A la mañana siguiente los hermanos se fueron a comprar cosas para su misión en Nagasaki, dejando a Jaken con Ah-Un viendo la tele en la sala, mientras Rin y Kagome lavaban ahora el doble de ropa.
Rin estaba sumamente agradecida con la ayuda que le brindaba Kagome, no iba a decirlo, pero las manos ya le dolían de todo el trabajo físico que tuvo que hacer desde el incidente, sobre todo tender la ropa en el jardín con el aire frío de febrero era horrible.
—¿Y tu familia, Rin chan? —Kagome inició la plática amistosa.
—Ho... están en Canadá con mis hermanos, se supone que yo debía estar allá con ellos, pero pasaron cosas.
—Ya veo, y ¿cómo acabaste viajando con Sesshoumaru?
—Pues, me salvó… varias veces, supongo que por eso nos hicimos amigos.
—Vaya, eres el primer amigo que le conozco a Sesshoumaru, tú debes entonces ser su mejor amiga. Nunca vi que conviviera con nadie fuera de dos novias. Bueno y Jaken, pero él es como su mano derecha.
—¿Tienen mucho de conocerse?
—Desde la secundaria, Inuyasha entró en primero de secundaria y Sesshoumaru entró en tercero… creo que su papá lo obligó a cambiarse de secundaria para que cuidara a Inuyasha.
—¡Oh vaya, entonces lo debe conocer muy bien! Cuénteme más por favor —Rin terminó de tender la ropa y entraron a la cocina a preparar el almuerzo. Estaba realmente emocionada por escuchar más sobre la vida de Sesshoumaru.
Kagome tomó la col para cortarla en cuadritos en lo que ella cortaba el ajo.
—Él es muy reservado, así que no lo conozco muy bien, pero recuerdo que se llevaba fatal con Inuyasha, lo odiaba, porque… bueno no sé si sepas, pero su padre dejó a la mamá de Sesshoumaru por la mamá de Inuyasha, aunque eso mejor pregúntaselo a él.
—¡No lo sabía! Pero ahora tiene sentido el porqué se lleva así con su hermano…
—Ahora se llevan bien jijiji antes por cualquier cosa se iban a la yugular. En aquella época yo tampoco me llevaba bien con Inuyasha, nos tocaba limpiar el salón juntos y nos la pasábamos peleando, aunque debo admitir que era muy divertido pelear con él. —Rin notó cómo a Kagome se le iluminaba el rostro cuando hablaba de Inuyasha. —Recuerdo que cuando entró Sesshoumaru por la puerta principal de la secundaria, casi todas las chicas se enamoraron perdidamente de él, me atrevería a decir que hasta algunos chicos también, por eso algunos envidiosos intentaron molestarlo, pero acabaron con un ojo morado. Pronto quedó claro que Sesshoumaru no solo era guapo; era el mejor en todo, artes marciales, matemáticas… bueno hasta artes. Así que pasó a ser como un ejemplo a seguir para todos, por ende, nadie se sentía a su nivel para ser su amigo.
—Me lo imagino, la verdad es que es muy intimidante y si algún día me dice que en realidad es un dios, yo sí le creería.
—Hooo, pero sí tiene defectos, aparte de su enorme soberbia, no busca mejorar en otras áreas porque no le trae ningún beneficio.
—¿En qué áreas? —Rin la miró confundida, por más que pensara en algún defecto de Sesshoumaru, no podía recordar algo que realmente hiciera mal.
—En las relaciones humanas, como hacer amigos o esforzarse por sus novias.
—Ya veo, aunque escuché que se va a casar con su novia, eso suena a que está muy comprometido en su relación. —Eso ni ella se lo creyó, muy en el fondo sabía que algo entre esos dos no estaba bien.
—Pufff —Kagome ahogó una carcajada —quizá tuvo más, pero yo solo le conocí dos novias y no era nada caballeroso, bueno ni si quiera era amable.
Rin estaba cortando el pollo, pero la plática se puso tan interesante que bajó el cuchillo y alentó a Kagome a que le contara más —Dígame cómo era señorita Kagome, no me lo puedo imaginar.
Kagome también dejó de cocinar y le sirvió té verde a Rin —Había una chica muy rara en nuestro salón; Asano Sara, de cierto modo se parecía a Sesshoumaru, era inteligente y no hablaba con nadie. Muchos le hacían bullying… por creepy. Un día que estábamos Inuyasha y yo limpiando el salón, Inuyasha encontró un cuaderno de Asano, venían planes y dibujos de cómo hacerle cosas feas a los que la molestaban. Pero también había 3 páginas enteras con el nombre de Sesshoumaru. Inuyasha y yo creímos que estaba haciéndole una especie de conjuro, así que llevamos el cuaderno a Sesshoumaru, quien ahora ya estaba en segundo de prepa. Él nos aventó el cuaderno y dijo "otra mujer enamorada de mí, qué novedad". Inuyasha le insistió tanto que se trataba de una bruja, que Sesshoumaru para que lo dejáramos en paz, fue a hablar con Sara a la salida de la escuela. No tengo idea de qué hablaron, pero a la semana ya eran novios.
—¡Woow eso sí que fue rápido! —Exclamó Rin sirviendo más té y hasta sacó unas galletas.
—Bueno, es que Sara era rara, pero era muy bonita y tenía un cuerpo muy desarrollado. El punto es que Sara parecía su sirvienta, iba atrás de él a todos lados, fue patético. Un día estaba en casa de Inuyasha con nuestra amiga Sango viendo una película, los papás habían salido de viaje así que teníamos planeado hacer una pijamada. De pronto bajó Sesshoumaru de su cuarto, le entregó bastante dinero a Inuyasha y le dijo "largo de aquí Inuyasha, llévate a tus amiguitas al cine y no regresen en 4 horas" a lo que obviamente Inuyasha preguntó "por qué" y no vas a creer lo dijo frente a todos…
—¡Qué dijo! —Gritó Rin completamente emocionada.
—Dijo con una sonrisa cínica "voy a tener sexo con Asano y no quiero que interrumpan".
—¡Kyaaa! ¡No! ¡No puede ser! —Rin se tapó la cara de vergüenza, no podía con la imagen del Sesshoumaru que ella conocía diciendo eso frente a las amigas de su hermano.
—Así fue —Asintió Kagome acabando con otra galleta —Inuyasha tomó el dinero y nos fuimos, pero éramos unos adolescentes curiosos, así que regresamos mucho antes de lo prometido, nos escondimos atrás del sillón de la sala y esperamos a ver si escuchábamos algo. Una puerta del segundo piso se abrió y bajaron las escaleras, entonces la voz de Sara dijo "pero si no están tus papás ¿por qué no me puedo quedar?" y Sesshoumaru le contestó "Porque después de 4 horas me aburres". Todos nos volteamos a ver con la boca abierta, estaba segura de que Sara iba a llorar, pero solo le pidió perdón y se fue.
—No puede ser...
—Mjú y después de casi 2 años Sesshoumaru la dejó que porque le estorbaba. La segunda novia fue…
Las puertas de la cocina se abrieron. Sesshoumaru miró fijamente a Kagome como retándola a seguir, pero Inuyasha interrumpió salvándola —¿Y la comida?
Por andar en el chisme se habían olvidado por completo de la comida, Rin cortó el pollo lo más rápido posible en lo que Kagome ponía el arroz en la arrocera. El resto del día no pudieron quedarse solas para seguir con el chisme.
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Después de discutir entre todos qué harían para la misión de Nagasaki, acordaron que lo mejor sería dejar a Kagome con el señor Jaken y Ah-Un, ya que ella tenía licencia de manejo y podía llevar a Jaken a que le quitaran el yeso y ayudarlo en la rehabilitación. Rin estaba segura de que Sesshoumaru la dejaría en la casa de la tía, pero para sorpresa de todos, Sesshoumaru admitió que la puntería de Rin con la ballesta era de gran ayuda, así que viajaría con los hermanos.
Dos días antes de partir Sesshoumaru dijo que iría a la estación de policías y se fue antes de que Inuyasha saliera de la ducha.
Kagome y Rin por fin tenían un tiempo a solas para seguir con el chisme. Se encerraron en la cocina, vertieron el té en sus tazas y retomaron la plática.
—Ajá, la segunda novia —comenzó Kagome —para cuando apareció la segunda novia, Inuyasha y yo ya éramos novios, aunque casi no nos veíamos porque yo entré a estudiar medicina, aun así, en los eventos familiares como el Obon o el año nuevo, Sesshoumaru llevaba a una chica muy hermosa llamada Kagura. Ella era…
Las puertas de la cocina se abrieron —Oigan ¿y mi hermano? —Inuyasha entró aún con el cabello mojado viendo hacia todos lados.
—Dijo que iría a la policía —Rin contestó extrañada, pues pensaba que se habían quedado las dos solas y Jaken en la sala.
—Osh maldito, se deshizo de mí. —Los ojos de Inuyasha se posaron sobre las galletas y rápidamente se sentó, quitándole la taza de té a Kagome —¿De qué hablaban?
—De Kagura... —Kagome hizo una mueca de disgusto y se levantó para sacar otra taza.
—Uy a mí me cae super mal, igual de déspota que Sesshoumaru, son tal para cual —Inuyasha puso los ojos en blanco de fastidio.
—Sí bueno, ella es todavía más parecida a Sesshoumaru, que Sara. Nunca los vi realmente siendo cariñosos, aunque el primer año Kagura iba muy seguido a la casa… o más bien, al cuarto de Sesshoumaru. En una reunión del Obon en casa de mis suegros, se la pasaron horas sentados sin hablar con nadie cada uno en su celular, hasta que de la nada, Kagura se levantó de la mesa y dijo "Ya me voy, ya me aburrí" y Sesshoumaru contestó con un parco "Hum" sin dejar de ver su celular.
—Sí, sí, desde un inicio parecían un matrimonió de 60 años de esos que ya están hartos el uno del otro —Inuyasha se inclinó hacia adelante como contándole un secreto —Se fueron a vivir juntos cuando salieron de la universidad y hace como 3 años mi hermano le dio dinero a Kagura para que ella se comprara su propio anillo de compromiso. Cuando me contó eso, yo le pregunté si de verdad la amaba tanto porque no se notaba en lo absoluto, él se rio en mi cara y me dijo "No seas idiota Inuyasha, el amor solo dura dos años, lo demás es costumbre, pero tú todavía no tienes la madurez para entender esto." Yo le contesté que mi amor por Kagome no había disminuido con el paso de los años y que solo se había vuelto más fuerte y él me dijo "Sí, eso que sientes que es más fuerte se llama codependencia." Te lo juro, hablar con él es imposible —Bufó.
—Huuuum —Rin trataba de analizar toda esta nueva información —Pero eso de que el amor dura solo dos años debió sacarlo de algún lado, yo tengo poco de conocerlo, pero él siempre habla con base en pruebas.
—Yo hablo con base en mi experiencia —Inuyasha se echó para atrás balanceándose en la silla.
—Inuyasha te vas a caer —Kagome lo reprendió y luego miró a Rin —yo creo que Sesshoumaru está confundiendo el enamoramiento con el amor, pero bueno yo no soy psiquiatra como para hablar de esto.
—Yo no sé nada de este tema… —Rin no sabía absolutamente nada del amor, se sentía completamente perdida en esta plática —pero, si Sesshoumaru no creé en el amor, para qué se va a casar con la señorita Kagura, eso no tiene sentido para mí.
Inuyasha asintió con la cabeza entendiendo la confusión —Bueno como sabes, mantener los apellidos en Japón es muy importante y antes de que nuestro papá o la mamá de Sesshoumaru le impusieran alguna mujer que él no aprobara, decidió acabar con ese asunto lo antes posible. Él me dijo que Kagura era la única mujer que le daba sexo cuando él quería, no le estorbaba, ni lo fastidiaba, ni le pedía cariño, ni nada. Si tenía que casarse con alguien, ella era perfecta para el papel. Mi hermano es muy práctico, no le gusta perder el tiempo en estupideces y para él el amor es una estupidez —con eso Inuyasha terminó la tertulia de ese día.
A Rin se le cerró la garganta, ciertamente eso sonaba a la mujer perfecta, lo que todo hombre desearía de una esposa, la señorita Kagura era perfecta y ella… ¿qué esperaba Sesshoumaru de su mejor amiga?
El sol se había ocultado por completo y Kagome cerró la puerta del cuarto de los tíos de Rin. Tratando de no hacer ruido, se metió a la cama donde Inuyasha ya la esperaba.
—¿Y bien? —Susurró Inuyasha —¿Qué opinas ahora? ¿Aún sigues pensando que Sesshoumaru le pone el cuerno a Kagura?
—No. Rin no tiene ni idea de qué está pasando. Es muy extraño, estoy segura de que tu hermano es consciente de lo que ocurre porque no lo oculta, sin embargo, tampoco aclara nada.
—Hummmm yo creo que Sesshoumaru está en shock, todas sus convicciones y paradigmas fueron aplastados por la sonrisa de una chica, debe ser un golpe muy fuerte a su ego.
—¿Y crees que vaya a tragarse sus palabras o va a seguir con la farsa hasta el final?
—Uff no lo sé, el antiguo Sesshoumaru seguiría con su dogma hasta el final, pero ha cambiado…
