DESPEDIDA EN ABRIL
Katsuki sabía que algo estaba realmente mal, lo sentía en cada fibra de su ser. Lo había sabido desde que había despertado en el hospital luego de que Shigaraki lo hiriera de gravedad. No pudo quitarse ese maldito mal presentimiento de la cabeza, incluso cuando lo habían obligado a regresar a la UA, impidiéndole ver a ese estúpido nerd que se rehusaba en despertar. Tenía la sensación de que si se separaba de Deku tan solo un instante éste terminaría por desaparecer por completo y eso solamente aumentaba la ansiedad de su corazón. Algo había cambiado en aquella batalla y que Deku no pudiera despertar cuando todos los que habían estado heridos ya lo habían hecho, lo confirmaba. Lo que más le desesperaba era el hecho de no saber con exactitud a qué se estaba enfrentando. Necesitaba hablar con Deku con urgencia, pero parecía que todos se empeñaban en apartarlo de su objetivo. No importaba cuántas veces preguntara por el estado de Izuku, nadie le decía nada claro, solo le aseguraban que estaba bien.
"Sigue igual. Está estable, pero no parece querer despertar pronto."
Aquellas palabras no le calmaban en absoluto. All Might no había tenido el valor suficiente como para darle la cara y explicar qué era lo que en verdad estaba pasando. Desde que había descubierto el secreto de Deku, All Might siempre lo involucraba en las decisiones que tomaban. Que Deku estuviera inconsciente no significaba que no ocurriera nada. Izuku ya le había comentado, cuando comenzaron a pasar más tiempo juntos entrenando, que había ocasiones en las que podía hablar con los antiguos portadores del One For All cuando perdía la consciencia. Y Todoroki le había explicado que Izuku había perdido el control de sus emociones después de que lo hirieran y perdiera el conocimiento. Izuku no solo se había atrevido a combatir a Shigaraki frente a frente sin importarle su deterioro si llegaba a tocarlo, sino que una vez más había llevado al límite a su cuerpo. E Izuku era del tipo de personas que sobre piensa las cosas y es capaz de sacrificarlo todo con tal de salvar a las personas. Lo conocía a la perfección y si le permitían estar solo con sus pensamientos no haría otra cosa que intentar solucionar todo por su propia cuenta sin importar las consecuencias. Y eso, por sobre todas las cosas era lo que más le preocupaba. ¿Cómo hacerle entender a Izuku que podía confiar en él? A veces pensaba que se entendían a la perfección, sobre todo cuando entrenaban, pero luego Izuku le daba una patada en el trasero y se guardaba lo que era más importante para sí mismo, con el patético pretexto de no querer preocuparle o convertirse en una carga innecesaria.
— ¡Te distraes demasiado, joder! Si sigues de esta manera serás un blanco fácil para Shigaraki.
Katsuki le observó con frustración. Aquella noche tanto el nerd como él habían decido entrenar un poco más de tiempo en el gimnasio Gamma antes del toque de queda, y en esos momentos Izuku se encontraba recostado sobre el suelo con las piernas y brazos extendidos, formando una estrella con su cuerpo y la respiración agitada. Estaba por completo sudado y agotado luego de la sesión intensiva de combate que habían tenido. El peliverde observaba al cenizo con el ceño fruncido, rostro chamuscado y un nuevo peinado estilo afro otorgado gracias a las múltiples explosiones con las que Bakugo le había atacado. La idea era que pudiera dominar más de un don al mismo tiempo, pero una cosa era decirlo y otra muy diferente era poder hacerlo. Lo abrumador del One For All era el poder inconmensurable que poseía, e intentar dominarlo ya era por sí solo demasiado complicado. La súper fuerza ya había sido difícil de digerir, intentar hacerlo con más elementos le agregaba una presión extra a su cuerpo y a su mente. Aun así, no dejaba de ser una situación frustrante y que su amigo se lo recalcara continuamente no ayudaba para nada.
—¡No lo hago con intención! — Exclamó con la mirada puesta en el techo del gimnasio. Se quedó un momento en silencio, permitiendo que sus pulmones se fueran recuperando poco a poco mientras el aire ingresaba en ellos con más facilidad. A su lado, Katsuki se sentó también ignorando su arrebato de frustración. Finalmente suspiró con ligereza. — Yoichi-san me ha dicho que no debería dejarme llevar por mis emociones y lo sigo intentando, pero a veces no es tan sencillo.
—¿Yoichi-san? — Preguntó el rubio un tanto curioso y confundido.
— El primer portador, el hermano menor de All For One. — Explicó el peliverde con una pequeña sonrisa.
— ¿Puedes hablar con los antiguos portadores? — Preguntó interesado, ¿qué tipo de poder era el One For All? A veces le preocupaba, aunque no lo admitiera, que fuera precisamente Izuku quien estuviera cargando con toda aquella responsabilidad.
Izuku asintió mientras se incorporaba un poco para poder quedar sentado y así abrazar sus piernas. — Sí. Al principio no sabía qué era lo que pasaba y All Might nunca vivió algo así, él dice que solamente podía verlos, pero nunca hablaron con él. Conforme un nuevo don se manifiesta es como si algo se desbloqueara en mi mente. Suelen aconsejarme sobre cuál es la mejor manera de usar sus dones, pero es… complicado.
Izuku volvió a suspirar, sumergiéndose una vez más en un mutismo que le resultaba hasta cierto punto desconcertante. En el pasado había dado todo para que aquel nerd se quedara callado, sin embargo, ahora cada vez que lo hacía se sentía como si Izuku se estuviera alejando cada vez más de él. Que sin importar cuánto se esforzara por continuar a su lado, había algo abismal que siempre los separaba. Sentía una inmensa necesidad de ayudarle, pero también tenía la sensación de que no importaba lo que hiciera, no era suficiente. También deseaba poder hablar con él del pasado, pedirle perdón, pero nunca imaginó que sería tan patéticamente cobarde como para no conseguirlo. Simplemente no podía hacer nada con el nudo en su garganta que cada vez se hacía más insoportable.
— ¿Sabes? — Continuó de repente el peliverde con una ligera sonrisa, ante la mirada sorprendida de Katsuki que no había esperado que su compañero continuara hablando. — En un principio me sentía abrumado porque no me sentía capaz de poder cumplir con las expectativas que todos parecen tener de mí, pero desde que estás conmigo todo resulta más fácil. Me alegra que All Might decidiera contarte todo. Me alegra poder entrenar una vez más contigo, se siente casi como cuando éramos niños.
Los ojos rubies del rubio se abrieron por completo llenos de total incredulidad. Su corazón bombeando con tal fuerza contra su pecho, que por un momento temió que Izuku pudiera ser capaz de escuchar su errático latir. Nunca había entendido a Izuku y a esa capacidad tan sorprendente que tenía de perdonar todo lo que había pasado entre ellos con tanta facilidad. Porque seamos sinceros, Katsuki se había comportado como una mierda con él, no solo lo había menospreciado y lastimado físicamente, sino que se había atrevido a incitarlo a lanzarse de la azotea de la escuela para que muriera. Ni siquiera debería tener el derecho de permanecer a su lado de ninguna manera, y ahí estaba ese estúpido nerd, con sus grandes esmeraldas que lo observaban como si fuera lo más grande y fantástico que le había pasado, diciéndole todas esas palabras que solo aumentaban su ya de por sí enorme confusión.
— Idiota.
Y en ese momento hizo lo mejor que podía hacer para evadir una vez más cualquier tipo de nuevo sentimiento que no tuviera la capacidad de comprender aún, cubrió con su mano el rostro del peliverde para que no pudiera ver el vergonzoso sonrojo que comenzaba a extenderse por sus mejillas y con una explosión controlada se puso de pie, dejando a un desconcertado pecoso tosiendo por el humo de la explosión, sin cejas y un afro más pronunciado.
Katsuki se detuvo en el centro de su habitación como si existiera una barrera invisible que le impidiera seguir avanzando. La puerta se cerró con un ligero clic que le heló la piel. La carta que se encontraba sobre el colchón le resultaba tan desconcertante y chocante, tan fuera de lugar que el primer instinto que había tenido fue hacerla pedazos. Reconocería la letra de Izuku en cualquier lugar, pero por primera vez en mucho tiempo no quería averiguar qué era lo que tenía que decirle. De alguna manera intuía que todo el mal presentimiento que había estado teniendo desde que despertó en el hospital se estaba manifestando en esa carta. Había pasado días intentando averiguar qué era lo que ocurría y cuando tenía la respuesta justo enfrente de sus narices, se negaba saberla. Con un último suspiro tomó la carta entre sus manos mientras se sentaba en el borde de la cama, abrió el sobre con más determinación que la que en verdad sentía en esos momentos y después de varios minutos comenzó a leer.
"Kacchan,
He decido revelarle a todos mi secreto al fin. Era cuestión de tiempo, ¿no lo crees? Ya no podía soportar mantenerme callado. Era tan injusto para ellos que no me sentía capaz de hacer lo que tengo que hacer sin que lo supieran. Pero es más injusto mantenerme cerca cuando sé que podría ponerlos en peligro con mi sola existencia. Después de presenciar la manera en la que hirieron al profesor Aizawa, de cómo casi mueres por protegerme, simplemente no puedo permitir que vuelva a ocurrir. Porque All for One hará todo lo posible por obtener mi poder atacando lo que es más importante para mi y eso en definitiva son mis amigos, mi familia… tú. Me resulta imposible imaginar un mundo donde no te encuentres, Kacchan. Nunca había tenido tanto miedo que el que sentí cuando te vi caer con esas heridas de gravedad. Tampoco me había sentido tan furioso, no solo con All for One, sino conmigo mismo, ¿cómo puedo ser capaz de poseer este enorme poder si no soy capaz de proteger lo que más quiero? No me puedo permitir que vuelva a ocurrir.
Te contaré toda la verdad, después de todo eres el único que tiene el derecho saberlo, el único que puede entenderme. He hablado con todos los portadores del One For All mientras estuve inconsciente en el hospital, Kacchan. Y la verdad es que debo aprender a controlar los dones que aún me restan. Al fin han accedido a ayudarme en eso. Pero no me puedo quedar cerca de ustedes. No con todo lo que está por comenzar, no con la amenaza latente de Shigaraki y All for One. No puedo darles esa carga tan grande. Tu lo mencionaste en una ocasión, ¿lo recuerdas? Que los poderes del One For All venían de él y es correcto, Kacchan, pero yo soy quien decide qué hacer con él, ¿verdad? Además, One For All ha sido un poder que le ha otorgado tranquilidad a las personas por mucho tiempo y tiene que ser él el encargado de eliminar la maldad de All for One de una vez por todas. Por eso me tengo que ir. Porque a pesar de todo aún tengo la esperanza de poder ser capaz de regresarles a todos la sonrisa que All for One les robó.
Gracias por ayudarme y estar conmigo siempre, Kacchan. No habría sido capaz de llegar hasta donde estoy ahora de no haber sido por ti. Me motivaste a nunca rendirme y seguir adelante. Sé que lo más probable es que vayas a estar molesto por no haberte dicho nada en persona, pero… no he evitado pensar que por mi culpa terminaste tan herido. Si hubiera sido más fuerte, si hubiera sido capaz de controlar cada uno de los dones a tiempo… también sé que vas a decir que soy un imbécil por pensar de esa manera, pero no puedo evitarlo. Te prometo que me volveré más fuerte y cumpliré la promesa de convertirnos en el número uno cuando nos volvamos profesionales.
Cuídate.
Cuídalos.
Izuku Midoriya"
Katsuki arrugó la carta con todas sus fuerzas, pero al final le resultó imposible destruirla mientras se dejaba caer en la cama. Se sentía tan cansado en esos momentos. El mal presentimiento se estaba haciendo realidad. Izuku no hacía más que alejarse cada vez más. Los papeles se habían invertido de tal manera que ahora parecía que era él quien no hacía otra cosa mas que perseguir al peliverde. Pero por más que estiraba la mano para alcanzarlo, más lejos se encontraban.
— Ese idiota.
Dejó la carta de lado y cubrió sus ojos con sus brazos, sintiéndose frustrado. Aún tenía tantas cosas que quería decirle a Izuku. No. La verdad era que existían bastantes cosas que debía decirle de una vez por todas antes de que fuera demasiado tarde. No le importaba como, pero así tuviera que regresarlo a rastras a la seguridad de la academia, lo haría. No iba a permitir que se enfrentara solo a todo el desastre que les esperaba en la guerra inminente. Así tuviera que meterle en su cabeza hueca a base de explosiones de una vez por todas que no tenía por qué pelear solo, dejando de lado a todos lo demás, lo haría. No permitiría que se perdiera así mismo. Lo salvaría justo como Izuku le había salvado en más de una ocasión, aunque fuera en contra de su voluntad.
En abril, Deku abandonó la academia de héroes.
La carta obviamente no es la real, quizás nunca sepamos cuáles fueron las palabras exactas que Izuku le escribió a Katsuki en esa carta, pero sí contiene las frases que han salido traducidas. La redacción de la carta es acorde a esas ideas sueltas, ¡gracias por leer! ^^
