Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece, sin al gran Akira Toriyama.

Notas de la autora: hace siglos que quería actualizar esta historia, pero lo que llevaba esvrito lo perdí totalmente.

Cuando tuve la idea de esta historia la planeé desde el principio hasta el final. Sin embargo, cuando se borró olvide como iba a continuar y tenía un horrendo hueco que no podía conectar el principio o los capítulos ya escritos con el final que quería o con los acontecimientos que tenía planeados para futuros capítulos.

Después de estar actualizando mi otra historia me puse a pensar y pensar sobre esta otra que tenía olvidada et voila ! ¡Por fin pude dar con la idea que quería! Creo que de hecho, el desarrollo de cierto personaje y lo que me quedará mejor que la idea anterior (cualquiera que haya sido).

Me disculpo por la super tardanza y espero que todavía haya quien siga esta historia o la lea.

Muchas gracias, a ti que lees y deja reseña.


A continuación ingresaron en el recinto varios hombres y mujeres, se veían bastante fuertes y todos vestían ropa similar; uniformes de artes marciales. Eran de mediana edad o incluso mayores, se mostraban serios, pero algunos parecían amables.

El último en entrar era un hombre de aspecto robótico, (su rostro lo era, mayormente), no tenía ojos ni uno de sus brazos, en cambio eran prótesis o sustitutos de lo que alguna vez fue carne humana.

Su largo cabello negro yacía atado en una trenza baja.

Este fue el último que tomó la palabra.

—Como saben, somos guerreros bien entrenados y me atrevo a decir que los mejores del mundo, sin embargo, somos apenas menos de dos decenas así que vamos a supervisar su estilo de lucha y les haremos recomendaciones sobre cómo pueden mejorar sus habilidades.— sentenció con un aire de orgullo y arrogancia.

—Gracias, Señor Tao Pai Pai.—añadió Milk entusiasmada.

—Adicionalmente, vamos a generar una estrategia en conjunto a fin de enfrentar apropiadamente la amenaza que se dirige a nuestro mundo.—frunció el ceño mirando a todos los presentes.

—Estoy seguro de que podremos contar con la cooperación de todos.— Todos los asistentes aplaudieron en respuesta a la propuesta.

La reunión se desarrolló con normalidad hasta ser finalizada, los asistentes fueron RETIRANDOSE, hasta que solo quedaron Milk y Tao Pai Pai.

—Estoy atento a su propuesta, su majestad.— Milk le dedicó una mirada de determinación.

—Usted sabe tan bien como yo que hay algo en este planeta que nos hace más poderosos. Algo que usted usó un día para hacerse más poderoso. — el hombre levantó una ceja.

—Quiero eso también, quiero intentarlo. — Tao Pai Pai esbozó una media sonrisa al tiempo que miró con cierto desdén a la joven, gestos que no pasaron desapercibidos por ella.

—Mi padre, su compañero de artes marciales me contó sobre eso. Por lo cual estoy seguro de que hay algo de cierto en los rumores donde se menciona que usted sabe donde se ubica ese lugar y pudo hacer esa prueba en su juventud. Le pido por favor que no intente ocultarlo—la mirada que Milk le dedicó era fría y sus labios formaron una estoica línea recta.

Tao Pai Pai sonriendo con malicia.

—Ese conocimiento es muy valioso, desde luego no le mentiría a su alteza, pero... Me temo que esa preciosa y delicada información tiene un precio bastante alto. Considerando, claro que soy la última persona viva que la conoce.— la pelinegra reprimió la necesidad de poner los ojos en blanco.

—Lo sé bien y aunque no deseo ese conocimiento por ninguna otra razón (salvo el futuro de la vida en este planeta) su fama lo precede al señor Tao Pai Pai. — el susodicho sonriendo complacido.

—Lamentablemente, estamos en una situación precaria, la guerra es costosa, usted lo sabe bien y ya que no hemos recibido los descuentos prometidos de parte de sus socios más cercanos, no puedo garantizar la suma que tentativamente habíamos acordado por correspondencia cuando le pedí informes sobre todo lo relacionado a la torre Karim. — la expresión del hombre cambió totalmente.

—Espero que entienda que no habrá ningún necio que pueda realizar si no logramos derrotar a nuestros enemigos, así que lo más prudente es aliarnos. —dijo la pelinegra con confianza.

—y yo espero que entienda que no vivo de la caridad, ¡He dedicado mi vida a las artes marciales y he sido expuesto al peligro de manera inimaginable, ya estoy arriesgando mucho lo que queda de mí en esta misión optimista que no promete nada!— Milk sujetó su puente de la nariz con sus dedos, si fuera una persona normal ya le habría gritado todo lo que guardaba en su corazón en ese momento, sin embargo, su posición exigía diplomacia y un gran manejo de sus emociones. No iba a resolver nada con violencia física o verbal.

— Ya veo, puedo ofrecerle una cantidad ligeramente menor.— comenzó a escribir —¿Qué tanta información vale esto? — dijo deslizando el papel donde había escrito hacia el peleador.

Tao Pai Pai hizo un gesto de engaño pero tomando el trozo de papel agregado: —Puedo darle la ubicación, pero el resto tendrá que averiguarlo por su cuenta. — Salió de la habitación dejando a una Milk abrumada.

Ya era demasiado peso para ella tener la responsabilidad (políticamente hablando) del orden del planeta sobre sus hombros y aún faltaba esta nueva prueba de la cual no sabía qué esperar.


—Y ya le dijiste que necesitamos que venga con nosotros?—

—Claro, apenas bajé del templo sagrado le dije de nuestra pequeña ¡ Misión suicida !—

—¡¿Crees que eres el único que no quiere ir?! ¡Yo ni siquiera sé pelear! Pero... necesitamos ir, es nuestra única esperanza de revivir a todos. De revivir a Yamcha...— dijo, ahogando un sollozo.

Su calvo amigo sonriendo tristemente mientras posaba una mano en el hombro de su amiga.
En un abrir y cerrar de ojos habían perdido tanto y nada les aseguraba que las cosas fueran a mejorar, solo tenían una pequeña posibilidad que era demasiado arriesgada.

El mundo en el que vivían no era muy extenso, con la tecnología que disponían podían viajar fácilmente de un extremo a otro. Sin embargo, viajar fuera de su planeta no era algo simple, había tantas variantes a considerar, tantas posibilidades de encontrar allá.

—No te preocupes, todo saldrá bien. Lo hemos resuelto antes y podemos esta vez.— la chica se limpió una pequeña lágrima que recorrió su rostro hasta su mentón.

—Solo que esta vez es más complicada.— dijo, mirando hacia abajo.

—Lo sé, pero confió en la mejor científica del mundo que fue capaz de construir esta nave que nos llevará y seguramente nos traerá de vuelta.—Lo miró con un brillo en sus ojos cargados de esperanza.

—Claro, gracias...— sonriendo tímidamente.


—Por eso debo regresar cuanto, Kaiosama.— El dios azul lo miraba nervioso antes de su decisión. No iba a hacerlo y abandonaría su arriesgado proyecto, pero no por eso no era preocupante. Él sabía perfectamente los peligros que había en otros planetas, especialmente en ese en particular y dudaba que podría salir de ese lugar con vida siquiera.

Pero no iba a decirlo, no podía no solo porque en gran parte el destino de la Tierra dependía de su expedición y del éxito que podrían tener en su misión contra todo pronóstico, sino también porque lo conocía a él, sabía que de advertirle del peligro no se asustaría, no dudaría ni le importaría cómo o quién, querría derrotar a los enemigos que ahí se encontraran a como diera lugar.
—Lo comprendo, sin embargo, debes ser consciente de que será peligroso y que solo estarán ustedes tres solos ahí— el pelinegro se mantuvo pensativo por unos instantes, pero esbozó una gran sonrisa antes de responder.

—Lo sé, pero no tengo miedo. Al contrario, estoy muy emocionado— Kaiosama cayó hacia atrás ante la actitud despreocupada de su alumno.

—Entonces si no hay más que pueda hacer por ti para ayudarte en esta nueva experiencia que vas a vivir solo me queda desearte suerte.— Goku hizo una reverencia a su maestro antes de emprender su camino de regreso a la Tierra.

—Muchas gracias por todo, también por recibir a mis amigos. Por favor despídeme de ellos, no quiero darles esperanza de algo que no sabemos si funcionará—Kaiosama lo vio alejarse volando mientras pensaba en todo lo que le esperaba

—Bubbles, me temo que no tiene ni idea de los peligros que enfrentará en Namekusei, pero su destino está ahí. De eso depende la vida de todos los mortales.


La tranquilidad del bosque contrastaba con lo que sentía por dentro. No obstante, esto le pareció una buena señal, no creía que un lugar tan bello pudiera ser tan malo como le había dicho su guía.

Siguieron avanzado hasta llegar a un lugar despejado y solo en el que solo estaba una especie de tótem con distintos patrones tallados y al lado una sencilla casa en forma de cono típica de los nativos de la zona.
De la pequeña residencia salió un joven de piel morena de una edad similar a la suya, vestido con pieles y con plumas adornando su cabello negro y trenzado que le llegaba casi a la cintura.

A pesar de su expresión seria, tenía unos ojos que reflejaban una naturaleza amable. Aunque Milk no podía estar segura de que esto último fuera verdad, en especial por lo que dijo a continuación:

— ¡¿Quiénes son ustedes?!— dijo mostrando una lanza. —Soy el actual protector de esta torre y de la Tierra Sagrada y no permitiré que gente como ustedes — dijo a Tao Pai Pai—profane este lugar que hemos protegido por generaciones.

El hombre cyborg lo miró con desprecio y acto seguido cínicamente al recordar cómo había matado a su padre años atrás.

—¡No te preocupes por mí, niño! ¡No correrás el mismo destino que tu débil padre!— Milk lo miró conmocionada, ¿Qué tan malo era este hombre como para ser capaz de asesinar a otro y todavía burlarse. Más tratándose de una persona que no parecía tener malas intenciones. Acababa de decir el chico que él y sus ancestros protegían la torre.

—No tengo interés en derrotarte en segundos como a él, es a ella a quien debes exigirle cuentas—dijo señalando a Milk. —Yo me voy de aquí, pero antes su alteza, lo que acordamos— sonrió codiciosamente estirando su mano hacia la morena quien frunciendo el ceño le entregó un papel.
Él se apresuró a tomarlo y dio media vuelta ignorando las amenazas de parte del joven que le advertía sobre volver a pisar aquel lugar sagrado.

Milk suspiró, al menos no la había engañado o estafado aunque había tomado sus precauciones al ser escoltada por un grupo de guardias a una distancia no muy larga de ahí.

El joven guardián giró para ver a la nerviosa Milk que lo miraba expectante temiendo lo que pasaría después.


Continuará...

Notas de la autora:

1.-No sé si queda alguien que lea esta historia pero realmente apreciaría que alguien lo haga y me dé su opinión, cualquier consejo para mejorar.

2.-La verdad no recuerdo si podían hablar con Goku mientras estaba en el planeta de Kaiosama o si Tao Pai Pai pudo subir la Torre Karin alguna vez.
De todas formas, no esperen que se apegue al cien por ciento al canon de la serie. Esto, debido a la conveniencia de la trama que quiero desarrollar aquí.

3.-Quiero darle especial protagonismo a Milk por eso las otras escenas son muy cortas, al menos hasta que la historia avance más.

4.- Estoy pensando publicar esta historia en otros sitios, ya que aquí siento que no hay muchos lectores.

Es todo, gracias por leer. :)