Luego de aquella estrepitosa entrada el marine ingresó a la estancia con total seguridad, la pareja a pesar de todo seguía en guardia esperando cualquier ataque por parte del intruso, pero este no hizo nada, solo se quedó parado en medio de la habitación como si nada estuviera pasando, para al final sacar un papel de su bolsillo derecho, el cual desdobló con total calma y una vez estuvo completamente extendido, carraspeó un par de veces para finalmente comenzar a hablar.

—Buenas tardes —comenzó el hombre— me presento, soy el almirante Kurohyou, ¿ustedes son Monkey D. Luffy y Trafalgar Law, los piratas de otra dimensión refugiados por el capitán Trafalgar de la división RAVEN? —dijo con firmeza y con un rostro completamente serio.

—¿Y que si lo somos? —preguntó Law a la defensiva, poniéndose delante de Luffy protegiéndole inconscientemente .

—En ese caso les pido de la manera más atenta que me acompañen.

—¿A dónde iremos? ¿Vamos a ir por comida? —preguntó entusiasmado el menor al momento que comenzaba a salivar y sus ojos brillaban por la expectación.

—Lamentablemente para ti, no haremos eso —soltó con fastidio, pues realmente no quería estar ahí perdiendo el tiempo, pero esos dos eran sus principales sospechosos, por lo que no quería dejar un solo cabo suelto en toda su investigación sobre ese imbécil que estaba intentando chantajearlo.

—¿Entonces a dónde iremos? —preguntó está vez Trafalgar.

—Ambos irán a prisión obviamente, son los principales sospechosos de los casos que han sucedido en la isla.

—¡¿Pero qué mierda?! —grito Law ante tal declaración del almirante— ¿Es que el capitán idiota no te dio su informe completo? Todos sabemos que hay un tercer individuo afuera, ¿y tu solo quieres inculparnos a nosotros para hacer tu estúpido trabajo más fácil? Vaya, parece que la marina está realmente desesperada —dijo finalmente con sorna.

—Tal vez tengas razón y están siendo inculpados, pero eso no quita que insultar a un oficial es un delito —declaró con una sonrisa de superioridad— y por lo que oí, en un simple comentario no solo insultaste a un almirante, sino que también a un capitán de división.

—¡Y una mierda! ¡Eso es abuso de autoridad!

—¡Torao tiene razón! No tenemos por qué ir con ustedes, ¡No hemos hecho nada malo, pregúntale a Torarine!

—¿Tora...? —suspiro el marine— está bien, no me importa, si no vienen con nosotros por las buenas serán llevados por la fuerza.

Y tras decir aquello chasqueo los dedos de la mano derecha y los marines que estaban detrás del almirante entraron al recinto y comenzaron a forcejear con los piratas, Luffy por su parte comenzó de forma casi inmediata a atacar a los marines que venían por él y uno detrás de otro fueron cayendo, Law en ese momento pensó en que tal vez aquello podría ser algún plan de este para realmente mandarlos a Impel Down, por lo que detuvo a su novio y a los demás marines con su habilidad, acercado a su pareja a sí mismo, comenzando a decirle a este entre susurros que tal vez lo mejor sería entregarse para evitar problemas, pues a final de cuentas estaban enfrentándose a un almirante, además de recordarle la promesa que hizo con "Ahorine" de no causar problemas y que a lo mejor ese imbécil sería capaz de sacarlos de ahí, por lo que luego de hacer un puchero resignado solo cruzo los brazos y desvío la mirada, pues claramente no quería ser arrestado. En cuanto el chiquillo se tranquilizó un poco, Trafalgar se posicionó delante del almirante por un momento y con una completa seriedad comenzó a hablarle.

—Vergo.

—Es almirante Kurohyou para ti, sucio pirata.

—Sí, sí, como sea —soltó restándole importancia al reclamo del hombre, pero en ese momento vio la cara fastidiada de Luffy, lo que le recordó que seguía un poco molesto con él, por lo que si de algo estaba seguro, es que no dejaría a Bepo 2 atrás, además de que sería su forma de continuar con su jugarreta infantil de antes— tengo una propuesta para ti, nos entregaremos voluntariamente, pero tengo una condición.

—¿Y cuál se supone es esa condición? —pregunto cansino luego de soltar un suspiro, ya estaba harto de los malditos Trafalgar, primero estaba el marine diciéndole que no hiciera nada imprudente y ahora este otro también se atrevía a faltarle el respeto.

—Solo quiero llevarme a mi oso de peluche.

—¿Qué? ¿Para qué lo...? —cuestionó, pero antes de poder terminar de formular su pregunta soltó un nuevo suspiro mientras presionaba el puente de su nariz y tras desviar la mirada volvió a hablar— Está bien, llévate tu tonto oso.

—¿Qué? Torao, ¡eso no es justo! —reclamó Luffy acercándose al más alto— ¿Por qué quieres llevártelo, si yo...? —antes de que dijese algo más se interrumpió al ver cómo Law abrazaba al enorme peluche para inmediatamente después ser esposado, pero el ver esa sonrisa altanera en los labios de su novio le causó cierta molestia en el pecho que no supo describir y de un segundo a otro estaba enojado con Law nuevamente por preferir al oso ese— ¡Yo también quiero una condición! —grito con fuerza llamando la atención de todos —¡Si él se puede llevar ese tonto oso yo quiero llevarme los postres que me dio Torarine!

—No —dijo con firmeza— Me niego a seguir negociando con criminales.

—¿Qué?, ¿Pero por qué él sí puede llevarse el oso? —exclamó Luffy haciendo un puchero al recibir aquella respuesta.

—El trato fue que se llevarán al oso a cambio de entregarse voluntariamente y como era algo estúpido y hasta divertido accedí —explicó acomodando sus gafas de sol— pero lo tuyo me parece un capricho, así que me niego.

—¡Quiero mis postres! Torarine me los regalo, no quiero irme sin ellos.

Ante aquella estúpida rabieta del menor el almirante solo pudo apretar con fastidio el puente de su nariz, pues esos dos realmente le estaban dando un dolor de cabeza que no tenía desde que era un simple teniente y tenía que aguantar la sarta de estupideces de sus superiores, pero debido al mismo berrinche del menor, un par de marines tuvieron que sujetarlo para colocarle las esposas, pero antes de estás estuvieran en sus muñecas no pudo evitar voltear a ver a su novio quien lo miraba con cierto recelo, por lo que al cruzar sus miradas, no pudo evitar sacarle la lengua a este de manera infantil.

Era obvio para Law que Luffy había mencionado que fue Torarine quien le dio aquellos postres por el hecho de saber que él odiaba que la palabra "regalo" y "Torarine" estuvieran juntas en una misma oración y a su parecer, el que luego de esa infantil conducta este volteara su rostro con ese típico puchero que solía poner cuando algo no salía como quería, de cierta manera le dio un poco de gracia, ya que ahora parecía que estaban jugando a quién podía poner más celoso al contrario y claro que no perdería, esa sería su pequeña venganza por lo que pasó antes

Al final Luffy también fue esposado y en cuanto estas tocaron sus muñecas, la debilidad llegó a cada fibra de su cuerpo, dándose cuenta de que le habían puesto esposas de piedra marina, algo que claramente no tardó en reclamar, pero de igual forma Vergo no se demoró en aclarar el porqué de sus acciones, ya que claramente, ellos eran criminales con poder de fruta del diablo a lo que el menor solo terminó por asentir y decir que tenía razón, por lo que al final terminaron saliendo del hotel ya con total calma, pero a tan solo unos pasos de la salida del hotel, Luffy volteo a ver al almirante, el cual tenía en sus manos un pequeño domo de plástico con un pay de fresa en su interior, así como también una bolsa de papel con el logo de la cafetería de donde Torarine le había comprado sus aperitivos, bolsa que Luffy rápidamente reconoció como aquella que contenía sus postres, los cuales estaba dispuesto a compartir con Law.

—¡Oye! —reclamo el menor enojado— ¿por qué estás comiéndote mis cosas?

—No sé de qué me hablas.

—¡No te hagas el idiota! ¡sabes que estoy hablando de mis dulces! ¡Se suponía que los iba a compartir con Torao!

—Como dije, no sé de qué hablas y realmente no me importan tus problemas.

—Esos postres eran para compartir con Torao, no para que tú te los comieras, ¡Maldito! —grito enojado, reclamándole al almirante, el cual lo veía con completa indiferencia.

A pesar de la molestia del menor, Vergo decidió ignorar todo aquello y Luffy por su parte solo se molestó más ante el desinterés actual, por lo que decidió que debía confrontarlo como era debido, pues ahora no solo lo había afectado a él con el robo de sus alimentos, sino que incluso involucró a su pareja por lo que su molestia era mucho mayor, y claramente trató de enfrentarse al marine, pero este por obvias razones no iba a dejar que un "insignificante" pirata le hiciera frente, por lo que sin pensarlo dos veces recubrió su puño derecho de haki y golpeó fuertemente a Luffy en el rostro, justamente en la zona entre su labio y su pómulo, pero el golpe fue tan fuerte que el menor terminó tirado en el piso.

Luffy ante esto terminó viendo al almirante con desprecio, pero éste solo lo observó como si se tratase de un insecto desafiando al ave que podría devorarlo en segundos. No tardó mucho en pedirle a uno de sus subordinados que le colocaran también unas esposas a Luffy en sus tobillos para así poder restringir aún más sus movimientos a lo que después tuvo que cargarlo como si de un costal de papas se tratase. No hace falta decir que aquello término por molestar mucho a Law y todo por culpa de ese idiota que se atrevió a golpear a su novio, sintiendo así unas ganas tremendas de quitarse esas estúpidas esposas y regresarle al almirante lo que le había hecho a Luffy multiplicado por mil, incluso estuvo a punto de también ir a atacarle, pero fue detenido por un par de marines que lo estaban escoltando, además de que el traer a Bepo 2 entre sus brazos le impidió todo movimiento para soltarse de estos e ir a defender a su pareja.

Vergo por su parte, completamente ajeno a los sentimientos del capitán de los piratas de corazón, simplemente siguió su camino en dirección a la sede, ignorando incluso los comentarios al azar que recibía el mayor de los piratas. El problema aquí es que habían llamado mucho la atención al estar siendo escoltados por la marina como criminales y también gracias a que Bepo 2 no era para nada discreto, por lo que rápidamente el lugar empezó a ser rodeado por ojos chismosos.

—¿Ya vieron a ese chico? —murmuró una desconocida.

—No puede ser... Es el hermano del capitán Trafalgar ¿verdad? ¿Por qué lo estarán arrestando? —preguntó con un tono de voz triste.

—Quien sabe... Debe de ser la oveja negra de la familia, estoy segura de que el capitán debió de sentirse muy triste por tener que arrestar a su hermano y por eso no está aquí.

—Pobrecito... Como sea, ¿No es lindo también? Sé que son gemelos pero... Su hermano tiene un aura mucho más rebelde, además, oí que también es cirujano, se ha hecho popular en la clínica últimamente.

—Rebelde, listo y jodidamente atractivo... ¿Vez sus tatuajes? ¡Es tan guapo!

—¿Y ya viste lo que lleva en sus manos? —preguntó una tercera chica— ¡Qué peluche tan encantador! ¡¿Se lo habrá regalado su novia?! —se quejó un poco celosa.

—¿Su novia? ¿Dices que lo están arrestando pero aún así decidió llevarse el regalo de su novia? —preguntó la primera chica con un tono de voz impresionado.

—¡Qué adorable! ¡Qué buen novio! ¡Es encantador!

—¡Sí! ¡Creo que me he enamorado!

—¡Yo también, yo también! ¡Ah! ¡No me importa que sea un criminal, quiero que me mime a mí también.

—¡Lo sé! ¡Estoy tan celosa de su novia!

—Pero qué ruidosas que son —se quejó Law por lo bajo tras chasquear la lengua.

—¡Ey! ¡¿Quieren callarse la boca estúpidas?! ¡Me molestan! —replicó Luffy fastidiado al momento que sus colmillos se volvían afilados cual tiburón.

—¿Oíste eso? —murmuró otra de las chicas— Nos llamó estúpidas.

—Pero qué mocoso tan molesto y falto de modales ¿Quién se cree para insultarnos?

—Estoy segurísima de que es culpa de ese sujeto que el doctor Trafalgar esté siendo arrestado.

—¿Crees que el amigo lo metió en problemas?

—¡Debe ser! ¡He oído muy buenas referencias del doctor Trafalgar! ¡Estoy segurísima de que es un buen sujeto! ¡Seguro debió involucrarlo de alguna manera en un delito!

—¿Crees que él lo haya intentado ayudar a encubrir sus acciones?

—¡Puede ser! ¡Se aprovechó de la buena voluntad del doctor!

—¡Qué sujeto tan despreciable! Pensar que por su culpa alguien tan bueno y sexy como el doctor está en esta situación.

—No me importaría romper la ley también con tal de probar a ese hombre —tarareo una chica con un claro sonrojo en sus mejillas y corazones rodeando su rostro.

—¡Les dije que cierren la maldita boca! ¡Les pateare el trasero! —volvió a gruñir el monito mucho más irritado— ¡Dejen de hablar de Torao! ¡Torao es mío!

Ante toda la situación, Law, quien estaba escuchando cómo su novio lo defendía y se ponía celoso por un montón de mujeres cualquiera, no hizo más que hacerlo increíblemente feliz, por lo que inconscientemente, una sonrisa idiota se formó en su rostro la cual era una mezcla entre entusiasmo y presunción, pues se sentía orgulloso de haber llegado hasta ese punto en que Luffy lo celaba de forma abierta.

—¡Torao maldito! ¡Cómo pensé, eres un maldito playboy! —chilló el chiquillo quien malinterpretó esa estúpida sonrisa como si estuviera disfrutando con los halagos de esas mujeres.

—¿Eh? ¿Yo qué? —preguntó extrañado.

—¡¿Quieren cerrar la boca?! —gritó Vergo quien ya estaba fastidiado de ese maldito show de circo

Cuando llegaron a la sede, fueron dirigidos rápidamente a la zona donde encerraban a los criminales en tanto estos esperaban para ser interrogados. Lo primero que hizo el vicealmirante al entrar, fue empujar a Trafalgar en una celda vacía cerrando la puerta, para después aventar al monito en la celda continua sin preocuparse siquiera por bajarlo de manera decente, sino que simplemente lo aventó como si fuera un simple objeto lo que hizo que un golpe seco sonara al aterrizar, cosa que nuevamente hizo que el cirujano de la muerte comenzara a insultar al marine, cosa que esté simplemente ignoró.

Una vez dentro de la celda, Luffy rápidamente giró el cuerpo haciendo un esfuerzo por arrastrarse y pegar su cara contra la reja, todo esto mientras seguía gritando y maldiciendo al estúpido almirante, burlándose de su nombre y cara estúpida, a lo que Vergo simplemente salió del lugar no sin antes advertirles que se quedarían hasta allí en tanto la investigación diera por concluida.

—¡Ey vuelve aquí! ¡Bastardo! ¡Quítame esto y verás cómo te pateo el trasero! —seguía gruñendo el chiquillo— ¡Cobarde! ¡Estúpido hombre piruleta! ¡Toooooooooonto, tooooooooooonto! ¡Por lo menos quítame estas cosas de los pies, es tan jodidamente incómodo! —reclamó aún cuando ya no había nadie más en la habitación aparte de su aliado en la celda contigua.

—Ey Mugiwara-ya, déjalo ya... Ese imbécil no va a escuchar ni una sola palabra de lo que le digas —mencionó el tatuado quien permanecía calmado y optó por simplemente sentarse en la orilla de la cama.

—¡Cállate Torao! ¡No quiero escucharte! —gritó mientras mostraba su lengua a la pared— ¿Por qué mejor no vas a dormir con tu peluche idiota?

—¿Peluche idiota? —preguntó frunciendo el ceño, pues ciertamente no le gustaba que hablara de esa manera del primer regalo recibido por parte de su novio— ¿Qué te sucede? Ese "peluche idiota" me lo diste tú.

—Jum, como si me importara —refunfuñó encaprichado.

Ante esa respuesta, Law decidió simplemente ignorarlo, pues sabía que no podría tener una conversación llevadera con el contrario mientras estuviera en ese plan de querer buscar pelea por todo. Fue así como simplemente optó por hacer caso al consejo de su aliado y recostarse boca arriba después de acomodar al peluche a un lado en el piso.

—¿Cómo está la herida? —preguntó bastante preocupado, pero Luffy quien seguía disgustado por todo el asunto ocurrido de Torao actuando como un playboy hizo que optara por guardar silencio.

Fue así como ambos hombres permanecieron callados por un buen tiempo más, y lo único que se escuchaba, eran los constantes quejidos de Luffy quien con trabajo intentaba levantarse para llegar hasta la cama y acomodarse mejor, cayéndose varias veces en el proceso lo que hacía que maldijera por lo alto y volviera a intentar recomponerse sólo para tropezar nuevamente mientras el constante sonido metalizado de las esposas seguía sonando en tanto más se retorcía.

Al escuchar todo el alboroto, Law se sentía terrible. Quería ayudarlo pero ni siquiera podía hacer nada al estar separados y tener su habilidad disfuncional por el kairoseki, por lo que sólo le quedaba escuchar todo con reserva. La verdad, quería arreglar todo el asunto de la discusión de esa mañana, pero no podía hacer nada más por el momento mas que esperar a que el menor se tranquilizara para entonces poder intentar conversar al respecto.

Después de unos veinte minutos, Luffy por fin pudo llegar a la cama, pero al tener las manos atadas en la espalda sólo terminó por quedar en una posición bastante incómoda con la mitad del torso recostado boca abajo y la parte de sus piernas aún en el piso. Fue así que con trabajo empezó a rodar el cuerpo quedando por fin arriba del colchón pero ahora con su rostro pegado contra la pared y la almohada en el lado contrario, siendo imposible alcanzarla, cosa que poco le importó en ese instante.

Cuarenta minutos después, el sonido de la puerta abriéndose llamó la atención de ambos individuos a lo que Luffy rápidamente volvió a girar su torso para mirar hacia las rejas al momento que volvía a maldecir por lo alto a Vergo sólo para detenerse una vez que vio a Torarine parado frente a él con un rostro de preocupación.

—¡Torarine! —gritó emocionado.

—¡Ey tú! ¡¿Qué diablos está pasando?! —se apresuró a decir el tatuado.

—¡Chicos, lo siento! ¡Vergo llegó a la isla de imprevisto y tomó el control de todo! ¡Ni siquiera me informó que estaban aquí hasta hace poco! ¡Habría venido antes, pero estaba recibiendo el informe detallado de lo ocurrido!

—Como sea, ¿Van a sacarnos de aquí pronto? —preguntó nuestro Law.

—Desafortunadamente tendrán que quedarse allí hasta que Vergo deje de sospechar de ustedes. Él realmente cree son los responsables de los eventos extraños sucedidos en la isla —suspiró cansado— Ni siquiera escuchó mis sospechas sobre el tercer individuo.

—¿Ehhhhhhhhhh? ¡Me dejé capturar porque Torao dijo que tú nos ayudarías Torarine! —se quejó el chiquillo— ¡No pienso estar encerrado!

—Tranquilo Luffy-ya, sólo tienen que ser pacientes. Como son inocentes, el mismo tiempo y la falta de pruebas terminará por obligar a Vergo a liberarlos, justo ahora están aquí como sospechosos, pero no puede dejarlos tanto tiempo en... ¡¿Luffy-ya qué te pasó?! —preguntó angustiado una vez que notó hilo de sangre seca resbalando de su labio hasta su barbilla— ¡¿Vergo te hizo esto?! —gritó irritado al momento que empezaba a buscar las llaves para abrir la celda y revisarlo.

—¡Sí! Ese cabrón... Ya se las verá conmigo una vez que salga de aquí —mencionó fastidiado.

—Espera, déjame revisarte —dijo cerrando la puerta tras de sí para después acuclillarse a la altura del chiquillo— siéntate para que pueda ver la herida... ¡¿Qué demonios?! —volvió a gritar ahora mucho más enojado a lo que el tatuado pudo adivinar la razón de esto— ¡¿Por qué te han esposado así?! ¡Sachi! —gritó a lo alto— ¡Sachi! ¡Ven aquí! —repitió más fuerte.

—¡Sí capitán! —respondió el pelirrojo entrando rápidamente al lugar para atender la orden de su superior— Busca las llaves de las esposas de Luffy y tráelas aquí.

—¿La de las esposas de kairoseki o la de los tobillos? —preguntó confundido.

—¡Ambas!

—S... ¡Si! ¡De inmediato! —respondió un poco asustado, pues era raro ver a su amable capitán tan furioso.

—¡Y trae también un botiquín de primeros auxilios! —ordenó antes de que este desapareciera— Está bien Luffy-ya, ahora mismo estarás más cómodo. Debieron haberte quitado las esposas de los pies en cuanto entraste aquí ¡Ese bastardo me va a escuchar! ¡Me importa una mierda que sea almirante!

—¡¿Qué?! —gritó esta vez el capitán de los piratas Heart— ¿Ese imbécil realmente es almirante?

—Sí, y es por eso mismo es que no puedo hacer nada para agilizar el proceso. Ahora que está aquí, yo ya no soy el que está a cargo de ustedes —dijo al momento que ayudaba el menor a sentarse en la cama para después con una pequeña lámpara en su bolsillo empezar a examinar la herida— Ese bastardo te abrió el labio —chasqueo la lengua— Tendré que desinfectar la herida y aplicar pomada, también te traeré un poco de hielo para bajar la inflamación de la mejilla.

—Aquí tiene capitán —dijo Sachi quien se notaba un tanto agitado por prácticamente volar para cumplir con la petición de su superior.

—Gracias... ¿Podrías traerme un paño húmedo con hielo por favor? —pidió ya más calmado a lo que el pelirrojo sólo pudo suspirar aliviado al ver que el hombre que respetaba volvía a su actitud de siempre.

—¡Sí, capitán! —respondió ya más alegre.

—Espera un momento, debes estar muy incómodo —mencionó al momento que liberaba los tobillos de Luffy el cual suspiró aliviado al sentirse nuevamente en control— Date la vuelta, te quitaré las esposas sólo para poder colocarlas de una manera mucho más cómoda.

—¡Pero Torarineeeeeeeeeeee! —reprochó fastidiado— ¡Odio el kairoseki! ¡No quiero que me las vuelvas a poner! —infló las mejillas en gesto de puchero.

—Lo siento Luffy-ya... No tengo opción más que dejarte las esposas puestas, eres un prisionero provisional así que tenemos que acatar las órdenes para que puedan liberarlos lo antes posible —mencionó dulcemente notando que el enojo del chiquillo no desaparecía— Hazlo por mi ¿Si? —sonrió dulcemente.

—Mhmmm... —se quejó por lo alto— Sólo porque lo pides así —terminó por decir ya más resignado permitiendo que este le pusiera las esposas esta vez con sus manos enfrente.

—¿Te sientes más cómodo?

—Solo un poco —chasqueo la lengua— La piedra de mar me debilita.

—Jajajaja, lo siento por eso —se disculpó— En mi defensa... También fue difícil colocar la piedra de mar, pues yo también soy usuario —se rió por lo bajo— Como sea, quédate quieto, esto te va a arder un poco —pidió al chiquillo al momento que empapaba desinfectante en un pequeño trozo de algodón.

—¿Eso significa que nuestro destino depende del inepto de Vergo? —habló esta vez el tatuado desde la celda vecina— ¡Genial! —bufó molesto— ¡¿Cómo es que ese idiota puede ser almirante de cualquier forma?! ¿Sabes que en mi mundo ese desgraciado es un espía de Doflamingo? —anunció— No me sorprendería que aplique lo mismo en este universo.

—No digas tonterías Torao-kun. Vergo está limpio, ha logrado grandes hazañas en la marina lo que lo ha ayudado a escalar de nivel, eso sumado a que es fuerte lo han hecho posicionarse en ese puesto.

—Sí, cómo no —murmuró por lo bajo de forma sarcástica.

—¡Duele! —se quejó el monito.

—Te lo advertí —mencionó divertido— Sólo aguanta un poco, por fortuna la herida es superficial, no necesitarás puntos —el capitán de los piratas heart suspiró mucho más tranquilo al escuchar eso— Estarás como nuevo dentro de una semana —continuó el marine mientras le aplicaba la pomada.

Momentos después Sachi regresó con una bolsita con hielo a lo que el marine volvió a agradecerle para después dárselo al menor e indicarle que mantuviera la presión contra su mejilla. Una vez que terminó con sus atenciones, salió de la celda volviendo a cerrar detrás de él sólo para después acercarse un pequeño banco y sentarse en el centro de ambas celdas al momento que cruzaba las piernas. Esa noche tendría que quedarse allí, pues él era encargado de hacer guardia por petición propia.

—Torarine... Lo siento —mencionó el monito por lo bajo.

—¿Eh? ¿Por qué te disculpas conmigo? —preguntó extrañado.

—El hombre piruleta se llevó los postres que me diste ayer —murmuró por lo bajo— Ni siquiera pude probarlos ¡Ese cabrón se los comió todos en mi cara!

—Oh Luffy-ya... Lo siento por eso, pensar que incluso incluí algunos parfaits, y gelatinas para Torao-kun porque supuse que al igual que a mí no le gustaba para nada el pan.

—¡¿Qué?! —gritó el tatuado al saber que no todo eran estúpidos pasteles.

—Tengo hambre —se quejó el chiquillo al darse cuenta que por todo el asunto de la pelea ni siquiera había tenido oportunidad de comer.

—No te preocupes, pediré comida para ustedes... Creo que será mejor que hable directamente con la cocinera para que puedas quedar satisfecho Luffy-ya —rió por lo bajo al momento que salía de la habitación sólo para regresar minutos después.

Fue así como, cerca de unos treinta minutos después, algunos de los empleados entraron con las charolas de carne que fueron destinadas para el monito, mientras que a su doble se encargó de pedirle unos cuantos onigiris a lo que este agradeció a pesar de realmente no tener hambre. Momentos después, el silencio no se hizo esperar, pero esta vez sólo duró unos pocos minutos antes de que Luffy, harto de la situación, decidiera empezar una plática con el marine mientras ingería su comida, pues esto también lo ayudaba a distraer del hecho de que seguía peleado con su novio y que la atmósfera era malditamente incómoda para los tres presentes.

—Torarine ¿Cómo fue tu primer beso? —preguntó curioso a lo que el hombre de blanco empezó a atragantarse con su propia saliva mientras que el tatuado sólo chasqueo la lengua fastidiado, pues no quería saber esas mierdas.

—¡¿Qué?! ¡¿Por qué quieres saber eso?! —preguntó alterado.

—Me aburro —confesó.

—Preferiría no hablar de ello —desvió la mirada.

—Oh por favoooor... —suplicó mientras se acercaba a la reja para sentarse con las piernas cruzadas en el piso para estar mucho más cerca del contrario— ¡Será divertido tener algo para distraerme! —mencionó mientras ponía esos ojos de cachorro abandonado tan malditamente convincentes.

—Ah... Lo que hago por Luffy-ya —suspiró agotado— ¡Mi primer beso fue horrible! —lloró internamente.

—¿Ohh? ¿Y eso por qué? —preguntó divertido mientras pegaba su frente a la reja para mirar el rostro contrario con mayor detalle— ¿Cómo fue?

—Una vez mi padre trajo a uno de sus amigos de la marina de visita —ante esa declaración el capitán de los piratas Heart empezó a poner atención pues deseaba saber si su "padre" era Rosinante o no— El sujeto era extranjero y tenía la extraña costumbre de dar dos besos en la mejilla para saludar a las personas.

—¿Y qué pasó?

—Pues... Tenía 13 años en ese entonces... No tenía ni idea de las costumbres de otros lugares e intenté alejarme pero... Digamos que al hacerlo, el sujeto en lugar de plantarme el beso en la mejilla terminó haciéndolo en los labios —confesó al momento que sentía un escalofrío a recorrer su espina dorsal— ¡Fue horrible! —lloró exageradamente a lo que repentinamente el tatuado empezó a carcajearse pues toda la historia sonaba tan malditamente ridícula.

—¡No te rías Torao! ¡Le podría pasar a tus hijos! —regañó el monito con el ceño fruncido.

«¿A mis hijos?» pensó el susodicho «¡Yo no quiero esas mierdas!» bufó por lo bajo.

—Como sea... —siguió el marine ignorando al tsundere— Así fue mi primer beso... Cora-san se enojó mucho con su amigo ese día —se rió por lo alto— Quería acusarlo de abuso a un menor aún cuando el pobre hombre no lo hizo de manera intencional.

—¿Cora-san? —preguntó el chiquillo a lo que Law nuevamente se mostró bastante inquieto, puesto que era la información que deseaba saber.

—Oh... Perdón, es una vieja costumbre llamarle así a mi padre —mencionó alegremente— En realidad no es mi padre de sangre, me adoptó cuando era un niño.

—Ya veo —contestó Luffy por lo bajo deseando preguntar más pero no haciéndolo, ya que se había peleado con Torao precisamente por tratar de indagar en su pasado, así que prefirió cambiar de tema para infortunio de su aliado quien terminaría por quedarse con la duda— Entonces... ¿Cuál fue el beso que más te ha gustado dar?

—¿El que más me ha gustado? —repitió la pregunta a la vez que sus mejillas se sonrojaron— E... E... Eso fue con... —desvió la mirada bastante avergonzado.

—¿Si?

—Pues...

—¿Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii? —preguntó mucho más ansioso a lo que el marine sólo se sonrojó mucho más logrando que incluso sus orejas se volvieran coloradas.

—¡No me siento cómodo diciendo estas cosas enfrente de ese sujeto! —señaló al tatuado— No tengo problemas contigo Luffy-ya, pero el tsundere es otra cosa.

—A mi no me metas, tu vida me importa un carajo —respondió el mencionado al momento que se giraba dando la cara a la pared para empezar a ignorarlo.

—¿Lo ves Torarine? Torao dice que no le importa —volvió a animar el chiquillo.

—Bien... —tosió tres veces para darse valor— Fue con Luffy-ya... MI Luffy-ya —aclaró.

—¿Ah? ¡¿También eres novio del Luffy de este lugar?! —preguntó impresionado— Pero creí que dijiste que no te hacía caso.

—Eso es una larga historia —confesó algo dolido queriendo llorar de nuevo por su amor no correspondido— En sí... Fue un beso robado, lo hice sin su consentimiento.

—¡¿Qué?! —gritó impresionado— ¡Eso no se hace Torarine! ¡Tienes que pedir permiso antes! ¡¿Acaso tú también eres un depravado sexual?! —preguntó recordando nuevamente las palabras de Ace lo que provocó que su novio en la celda vecina volviera a carcajearse por lo dicho.

—¡¿Qué?! N... ¡No! ¡Claro que no lo soy! —se defendió ahora mucho más avergonzado— Yo... Yo... —desvió la mirada al piso al momento que su rostro entristeció enormemente— supongo que sí lo soy... —mencionó al momento que cubría su rostro entre sus manos encorvándose sobre sus rodillas en un rápido bajón de ánimo.

—O... Oye... Torarine —murmuró Luffy por lo bajo al ver ese rápido cambio de humor— ¿Estás bien? Yo... Lo siento —bajó la mirada sintiéndose culpable por haberle pegado su mal humor al marine— Creo que no debí preguntar.

—No... Está bien —se apresuró a responder al momento que hacía un esfuerzo por recomponerse— No pasa nada, es solo que... Supongo que malinterpreté las señales en ese entonces —suspiró decepcionado— Creí que Luffy-ya también lo quería, pero no resultó bien.

—Oh... Entonces... ¿Son como azúcar y sal? —preguntó el monito con un gesto triste.

—¿Azúcar y sal? ¿A qué te refieres? —respondió el marine bastante curioso por sus extrañas analogías.

—Ace me explicó que a veces las personas son como el azúcar y la sal —explicó tranquilo— Los sabores por separados saben bien, pero si los juntas se hace una mezcla extraña—sacó la lengua con disgusto— Para comprobarlo, mi hermano me hizo morder un chocolate cubierto de sal y casi muero —sonrió triste pues últimamente estaba recordando mucho las enseñanzas de Ace— Él dice que a veces es mejor tratar de no combinar algunos sabores ya que juntos no combinan.

—Luffy-ya es la sal y yo el azúcar ¿Verdad? —mencionó por lo bajo al momento que llevaba una de sus manos a su pecho al momento que mordía su labio inferior para no llorar— supongo que tienes razón...

—Qué tontería —interrumpió el tatuado quien había estado escuchando todo en silencio desde hace ya un buen rato.

—¿Qué? —preguntó el hombre de blanco ahora algo irritado, pues en esta ocasión eran sus sentimientos de los que estaban hablando y ciertamente no toleraría que se burlaran de ellos— ¿Qué insinuas? —preguntó receloso preparando un montón de argumentos para hacerlo callar.

—En repostería, muchas veces se usa un poco de sal para resaltar el dulzor del postre —dijo aún sin girarse— Eso de que no puedes combinar lo salado y lo dulce es una estupidez.

«¿Cómo? ¿Torao-kun acaba de darme ánimos?» pensó el marine al momento que la tristeza que había estado teniendo en su interior hasta el momento, rápidamente empezaba a disiparse, lo que lo hizo sonreír dulcemente «Se nota que estar al lado de su Luffy-ya le ha hecho bien, ahora parece ser un poco más amable»

—¿Eso es cierto Torao? —preguntó Luffy bastante impresionado olvidándose incluso de que estaba peleado con él—¿La sal y el azúcar pueden ir juntos? ¿Ace me mintió?

—Tu hermano no te mintió Mugiwara-ya... No todo se puede combinar, pero hay ocasiones en donde tomando las medidas exactas y sabiendo cómo agregar los ingredientes, el resultado puede ser estupendo —mencionó al momento que inconscientemente soltaba una sonrisa— ¿No es como nosotros?

—¿Torao y yo somos como azúcar y sal también? —preguntó curioso al momento que pensaba en ello— Supongo que tú eres la sal shishishi —rió alegremente logrando que la sonrisa del tatuado se amplíe.

Continuará...