Chica, soy tuyo, tu eres la elegida.

Déjame conocer tus opciones, déjame hacerles saber que serás mía.

Déjame sumergirme en tu Océano.

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Prologo

Cuando era pequeña siempre imagino que encontraría al amor de su vida como en los libros que leía, incluso como en los dramas de televisión, hasta tenía la descripción exacta de su hombre perfecto.

Uno: Que sea inteligente y que reconociera su talento.

—Eso es todo por hoy, estaremos ajustando los detalles con cada equipo. ¿Alguien tiene alguna observación?

Inmediatamente levanta la mano, esta segura que varios notaron el error pero nadie tiene la suficiente valentía para enfrentar al Director Li.

—Srita Kinomoto, ¿Cuál es su observación? —dice con su mirada seria fija en ella. ¡Dios! Va a derretirse. No, no es momento de acobardarse.

—En la página 3 de la lista de proveedores, se agregaron dos empresas que no encajan en el perfil de nuestro evento. Lamento cuestionar las elecciones del director pero, ¿No sería mejor poner empresas más acordes a nuestros intereses?

El silencio inunda en la sala esperando la respuesta del director.

Con sus delineados labios ocultos entre sus finos dedos, la mira seriamente antes de responder.

—Es correcto. Felicidades Srita Kinomoto, fue usted la única que se fijó en ese detalle. Esto fue una prueba y ha sido usted la única en pasarla —dijo con una sutil sonrisa —. No esperaba menos. Todos deberían aprender de ella.

Cuando abandonaba la sala, se detiene un segundo detrás de ella para susurrarle al oido.

—Es usted muy brillante Srita. Kinomoto. Estoy ansioso por conocer todos sus talentos.

Dejándola completamente paralizada.

Dos: Que sea devoto, que solo tenga ojos para ella

Los oscuros pasillos de YingLi Corps estaban tenuemente iluminados por la luz de la luna, que se colaba en los grandes ventanales.

Eran pasadas las 10 y era la última en abandonar el lugar, o eso creía.

—Trabajando hasta tarde de nuevo, srita Kinomoto.

Su voz a sus espaldas le erizó la piel.

La enorme diferencia de altura se hizo notable cuando detuvo sus pasos a su lado, en espera del elevador.

—Sí, regrese tarde de la inspección de los stand del evento y tenía trabajo por terminar, no quería dejar nada pendiente el fin de semana —dice alzando la mirada casi al cielo para verlo a los ojos. —Dígame director Li, ¿Cómo supo que era yo quien esperaba el elevador? Pudo haber sido cualquiera.

Una enigmática sonrisa se dibuja en su rostro y lentamente baja a su altura para responder.

—Puedo reconocerla donde sea, Srita Kinomoto. Su voz, sus pasos y su silueta son imperdibles para mí —susurra mirándola a los ojos —. Se ha convertido en el objeto de mi interés.

Puede sentir el latir de su corazón en sus oídos, ¡si será descarado!

—¿A cuántas chicas les ha coqueteado con esa frase?

—Yo no coqueteo, Sakura. Cuándo algo me interesa, soy firme en mi objetivo hasta lograrlo.

Definitivamente su corazón se va a salir de su pecho.

Un timbre anuncia la llegada del elevador, rompiendo la atmósfera.

Definitivamente, este viaje será largo.

Tres: Que sea tan honesto con sus sentimientos, que todo el mundo pueda ver que está enamorado de ella.

Después del asalto en el elevador anoche, no pudo dormir y llegó demasiado temprano al trabajo.

—Buenos días, Sakura…

Su saludo la toma por sorpresa.

—Buenos días, Director Li.

Él le regala una sonrisa mientras camina a su oficina. Ese hombre un día va a matarla.

La fingida tos de Tomoyo la hace girar hacia ella.

—¿Desde cuándo el director Li y tú se traen algo? —pregunta con una sonrisa pícara

—¿El director y yo? Estas imaginado cosas. Alguien como él no se fijaría en alguien como yo —decirlo en voz alta duele más que pensarlo.

—¡Oh por favor! Al hombre le salen corazones por los ojos cada vez que te mira.

—Tienes mucha imaginación, Tomoyo.

—Di lo que quieras, no sabré de muchas cosas pero soy experta en el amor y reconozco a un hombre enamorado cuando lo veo. —dice soñadora mientras acomoda su larga cabellera antes de agregar —. Él siempre está mirándote, la arruga que siempre tiene entre sus dos cejas se suaviza cuando habla contigo y puedes ver el orgullo en su rostro cuando el presidente elogia tu trabajo.

No puede evitar dirigir su mirada hacia su oficina. Ese hombre de cabello oscuro, ojos pacientes y mirada seria ¿Esta enamorado de ella?

—Si de verdad no tienen nada, deberías intentarlo, Sak —le dice al oído.

Aún lo mira fijamente cuando Tomoyo regresa la mirada a su computador. Él, que revisaba algún documento importante dirige su mirada hacia ella, sus ojos se encuentran y le preguntan en silencio ¿Esta todo bien?

Tímidamente le sonríe en respuesta.

Rompiendo el contacto visual.

Cuatro: Que se preocupe por ella.

El sonido del teléfono anuncia un nuevo mensaje.

Director Li

[¿Cenamos hoy?]

Srita Kinomoto.

[Lo siento, trabajo hasta tarde]

Director Li

[No me importa esperar]

Desde que Tomoyo le hizo notar las atenciones del director hacia ella lo ha estado evitando.

Hace horas extras y ha delegado muchas actividades a otros ayudantes para no quedarse con él a solas, pero él no es un hombre paciente.

—Señorita Kinomoto, Pase a mi oficina un momento.

El dueño de sus recientes pensamientos está parado frente a su escritorio, con sus anteojos cayendo por el borde de su fina nariz y con la mirada seria que no admite un no por respuesta.

Cuando entra a la oficina, él se encuentra de espaldas mirando caer el atardecer a través del gran ventanal que ilumina el lugar.

—¿Quería verme señor? —dice quedamente.

—¿Paso algo Sakura? ¿Hice algo que te molestará? —la mira fijamente. Su mirada es sería pero sus ojos no mienten, está asustado.

—No… — dice mientras él acorta la distancia entre ellos, de pronto se encuentra apresada entre la pared y su cuerpo, su brazo por encima de su cabeza le sirve de apoyo cuando acerca su rostro al suyo.

—¿Entonces por qué me estás evitando?

Puede sentir su calido aliento en su rostro.

—No lo estoy evitando director —musita con la mirada baja.

—¡Perfecto! Iré a tu casa está noche —la seriedad se ha borrado de su rostro, sus ojos coquetos observan por un momento sus labios.

—Esta noche no puedo.

—Buenooo, ¿Qué tal mañana? —contesta con un puchero.

—Mañana tampoco. —Lo mira fijamente —En realidad no puedo ningún día, si no me necesita para nada que sea de trabajo, regresare a mi escritorio.

Y decidida se aleja hacia la puerta.

—Sí me estás evitando y no entiendo el por qué. En la mañana estabas muy platicadora con Lang en el elevador. ¿Por qué conmigo eres tan fría?

—Eso no es verdad.

—No creo que pueda superarlo —suspira en su cuello. ¿Cuándo se ha acercado tanto?

—Si no puedes superarlo es tu problema, es mi compañero de trabajo solamente.

—Entonces haré algo que un compañero de trabajo no puede. —susurra antes de atraparla por completo entre sus brazos. Tan fuertes, tan cálidos, tan…

—¡Suelteme director Li!

—Otra vez soy Director Li, ya te he dicho que me llames por mi nombre. —dice aflojando su agarre. —ahora tendré que castigarte.

El tiempo se detiene cuando la gira sin dificultad y su mano levanta su rostro en busca de sus labios. ¡Dios! No puede con esto. Su aliento esta tan cerca cuando se acobarda y se aleja provocando que sus torpes pies se resbalen.

Él ágilmente la atrapa nuevamente entre sus brazos mientras sus ojos se encuentran.

—Ahora sí me estás mirando —. Dice antes de que sus labios de acerquen a los suyos.

Jamás pensó que su nuevo jefe podría encargar perfectamente en sus expectativas, pobre de ella, porque él ya tenía una meta, enamorarla como hace diez años no pudo.

Apresúrate a enamórate de mí.


Nos leemos pronto.