidas, promesas de mantenerse en contacto y una última ronda de instrucciones de Aizawa.
—Recuerden, esto no son vacaciones —les dijo a todos, su mirada recorriendo el grupo—. Es entrenamiento profesional. Sean respetuosos, aprendan todo lo que puedan y, sobre todo, no causen problemas internacionales. —Su mirada se detuvo en Peter por un instante—. Parker, ya sabes las reglas específicas para ti. Cúmplelas.
Peter asintió, sintiendo el peso de esa mirada. Subió al tren que lo llevaría a Shizuoka, encontrando un asiento junto a la ventana. Mientras el tren se alejaba de la bulliciosa ciudad que albergaba U.A., observó el paisaje pasar. Sentía una mezcla de alivio por escapar temporalmente de la atmósfera cargada de secretos de la academia y una profunda ansiedad por lo desconocido. Una semana entera bajo la supervisión de un héroe profesional que no conocía, sin sus redes, y con la constante necesidad de fingir ser alguien que no era.
¿Qué aprendería realmente? ¿Podría mantenerse fuera de problemas? ¿O la infame "Suerte Parker" encontraría la forma de convertir incluso la pasantía más tranquila en un desastre? Miró su reflejo en la ventana del tren: solo un chico de aspecto normal con una sudadera. Nadie adivinaría el héroe secreto que se escondía debajo, ni la carga que llevaba. El tren aceleró, llevándolo hacia Shizuoka y hacia una semana que prometía ser cualquier cosa menos tranquila.
El viaje en tren a Shizuoka fue extrañamente tranquilo. Peter pasó la mayor parte del tiempo mirando por la ventana, viendo cómo el paisaje urbano denso de la metrópoli que rodeaba a U.A. daba paso gradualmente a suburbios más tranquilos y, finalmente, a la extensión costera de Shizuoka. La ciudad parecía más relajada, el ritmo más pausado. Había edificios altos, sí, pero también más espacios verdes, parques y la brisa salada del mar cercano que se colaba por las rendijas del vagón. Intentó leer uno de sus libros de texto de U.A., pero las palabras parecían nadar en la página, su mente demasiado ocupada repasando las advertencias de Aizawa y la incertidumbre de la semana que tenía por delante.
La agencia del Héroe Normal: Manual no estaba en el distrito comercial principal, sino en una calle lateral más tranquila, ocupando la planta baja de un edificio de oficinas modesto y ligeramente anticuado. No había letreros llamativos ni tecnología ostentosa; solo una placa discreta junto a la puerta. Peter respiró hondo, se ajustó la mochila (que se sentía incómodamente ligera sin el peso y la seguridad de sus lanza-telarañas llenos) y entró.
El interior era igualmente funcional y sin pretensiones: una pequeña área de recepción con sillas de plástico, un escritorio con un ordenador y montones de papeles, y un par de puertas que probablemente llevaban a oficinas o salas de descanso. Detrás del escritorio, un joven con aspecto de becario levantó la vista con sorpresa. —¿Sí? ¿Puedo ayudarte? —Eh, hola. Soy Peter Parker, de U.A. Vengo para la pasantía con el héroe Manual. Los ojos del becario se abrieron un poco. —¿De U.A.? ¡Oh! ¡Claro! ¡Te esperábamos! Un momento, por favor.
Desapareció por una de las puertas y regresó segundos después seguido por un hombre de mediana edad con un traje de héroe práctico de color azul y blanco, con motivos que recordaban a tuberías o flujos de agua. Tenía una expresión amable y ligeramente cansada, pero una sonrisa fácil. Era Manual.
—¡Ah, Peter Parker! ¡Bienvenido! —dijo Manual, extendiendo una mano—. Es un placer tenerte aquí. No recibimos muchos estudiantes de U.A. en esta zona, ¡y menos de la famosa Clase 1-A! Debo admitir que me sorprendió un poco recibir tu solicitud, especialmente después de todo el revuelo de la USJ. ¿Estás seguro de que estás listo para volver al campo, aunque sea para observación?
Peter estrechó su mano, sintiendo la firmeza tranquila en su agarre. —Estoy bien, señor. Recuperado. Y listo para aprender todo lo que pueda. El profesor Aizawa pensó que su agencia sería una buena opción para... centrarme en los fundamentos. —¡Ah, Aizawa! Eso explica la elección —rio Manual—. Siempre tan pragmático. Bueno, aquí nos centramos mucho en el trabajo comunitario, los procedimientos estándar y la respuesta a incidentes de bajo nivel. Puede que no sea tan glamuroso como luchar contra villanos gigantes, pero es el noventa por ciento del trabajo real de un héroe: mantener la paz, no solo restaurarla. Espero que no te aburras demasiado.
—No, señor. Estoy aquí para aprender —aseguró Peter, tratando de sonar convincente. Aburrido es bueno. Aburrido es seguro, se recordó a sí mismo.
Manual le mostró la pequeña agencia: la sala de comunicaciones básica, el pequeño almacén de equipo (principalmente equipo de rescate acuático y herramientas de control de multitudes), la sala de descanso con una cafetera sobrecargada de trabajo. Luego, le asignó un pequeño escritorio en un rincón de la oficina principal.
—Tu primera tarea, Parker: familiarízate con nuestros protocolos de patrulla estándar y los mapas de la zona. —Manual le entregó una tableta cargada de archivos—. Quiero que conozcas cada callejón, cada boca de riego, cada cámara de seguridad reportada en nuestro sector principal para mañana. El conocimiento del terreno es la primera herramienta de un héroe.
Y así comenzó la pasantía de Peter. Pasó el resto del día sumergido en mapas digitales, informes de incidentes menores y manuales de procedimiento interminables. Era... increíblemente tedioso. Su mente, acostumbrada a procesar amenazas a la velocidad del rayo y a calcular trayectorias de balanceo complejas, luchaba por mantenerse enfocada en regulaciones de tráfico y puntos de reunión de evacuación. Se encontró dibujando inconscientemente pequeños diseños de lanza-telarañas en los márgenes de sus notas digitales antes de borrarlos apresuradamente.
Al final del día, sus ojos estaban cansados y su cerebro se sentía embotado por la monotonía. Manual le dio una palmada en el hombro. —Buen trabajo hoy, Parker. Sé que no es emocionante, pero es esencial. Mañana saldremos de patrulla por la mañana. Descansa bien.
Peter durmió poco esa noche en el pequeño alojamiento temporal que la agencia le proporcionó. La cama era cómoda, pero su mente no dejaba de dar vueltas, repasando los mapas, pensando en su falta de redes, preguntándose si Aizawa recibiría informes diarios de Manual.
A la mañana siguiente, se puso su uniforme deportivo de U.A. (Manual le había dicho que no necesitaba un traje de héroe para las patrullas de observación) y se reunió con el héroe. Salieron a las calles de Shizuoka bajo el sol de la mañana.
La patrulla fue exactamente como Manual había descrito el trabajo: rutinaria. Caminaron por zonas residenciales, saludando a los vecinos. Manual ayudó a una señora mayor a encontrar a su gato perdido (usando un chorrito de agua controlado de sus dedos para hacerlo bajar de un árbol). Dieron indicaciones a un par de turistas desorientados. Tomaron nota de un semáforo que parpadeaba erráticamente para informarlo al departamento correspondiente. Revisaron un parque local para asegurarse de que todo estuviera en orden.
Era... tranquilo. Dolorosamente tranquilo. Peter caminaba junto a Manual, observando, escuchando. Sus sentidos agudizados captaban cosas que Manual parecía pasar por alto: una conversación susurrada a una manzana de distancia que sonaba sospechosa, el crujido de una rama en un tejado cercano como si alguien estuviera observando, el ligero olor a quemado proveniente de un transformador eléctrico a varias calles. Cada vez, tenía que reprimir activamente el impulso de investigar, de usar su agilidad para llegar al tejado, de advertir sobre el transformador. Tenía que ser solo Peter Parker, el estudiante observador.
—Tienes buenos instintos, Parker —comentó Manual después de que Peter señalara discretamente un coche aparcado de forma extraña que resultó tener una multa pendiente—. Notas los detalles. Eso es importante en este trabajo. No todo son explosiones y persecuciones. A veces, la mayor victoria es evitar que el problema ocurra en primer lugar.
Peter asintió, entendiendo la lógica, pero sintiendo una profunda disonancia interna. Evitar problemas estaba bien, pero ¿qué pasaba cuando el problema ya estaba allí? ¿Cuando alguien necesitaba ayuda ahora? La pasividad forzada le resultaba antinatural, casi dolorosa.
Pasaron cerca de un banco. Peter vio a un hombre nervioso mirando repetidamente su reloj y ajustándose algo bajo la chaqueta. El sentido arácnido de Peter emitió un leve pero inconfundible zumbido de advertencia. Peligro. Miró al hombre, luego a Manual, que estaba charlando amistosamente con un comerciante local. No puedes hacer nada, se recordó. No tienes pruebas. Solo un presentimiento. Y no puedes actuar por presentimientos. Se obligó a apartar la mirada, aunque la vibración de peligro persistió hasta que doblaron la esquina.
La mañana continuó así: una serie de no-eventos, observaciones menores y la lucha constante de Peter por reprimir sus instintos de Spider-Man. Era un tipo de heroísmo diferente, uno basado en la presencia, la prevención y el procedimiento. Lo entendía intelectualmente. Pero su corazón, el corazón forjado en las crisis y la acción inmediata de Nueva York, se sentía frustrado, inútil.
Regresaron a la agencia para el almuerzo. Mientras comían unos sándwiches sencillos en la sala de descanso, la televisión mostraba las noticias del mediodía. Hubo un breve informe sobre Hosu: el Hero Killer Stain seguía activo, otro héroe había sido atacado la noche anterior. Luego, la noticia pasó a un informe sobre un extraño incidente eléctrico en una ciudad vecina que había causado un apagón temporal. Peter sintió un escalofrío familiar al oír lo de la electricidad, pero se obligó a descartarlo como paranoia.
Concéntrate en lo que tienes delante, Parker, se dijo. Una semana de patrullaje tranquilo y procedimientos estándar. Puedes hacerlo. Tienes que hacerlo. Pero mientras miraba por la ventana de la agencia hacia la tranquila calle de Shizuoka, no pudo evitar sentir que la calma era frágil, y que su propia naturaleza era una bomba de tiempo esperando la chispa adecuada para explotar. La pasantía apenas comenzaba, y ya se sentía como una eternidad.
Los días en la agencia de Manual en Shizuoka se sucedieron con una regularidad aplastante. La rutina se estableció rápidamente: por la mañana, revisión de informes de incidentes menores del día anterior (un gato en un árbol, una disputa vecinal por ruido, una tubería rota), seguido de varias horas de patrulla a pie por los sectores designados de la ciudad. Por la tarde, más papeleo digital, entrada de datos, revisión de protocolos de emergencia o, si Manual estaba de humor particularmente "educativo", una lección improvisada sobre la importancia de la colaboración interinstitucional con la policía y los bomberos locales.
Para Peter, era como vivir en un bucle de baja intensidad. La tranquilidad que Aizawa probablemente había previsto para él se convirtió rápidamente en un aburrimiento que rayaba en la tortura. Estaba acostumbrado al ritmo frenético de Nueva York, a la constante vibración de peligro que mantenía su sentido arácnido en un estado de alerta casi permanente, a la necesidad de tomar decisiones en fracciones de segundo que podían significar la vida o la muerte. Aquí, la mayor crisis del día parecía ser decidir qué tipo de café pedir en la máquina expendedora de la oficina.
Las patrullas con Manual eran el epítome de esta calma exasperante. Caminaban a un ritmo constante, Manual saludando a los comerciantes locales por su nombre, deteniéndose a charlar con residentes ancianos, recordando a los niños que no jugaran cerca de la carretera. Era... agradable. Era, sin duda, una forma válida y necesaria de heroísmo comunitario, construyendo confianza y manteniendo una presencia tranquilizadora. Peter podía verlo intelectualmente. Pero cada fibra de su ser, afinada por años de crisis explosivas, gritaba contra la inacción.
Su sentido arácnido, aunque menos estridente que en medio de una batalla, seguía activo. Captaba ecos distantes: el sonido agudo de cristales rompiéndose a varias calles de distancia que resultaba ser solo un accidente de carga, la sirena lejana de una ambulancia dirigiéndose en dirección opuesta, las voces airadas de una discusión doméstica en un edificio cercano que se calmaba antes de que pudieran siquiera considerarla un incidente reportable. Cada vez, sentía el impulso de moverse, de investigar, de usar su velocidad para llegar allí ahora. Y cada vez, tenía que tragarse ese impulso, obligándose a caminar al ritmo de Manual, a confiar en los procedimientos, a recordar la mirada de Aizawa y la palabra "expulsión".
En una ocasión, mientras patrullaban cerca de un pequeño centro comercial, Peter oyó un grito ahogado seguido de pasos apresurados en un callejón cercano. Su cabeza giró instintivamente, su cuerpo se tensó. —¿Oíste eso? —le preguntó a Manual, tratando de mantener la voz calmada. Manual aguzó el oído. —¿El qué? ¿El camión de la basura? Siempre hacen ruido por esta zona a esta hora. Peter se concentró. Los pasos se alejaban rápidamente. Probablemente un simple robo de bolso. Podría alcanzarlo en diez segundos. Podría enredarlo con una telaraña (si tuviera) antes de que llegara al final del callejón. Podría... —Probablemente nada, Parker —dijo Manual, reanudando la marcha—. Pero haremos constar en el informe que revisamos el callejón en la siguiente pasada. Procedimiento estándar.
Peter apretó los puños dentro de los bolsillos de su uniforme deportivo. Procedimiento estándar. Mientras tanto, alguien acababa de ser víctima de un crimen, asustado y sin su propiedad, y el ladrón se escapaba. La frustración era un sabor metálico en su boca.
Otra vez, vieron un coche acelerar imprudentemente por una calle lateral, casi atropellando a un ciclista. Los reflejos de Peter gritaron para que saltara, para que empujara al ciclista, para que lanzara una red al coche. En lugar de eso, solo pudo gritar "¡Cuidado!" y observar con el corazón en un puño cómo el ciclista lograba desviarse en el último segundo, cayendo pero aparentemente ileso. Manual anotó la matrícula del coche y llamó por radio para reportar al conductor imprudente. "Buen trabajo al alertar", le dijo Manual a Peter. Peter solo asintió, sintiéndose inútil.
La falta de acción real lo dejaba con demasiado tiempo para pensar. Las noches eran largas. Sin el agotamiento físico extremo del entrenamiento de U.A. o la adrenalina de las patrullas nocturnas secretas, su mente se llenaba de preocupaciones. Pensaba en Tía May, imaginándola preocupada, sola. Pensaba en sus amigos, en Harry, en MJ. Pensaba en Nueva York. Luego, sus pensamientos inevitablemente derivaban a su situación actual: la falta de fluido de telaraña, la imposibilidad de trabajar en la fórmula, la supervisión constante, el secreto precario.
Y pensaba en los villanos. Las noticias seguían llegando a cuentagotas. El Hero Killer Stain seguía activo en Hosu, la lista de héroes heridos aumentaba. Manual comentó sobre ello un día durante el almuerzo. —Terrible lo de Hosu —dijo, negando con la cabeza—. Un recordatorio de que siempre hay oscuridad ahí fuera. Requiere héroes de primera línea, gente como Endeavor, quizás incluso All Might si la cosa se pone peor. Nuestro trabajo aquí es mantener la calma, asegurarnos de que esa oscuridad no se filtre en lo cotidiano. Es menos espectacular, pero igual de importante.
Peter murmuró su acuerdo, pero las palabras de Manual solo reforzaron su sensación de estar al margen, atrapado en la "importancia" tranquila mientras otros luchaban en la verdadera primera línea. Luego estaban los otros informes, más dispersos, menos confirmados: una subestación eléctrica en una prefectura cercana sufriendo una sobrecarga inexplicable que dejó sin luz a un distrito entero por horas (¿Electro?). Un informe confuso sobre daños estructurales masivos en un almacén abandonado en la costa, como si algo increíblemente fuerte lo hubiera embestido repetidamente (¿Rhino?). Eran noticias de fondo, fácilmente descartables como incidentes aislados, pero para Peter, eran posibles señales de que su pasado lo estaba alcanzando.
Una tarde, mientras archivaba digitalmente informes de patrulla (una tarea diseñada, sospechaba Peter, tanto para mantenerlo ocupado como para que Aizawa pudiera verificar su paradero y actividad), Manual recibió una llamada. Fue una disputa doméstica que había escalado. Fueron al lugar, un pequeño apartamento en un edificio antiguo. La policía ya estaba allí, pero la situación era tensa. Una pareja joven gritaba, acusaciones volando, un niño pequeño llorando asustado en un rincón.
Peter observó cómo Manual manejaba la situación. No usó su Quirk. No levantó la voz. Simplemente se interpuso con calma entre la pareja, escuchando a cada uno por separado, su presencia tranquila y firme bajando gradualmente la temperatura de la discusión. Habló con ellos con paciencia, con empatía, recordándoles al niño, sugiriendo recursos de ayuda comunitaria. No resolvió sus problemas subyacentes, pero desactivó la crisis inmediata sin violencia, sin necesidad de poderes llamativos. La policía pudo irse, la pareja dejó de gritar, y el niño dejó de llorar.
Mientras se alejaban, Manual suspiró. —Nunca es fácil. Pero a veces, solo estar allí, escuchar y recordarles su humanidad... es lo más heroico que puedes hacer. No todo se resuelve con un puñetazo o una explosión, Parker.
Peter asintió en silencio, reflexionando. Había algo de verdad en ello. Había visto héroes en su mundo que a menudo causaban tanta destrucción como los villanos a los que detenían. La approche tranquila y centrada en la comunidad de Manual era... diferente. Importante, a su manera. Pero aun así, una parte de él se rebelaba. ¿Qué pasaba cuando escuchar no era suficiente? ¿Qué pasaba cuando un puñetazo era necesario para detener algo peor?
El segundo día de la pasantía de Peter Parker con el Héroe Normal: Manual en Shizuoka fue, si cabe, aún más tranquilo que el primero. La novedad inicial de estar en una nueva ciudad y una nueva agencia se había desvanecido, reemplazada por la cruda realidad de la rutina. La mañana consistió en una patrulla a pie por un distrito residencial diferente, donde el mayor incidente fue ayudar a un repartidor a recoger un montón de paquetes que se le habían caído de la bicicleta. Manual manejó la situación con su calma habitual, asegurándose de que el repartidor estuviera bien y tomando nota para sugerir una revisión de los protocolos de carga de esa empresa de reparto en particular.
Peter caminaba a su lado, asintiendo en los momentos adecuados, tratando de parecer atento, pero su mente estaba a kilómetros de distancia. Se encontró escaneando los tejados por costumbre, evaluando ángulos de balanceo que no podía usar, notando rutas de escape en callejones que no necesitaba tomar. La pasividad forzada era como llevar un traje dos tallas más pequeño.
Durante la pausa del almuerzo en la pequeña sala de descanso de la agencia, las noticias en la televisión mostraron un informe actualizado sobre el Hero Killer: Stain. El tono era más alarmante que el día anterior. Se reportó otro ataque a un héroe profesional en Hosu la noche anterior, dejándolo gravemente herido. Las imágenes mostraban el callejón oscuro, las marcas de lucha, y una entrevista con un testigo asustado que hablaba de una figura aterradora con espadas y una sed de sangre aterradora.
—Cada vez peor —murmuró Manual, negando con la cabeza mientras miraba la pantalla—. Este tipo Stain... es una amenaza seria. Hosu está en alerta máxima. Me sorprende que U.A. permitiera que Lida fuera allí para su pasantía, considerando lo de su hermano. Es buscar problemas.
Peter sintió un escalofrío al oír el nombre de Lida. Sabía que Manual tenía razón. Lida estaba allí por venganza, no por experiencia. Y Hosu se estaba convirtiendo en un polvorín.
—¿Cree que los héroes allí podrán detenerlo? —preguntó Peter, tratando de sonar casual. —Hay héroes muy capaces en Hosu, y probablemente estén recibiendo refuerzos —respondió Manual—. Pero este tipo es diferente. Es rápido, letal y parece tener una ideología que lo impulsa. No es un simple matón. Es... un fanático. Y esos son los más peligrosos. —Suspiró—. Bueno, no es nuestro sector. Nosotros tenemos que concentrarnos en mantener Shizuoka segura. Vamos, Parker, hora de revisar los informes de daños a la propiedad del último mes.
La tarde transcurrió con la misma lentitud exasperante. Peter intentó concentrarse en los informes, pero las imágenes de Stain, la preocupación por Lida y la frustración por su propia inacción lo distraían constantemente. Se preguntó qué estarían haciendo sus compañeros. Midoriya con Gran Torino, Uraraka con Gunhead, Bakugo con Best Jeanist... todos ellos probablemente estaban aprendiendo habilidades reales, enfrentándose a desafíos, mientras él estaba allí, archivando digitalmente quejas por ruido.
El tercer día fue más de lo mismo. Patrulla matutina (ayudaron a desenredar una cometa de unos cables telefónicos), revisión de protocolos de evacuación por tsunami (algo relevante para una ciudad costera, pero no exactamente emocionante), y más trabajo de oficina. Peter se sentía cada vez más inquieto. El sentido arácnido vibraba a un nivel bajo pero constante, una señal de ansiedad general o quizás una advertencia de peligros lejanos que no podía identificar. Intentó trabajar en sus notas sobre la fórmula del fluido de telaraña en una tableta durante un descanso, pero sin acceso a datos o equipos, era como intentar construir un coche sin herramientas ni piezas.
Esa noche, después de que Manual se fuera a casa, Peter se quedó en el pequeño alojamiento temporal adjunto a la agencia. Se suponía que debía estar estudiando o descansando. En lugar de eso, miraba por la ventana hacia las luces de la ciudad de Shizuoka. Todo estaba tranquilo. Demasiado tranquilo. Encendió la televisión, pasando canales de noticias locales. Más informes sobre Hosu. La tensión era palpable. La policía pedía a los ciudadanos que permanecieran en sus casas. Los héroes profesionales patrullaban en grupos. Se sentía como la calma antes de una tormenta masiva.
Se obligó a apagar la televisión. No puedes hacer nada, se dijo. Estás aquí. Estás a salvo. Estás siguiendo las reglas. Intentó leer un libro, pero las palabras no tenían sentido. Intentó hacer los ejercicios de física de Aizawa, pero no podía concentrarse. Se sentía como un león enjaulado.
Se levantó y fue a la pequeña cocina a prepararse un té, esperando que algo caliente lo calmara. La noche era tranquila, los únicos sonidos eran el zumbido del refrigerador y el tráfico distante. Miró por la ventana de la cocina, que daba en dirección este, vagamente hacia donde sabía que estaba Hosu, aunque estaba demasiado lejos para ver nada.
Fue entonces cuando lo vio.
Al principio, fue solo un parpadeo en el horizonte lejano. Un punto de luz anaranjada donde no debería haberlo, demasiado brillante para ser las luces normales de la ciudad distante. Parpadeó, pensando que era un reflejo o sus ojos jugándole una mala pasada por el cansancio. Pero el punto seguía allí, y parecía... crecer. Pulsar.
Luego, muy, muy débilmente, llevado por la brisa nocturna, llegó el sonido. Apenas audible al principio, pero inconfundible. Sirenas. No una o dos. Múltiples sirenas, comenzando a converger desde diferentes direcciones, todas aparentemente hacia ese resplandor distante.
Peter dejó la taza de té sobre el mostrador, su corazón comenzando a latir con fuerza. Se acercó más a la ventana, pegando la cara al cristal frío. El resplandor anaranjado era definitivamente más grande ahora, y el humo, columnas oscuras incluso contra el cielo nocturno, comenzaba a ser visible elevándose desde ese punto en el horizonte.
Hosu, pensó, sintiendo un frío repentino a pesar del té caliente olvidado. Está pasando algo grande en Hosu. Ahora mismo.
Su teléfono, el básico que U.A. le había proporcionado, vibró sobre el mostrador. Una alerta de noticias de emergencia. La recogió con manos temblorosas. "Múltiples explosiones e incendios reportados en Hosu. Se sospecha de ataques coordinados. Héroes y servicios de emergencia en escena. Se insta a los residentes a permanecer en interiores."
Las piezas encajaron con una certeza aterradora. No era solo Stain. Eran los Nomus. O algo peor. La Liga de Villanos, quizás, continuando su ataque después de la USJ. Y Lida estaba allí.
El sentido arácnido de Peter, que había estado vibrando a bajo nivel, ahora gritaba, una alarma ensordecedora en su cabeza. Peligro masivo. Peligro inminente. Peligro para su compañero de clase.
Miró el resplandor distante, escuchó las sirenas cada vez más fuertes. La calma de Shizuoka se sentía ahora como una ilusión frágil y absurda. El mundo real, el peligro real, estaba llamando. Y la pregunta ya no era si debía ir. La pregunta era si podría llegar a tiempo. La batalla interna había terminado. La responsabilidad había ganado.
El resplandor anaranjado en el horizonte lejano, donde debería estar Hosu, ya no era sutil. Pulsaba con una furia creciente, y el coro distante de sirenas se había convertido en un lamento constante y urgente. El teléfono de Peter vibró de nuevo con otra alerta de emergencia, más grave que la anterior, hablando de múltiples villanos, posibles criaturas bio-ingenieridas y héroes abrumados.
Lida, el pensamiento golpeó a Peter de nuevo, frío y agudo. Su compañero de clase estaba allí, en medio de ese infierno, probablemente buscando a Stain, ciego a los peligros mayores que ahora parecían haber estallado.
La puerta principal de la pequeña sala de estar del alojamiento se abrió de golpe. Entró Manual, ya con parte de su traje de héroe puesto sobre su ropa normal, su rostro usualmente tranquilo ahora tenso y sombrío. Llevaba un comunicador en la oreja.
—Parker, escúchame —dijo Manual, su voz rápida y autoritaria, sin espacio para discusión—. Acabo de recibir la llamada. Es Hosu. Un ataque coordinado, parece que la Liga de Villanos de nuevo, o algo relacionado. Están solicitando apoyo de héroes de las prefecturas cercanas para establecer perímetros y ayudar en evacuaciones si es necesario. Me dirijo hacia allí ahora.
Se detuvo frente a Peter, su mirada seria clavándose en el chico. —Tú te quedas aquí. Cierra la puerta con llave después de que me vaya. No salgas bajo ninguna circunstancia. Monitoriza las comunicaciones secundarias si quieres, pero no respondas a nada y, sobre todo, no salgas. Tu seguridad es mi responsabilidad como tu supervisor de pasantía. Quédate aquí donde es seguro. ¿Entendido?
Peter asintió, incapaz de encontrar su voz. La orden era clara, directa. La lógica era impecable. Él era un estudiante, un interno, y estaba en una ciudad diferente, lejos del epicentro del peligro. Debía quedarse allí.
—Bien. Cierra con llave detrás de mí —repitió Manual, y sin esperar respuesta, salió corriendo por la puerta principal de la agencia, dirigiéndose hacia la creciente emergencia en Hosu.
Peter oyó el clic de la puerta principal cerrándose. Se quedó inmóvil por un momento en la quietud de la pequeña agencia, el único sonido ahora el distante lamento de las sirenas y el latido furioso de su propio corazón. Vio la figura de Manual corriendo por la calle antes de desaparecer en la distancia, dirigiéndose hacia el peligro. Hacia donde Lida podría estar luchando por su vida.
La decisión ya estaba tomada, realmente lo había estado desde que vio el primer resplandor. La orden de Manual, las reglas de Aizawa, la promesa a Nezu... eran consideraciones lógicas, racionales. Pero esto no era lógico. Era sobre Lida. Era sobre la gente que estaba sufriendo en Hosu. Era sobre el poder que él tenía y la responsabilidad que no podía simplemente apagar.
Se movió. No hubo más vacilación. Corrió hacia su habitación temporal, agarró la mochila donde había escondido cuidadosamente el traje de Spider-Man reparado. La adrenalina comenzaba a cantar en sus venas, enmascarando el dolor sordo que aún persistía de la USJ.
No salió por la puerta principal. Se deslizó por la misma ventana trasera que había usado para sus frustradas búsquedas nocturnas de materiales para telarañas. Aterrizó silenciosamente en el callejón trasero de la agencia. El aire nocturno estaba cargado con el olor a humo distante.
No había tiempo que perder. Corrió por el callejón, buscando uno aún más oscuro, más apartado. Encontró uno perfecto un par de manzanas más allá, un pasaje estrecho entre dos almacenes bajos, lleno de contenedores de basura volcados y la oscuridad profunda de la noche urbana sin luna.
Se detuvo allí, oculto de cualquier mirada casual, el corazón martilleándole contra las costillas. Abrió la mochila y sacó el traje rojo y azul. La tela se sentía eléctrica en sus manos. Con movimientos rápidos y practicados, comenzó a quitarse la sudadera y los pantalones deportivos que llevaba encima de su ropa interior. El aire frío de la noche le erizó la piel, pero apenas lo notó.
Se deslizó las piernas dentro del traje ajustado, la tela adaptándose a sus músculos. Luego la parte superior. Cada movimiento era eficiente, impulsado por años de cambiarse en callejones similares en otro universo. Se sintió como si se pusiera su propia piel. Ajustó los lanza-telarañas compactos en sus muñecas, comprobando las pocas cargas de fluido que había logrado sintetizar. No eran muchas, tendría que ser increíblemente cuidadoso con cada disparo.
Finalmente, tomó la máscara. Los lentes blancos y reflectantes, ahora perfectamente reparados, parecían brillar débilmente en la oscuridad. Respiró hondo y se la deslizó sobre la cabeza.
El mundo cambió. Los sonidos distantes se agudizaron. Su visión, incluso en la penumbra del callejón, se enfocó con una claridad depredadora. El zumbido bajo de su sentido arácnido, que había estado vibrando con ansiedad, ahora se afinó, listo para detectar amenazas específicas. Ya no era Peter Parker, el estudiante en libertad condicional. Era Spider-Man.
Salió corriendo del callejón, no como un chico cojeando, sino como una fuerza de la naturaleza contenida. Llegó al borde de un edificio bajo, miró hacia el horizonte oriental, hacia el resplandor infernal que marcaba a Hosu. Calculó la distancia. Correr le llevaría demasiado tiempo.
Apuntó su lanzador hacia la cornisa de un edificio más alto al otro lado de la calle. Apretó la palma.
¡THWIP!
El sonido familiar, tranquilizador, cortó el aire nocturno. La línea de telaraña blanca y pegajosa salió disparada, adhiriéndose perfectamente a su objetivo. Con un movimiento fluido que era pura memoria muscular, saltó del borde del tejado, la línea de telaraña tensándose, y comenzó a balancearse.
El viento silbó a su alrededor mientras se elevaba sobre las calles silenciosas de Shizuoka, dejando atrás la pequeña agencia, las reglas, las promesas rotas. Se dirigía hacia el este, hacia el caos, hacia el peligro, hacia donde sentía que debía estar. Hacia Hosu. Spider-Man iba a la acción.
Fin del Capitulo 1 de la segunda temporada
Bueno chicos, aqui termina el primer capitulo de esta nueva temporada ¿Que les pareció? prácticamente en este capitulo hice la mitad de la temporada 2 de el anime, no quise alargar el Festival deportivo, este capitulo solo fue una introducción a lo que se viene mas a delante en esta temporada. Hasta la próxima y Gracias por leer!
