Para el primer castigo de Severus, Harry lo llevó a la Sección Prohibida de la biblioteca con él después de las clases.

Él revisaba los títulos de algunos libros sobre magia negra, les daba un vistazo y decidía si se los pasaba al adolescente, que los estaba cargando en su lugar con una expresión fastidiada.

—¿El siguiente castigo puede ser en otro horario? —le preguntó Severus de repente.

—¿Por qué? —Harry no despegó la mirada del libro de magia de sangre que revisaba.

—Mis compañeros se reúnen después de cenar.

—¿Slytherin?

—Ujum.

—¿Son tus amigos?

—Compañeros —repitió Severus lentamente.

—¿Son a los que les copiaste el "sangresucia"? —Como no obtuvo respuesta, Harry suspiró—. Sí, eso creí. ¿Sabes lo absurdo que es decir eso sin ser sangrepura? Digo, ya es absurdo decirlo en general, pero si no eres sangrepura, deberías considerar que ese insulto te incluye.

—Ya le dije que lo sentía y que sé que estuvo mal —murmuró Severus, lo que era verdad, fue lo primero que le dijo antes de comenzar la hora de castigo.

—No se trata de que no te disculpes o de que lo hayas hecho —Harry meneó la cabeza—. El castigo se mantiene a esta hora. Todos los días.

—Pero es que-

—Me lo agradecerás —Harry le pasó el libro que había revisado y siguió buscando por el pasillo—. Busca mejores amistades. ¿No eras amigo de la señorita Evans? ¿Por qué no te juntas más con alguien como ella y menos con sangrepuras que vienen de casa con unas ideas que te excluyen a ti también?

—Lily y yo…no hemos hablado mucho últimamente.

Harry escogió otro libro y siguió hablando. Este libro era de magia de sombras y recordaba que a él le había interesado cuando fue Auror.

—¿Se pelearon?

—No- sí- no —Severus hizo un ruido frustrado—. A ella no le gusta la magia oscura y yo creo que le atrae Potter y eso me repugna.

—¿Por todo lo que…?

—Es que no entiendo a quién podría gustarle Potter —Severus arrugó la nariz—. Sólo está ahí con su estúpido cabello desordenado y su actitud egocéntrica y anda todo el día con..

Harry hizo una pausa para observarlo con las cejas arqueadas hasta que Severus se detuvo, carraspeó y fingió que no había dicho nada.

Él decidió hacer lo mismo y le pasó el libro de magia de sombras.

—¿Para qué es todo esto? —preguntó Severus de pronto—. ¿Lo usará en sus clases?

—Son para tu castigo —aclaró Harry, que después de otro vistazo a los estantes, se dijo que eso sería suficiente para empezar—. Todos los días a esta hora te sentarás en mi oficina, revisarás esos libros y me escribirás al menos tres usos que se le puedan dar a cada hechizo que no sea atacar a alguien, y si hay un contrahechizo, cuál es y qué hace.

Severus empezó a fruncir el ceño.

—Creo que esto no es un castigo normal…

—¿No puedes hacerlo? —Harry lo vio con sorpresa.

—Sí puedo, sólo que…—Severus bajó la voz como si no estuviese seguro de si se meterían en problemas—. ¿No se supone que tiene que decirme que deje la magia oscura y que eso es malo y cosas así?

—Hay que aprender magia oscura para defenderse de ella —Harry parpadeó un par de veces. Luego recordó algo y buscó por todo el pasillo hasta dar con una guía más breve que también puso en la pila que Severus cargaba—. Esto ya es una recomendación. Son profesiones que requieren una especialidad en magia oscura porque hay pocos trabajos de ese tipo y…algo me dice que no te encantaría ser profesor.

—Odiaría ser profesor —Severus pareció horrorizado—, preferiría un trabajo muggle que dar clases —Luego levitó los libros para tomar la guía y abrirla y se pasó unos momentos leyendo—. ¿Hay una especialidad en zoología de criaturas peligrosas?

Harry comenzó a caminar fuera de esa sección y Severus lo siguió con los libros levitando detrás de él y la guía entre las manos.

—¿Te interesan las criaturas mágicas?

—No, pero no sabía que existía algo así. ¿También hay especialistas en magia negra en el Departamento de Misterios? ¿Esos qué hacen?

—Bueno…

—0—

En el tercer castigo de James y Sirius con Draco, los chicos tenían que reponer los ingredientes del armario del profesor, lo que los tenía cortando en diferentes mesas desde hace más de media hora.

—Se me va a acalambrar la mano —masculló Sirius, abandonando el cuchillo sobre su mesa.

—Pueden tomar un descanso —Draco les dio un vistazo, cerró su revista y agitó una mano.

James exhaló con claro alivio y soltó el cuchillo también.

—Profesor…¿ha pensado en lo que le dije? —James intentó sonreír—. No voy a evitar que Evans termine sus pociones-

—¿Ha pensado en lo que yo le dije? —Draco arqueó una ceja.

James se pasó la mano por el cabello.

—No nos hemos acercado a Snivellus en-

—Apodo, Potter.

—No nos hemos acercado a Snape en días —juró James, solemne—. Ella ya debería ver lo bueno que soy.

—Unos días versus los últimos cinco años…—Draco hizo un gesto de "más o menos", lo que causó que James dejase caer los hombros.

—Bueno, ¿qué más puedo hacer?

—Nada, no le gustas, acéptalo —Sirius intervino con el mismo mal humor con que lo había hecho las últimas veces que escuchó a James hablarle de este tema al profesor—. Estoy seguro de que le gusta Snivellus y su-

—Apodo, Black.

—Apodo, Black —Sirius imitó un tono agudo y rodó los ojos—. Le debe gustar Snape, James. Ríndete. Ni siquiera es tan bonita.

—¿De qué hablas? —protestó James, indignado—. ¡Es la chica más linda de Hogwarts! Yo a veces pienso que a ti no te gustan las chicas, pads, no puedes no ver linda a Lily Evans.

Draco se cruzó de piernas y se dedicó a ver de uno al otro como si fuese un partido de Quidditch porque esto era más interesante que su revista.

—Tal vez a ti te iría mejor con un chico —justificó Sirius, encogiéndose de hombros.

—¿Con qué chico? —James arrugó el entrecejo.

—Ay, ¿qué voy a saber yo? Alguno que no sea tan sabelotodo.

—Evans no es una sabelotodo.

—¡Le dijiste sabelotodo la semana pasada!

—Es que estaba siendo sabelotodo en ese momento, pero no es sabelotodo, sólo a veces se porta como una sabelotodo…

Draco carraspeó con fuerza para detener la discusión y les indicó que volviesen al castigo para poder terminar pronto. Él también quería salir de ahí.

Mientras ellos volvían a sus actividades, la puerta se abrió y se asomaron Remus Lupin y Peter Pettigrew. Draco asintió para darles a entender que podían entrar.

—Moony —James buscó apoyo en su amigo—, dile al profesor que yo de verdad soy un buen compañero de mesa cuando quiero.

Remus arqueó las cejas, vio a su amigo, a Draco, de vuelta a su amigo y negó.

—No le voy a mentir tan descaradamente, James-

—¡Moony!

Draco detuvo los quejidos y la discusión que se avecinaba y los mandó a continuar cortando.

—Son peores que mis hijos…

No esperaba que James lo escuchase.

—¿Cuántos hijos tiene además de su hija? ¿Tiene más hijas? ¿O los demás son varones?

—Cinco hijos —Draco le respondió en tono resignado porque de verdad era como su James al comenzar a hablar—. Una niña, cuatro niños.

—Eso es un montón —soltó Sirius. Cuando James lo regañó, Draco lo escuchó respondiendo con un:—. ¿Qué? ¡Es la verdad! Normalmente sólo la gente muggle tiene tantos mocosos…

—¿Y qué edad tienen? —siguió James, que había dejado de cortar raíces de mandrágora y estaba convencido de que Draco no lo notaría si no paraba de hablar.

—Siga cortando, señor Potter.

James hizo un sonido de lástima y continuó con su tarea mientras sus tres amigos se reían del intento de evadirla.

—¿Pero sobre lo de Evans…?

—Lo pondré más cerca de su mesa cuando me parezca que se está comportando —aclaró Draco.

—Es decir, nunca —murmuró Sirius en tono burlón.

—¿Por qué te molesta tanto que me guste Evans, pads?

—Quiero mis ingredientes para hoy —les recordó Draco antes de volver a abrir su revista.

Draco no estaba contemplando el hecho de que incluso después de que estos castigos terminaran sería perseguido por un James Potter por los pasillos del colegio.

¿Sabe? Hoy estuve a punto de hacerle un hechizo zancadilla a alguien y recordé lo que usted me dijo de los ejercicios de respiración-

¡Profesor! ¡Hoy Evans me sonrió!

¡Profesor, profesor, profesor, profesor…! Estuve a punto de insultar a Snivel- a Snape, ¡y no lo hice! ¿Verdad que me estoy portando mejor? ¡No me ponga esa cara!

Profeeeeeeeeeeeeeeee, Sirius y yo estamos probando los trucos nuevos de Quidditch que nos recomendó. Sí ayudan a no aburrirse. Estábamos pensando…

¡Ya sé que estuvo mal, profesor! ¡Sirius y yo estábamos tan aburridos…! Sí, sí…que sí, sí entiendo…

¡Profesoooooooooooooor! ¡Tengo una cita con Evans! Sí, es en serio. ¿Por qué no me cree? ¡Ya deje de ponerme esa cara, es en serio! Sí, mire…

¡Pero esta vez no empecé yo! Es- bueno, sí. Pero- sí. Sí. Lo sé. Perdón. Sí…no me parce justo que- sí. Sí, es verdad...

¿Es otra carta de sus hijos? ¿Puedo escribirles algo? ¡Les voy a decir que es mi profesor favorito de este año y les voy a contar lo de la explosión de la semana pasada…! ¡No sea malo, déjeme escribirles eso!

El mismo día de esto último en la noche, mientras se peinaba en el cuarto del área de profesores, se lo contó a Harry como de costumbre y este empezó a reírse.

—No sé qué pensaría Albus de su abuelo contándoles que explotó un caldero-

—Dos —se quejó Draco, incrédulo—. Fueron dos calderos y de forma simultánea.

Harry intentó no reírse por sus protestas y asintió.

—Pero está mucho mejor, ¿no?

—Sí, supongo que tiene cierto encanto cuando deja de ser un imbécil.

—Me recuerda a alguien…

—Oh, cariño, no —Draco sacudió la cabeza—, nunca llegará a mi nivel de encanto.

Harry rodó los ojos.

—Por cierto, ¿sabes si tu papá y tu padrino eran queers?

—¿Queers? —Harry se pasó una mano por la cabeza—. ¿Como…bi como yo o…?

—Queer en general.

—No que yo sepa, ¿por qué me preguntas eso? ¿Has visto algo que…?

Draco agitó una mano para restarle importancia.

—No, nada, preguntaba, pensé en algo y preferí preguntar. ¿Severus cómo va?

Harry lo observó con cierta vacilación pero dejó ir el tema.

—El Severus adolescente también está…bien, creo.

Draco se giró en la silla en que estaba para dejar de verse al espejo y mirar a Harry.

—¿Qué significa ese "creo", Harry?

—Eh…no es…precisamente lo que tenía en mente sobre un Severus Snape joven…

—0—

Resultó que el Severus adolescente tenía problemas de confianza. Y una vez que confiaba, bueno…Harry sentía que estaba oyendo a uno de sus hijos.

—¡...pero estaba justo ahí! —A pesar de que ya había terminado el castigo, Severus estaba sentado al otro lado del escritorio de Harry con la guía de profesiones que requerían especialidad en magia oscura mientras él intentaba corregir unos ensayos—. ¿Entonces qué piensa?

—No les prestes atención —Harry sacudió una mano para restarle importancia y estuvo feliz al verlo asentir porque significaba que terminaron con el tema de la última media hora.

Luego de un par de minutos revisando su guía, Severus volvió a hablar.

—También hice lo que me dijo de no volver a las reuniones de mis compañeros.

—¿Y qué tal te fue? ¿Cómo reaccionaron? —Harry le habló sin quitar la mirada de un ensayo muy mal redactado sobre hombres lobo.

—Algunos no se lo tomaron bien, pero me sorprendió que hubo otros que dijeron que también pensaban que todo esto era ridículo y dejaron de ir a esas reuniones.

—Eso es excelente —Harry asintió un par de veces.

—También hice una amiga —Severus titubeó—, creo.

—¿Cómo se llama?

—Charity Burbage. Está haciendo un grupo de cosas muggles raras —Severus se encogió de hombros— y me incluyó. Estoy intentando lo que me sugirió de buscar algo que me guste en lo muggle para dejar de pensar sólo en mi papá cuando piense en gente muggle.

Harry asintió con una sonrisita orgullosa.

—¿Algo que te guste hasta ahora?

—Freddie Mercury —Severus respondió sin ninguna duda, haciéndolo reír y asentir.

—Ese es un muy buen comienzo.

Severus intentó concentrarse en su guía de profesiones pero había fruncido el ceño tras recordar algo.

—Y, hm, pasó algo raro…más raro que el grupo de cosas muggles.

Harry se resignó con respecto a este ensayo, escribió algunas correcciones en el borde del pergamino y pasó al siguiente, haciéndole un gesto para que continuase.

—Es que Black empezó a…asistir a las reuniones de Charity.

—¿Sirius?

—No, Regulus Black.

—Ah —Harry lo pensó durante un momento y recordó que también fue Mortífago—. ¿Se está portando mal?

Severus sacudió la cabeza.

—Por lo que me dijo Charity, un tío o algo así como que…lo sacó de su casa y luego como que Black le habló del grupo y su tío lo convenció de entrar para quitarse las ideas raras que le intentó meter su familia sobre la gente muggle…algo así —Severus agitó una mano.

—Eso es…es muy bueno para él, Severus. Me parece que-

—Y después de dos reuniones, me escribió un poema y me lo dejó en mi bolso.

Severus regresó la mirada a la guía para disimular la repentina timidez. Harry abrió la boca, la cerró y decidió que necesitaba un breve descanso de los ensayos.

—Eso es lindo —Harry intentó ponerse del lado del otro chico porque no sonaba mal y requería valor hacer eso—. ¿No te gustó?

—Fue…raro.

Harry se aclaró la garganta y decidió decirle lo mismo que le dijo a sus hijos años atrás (o años en el futuro en este caso):

—Si notas que le gustas a alguien y su forma de mostrarlo te está incomodando, lo mejor es decirle porque a veces-

—No raro malo —murmuró Severus, interrumpiéndolo—. Sólo raro.

Harry intentó no sonreír divertido, asintió y regresó a su ensayo. Severus empezó a hablarle de la carrera de su interés de ese día, fingió que no le había comentado lo de Regulus Black y Harry tuvo lo que dentro de su cabeza era como un "podcast adolescente" mientras continuaba corrigiendo.

—0—

Puede que se hubiesen tardado un poco más de lo que tenían planeado originalmente. Sus hijos comenzaron a preguntar con mayor preocupación por el paradero de ambos y Lily hasta envió una nota insinuando que si no sabía por qué no regresaron a Gran Bretaña en tanto tiempo pensaría lo peor y usaría hechizos avanzados para rastrearlos.

Harry y Draco decidieron ser sinceros. Tras contarles en una carta larga, pudieron quedarse un poco más sin preocupaciones.

Sólo lo suficiente para estar seguros de que sus esfuerzos valieron la pena y tendrían un efecto duradero.

Bueno, sí, se quedaron algunos meses y el año escolar terminó.

Draco culpaba al complejo de salvador de Harry, y si alguien le hubiese preguntado, diría que fue solamente para que Harry se quedase tranquilo porque si reconocía que lo conmovió mucho tener a un James Potter y un Sirius Black abrazándolo al final del año quedaría como un sentimental.

Harry sí estuvo casi llorando al darle sus últimas instrucciones al Severus adolescente, que asentía a todo como si la palabra de Harry fuese ley.

No esperaban estar tan afectados y tuvieron que tomarse unos días durante el verano para calmar sus mentes. También aprovecharon de revisar las cajas que les dieron.

James Potter y Severus Snape trabajaron juntos por voluntad propia por primera vez en sus vidas para hacer una caja para Harry y otra para Draco. Pusieron diferentes objetos allí y dejaron que más estudiantes añadieran cosas porque sabían que no regresarían el siguiente año escolar.

Los detalles favoritos de Harry de su caja eran una snitch de la colección privada de James con un mensaje de agradecimiento escondido dentro y discos que Severus le consiguió junto a su propia carta y una pequeña botella de felix felicis. Los favoritos de Draco fueron una larga carta de parte de Sirius que no dejó que Harry leyese, un conjunto de fotos que sus estudiantes tomaron a lo largo de esos meses envuelto en una cuerda de zapato y una carta de agradecimiento de Fleamont y Euphemia Potter por "orientar y ayudar" a su hijo.

—Está bien —reconoció Draco después de que ambos terminaron de revisar sus respectivas cajas en el cuarto que alquilaron por unos días—, tienen su lado adorable y tal vez estuve un poco en mi modo papá-

—¿Sólo tal vez? —se burló Harry, sonriendo.

—Y pienso llevarme mi caja sin importar cuántos hechizos deba usar —Draco lo ignoró y envolvió la caja con ambos brazos.

Harry asintió y empezó a guardar las cosas de su caja, decidido a hacer lo mismo.

—0—

Se podría decir que tuvieron que hacer dos "viajes" porque el primer intento los dejó en la época correcta pero no en su época correcta.

Draco Malfoy se sentó a tomar té con otro Draco de su misma edad mientras los dos Harry resolvían el tema de los hechizos porque dijeron que podían, y si podían hacerlo sin ayuda, ¿por qué ellos se estresarían con eso?

—Está bien, está bien —El otro Draco agitó una mano—, te daré una descripción general porque lo que me estás contando no suena para nada como lo que nosotros conocemos. Entonces: mi Harry sí fue el-niño-que-vivió pero no hubo muertes ese día porque Pettigrew en realidad traicionó a Voldemort cuando él pensaba que estaba de su lado y había una emboscada en la casa Potter cuando entraron.

—Muy inteligente —comentó Harry, que estaba unos pasos más allá con su otra versión, revisando un libro de hechizos.

El otro Draco asintió y continuó.

—Mi suegra Lily es un encanto, es una profesora retirada de Hogwarts, enseñaba Defensa contra las Artes Oscuras. Y mi suegro James fue jugador profesional de Quidditch muy joven, luego empezó a ser narrador, se supone que también se retiró pero siempre toma algún trabajo extra y se lleva a los niños a ver el juego que él narra. Están bien. Demasiado bien, tanto que a veces les hacemos una broma de que su casa parece centro de actividades para gente retirada porque sus amigos van todo el tiempo a Godric's Hollow…

—Eso suena lindo —murmuró Draco—, me alegra por esta versión de la familia Potter.

—Sigamos: Sirius Black está casado con Remus Lupin desde…Merlín, no lo sé, amor, ¿tú tienes alguna idea de hace cuánto debió ser eso? —Se dirigió al otro Harry.

—Algún momento a comienzos de los 2000s —respondió el otro Harry—. Se casaron el mismo día con un ritual mágico y después fueron a hacer algo de una unión civil en un ayuntamiento muggle.

—¿Por eso me preguntaste si mi padrino era queer? —le preguntó su Harry—. ¿Por Remus?

—No exactamente pero podemos hablar de la falta de heterosexualidad en nuestro entorno cuando estemos en casa, amor. Sigue contándome —le indicó al otro Draco, que continuó hablando.

—Tienen un hijo, que me cae muy bien, por cierto-

—No, espera —Su Harry dejó el libro de hechizos y arrugó el entrecejo—, ¿entonces por quién pensaste que Sirius era queer de adolescente? No me digas que…¡¿a Sirius le gustaba Peter?!

Los dos Draco se quedaron mirándolo durante unos segundos. Luego le hicieron un gesto de "después te explicamos" y siguieron.

—Oh, Severus, me faltaba Severus…

—¿Qué carrera eligió? —Su Harry se interesó especialmente por esto, pensando en el Severus adolescente y su guía de profesiones.

—Hm, es difícil decirlo, es como un mago oscuro que hace de consultante para casos del Ministerio y problemas de la gente. Cualquier cosa con maldiciones y pociones peligrosas seguramente está en su área.

—¿Se hizo Mortífago?

—¿Mortífago? —El otro Harry lo vio con incredulidad y se rió—. ¿Severus Snape? Jamás. A veces hasta se indigna porque dice que hay magos oscuros que usan la magia negra para cosas absurdas y "deplorables". Además es como mi tío y es el padrino de mi hermana. Sí creo que llegó a espiar a Voldemort o algo así, pero porque hacía de consultante en ese momento, no se hubiese metido a ese grupo jamás…

Harry se sintió mucho más tranquilo después de eso y dejó que los dos Draco siguiesen hablando.

—Ah, y está casado con Regulus Black también desde hace un montón de años. Tienen tres hijos-

—¿Tres? —Draco soltó una risita—. Bueno, quién soy yo para juzgar…

Consiguieron algo de tiempo para hablar sobre la familia Malfoy también, y aunque no había muchos cambios, Draco estuvo feliz cuando supo que aquí Lucius y Narcissa pudieron escapar de Voldemort cuando este tomó su casa como base, por lo que no estuvieron presentes en la guerra.

Para el momento en que los dos Harry terminaron de descifrar el hechizo que necesitaban, Draco sentía que conocía todo lo que le interesaba de este sitio.

Harry y él tomaron sus respectivas cajas, les agradecieron a esas versiones de ellos por haber sido racionales y no maldecirlos por lo raro de la situación y se marcharon.

—0—

Esa vez sí llegaron a su tiempo correcto. Harry apenas alcanzó a poner la caja sobre la mesa del comedor cuando escuchó un fuerte grito.

Lo siguiente que sabía era que su hija corría hacia ambos para abrazarlos, feliz de que hubiesen vuelto.

—¡Le voy a avisar a todos! —decía Lily, intentando enviar sus notas con una mano sin soltarlos como si temiese que quitarles el otro brazo de encima los fuese a hacer desaparecer.

Ellos intercambiaron miradas, sonrieron y le dijeron que estaban felices de haber regresado a casa.

(Aunque hubiesen estado un poco más felices si Lily no tuviese un desastre de libros y esquemas en su sala porque se quedó allí las últimas semanas y ya tenía planes de ir por ellos, pero todavía muy felices)


Un detrás de escenas:

Dumbledore: este asunto con Potter, Black y Snape es complicado y alguien debería hacer algo.

También Dumbledore: pero yo no *invoca a Harry y Draco adultos*


Originalmente quería a Draco ocupándose de James y Sirius y a Harry con Severus y Lily pero los objetivos eran:

-Que el peor recuerdo no pasara/fuese detenido.

-Que Severus no se hiciese Mortífago.

-Que Harry naciera.

Y la verdad es que Draco y Harry en su modo papás interactuando con Lily, para mí, podrían haber hecho que ella no estuviese con James, perdón, yo quería que sí naciera Harry, jAJAJA