"Solo serán unos meses" se repetía mentalmente mientras miraba salir a los pasajeros del vuelo proveniente de Hong-Kong. Comenzaban las clases y Eriol, su novio, le había pedido como favor darle asilo a su hermano menor. En alguna parte de la mente de Sakura se le había dibujado la idea de un adolescente, pues no recordaba su edad, es más, no recordaba ni siquiera escuchar a Eriol hablar de su medio hermano, detalles relevantes vaya.
En su mano mantenía su celular con una fotografía del joven castaño y su ceño fruncido, un adolescente delgado con ojos grandes y piel bronceada, todo lo opuesto a su novio, pero bueno, concluía que por algo eran medios hermanos. De la familia de Eriol sabía muy poco, solo una vez había cruzado palabras con su suegra, una mujer muy seria y educada, pero no sabía nada más. Con un cartel con el nombre del susodicho en letras grandes y linda caligrafía se colocaba de puntillas intentando ver al joven "Syaoran Li".
Estuvo a punto de pedir información a uno de los policías de la entrada cuando sintió de pronto una palmadita en su hombro - ¿Kinomoto? - el hombre atrás de ella estaba muy lejos a ser un adolescente, Syaoran era alto, mucho más que su Eriol, con nariz perfecta y recién rasurado, venia con una chamarra que suponía era de su equipo de básquet, razón por la que se quedaría con ella un par de meses.
- ¿eres el hermanito de Eriol? - resopló Sakura aun extrañada - lo siento, yo esperaba que fueras más pequeño - Li sonrió avergonzado - vamos, debes morir de hambre
- en realidad comí en el avión, me gusta comer a mis horas - era obvio, pero Sakura se había esmerado en preparar una comida decente para recibir a su cuñado, mas no contaba que el vuelo se retrasaría - no es necesario que me quede en tu casa, mis amigos vendrán también al torneo y yo puedo pagar una habitación de hotel
Sakura le ayudaba acomodar sus cosas en su coche, ya acomodada en el asiento de copiloto y con sus pulmones llenos de aire comenzó - Tomoeda es hermoso pero muy pequeño y los hoteles son algo costosos, estarás muchísimo tiempo aquí, no solo un fin de semana, además, no sé si Eriol lo mencionó pero yo soy maestra y por lo regular estoy todo el día fuera, así que tendrás demasiada privacidad, yo poco estoy en casa, vivo sola con mi gato y un perro, los cuales se mueren de aburrimiento y ver un rostro nuevo les gustara mucho, ¿te gustan las mascotas? - preguntó de prisa antes de seguir con el sermón, Syaoran afirmó - excelente, siéntate como en casa Li, eres bienvenido.
- no entiendo porque Eriol vendió la casa de campo - Sakura sintió la tensión del muchacho, no le sorprendía el hecho de que no se entendieran ellos muy bien - te agradezco, se que tu casa está muy cerca del salón donde tengo que entrenar y mi japonés nunca fue muy bueno
- Soy maestra de idiomas Li, si gustas podemos tomar clases - Sakura era pequeña, sonriente y vivas, en ese momento Syaoran la catalogó como una versión de alegría, de la película de intensamente. El resto del camino fue en silencio, la casa de Sakura no era pequeña, ni grande, pero si tenía un enorme patio y estaba muy cerca de la escuela y de un hermoso lago junto a la carretera.
Hola amor, ya estamos instalados en casa, tu hermano es muy amable y educado, insistió de nuevo en hospedarse en un hotel pero logre convencerlo, te extraño mucho ¿cuándo regresas?
Soñadora Sakura envió el mensaje, esta relación era más a distancia que otra cosa, había conocido a Eriol hace algunos años y se hicieron novios al instante, sin embargo, el trabajo de él era tan absorbente y siempre tenía que viajar. Sabía que la idea de que Syaoran se quedara con "ellos" era para complacer a su madre, y lo sabía porque quizá por accidente llegó a escuchar un poco de la conversación por teléfono, Eriol no se sentía agusto con la idea, lo cual al principio la hizo sentir incomoda, si el, siendo don paciencia se exaltaba con la idea de convivir con su hermano, ¿como debía sentirse ella? ¿Acaso era un niño problema?, pero, después se sintió mal por juzgar a alguien sin conocerlo. "Problemas de familia" había dicho su amiga Tomoyo después de contarle sobre la situación.
Le mostró el cuarto de visitas el cual contaba con una puerta corrediza hacía el patio, había una cesta para baloncesto la cual había instalado su padre cuando ella y su hermano Touya eran unos niños. Sakura amaba los deportes y a pesar de su baja estatura siempre destacó en ellos, sin embargo nunca hizo el intento en sobresalir, su hogar era Tomoeda y siempre se visualizo como maestra de algo, amaba lo niños y no veía la hora para tener uno, de solo pensarlo sentía mariposas en el estomago.
La noche pasó de lo más tranquila, Syaoran no había salido de su habitación y ella prefirió no molestar, le dejó una nota en el refrigerador por si de pronto le daba hambre y se dispuso a preparar su clase para el siguiente día.
Por la mañana Sakura se encontraba tomando café, era muy temprano y tenía que sacar a caminar un rato a su perro - buenos días - saludo Syaoran sacándola de sus pensamientos, ella sonrió
- iré a caminar, tengo clases hasta las diez ¿te gustaría acompañarme? - lo ultimo lo dijo por cortesía, por la actitud del joven creyó que se negaría pero para su sorpresa él aceptó.
- yo también tengo actividades hasta las 10, me gustaría conocer el lugar, es mi primera vez aquí.
La caminata fue muy tranquila, Syaoran era muy callado y solo se disponía a mover la cabeza como respuesta a alguna pregunta, para cuando regresaron a casa ella ya tenía mucha información sobre él, por el contrario, para Li no era necesario saber nada sobre ella. Eriol tenía una fama muy peculiar con las mujeres, suponía que Sakura no sabía nada sobre eso pues se miraba totalmente enamorada.
- ¿Que comen en Hong-Kong para estar así de altos eh? - bromeó Sakura mientras Syaoran cambiaba una bombilla sin necesidad de una silla - Gracias, a veces regreso tan cansada que siempre digo que lo hare y termino olvidándolo - Este fin de semana celebraran un hermoso festival en el centro de Tomoeda, te comento por si quieres ponerte de acuerdo con tus compañeros e ir y echar un vistazo - Syaoran se detuvo pensativo, un festival, le gustaba el arte y aunque había viajado muy poco le gustaba coleccionar imanes con alguna figura típica del lugar.
Después de un desayuno exprés ambos se despidieron, mientras Sakura se alejaba, el mantenía su mirada en su silueta, el perfume femenino se había impregnado fuertemente en sus fosas nasales, lo cual lo dejó pensando sobre cuando habia sido la ultima vez en la que había estado con una mujer.
Era simpático, callado, reservado y le gustaba la exclusividad, pero encontrar a una persona que le atrajera mucho era algo muy difícil, sus amigos se burlaban de él etiquetándolo como santurrón y mamon, pero para Syaoran era más que eso, después de ver sufrir a su madre se prometió que el jamás haría una cosa así.
Se preguntaba si lo de Eriol y Sakura iba realmente enserio, después de charlar tanto tiempo sobre tantas cosas era fácil entender por qué su hermano estaba con ella, era realmente encantadora.
I
Cuando llegó el fin de semana, Tomoyo y Sakura fueron las primeras en llegar a la feria de Tomoeda, era enorme, llena de puestos preciosos con comida, actividades y suvenires para los turistas. Como lo había sugerido, Li llegó un poco mas noche junto con sus compañeros de básquet Yamasaki y Ranma.
- me muero de hambre - el entrenamiento se había extendido por lo que los tres se habían quedado sin almuerzo y comida, las competencias comenzarían dentro de 40 días, enfrentándose a un fuerte equipo, por lo que todos entrenaban al máximo.
- y bien pequeño lobo, ¿Quien es tu cuñada? - Aunque sus amigos solían ser unos burlones, eran buenos chicos y sabían de la mala relación de Eriol y Syaoran.
El señor Hiragisawa había fallecido y su madre años después contrajo nupcias con Li, un hombre que solo había dejado desgracias a su familia, pero eso Syaoran no lo sabía, el solo entendía que su padre era un mujeriego y se había fugado con su secretaria dejando las acciones a su suerte poniendo en riesgo el patrimonio de su madre, pero su hermano mayor lo culpaba de todo, y por el parecido con el señor Li lo odiaba, aunque el sentimiento era mutuo, Syaoran, quien había heredado el carácter recto de su madre, se avergonzaba de la vida fanfarrona de Eriol, quien la mayoría del tiempo vivía de las apuestas en casinos y filas de hermosas mujeres, con dinero, claro está.
- Kinomoto es distinta - se encogió de hombros - es maestra y tiene una casa modesta, estoy sorprendido, sospecho que no sabe nada de Eriol
- Eso era obvio - sentenció Yamasaki, su amigo de la infancia.
- Es ella - con una brocheta en la boca Li pudo distinguir entre el barullo de gente a su cuñada
- ¡vaya que es preciosa! - sugirió Ranma golpeándolo con el codo - que suertudo es tu hermano
Syaoran no le tomó importancia a su comentario pero paró a mirarla en ese momento con más atención, si, era muy bella, quizá lo pensó cuando la miró de lejos con un cartel más grande que su cabeza, era de compacta estatura, con un cuello largo y unos enormes ojos verdes. Pero si, era bella, aunque a él no le gustaba nada que estuviera relacionado con su hermano, si acepto estar viviendo ahí fue por su madre, quien se encontraba extrañamente angustiada y no dudó en mandarlo fuera de Hong-Kong en cuanto él le habló del torneo ella acepto de inmediato.
- es regular - dijo él intentando cerrar el tema mientras sus amigos seguían parloteando sobre su cuñada y su acompañante, una mujer de piernas largas y largo cabello azabache.
Pero aunque él quería apartar la mirada, no pudo, Sakura lucía un bonito vestido corto color rosa y un suéter esponjoso tapando sus brazos, su cabello lacio corto la hacía lucir como una universitaria aunque la diferencia entre ellos fueran siete años.
- ¡Li! - gritó ella al sentir su mirada - vamos Tomoyo te presentare con él
- yo creo que mejor espero aquí Sakura
- tonterías, acompáñame - tras el suspiro de su amiga, se encaminaron hacia los jóvenes.
- Hola mucho gusto, Kinomoto - saludó efusiva Sakura, los tres jóvenes inclinaron su cabeza en forma de saludo - ella es mi prima Tomoyo Daidouji - Syaoran saludo curioso, porque, extrañamente el rostro de esa mujer se le hacía familiar, a diferencia de Sakura, Tomoyo si aparentaba mayor edad, aun cuando vestía de forma juvenil y era obviamente muy bella, había algo en sus ojos que resaltaba su experiencia, un contraste muy grande teniendo a Sakura a un lado.
Ambas chicas siguieron su camino, pero Syaoran seguía indagando en su memoria donde había visto a esa mujer.
El transcurso de la noche paso de lo más tranquilo, los amigos se despidieron, Syaoran miró de nuevo a la pareja de mujeres despidiéndose con un beso en la mejilla
- ¿segura que no quieres que te lleve? - Sakura negó - nos vemos el lunes
Syaoran siguió su camino fingiendo no mirar la escena, lo que menos quería era llamar la atención de ambas mujeres o que ellas llegaran a pensar que él estaba interesado en unirse a la despedida. Pero Sakura si lo había notado y mas que querer caminar, lo que quería era conocer más a su cuñado, sentía que saber más cosas sobre él la hacía sentir más cerca de su novio, pues Eriol hablaba muy poco de su familia y cuando lo hacía era de manera mal humorada, Syaoran parecía más cómodo y despreocupado con todos los temas.
-¡Li! - gritó alcanzando su camino - espera, vayamos juntos a casa
- El lago es muy bonito aunque refresca mucho de noche - Sakura sonrió
- bastante - caminaron un corto tramo en silencio - Así que tienes diecinueve años - el asintió - sabes? yo era excelente en básquet, ganamos muchos torneos en preparatoria, creo que me vendría bien jugar un poco de nuevo, tu sabes, para recuperar condición - Syaoran la miró sorprendido, quizá por el hecho de que amaba los deportes o tal vez porque bajo la luna su rostro se veía aun más bonito. Sakura seguía parloteando muchas cosas de las cuales él ya no ponía atención. miraba sus pestañas rizadas, sus cejas bien delineadas, su nariz perfilada y unos hoyuelos en las mejillas a causa de su rostro redondo. Se ruborizó al centrar su mirada en su bonito escote, pero Sakura no se dio cuenta. - ¿qué dices?
- ¿cómo?
- disculpa, a veces suelo hablar muy rápido, es que comí mucha azúcar - sonrió deteniéndose frente al portón de la casa - te preguntaba si de vez en cuando me dejabas practicar un poco contigo, es decir, somos casi familia, deberíamos conocernos mas
- ¿Casi familia?
- bueno - se ruborizó - Eriol y yo planeamos casarnos a finales de año - dijo mostrando un pequeño anillo de oro que si su memoria no fallaba, cosa que nunca pasaba, era de su madre, seguramente el pillo lo hurtó. Prefirió guardar silencio y solo sonrió asintiendo ante la pregunta
- Sábado y domingo tenemos libre, si gustas después de sacar al perro entrenamos un poco -Sakura chilló dando un salto, se sentía sorprendida, le gustaba la idea de tener un hermano menor, ¿Así que así se sentía Touya? de repente su rostro se entristeció, echaba mucho de menos a su hermano.
- ¿Dije algo malo?
- claro que no, es solo que - suspiró - lo de casi familia lo decía también porque, tenerte en casa me recuerda mucho a mi hermano, el falleció hace mucho tiempo y lo extraño mucho sabes?. Eriol viaja mucho también así que es bonito escuchar algo de ruido en casa
- entonces el ruido de kero y espin no son suficientes? - sonrió Syaoran intentando relajar el momento, Sakura se echó una pequeña risita, era verdad, ellos nunca la dejaban sola, sobre todo a la hora de comer.
El mes pasó tan aprisa que Sakura no sintió el tiempo, entre las clases y la entrega de calificaciones el tiempo pasaba volando, por su parte Syaoran disfrutaba cada momento de Tomoeda, el lugar era tranquilo, con espacios largos para correr, pequeños locales de comida deliciosa, sobre todo la comida de su cuñada, aunque no eran platillos elaborados tenían un sabor delicioso, sus amigos se burlaban diciendo que el siempre comía en la calle asi que para él el sazon del hogar era algo nuevo.
- hey, Syaoran, no quisiera ser indiscreto pero lo seré - comenzó una tarde Yamasaki mientras descansaban en el pasto - ¿no ha pasado nada raro? es decir, siempre has vivido solo, compartir con una chica, digo, tu sabes
Syaoran solo levantó una ceja, lo que significaba que el tema era asunto muerto o mas bien que no habia nada que contar. Cosa que era mentira, pues en la ultima semana si habian pasado muchas cosas, como al momento de sacar la basura, la ventana del cuarto de Sakura daba justo al solitario callejon, por lo que la castaña normalmente siempre tenia sus cortinas abiertas y la luz encendida, fue cuando Shaoran pudo mirar por un par de minutos a la joven desvestirse ajena a sus ojos color chocolate.
O también el día miércoles, Sakura corría por toda la casa en mini falda buscando su tacon, ignorando totalmente su presencia, mientras el intentaba concentrarse en su libro Sakura regañaba a su perro buscando bajo los sillones su sandalia, mostrando mas alla de sus hermosas piernas.
También aquella vez que ambos chocaron al salir él de bañarse, aun cuando Syaoran traía ropa puesta, Sakura pudo sentir el salpicar de unas cuantas gotas de su cabello en su rostro, ambos se habían sonrojado.
- no te creo - finalizó Yamasaki mirando con detenimiento su repentina sonrojes.
Por su parte Sakura había tenido la misma pregunta días atrás por parte de su compañera Chiharu - oh vamos Sakura, no puedo creer que seas ciega, ese no es un niño es todo un hombre, deja de hablar de él como si tuviera doce años, además pasan mucho tiempo juntos y debo decir que el "niño" es todo un ejemplar - rió con malicia - Sakura negó horrorizada, sin embargo una vez que su amiga salió del salón, los recuerdos de los últimos días se aparecieron en su mente.
Fue una tarde del lunes que había llegado mas tarde a casa, la reunion de chicas se había extendido, entró de puntillas hablando muy bajito por telefono con Eriol, quien solía hacer breves llamadas al final del día. Sakura entró a su habitación y después de colgar decidió darse una ducha, fue cuando pasó por el cuarto de Li, cuando lo miró ahi, acostado con kero y spin sobre él, sus piernas caian de la cama por lo que supuso la posicion era muy incomoda, entró sigilosa y levantó a spin, Kero, al tener mas edad solo levanto la mirada y volvió a acurrucarse en el estomago de Shaoran. por inercia (segun Sakura) se había quedado mirando su rostro, sus pestañas espesas, su cabello color chocolate y abundante, tenía un rostro a simple vista muy masculino sin embargo, ya mirándolo mas de cerca sus rasgos aun tenían algo adolescente.
Tambien estaban todas esas veces que sus cuerpos chocaban en su pequeña cocina, Syaoran tenía una sonrisa tan peculiar que a veces la hacia olvidarse de lo que estaba haciendo.
y por ultimo la vez que lo pilló mirandola, se había puesto tan nervioso que tumbo los trastes que llevaba en la mano.
- aja, te eh pillado - rió chiharu desde el marco de la puerta - mira que te eh dejado muy pensativa - Sakura frunció el seño - oh vamos amiga, mirar no tiene nada de malo, ademas que es muy normal, eres mujer, el es hombre y tu novio nunca esta contigo.
- lo que propones es descabellado - sentenció - ademas es mi cuñado y un chico muy respetuoso Chiharu
- esta bien, disculpa, no te molestes
Pero Sakura si estaba molesta, pues no habia reparado mucho en esas situaciones si no hubiera sido por su amiga, las cosas eran tan normales y en su momento le habian parecido super inocentes e inofensivas, ahora ya no, en su lugar se sentia sumamente incomoda, incluso dejo de usar pijamas ajustadas.
Ella amaba a Eriol, jamas le engañaria ni siquiera con el pensamiento.
A syaoran tambien le pasaba lo mismo, se había dado cuenta que miraba de mas a su cuñada, tanto que se habia memorisado cada expresion de su rostro. Todo ese embrollo le hizo reemplantarse si estaba bien hacer tantas actividades juntos, la gente podria hablar cosas que no eran, y lo que menos queria era causarle problemas.
Lo que no contaban ambos es que apesar de haber cancelado esa salida al cine con pretextos absurdos por parte de los dos, pasarian todo el domingo muy cerca el uno con el otro.
- Creo que viene una tormenta - murmuró Syaoran con su mochila en hombro dudando si salir o no
- parece que si - Sakura quien también estaba por irse miró por la ventana como cada vez la lluvia se intensificaba. fue en ese preciso momento que se dió un apagon por lo que ambos se dispusieron a desconectar todo.
Aun cuando la mayor parte de la mañana se habian encerrado cada quien en su alcoba, ya por la noche y con mucha hambre se reunieron en la cocina.
- creo que hoy solo hay sopa instantánea - dijo Sakura al aire mirando la alacena
- mmm mi especialidad - ambos sonrierón, Sakura sujetaba una veladora que acentuaba sus ojos verdes, haciendolos lucir mas intensos. Syaoran se adelantó a calentar agua para despues acomodarse en el comedor intentando calmar un repentino nerviosismo.
Sakura por su parte se encontraba seria, toda la tarde había sentido un ligero apreton en su pecho, como esa sensación que te avisa que algo no anda bien. Tenía dos dias sin recibir mensajes ni llamadas de Eriol, aun cuando trataba de mantener su mente ocupada, la sola idea de que podía estarla engañando le apretaba el estomago. - ¿todo bien?
- si claro - se apresuró a decir con una sonrisa. pero no estaba todo bien, se sentía vulnerable y sola, ademas que el clima no ayudaba en mucho - Li, - carraspeo - tu, tu crees que soy linda? pero realmente linda, como para elegirme todos los días - Syaoran intuía el por que de su pregunta, su rostro se tensó, era obvio que el patan de su hermano no tomaba enserio a Sakura, llevaba dias sin escucharla parlotear por las noches con euforia - disculpa, es una tonteria
- por su puesto que no es una tonteria, bueno, si, ni siquiera deberias de dudar, eres una mujer muy hermosa Sakura - el corazón de ambos se aceleró un poco, Syaoran se encontraba recargando ambas manos en el lavabo, Sakura se había recargado en la barrita dejandolos a ambos frente a frente - mucho
Quiza habia sido el olor a tierra mojada, o fueron los truenos y la oscuridad, en ese momento la mente de Syaoran buscaba una fuerza inexistente para evitar besarla, pero nada parecia detener el impulso, ni siquiera Sakura, quien apesar de la oscuridad se habia sonrojado y pudo ver que por un segundo ella le miró los labios y eso, segun tiktok era la puerta abierta a besarla.
Syaoran tomó con suma confianza su cintura, diciendo en voz muy bajita un "puedo?" como si en ese momento ella pudiera responder, para sorpresa de Sakura, no solo no podia hablar, su cuerpo habia dejado de responderle, dejando asi el paso libre a que Li atrapara sin dudar su pequeña boca.
El beso fue en principio pausado, Li estaba aun con miedo de arruinarlo todo y recibir a cambio una buena y merecida bofetada, sus manos temblaban mientras que el calor de sus mejillas aumentaba, acarició su mejilla con su mano libre, temiendo que si dejaba de tomarla de la cintura ella huiría del lugar. En un pequeño gemido de Sakura, lo cual por cierto lo volvió loco, introdujo su lengua y para su sorpresa Sakura tambien correspondio.
No reparó ni en que momento Syaoran la habia atrapado tomandola de sus caderas apretandola a el con una fuerza deliciosa, y aunque su mente le gritaba que eso estaba mal, muy muy mal, sus hormonas y su cuerpo que se encontraba ovulando ignoraban a la razón de forma descarada.
- no me detengas porfavor- dijo Syaoran con dificultad mientras le robaba suspiros besando su cuello con suma experiencia - si yo fuera él te elegiria todos los dias sin dudarlo, te haria el amor hasta por correspondencia si fuera necesario, gritaría que eres mia a donde yo fuera
Sakura sintió sus pieras flaquear, aun cuando fueran mentiras sus palabras la habian hecho sentir tan deseada como jamas lo habia experimentado. El por su parte seguia besandola con pasion, como un niño en una jugueteria sin saber que juguete comprar, los senos de Sakura aun cubiertos con esa enorme camisa lucían tan apetesibles pero tenia miedo si quiera de tocar por encima por lo que se conformaba con apretarlos contra su cuerpo.
Comenzo a tocar su trasero con ambas manos, amenazando con deslizarse en su entre pierna, las manos de Sakura solo jugaban con el cabello de su nuca, embelezada por el aroma, tenía tanta curiosidad por tocar sobre la cremallera de su pantalón, pero sabía que si lo hacia no habria marcha atras.
- esto - susurró con dificultad - no debemos
- si, se mía porfavor, te lo ruego - de nuevo volvió a besarla, como si con sus labios pudiera decir todo lo que en esos locos días comenzaba a sentir - me estas volviendo loco - sentenció metiendo sus manos entre esos leggins que Sakura juraba haria que su cuerpo se viera menos provocativo, pero había sido un gran error, con esas manos bajo la camisa Syaoran podia sentir sus nalgas y esa braga tan delgada lo había exitado mucho mas
- porfavor - susurró de nuevo ella recargando sus manos en el lavabo, arqueando su espalda e intendado apretar sus piernas para evitar que él las siguiera acariciando, bastó que uno de sus dedos rozara su pequeña linea del bikini para subirle el calor hasta la punta de su cabeza.
- ¿te gusta? - susurró Li que para ese entonces ya habia salido fuera de si, ya no habia razón, ni conciencia, ni pudor, ni lealtad, ni familia, en ese momento era como si se hubiera convertido en un maldito perro salvaje y ella lo habia notado, su miembro rozaba con su vientre, su lengua era demasiado caliente, le quemaba el cuello, el menton, su boca.
Con facilidad la levantó del suelo cargandola a la altura de su cintura, empujando sobre su ropa su virilidad. La aventó al sillon boca abajo, bajando de manera salvaje sus leggins hasta la altura de sus piernas mirando con hambre ese culo muy bien trabajado, besaba su cuello, su espalda
- ¿puedo? - dijo girandola para mirarla a los ojos - ¿quieres? dime algo, porfavor no me tengas asi, ya no puedo aguantar mas
- no tengo - suspiró Sakura siendo interrumpida por otro delicioso beso - proteccion - pero eso a él le valia un demonio
- entonces si puedo? - por un segundo se quedaron quietos mirandose fijamente, Sakura no sabia que decir, se habia quedado muda, estaba tan exitada, como nunca! Syaoran entonces arranco los botones de su camisa, mirando uno de sus pezones azomarse de su sosten, lo atrapó con sus labios, comiendolo con un hambre abrumante, comenzó a gemir con mas fuerza frotandose contra él
- Syaoran, Syaoran - en ese momento la luz llegó y Syaoran despertó del trance, se había quedado dormido en el comedor mientras Sakura preparaba las sopas - creo que tienes fiebre, estas sudando
Había sido todo un sueño, el seguía en la cocina y Sakura Seguía con su ropa intacta, no, no estaba enfermo. Estaba endemoniadamente excitado..
